Fragmento de Terumah

Con ánimo de reflexionar en el propósito de Terumáh, dejo a mis Ai un fragmento intruductorio que dará mucho de sí. La cuestión es SEGUIR.

Disculpad las faltas de ortografía, pendiente de revisar.

14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.

Shemot 3:14
Zahorí:

Antes de que más me instruyas,
escucha esto de aquí:
pues, siento que desfayezco
y que ya no puedo seguir.

¿Por qué es todo tan duro,
por qué me siento morir?
¿Qué hay detrás de este sufrimiento
cuando más cerca estoy de Ti?

Te siento en mi corazón,
te siente vibrar mi alma;
y es a través del amor
como persiste esta hazaña.

Pero la espera es exagerada,
el dolor no lo puedo describir;
mas, persiste mi esperanza viva,
¿por qué esto es así?

A veces, siento ahogo.
¿No es todo mejor sin mí?
Entonces, la mirada de mi hijo
me hace, otra vez, vivir.

Entonces, ¿por qué vivimos, Santo?
¿Cuál es la razón de seguir?
Intuyo que ella me incluye,
e incluye que esté así:

sintiendo que el sentido,
que sentido a mi vida da,
no está en mis cinco sentidos,
sino en los que hay más allá.

Pues, mis cinco sentidos
engañosos es que son
y no reflejan la realidad
verdadera del exterior.

¿Acaso no es mentira
todo lo que me rodea?
Una democracia impostada
en hipocresía revuelta.

Un voto amañado,
un voto decidido ya,
antes de que a la urna lo eche,
y sin la urna contar.

Una democracia impostada
con verdugos por jueces.
Un juicio que bien se inclina
y al estado profundo obedece.

Una democracia impostada
con políticos marionetas
que venden una agenda pactada
mientras se hacen los héroes.

Una democracia impostada
con bancos en el poder
donde se sientan y mal reparten
el dinero para empobrecer.

Una democracia impostada
que saca el dinero de la nada,
creando uno el coche,
el seguro, la hipoteca, la casa...

Una democracia impostada
donde quien no eliges tú,
dice qué vas a comerte,
y hasta cómo apagarte la luz.
Pues, hasta cómo vamos a morir
es una plandemia que se ha desecho
con el sufrimiento de unos pocos,
mas con un grandioso esfuerzo.

Una democracia impostada
que tonto te quiere hacer
cuando ves las estelas químicas
con tus ojos de ver.
Pues, primero te lo niegan,
luego la vuelta le dan,
más tarde archivan denuncias
...y como si no pasara na.

Y, entonces, unos pocos valientes
se empiezan a despertar
y se levantan hablando de esto
y promoviendo en comunidad
que se despierten y que denuncien,
que se levanten de una vez,
pues hablamos de corromper el agua,
la cosecha y, también,
alterar tu estado de conciencia,
llenarte de ira también.
Afectan al estado anímico,
pues, claro, bien simple es,
si envenenan los frutos y aguas...
tu 75% lo empercuden también.

¡Y qué me dices Santo,
hablar de tratados internacionales
que violan las causas y principios
que los hacen, de donde nacen!

¡Qué hipocresía más retorcida
vestida de democracia,
ceñida de cinismo
y calzada en psicopapas!

¡Qué hipocresía más retorcida
y por cuánto tiempo enrredada!
Hasta el cambio climático es mentira,
denunciada ha sido esta farsa.

Denunciada por miles de cientificos,
entre ellos, Premios Nobel también
e icónicas figuras, por supuesto,
que nos han hecho entender
que han sido marionetas
para hacerte esta mentira creer.

Santo Bendito Sea:

Con esta sola pretensión,
la del falso cambio climático,
tienen para forzar leyes
y con la punta del zapato
patear con desdén al agricultor,
al apicultor, al ganadero,
al pescador y al que lo vende,
y al que lo envasa, mi cielo.

Con esta sola pretensión,
quieren tu dieta cambiarte
por insectos y otros bichos
y por farfolla que parece carne.

Con esta sola pretensión,
los pedos de las vacas contaminan.
¿Cuánto lo hacen sus coches,
su Falcon o limusinas?

Con esta sola pretensión,
quieren tu dieta cambiarte.
Te quieren borrego y débil,
no te quieren con arte.

Con esta sola pretensión
es que surge el geoterrorismo
y el ampararse en lo que es mentira,
y no es divino desde el principio.

Mas, Yo estoy antes del tiempo,
los ríos y mares se mueven Conmigo.
Las montañas las levanto si quiero,
y si quiero te abro un camino.

Y bien saben los que acampan
estas esferas de hostigamiento
que Yo Soy Principio y Fin,
Bien saben que Soy el Eterno.

Y bien ha quedado escrito
que como polvo en la balanza son
todas las naciones de la tierra.
¿Quién como Dios?

Esta reflexión que hacemos,
mucho es para Terumah.
Te habla de los talones,
te habla de caminar
elevando tus cinco sentidos
para ver que hay más.

Luego, esa Hei que levantas
para hacerme crecer en ti,
empieza en los ojos de tu cara.
Eso siempre es así.
Que no se tambalee tu alma
dando vueltas sin sentido;
pon tus sentidos en lo que te rodea
y agudiza el sentido crítico.

Esto es Mi Sabiduría
calzándose contigo.
Ahora que calzado me llevas,
ahora me ves distinto.

La verdadera realidad
ha traspasado tus cinco sentidos
y la has hallado en tu conciencia,
en tu alma la has vivido.

Has dilucidado la verdad
que se hallaba oculta,
y has perseverado en tu fe,
Conmigo, Zahorí, luchas.
Pues, estoy en la justicia,
estoy en la Verdad,
así, Soy bondad amorosa,
Justo Soy, sin más.
Y así es que te haces,
te he vestido con Mi fuerza,
con mi esplendor te he ceñido,
con mi Gloria y Grandeza.

Nada hay que se iguale
a sentir en ti Mi Luz.
Mi Sabiduría está contigo,
vivo Yo en tu virtud.

Así empieza mi Terumáh,
luchando Conmigo; y, si luchas,
es que me ves Zahorí,
Mi Nombre, entonces, pronuncias.

Zahorí:

Pero, siga hablándome Santo,
de Teremáh, un poco más.
Después de entender el principio,
¿dime en su causa qué está?
¿O yerro desde el principio
porque es que hay que errar?

Santo Bendito Sea:

Ya hemos dicho antes
que se me conoce en el amor.
Mi Luz resplandece en ti,
cuando siente tu temor.

Pues, el temor que inspiro,
bien sabes Zahorí, no es miedo;
pues, miedo no sentirás ninguno
al nombrarme en amor, mi cielo.

El temor que Yo inspiro
es un inmenso respeto
aderezado con fidelidad,
esperanza y deseo.

Zahorí:

Sé que hay mucho,
mucho hay en esta porción.
Hábleme de ella mucho,
eleve mi corazón.

Sea una ventana que se abre
y me hes revelación,
y propósito y esperanza,
y me es renovación.
Junto a mi hijo es que me asomo
por la ventana que abre,
deje que su Luz nos circuncinde,
nos proteja, nos irradie.
Y mantenga en nosotros siempre
un corazón limpio, como te agrada.

Renueva nuestro espíritu en la debilidad
y, por igual, en la flaqueza,
que provienen del sufrimiento
por querer quebrar nuestra estrella.

Santo Bendito Sea:

Vuestro corazón es limpio,
Inocente y puro es;
Por eso sois Uno conmigo,
por eso me reveláis.
Y el Espíritu Santo
recto está en vosotros.
Hacen lo indecible por quebrarlo,
pero Yo estoy aquí y lo forjo.

Recuerda que estoy con vosotros,
Yo Soy fiel a mis amados.
Tú sólo ven a mí
Y háblame en voz alta, es mi agrado.

Recuerda que te sostengo,
que todo lo puedo Yo.
Víveme en tu hijo,
Víveme en el amor.
Y siénteme contigo,
en todo tu alrededor.
Soy la serendipia,
Soy manifestación,
y tú sabes sentirme,
Mi Espíritu está en los dos.

Y Yo todo lo veo,
El corazón avaluo Yo.
Tómame en tus caminos,
sé humilde en amor.

En todos tus caminos
tómame en cuenta,
Iluminaré tu pie,
te agarraré de Mi diestra.
Sé bondadoso en tus tratos,
víveme con la certeza
de que antes de que me pidas algo
ya te he servido la mesa.

Luego, en tu fidelidad
Mi Hei también se hace.
Se hace en tu sensatez,
en tu perspicacia es que nace.

Esto es otro poco más.
Ama incondicionalmente
y Conmigo caminarás.
Es la Hei última
de lo que te vengo a hablar.
Se eleva en la fe, Zahorí,
y solo hay fe al caminar.

Pues, te abres a lo desconocido,
mas, a Mí es que te abrazas;
este gesto de fidelidad
mi Espíritu Santo aguarda.

Y si vinieran bien escondidos
a hacerte tambalear,
a hacerte lo indecible
como para quererte quebrar,
recuerda que en esos gestos
también está mi Verdad.
Si no fuera cierto lo que irradias
y vienes a explorar,
no vendrían a querer quebrarte.
Eso es simple de apreciar.

Mis ungidos, como bien sabes,
son Mi Verdad.
Y son mis amados ellos,
Yo los escogí, por amar
con su corazón al Mío.
Mi Bendición con ellos está.

Todo esto que te digo,
mucho es de Terumáh.
Mas, vamos a profundizar en mi Verbo,
al Paraíso te voy a llevar.

Zahorí:

¿Es importante como empezamos
para tu Hei elevar?
¿No es esto lo que significa
Terumah para empezar?

Santo Bendito Sea:

Esa es la crucial enseñanza
de esta travesía.
Terumah Hei es el dilema,
elevar la Hei es su dicha.

¿Acaso puedes elevarte
haciendo como el gato de la tía Ramona
qu3 cierra los ojos al completo,
ni ve ratones ni quien se asoma?

Justo es detenernos en la simpleza
para esta última Hei elevar.
Sí haces a un lado la vista
de aquello que se viene a gestar
en todo tu alrededor, Zahorí,
¿qué podrías alcanzar?
Saber que ignoras la certeza
del mundo que te rodea,
ignorar adrede lo que sucede
y toda su torpeza,
te impedirá caminar en virtud,
y a tu integridad afecta.

Íntegra es la persona
que ha anclado en su ser
la verdad que la rodea
y ha venido a proceder
siguiendo su camino impoluto
y sin miedo tener
de exponer estas tropelías
que rechaza su ser.

Por esto es que desde el principio
esto es que hablamos:
exponer la verdad de las cosas
de aquello que hallamos.

Aquí empieza Mi Sabiduría,
aquí empieza tu amor,
te has abandonado a mis brazos
y la propia Vida es tutor
que te guía por la certeza
y me alcanza, mi amor.

No podrás acceder a Mí
si niegas la Verdad de las cosas:
eso siempre es así.

Pues, Mi Sabiduría es maestra,
ella está en tu donación,
y tu donación es sacrificar tu cuerpo
para elevarte Conmigo, en amor.

No tomas los senderos
de aquellos que mal caminan,
tú siempre elige la virtud
que esta porción culmina.

Te estoy hablando del amor,
te estoy hablando de la fidelidad,
de no importarte que la higuera esté mustia,
de esperarme en tu corazón de verdad.

Con esta Fuerza
que nace en tu corazón
alcanzarás a ver la maestra
que está en mi Creación.

Es obrera maestra, Zahorí,
Mi Sabiduría.
Ella, cuando la ases,
es Árbol de Vida,

Así es que sólo fluyes,
nada tienes que retener;
no has de apresurarte
por conocimiento contener.
Pues, Mi Sabiduría está en tu fe,
en tu Emunah es que se hace,
abandonándote a mis brazos
allí es donde yace.

Y yace en tu interior,
cuando me vives adentro;
sintiendo Mi amor
es como la haces portento
de toda revelación.

Mi Sabiduría vive en ti
y en Mí es expansión.
Excede a todo conocimiento
el caminar con Dios.
Y nada hay que se le iguale,
es en sí esplendor,
las capacidades del pensamiento halla,
ella es Creación.

La alabanza que Terumáh guarda
está en tu donación;
es el sacrificio de vivirme
a pesar del exterior.
Es tu determinación, Zahorí,
en aquello que vislumbras;
es tu fidelidad en lo que sientes
cuando tu corazón me escucha.

¿Entiende ahora la importancia
de esta porción, Zahorí?
El Arca, el Tabernáculo y el Altar
están hablando de ti.

¿Habrás de hacerme un Santuario
para vivir en medio de ti?
El Santuario se hace caminando
Conmigo, de Mi Mano, Zahorí.

Has de estar resplandeciente,
y no porque sí;
mis trece atributos de misericordia
han de vivir en ti.

Luego, en todos tus caminos,
tómame en cuenta;
sé bondadoso en tus tratos
y hallarás esta cuenta:
que tu alma Yo opero,
tu alma vive en Mí,
y Yo seguiré construyendo
tu Tabernáculo, es así.

Porque, a menos que Yo construya,
los obreros nada harán;
has de ponerme primero
para alcanzar este afán:
despertar la Luz que vive en ti
y venirte a transformar.

Y, cuando a Mi me alcanzas,
nada vuelve a ser igual;
sé que sientes pasión
por, Conmigo, caminar.

Pues, desvaneces el espejismo
que ha tejido la urdimbre
de aquello que se entreteje
y tú muy bien distingues.

Abres los ojos a toda verdad,
y la realidad aparente
no es una verdad completa
como tu alma bien siente.

Entonces, abres los ojos
a todo verdad,
y a la realidad aparente
la vuelta le das.

Por esto, desvanecer los velos
de aquello que se aparenta
es un primer paso
de elevar tu conciencia.

Es un despertar que nace
abrazado a Mí;
y te mueve el ayudar a otros,
eso siempre es así.

Entonces, tu donación
es que se hace completa;
me sientes en tu alma
y tu alma bien acierta
a otorgar, como Yo otorgo,
y, siempre, con la diestra.

Pues, el amor es la clave
para abrir esta puerta;
amor-único es mi Nombre,
como, Zahorí, bien contemplas.

Y te hablaré de Terumáh,
ahora, dándole la vuelta.
Y sabiendo que es elevar
tu Hei, como bien aciertas.

Me refiero a tus emociones,
me refiero a ese Zeir Anpin
que ha aparecido en tu vida
al venir, tú, a Mí.

Has llegado a Mí
abriendo una inmensa puerta;
has llegado a Mí por amor
y la he dejado abierta.

¿Qué puede hacer el hombre
para venir a cerrarla?
Contigo estoy, Zahorí,
y toda la Tierra me cambias.

Esa es la dicha
de llegarme a Mí;
una visión elevada proyectas
porque me tienes a Mí.

De nada has de asustarte,
a nada has de temer;
de mi diestra Yo te llevo,
y ayudarte es Mi Quehacer.

Sigue otorgando lo que recibes,
sé que tu alma lo siente así;
y por más sufrimiento que te insuflen,
tú sabes que estoy aquí.
Y llega un momento, mi cielo,
en que todo te vengo a cambiar.
Has de vivir una muerte,
para mi Vida tomar.

Siente felicidad en el cambio,
siénteme en tu corazón;
en tu conciencia es que me vives
y en todo tu alrededor.

Todo Yo es que lo muevo,
nada escapa de Mí;
Soy el milagro que aparece,
la puerta que se abre por ti.

Mas, por ti no es que la abro,
la abro por tu intención;
no te importa que te den muerte,
sólo quieres que vean a Dios.

Y ese Dios como nombran,
un sistema viene a ser;
tu alma es que lo vislumbra,
otros lo han hecho también.

Mas, tu alma ha sido preparada
para esta hazaña lograr;
y con tu hijo es que la logras
y la vienes a revelar.

Recuerda otros ungidos
que dieron revelación
que la lucha no es con el hombre
sino con la oscuridad alrededor.
Y la oscuridad Yo la desvanezco,
tú nada tienes que hacer;
mas que quererme, Zahorí, mucho,
tenerme presente en tu quehacer.