Capítulo 4. El Secreto del Árbol de la Vida-.

por Verónica García-Melero

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Capítulo 4. El Secreto del Árbol de la Vida-.

Lee esta enseñanza
que te acerco con atención,
presta oído a lo que habla,
izquierdo y derecho, los dos.

05 (579) Lo que el Árbol de la Vida,
hijo, dice en palabra,
en su boca, dominio,
y en tu siniestra atención,
procurará tu riqueza,
10 (584) tu crecimiento vivo,
si al caminar no tropieza
tu diestra atención.

Así, nos hemos acercado hablando,
escuchando la palabra, poniendo atención:
15 (589) a Mercurio, si nos hemos dominado,
empieza mirando diestro y al interior.

Este comienzo con el que empezamos,
primera raíz, del Árbol es,
empieza mirando hacia dentro,
20 (594) diestro se mira, recto tu hacer.

Empieza en mirarte hacia dentro,
y derecha es que mira la diestra:
¡inclínate sin hacer un dogma,
y la Sabiduría estará en tu puerta!

25 (599) Así, te haces de lo eterno,
el conocimiento primero se haya en tu ser;
criba y aparta la cizaña del trigo,
como tu ojo derecho, así es tu crecer:
cuida la niña de tus ojos,
30 (604) cuida cómo miras, por tu bien,
cuando miramos felices y justos
se avanza en paz y muy…muy bien.

Entenderás entonces qué es lo segundo,
aquello que siempre encontrarás,
35 (609) será una sucesión de causas,
que, a tus efectos, teje la realidad.

Esta tela que ha sido puesta
para que la pises siempre a tus pies,
es la tela de tu mañana,
40 (614) también, así, de tu guerra es.

Mas, en tu guerra, solo hay batalla
si te esfuerzas por progresar,
así, en el segundo paso empieza
caminar arriba, hacia el buen afán.

45 (619) Justo empiezas a ver esto,
justo acabas de sembrar,
el simiente que al tiempo será cosecha,
y a la puerta de tu tienda: tu cosechar.

¡Qué no hay puerta que guarde
50 (624) el simiente, como ninguna,
qué hayas empezado a cantar
y sepas plantar con la Luna!

Ahora, en tu simiente está
hacer que crezca al Sol y bien rebrote,
55 (629) que mezcle su crecimiento en luz,
huela tu naríz diestra su escote.

Que el escote es aquello que primero asoma,
así lo hace la sabiduría del entendimiento;
así, habrás apreciado la primera cosa,
60 (634) crecer en el espíritu es fluir con el viento.

De esta manera, en tu pecho está
tú buen corazón por las cosas,
tu fuerza y tu voluntad.

Mas, no olvidemos lo que nos trajo a ésto,
65 (639) la sabiduría que está en tu entendimiento,
si en tu mirar adentro, en tu puerta está
crecer en el espíritu y volar como el viento.

Un pasaje que te ayuda
a comprender lo que cuento
70 (644) está en Vayera, en Abraham,
en cómo era su sufrimiento.

Se hallaba en su tercer día,
tercer día de circuncisión;
de entre los ocho días que ocupa,
75 (649) éste era el de mayor dolor.

Mas, su fuerza de espíritu
traspasó su dolor,
era el día más caluroso,
pero más pudo su amor.

80 (654) Tenía ya noventa y nueve años,
mas, en la puerta es que se hallaba;
esperando estaba para ayudar,
esperando estaba a quien pasara.

Esta puerta es un grado,
85 (659) esta puerta es superación,
es la puerta del templo
y del mirar al interior.
Es una puerta de Luz,
es puerta del Creador;
90 (664) esforzarte y sacar fuerzas
traspasará tu dolor.

¿Habría de salir a la puerta
para aprender la lección?
En la circunsición de su órgano
95 (669) se halla, en parte, la solución.

Pues, es reflejo del fundamento,
refejo de nuestra evolución;
es centro de nuestra energía
y de conducirla en perfección.

100 (674) Es la puerta de tu templo,
de tu cuerpo, también es;
es tu Menorá encendida
si la llevas también a tus pies.

Pues, requiere de doblegarte,
105 (679) requiere de tu firmeza;
esta luz hay en tus pies
y la elevas a la cabeza.

Es el fundamento esta puerta,
donde el impulso sexual está;
110 (684) es tu mayor energía,
la has de, bien, canalizar.

Cuando tus emociones y tus deseos
los logras, en agua, purificar,
los envuelves de la pureza
115 (689) del amor que hay en Abraham.

Son entonces tus deseos,
movidos solo por el amor,
los que, mística, hacen tu búsqueda,
y trascendente, de Dios.

120 (694) El fuego, que está en tu cabeza,
sácalo todo, es obsesión
estar pensando todo el día
en la pasión sin amor.
Pues, este fuego es inadecuado,
125 (699) este fuego no es canción;
no nace de tu garganta,
de Daat, tu conjunción.

Tu espíritu, si lo escuchas,
te moverá en perfección;
130 (704) habrás dilucidado tus sentimientos
sabrás si hay verdadero amor.

No juegues con fuego y agua,
se terminan por extinguir.
El agua cubre al fuego
135 (709) y te traerá más sufrir.

Es como estar con alguien,
simplemente por estar,
cuando anhelas a otra persona:
a quien amas de verdad.

140 (714) No te engañas, pero engañas,
no vives del todo tu verdad;
por puro que sea el sentimiento
traerá siempre calamidad.

Más vale un amor guardado,
145 (719) para ti, espiritual;
agua y fuego te purifican
porque es de verdad.


La lengua que aquí te escribe
circuncidada está,
150 (724) pues entiende la Letra Hebrea
y los misterios de la Torá.
Escruta sus enseñanzas
y te las viene a ejemplificar;
te dilucida con entendimiento
155 (729) su sabiduría, además.

¿Te ha quedado claro
lo que te vengo a revelar?
Otro ejemplo es que te pongo
con los Libros del Crear.

160 (734) Te hablo con Sephar y Sepher,
te hablo también con Sippur,
con mundo, año y alma;
la pronunciación ponla tú.

Te hablo con símbolos,
165 (739) con esencias también,
con astros y con esferas
y con las especias que lees.

No es cuestión aquí de ingenio,
es solo cuestión del alma
170 (744) que sintonice con la que escribe
y entienda cada palabra.

Porque el alma en la distancia
también sabe hablar,
y usa el cuerpo todo
175 (749) y la mente, además.

Es místico este verbo,
este verbo es transcendental;
comunica cuerpo y alma,
esa es su verdad.

180 (754) No quisiera dilatarme,
así me pongo a enhebrar
el hilo de lo que contaba
y que vuelvo a ejemplificar.

Empieza así en tu criba
185 (759) separar del trigo, la cizaña, en año;
si una flor veo, veo el clavel;
y se veo especia, lo que huelo es clavo.

Pues el clavel es revoltoso
y crecer, ha crecido con el viento;
190 (764) sencillo en apariencia es,
hermoso está, cuando está abierto.

Entonces, de esta flor, su belleza
se hace, a la especia, como el clavo:
oloroso y pequeño, en tu mano, es,
195 (769) el persuadir de su aroma: su aliado.

¿Qué podría ser ésto?, ¿qué te quiero decir?
De la especia que está en tu mano,
de la flor, que al abrirse es clavo…
¿qué oculta este significado?

200 (774) En mirarnos adentro está la puerta,
la misma que nos conduce al arco;
en éste trazo encontrás entonces
el traspasar, lo cuadriculado.

Si ser amoldados a normas es
205 (779) ser diestros con los preceptos,
cuando los has anclado en tu ser
entonces, de verás, se es diestro.

Entonces comprenderás con simpleza
la puerta de la que se habla:
210 (784) doblega tu fe en Él,
siempre Dios será quien habla,
empieza en tu humildad tu hacer,
misericordia y justicia la hallan.

Otro doblegar no está en los codos,
215 (789) en aprender tomo tras tomo,
a mucho de los que creen esto,
todo su afán se ha vuelto plomo.

Se alejan de la verdadera esencia,
la humildad: la que mueve el espíritu.
220 (794) Entonces, hace la soberbia de ellos
verdaderos estúpidos y con ímpetu.

¿Qué de virtuoso tiene
recitar como conocimiento
las partes que forman las manos,
225 (799) los astros que tienen sus dedos,
los verbos y las acciones,
las palabras que le son clave,
las notas de sus canciones,
el salmo de lo que sabe,
230 (804) los centros que forman el ser,
los trazados que de él salen,
las letras que son camino,
la metáfora oculta y lo que cabe,
las letras y sus símbolos,
235 (809) las letras y su pictografía,
las letras y sus permutaciones,
la más antigua caligrafía,
las letras y sus colores,
las letras y gematría,
240 (814) las letras y sus aromas,
las letras pesadas en guematría,
los senderos que suben y bajan,
los senderos que dividen al ser,
los trazados geométricos que trazan,
245 (819) los arcanos del tarot en él,…
de qué sirven todas estas cosas
si nada elevas tu ser,
las utilizas para crear códigos,
crear apariencia de saber?

250 (824) Esto no es sabiduría
que en el Espíritu se alcanza;
primero, muévete en lo primero,
y en lo primero es que se halla.

Ahora, si me preguntas,
255 (829) ¿qué es esto que llamas primero?
Lo primero, si es el uno,
en la Unidad con Dios se halla.
¿Qué nos pide Padre-Madre,
que nos pide ET que hagamos?
260 (834) ¡Qué lo amemos sobre todas las cosas!
¿Qué es lo difícil de este mandato?

Pues en amarlo es que está,
por igual, amarte a ti mismo,
en este empezar, entonces,
265 (839) es que empieza tu camino.

Y quiriéndote, entonces, quieres
verdaderamente al otro.
Ésta es la virtud cierta
y la que lo halla todo.

270 (844) Entonces, si ya hemos visto
rebrotar a lo que plantamos,
nuestro amor y voluntad sincera
empieza entonces en nuestra manos.
Abrámoslas, entonces,
275 (849) para aquello por lo que están,
en la belleza que en ti ve el Cielo,
su recibir es que empezará.

Cuando se recibe la bendición del cielo,
con la shefa la vida se recibirá,
280 (854) si en números es que lo medimos:
el ocho y el díez la vida harán.

El diez, más allá de la mano abierta,
extiende su brazo y su mano,
para recoger la bendición del cielo,
285 (859) y la recoge, entonces, por su trabajo.

Ésta es la fortuna entonces
que hayas en tu buen afán;
empieza en la sabiduría primero,
en la humildad es que está.

290 (864) Y cuando avanzas por el Árbol,
así avanzas en tu camino;
si la bendición del cielo recibes,
¿cuál será ahora el destino?

Atesora la luz que recibes,
295 (869) agradece su bendición,
dones regalados del cielo,
Secretos que te vela Dios.

Tu escuchar que sea siniestro,
¿qué podría esto ser?
300 (874) Si ya sabes que te has hecho recto
es volver a cribar en tu fe:
aquello que vas encontrando
y que está por oscurecer.
Que subir por el Árbol de la Vida
305 (879) no requiere de esfuerzos de estudio,
no requiere que te empeñes en conocer,
pues conocerás mucha cosa de brujos.

Pero, entretanto es que subes
con la nobleza del alma,
310 (884) la justicia de tu atención, entonces,
sabrá guardar la verdadera palabra.

Verás cómo entonces ves
que aquello que llaman Real Arte
no es más que obra de un quehacer
315 (889) que está para, de Dios, apartarte.

Que la sabiduría es primera
y anterior a todas las cosas,
es la inteligencia primera
y sabe hallar, si reflexiona.

320 (894) Y como reflexionas en la naturaleza
del primer entendimiento,
entre que reflexionas y piensas
así es que hallas conocimiento.

Entonces en este paso está
325 (899) velar por la verdad de la palabra,
¿en qué podrías tu Mercurio hallar?
En tu dominio, entonces, es que se halla.

De esta manera avanzas
por el Árbol de la Vida,
330 (904) el conocimiento es el primigenio
y así es que se halla, mi vida.

No está en buscarlo a adrede,
está, entonces, en buscar a Dios,
está en elevar tu Espíritu,
335 (909) así es, entonces, su formación.

Ahora, todo tu plomo
en oro es que se volvió,
la cabeza de tu persona
así es que se iluminó.

340 (914) Halló entonces la vida,
halló entonces el sol,
halló sabiduría, entonces,
así, entonces, la paz halló.

Ha descendido por el Árbol, todo,
345 (919) la misericordia toda de Dios,
te ha llenado de su grandeza,
abundancia trae esta bendición.

Y, como esto no es todo,
350 (924) ¿qué nos quedaría para culminar?
Que por tu boca hable vida,
agua abundante en el paladar.

Sed no tendrás, mi vida,
tu vida estará por elevar
355 (929) otras consciencias, como la tuya,
en hacer esto la Gracia tendrás.

Y, la Gracia, ¿en qué puede hallarse?,
¿en qué se iba a hallar, Juan?
En haber encontrado, del Padre,
360 (934) haber encontrado la verdad;
en saberla, de manera divina,
conocer sus secretos
y hacerlos llegar.

Por Verónica García-Melero
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