Etiqueta: metafísica

Diario: ¿Cómo podemos acercarnos a la perfección de Dios?

Diario: 02 de Mayo de 2021
¿Cómo podemos acercarnos a la perfección de Dios?
(Entrada reeditada, primera publicación: 20 de Septiembre de 2019)

Salmos 18.

Siendo cristiana, hoy tengo la necesidad de dejar aquí las palabras del Maestro de maestros. Con el tiempo Dios hace salir la luz de la justicia de cada persona, como la mismísima luz del mediodía. Simplemente, Dios lo ve todo, nada puede escapar de Él. Yo estoy plenamente convencida de que así es.

Si no creen en Dios, pues el Universo todo lo ve, así es que nos devuelve dos veces aquello que damos a los demás, dicen muchas culturas orientales. Jesús, en este sentido nos dijo: “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido” (Mateo 7:2).

También Jesucristo nos advirtió de no juzgar, si no queremos ser juzgados. Y, por igual, nos dejó esta sabiduría para cuando nos profesan mal, es la conducta que nos acerca al estado de paz y sosiego. Jesús nos dijo en Mateo 5:38-48:

38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.

39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;

40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;

41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.

42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.

43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.

44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?

47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?

48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Palabra de Jesús el Cristo.

Siempre es bueno recordar las enseñanzas de Jesús, especialmente si decímos ser cristianos. El colmo sería que te señalaran con el dedo, por expresar tu fe y amor a Dios, aquellos que dicen ser cristianos. ¿No serán “fariseos”, entonces?

Con mucho amor a Dios, a mi Padre. Porque si dicen ser cristianos, Jesús nos dijo que seríamos sus hermanos, y Dios Padre, nuestro Padre Celestial. No creo que esté diciendo nada que no esté dicho en las Sagradas Escrituras.

¡Buenos días!

Verónica García-Melero

Diario: 02 de Mayo de 2021
¿Cómo acercarnos a la perfección de Dios?
Léeme mucho…. | Diario | Idiosincrasia | Mi-Tao

Anexo: El control mental del Qi: el comportamiento de la partícula en el campo de Higgs.

Esta entrada es un Anexo del Artículo: Hoy somos…¡Mucho Chí!

¿Deja la luna de existir porque no la miras?

Albert Einstein (proposición de un koen)

Antes de nada, recordar que esta entrada es un Anexo del Artículo “Hoy somos…¡Mucho Chí!”. De esta manera, se recomienda su lectura para una mejor comprensión de la razón de ser de estas dos hipótesis publicadas en el artículo original, aunque no discutidas.

Con ánimo de ir más allá, de conectar la observación de fenómenos físicos con aquellas observaciones de artistas marciales que hacen con respecto al control mental del flujo de energía corporal – dentro de los que me incluyo, con una experiencia desde los 8 años -; se proponen dos hipótesis para la Comunidad Científica.

La primera de ellas descansa sobre esta observación que vengo a apreciar y, dado mi conocimiento en la materia -solo soy una aficionada – desconozco si el planteamiento que propongo es totalmente correcto. Con todo, apoyo cada relación con conocimiento teórico físico.

La segunda de ellas, sin embargo, se nutre de esta primera observación. Más allá de estar acertada o no en la proposición, debido a insuficiencias en mi conocimiento; la intención de la misma es algo más transcendental para el estudio. Posiblemente, y después de todo, descanse en ese conocimiento primigenio de las artes marciales de los monjes Shaolín, que no son sino la emulación de movimientos de animales, perfectamente fluidos y armónicos, no solo utilizados destrezas de lucha; sino por igual, para nuestra salud integral: cuerpo-mente-espíritu.

En adición, importante se hace subrayar esa necesidad de romper la castración en la que educan a la sociedad, para desplazar o desdeñar cualquier proposición creativa o divergente, con comentarios como de la sociedad en el pensamiento divergente y creatividad de los individuos;

H1: “La adquisición de destrezas en el control del Qi posibilita bien la expansión y distribución de energía, bien su concentración, lo que vendría a ser ese comportamiento de la partícula en el campo de Higgs”.

H2: De esta manera, apreciar el comportamiento de leyes y propiedades físicas en nuestro propio organismo, puede proporcionarnos un campo de investigación holístico, en el que microcosmos (humano) y macrocosmos (universo) nos proporcionan un entendimiento más consistente y veraz de aquellos fenómenos físicos y metafísicos que comprende nuestra realidad y que, a su vez, se interconectan.

De detenernos en la física cuántica, y en concreto en una cuestión que Albert Einstein escribió a su amigo Michele Besso expresando su frustración acerca del fotón: “Estos 50 años de consciente reflexión no me han llevado más cerca de la respuesta que la pregunta ¿qué son los cuanta de luz?” (Dalmau-Santamaría, 2013); podemos avanzar desde su formulación aquellos otros hallazgos que, por igual, nos acerca este mismo Doctor, Dalmau-Santamaría:

Para la física clásica, los 2 modelos propuestos sobre la naturaleza de la luz, el ondulatorio, según el cual es la propagación del campo electromagnético, y el corpuscular, según el cual la luz está constituida por fotones, son incompatibles. Sin embargo, para la física moderna, la física cuántica, ambos modelos se pudieron integrar en un modelo coherente descrito a partir del principio de la dualidad onda-partícula (p. 60).

En otras palabras, no hay diferencias fundamentales entre partículas y ondas: las partículas pueden comportarse como ondas y las ondas como partículas. Es decir, un fotón tiene, por un lado, un comportamiento ondulatorio (onda electromagnética) cuando produce interferencias luminosas, o bien se difracta o se polariza, y por el otro, un comportamiento corpuscular cuando colisiona con otros fotones o con otras partículas (electrones, protones), como ocurre en el efecto fotoeléctrico. Sin embargo, lo más asombroso de este principio es que los fotones se comportan como onda o como partícula según el observador (la conciencia que lo observa) (p. 60).

Cuanto más se ralentizaba la velocidad de una partícula más se condensaba su energía hasta convertirse en una energía supercondensada, que se denominó masa” (p. 59). No obstante, “¿cómo puede el campo de Higgs conferir masa a una partícula? En el campo de Higgs, lo que confiere masa a las partículas elementales son otras partículas, los bosones de Higgs. La existencia del bosón de Higgs (también llamado “partícula de Dios”)” (p. 59).

Algo que nos puede aclarar el comportamiento del electrón es que cuando se “desplaza a través de los bosones de Higgs (campo de Higgs) lo hace con facilidad, por lo que el electrón es casi energía“. De considerar el control mental del Qi, ésto vendría a ser la capacidad de acrecentar la energía y distribuirla por igual – comportamiento ondulatorio/ onda electromagnética“Sin embargo, los muones friccionan más con los bosones, por lo que tienen algo más de masa. Un quark top, por ejemplo, es prácticamente inmovilizado por los bosones de Higgs, por los que su velocidad casi se frena y su energía se convierte en prácticamente masa” (p.59). Éste comportamiento físico vendría a ser el de la concentración de energía, tal, que el foco del cuerpo donde la canalizas se vuelve toda una “maza”.

¿Ha dependido de la conciencia de quien lo observa? Personalmente, considero que ha de ser lo más probable, ya que la proyección mental y energía que comporta, difiere para una proeza de otra. Es decir, si has de focalizarte en fluir con equilibrio, es que proyectas la energía de acuerdo a un comportamiento ondulatorio, como podría ser ejecutar un salto acrobático con potencia suficiente como para romper diversos obstaculos dispuestos en un orden para el cual te concentras. En este sentido, tu campo electromagnético es de un espectro determinado.

Por el contrario, si vas a ser suspendido horizontalmente sobre listones o lanzas, o pretendes romper con la cabeza o mano un bloque, por ejemplo, la concentración de energía ha de ser muy focalizada y mayor.

Se acrece y se concentra en el punto objetivo de tu cuerpo. Posiblemente se aprecie mejor este ejemplo en el golpe seco y fugaz, es un instante en el que liberas la energía cocentrada, de manera que esa liberación es ese “freno” que transfiere la velocidad y energía generada a una partícula, dotándola de “poder”, dotándola de “masa”. Luego, ha debido haber una acelaración y fricción tal, y generar una temperatura tal, que su comportamiento, para ese instante, no comprendería la observación de la conciencia; en tanto liberas la energía, dejas de observar la focalización en un punto para observarte a ti mismo y su fluir con ella. Transformación de masa en energía (luz). Así, ¿ los fotones se comportan como onda o como partícula según el observador (la conciencia que lo observa) ?, ¿deja la luna de existir porque no la miras?

Verónica García-Melero

Sanaj: Presentación | Índice
Esta entrada es un Anexo del Artículo: Hoy somos…¡Mucho Chi!
Para más información y bibliografía, consúltala.

(III) Hoy somos….¡TE!

El que posee el Te en abundancia es como un recién nacido, los insectos venenosos no le pican, las fieras no le atacan, las aves de rapiña no caen sobre él.

Fragmento del Epigrama LV, Libro de “EL Te”, Tao-Te-King, Lao-Tsé

(III) Hoy somos….¡TE!

A. INTRODUCCIÓN.

¿Has caido alguna vez en la cuenta de la capacidad de una bombilla para iluminar cualquier habitación de una casa? De estar completamente a oscuras y tropezando con todo, pasas a identificar con perfecta claridad cada elemento que se encuentra en su interior, una vez has encendido la luz.

Esa luz de esa habitación es asimilada a esa claridad que encontramos en nuestra mente y nos ayuda a discernir soluciones, dilucidar respuestas o el entramado de cualquier asunto; es la luz de nuestro esclarecimiento interior. Desde luego que, constantemente, podemos apreciar que se nos ha iluminado el pensamiento, que hemos alcanzado el entendimiento de las cosas.

Esta luz, si nos observamos, es una luz que alcanzamos cuando reflexionamos, cuando estamos serenos, cuando hayamos paz. Probablemente, de ser la solución a un problema, rápidamente el entusiasmo recorra nuestro cuerpo y nos encienda de felicidad.

Esta viene a ser la experiencia de nuestra iluminación intelectual, de ponerte un ejemplo, y seguro es algo cotidiano o, al menos, habitual en tu vida. En este sentido es como podemos entender qué es la iluminación.

Para empezar, en su acepción más habitual significa “adquisición de entendimiento”. Con todo, podemos abstraer su significado como concepto filosófico y religioso; pues, después de todo, apuntan en la misma dirección.

Son dos palabras alemanas las que denotan y distinguen a la iluminación intelectual y espiritual. Así, la “iluminación intelectual” entendida como el esclarecimiento interior, poner en claro o llegar al fondo de un asunto, se denomina Aufklärung. (Wikipedia, 2021).

Por su parte, el término Erleuchtung es aquel que denota a la “iluminación espiritual”, siendo ésta la experiencia de lo divino, reconocida en su manifestación. Una manifestación que comprende la experiencia del sentido de unión con Dios o con el Universo (depende de la fe, doctrina o filosofía) y, por igual, la experiencia de un sentimiento de paz, amor y felicidad excelsos (Wikipedia, 2021).

Desde luego que en este sentido, el de la “Iluminación espiritual”, la via para alcanzarla se presenta muy plural. Con todo, ya sea la perspectiva de las religiones abrahámicas, ya sea una filosofía o religión oriental – por ejemplo – todas convergen en la persona virtuosa y en un camino (manera de ser, de hacer las cosas, de vivir y relacionarse con los demás) movido por el amor, la bondad, la verdad, la humildad, el sentido de la justicia y orden -por ser breve -. Si bien, aquella iluminación espiritual que contempla la vía religiosa, la que es conectada a una religión, profesa por igual el desarrollo de la fe, la esperanza y la caridad como virtudes “sobrenaturales” o teologales (Echegoyen, s.f.).

Esta fe, esperanza y caridad que son definidas como “virtudes  “sobrenaturales” o teologales: tienen como objetivo Dios mismo y perfeccionan la disposición humana dirigida al orden sobrenatural: fe (creer en Dios y en su palabra revelada), esperanza (confiar en la gracia de Dios para la realización de nuestra felicidad en la vida eterna)  y caridad (amar a Dios sobre todas las cosas y a los demás como a nosotros mismos por amor de Dios). Son infundidas en nosotros por Dios” (Echegoyen, s.f.).

Siguiendo esta línea, por igual son contempladas en la filosofía taoísta y en todas aquellas doctrinas y religiones que nacen o tienen raíz en estas enseñanzas. Así, de considerar la obra madre de todas ellas, el Tao-Te-King de Lao-Tsé: por fe entenderíamos la confianza en el Tao; por esperanza, la no intervención en el flujo de las cosas y espera en la resolución armónica que proviene del Tao; y, en la caridad, el dar y otorgar en abundancia, no solo a aquel que por igual te da y otorga, sino a aquel que no lo merece, por igual (ver Golden (Tr.) Lao Tsé, 2014).

De considerar la intención de este artículo, procurar un entendimiento profundo de la «iluminación intelectual» y de la «iluminación espiritual», nos conduce a un estudio que traspase esas primeras nociones que ofrece wikipedia y que suelen ser desdeñadas como aportaciones entretanto no se subrayan con un consistente argumento. Así, necesario se presenta bucear en la primera definición y procurar un conocimiento más esclarecedor con respecto a aquellos medios para alcanzarla y objetos para su consecución y logro, y que dan sentido a su esencia y existencia.

En este sentido podemos cuestionarnos: (a) ¿existe un vínculo entre la iluminación espiritual y la motivación de la conducta humana?, (b) ¿convergen en dicho vínculo, de haberlo, alguna filosofía o doctrina ancestral y algún propósito que sirva de vector para construir alguna teoría de la motivación humana?, (c) ¿este propósito que sirve de vector para construir una teoría de la motivación humana nos ayuda a dilucidar el bien último que persigue el hombre en su realización y logro de su plenitud?, (d) ¿qué características presenta el ser humano que ha alcanzado tal grado de realización?

A.1) RESUMEN.

Siendo diverso y plural el conocimiento que gravita en torno a la temática de la iluminación intelectual y la iluminación espiritual, desde el presente artículo se pretende aflorar – del pensamiento, doctrinas y/o religiones orientales de raíces Taoístas – qué es aquello de “el Te” en el Taoísmo y cómo está relacionado con la iluminación intelectual y espiritual en tanto es concebido como «el desarrollo de la potencia del ser» (ver Golden (Tr.) Lao Tsé, 2014). Un concepto totalmente asimilado a la «realización del potencial humano» que considera Kurt Goldstein para entender la esencia de la autorrealización (Modell, 1993). A su vez, desde el entendimiento de este concepto podemos apreciar la transferencia que ocurre entre la filosofía taoísta, madre de doctrinas y religiones orientales, y la psicología evolutiva – entre otras – que nos logra explicar toda una Teoría de la Motivación Humana, como es la de Abraham Maslow. De esta manera, podemos apreciar cómo están relacionadas la iluminación intelectual y la espiritual con la autorrealización del ser.

B. LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL Y LA AUTORREALIZACIÓN SEGÚN KURT GOLDSTEIN.

Siguiendo la línea de interrogantes propuesta, la cual nos permitirá profundizar en el conocimiento de aquello que denominamos «iluminación intelectual» e «iluminación espiritual», nos aventuramos a contestar esa primera pregunta: «¿existe un vínculo entre la iluminación espiritual y la motivación de la conducta humana?»

En este sentido, indagar en el sentido de aquellas necesidades que mueven al individuo en su autosatisfacción, alcanzamos una coherente conexión de las mismas con la propia «iluminación espiritual». De acuerdo a Modell (1993) y VV.AA. (2008), Kurt Goldsein nos introdujo originariamente el concepto de autorrealización para hacer alusión a la «realización del potencial humano». En este sentido, hablamos de la expresión de la propia creatividad, la búsqueda de la iluminación espiritual, la búsqueda del conocimiento y el deseo de darle a la sociedad. Todos estos no son sino ejemplos de autorrealización. Es más, de acuerdo a este teórico organísmico «la tendencia a realizarse a sí mismo tanto como sea posible es el impulso básico…el impulso de autorrealización es la motivación verdadera» (Modell, 1993, p. 44).

Como podemos apreciar, la tendencia a realizarnos a nosotros mismos es un impulso básico, es aquella verdadera motivación que logra la realización de todo nuestro potencial como seres humanos. En una primera aproximación, podemos apreciar que este potencial presenta diversas metas, como por ejemplo: la expresión de nuestra creatividad u originalidad, el deseo de dar a la sociedad y la propia iluminación espiritual, vista como la experiencia de un sentimiento de felicidad, gozo y paz excelsos y alcanzados desde aquel camino espiritual que, por antonomasia, es virtuoso, como ahora veremos. Con todo, son otros estudios al respecto los que amplifican y procuran un mejor entendimiento de la autorrealización y, por igual, los revisaremos.

C. CONVERGENCIA DEL TAOÍSMO Y DEL PENSAMIENTO DE KURT GOLDSTEIN EN EL DESARROLLO DEL POTENCIAL DEL SER COMO ILUMINACIÓN ESPIRITUAL O AUTORREALIZACIÓN.

Acabamos de establecer un vínculo entre la iluminación espiritual y la autorrealización, este no es otro sino la «realización del potencial humano». De esta manera, y siguiendo nuestro esquema interrogatorio, cabría cuestionarnos: «¿convergen en la realización del potencial humano alguna filosofía o doctrina ancestral y algún propósito que sirva de vector para construir alguna teoría de la motivación humana?»

En primer lugar, resulta conveniente subrayar que esta «realización del potencial humano» estudiada por Goldstein es precursora de la teoría de Abraham Maslow. De abordar su trabajo, entendemos que la autorrealización es el climax de dicho potencial, es el punto álgido de la satisfacción de las necesidades de las personas; algo que puede apreciarse desde la experiencia sensible junto a aquellos rasgos de personalidad y patrones de conducta que manifiesta la persona autorrealizada (ver Modell, 1993; VV.AA. 2008). Con todo, procuraremos un estudio y comprensión de su Teoría más adelante.

Siguiendo la intención de esta cuestión, si hemos podido dilucidar que esa «realización del potencial humano» es el vector que direcciona la «Teoría de la Motivación Humana» de Abraham Maslow; ahora cabría apreciar cómo la filosofía taoísta converge en dicha motivación verdadera para alcanzar el desarrollo del ser, para alcanzar dicho potencial; lo que denomina Te”.

En este sentido, y por ser breve, la simple recuperación de la apertura del libro de «El Te», dentro de la obra «Tao-Te-King» de Lao-Tsé, nos proporciona un esclarecedor entendimiento del mismo. De esta manera, esta introducción nos dice así:

«La versión primitiva de la palabra “Te” muestra un cruce de caminos con un ojo en su centro, al igual que “Tao”, pero con el dibujo de un corazón añadido. Su sentido exacto es “virtud”, “poder” o “potencia“».(Golden (Tr.) Lao Tsé, 2014, p.51)

Aquí cabría señalar que la propia introducción nos advierte que por el concepto de “virtud” ha de entenderse el sentido original del latín, esto es, «la calidad inherente o innata de una cosa», no en el sentido de la moral. (Golden (Tr.) Lao Tsé, 2014, p.51).

Por igual continua diciendo: «Expresa la medida de la fuerza innata de una persona. Al valor simbólico del ojo que discierne el camino se añade el del corazón, que en la cultura china es la sede de la mente y la inteligencia, de la voluntad y el coraje, además de las emociones y pasiones». De esta manera, «El conocimiento del “Tao” otorga el “Te”, el poder de hacer las cosas» (Golden (Tr.) Lao Tsé, 2014, p. 51).

De acuerdo a esta exposición y al conocimiento y experiencia personal con esta filosofía y con las artes marciales que se erigen sobre dicho pensamiento, Kung-Fu de Monjes Shaolín, podría discernir que tanto la regulación de nuestra conducta, como el autocontrol y dominio de nuestro cuerpo – que parecen fruto de nuestro razocinio, de nuestra mente – son en realidad la consecuencia y el fruto que se consigue en la perseverancia y en la persistencia, en nuestra fuerza, en nuestra resiliencia; siendo todas ellas consecuencia de la autodisciplina que nace en nuestra voluntad.

La verdadera disciplina no es impuesta. Solo puede venir del interior de nosotros mismos.

Dalai Lama

Así es que el error y la persistencia y perseverancia que acompañan al coraje y a la voluntad por superarte en el entrenamiento personal – por ejemplo – son los que nacen en la emoción, en el corazón y, consecuentemente, son los que permiten el desarrollo de nuestra potencia. Aquí es donde nace la verdadera focalización o atención plena, cuando logramos un entusiasmo tal, fruto de nuestra emoción, que logramos fluir como el agua. «Be water, my friend», diría Bruce Lee, amante de la filosofía taoísta como nos revela su propio «Jet Kune Do Tao», focalizado en la voluntad y en la simplicidad.

De una manera análoga sucede con el acceso al conocimiento. En este sentido, no es hasta que descubres dentro de tí mismo aquello que en apariencia te trasmite el conocimiento sobre cualquier asunto, materia o tópico, hasta que no alcanzas el entendimiento de que la sabiduría es la que logra alcanzar la sagacidad con que discernir cualquier asunto, tópico o problema. Esta potencia o poder de hacer las cosas que es definido “Te” y encuentra imagen en la sabiduría es la consecuencia del camino, “Tao”; esto es, es haber alcanzado la capacidad de discernir el “camino correcto” y “tomarlo” (ver Golden (Tr.) Lao Tsé, 2014).

«Se toma el Te en el camino», esto es: se alcanza el corazón (entendimiento y unión con el Tao) en el cruce (ojo – discernimiento y clarividencia) del camino (manera de ser, hacer las cosas, aquello que nace y es fruto de tu amor y voluntad) gracias a aquello que proviene de tus manos (tu esfuerzo y dedicación movidos por el espíritu de lucha y superación – mano que sale del camino -) (ver Golden (Tr.) Lao Tsé, 2014). Siguiendo esta línea, fácil se pueden apreciar enseñanzas relacionadas con el discernimiento del Tao de entre sus practicantes; en Bruce Lee podemos encontrar en su Jet Kune Do.

Luego, muchas son las caídas y los errores que nos conducen a nuestro “Te” dentro de un camino virtuoso. No es de extrañar una máxima que empuja en el coraje, la valentía, la resiliencia y la imperturbabilidad en pro del descubrimiento de tu sabiduría y de tu propio perfeccionamiento o potencia:

Si te caes siete veces, ¡levántate ocho!

Proverbio Chino

Aquí, “ocho” hace alusión, entre otras interpretaciones, al óctuple sendero, a haber caminado todo el camino, esto es: la iluminación espiritual e intelectual que, como vemos, nace y es fruto de una manera de ser y vivir humilde, desapegada y focalizada en la voluntad, bondad, la misericordia , el coraje, la resiliencia y la autodisciplina – por ser breve – (ver Golden (Tr.) Lao Tsé, 2014).

Con todo, la perspectiva del trabajo de Bruce Lee en su Jet Kune Do nos puede resultar esclarecedora para comprender tanto este Óctuple sendero, como aquella iluminación intelectual y espiritual a la que se conduce al ser a lo largo de su Tao (camino). En otra ocasión se procederá a escudriñar y esquematizar las enseñanzas más fundamentales para alcanzar una comprensión aceptable de su obra y propósito.

En resumen, no solo esta primera definición de Goldstein sobre «la autorrealización» es precursora de las investigaciones y teoría de Abraham Maslow sobre la motivación humana, sino que es la esencia del objeto hacia el que conduce el Tao o Dao (camino) que lega el conocimiento filosófico taoísta de Lao-Tsé, esto es: el Te como desarrollo de la potencia del ser (Golden (Tr.) Lao Tsé, 2014, p.51).

D. LA AUTORREALIZACIÓN COMO BIEN ÚLTIMO Y LOGRO DEL SER HUMANO SEGÚN LA TEORÍA DE LA MOTIVACIÓN HUMANA DE ABRAHAM MASLOW.

Por igual, indagar en la verdadera esencia y existencia de esta “iluminación espiritual” nos conduce a que, fruto de aquellas capacidades y habilidades que se van desarrollando y puliendo desde y en nuestra conducta y nos conducen a ser personas honestas, bondadosas, misericordiosas, leales, verdaderas, justas, fuertes, resilientes, entre otras, – muy orientadas en la inteligencia emocional – es donde entendemos la “autorrealización” del ser, visto desde el conocimiento que nos lega la “Teoría de la motivación humana” de Abraham Maslow.

En este sentido, profundizar en esta teoría tan extendida en el campo de las Ciencias Empresariales y Económicas (la conocí en segundo curso de mi titulación, gracias a nuestra profesora, Mercedes, de la Universidad de Sevilla) nos conducirá a conocer aquellas fases motivacionales focalizadas que se concatenan en la evolución y desarrollo del ser y están supeditadas a la consecución de logros y satisfacción de necesidades; siendo su meta última la autorrealización. Algo que, desde milenios atrás, nos viene a definir la visión aristotélica en su “Magna Moralia” tanto de la felicidad, como del bien supremo del hombre que logra tal felicidad (ver Aristóteles s.f., Rodríguez (Tr.), 2020; Russell, 1946, Gómez de la Serna y Dorta (Tr.) 2010).

De esta manera, profundizar en el conocimiento que nos transmite Abraham Maslow y, por igual, el conocimiento filosófico accidental que nos lega Aristóteles – contraponiéndolo con Pitágoras, Sócrates y Platón-, nos devuelve una basta conexión entre esas necesidades o bienes en el hombre que conforman su vector de movimiento en la consecución de su felicidad, (ver Aristóteles s.f., Rodríguez (Tr.), 2020; Russell, 1946, Gómez de la Serna y Dorta (Tr.) 2010 ) o de su autorrealización (Boeree , 2003, Gautier, (Tr.); Maslow, 1943, Modell, 1993; VV.AA. 2008)

Siguiendo esta línea, para comprender cómo es que nos dirigimos a la autorrealización como logro último y climax de nuestra existencia y sentido de la vida, se hace necesario abstraer el conocimiento que nos lega Abraham Maslow en su Teoría. Posiblemente, un breve repaso a la misma nos haga entender con claridad qué es eso de la “Motivación Humana” y cómo es que está vinculada a la autorrealización como climax.

En este sentido, y considerando el papel de la Ciencia de Empresa y Economía, una breve definición de la economía, en sí, nos puede servir de referencia para abstraer la importancia de esta Teoría en este campo. Siguiendo esta linea podríamos decir que la economía es aquella ciencia encargada de asignar y repartir recursos disponibles y escasos para satisfacer las necesidades humanas.

Solo considerando el vínculo con la satisfacción de las necesidades es como se nos presentó esta Teoría en clase, concretamente fue considerando la reflexión sobre nuestras propias necesidades y nuestra satisfacción. Así, nuestra profesora, Mercedes, nos expuso la conocida Pirámide de Maslow y nos hizo reflexionar sobre cúal cremos que eran aquellas necesidades que nos orientaban en nuestra motivación para la conquista y logro, así como dónde creíamos que nos encontrabamos dentro de esta pirámide.

Con todo, importante se hace abstraer el concepto de la pirámide y el objeto de aquella Teoría de la Motivación que la hace ser. En este sentido, la Teoría de Abraham Maslow parte del concepto de la motivación, siendo ésta una conducta mantenida en el tiempo y movida por la consecución de un logro que nace en un deseo, anhelo o necesidad. De esta manera, Maslow (1943) observa y clasifica que aquellas necesidades que mueven al individio desde su propio impulso y motivación en la consecución o logro de las mismas pueden ser graduadas desde las más básicas, fisiológicas, hasta las más elevadas, las de autorrealización; considerando para ello cinco niveles de agrupación piramidales que permiten, desde la visualización, abstraer el conocimiento de qué es aquello que motiva el comportamiento humano según sus necesidades.

Podemos decir, entonces, que conforme se satisfacen las necesidades más básicas (primarias, base de la pirámide), los seres humanos deserrollan necesidades y deseos cada vez más elevados (subsiguientes necesidades ascendentes: secundarias y terciarias) (Boree, 2003; Maslow, 1943).

Con todo, es importante considerar que esta pirámide no son sino eslabones que categorizan las necesidades y, a su vez, las concatenan, unas con las otras, en la ascensión, el desarrollo motivacional de la persona. Dichas necesidades se presentan graduadas desde las más básicas o fisiológicas, las de seguridad, las de afiliación, las de reconocimiento, hasta alcanzar las de autorrealización. En este sentido Maslow nos advierte que no necesariamente para ascender en esta graduación han habido de ser completamente satisfechas todas, aunque sí en cierto grado (Boeree, 2003; Maslow, 1943).

En la cúspide de la PIramide de Maslow se encuentran recogidas aquellas necesidades o anhelos que comportan el impulso a la autorrealización del individuo. En este sentido, podríamos decir que la autorrealización, de acuerdo a Maslow (1943) es la “motivación de crecimiento“, la “necesidad de ser“. Es la necesidad psicológica más elevada del ser humano, se halla en la cima de las jerarquías, y es a través de su satisfacción que se encuentra una justificación o un sentido válido a la vida mediante el desarrollo potencial de una actividad. Se llega a ésta cuando todos los niveles anteriores han sido alcanzados y completados, o al menos, hasta cierto punto.

Desde luego que los rasgos de personalidad son cruciales para la motivación en tal autorrealización. Con todo, Maslow describe en su Teoría aquellas conductas que desciben el comportamiento de las personas autorrealizadas y, por igual, cuáles son las emociones y sentimientos que se logran en tal cénit y que, a su vez, permiten reconocer tal autorrealización.

De concentrarnos en la autorrealización, que es el tema que nos ocupa, y abstrayendo el conocimiento que nos transmite Abraham Maslow desde su Teoría, podríamos decir que:

cuando vemos que contamos con nuestras necesidades fisiológicas cubiertas, especialmente la salud; por igual, contamos con aquellos medios que nos garantizan seguridad; gozas de relaciones de afecto o, más aún, has comprendido que el amor es desinteresado y es algo que te mueve en todas tus relaciones; has alcanzado tu propio autorreconocimiento y/o el reconocimiento social desde tu humildad y es algo que te hace feliz; además de contar con la confianza, el respeto de aquellas personas que te conocen y cierto grado de éxito personal y de acuerdo a tu manera de ver el éxito (es tan variable como la percepción personal de la felicidad); probablemente estés en esa fase donde te refuerzas en tus valores, moralidad y, probablemente, traspasas los convencionalismos; siendo independiente de la cultura dominante, reconociendo que tienes falta de prejuicios con estas cosas y que eres espontáneo e, incluso, desinteresado y desprendido. Es probable que te centres en los problemas y los enfrentes en virtud de tus soluciones y fruto de tu propia visión personal.

En este sentido, estamos hablando de una persona autorrealizada según los patrones de conducta y rasgos de personalidad que enumera Abraham Maslow (ver Boeree, 1993; Maslow, 1943).

E. REFLEXIONES.

Muy importante es considerar en este proceso de ascensión de necesidades la perspectiva espiritual de aquellas personas que sienten fascinación por la vida recogida e independiente. De hecho, uno de los rasgos que caracterizan esta autorrealización es la necesidad de privacidad, junto al sentimiento de comodidad en tal situación (Boeree, 1993; Maslow, 1943). Luego, transcender el apego social, no quiere decir que no se goce del sentimiento de afiliación -fundamental para el aprendizaje y desarrollo del ser-, sino que traspasa en su necesidad de independencia y soledad, aquella creencia social de una aparente “autoexclusión” del individuo. Importante es subrayar esto de considerar la vida recogida e independiente de, tanto Monjes Shaolín, como eclesiásticos religiosos cristianos. Si bien gozan del sentimiento de afiliación y pertenencia a un grupo, bien sus conductas y habilidades – especialmente en lo que a Monjes Shaolín se refiere – requieren de la vida contemplativa y soledad, por igual. De hecho, como podemos apreciar en esta pirámide, es una necesidad elevada que mueve al individuo en su consecución, la de alcanzar esa felicidad que, por igual, está en la independencia, en la felicidad de estar a solas con uno mismo.

Fácil es de entender, en este sentido, esa vieja sabiduría que nos afirma que solo las personas que se sienten en paz, saben estar y ser felices consigo mismas y en su soledad. Crucial es apreciar esta paz y felicidad. Algo que como hemos ido analizando, conforman esa experiencia de la iluminación espiritual: el sentimiento de gozo, amor, paz y felicidad excelsos.

Como reflexión, el camino espiritual hace mucho para ayudarnos a transcender ese “éxito” que encorseta la sociedad, muchas veces, en lujos artificiales y apariencias que no terminan de hacer felices a las personas. Es importante definir qué es el éxito para cada persona. De acuerdo al conocimiento personal que tengo de la filosofía Taoísta, el éxito es cada paso del camino, el camino, todo aquello que recorres es el éxito. Algo completamente enfocado en el desarrollo de la potencia del ser; esto es: su crecimiento personal. Así, definir y entender cuál es nuestro éxito personal nos ayudará a evolucionar en el desarrollo de nuestras necesidades.

Cuando nos aferramos al “reconocimiento social” o “posición social” hemos de reflexionar si es algo que descansa en nuestra humildad. Es muy frecuente apreciar que, a pesar del reconocimiento o posición social, parece ser que falta algo, y ese algo es desapegarte del ego que acompaña a esta búsqueda de reconocimiento y posición, desempolvarte de esa vanidad que le deviene y moverte más en subrayar tus verdaderos valores personales, aquellos que te hacen único y hacen fuerte tu personalidad. En este sentido estaríamos hablando del “autorreconocimiento” (ver Maslow, 1943).

Estaríamos hablando de reforzarte en el sentido de la honestidad, de la verdad, de tu singularidad, de tu sentido de la justicia y de orden, entre otros ( ver Maslow, 1943). De esta manera, es fácil abstraer que si las personas se amoldan a convencionalismos, a apariencias o a una doble moral que los impide ser ellos mismos, difícil se les presenta la autorrealización; puesto que impide el gozo de aquella verdadera felicidad que descansa en ser honestos y verdaderos consigo mismos, por ser breves (ver Maslow, 1943).

La autenticidad empieza en el corazón.

Brian D’Angelo

Finalmente, para una mejor comprensión de la autorrealización, enumeramos aquellos sentimientos de satisfacción plena y felicidad que apreciamos en la persona autorrealizada. De acuerdo a Maslow (1943), reconocemos ese sentimiento feliz en: la verdad, la bondad, la belleza, la unidad, la integridad y transcendencia de opuestos, la vitalidad, la singularidad, la perfección y necesidad, la realización, la justicia y orden, la simplicidad, la riqueza ambiental, la fortaleza, el sentido lúdico, la autosuficiencia y búsqueda de lo significativo.

En este sentido, fácil es ver que si con tus conductas y manera de ser te alejas de la bondad, de la integridad personal, de la moralidad, de la unidad, de la honestidad, de la justicia, de la verdad…mucho camino te falta por recorrer para alcanzar a ser una persona satisfecha y, consecuentemente, feliz.

La felicidad comprende aquellos sentimientos que descansan, después de todo, en los hábitos que se logran desde la práctica de nuestra conducta movida por aquellas virtudes que comprenden tal sentido de la justicia y orden, de la verdad, de la bondad, de la vitalidad, de la fortaleza… De esta manera, de profundizar más aún en el análisis, apreciaríamos que se asimilan a las mismas virtudes cardinales que señala Santo Tomás de Aquino.

Estas virtudes morales son aquellas que guian a la personas movidas por su desarrollo espiritual y conducentes a su propia iluminación; asimiladas y compartidas por el Taoísmo, una filosofía que nutre a una basta cultura, doctrinas y religiones orientales.

Si nos preguntamos por cuáles son estas virtudes, no son otras sino: la prudencia , la justicia, la fortaleza y la templanza.

Otro día continuaremos con la experiencia de la felicidad en la autorrealización, profundizando en el propio concepto de la propia felicidad. Por igual, nos ayudará a entender esa perspectiva moral de la felicidad que salpica el pensamiento filosófico y transciende el individuo para considerarla como meta o logro social.

Por igual, indagaremos en aquel punto de inflexión entre la iluminación espiritual y la intelectual que parece apreciarse tanto en las doctrinas y religiones occidentales – abrahámicas -, como orientales de esencia taoísta. Aquel punto de inflexión que no es sino la luz… ¿Habremos de abstraer qué es simbólicamente la luz?

Té Chai. Recordad que se “toma el Te en el camino”.

Con cariño, un besazo y una tacita de Te a mis Ai.

Verónica García-Melero

Sanaj: Presentación | Índice

Bibliografía

Aristóteles (s.f.) Martínez, T. Y Rodríguez, L. (Tr.) (2020) Poética y la Magna Moralia. La Biblioteca Clásica Gredos. Barcelona: RBA Libros S.A.

Boree, G. (2003) Gautier, R. (Tr.) Teóricos de la Personalidad. Recuperado de: https://tuvntana.files.wordpress.com/2015/06/teoricos-de-la-personalidad-george-boeree.pdf

Echegoyen, J. (s.f.) Historia de la Filosofía Volumen 2: Filosofía Medieval y Moderna. Madrid: Edumen.

Lao-Tsé (s.f.) Golden, S. (Tr.) Círculo de Lectores (Ed.) (2014) El Libro del Tao (Tao-Te-King) Barcelona: Círculo de Lectores S.A.

Maslow, A. (1943) Amazon Digital Services LLC (Ed.) (2019). A Theory of Human Motivation. US: Amazon Digital Services LLC – KDP Print.

Modell, A. (1996) The Private Self. UK: Harvard University Press.

Russell, B. (1946), Gómez de la Serna, J. y Dorta, A. (Tr.) (2010) Historia de la Filosofía Occidental Tomo I (History of Western Philosophy). Barcelona: Austral.

VV.AA. (2008) Filosofía y Ciudadanía I. Madrid: Santillana.

(II) Hoy somos…¡MUCHO CHÍ!

Entrada Refrescada. Primera Publicación: 1 de Abril de 2020.

Mono no aware.

Expresión del Budismo Zen

(II) Hoy somos…¡MUCHO CHÍ!

La imagen de la portada nos trae, no solo la frugalidad del ciclo de floración del cerezo: Sakura, flor nacional de Japón; sino la apreciación de la transitoriedad de la vida y el acercamiento a la naturaleza, por igual.

Si nos preguntamos por la duración del ciclo de su floración, podremos apreciar esta frugalidad del tiempo; pues, Sakura marca el inicio de la primavera y, sin embargo, es tan breve su existencia – unas dos semanas-que cae en el cenit de su belleza, cuando aún no ha dado tiempo de llegar a marchitarse. Cerrando, consecuentemente, su ciclo.

En esta flor convergen el pensamiento sintoísta y budista, bases de la filosofía del país nipón. Si bien el sintoísmo venera la naturaleza, ubicando la misma – junto a los eventos que le acaecen – en el centro; bien es conocido que el budismo otorga gran importancia a la transitoriedad de la vida. Así, la belleza de esta última etapa de su floración, cuando la flor se desprende, ocupa la etapa más hermosa para el Budismo Zen. La etapa conocida como “Mono no aware”, que significa: tener empatía o sensibilidad hacia todas las cosas y su temporalidad.

Podemos apreciar cómo de calada es esta filosofía en el pueblo nipón, justo para este momento de Sakura, sus gentes celebran multitudinariamente el Hanami. Una festividad en la que los japoneses, en masa, acuden a parques y jardines para comer y beber contemplando su belleza y, por igual, reflexionando bajo la sombra de sus cerezos (Supercurioso (Ed.), 2014)

Celebración del Hanami, Japón.

El cerezo nos trae el florecer, la primavera; aunque también nos trae el renacer, nos trae un ciclo de energía, un ciclo de Qi (Chi). De esta manera, habiendo considerado en Hoy somos…¡SUPERNOVAS! una primera perspectiva metafísica de nuestra luz, de nuestra “energía”, y desde un prisma religioso; la transcendencia de la filosofía Budista Zen nos conecta con esta primera observación metafísica y logra ir, en vez de “más allá” (lo que viene a ser el significado de meta), “más adentro”, esto es, a nuestro cuerpo físico.

Para que se comprenda con lucidez a qué se pretende dar respuesta con esta conexión de Qi (Chí) y la biología de nuestro organismo, acerquemos aquella primera pregunta que nos hicimos en La Reflexión de la Luz:

Si no, si concibiera esta luz como aquella que manifiesta mi conciencia, mi «luz existencial», ¿podría decir que biológicamente soy luz y es la luz de mi conciencia la que condiciona el bienestar de mi desarrollo?, ¿está la luz relacionada con mi esencia, con la esencia de mi ser?

A) ¿QUÉ ES EL Qi?

Siguiendo esta línea, necesario se hace, en este momento, comprender qué es Qi. Un buen entendimiento del concepto de Qi nos lo proporciona el Profesor Manuel Rodríguez Cuadras en su libro “Medicina Tradicional China: Teoría Básica I”.

Sinograma del Chino Tradicional para Qi (Chí)

De acuerdo al taoísmo y a la filosofía y medicina chinas, el Qi, cuyo significado es “flujo vital de energía”, es un principio activo que forma parte de todo ser vivo. Literalmente, es un término que significaaire, aliento, disposición del ánimo y ha terminado extendiéndose a otros países de Extremo Oriente, como lo son Corea, Japón y otros países, quienes han adoptado su trasncripción como Chí.

Luego, si se preguntaba por la razón de denominarlo así, Chí, aquí podemos comprender su causa. Con todo, contrastarlo con otros conceptos occidentales, puede conducirnos a apreciar similitudes de una manera, tal vez, más natural. Así, los conceptos: energeia, magnetismo animal, élan vital o energía vital (vitalismo) – todos de Occidente – son similares al Qi. En este sentido, también es muy similar el concepto de prana hindú, claro que con unos matices claramente diferenciados.

Entretanto el prana hindú es la energía que desde el aire respirable se adquiere en la respiración, el Qi es ésta misma energía proveniente del macrocosmos, aunque en el microcosmos (el cuerpo humano y la psique); lo que para la tradición India tal energía sería un factor místico.

Alcanzados esta definición primera y contraste con aquellos conceptos relacionados con el Qi, importante se hace también considerar el significado que este término encierra en estas otras culturas. De esta manera, el (Qi en Japonés) se traduce como energía, presencia, voluntad, salud o respiración; y en el yoga hindú, la palabra sánscrita prana viene a significar energía, respiración y sabiduría.

Como podemos apreciar el concepto de respiración, así como la energía, son un denominador común. ¿Por qué es esto? De acuerdo a Rodríguez (2010), editado por García-Melero (2017), los métodos de atención a la respiración, así como algunas técnicas, ocupan un lugar preeminente en los sistemas espirituales y terapeúticos orientales. Ésto es debido a que la respiración es la herramienta principal para el conocimiento del Qi. De esta manera, este concepto de “flujo vital de energía” viene a menudo de la mano de doctrinas espirituales como el taoísmo y el budismo, y de prácticas espirituales como el yoga y el Tachí.

Siguiendo esta línea, los practicantes de doctrinas como el Kung-Fu Shaolín, Taijíquán, el Daito-ryu aiki-jutsu, el Aikido y otras artes marciales, afirman el control y uso que puede alcanzar el humano de la energía: acrecentándola y distribuyéndola por todo el cuerpo o usarla de forma concetrada; todo, gracias a la práctica de diversas técnicas.

Alcanzado este punto, concebimos la Chí como la energía cósmica que circula de un modo polarizadamente recíproco (yin/yang) en el cuerpo de todo ser viviente y que la armoniosa y continua circulación de tal energía mantiene a la salud del cuerpo y de la psique(Rodríguez, 2010 en García-Melero (Ed.), 2017, p. 63). Así, la energía Chí discurre por todo un circuito energético corporal a través de los kin – meridianos o canales -, los cuales están naturalemente ordenados, teniendo nodos o puntos clave, denominados xue, que se evidencian principalmente en la dermis. De esta manera, siendo la Chí una energía que fluye continuamente por la Naturaleza, la interrupción de su libre flujo en el cuerpo es la base de cualquier dolencia física o psícológica. Esto es, una alteración de nuestro circuito energético corporal provoca una enfermedad, varias o un síndrome.

Como podemos apreciar, este flujo de energía del macrocosmos, no solo es que nos conecte con nuestro microcosmos a través de la energía que conseguimos a través de la respiración; es, también, que nuestra energía, fruto de nuestra respiración, ha de estar en equilibrio y armonía con la energía de la naturaleza. Aquí estriba el eje central de la filosofía sintoísta, la naturaleza y todos aquellos acontecimientos que le devienen. Un sustrato que sirve de base para el actual “biocentrismo” que trataremos en otra ocasión.

En lo que ahora respecta, alcanzado el conocimiento de este “flujo vital de energía“, Qi o Chí, podemos dar paso a contestar estas primeras preguntas que nos hacemos para afirmar que somos luz.

B) ¿Qué relación hay entre el Qi o la Chí y la luz?

Dalmau-Santamaria (2013), produjo un trabajo, publicado por la Revista Internacional Acupuntura, de gran calado en lo que es ahora un tema de actualidad y de creciente interés: “Biofotones: una interpretación moderna del concepto tradicional “Qi”” . En este trabajo, con ánimo de acercar una interpretación moderna del concepto de la Chí, se describen las bases científicas sobre las que descansa el mismo. Por igual, analiza hallazgos científicos actuales según los cuales se permite relacionar los biofotones y el tejido conectivo, y dicha relación con el sistema de meridianos del circuito energético corporal descrito por la MCT.

“Este hecho podría indicar que los meridianos descritos por la medicina china son como cables de fibra óptica que llevan gran cantidad de bioinformación en forma de biofotones y con la función, entre otras, de contribuir a la regulación y la organización de los sistemas biológicos“. (Dalmau-Santamaría, 2013, p. 57)

Si se pregunta por el biofotón, (del griego βιο, que significa « vida » y φωτο, « luz ») es un fotón de origen biológico que no es el resultado de los productos de una reacción enzimática específica. Luego, se trata de una quimioluminiscencia de origen biológico que se distingue de la bioluminiscencia por la ausencia de mecanismo enzimático relacionado, y por una magnitud o intensidad ultra-débil (del inglés, ultra-weak spontaneous photon emission, o a veces, de forma más simple, ultra-weak photon emission) (Wikipedia, 2020, Biofotón).

Para abstraer esta diferencia entre quimioluminiscencia y bioluminiscencia se hace imperante acercar el conocimiento primero al respecto sobre la transmisión de información desde los sistemas biológicos a partir de biofotones. Esta evidencia fue desarrollada por el físico Fritz-Albert Popp, alquien que encontrará nombrar cada vez más en los medios de comunicación.

De acuerdo a Fritz-Albert Popp, citado por Dalmau-Santamaría (2013), en la transmisión de información desde los sistemas biológicos a partir de biofotones, dichas radiaciones ultradébiles están relacionadas especialmente con la molécula de ADN y tienen un papel importante en la regulación de los procesos bioquímicos y la mitosis, la comunicación celular y los campos morfogenéticos, y la memoria.

En adición, el Dr. F.A. Popp junto con el Dr. Klaus Peter Schlebusch, médico de Essen (Alemania), demostraron por primera vez la presencia de radiaciones infrarrojas pertenecientes al rango de biofotones de longitud de onda ancha en estructuras del cuerpo humano que parecían ser idénticos al sistema de meridianos descritos por la medicina china (Dalmau-Santamaría, 2013, p. 56).

Con todo, nos podemos aventurar a ir más allá al conectar la base teórica del trabajo de Dalmau-Santamaría (2013), con el presupuesto básico de conocimiento de Medicina China Tradicional recogido por Rodríguez (2010), editado por García-Melero (2017). así, con ánimo de acercar una interpretación moderna del concepti de Qi, el Dr. Dalmau-Santamaría nos acerca una serie de hallazgos que permiten establecer bases científicas para tal interpretación.

En este sentido, profundiza en la conexión física que procuran diversas teorías y conocimientos para la interpretación del Qi, como lo son: (a) la consistencia que proporciona la física de partículas, (b) la conexión de ésta con la física cuántica, (c) el concepto de campo introducido por Faraday, (d) el Campo Punto Cero, Vacío Cuántico o Mar de Dirac; (e) el Campo creado o campo de Higgs; (f) y hasta la “Partícula de Dios”, por ser sintéticos.

C) BIOFOTONES en nuestro cerebro: ¿está nuestra conciencia relacionada con la luz?

Como ha sido expuesto con anterioridad, el Profesor Rodríguez (2010) nos acerca el conocimiento referente al circuito energético corporal, a través del cual discurre la Chí por los kin – meridianos o canales -, los cuales están naturalmente ordenados, teniendo nodos o puntos clave, denominados xue, que se evidencian principalmente en la dermis.

Si, en adición, consideramos aquellas experiencias que nos acercan expertos marciales con respecto al control mental del Qi (Rodriguez, 2010); el hallazgo de Fritz-Albert Popp con relación a la transmisión de información desde los sistemas biológicos a partir de biofotones; y el conocimiento demostrado por el Dr. F.A. Popp junto con el Dr. Klaus Peter Schlebusch con respecto a la similitud que, con el sistema de meridianos del circuito energético corporal según la MCT, presentan las radiaciones infrarrojas pertenencientes al rango de biofotones de longitud de onda ancha en estructuras del cuerpo humano (Dalmau-Santamaría, 2013, p. 56); fácil es cuestionarse si nuestra conciencia es luz.

¿Está nuestra conciencia directamente vinculada a la luz en tanto se demuestra que el flujo de Chí (radiaciones infrarrojas pertenecientes al rango de biofotones de longitud de onda ancha en estructuras del cuerpo humano) está presente en nuestro cerebro, atiende a un circuito energético corporal, transmite información a los sistemas biológicos, está relacionado especialmente con la molécula de ADN y tienen un papel importante en la regulación de los procesos bioquímicos, la mitosis, los campos morfogenéticos, y la memoria?

Es más, podemos ir más allá, ¿está nuestra conciencia directamente vinculada a la luz en tanto se demuestra que el flujo de Chí, además de estar presente en nuestro cerebro, atiende a un circuito energético corporal, transmite información a los sistemas biológicos, está relacionado especialmente con la molécula de ADN, tiene un papel importante en la regulación de los procesos bioquímicos, la mitosis, los campos morfogenéticos, la memoria, puede acrecentarse, distribuirse o concentrarse con técnicas de focalización y meditación y viene de la mano de prácticas espirituales milenarias como el yoga y el Tachí, así como de doctrinas espirituales, igual de milenarias, que tienen como objeto “ELEVAR LA CONCIENCIA”?

Yo, definitivamente, creo que ¡SÍ!

Con todo, si alcanzar el conocimiento de que nuestra conciencia es luz, nos resulta aún descabellado; Pérez (2017) nos acerca un artículo que viene a contener una información asimilada a la descrita y sostiene que “si se produce una comunicación óptica, los Biofotones que producen nuestros cerebros podrían verse afectados por el entrelazamiento cuántico, lo que significa que puede haber un fuerte vínculo entre estos fotones, nuestra conciencia y posiblemente a lo que muchas culturas y religiones se refieren como Espíritu”.

Adicionalmente, la Dra. María Pérez (2017) nos acerca, tanto experimentos, evidencias empíricas, como sus propias reflexiones. De entre ellas, resultan fascinantes las siguientes (extraído de su artículo: ¡Los científicos descubren biofotones en el cerebro que podrían insinuar que nuestra conciencia está directamente vinculada a la luz!)

En un par de experimentos, los científicos descubrieron que los cerebros de ratas pueden pasar solo un biofotón por neurona por minuto, pero los cerebros humanos podrían transmitir más de mil millones de biofotones por segundo.

Esto plantea la pregunta, ¿podría ser posible que cuanta más luz se pueda producir y comunicarse entre las neuronas, más conscientes sean?

Si hay alguna correlación entre los biofotones, la luz y la conciencia, puede tener fuertes implicaciones de que hay más en la luz de lo que somos conscientes.

[…] Muchos textos y religiones se remontan al pasado, desde los albores de la civilización humana han informado de santos, seres ascendidos e individuos iluminados que tienen círculos brillantes alrededor de sus cabezas.

Desde la antigua Grecia y la antigua Roma, hasta las enseñanzas del hinduismo, el budismo, el islamismo y el cristianismo, entre muchas otras religiones, los individuos sagrados fueron representados con un círculo brillante en forma de un resplandor circular alrededor de sus cabezas.

Si fueran tan iluminados como se describen, tal vez este círculo brillante fue solo el resultado de la conciencia superior con la que operaron, por lo tanto, una mayor frecuencia y producción de biofotones. Tal vez estos individuos produjeron un nivel más alto de biofotones con una mayor intensidad debido a su iluminación, si existe alguna correlación entre los biofotones y la conciencia.

Pero una de las implicaciones más emocionantes, el descubrimiento de que nuestros cerebros pueden producir luz, es que tal vez nuestra conciencia y nuestro espíritu no están contenidos dentro de nuestros cuerpos. Esta implicación es completamente pasada por alto por los científicos.

El entrelazamiento cuántico dice que 2 fotones entrelazados reaccionan si uno de los fotones se ve afectado, sin importar dónde se encuentre el otro fotón en El Universo sin demora.

Tal vez exista un mundo dentro de la luz, y no importa dónde se encuentre en El Universo, los fotones pueden actuar como portales que permiten la comunicación entre estos dos mundos. Tal vez nuestro espíritu y conciencia se comuniquen con nuestros cuerpos a través de estos biofotones. Y mientras más luz producimos, más despertamos y encarnamos la totalidad de nuestra conciencia.

En este sentido, como hemos expuesto al principio, el flujo vital de energía, Qi o Chí, es la energía que desde el aire respirable se adquiere en la respiración (macrocosmos), aunque para revertirla en el microcosmos (el cuerpo humano y la psique); muy importante se hace subrayar la psique y, por supuesto, que no hablamos de aire, hablamos de un flujo vital de energía (radiaciones infrarrojas pertenecientes al rango de biofotones de longitud de onda ancha en estructuras del cuerpo humano, como demuestra la ciencia) que nos conecta con la naturaleza y el Universo.

Volviendo a Pérez (2017): Esto puede explicar el fenómeno de por qué el estado de un fotón se ve afectado simplemente por su observación consciente, como se ha demostrado en muchos experimentos cuánticos. Tal vez nuestra observación comunique algo a través de nuestros biofotones con el fotón que se está observando, de manera similar al enredo cuántico, ya que la luz es solo una sustancia unificada que se dispersa en todo el Universo y se afecta a través de cada partícula de luz.

Por supuesto, nada de esto está ni siquiera cerca de ser una teoría. Pero hacer preguntas y tomar semejantes hipótesis metafísicas podría acercarnos más a la verdad y comprender qué es la conciencia, de dónde proviene y cuáles son los misterios que se esconden dentro de la luz.

D) PROPOSICIÓN DE DOS HIPÓTESIS A LA COMUNIDAD CIENTÍFICA DESDE LA EXPERIENCIA PERSONAL Y EL CONOCIMIENTO QUE SE COMPARTE EN ESTE ARTÍCULO.

Siguiendo la línea que propone la Dra. María Pérez, quién nos invita a plantearnos hipótesis metafísicas que nos acerquen más a la verdad y comprender qué es la conciencia, de dónde proviene y cuáles son los misterios que se esconden dentro de la luz; con ánimo de conectar la observación de fenómenos físicos con aquellas observaciones de artistas marciales que hacen con respecto al control mental del flujo de energía corporal – dentro de los que me incluyo, con una experiencia desde los 8 años -; se proponen dos hipótesis para la Comunidad Científica.

La primera de ellas descansa sobre esta observación que vengo a apreciar y, dado mi conocimiento en la física natural y cuántica -solo soy una aficionada – desconozco si el planteamiento que propongo es totalmente correcto.

H1: “La adquisición de destrezas en el control del Qi posibilita, bien la expansión y distribución de energía, bien su concentración, lo que vendría a ser ese comportamiento de la partícula en el campo de Higgs”.

La segunda de ellas, sin embargo, se nutre de esta primera observación. Más allá de estar acertada o no en la primera proposición; la intención de ésta otra es algo más transcendental para el estudio y, por igual, se nutre del trabajo expuesto en este artículo. De esta manera:

H2: Apreciar el comportamiento de leyes y propiedades físicas en nuestro propio organismo puede proporcionarnos un campo de investigación holístico, en el que microcosmos (humano) y macrocosmos (universo) nos proporcionan un entendimiento más consistente y veraz de aquellos fenómenos físicos y metafísicos que comprende nuestra realidad y que, a su vez, se interconectan; aflorando, por igual, en una comprensión más profunda de nuestra conciencia.

Por el momento, me ha resultado muy estimulante unir aquellos conocimientos que, con respecto a nuestra luz existencial y vital,

había ido recapitulando; hoy he logrado darle forma, movida por los ejercicios de yoga de mi hijo, los cuales me han inspirado para este artículo.

Con amor y mucho Chí, a mi hijo.

Verónica García-Melero

Sanaj: Presentación | Índice

Bibliografía:

Dalmau-Santamaría, I. (2013). Biofotones: una interpretación moderna del concepto tradicional “Qi”. Revista Internacional de Acupuntura. 2013 7 (2.) 59 – 64

García-Melero, V. (Ed.) (2017). El Libro de Sheng Laoshi. Guía Básica de Filosofía China: Principales Escuelas de Pensamiento y Artes Marciales. Limburg an der Lahn, Germany: PediaPress GmbH.

Pérez, M. (2017). ¡Los científicos descubren biodotones en el cerebro que podrían insinuar que nuestra conciencia está directamente vinculada a la luz! Recuperado el 30 de Marzo de 2020 de: http://draperezbenitezsoc.wixsite.com/home/single-post/2019/07/15/%C2%A1Los-cient%C3%ADficos-descubren-biofotones-en-el-cerebro-que-podr%C3%ADan-insinuar-que-nuestra-conciencia-est%C3%A1-directamente-vinculada-a-la-luz

Rodríguez, M. (2010). Medicina China Tradicional: Teoría Básica I. Fundación Europea de Medicina Tradicional China.

Supercurioso (Ed.) (2014). Sakura, la flor del cerezo y su simbología. SuperCurioso. Recuperado el 30 de marzo de 2020 de: https://supercurioso.com/sakura-la-flor-del-cerezo-y-su-simbologia/

Wikipedia (2020) Biofotón. Recuperado el 30 de marzo de 2020 de: https://es.wikipedia.org/wiki/Biofot%C3%B3n

(I) Hoy somos…¡SUPERNOVAS!

Entrada Refrescada. Primera Publicación: 29 de marzo de 2020.

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Mateo 5:14, Reina-Valera (RVR 1960)

(I) Hoy somos…¡SUPERNOVAS!

¿Tendría sentido encender una lámpara para iluminar una habitación y, sin embargo, esconderla debajo de la mesa? Entonces, si encendemos un foco para iluminarnos o darnos calor, ¿no es lógico que saquemos el provecho de aquello para lo que ha sido dispuesto? De esta misma manera somos todos, todos somos luz: ¿tendría sentido negar este conocimiento?, ¿tendría sentido apagar nuestra luz, adormecernos y sucumbir al miedo? O, por el contrario, siendo la luz todo un espectro electromagnético, ¿tendría más sentido encendernos y ponernos a brillar?, ¡brillar a todo full!

La luz la vamos a apreciar hoy desde muy diversos “prismas” y, la verdad, depende del prisma, así es su descomposición y esa onda senoidal que, no solo dibuja su espectro multicolor, sino su matemática, por igual.

¿Recordais el album “Dark side of the moon” de Pink Floyd? Esta portada trae a luz uno de los hallazgos de Sir Isaac Newton: apreciar la luz como la composición de corpúsculos y, desde este primer entendimiento, descomponerla en colores espectrales. Lo cierto es que Newton desconocía que la luz era una onda y, más lejos aún estaba de conocer, que era electromagnética. Éstos son hallazgos de una física más reciente que nos refutan hoy día que la luz es energía, es magnética y es perfecta. Con todo, nace de la oscuridad. Sin oscuridad no habría luz.

Aún así, figúrense si ha evolucionado el conocimiento humano con respecto a la luz: ya desde 1801 podemos decir que no todas las luces son perceptibles por el ojo humano. Esta luz no perceptible de la que hablo es la radiación ultravioleta, descubierta en ese año por Joham Wilhelm Ritter. Una luz que, al igual que otra luz, necesita de oscuridad para una mejor apreciación.

Con todo, volviendo a la intención de esta entrada, se pretende dejar en la mente del lector que, para empezar, nuestra propia mente” es luz. Por igual, vamos a dar un pequeño repaso a la organización y comunicación celular: éstas, también, son luz. Comprenderemos, entonces, que nuestra conciencia es luz, nuestro espíritu es luz y nuestra inteligencia emocional: ¿será luz o será la fuente de nuestra luz? ¿Mayor será nuestro bienestar y paz interiores, mayor será nuestra luz?, ¿mayor es nuestra luz, mayor será nuestra salud?

En este sentido último, otro día procuraremos caminar los senderos del bienestar que conducen a esa luz. Para hoy, que mejor comienzo que empezar a caminar sobre el entendimiento de aquellas primeras preguntas de esta Reflexión de la luz:

¿Podría abstraer el conocimiento de que como polvo de estrellas que soy, provengo de la luz, soy luz y hacia la luz es donde voy? o, ¿podría aventurarme a ir más allá y afirmar que soy luz, biológicamente, y, atendiendo al carácter intrínseco de esta naturaleza inherente que le es propia, necesito de luz del Sol para procesarla en mi interior y crecer, como lo hace una planta?, ¿podría aventurarme a decir que soy «fotosintética» y no haberme excedido en ello? Si no, si concibiera esta luz como aquella que manifiesta mi conciencia, mi «luz existencial», ¿podría decir que biológicamente soy luz y es la luz de mi conciencia la que condiciona el bienestar de mi desarrollo?, ¿está la luz relacionada con mi esencia, con la esencia de mi ser?

A) SOY POLVO DE ESTRELLAS, PROVENGO DE LA LUZ Y HACIA LA LUZ ES DONDE VOY.

Como diría Carl Sagan, “somos polvo de estrella que piensa acerca de las estrellas”. No es una frase romática, un ardid poético, es una frase de un prominente divulgador científico del siglo XX con mucho conocimiento de causa. Hoy día, consideremos como la ciencia nos acerca que: “nuestros átomos y los de todo lo que existe están hechos de los desechos de estrellas antiguas que murieron en el pasado remoto del universo” (Toca, A. y Marcos, L., 2019)

En este sentido, consultar el artículo producido Toca y Marcos (2019) para Muy Interesante: “¿Cuál es el origen de la frase “somos polvo de estrellas”? puede resultar muy esclarecedor para esta primera cuestión. Con todo, ¿qué mejor que dejar posteada una imagen que ha viajado conmigo desde que la encontré y desde la que podemos apreciar aquellos elementos que destacan en nuestro organismo y que dan sentido a esta luz de la que hablamos?

Siguiendo este transito de la luz, soy luz, vengo de la luz y a la luz voy, vamos a recordar desde un plano metafísico unas palabras de Jesús el Cristo tanto en el Evangelio de Juan como en el de Tomás, considerado, este último, apócrifo:

Juan 8: 12-20

Jesús dirigió la palabra a los fariseos, diciendo:
“Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida”.
Los fariseos le dijeron: “Tú das testimonio de ti mismo: tu testimonio no vale”. Jesús les respondió:
“Aunque Yo doy testimonio de mí,
mi testimonio vale porque sé de dónde vine y a dónde voy; pero ustedes no saben de dónde vengo ni a dónde voy.
Ustedes juzgan según la carne; Yo no juzgo a nadie, y si lo hago, mi juicio vale porque no soy Yo solo el que juzga, sino Yo y el Padre que me envió.
En la Ley de ustedes está escrito que el testimonio de dos personas es válido.
Yo doy testimonio de mí mismo, y también el Padre que me envió da testimonio de mí”.
Ellos le preguntaron: “¿Dónde está tu Padre?”
Jesús respondió:
“Ustedes no me conocen ni a mí ni a mi Padre; si me conocieran a mí, conocerían también a mi Padre”.
Él pronunció estas palabras en la sala del Tesoro, cuando enseñaba en el Templo. Y nadie lo detuvo, porque aún no había llegado su hora.

Estas palabras invitan a reflexionar acerca del Dios juedocristiano YHVH. Si verdaderamente conocieran al Padre, ¿habrían entedido que en el Padre solo hay amor y luz?. ¿habrían entendido que al ser hechos a su imagen y semejanza esta luz y este amor son perfectos como su creación?, ¿habrían entendido que Dios vive en toda su creación?

Podemos apreciar esta afirmación de Jesús en el Evangelio de Juan, de considerar lo que recapitula el Evangelio de Tomás.

Evangelio de Tomás:

Logion 77: “Jesús dijo: ‘Yo soy la luz que está sobre todas las cosas que estoy todo. De mí todo salió, y me consiguieron todos. Dividir un trozo de madera, allí estoy yo. Levanta la piedra y me encontrarás allí.’”

Como podemos apreciar, siendo el Padre en Jesús, es así que él dice que, por igual, es la luz que está en todas las cosas, puesto que todas las cosas son hechas de esa “luz” de su creación.

Logion 114: “Simón Pedro les dijo: ‘Haz que María nos deje, para las mujeres no merecen la vida.’ Jesús dijo: ‘Mira, yo guiaré para hacerla varón, para que también ella puede llegar a ser un espíritu viviente semejante a vosotros varones. Por cada mujer que se haga hombre entrará en el reino de los cielos.’”

En este sentido, muy importante es eliminar ese sesgo cultural que divide al hombre y la mujer de por aquellos años. Todo un pensamiento transgresor para su momento y para hoy día. ¿Qué es esto? Esto es que Dios nos creó macho y hembra, nos creó con los mismos elementos, con la misma luz. Sesgar la participación en el Reino de Dios por causas sobrevenidas a leyes que desplazan a la mujer a roles pasivos en cuanto a su participación en asuntos sociales y políticos, no es el sesgo de Dios para entrar a su Reino. Sin embargo, bien claro deja que ésta ha de hacerse como el varón, ser un igual, no un diferente.

No se trata de vida de celibato, ¿acaso se necesita el celibato para entrar en el Reino de los Cielos? Lo que se necesita es ser una persona virtuosa: justa, bondadosa, misericordiosa, fuerte y, consecuentemente, con la belleza del alma que le es inherente.

No obstante, podemos profundizar más aún en aquello que la palabra “varón” encierra en una expresión metafórica más profunda de acuerdo a las interpretaciones rabínicas judías de la época de Jesús. En este sentido, por el término “varón” estamos considerando la capacidad dadora que comporta la naturaleza del hombre y que, como bien señala Jesús, por igual lo es en la mujer. Es más, de tomar el rasero de la capacidad de procrear, ¿es la mujer además de receptora, transformadora y, por igual, dadora, entratanto recibe semen y, fecundado en su óvulo, lo trasforma en su interior hasta crear y dar a la luz un hijo? Parece ser que su efecto dador es más bien expansivo o exponencial. No es de extrañar que nuestra historia más ocultada y, recientemente revelada, nos devuelva una sociedad, eminentemente, matriarcal. ¿Habría algún interés en promover el arrinconamiento de la mujer desde las doctrinas religiosas y políticas que distan unos cinco mil años atrás?

Luego, considerada la expresión metafórica del concepto de varón en las escrituras y textos judíos, de ser el sacerdocio y la ensañanza propios del varón, es apreciable que en esta predisposición hacia la búsqueda y conocimiento del Padre que promueve Jesús, está la capacitación en la mujer para tal logro puesto que, por igual, cuenta con las mismas habilidades que un hombre. Lástima que esto haya sido considerado apócrifo, ¿por qué será? Tal vez profundizar en más escrituras apócrifas de diferentes religiones y en comparación con aquello que nos devuelve la historia velada más reciente, nos hagan ver con mayor nitidez las razones por las que ciertos condicionamientos sociales y políticos están, ¿habrá llegado el tiempo de un cambio más profundo en nuestra sociedad?

Otra pregunta sería ¿qué es el Reino de los Cielos? El Reino de los Cielos es explicado reiteradas veces a lo largo de los diferentes Evangelios canónicos y, por igual, los apócrifos.

En este sentido, de tomar el Evangelio de Tomás, nos recordará a otros Evangelios como el de Mateo.

Evangelio de Tomás, logion 20: “Los discípulos le dijeron a Jesús: ‘Díganos qué reino de los cielos es semejante.’ Él les dijo: ‘Es como un grano de mostaza, la más pequeña de todas las semillas, pero cuando cae en tierra preparada, que produce una planta grande y se convierte en un refugio para las aves del cielo.’”

Evangelio de Mateo:

Mateo 13: 31-32:

Les contó otra parábola: «El reino de los cielos es como un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. 32 Aunque es la más pequeña de todas las semillas, cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en árbol, de modo que vienen las aves y anidan en sus ramas».

También, nos acerca otra parábola Mateo 13 en su versículo 33:

33 Les contó otra parábola más: «El reino de los cielos es como la levadura que una mujer tomó y mezcló en una gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa».

Tanto el grano de mostaza, como el grano de levadura, consiguen la más grande de las creaciones, de las evoluciones. En el primer caso, un árbol vigoroso, alto y fuerte, con un ramaje tal, que muchas aves vienen a hacer sus nidos. En el caso de la levadura, con muy poquito se fermenta, se crece la masa y se multiplica en capacidad.

Así es nuestra glándula pineal, el asiento del alma, para Descartes; el Palacio Niwan, para los taoístas; el Ojo Celestial, de los antiguos chinos; el sexto chakra o Ajna (tercer ojo) de la tradición védica; la ventana de Brahma, del hinduismo, etc. Luego, el conocimiento que nos transmite Jesús del Reino de los Cielos, del Reino de Dios, no es otra cosa que alcanzar el conocimiento profundo de nuestro ser, descubrir nuestra verdadera naturaleza, aceptarnos, evolucionar en este camino y despertar nuestra consciencia.

En este sentido, si todos despertamos nuestra consciencia, todos hemos abrazado ese camino virtuoso de bondad, justicia, valor y belleza del alma, ¿no sería la tierra un Paraíso? ¡Por supuesto que sí!, ¿y cómo se logra avanzar por ese camino al despertar, cómo se logra traer el Reino de Dios a la tierra? Solo se logra si avanzamos en nuestro camino siendo fieles a dos principios fundamentales, necesarios y suficientes: con amor al Padre (si no llamémoslo Universo para aquellos que no creen en la existencia de aquello que se concibe con el concepto de Dios) y con amor al prójimo como a uno mismo.

¿Habremos de querernos y aceptarnos para querer y aceptar a los demás?, ¿será el camino del amor al prójimo el camino de la paz, de la tolerancia y de la empatía?. ¿será el camino de la paz y del amor el camino al Reino de Dios, a su perfección celestial?, ¿habremos sido hechos del polvo a imagen de Dios, de su perfección, luz y amor, para ser eso: como su imagen?, ¿si nos alejamos del amor y luz en el que nos hizo, nos alejaremos del Reino de los Cielos?, ¿será importante ser hermanos, ser una gran hermandad para compartir y vivir juntos nuestra necesidad espiritual?, ¿solo de pan vive el hombre?, ¿no necesitará de alimento espiritual?, ¿será mayor el alimento espiritual si es compartido y multiplicado por todos?, ¿será fundamental tener lugares físicos en los que reuninos y compartir nuestras necesidades espirituales? Yo, personalmente, creo que es fundamental. El hecho de que Jesús nos diga que está en cualquier cosa o que el templo está dentro de nosotros mismos, no quita que deje de existir esa necesidad física de Iglesia (entendamos el concepto físico como el lugar que pueda albergar una reunión de personas -bien un campo, bien un edificio -) de la que por igual Él nos habla y, a la vez, ordena que sea instituida y organizada. El problema surge cuando se dogmatizan las palabras con la pretensión de crear divisiones: “La división de las cosas, separa a los hombres, no a las cosas”, como diría Bruce Lee, en su Jet Kune Do Tao.

¿Qué podemos abstraer de estas observaciones metafísicas? Simplemente, que toda religión está por lo mismo, por el amor de Dios. Y, si Dios es amor, ¿por qué hay tanta división?, ¿acaso el propósito de Dios es dividirnos? Que yo sepa, el propósito de Dios es que seamos una gran hermandad, que seamos hermanos.

Importante sería ahora considerar la Torre de Babel, igual que nos esparció por la tierra la división de lenguas, así hace cada una de las religiones en la Tierra: dividirnos.

¿Será importante conocer cuál es la única verdad?, ¡claro que sí!, ¡si la única verdad es que somos hechos a imagen y semejanza de Dios o del Universo, como lo quieran llamar! Somos perfectos si nos organizamos como el Universo, ¿y cómo es el Universo perfecto? El Universo es perfecto en vibración, luz, energia y magnetismo; luego, somos perfectos si vibramos en la escala en la que hemos de vibrar, emanando la luz que hemos de emanar, liberando y generando la energía que corresponde a este ciclo y siendo magnéticos, que es la consecuencia de todo.

Y, ¿cómo se consigue todo esto? Se consigue con el amor, porque el amor es lo que nos hace tener luz, vibrar, tener energia a raudales y magnetismo.

Ahora, es momento de continuar con la intención de esta primera entrada, buscando aquellas averiguaciones de la Ciencia de nuestros días que vienen a refutar cada una de las cosas que nos cuestionamos. Otras, aunque en un plano metafísico, son el nuevo paradigma hacia el que apunta la Ciencia Moderna. Muy importante será, para futuras publicaciones, considerar el conocimiento de Albert Gozlan, un maestro maravilloso y excepcional de Cábala Judía. Procuraremos conjugar su conocimiento con el entendimiento de lo que la Cábala Judeocristiana es, para apreciar aquella sabiduría oculta que, en lo concerniente al funcionamiento de nuestra realidad metafísica, ha ido viajando en el Oceáno del tiempo. Por igual, se contrastará con otras culturas, fes y filosofías, para alcanzar el conocimiento de lo que hoy subrayo, la regla de Oro: Dios es amor y su pueblo es todo el que lo busca en amor; puesto que en el amor al prójimo, a uno mismo y a Dios, es en lo que converge toda la Creación. Incluso, de no considerar el concepto de Dios, el equilibrio con el Universo o con la naturaleza es esto: amor y respeto a la naturaleza, a la que nos es propia e interna y a la que nos rodea.

B) SOY LUZ, BIOLÓGICAMENTE y C) NUESTRA CONCIENCIA ES LUZ son dos epígrafes que se publican en una siguiente entrada como continuación a esta primera parte. Una vez publicadas ambas, se procederá a recapitularlas en una sola.

Verónica García-Melero

Sanaj: Presentación | Índice

Bibliografía:

Capes, D. (2020). Explora Dios. ¿Qué es el Evangelio de Tomás? Recuperado de: https://www.exploregod.com/es/articulos/que-es-el-evangelio-de-tomas

Reina-Valera (Ed.) (1960). Juan 8:12-20. Recuperado el 29 de Marzo de 2020 de: https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+8%3A+12-20&version=RVR1960

Reina-Valera (Ed.) (1960). Mateo 5:31-33. Recuperado el 29 de Marzo de 2020 de. https://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo+5%3A14&version=RVR1960

Toca, A. y Marcos, L. (25 de Noviembre, 2019). ¿Cuál es el origen de la frase “somos polvo de estrellas”?. Muy Interesante. Recuperado el 29 de Marzo de 2020 de. https://www.muyinteresante.es/ciencia/video/cual-es-el-origen-de-la-frase-somos-polvo-de-estrellas-351574432609

Wikipedia (2020). Luz. Recuperado el 29 de Marzo de 2020 de: https://es.wikipedia.org/wiki/Luz

La reflexión de la luz: hoc lumen est.

Entrada Refrescada. Primera Publicación 14 de Diciembre de 2019

La reflexión de la luz: hoc lumen est.

“La Virtud elevada lo es sin parecerlo, por ello tiene Virtud. La Virtud baja se aferra a la apariencia, por lo que no tiene Virtud”

Lao-Tsé

¿Podría abstraer el conocimiento de que como polvo de estrellas que soy, provengo de la luz, soy luz y hacia la luz es donde voy? o, ¿podría aventurarme a ir más allá y afirmar que soy luz, biológicamente, y, atendiendo al carácter intrínseco de esta naturaleza inherente que le es propia, necesito de luz del Sol para procesarla en mi interior y crecer, como lo hace una planta?, ¿podría aventurarme a decir que soy “fotosintética” y no haberme excedido en ello? Si no, si concibiera esta luz como aquella que manifiesta mi conciencia, mi “luz existencial”, ¿podría decir que biológicamente soy luz y es la luz de mi conciencia la que condiciona el bienestar de mi desarrollo?, ¿está la luz relacionada con mi esencia, con la esencia de mi ser?

En este sentido, ¿soy luz?, ¿necesito de la luz solar para ayudar a crecer a la luz de mi conciencia?, ¿necesito de la luz solar para crecer, como la hace mi bambú?, ¿hacia arriba, ahondando sus raíces, siempre buscando el Sol? Es más, antes de seguir por este derrotero de cuestionamientos reiterados, ¿no debería reiterarme a cuestiones en otra dirección?, ¿se habrán cuestionado nuestros ancestros, desde su remota existencia, la importancia y aquello que nos une al Sol?, ¿por qué ha sido el Sol venerado, como un dios?, ¿por qué el Sol se presenta como un símbolo sobre el que edificar un sincretismo que auna las creencias de muy divesas civilizaciones?

Y si decidiera seguir otro derrotero, ¿por qué es tan importante el Sol?, ¿por qué es tan importante su luz para los procesos químicos y hormonales de nuestro organismo?, ¿por qué la luz del Sol condiciona nuestro estado mental y físico?, ¿por qué es posible que en períodos de mayor luz, como la primavera y el verano, estemos más enérgicos y vivos?, ¿más alegres?, ¿con más ganas de socializar, reunirnos, salir, bajar a la playa, tomar el sol, organizar barbacoas, moragas, comidas ocasionales fuera, pasear…?, ¿se debe a que hace mejor tiempo, hace más calor, hay una mayor radiación por nuestra proximidad a él que termina elevando la temperatura y es esto lo que nos condiciona a alterar nuestros hábitos: que hace más sol?

ascensionY si considero que es más sabio considerar el Sol desde la dimensión física, entonces ¿sería importante alcanzar el conocimiento de la física de la luz? En este sentido, ya que por física atiendo al conocimiento de la física natural, la observada como causa-efecto en la naturaleza, ¿tendría sentido retrotaerme al conocimiento epistemológico del concepto de la luz, diferenciar qué es luz de lo que no lo es?, ¿se presenta la luz como algo dual?, ¿atiende la luz a una dimensión polar que la define, esto es, ésta existe de haber tinieblas, de haber un concepto totalmente opuesto:la oscuridad? Es más, ¿el conocimiento que, sobre su polaridad, se tiene, ha sido reflexionado primero desde un alcance metafísico?, ¿habrá sido la metafísica de la luz y la conciencia la que nos ha permito dar a luz el entendimiento de lo que la física de la luz es?

¿Y si existe alguna relación entre nuestro crecimiento biológico, físico y mental, condicionado por el Sol?, ¿se debería en parte a lo que ingerimos?, ¿mayor es la relación directa de biomoléculas fotovoltáicas en el alimento, mayor es la luz que ingerimos?, ¿mayor es la luz que ingerimos, mayor es nuestro bienestar físico?, ¿mayor es nuestro bienestar físico, mayor es nuestra predisposición a una actitud positiva?, ¿una actitud positiva nos condiciona en una conducta constructiva, en un pensamiento positivo, empoderador?, o, ¿será que meditar sobre la luz, la luz de nuestra conciencia, nos conduce a una actitud positiva?, ¿es así que podemos entonces edificar valores positivos y sabios sobre los que construir nuestra personalidad?, ¿o será que la luz la encontramos en todo, y es desde ese todo desde el que podemos evolucionar en bienestar? De esta manera, somos luz y necesitamos de la luz para iluminar nuestro organismo y nuestra conciencia.

Si hasta el momento, toda esta dialéctica de cuestiones se presenta ramificada, antes de irnos por las ramas e instalarnos en la copa, procuremos caminar cada una de ellas en dirección hacia la raíz que las ha traido a su existencia. Descendamos por el tronco, no obstante, y alcancemos un conocimiento al respecto de la luz, desde diversas perspectivas, al menos, aquellas que nos cuestionamos. Posiblemente, desde el conocimiento que al respecto refuta a día de hoy la ciencia, podamos firmemente subrayar aquellas palabras de Jesús el Cristo: “sois la luz del mundo”. ¿Será esto cierto?

Bien, con esta reflexión se considera haber hecho alguna que otra apreciación no observada hasta el momento. Seguro que alguno de los profesionales que siguen el blog logra dilucidarla o le sirve de nueva perspectiva. Como suele decirse, a buen entendedor, pocas palabras bastan.

Un abrazo a todas aquellas personas que se unen a la experiencia  negocioonline.net.

¡UBUNTU, UBUNTU!

Verónica García-Melero

Sanaj: Presentación | Índice

Bibliografía

Existen numerosas aportaciones hoy día al respecto de todas las preguntas que se han planteado en esta reflexión. Con respecto a la medicina dejo unas pocas para que ustedes hagan sus averiguaciones si les resulta de interés:

https://books.google.es/books?id=StitDwAAQBAJ&pg=PT236&lpg=PT236&dq=somos+luz+medicina&source=bl&ots=K2i0xzUT-n&sig=ACfU3U20Rck0OSFgfTvpwt2hwVXVDhbv3w&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwjIurfz_bXmAhWS3eAKHVD2AzsQ6AEwBnoECAkQAQ#v=onepage&q=somos%20luz%20medicina&f=false
https://www.ciber-bbn.es/noticias/luz-aplicada-a-la-salud-y-la-medicina-en-la-ranm
https://www.facebook.com/ceciliagarcia.mujermedicina/posts/somos-luz/468867917029376/

También investiguen en Centros de Inteligencia, como el de la OCDE. Existe información muy valiosa al respecto.

t-veo (20). La Primera Cena: la Tormenta Perfecta.

Si supieras la magnificencia de los números 3, 6 y 9, tendrías la llave del universo.

Nikola Tesla
Vienes del t-veo (15) cronológicamente.
La Primera Cena: el desarrollo sostenible.
Continuará….

El t-veo de hoy nace de la intención de acometer grupalmente una tormenta de ideas. Si ya con anterioridad nos quedamos en Ciencia Infusa hablando de su importancia, así como de sus normas y estructuras, el haber reflexionado en la fórmula y con ese ánimo de querer llenar de ideas relacionadas con el KmCero de Adra el t-veo, ha transcendido esa primera intención y se ha conseguido una razón matemática fundamental que es toda una maravilla, a pesar de su simpleza.

Además de aquellas primeras orientaciones que se dan con respecto de las Matemáticas Vorticiales y su aplicabilidad, se espera profundizar en el tema. Y, por supuesto, procurar una siguiente entrega llena de humor e ideas, así como de la explicación de la técnica grupal y turnos. Que una cosa es sintetizar las normás básicas de la tormenta y otra es procurar las reglas de juego y turnos.

Procurar realizar un artículo sobre Marko Rodín y la aplicabilidad de esta matemática resulta muy enriquecedor. Después de todo, la observación y análisis de esta matemática es la que ha llevado a Marko Rodín a explicar el origen del giro sempiterno de los electrones y su no colisión. Es catalogada como una plantilla del Universo… y ha terminado por revolucionar la ingeniería, la física cuántica, la matemática…¡una maravilla en pro de eregir un nuevo paradigma para el estudio de todo aquello que comporta nuestra naturaleza, la propia y la que nos rodea!

Recordar siempre que el hallazgo de Marko Rodín ocurrió aplicando la notación numérica, Abjad, de la Fe Bahai, para el Gran Nombre de Dios. De ahí que lo denomine “huellas de Dios”. Y, como vemos, su enfoque no es otro sino el de la búsqueda de Dios y desde una técnica asimilada a la Guematría de la Cábala Judía. Luego, la matemática vorticial nace en la metafísica porque es metafísica. ¿Habrá dado gracias a Dios, Marko Rodín? Personalmente, creo que sí; y muchas.

Por último, no son tantas las personas que cuentan con blog y se animan a esta pasión por la lectura, entre otros. Con lo que, no es un medio equiparable a youtube en suscriptores; pero no sólo en número, sino en la probabilidad de que la suscripción se acaezca. De esta manera, contar con casi 39.000 suscriptores es algo MAGNÍFICO para un blog, toda aquella información y fórmulas a las que se le quiere hacer eco desde este rincón de internet y, por supuesto, algo que me honra y llena de felicidad.

Así, es toda una alegría contar con una MAGNÍFICA AUDIENCIA MUNDIAL – una que tiene acceso a las direcciones de correo- y mayor lo es albergar la esperanza de que muchas ideas de las que se transmiten terminen por cobrar vida. De lo que no cabe duda es de que negocioonline.net crece gracias a vosotros.

Cada vez que la ciencia abre una puerta, Dios se encuentra detrás.

Albert Einstein

Mil gracias a todos aquellos cafeteros que seguís con cariño negocioonline.net.

Mil gracias, a Dios, por iluminar e inspirar mi pensamiento; a mi hijo, por su verdadero amor, el motor de mi vida.

Un fuerte abrazo a mis cafeteros alquimistas y a mis caminantes. Con cariño, “mamá”.

Verónica García-Melero

t-veo en el OKO. Índices: 1ª Temporada | 2ª Temporada
Café Alquimia | Ciencia Infusa