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Nathanael y la vibración.

Todo lo que hay en el mundo entra en acción y yo observo cómo vuelve a su estado original

Fragmento del Epigrama XVI. Libro de “El Tao”, Tao Te King, Lao.Tsé.

Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.

III. Principio de vibración. El Kybalión.

Narrador:


El té se bebieron
Lao-Jun y Nathanael
siguiron a la correspondencia
con la vibración, su ley.


No quiero atosigarte, (05)
tampoco me quiero adelantar,
escucha la conversación que tuvieron
cuando se pusieron a hablar.



Lao-Jun:

Muy sabroso es el té,
más, como lo has servido; (10)
ni estaba caliente,
ni estaba frío.


Es una temperatura perfecta
que explica la vibración;
pues, lo caliente expande (15)
y lo frio es constricción
de la materia con la que se hace
toda la creación.


La temperatura es dual,
la temperatura es polaridad; (20)
lleva un ritmo si la condicionas,
en el frío y el calor está.


Mas, la transformación del estado
reside en la vibración,
así agitamos los átomos (25)
así es su ecuación.


Nathanael:


La vibración es principio
de todo movimiento,
vibra la música al sonar,
vibra el silbido del viento. (30)


Vibra su energía,
vibra su tempestad;
vibra la luz, si la encendemos,
ella es electricidad.


Vibra nuestra aura, (35)
nuestro estado emocional;
vibra la llama de la vela,
igual nuestro despertar.


Vibra nuestra conciencia
si la sabemos elevar, (40)
se deshace del ritmo todo,
en su vacío es que está.


Pues, la conciencia elevada...
ella se agitó más,
alcanzo en su agitarse (45)
el infinito alcanzar.




Lao-Jun:


Así es, Nathanael,
todo es energía, todo es luz...


Y en la vibración estriba,
por igual, la virtud, (50)
la potencia, la fuerza,
la conciencia y tú.


Tú eres energía
manifestada en materia;
mas, si agitas tus átomos todos (55)
al elevar tu conciencia
percibirás cómo eres,
percibirás tu fuerza.


La fuerza que se persigue
en este Camino Integral (60)
es la potencia del ser
en su mayor potencial.

La Virtud es el camino
para lograrla alcanzar;
es de intensidad infinita (65)
y en tu espíritu está.

Nathanael, el Alquimista:


Esto me cuesta todavía,
no sé si lo lograré;
tengo entendido que en el control
de la mente...se ve. (70)


Comprender nuestra vibración,
comprender que nos agitamos,
si nos concentramos en que así es
con la mente es que logramos
controlar nuestra vibraciones (75)
y ayudar a los allegados.


Podemos influenciar sus mentes
con tan solo esto pensarlo,
empieza en el autocontrol primero
y comprender que somo planos. (80)


Lao-Jun:


Esto no es suficiente
para el reposo alcanzar,
para alcanzar la quietud de la mente
hay que ser serenidad.
Ser uno con el Uno, (85)
alcanzar la Integridad;
así comprendes que la influencia
solo en el amor está.


Porque, siendo Uno con el uno
la sabiduría has encontrado, (90)
y la sabiduría es el Verbo
que crea cuando hablo.


Mas, sabio es el clarividente,
el que se supo vencer,
el que no abandona a nadie, (95)
el que, a pensar, te pone él.


Sabio es ser una ayuda,
es saber estar detrás,
es saber ser uno con todos,
él es la generosidad. (100)


Y como sabio ha sido hallado,
ha alcanzado su quietud,
no interviene en las cosas
y solas se hacen en virtud.


Ha apaciguado su mente, (105)
sabe el ritmo vencer,
no concibe que hay dos polos,
concibe el ser y no ser.


Ha alcanzado la constancia,
y tranquilamente todo lo acepta, (110)
este es el principio mental
de la vibración y su fuerza.


El sabio aquieta su mente,
su mente serena está,
a nada teme el sabio, (115)
ésta es su verdad.


Porque camina confiado,
camina con el Uno,
se ha fundido con la Gran Fuerza,
ahora el Tao y el Te es suyo. (120)


Esto se halla en la nobleza,
en la pureza del corazón;
solo se influye en una mente
si solo es por amor:
por hacer disipar la angustia, (125)
por disipar el rencor,
por deshacer la amargura,
por desvanecer el dolor.

Por bendecir a la mente
por desearle amor; (130)
sólo así es que influye
la mente del resplandor.


Es un influjo perfecto,
nada quiere para sí;
lo mueve la misericordia (135)
y la abundancia, es así.

En la tierra de donde vengo
esta Fuerza es mi Dios,
canal es en la Tierra,
su nombre, Tetragramatón. (140)


Es Yud-Hei-Vav-Hei de quien hablo,
el Yo Soy, Seré y Fui;
Quien está, Quien estuvo,
Quien estará al Fin.
De su conocimiento atesorado (145)
en la mística de su pueblo,
nos ayuda un sistema
tan antiguo como el viento.


Lleva el método el ritmo,
lleva la correspondencia también, (150)
la vibración, la causa y efecto,
polaridad, todo y nada y más bien
la generacion que en todo se halla
masculino y femenino, así es.


Porque el vibrar de los átomos, (155)
el vibrar nuestra luz,
está en alcanzar la generación
de los dos principios: virtud.


Entretanto no hallas
la comprensión elevada (160)
de que más hallá del sexo
la generación se alcanza,
no logras comprender que en planos
nuestro espíritu cabalga.


Mas, no quiero aquí extenderme, (165)
te hablaba yo de mi Dios
porque en su Palabra dejó guardada
interpretar su formación.


Lleva matemática trazada,
y lleva permutación (170)
en cada una de sus letras,
así nos revela Dios
los principios que son mentales,
los principios de la Virtud,
los soplos que son su Fuerza (175)
y en la Tierra tu quietud.


Vibran las letras todas,
un ritmo es que llevan,
llevan trazada geometria,
la misma que en las estrellas. (180)


Y como el vibrar es movimiento,
las letras has de girar,
setenta y dos soplos son un aliento
que para tu Gloria están.


Mas, no solo vibran las letras, (185)
no solo están por girar,
las letras de estos soplos
son para tí tu vibrar.

Te elevarán la conciencia
si por elevarla es que estás; (190)
como magia es que parece
pero la magia no está;
es la energía manifiesta
y en toda su capacidad.
Y se manifiesta si la logras (195)
con tu mente canalizar.
Requieres buena conciencia
para este vibrar.


Lao-Jun:


El Dios de que me hablas
en mi Tao ha de estar, (200)
mi Tao sigue el Cielo
en la Tierra, su verdad.
Virtuoso es el camino,
todo está en el vibrar;
es el centro de la fuerza (205)
y de todo lograr.


También veo geometría,
los mismos principios son;
quiero que más tú me hables
de los secretos de tu Dios. (210)


Porque tu Dios es único,
tu Dios mi Tao es,
mi Tao no es doctrina,
ni dogma, solo mi fe
por caminar la vida erguido (215)
y querer elevar mi ser.


Estas fórmulas que guardan
atesoradas sus palabras,
encriptadas en la mística
que ahora me desatas, (220)
quiero conocerlas Nathanael,
sé que son certeras
pues en liberar el alma está
la Verdad de esta ciencia.


Todos los alquimistas (225)
buscamos al Creador,
al Ser Infinito, a La Luz..,
como lo llames: Amor.


Unos sabemos unas cosas,
otras cosas saben otros; (230)
mas, si por crecer es que estás
se abrirán los sellos todos.

Los de los labios de la sabiduría
los de tus oídos, por igual;
sabe plantar con la luna (235)
quien camina la integridad.


Deshacernos de este plomo
requiere transformación;
no requiere de romper nada,
no requiere la destrucción. (240)


Pues, la sabiduría perfecta
todo lo logra mudar
y lo transmuta sin esfuerzo;
así es tu Dios, además.




Nathanael:


La vibración es lo más elevado (245)
que en este camino se alcanza;
una vez que lo has logrado
camina contigo la Madre Santa.


Ésta es la naturaleza,
ésta toda su fuerza es, (250)
es el Cielo en la Tierra,
y manifiesta su poder.


Quiero que recuerdes,
Lao-Jun, de esta conversación
que la polaridad lleva un ritmo, (255)
y el ritmo lleva vibración.
Entenderlo y comprenderlo
¿estará en la generación?

Verónica García-Melero

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El Libro de los Cuentos | El Tao de Sheng |

Capítulo 12. El Secreto de Daat. Vol. II.

VI. El Entrenamiento del Dragón Verde.

En la antigüedad los maestros eran extraordinariamente sutiles, penetrantes y difíciles de comprender; eran tan profundos que es imposible conocerlos. Apenas se les puede describir: prudentes como el que cruza un río helado en invierno; cautos como el que teme el ataque por los cuatro costados; respetuosos con su huésped; inasibles como el bloque de hielo que se derrite; íntegros como un tronco sin cincelar; abiertos como un valle; oscuros como el agua turbia.

Fragmento del Epigrama XV, Libro de el Tao, Tao Te King, Lao-Tse.
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VII. El Entrenamiento del Maestro Anciano.

Lo que se dobla no se rompe“. Lo que está torcido se endereza. Lo que está vacío se llena. Lo que ha sido usado se renueva.

Fragmento del Epigrama XXII, Libro de el Tao, Tao Te King, Lao-Tse.
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Verónica García-Melero


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Capítulo 11. El Secreto de Daat. Vol. I.

Engendrar las cosas sin alimentarlas; alimentarlas sin apoderarte de ellas; favorecerlas sin pedir nada a cambio; gobernar sin imponer la autoridad; todo esto es el Te misterioso.

Fragmento del Epigrama X, Libro de el Tao, Tao Te King, Lao-Tse.

I. El Dragón Blanco

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II. Los Dragones Azul y Verde.

El que acepta todo es desinteresado. El que es desinteresado es soberano. El que es soberano está en armonía con el cielo y la tierra. El que está en armonía con el cielo y la tierra está en armonía con el Tao. El que está en armonía con el Tao es duradero y la muerte no se le aparece como un peligro.

Fragmento del Epigrama XVI, Libro de el Tao, Tao Te King, Lao-Tse.
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III. El Dragón Verde.

Cada cosa vuelve a su raíz. Volver a la raíz se llama quietud; la quietud es volver con la misión cumplida. Volver con la misión cumplida se llama constancia. Conocer lo que es constante se llama clarividencia.

Fragmento del Epigrama XVI, Libro de el Tao, Tao Te King, Lao-Tse.
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IV. El Maestro Anciano.

Alcanzar el vacío supremo. Conservar la quietud suprema. Todo lo que hay en el mundo entra en acción y yo observo cómo vuelve a su estado original.

Fragmento del Epigrama XVI, Libro de el Tao, Tao Te King, Lao-Tse.
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V. El Entrenamiento del Dragón Azul.

¿Puede abarcar todo con clarividencia sin aplicar tus conocimientos?

Fragmento del Epigrama X, Libro de el Tao, Tao Te King, Lao-Tse.
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Verónica García-Melero


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La Sibila y el Filósofo

Todo lo significativo está contenido en un sola palabra: Sammasati.

Sutra 53, Los 53 Sutras de Buda, Siddhartha.

Pitia:

Soy la hija del tiempo,
veritas filia temporis est,
así es que comprendo como nadie
qué es lo que hay que hacer.

Así, soy de aquí y de allá, (05)
de este presente y de otro tiempo,
alcanzo en mi ser comprender
que soy una en el espacio-tiempo.

Me muevo por el espacio,
cuando cierro mis ojos (10)
y atención presto al silencio
de la vacuidad, solo.

Ni tengo sentidos, ni tengo oidos,
tampoco olfateo, no escucho bien;
con mi mente alcanzo el infinito (15)
y a ver lo que no se ve.

Ni adelanto los acontecimientos,
ni los hago manifestar;
mas, en pasado está nuestro presente
y nuestro presente, futuro será. (20)

Y si veo el pasado, que es nuestro presente,
o aquello que está por empezar,
veo que viene un cambio tremendo
la puerta de los hombres abierta está.

Entramos en otra dimensión (25)
de luz que todo lo llena,
eso trae el cambio del tiempo,
del espacio y su teorema.

Trae la nueva dimensión
la verdad de adónde vamos, (30)
trae el espíritu del Padre
lo que siempre fuimos, para lo que estamos.

Trae el cambio profundo
a que se debe la humanidad:
armonizarnos con el propósito (35)
de la fuerza universal.

Filósofo:

Sibila, que te conozco,
y mucho dicen esas tres patas:
conocer tu pasado y tu presente
es la llave que el futuro guarda. (40)

Pero sé que te colocas,
no sólo en esa silla,
gases narcóticos te embriagan,
suben por la grieta arriba.

He preguntado al Sacerdote, (45)
a ese que se haya en la puerta;
te ha dado mi pregunta, Pitia,
ahora espero, yo, tu respuesta.

Y...no me seas ambigua,
no quisiera que mi incomprensión (50)
me dejara rumiando el significado
de aquellas palabras de tu voz.

Antes, Pitia, prefiero un mito,
como los que podría encontrar en Platón;
tanto el de carro alado, como el de la caverna (55)
o el del hermafrodita, la media naranja, ¿no?


Pitia:

Los mitos, querido Filósofo,
mucho ayudan a pensar,
a poner un arte elevado
a lo que se quiere explicar. (60)

Que muchos son la buena intención
de explicar aquello que no se comprende;
son explicaciones alegóricas
que dan sentido a la vida,....a las gentes.


Filósofo:

Me has soltado una retahíla, (65)
parece que la has ensayado;
bien sé yo que eres elegida
bien sé yo como es tu trabajo.

Por eso, no te me enrrolles,
háblame del educador; (70)
otras preguntas también tengo,
pero al Sacerdote...como que no...

No se las he trasmitido, Sibila,
prefiero tu indefensión;
preferiría tu respuesta inmediata, (75)
sin tanto pensar, sin meditación.


Pitia:

Te estás saltando muchas reglas,
¡no sé yo, Filósofo, qué decirte!
Empezaremos una a una...
veremos a ver para qué viniste. (80)


Filósofo:

¿Podría pedirte, Sibila,
que te apartes de esa grieta?
No quisiera que los gases
removieran tu conciencia.

No creo yo que Apolo (85)
te mueva en tus respuestas;
bien me dicen tus palabras
que dicen más de lo que aciertas.

No quiero Oráculo,
no quiero adivinación, (90)
solo quiero, Sibila linda,
escuchar tu contestación.


Pitia:

Entonces, aquí me siento,
junto a tí, más bien.
Ahora, dispara con tu pregunta, (95)
¿sigue siendo la que es recién?...
La que me ha transmitido el Sacerdote,
aquella sobre la Educación.
"¿Qué es aquello que requiere
quien será Educador?"
(100)


Filósofo:

Esa misma, es la pregunta.
Quiero ahora, yo de tu voz,
escuchar una respuesta
que la entienda, por favor.


Pitia:

¿Quién es educador? (105)
¿Será quién deja huella
en tu corazón, como un guía?
¿Será esa su estrella?

Las personas cuando brillan
no necesitan apagar (110)
la luz de quien los rodea
para poder brillar;
aquellos que brillan,
tienen luz propia;
brillan por sí mismos (115)
e iluminan lo que tocan.

Aquellos que tienen luz
son aquellos que dejan huella,
eso es ser educador:
enseñanza y estrella. (120)



Filósofo:

¡No me lo puedo creer Sibila!
¡Madre mía, Pitia, por Dios!
Será mejor que te apartes de la grieta,
¡cuánta sabiduría en tu voz!


¿Podría hacerte otra pregunta? (125)
¿Te atreves a contestarme, mi amor?



Pitia:

Me atrevo si no te pasas,
no te me pongas tan “suavón”,
que ya sabes que soy casta,
casi una virgen soy yo. (130)


Fiósofo:

Pues eso, que eres casi....
y a mi me gusta tu voz,
la inocencia de tus gestos,
y, de tus palabras, tu amor.

Entonces, otra pregunta, (135)
a ver cómo la acabas...
¿crees que vale una imagen
más que las mil palabras?



Pitia:

¡Uff!, es un tostón de pregunta
y muy ambigua es que es, (140)
depende del punto de vista:
más valen palabras,
más vale la imagen,...a ver.

Si pensara en pensadores,
en filósofos, en maestros; (145)
a esto que estamos con educadores...
nos viene, ¡qué ni de cuento!

Si en ellos es que pensara
y de ellos solo pudiera conocer
lo enigmático de su persona, (150)
lo enigmático de su ser;
conociendo palabras de otros
que los tratan de contener,
de ser reporteros de sus palabras,
de sus experiencias y hacer... (155)
Más me valdrían mil palabras,
las palabras de él,
que la imagen que nos ha ofrecido
lo que se cuenta de él.

Te hablaría de Sócrates, por ejemplo, (160)
y de Jesucristo, también;
nos han reportado crónicas,
nos han interpretado su hacer,
nos han construido imágenes...
pero no hemos podido leer (165)
aquel valor de su esencia,
la escritura de su ser.

Mucho hace la hermeneútica,
lo que se quiere comprender,
o lo que se quiere entender cuando se lee... (170)
aunque mucho se deja leer.

Así, preferiría las palabras
para estos dos grandes Señores,
cada uno en su momento,
traspasaron corazones. (175)



Filósofo:

Para la imagen...¿qué me dirías?
Me has dejado intrigado, ¿eh?



Pitia:

Para la imagen, bien hay una cita
para esta sabiduría descifrar:
más vale una imagen que mil palabras, (180)
¡adivina que será!

Muchas veces es que nos cuentan
con palabras lo que ha pasado;
¿o nos cuentan con palabras
aquello que es imaginado (185)
haciéndonos creer con palabras
lo que jamás ha pasado?

Este ardid es astuto,
¡más si se teje en el tiempo!
lleva la mentira raices... (190)
imagen de lo que creemos.

Así, preferiría la experiencia,
aquella que me dejan mis ojos;
a ver visto a ciencia cierta...
así se pillan a los locos. (195)

Que hay locos que bien amasan
y premeditan en su intención,
se organizan con el tiempo...
para apagar alguna voz.

Hay gente que es muy cínica, (200)
cínica por ocultación,
o por hacer mal a las que brillan,
¿apagaron al educador
con mentira bien tejida,
con mucha palabra y voz? (205)

Sabemos qué se dijo de Sócrates,
y qué de Jesucristo, también:
¿los mató la palabra de un loco,
cínico, embustero..?, ¿qué fue?

Fue la palabra quien dio muerte, (210)
quien quiso convencer;
corrompiendo la buena imagen,
¿sería solo por poder?

Filósofo:

Entiendo lo que me dices,
me gusta tu reflexión... (215)
Tengo otra pregunta, Pitia,
¿quieres ponerle tu voz?

O, más que pregunta,
dame un ejemplo
para poner a mi hijo a jugar, (220)
a enseñarle desde chiquito,
a ponerlo a “filosofear”.



Pitia:

Si es chiquitito y él se pregunta
de qué, las cosas, hechas, están;
dale un lego para que construya, (225)
siempre le puedes explicar
que las cosas son pequeñas partículas,
atómos y otras más chiquitas están...

Así es que cuando se juntan,
cuando se ponen a trabajar, (230)
es como pensar con tu lego,
poner piezas a colocar.

¿Has visto que castillo has hecho?
¡Déjate fotografiar!
Que tenga la imagen de ese momento (235)
y las palabras del colocar.

Con este lego coges destreza,
no solo en las manos, como ves;
ahora tienes tu primera respuesta
a la filosofía del ser. (240)

Así es como somos todos,
una pieza cuadrada, otra triangular,
otra que es alargada, y el trapecio, ¿qué más?
También tenemos el cilindro,
y algún cono, ¿y qué más? (245)

Todos tenemos de todo,
lo que hay es que colocar;
mas, se coloca en equilibrio
cuando las vienes a testar.

Así, en la experiencia (250)
de saber para lo que algo está,
es que lo consideras en otro intento,
esto es sabiduría y en la prudencia está.


Filósofo:

¡Qué de filosofía en el Lego!
A Demócrito veo en él, (255)
historia de pensamiento,
y cómo piensa en su historia el ser.

Me gusta ser ese lego,
y esa experiencia en la construcción;
es la prudencia la sabiduría, (260)
el entendimiento, su expresión.



Pitia:

Eso mismo, Filósofo,
contigo es que estoy;
para que algo entendamos
hemos de ponerle voz, (265)
o la experiencia de nuestras manos,
si no, no sería expresión.

El entendimiento requiere verbo,
requiere de alguna acción;
la sabiduría por si sola, (270)
puede ser tan superior,
que tal vez es pensamiento solo...
y sin manifestación.



Filósofo:

Pues...sabes lo que te digo,
qu te veo muy acertada... (275)
Con tanto con lo que se discierne,
en la expresión es que se halla
el entendimiento de esta acción,
de la sabiduría: antesala.

¡Anda, quién me diría (280)
que me llevaría esta conversación!
Temiendo estaba a tu respuesta
y lo ambiguo...¡cómo no!

Pitia:

No Filósofo, no está en mí;
perdona que te interrumpa, (285)
ese “nosce te ipsum” de la puerta
en tí es toda hermosura.

Porque, no son mis contestaciones,
¿será tu dialogo tal vez?
Dos es que se necesitan (290)
para mejor todo entender.



Filósofo:

No sabría que decirte...
pero me quedo con tus palabras,
con las reflexiones que tu me has hecho
con la manera con la que hablas. (295)


Me has enamorado Sibila,
lástima que eres tan blanca,
cercana eres a los dioses,
algo...que no me extraña.


Pitia:

Ven aquí siempre que quieras, (300)
y mi silla apartaré,
y te hablaré con el corazón, querido,
junto a tí me sentaré.

Pero no se lo digas a nadie
por ti he hecho una excepción, (305)
si no fuera la Sibila,
sería tuya, mi amor.


Filósofo:

¿Estás segura de tus palabras?
¿No te lleva la emoción
del gas por esa grieta? (310)
¿Acaso tienes...colocón?



Pitia:

No tengo “colocón”, Filósofo,
pero subidón es que me dan
las palabras que me has dicho
y tu forma de caminar. (315)

Has traspasado lo que se espera,
has sido sinceridad,
y la frescura de tus palabras
me parece tan natural
que quiero que vengas pronto (320)
y me cuestiones lo que tu quieras;
apartaré mi silla a este lado,
quiero que vuelvas en primavera.



Filósofo:

Seguro te traigo flores,
algo que vaya contigo, (325)
si son de agua, serian lotos,
los lotos, Sibila, que son lirios.

Y siendo casi virgen, reina,
esta flor te irá muy bien;
inocencia y pureza junto (330)
a la sabiduría que se lee
en tus ojos, cuando me hablas,
y en el amor de tu fe.

Eres tan linda Sibila,
¡cómo no vendría otra vez! (335)
Haré caso a tus palabras,
un loto te traeré.


Pitia:

Para el próximo día me buscas
esta palabra especial:
Sammasati”, es la palabra, (340)
¿caminarás hasta el final?



Filósofo:

Si no camino hasta tan lejos,
el Te seguro es que alcanza
la fuerza de mi voluntad...
¿tomaré contigo una taza? (345)



Pitia:

En tí está la elección,
en tí está tu camino,
recorre las huellas tuyas,
sigue siempre a tu destino.


Filósofo:

Ya he encontrado un destino, (350)
en primavera ya sé que hacer:
descubrir qué es Sammasati,
y tomar contigo el Te.


Verónica García-Melero

Me he acordado de un chiste que dice:
– ¿Esté San Valentín que vas a hacer?
– ¿En qué cae?
– En domingo.
– Entonces, paella.
Es tan poco romántico…que me encanta.
😉
Feliz San Valentín,
¡Ai!
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La Parábola de la Receta.

El calzado que se ajusta a una persona, le aprieta a otra; no hay receta para una vida que se adapte a todos los casos.

Carl Gustav Jung

El Recepcionista:

¡No me digáis que no es bueno!
Es un cuento, que cuento no es,
pues es mucho de mi vida,
ese zapatero, soy yo, Miguel.

Estoy seguro que mucho, (05)
mucho hay para hablar
y no solo por este cuento,
sino por toda su verdad.


Maestra Sheng:


Ahora comprendo el porqué
de esa mencionada amistad; (10)
ese anciano del que hablas,
anciano es de mi caminar.

¡Es el maestro de Xía,
alguién a quien conocí,
lo conocí solo de oídas, (15)
su mismo maestro, el de aquí!
El de este cuento, que es tu vida,
y que también yo viví,
no plantando bambú y helecho,
mas, fue para descubrir (20)
la potencia del ser que se halla
cuando en todo te logras pulir.

Os hablo de Lao-Jun, queridos,
es el anciano de este cuento;
Maestro fue de Xía, (25)
y de Miguel, por lo que veo.

También fue mi maestro,
al menos así lo considero;
¡me abrió los ojos a la vida
y a crecer por lo que quiero! (30)

Su sabiduría es tan basta,
es como el Tao del Cielo;
si cuesta creer en su Poder,
con Lao-Jun se hace cierto
cómo te acompaña el Gran Tao (35)
cuando tu Te has descubierto.

No fue un maestro sempiterno,
fue en un tiempo estacionario;
de estos que aparecen en tu vida
y la voltean para el diario; (40)
para tu día a día desde entonces,
desde que aparece en tu camino.
¡Cuánto echo de menos a Lao-Jun,
a sus enseñanzas, a su "vino"!

Porque el "vino" es muy simbólico, (45)
y en Oriente y Occidente
es el secreto que se revela
cuando el "viento" se siente.

Hablo del "viento" del Espíritu,
lo que en Oriente es el Te (50)
junto a la "dama misteriosa",
la energía de la Tierra, también.

En fin, que esto es muy místico,
pero fácil es de entender,
el soplo de Dios es el Espíritu (55)
que insufla tu alma: el Te.
¡Es tanto el camino espiritual
que se sigue para este Te tomarte!
Mejor que cada uno avance por sí,
entonces comprenderá qué es el "Arte". (60)



Hao:

Eso..., que "Real Arte" no es otro
sino, con el Espíritu, moverte.
Nada tiene de bola de cristal,
ni de encanto, ni de hacerte
de rituales, ni de encantos, (65)
ni de hechizos, ni de suerte.

Juan:

Ahora que la mencionas,
en la Palabra escrito está
que la suerte está echada
y de Dios es que vendrá (70)
toda disposición por ella,
¿qué querrá significar?


Ming:

Que la suerte es del Universo,
ahí es donde ella está;
es creación de la Gran Fuente (75)
y no se la puede cambiar.
Por más que se quiera influir
en lo que es influencia astral,
hay una cosa que traspasa
a toda la oscuridad; (80)
y es que en Dios, en la luz,
es que se halla su final.

Así, de Dios es que depende
lo que la suerte logra alcanzar.
Traspasa la energía impura, (85)
la traspasa, ¿por qué será?


Sam:

Porque Dios es como una bombilla
que se enciende en la oscuridad,
con poco es que se alcanza
aclarar lo que apagado está. (90)

Así, si algo en tinieblas
es que se enmaraña,
se lía en la oscuridad,
y la oscuridad bien lo atrapa;
nada puede hacer con la luz (95)
que todo lo traspasa;
esa luz está en tu gesto,
en tu espíritu, en tu alma.


Dishi:


¡Qué interesante este hilo
para ponernos a tejer (100)
la telaraña del destino
de la araña que no se ve!

¿Es el mundo una ilusión
y lo que se nos teje
más que una maya? (105)
¿O es la ilusión transcender,
como el que alcanza el Nirvana?


Relojera:

Desde luego que en Oriente
encontraremos por ilusión
la Maya de lo que nos rodea (110)
y del Nirvana, su perfección.

Mas, en el sufrimiento liberado
es que se halla la vacuidad:
el comprender que en los extremos
siempre tenemos que calibrar (115)
para alcanzar la virtud, la potencia,
para no dejarnor dominar;
para hacernos uno con la Fuente,
para nuestro ritmo no doblegar,
al infortunio de la vida (120)
y a lo que hay que masticar.

El Recepcionista:

¡Dejaos de tanta charla!
¡Vamos ahora a almorzar!
Que hablabais de algún vino...
pues tomad éste para catar, (125)
es un vino muy exquisito;
seguro estoy, os va a encantar.

Aquí he traído todo,
los platos os serviré
con la guarnición de estas peras, (130)
y el confit que aquí véis.

He dejao otro plato
terminándose en el horno,
mas valen dos medianos
que uno grande y solo (135)
para degustar exquisiteces
mientras conversamos un poco.


Ming:

¡Qué buena pinta tiene!
¿De qués es el confit, Miguel?
Diría que es ave por el aspecto, (140)
¿es pato o es cisne lo que se ve?


Hao:

¿Cisne?...Yo diría ganso,
pero tampoco se logra ver
en los cortes que has preparado;
dinos, ¿qué es, Miguel? (145)


El Recepcionista:

Es pato lo que hay en el plato,
es un confit que preparé
con todo el tiempo que requiere
y con toda la grasa también.

He horneado las peras (150)
con su jugo, como véis,
y llevan un toque caramelizado
con el vino que aquí tenéis.

El contraste está exquisito,
y con el vino, todo un placer. (155)
Placeres tienen los platos
y con quien te pones a comer.
¡No me digáis que no merecemos,
para este almuerzo, este placer!


Relojera:

¡Claro que lo merece! (160)
¡Por supuesto, Miguel!
La boca se me hace agua,
quiero probar ese placer
de pato con toda su esencia,
la que el confit logra tener. (165)


Maestra Sheng:

Hablando de recetas,
¡qué curiosa es con pera!
con naranja es que se me hace
esa famosa receta;
la del pato a la naranja, (170)
en confit, así se recuerda.



Juan:

¡Las recetas dicen tanto
cuando las pones a hacer!,
ya os comenté de mi bisabuela:
en el amor está su placer. (175)

Así es que todo sale,
sale siempre exquisito;
tal vez no seas tan diestro
pero es la suerte de su destino.


Dishi:

Veo la luz en el planto, (180)
veo la luz del amor;
el guiso perfecto siempre,
perfecto, siempre, su sabor.


Sam:

Y el olor...son como feromonas,
¡lo que da de sí cocinar (185)
con cariño por lo que se hace
y con el amor de para quien será!

Igual son tus alpargatas,
esas de bambú, Miguel;
la suerte que ellas tuvieron (190)
en tu espíritu se ve:
luchaste por seguir adelante,
te reinventaste en tu camino,
pusiste todo tu amor,
y la Luz así es que quiso (195)
que lograras en tu esfuerzo
una magnifica superación:
pisar con bambú, entonces,
caminar con tu pasión.


Hao:

Esas alpargatas, ¡sí que llegaron lejos! (200)
¡Gustaron en tantos rincones,
han gustado tanto tiempo!,
que hizo Miguel una patente
y por eso, es que aquí tenemos
a un zapatero de pueblo (205)
que se retiró, buscando calma...

Mas, si la tempestad hizo mucho
y acabó con esta plaza...
Miguel renovó con su patente
la ilusión del que traspasa (210)
la entrada de esta villa:
colgadas hay alpargatas.

Hay unas alpargatas
como símbolo del caminar,
como símbolo del premio (215)
que la resiliencia logra alcanzar.
Esas mismas alpargatas,
con lo que son su patente,
logran mantener este Motel,
aunque no venga la gente. (220)


Juan:

¡No me puedo creer!
¡Todavía no lo he leído!
¿Es él, Maestra Sheng,
el zapatero de mi Libro?

Porque...si Lao-Jun es entonces (225)
el maestro suyo, y el suyo, que es mío;
los cuentos que hay de Lao-Jun,
¿qué clase de cuentos son, cariño?


Maestra Sheng:

¿Te los has leído todos?
¿Te los has leído, Juan? (230)


Juan:

No, solo el título y algunos sueltos...
intrigado me acabas de dejar.


Maestra Sheng:

Entonces, mejor tú los lees,
mejor sorpréndete
con la sincronicidad de los eventos (235)
y con lo que nos traiga el Te.


Sam:

Nos quedamos antes pendientes
con el Miyu, el de la Casa;
creo que era Esmeralda,
y una enseñanza guardaba. (240)


Ming:

Y también estamos pendientes
de continuar con la cerveza,
con la Señora que la hace,
con la sibila de la puerta.


Hao:

Y si nos ponemos... (245)
todavía es que esperamos
a la Pesaj, al hablar del pan,
del vino, la miel...¿de qué hablamos?


Dishi:

Oye, esa doctrina mística,
la cabalísta, ¿no es?, (250)
mucho tiene guardado otro libro,
quiero poderlo leer.


Hao:

Eso, ¿por qué no leer
la perspectiva que Sheng ha dejado?,
seguro que para hablar tenemos, (255)
¡lluvia cae!, ¡tormenta a ratos!


Relojera:

Oye, pues yo me quedo
hasta mañana también.
Depende de como amanezca el día,
así es que podremos hacer. (260)


Ming:

A mí se me apetece
salir a caminar,
a visitar las ruinas
y la plaza...todo el lugar.


El Recepcionista:

Me parece una buena idea, (265)
será más que fenomenal.
Pero ahora, al turrón vayamos,
que el almuerzo hay que tomar.


Relojera:

Miguel, estoy encantanda
con las parábolas que nos has contado, (270)
me gustaría que nos deleitaras
con otra tuya y para este plato.
LA PARÁBOLA DE LA RECETA

El Recepcionista:
 
 Entonces, mientras sirvo...
 uno siempre puede hablar,
 y os hablaré con la receta (275)
 de lo que es singularidad.

 «Cada persona es singular,
 cada persona es única,
 posee unas habilidades,
 un crecimiento, una conducta,(280)
 una manera de ver las cosas,
 una experiencia para tejer,
 para interpretar el mundo que vive,
 para vivir y ser con él.

 Cada persona es única, (285)
 cada persona es singular,
 y las cualidades que posee
 es que la hace especial.

 No es destacar en algo,
 no está en esa capacidad (290)
 que se ha desarrollado con el tiempo,
 está más en su caminar.

 Si os hablara de músicos,
 muchos los hay diestros,
 mas, es el feeling que te transmiten (295)
 y lo personal de su instrumento,
 el sentimiento que dibujan,
 la música y su verso.

 Eso es lo singular,
 eso diferencia a unos de otros, (300)
 porque buenos son los buenos
 y cada bueno, es uno solo.

 Igual es la receta,
 con ella nos explicamos,
 para cocinar el mismo plato (305)
 todos tenemos en las manos
 los mismos ingredientes,
 incluso los mismos pasos.

 Mas, la carne que yo he guisado,
 sabrá distinta si tú la haces; (310)
 aunque lleve los mismos ingredientes,
 eso es sabido y lo sabes.

 No sabe igual mi sopa,
 que la sopa de tu mamá,
 ni la de tu mamá que la de tu abuela, (315)
 eso es la singularidad.

 Así en el corazón,
 que es el cajón de la experiencia,
 de nuestro sufrimiento y pasión,
 de nuestro crecimiento y grandeza, (320)
 de nuestro ímpetu, de nuestro esfuerzo,
 de nuestro amor y gentileza;
 es donde se halla el centro
 de la singularidad, de la conciencia.

 Porque nos mueve más el corazón,(325)
 nos mueve más que la cabeza;
 es el centro de nuestro ánimo,
 centro es de nuestra fuerza.

 Hemos condicionado nuestra conducta,
 hemos condicionado nuestra respuesta (330)
 a aquello que hemos vivido
 y repetido hasta la creencia.

 Esta singularidad 
 que se halla en el corazón
 es el punto central (335)
 como el del agujero negro, ¿no?

 Aquello que te hace único,
 aquello que te hace especial,
 es como una densidad infinita
 que no logra explicar (340)
 porqué no sabe igual tu plato
 que el que yo he guisado igual.

 No hay una física que explique
 el porqué de esta singularidad,
 la misma densidad del agujero negro (345)
 es esa manera especial 
 con la que has cocinado tu plato,
 o la sopa de tu mamá.

 Y si miramos con lupa
 el corazón, la densidad, (350)
 en el guiso de tu madre
 se ve que siempre crecerá
 esa nostalgia y amor vividos
 de toda una vida en el yantar.

 ¡Qué exquisito ese guiso (355)
 que tanto te gusta saborear!
 Ese guiso que hace tu madre
 y has probado en tanto bar.

 Mas, como el de tu madre ninguno sabe,
 ¡sabe tan rico, tan especial! (360)
 Es el corazón del plato
 y en el amor es que está.

 De la misma manera es si pensamos
 en la singularidad gravitacional.

 El espacio-tiempo para todos el mismo, (365)
 los mismos ingredientes para cocinar,
 pero esa atracción que te supera 
 ese sabor tan gravitacional
 que dibuja la curva de tu sonrisa
 con solo ponerte el plato a mirar...(370)
 ¿Por qué has dibujado una curvatura
 con tus labios, solo al mirar,
 atraido por su aroma...?
 ¿Es por que lo ha guisado mamá?

 Somos física cuántica, (375)
 hasta al ponernos al guisar,
 en cómo hacemos las cosas
 en nuestra receta está.

 Y esa receta lleva una vida,
 una manera de caminar, (380)
 de apreciar, de valorar las cosas,
 y sobre todo, de amar.

 Con el cariño de la receta
 es que se logra explicar
 lo singular que somos todos: (385)
 todo el mundo es especial».



Parábola dedicada con mucho amor a mi madre.

Con amor, a mi madre.
cocinera de mi casa 
y también profesional,
que guisa como ninguna (390)
y bien que sabe aprovechar
cada cosa de que dispone,
ella sabe economizar.

Pone amor en su cocina,
y en casa, mucho más; (395)
¡qué rico te sabe todo!
¡qué bien huele, mamá!

Nostalgia cuando no los como,
cuando los como: felicidad.
¡Qué bien me sabe tu comida!,
como tú, ¡es especial! (400)

Las patatas en ajopollo,
con huevo y almendra "tostá",
serán humildes y económicas,
para mi cumple...¡guísamelas!

Que no quiero carne en salsa, (405)
ni tanta sofistificación,
esas patatas son un guiso
que lleva en tu sangre: tradición.

Y lo ignoraba de pequeña,
pero lo apreciaba en tu voz, (410)
en la risa que a tí te daba
cuando hacía esta elección.

¡Qué rico te sale este guiso!
Sencillo me gusta más,
no hace falta el marisco, (415)
ni que le pongas calamar.

-"¿Con huevo y almendra, Vero?"
Con eso solo, mamá.
Así te sale muy rico,
¡con todo tu amor, mamá! (420)

Verónica García-Melero

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Capítulo 9. El Secreto del Pozo de Jas Veshalom.

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Jeremías 33:3

Cuando pensamos en un pozo
el agua se nos viene a la mente,
en la profundidad del agujero
también está la corriente.

Es un agua que se renueva, (05)
es un agua que fresca está,
parece que está estancada,
mas, esa no es su realidad.

Porque aquella que arriba brota
y contiene su construcción; (10)
ha sido lo artificioso,
pero no es su creación.

Que el pozo, con un agujero,
ahí es que alcanza su existencia;
y el discurrir de su agua (15)
y el brotar, toda su esencia.

El pozo, que tiene agua,
y con su "chimenea" se levanta,
ha requerido en tal destino
del esfuerzo de esta garganta. (20)

Así, si reflexionaramos
en aquello por lo que el pozo está,
veremos que en ahondar la tierra,
y en traspasar lo superficial,
es que se halla el agua del pozo: (25)
un subterréneo manantial.

¿Estará el pozo para la vida?
¿Para qué es que el pozo está?
¿Estaba oculto porque quería
y se ha dejado encontrar?, (30)
¿o estaba oculto porque podía
y lo has querido encontrar?

Si de la formación del pozo te hablara,
¿qué te podría contar?
Antes del pozo sabemos una cosa, (35)
y es que viene el agua, ¿verdad?

Porque si lo buscas y está oculto,
en su vibración se verá
cómo agita tu guía de palo
con su energía, que abajo está. (40)
¿Habrá brotado su energía
cuando te ha visto pasar
sediento por hallar agua,
por quererla encontrar?
 
Igual que el palo del zahorí, (45)
es la vara de tu disciplina;
ha sido moverte con ella,
has encendido tu chispa divina.

Igual es la sabiduría
que en el agua está; (50)
está en la formación de su nombre,
solo tiene que vibrar.

Men inicial es que nos abre
a la matriz terrenal;
a aquello que ya se ha hallado (55)
y fácil podrás encontrar.

Encontrarás respuestas a tus preguntas,
antes tendrás que preguntar;
ya estás cavando tu pozo
¿qué has venido a encontrar? (60)

Que si con agua es que hablamos,
en la chispa es que está
aquello que nos conecta
con lo que es transcendental.

Esa chispa es la Yud, (65)
la letra del agua intermedia,
lleva los atributos todos
de la Gran y Elevada Conciencia.

Lleva la Gracia de Dios,
todo esto la Yud halla; (70)
la esencia de la creación
que tu chispa, tu Yud, guarda.
La concentración de luz es infinita
todo esto tu Yud guarda,
es como la semilla del árbol, (75)
esa es su guirnalda.

Pues, cuando buscabas tus respuestas,
antes te pusisite a preguntar,
te fundiste con el agua entonces
y has alcanzado su verdad. (80)

¿Estará en tu disposición
el querer este agua hallar?
Te has movido a por el agua,
te has preguntado qué será.
¿Cómo será mi agua?, (85)
¿qué es lo que me esperará?,
¿cada vez tiene más fuerza?,
¿cada vez preguntas más?

Y ahora te has encontrado
con el agua que es Celestial: (90)
es la Men que se halla cerrada,
es la Mem escrita al final;
no sabemos dónde Dios se halla,
pero sí su corriente alcanzar.

¡Qué magnifica es esta letra (95)
cuando se logra encontrar!
¿Se ha dejado encontrarse
porque la has ido a buscar?

¿Requerirá de tu esfuerzo seguido?
¿De tu persistencia, requerirá? (100)
Dios se hace el encontradizo
cuando le empiezas a agradar.
Y se le agrada cuando se le quiere
y se le quiere siempre encontrar;
la perseverancia de tu insistencia (105)
le ha venido a enamorar.

El Pozo de Jash Veshalom


Y ha bajado Dios del Cielo
y te ha venido a hablar,
a explicarte lo que para tí quiere,
y cómo poderlo alcanzar. (110)

Santo Bendito Sea:

Este agua que está en tu suelo,
que está en tu caminar,
la has encontrado y entonces viene,
has salido de tu lugar.

Te ha llevado un impulso: (115)
el querer a Dios encontrar.
Bet y Aleph, junto a este agua,
es "viene el agua", y la verás;
porque has salido de tu tierra
movido por la voluntad. (120)


Zahorí:

¿Y si no me moviera el agua?,
¿si me moviera el aprender
a cómo usar mi varita
y la disciplina también?


Santo Bendito Sea:

Entonces si tu intención (125)
es que se halla en tu nobleza,
no buscando recibir,
solo buscar en tu torpeza,
es que te he dicho, Hijo, "VEN",
esa es mi chispa y salir de tu tierra. (130)

Ahora, ya sabes que viene el agua,
ya sientes quererla encontrar;
más esfuerzo es que necesitas,
necesitas también inclinar
el rostro sobre el agujero (135)
y descubrir su verdad.

Tu cabeza ahora no piensa,
ahora siente esa realidad;
traspasa tu pensamiento
y en el entendimiento es que está. (140)

Y se discierne con el corazón,
con poner tu voluntad;
no es cuestión de conocer tanto
es cuestión de la sabiduría hallar.

¿Te has inclinado sobre el agujero (145)
que sentias en tus pies?
Si has reflexionado qué es esto,
ahora el pozo tu ves.

Mas, ¡sois tan arrogantes!
¡queréis tanto conocer! (150)
Que habéis dejado correr el agua
por quererla toda contener.

No habéis visto el regalo divino,
el que se halla en el corazón,
en la voluntad de cada gesto (155)
y en confirmar esta intención.

Porque os ha movido el conocimiento,
quererlo todo contrastar,
querer aprender lo que ya es pretérito,
y eso no es sabiduría, ¡que va! (160)

Zahorí:

Jas Veshalom son tantas cosas,
ahora estaría en la comunicación;
he contactado Contigo por cariño,
por moverme solo el amor.

Mas, me ha abrumado tanto, (165)
me confunde el exterior,
que he querido aprender lo ya escrito
y entonces el Santo se me ocultó.


Santo Bendito Sea:

Mas, ahora quiere que descubras
cómo volverme a encontrar. (170)
Te he dejado letras en tu camino
para unirlas, y dejarlas marchar.

Ahora ya sabes que después de "VEN"
y de este pozo de sabiduría hallar,
y de no querer atesorar lo pretérito (175)
es que por un "ARCO" has de pasar.

Ese arco es un puente,
es saber equilibrar,
el sentido del amor y la justica,
y en la belleza es que está. (180)


Zahorí:

Entonces, sabido esto,
mi varita, como palo será,
la clavaré bien el suelo
para ayudarme a levantar.


Santo Bendito Sea:

Has unido en tu intención ahora, (185)
has unido tu masculinidad;
tu hombría, tu don dador;
y el querer tanto atesorar.

Esta columna que has bajado,
este canal que trazado, has; (190)
te deja desolado entonces:
"vino el agua", su significar.

No percibes como al principio
el agua de esta verdad;
te has inclinado sobre tu agujero, (195)
como con espada lo has ido a clavar.

Lo has hecho movido por el impulso
de querer ese agua encontrar,
en parte hay bondad en el gesto;
mas ese ímpetu ¿por qué es que está? (200)

Está por buscar, a tu juicio,
lo que crees que es tu verdad;
has alcanzado el "zumbido del agua",
y te ha vuelto a enamorar.


Zahorí:

No quiero atesorarlo ahora, (205)
solo quiero saber que está;
que estará siempre que lo necesite,
así mi agua voy a encontrar.

Santo Bendito Sea:

Ahora crees que así se logra,
esta es ahora tu Tav. (210)
La has hallado a tus ojos solo,
¿qué es lo que pasará?

Con Tav ahora tenemos
"viniste agua", y se va.
Tampoco está en tu juicio (215)
querer las cosas enjuiciar.

Ahora te has hecho humilde,
otra chispa te ha hecho cambiar;
esa chispa de Dios, Aleph,
en "ven agua" es que está. (220)

Está en el suplicar las cosas
que se quieren encontrar,
con la creencia de que se logran;
mas, movidos por la bondad.

Así, cuando la bondad te mueve, (225)
¡fíjate que has ido a encontrar!,
"agua a tope" es que contiene
la Tet oculta de tu bondad.

Ahora eres vasija repleta,
luz alcanzas en tu interior; (230)
oculta se halla la belleza,
oculto se halla el resplandor.

Ahora has alcanzado sabiduría,
ahora aprecias el resplandor,
como un guía inefable, (235)
mas, no como tu aspiración.

Apreciarás que en el resplandor de otros
también alcanzas tu luz;
mas, no ha de moverte el conomiento
sino el corazón y la virtud. (240)

Si has entendido esto,
y has salido de tu casa,
si dejamos la chispa a un lado,
¿qué es lo que más tu guardas?


Zahorí:

Guardo el ser "inocente", (245)
el no caminar con malicia,
no querer ascender y traspasar
a nadie por la codicia.


Santo Bendito Sea:

Esta es la Verdad que se halla en todos oculta,
Jesús os dijo de andar como niños; (250)
¿por qué verá tal hermosura?

Pues, para alcanzar el Reino,
como niños habéis de andar;
en moveros en la inocencia
es como podréis revelar (255)
dónde me hallo escondido,
dónde está la Mem final.

Pero tú, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara para que no sea evidente ante los demás que estás ayunando, sino sólo ante tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.

Mateo 6: 17-18

Zahorí:

Dígame algo que a mi me aclare
qué puedo en este pozo hallar
con el agua de su Sabiduría, Santo, (260)
con el agua, ¿qué más habrá?


Santo Bendito Sea:

Todo aquel que me atesoraba
quiso su experiencia revelar;
pues a mi es que me encanta
que animen a otros en este buscar. (265)

Porque es tanto lo que se gana,
es tanta la felicidad,
que no hay nada como el buscarme
y dar sentido a tu avanzar.

Este conocimiento de todos, (270)
esta experiencia revelada,
es un pozo de sabiduría,
mas, con mucho tradición mezclada.

Para que aprecies la cizaña
y la separes de mi trigo, (275)
ya te he dicho que en la humildad
es donde se halla mi destino.

Asi, si por mi es que ayunas,
a nadie es que se lo digas,
lava tu rostro, pulcra tu vista; (280)
erguido, recto, así me caminas.

Entonces, si has de guardar secreta
esta intención en tu corazón,
porque yo avaluo tu cabeza,
tu corazón y tu intención, (285)
¿cómo es que lo cuentas,
cómo es que te enmudeces,
te agachas para llamar la atención,
o hasta colgajos te prendes?

Eso es tradición, (290)
de la que enmaraña la palabra;
a sabiendas de lo que está escrito
añaden, tachan o cambian.

Eso es Jas Veshalom,
eso no es querer comunicarte, (295)
eso es una mala interpretación
y mucho, de Mí, alejarte.


Zahorí:

Entonces, ¿con qué me quedo
cuando te busco en la Palabra?


Santo Bendito Sea:

Eso mismo, Zahorí, (300)
búscame en mi Palabra.
Siendo yo el canal a ella
te revelaré en tu hazaña
el sentido oculto del texto,
lo apreciarás mientras avanzas. (305)

Así, no será reinterpretación alguna,
es la simpleza de la palabra,
la interpretación mística y alegórica
de tu día a día y de la Palabra.

¡No añadas nada al Texto! (310)
¡No quieras Mi Palabra cambiar
por tradiciones que emborronan
la esencia de su verdad!


Zahorí:

Entonces, Santo Bendito,
¿qué es la Kábbalah en sí? (315)
Con tanto como hay escrito
me cuesta a mí decidir.

Santo Bendito Sea:

La Kabbalah es querer buscarme,
buscarme en mi Palabra,
en el corazón siempre llevarme (320)
y la Formación contemplarla.


Contemplarla es considerarla,
accesorio su conocimiento será,
no te preocupes por saber todo,
ya dije escrito cómo será. (325)

Pues, si a mí es que te mueve
la intención de tu nobleza,
humilde es tu corazón,
y grande es tu belleza,
te revelaré cosas ocultas (330)
que no has conocido antes,
creo que Jeremías dejó escrito esto,
en 33:3 y se sabe.


Deja de preocuparte
por querer todo conocer; (335)
preocúpate por ser honesto,
verdadero y fiel:
integrar tu don dador,
y el receptor, también;
se masculino y femenino (340)
en todo tu quehacer;
y humilde, así te quiero,
y que me quieras querer.

Ahora, que me conoces,
a mí me gusta que me digan (345)
cómo es que me ven
aquellos que más me miman.


Zahorí:

Santo Bendito, si así tu quieres,
y no te ofendes en mi atrevimiento,
no te imagino con barbas y chanclas, (350)
yo te imagino cantando y riendo.

Hasta me atrevería a decirte
que eres súper buena gente. ¡Total!
¡Lo que yo he de reirme,
la felicidad que me das! (355)

Eres el mejor amigo
que yo podría encontrar.
Y te quiero mucho, Santo Bendito,
siempre me ayudas y me ayudarás.


Santo Bendito Sea:

¡Zahorí, cómo me agradas! (360)
¡Me encantas!, ¡la verdad!
Eres sencillo y muy simpático,
humilde y sabes amar.
Dices las cosas espontáneas,
me gusta tu naturalidad. (365)
Y la verdad de cómo eres,
de saberte abrazar.

Zahorí eres mi hijo,
¡cómo no te iba a amar!
¡cómo no iba a velar por tí, (370)
por tu cuidado y seguridad!

Ahora me llevarás contigo,
a tu sombra yo estaré,
en la mano es que te llevo,
y tu escudo seré. (375)

¡Levántate Zahorí!,
por mí, ¡levántate!
Quiero verte caminar seguro,
lleno de amor y de fe.

Siempre sé humilde, (380)
así es que te quiero ver;
sonríe por el día futuro
porque allí yo estaré.

¡Ah!, ¡qué no se me olvide!,
¡que te quiero mucho Zahorí! (385)
Recuerda que todo te doy,
todo me lo diste tú a mí.

Pues, me has puesto primero,
eso en tí he encontrado,
muchos dicen que así me ponen, (390)
mas, buscan más en su agrado:
el placer de su vanidad
y el no esperar de mi mano.

Por eso a tí, Zahorí,
te daré mi gran regalo, (395)
la corona de mi Sabiduría.
Yo te corono, mi amado.


Zahorí:

Algunas pruebas son muy duras,
no sé si las aguantaré.
A veces quiero que me lleves, (400)
quiero morirme, también.


Santo Bendito Sea:

Sé muy bien lo que te pasa,
busca en tu reflexionar
que hay una enseñanza muy grande
y Yo es que estoy detrás. (405)

Por eso, no desistas,
ten fe y guárdame,
que sabrás dilucidar la respuesta,
sabrás"tomar tu Te".

Y cuando menos te lo esperes, (410)
allí, Yo estaré;
eres como la niña de mis ojos;
y Yo te celo, te libraré.

El Universo estará todo contigo,
por tí, Yo, lo moveré. (415)
Kairós, el momento perfecto,
de mí, te dará fe.

Ahora, quiero que sonrías,
que contemples tu felicidad,
y la paz de tu hermosura, (420)
y la paz de tu caminar.

Avanza, Zahorí, avanza,
y no me mires atrás;
"en Azul" es que me encuentras,
el "¡Sul!" de la felicidad. (425)

Verónica García-Melero
El Pozo de Jas Veshalom, apuntes personales: Temura junto a un proceso anagramático basado en Jas Veshalom.
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Capítulo 7. El Secreto de la Formación de Abraham.

Vete de tu país y de tus parientes y de la casa de tu padre al país que yo te mostraré; y haré de tí una nación grande y te bendeciré y de veras haré grande tu nombre; y resulta ser tú una bendición. Y ciertamente bendeciré a los que te bendigan, y al que invoque mal contra tí lo maldeciré, y ciertamente se bendecirán por medio de tí todas las familias del suelo.

Génesis 12:1-3
 
El avance que se espera,
en el juicio indulgente, está;
está en hacer buenas obras
y en saber, las cosas, pesar.

Esto lo encontramos ahora, (05)
lo encontramos en Abram,
cómo crecer hacia arriba,
el proposito del avanzar.

En Abram hay mucho más que esto,
en Abraham está la Formación, (10)
y la herencia divina que lleva
el pactó que la confirmó.

Otro día tendremos para hablar
del Rey y Sacerdote de Melquisedec,
quien a Abraham bendijo en su momento (15)
y el pacto del Cielo dejó con él.

Hoy nos concetraremos
en cómo se logra la Formación,
de Abram al Padre excelso:
Abraham tras su construcción. (20)

Para ello, por analogía,
tomaré un fruto, no una flor,
y te explicaré, también, con el árbol,
cómo es la Formación:
cómo se ordenan las esferas, (25)
qué es limitación,
cómo contar las estrellas,
cómo se empieza a caminar,
cómo se sube el tronco
del árbol de tu verdad, (30)
cómo son los atributos
que se logran manifestar.

Y de una manera sencilla
seguro se puede alcanzar
a ver ese árbol en ti mismo; (35)
en tu cuerpo, que es tu casa,
y cómo cada parte del mismo
te elevan a la corona que alcanzas.

Te trazaré en geometría
los nudos que hay en el tronco; (40)
si lo talara, veo anillos,
mas, si yo los descompongo
y los aislo y rodeo,
seis rodean a uno solo.

Habrá una sinergia en el árbol, (45)
en el avanzar por lo que somos,
verás el hexágono en el trazo
y todo al árbol, todo, todo.

También verás toda su copa,
aquello que se percibe; (50)
percibes el color de las hojas
y el de las frutos que vides,
y escucharás el baibén de sus hojas,
saborearás también sus frutos,
con cuatro sentidos que usas (55)
para apreciar lo que te sumo.

Pues, la copa del árbol es
lo que a tu cuerpo, tu cabeza;
siete puertas tienes en ella,
para cuatro sentidos, abiertas. (60)

Así, las puertas sentido dan
a descomponer los anillos del tronco,
con seis a uno rodeamos;
siete, en suma, los que pongo.

Estas siete puertas abiertas (65)
son una espada para el espíritu,
si logras asirla con fuerza
avanzas por tu camino.

Y cuando avanzas, solo hay camino
si es que te quieres elevar, (70)
en esa emoción sola
es donde la sinergia está.

Así es que el fruto partimos,
dejamos sus cáscaras atrás,
y exploramos el interior que tiene (75)
y saboreamos su verdad.

La gracia que alberga el fruto
en tu paladar estará,
estará en aquello que hablas
despues de ponerte a pensar. (80)

Mas, si con las manos yo expresara
el propósito de la Formación,
me llevaría de la malo derecha
justo debajo de mi voz
el dedo anular, el del anillo, (85)
y señalaría mi boca,
se circuncida la lengua entonces,
eso es lo que evoluciona.

Evoluciona la Belleza
y evoluciona en la voz, (90)
en cómo nos dirigimos a otros,
cómo prestamos atención;
cómo somos indulgentes
en el juicio que pronunciamos.
Si pesas lleva la justicia, (95)
aquí es que sopesamos
la compasión y la severidad
que fruto son de lo que hablamos.

Así, nuestro juicio se suaviza,
hemos traspasado el ego; (100)
mas, aun no hemos alcanzado el gran salto
que nos elevaría hacia el cielo.

Pues, estaría en repetir la conducta,
estaría en nuestra feminidad abrazar,
ese es el dedo meñique (105)
que libre se quedó al colocar
el anular señalando nuestra boca
y los otros que quedan atrás.

El meñique es un dedo
que por la fuerza está, (110)
abraza nuestro aspecto femenino,
mas, lo abraza con bondad.

Es la victoria que lo acompaña,
es la belleza que ya está
presente en esta intención primera (115)
la de saberte siempre callar.

Mas, en este gesto que hacemos,
el corazón viene a tropezar
sobre la porción de la garganta
donde la nuez es que está. (120)

Señalamos con la misericordia,
señalamos con la amabilidad
el centro de nuestra energía
cuando nos ponemos a hablar.

Este dedo representa (125)
la puerta del despertar,
de traer la luz a nuestra vida
y dejarnos habitar
por la belleza que vislumbramos
y empieza en la voluntad. (130)

Este gesto no es absurdo,
este gesto lleva mucho,
lleva el control del ego,
lo que, con Miguel, yo lucho.

Lleva señalar la importancia (135)
de aquello por lo que estamos,
estamos por ayudarnos entre nosostros,
algo que empieza en nuestras manos.

Y está ese dedo mequiñe,
que reafirma la victoria (140)
sobreviene a la bondad y belleza
que vive en la misericordia.

Hemos trazado un gesto
para poder interpretar
la transcendencia que tiene el símbolo (145)
que en las manos está.

Yo no he ideado los gestos,
ni los símbolos que en los dedos están,
esta información es primera
y nos viene desde Abraham. (150)

De antaño vienen representaciones
de las emanaciones de nuestro ser,
unas las pintan en árboles,
otras dibujan tu ser.

Así, de la mano derecha, (155)
hemos puesto a Tiferet
debajo de la Verdad y Gracia
que en la boca, con Tav, se ven.

Hacia la victoria en el logro
nos acompaña Netsaj, (160)
ese centro que es dominio
de lo que te pones a cabilar.
Y lleva la suavidad de la madre,
lleva la feminidad,
abrazar la misericordia que recuerda (165)
el sentimiento antes de hablar.

Si el dedo corazón nos tropieza
con la garganta en este gesto,
la nuez nos recuerda la misericordia
que puerta es de su centro. (170)

Que todos movemos la nuez,
aunque ni siquiera se nos note,
cuando nos ponemos a hablar
aquí, la amabilidad, se pone.

Así, si logras alcanzar la corona, (175)
en la boca tendrás
la gracia de Dios en tu palabra
y en la indulgencia es que está.

De este gesto, que está en un saludo
que a mí tu me hiciste, y yo tomé, (180)
me ha inspirado la alegoría,
me ha inspirado tu nuez,
y la nuez con que tropezaba
buscando la esperanza que ves
en el propósito de Lej Lejá, primero (185)
y en el de Vayera, luego después.

Porque el Árbol de la Vida
¿tendrá frutos solo?
¿o tendrá también flores,
ramas, hojas y abrojos? (190)

Así, conocemos su estructura,
así sabremos apreciar
que en la columna, el tronco,
y en las raíces está,
está también en la copa (195)
y en la rama del anidar,
el Él que todos albergamos
y que está en evolucionar.

Esa columna del centro
que es de todo, conciliación, (200)
es el punto intermedio
que se manifiesta en la voz.

El método aquí ubica
a Tiferet y Yesod,
entre Maljut y Keter, (205)
lo superior e inferior.

Y comprende las tres letras,
las tres letras que son madres,
las mismas que hacen la mezcla
y pesan el fruto que haces. (210)

Si las raíces son buenas
y han buscado sus nutrientes,
firmes se han clavado en el suelo
y para arriba es que prenden.

Ahora con el agua, (215)
con su alimento de Dios,
suben en su sabiduría
por su tronco, Yesod.

Así es tu conocimiento,
así es tu crecimiento, amor, (220)
fundamento tiene el tronco
de todo el pueblo de Dios.

Así es tu fundamento,
así es que será tu copa.
¿Lleva la hoja de tu follaje (225)
la luz de Dios o la sombra?

Porque aquello que es tocado
por la gracia de Dios,
siempre florece en abundancia,
florece, siempre, en esplendor. (230)

Porque la floración es el precio
de la abundante sabiduría:
haber nutrido tu tierra
y agua justa y en medida.

Lleva la floración consigo (235)
el aspecto de Tiferet,
el equilibrio en la medida,
así es como crece el ser.

Y cuando florece está dispuesto
para dar a ver sus frutos, (240)
este es el camino de su fuego,
del discernimiento, de su jugo.

¿Ha sido la savia sabia,
ha sabido madurar
la flor que florece en la vida (245)
del follaje donde está?

¿Ha sido la savia sabia,
ha sabido alcanzar
la copa que es del árbol
el nutrirla con bondad? (250)

En los frutos que otorgamos
es que vemos cómo somos,
frutos buenos da el buen árbol,
y como los de Israel, ni uno solo.

Que Isarael es un nombre (255)
que integra la dualidad,
lo femenino y lo masculino,
misericordia y severidad.
Lleva la justa medida,
lleva la mezcla ideal, (260)
Isis, femenina,
y masculino, Ra.
Recuerda los nombres utilizados
nacen en la tierra en que están,
no es de extrañar lo egipcio (265)
en el exilio del que saldrán.

Este "vete por tí", este pueblo de Israel,
lleva consigo el conocimiento
que en las estrellas está.
Está el limite en el hombre, (270)
y éste es su entendimiento:
Kéter, la corona arriba
habrás alcanzado en este momento.

Si has dejado a tu árbol
crecer en la bondad, (275)
cada anillo de su tronco
han revelado tu verdad.
Así el hombre que es bueno,
como un buen árbol es,
se conoce por los frutos al árbol, (280)
y, por supuesto, al hombre, también.

Si con las letras madres medimos
al árbol que se deja ver,
ya te he dicho que son la mezcla
que en la balanza se leen. (285)
Si Mem ha sido excelsa:
la misericordia de tu ser,
ha hecho un árbol fuerte
y hasta Kéter llega él.

Mas, el árbol que no es bueno, (290)
fruto bueno no dará,
hemos de abrir su fruto
y revelar su verdad.

Aquello que lleva dentro
ha sido su fundamento, (295)
y la floración de su vida toda
ha dado su discernimiento.

Tiferet y Yesod revelan el fruto
y fruto son de tu voluntad,
si tu voluntad ha sido buena, (300)
bueno es el fruto que das.

Mas, los árboles que son excelsos,
aquellos que vienen a anidar,
son los del entendimiento
como el que logró Abraham. (305)

La expresión imaginativa
nos ha devuelto una nuez,
la misma con que tropezaba
y en tu saludo se ve.

Ahora consideremos (310)
el árbol en el que está,
mucho hay del espíritu
en el árbol del nogal.

Y su fruto, por supuesto,
fruto es espiritual (315)
que lleva consigo el pacto
de aquello por lo que se está.

Se está por lo acordado,
por lo que se viene a esperar,
esto mismo representa (320)
la esfera de Abraham.
Esquema Árbol nogal alegórico de la columna central del Árbol de la Vida. Apuntes personales.

Esto que ahora hemos hecho
lleva mucho de Remez,
técnica para insinuaciones
de lo que, escrito, tu lees. (325)

Mas, lleva de la investigación primero,
lleva comparar también,
así, llevan Derash en ellas
y llevan Peshat, también.

Pero, lleva la inspiración primera (330)
la que esto me hace escribir,
es un libro que inspiras a que te escriba
y yo te lo dejo aquí.

¿Hemos visto un secreto
al, este gesto, trazar? (335)
¿O es más bien una alegoría
para ponernos a pensar
en la importancia de los símbolos
que en las manos están?

Si abrazo esta exégesis, (340)
prefiero mejor subrayar
que esiégesis es lo que me mueve
en mi interpretación personal.

Mas, mi interpretación subjetiva
solo la puedo hallar (345)
en la inspiración de mi hijo siempre
y, con ella, a Dios, encontrar.

Espero que te emocione,
que te haga recapacitar
el valor de las Escrituras (350)
y porqué es que están.

Seguro alcanzas conocimiento,
seguro refuerzas tu fe en Él,
y dejas que viva en tu vida
y sea lámpra a tus pies. (355)

Si explicamos Lej Lejá
y a Vayera, también,
con el árbol y con el fruto
que se eligen para entender,
hemos de considerar una cosa, (360)
y es lo que los hace ser:
de tres dimensiones necesitamos
para ver árbol que se ve,
mas, de cuatro las que necesitamos
para apreciar lo que es. (365)
Pues, el árbol es crecimiento,
y el fruto también lo es;
de lo tridimensional necesitan
y necesitan del tiempo, también.

Tres son las letras madres (370)
que hacen el juicio que ves,
la mezcla en las tres se conjuga,
las tres letras hacen al ser.

Si en el vientre se halla una madre,
la madre es al agua, lo que a la vasija del ser (375)
es la sabiduría que se alcanza
cuando más que andar, se está por crecer.

Para apreciar esta enseñanza
en Lej Lejá que es "vete por ti",
aprendemos a salir de nuestra tierra (380)
a aquella que Dios te muestra a tí.
Expresión con Geometría Sagrada de Lej Lejá = Vete por tí.
Apuntes Personales

Este movimiento primero
que nace en tu voluntad,
es la explicación primera
de porqué la formación está. (385)

Está para hacerte crecer arriba,
y por tu árbol espiritual crecer,
y está en el dominio de tu persona
y en la fuerza de tu ser.

Mas, se halla en la alabanza, (390)
en saberte doblegar
a la esperanza que hay en la palabra
y glorificar por lo que está.

Se requiere del sufrimiento,
y de querer a Dios buscar, (395)
de buscar la fuerza que te proporciona
cuando, en tí, Él ve tu humildad.

Así, empieza la sabiduría,
así empieza la comprensión
de que la Mem, la primera letra (400)
que une en extremo a Netsaj y Hod,
es la letra de abrazar a la madre
que llevamos todos en el interior.

Si esta parte femenina
tu has abrazado de Dios, (405)
se aprecia bueno tu fundamento,
tu piedra angular
tu generación.

Mas, el árbol no es inmediato,
el árbol requiere de tu crecer; (410)
eso nos indica ahora
que algo de Keter ves.
Pues, algo elevado
es que te ha llevado a la luz,
al deseo de recibir ésta (415)
y otrogar lo que recibes tú.

Esta sabiduría primera
ha hecho una copa crecer,
de repente ya tienes un árbol,
tienes un proyecto del ser. (420)

Has valorado la sabiduría
que puedes alcanzar con Él,
y el entendimiento que te proporciona
querer otorgar aquello que ves.

Mas, tu camino no ha terminado, (425)
justo acaba de empezar.
Acaba de empezar el fuego
y cómo saberlo canalizar.

Esta Shin que arriba se halla,
entre Biná y Jojmá es canal, (430)
es aquella que has visto
cuando te ha movido tu voluntad.

Mas, para dejar al Dios vivo
en tu casa morar,
has de recorrer todo el árbol, (435)
y saber a tu nuez hallar.

Aunque, antes de hallar tu nuez
has de pasar por otra esfera,
el Guedurá en este árbol,
que es la misericordia abierta. (440)

Es la bondad que sube
y baja, siempre, por la derecha;
la sabiduría que hay en Dios
y alcanzan tus pies en la tierra.

Así, en tu plegaria y tu movimiento, (445)
los cuales se hallan en tus pies,
se encuentra el nuevo intento
para el Árbol mejor conocer.

Mas, igual es que necesitamos
en lo que materializamos con el pensamiento (450)
ser justos con lo que tratamos
y, por igual, ser severos.

Mas, la severidad no es la meta,
la severidad es la intención
de apreciar y valorar emociones (455)
que nacen, igual, en el interior.

Así, todo esto necesitamos
para manifestar nuestra creación,
no solo hablo de ideas
sino del crecimiento interior. (460)

Cuando verdaderamente apreciamos
la belleza que hay en nuestra voluntad,
que nos lleva a experimentar el milagro
que siempre en la luz está,
es que hacemos de esa luz lámpara (465)
para ponernos a caminar.

Ahora sabemos de estrellas,
ahora sabemos delimitar,
poner límites en nuestros juicios
antes de ponernos a hablar. (470)

Hemos insistido en nuestras formas,
nos hemos puesto a caminar,
y apreciando la luz que vemos
es cuando Dios se revelará.

La presencia de Dios es la Alef, (475)
es la sinergia por la que Dios está,
abrir la nuez que hemos hallado
saber toda su carne hallar.

Si los dos extremos que he trazado
se desplazan en este abrir (480)
y dejamos la cáscaras de la nuez
que en la sinergía yo descubrí,
ahora nos hemos movido
y hemos visto su intención:
el propósito primero es fundamento (485)
reflejo de todo lo superior.
Expresión con Geometría Sagrada de Vayera: Y vió…
Apuntes Personales

Así, en nuestra sexualidad hay todo
aquello por lo que el árbol está,
son nuestras pulsiones de vida
y hemos saberlas canalizar. (490)
Es una cruz que llevamos,
hemos de aprender a dominar
el impulso por el apego
que en el amor no está.


Es la parte más salvaje, (495)
es nuestra parte animal,
y nos domina si no dominamos,
si no nos sabemos controlar,
es así que la voluntad es la llave
que hace, a la nuez, quebrar. (500)

En Abraham, en su pasaje,
en su Vayera es que leemos
que en el tercer día estaba
el peor de todos ellos,
de los que hay en la circuncisión, (505)
y la sexualidad es lo que vemos.

Nuestro fundamento como personas
se haya en nuestro autocontrol,
así nos dominamos en nuestros impulsos,
así dominamos nuestra voz. (510)

Porque, igual que el impulso animal
es un instinto básico
sacar a flote nuestras emociones:
ira y bondad,
agrio y amargo, (515)
miedo y templanza,
dulce y salado;
en dominarlas, está nuestra mente,
más logramos con el corazón calmado.

Así, Tiferet es un centro que une (520)
tanto a Keter como a Yesod,
a la Justicia y a la Misericordia,
al recibir y al otorgar dador.
Es el juicio indulgente
que logra el sabio al caminar (525)
y haber dejado la luz encendida
que en el templo de su casa está.

El propósito del ser es esta Belleza
que se halla en la introspección,
en conocer lo que hay en nuestras conductas (530)
en reconocer lo que nos sucedió,
en ser sabios en nuestros juicios,
en modeular nuestra voz,
es sabernos callar a tiempo
en sopesar con justo son. (535)

Hemos trazado el tronco entero,
hemos alcanzado a ver
que las tres letras madres,
la Men, la Shin y la Aleph,
terminan de manifestarse completas (540)
cuando te decides a crecer,
a comprender que no solo eres carne,
sino alma y espíritu también.

Más comprendes que eres todo,
más te alegras de saber (545)
cada cosa que te sucede
y cómo edifican tu ser.

Te desprendes de lo superfluo,
te desprendes de la apariencia,
y profundizas en tu conocimiento (550)
y más elevas tu conciencia.

Te liberas del apego
de todo aquello que es pasajero,
de lo carnal y de lo material
y, al amor, pones primero. (555)

Primero pones tu bienestar,
primero pones tus sentimientos,
y los que haces sentir a los demás,
y los que no gustas, pones freno.

Pones freno a los demás (560)
si no albergan este sentimiento:
el del respeto y la comprensión
y el de no abusar del resto.

Te apartas de la supercialidad
de la farfolla y del cuento, (565)
de aquello que no es dignidad,
que no es digno, ni es honesto.

Te apartas de la soberbia,
te apartas de la fanfarronería,
de la codicia y del amasar, (570)
de la envidia y la grosería.

Te apartas sin esfuerzo
porque has sabido comprender
que en la humildad es que se halla
la verdadera gloria del ser. (575)

Mas, la humildad no es humillación,
la humildad no es sometimiento,
la humildad es saber de tus capacidades
y dejar, al otro, su descubrimiento.

Como antes te había dicho, (580)
mucho hay de la Formación
en las parashá Lej Lejá y Vayera
para apreciar su intención.

Cuando sale Abrahám de su tierra,
sube a otra dimensión, (585)
a la de conocer de las esferas
y de los límites de Dios.
Se conocen en la voluntad que lleva
de verás y firme el corazón;
es el deseo vehemente (590)
que se materializa en la acción.

La voluntad movemos sólo
cuando movemos la intención:
la acción está en nuestra mano,
también está en nuestra visión, (595)
si juntas las consideramos,
una vida es que se gestó
movida por el entusiasmo,
el espíritu, el soplo de Dios.

En la plegaria de Abrahan vemos, (600)
y por igual en su intención,
que dos veces es que corre
para ofrecer su bendición.

A pesar de estar en su peor día
y del momento de más calor, (605)
ha puesto a mover sus piernas;
sus caderas llevan en esta intención
tener presente aquello que lo mueve
y la belleza de su atención.

Ha sido un hombre hospitalario, (610)
no solo con quien se le apareció,
hospitalario es consigo mismo,
ésto, en la sabiduría, halló.

Ha movido con fuerza sus hombros
a pesar de su debilidad, (615)
y ha cargado a un ternero joven
para ponerlo a cocinar.

Ha ordenado a su esposa,
a Sarah a puesto a medir,
tres medidas de sémola (620)
por tres que se ven venir.

Lleva el entusiasmo en el pecho,
lleva misericordia y justicia,
bendecir a estos tres extraños
como con todos siempre atina. (625)

Si vió a Dios, ahora ve a tres hombres,
tres Ángeles se le aparecen,
Rafael que lo cura de su herida,
Mijael que a su mujer atiende,
y saca a Lot de Sodoma y Gomorra (630)
cuando Gabriel sale y allí es que se mete.

Llevan los tres ángeles consigo
la columna de la que hablamos,
el agua, el aliento y el fuego,
y el valorar aquello que damos. (635)

Han abrazado de Abraham,
con amor, su hospitalidad,
lo han curado de sus heridas
a Sara, fertilidad, le han concedido
a pesar de sus años y a Lot lo rescatarán. (640)
Y ha pasado a Sodoma y Gomorra
Gabriel, también, a comprobar,
cual es el grado hospitalario
y porqué es que sus gentes están.

Así ha aplastado como el agua, (645)
ha quemado con el fuego,
ha avivado con el aire,
ha corregido la avera de ellos.

Mas, a Abraham lo hayan justo,
y esta es una lección, (650)
al salir de su tienda logra
ver de, Dios, su Formación.

Ahora entiende el camino
que se halla para el ser,
para elevarlo hacia la guirnalda (655)
que en su corona se ve.

Ahora entiende Abraham
que la grandeza del hombre es mucha
el hombre podrá contar las estrellas
y mira que estrellas hay muchas. (660)

En la realización del ser hay una corona
y está en la unión con Dios,
en alcanzar el conocimiento
del propósito para el que lo formó.

Así, si lograras esta corona (665)
que se halla en tu indulgencia,
la que camina junto a tu sabiduría
a tu misericordia, justicia y paciencia,
habrás logrado dominar
todo aquello por lo que Dios te hizo, (670)
la materia comprenderás,
controlarla es tu destino,
está en los límites de tu ser
elevarte en tu camino.

Una vez hallas alcanzado esto, (675)
un nuevo destino se hizo,
el de mover la conciencia del humano
a su propósito divino.

Es un conocimiento ascentral,
es el conocimiento de los conocimientos, (680)
lo quisieron antes atesorar
y lo han mezclado con farfolla y cuento.

Ahora es tiempo de despertar,
es tiempo de entender este método,
y solo se halla en la bondad, (685)
en la humildad y en el desapego.

La sabiduría y la vida están
siempre delante de tus ojos,
ojos que hacen la vista, además,
y hacen el pensamiento todo. (690)

Respiramos nuestra simiente,
respiramos aquello que plantamos,
procura plantar paz,
que en la mala cosecha, ¿qué hayamos?
Recogeremos tempestades (695)
si plantamos maldad solo,
esto es hedor a tu nariz,
elige lo que bien huele solo.

Escucha tu dominio
en tu severa intención, (700)
como recompensa a tu otro oído
es riqueza lo que éste oyó.
La gracia lleva en la boca,
lleva en tu boca la verdad,
ser justo con tu palabra (705)
que hable la honestidad.

Si esto aprecias en tu cabeza,
has dominado todo ese fuego
que deja vivir el entusiasmo
y sube el aire del pecho. (710)

Mas, misericordia es la que alcanzas,
será los zapatos de tus pies,
la alabanza y la plegaria
y el movimiento por lo que ves.

Así, con esta enseñanza, (715)
la del símbolo ver en el ser,
es que el ombligo es nuestro centro,
es nuestra conexión con Él,
no solo con nuestra madre,
sino la madre cósmica también, (720)
este equilibrio del que te hablo
es que se halla en Tiferet.

Seguro que si buscas este método
que se halla en la Kábala,
encontrarás significado y sentido (725)
a lo que estas palabras te hablan.

Que, difícil se presenta
para ponerse a explicar,
la simbología y las esferas,
aquello por lo que están, (730)
usando las partes del cuerpo,
usando también su trazar,
y la enseñanza de la palabra
que escrita está en la Torá.

Este es el misticismo (735)
que siempre podrás encontrarár
si te acercas a Dios con cariño,
buscándolo, siempre, con humildad.

Las técnicas no son tan extrañas,
¿te has parado a pensar (740)
en esa sincronicidad que hay
en ciertos eventos, Juan?

Tal vez son insinuaciones,
o tu mente los quiera encontrar,
mas, poco se sabe del Espiritu (745)
y de lo que es Espiritual.

¿Será tiempo de que te muevas
hacia algo más que lo carnal?
Pan es que necesitamos para la vida,
y también esta clase de pan. (750)
Saciar tu alma, la esperanza,
de aquí es el enseñar.

Pues, la nuez lleva consigo
la simbología de por lo que está,
es un fruto bien vetusto (755)
en el campo espiritual
que lleva la enseñanza, consigo,
de aquello por lo que se está.

Es aquello que se espera,
es el pacto por lo que se está, (760)
es la misma simbología de Jesed,
donde alcanzamos a Abraham,
él es puerta de la misericordia,
y en la nuez, es igual,
dar al otro lo que es debido, (765)
dar lo previamente acordado,
el mismo significado tiene
la simbología de la nuez que casco.

Verónica García-Melero
Expresión con Geometría Sagrada de la formación del Árbol de la Vida atendiendo a la expresión imaginativa de Lej Lejá y Vayera.
Apuntes Personales
Nota: En la integración de los dos aprendizajes que nos viene a ilustrar el Zohar en la parashá de Lej Lejá y en la de Vayera podemos abstraer la ley de causa-efecto en la intención firme de mover, desde la bondad, nuestra voluntad. El inicio de los Rujot y de la Shefá que están en Dios, la observación del Árbol de la Vida y su Formación.
Con todo, es una expresión geométrica totalmente inspirada y fruto de mi interacción personal.
Siempre, dando gracias a Dios por ello y a mi hijo, pues cada cosa que escribo en su libro es fruto de sus anécdotas conmigo. Con todo, quiero recordar y agradecer a Albert y Maciel la formación y conocimiento que comparten y a quienes estimo como mis maestros de Kábala. Un fuerte abrazo y bendiciones.
La razón por la que dejar mis notas personales de esta libreta de facturas, no es otra sino la de dejar mis notas originales antes de pasar a limpio y contar algo muy anecdótico. Actualmente, es el blog donde tomo apuntes desde que estoy en mi casa.

No obstante, hoy considero que es algo más especial el blog. Es uno de los que guarda mi hermana Rosa del “Tío Pepe”, así es como llamamos en mi casa a José López Bellido, un conocido artesano guitarrero granadino a quien nos ha unido una larga relación con uno de sus sobrinos. Alguien que ha venido a repartir esta Navidad unos 10 millones de euros con el Primer Premio de la Lotería. No es que haya conseguido un décimo, pero he tenido casualmente este blog y no he podido evitar el recordar vivencias con él y su mujer. Una pareja extraordinaria, súper feliz, y muy muy cariñosos.
Os dejo un fuerte abrazo y el conocimiento de que es un blog que me inspira sobremanera y que me entraña vuestro cariño, algo que me ha reconfortado desde el recuerdo y en este momento. Si no me ha tocado la lotería, me ha tocado el recuerdo de vuestra simpatía y amor.
¡Qué Dios os bendiga!

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Capítulo 6. El secreto de la Avera de la Evolución.

7. De modo que YHVH dijo: “Voy a borrar de sobre la superficie del suelo a hombres que he creado, desde hombre hasta animal doméstico, hasta animal moviente y hasta criatura voladora de los cielos, porque de veras me pesa haberos hecho”. 8. Pero Noé halló favor a los ojos de YHVH.

Génesis 6: 7-8
 Recuerda que este Libro
de misticismo te quiere hablar;
decodificando qué hay en los escritos
entenderás la espiritualidad
que se alcanza con este método, (05)
con el método del recibir.

Entenderás la importancia de la Palabra,
la del Dios Vivo, y la de aquí.

Para que entiendas este secreto,
para que lo logres alcanzar, (10)
he de rebobinar un tanto,
hasta empezar por Noaj.

Diez son las generaciones
que nos llevan a Abraham,
de las averas corregidas (15)
en el tiempo de Noaj.

108 es que valen,
es su valor de contar,
la complexión de los ciclos
y el valor de avanzar. (20)

Así, las fallas se corrigen
hacia una nueva intención,
en Noaj estaba la alabanza
y también la sumisión;
movía con fe sus caderas, (25)
su pensamiento y audición.

Noaj escuchaba las palabras,
aquello que venía de Dios;
de Matusalén, su linaje,
bien es que atesoró (30)
el respeto y temor que merecen
lo Todopoderoso que hay en Dios.

Mas, en tiempo de Noaj vivían,
casi casi como Dios,
con buen tiempo y cosechas (35)
con, cada 40 años, labor.

El buen vivir hizo crecer en la gentes
para su tiempo, su perdición,
"Jamas", el robo que acometían,
robar por engañar, por diversión; (40)
por aplastar a otra persona,
por someterla, sin más,
y movidos por la perfidia
y por quererse ensalzar.

También fue en estas gentes (45)
la Zerah levatalá:
la depravación de sus conductas
y la tierra arruinar.

Así, el pacto que Dios hizo,
a sus ojos se elevó, (50)
no estuvo en Noaj predicarlo,
solo su ejecución.

Noaj elevó un gran Arca,
120 años le costó,
entretanto la edificaba (55)
nadie es que se acercó
a contribuir con su gran obra;
mucho se vituperó.
 Negaron obediencia al Padre;
la lluvia, hasta rechazaron, (60)
con el agua de su tierra creían
que tendrían ya demasiado.

Mas, el agua que hay en la tierra
es la tierra que proviene de Él,
de la formación con que nos hizo, (65)
así lo rechazarón a Él.

Así, vino la calamidad enseguida,
la soga al cuello se echaron,
negaron el agua del cielo
y la sabiduría de la que hablo. (70)

Llegose el tiempo perfecto,
llegose el tiempo Kairós,
y fuego salía del suelo
que, el agua llovida, hirvió.

Murieron las gentes ahogadas, (75)
por la soberbia del pez,
por la soberbia de querer comerse
a otro por querer comer.

Murieron las gentes cocidas,
por la soberbia del ser (80)
que se ensalza sobre personas,
animales, plantes, vergel,
y contamina con su conducta
aquello que le es herencia,
podrir el suelo que pisa, (85)
quebarlo con su conciencia.
 
En el diluvio, LeMabul,
es que contamos 108,
es el valor de la corrección
y de avanzar a lo que somos. (90)

Hoy somos herencia
de la descendencia de Noaj,
también, traemos esta tara
y, también, otras taras más.

Porque con Noaj aprendemos (95)
el obedecer y callar,
la sumisión y grandeza,
lo que es majestad.

Aprendemos que quien alarma
siempre se lleva rechazo, (100)
negar aquello que avisa
y tragar encima el plomazo
de desdeñarlo porque no se asimila
aquello sobre lo que se alarma;
así, el mensajero es mezquino, (105)
y malo es, y no lo que habla.

Cuando se advierte de un peligro
y el peligro no se quiere ver,
se hace ver al mensajero
como al mensaje que hay en él. (110)

Así, para este momento,
para el tiempo de Noaj,
no se procedió a la alarma
sino al obedecer y callar.

Justo era para su tiempo, (115)
y lo justo que esperaba Dios;
esta enseñanza nos trae
el necesitar nuestra voz,
no para alarmar a otro
sino para prestarle atención. (120)

Así, el avance que se espera,
en el juicio indulgente, está;
está en hacer buenas obras
y en saber, las cosas, pesar.

Esta enseñanza mística (125)
con la palabra se lee,
ahondar el sentido alegórico
y lo que revela Hashem.

Mas, mucho se ha intentado,
con el paso de los tiempos, (130)
se ha intentado hacer del Arca
un mito y mucho cuento.

Datos históricos los hay de sobra
para corrobar que Noé
fue profeta en su tiempo (135)
y de la construcción que el Arca fue.

Historiadores y exploradores
desde el tiempo de Marco Polo,
han corroborado la existencia,
en el Monte Ararat, de su escombro. (140)

Y si tomamos la cronología
del tiempo bíblico que se lee,
unos cuatro mil años antes de Cristo
es el tiempo de Noé. (145)

Noaj en hebreo, en castellano Noé,
es el profeta primero del Arca de la fe,
reliquias siguen vivas,
reliquias que se pueden ver,
de otra historia no las hay, (150)
ni anterior es Gilgamesh.

Otro día habrá para la cronología,
para, la evolución, entender;
aquella que llevan los siete días
de la Creación: alegoría es. (155)

Entonces, si hay profeta
para el tiempo que se lee,
y hay escombros y entre escombros
la ciencia prueba ver
la descendencia en el hombre (160)
y del animal que escogió él,
no se extrañen de la profecia
ni de la fuerza de Dios, Él.


Verónica García-Melero
Juan, Octubre 2020
Génesis 9: 1-17
Génesis 9:17 Entonces Dios le dijo a Noé: «Este arco iris es la señal del pacto que yo confirmo con todas las criaturas de la tierra».
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El Cuento de Miguel

Si te caes siete veces, ¡levántate ocho!

Proverbio Chino
Miguel:

¿Qué os ha parecido esta parábola?
Muy buena es para el crecimiento,
mas, no como el cuento que os traigo...
cuento fue de mi tormento.

Aquí lo había traído conmigo, (05)
preveyendo que el horno
en breve sonará su campana...
entretanto, la cena os pongo.

No dilatemos el momento,
mucho tiempo hay para hablar, (10)
que lo lea Sheng ahora;
mucho se sorprenderá.

Porque aquí hay algo que nos une,
y no es solo amistad.
El anciano del que os hablo (15)
por ilustre lo nombrastéis ya.

Este cuento no es solo un cuento,
al almorzar sabréis porqué,
recordad que soy zapatero,
recordad que soy Miguel. (20)

Ahora os preparo el almuerzo,
ahora después os contaré;
lee, Sheng, ahora el cuento
que hora es de contar mi Te.

El Cuento de Miguel.

Narrador (lee la Maestra Sheng):

El cuento que hoy te traigo (25)
muy arraigado es que está,
no solo en el suelo, amigos,
sino en la cultura oriental;
por igual, lo es en la persona
que de veras escuchado, se ha. (30)

Así cuando nos escuchamos,
y miramos el interior,
bien afloramos muchas cosas,
de entre ellas, el valor.


Mas, afloramos la entereza, (35)
y también la inperturbablidad,
la persistencia y la perseverancia
que en la resiliencia están.

Así, si una manera sencilla
se halla para explicar (40)
en qué consiste la resiliencia
y cómo lograrla entrenar;
esta historia que os narro
fácil os la mostrará.

Hablo del cuento del helecho (45)

y también del bambú.
Dos plantas que se prestan ahora
para alcanzar tal virtud.

Si la resiliencia es latina en su cuna,
resilio la viene a mecer; (50)

es dar un saltó arriba, salio,
y re, rebobinar, más bien.

Así, resilio es algo,
mucho más que saltar atrás,
la física nos ha mostrado (55)
la flexibilidad del material.


Así, si un golpe se recibe
y se está por recuperar;
la resliencia es la entereza
que más allá va del soportar. (60)

Pues, es dar un rebote como pelota
cuando te vuelves a levantar.
Si te caes siete veces,
ocho te levantarás.

Esta es la lección primera (65)
y es proverbio oriental.

Figuraos si es anciana
y vetusta y ancestral.

Así en esta historia
tenemos a un zapatero (70)
que hacía zapatos para todos,
mas, con mucho esfuerzo.

Pues era un zapatero
artesano y artista, también,
cosía como nadie sus zapatos (75)
y bien que duraban, bien.

Mas, llegó a su población un vecino
con una industria recién
y vendía calzado para todos
y él se vino a caer. (80)


Ahora no querían sus zapatos,
los que cosía tan bien;
preferían los de la industría
y no importaba comprarse tres.
Pues, no era calzado artesano, (85)
era de fabricación en serie;
a pesar de no llevar tanta mano,
la moda siempre se siente.


Así, se desplomó su negocio,
ahora apenas vendía, (90)
no alcanzaba al fin de mes
ni para alimentar su familia.

Su mujer era maestra,
un sueldo siempre tenían,
mas, el zapatero se venia abajo, (95)
pues de otra cosa no sabía.

Se aventuró un día en el campo,
llorando en desconsolación;

quería que se lo llevar la vida,
ya no tenía ilusión.
(100)

Se encontró por el camino a un anciano
que cuando lo vió, se consternó:



Anciano:

¿Por qué lloras, amigo mío?
Dime, ¿qué te paso?
Seguro hay en la vida (105)
alguna gran solución.

Porque, la vida es el mayor regalo
que todos tenemos, corazón.
Abrázala siempre, amigo mío,
y alcanzarás su razón. (110)

Dime, ¿por qué llevas marchito el rostro?
Cuéntame qué te pasó.
Seguro encontramos esta tarde
algún remedio y amor.


Zapatero:

Soy un artesano diestro, (115)
calzado es que hago yo;
mas, una fábrica vecina
con la moda, me arruinó.

Apenas alcanzo el cuarto
de aquello que antes ganaba; (120)
no me alcanza para mi familia,
suerte que mi mujer trabaja.

Mas, lo hace en media jornada
y más no logra alcanzar.
Llegamos siempre ahogados (125)
esa es nuestra verdad.


Anciano:

Entonces, sígueme, hijo,
algo te voy a mostrar.
Está en el huerto plantado
y en lo que quiero plantar. (130)

Acércame esas dos semillas,
ahora las vamos a plantar.
Una es helecho, de verde intenso,
la otra, el bambú del lugar.

Mas, antes de plantar nada, (135)
acércate para palpar,
cógelas en tus manos, zapatero,
agárralas bien, ¡agárralas¡

¿Ves que de belleza hay en el helecho?
Un año tarda en crecer (140)
y hacerse fuerte como éste,
fíjate, ¡qué velocidad!

Porque, este bambú que aquí agarras,
lleno está de flexibilidad.
¿Por qué se habrá hecho flexible (145)
y largo y alto en su avanzar?
Que el bambú siempre crece
y se torna buscando el sol;
mucho da de sí esta caña,
mucho dá su corazón. (150)

Zapatero:

Sí, es una caña bonita,
¿y cuánto es que tardó
en hacerse así de alto,
cuánto tiempo le llevó?

Anciano:

En ese tiempo que te inquieta, (155)
en ese tiempo hay una enseñanza,
que te hará ver las cosas de otra manera
y te hará estar aquí mañana.

El bambú es una planta
que, como ves, ha crecido flexible. (160)
Ha tejido su caña la paciencia
y la persistencia por la luz que sigue.

Así es que, tres años lleva,
al bambú, brotar;
y siete son los que comprende (165)
todo, todo, su elevar.


Zapatero:

¿Cómo es que lleva tanto tiempo
este brotar y crecer?
Paciencia hay que ponerle mucha,
y mucho tiempo también. (170)


Anciano:

Veo que el tiempo te inquieta.
Mejor, ahora ven.
Agarra este helecho con fuerza,
y con fuerza tira de él.


Zapatero:

De un golpe lo he sacado, (175)
no ha sido muy difícil de extraer.
¿Qué lección me enseña
con este tirar de una vez?

Anciano:

¡No, no hemos terminado!
Ahora toma el bambú (180)
y agarra con fuerza la caña,
tira hacia el cielo azul.

Zapatero:

¡Uff!, no puedo arrancar la caña,
¡que bien agarrada está!
Será mejor que con navaja (185)
me ponga yo a cortar.


Anciano:

Sí, una hoz tomamos,
o espadas hechas para el corte;
esa altura que lleva
en la raíz bien la esconde. (190)

Así, a diferencia del helecho,
el bambú crece en sus raíces;
busca alimento con sabiduría,
así, luego, ésta lo asiste.

Y crece, crece alto, (195)
gracias a su paciencia;
a la perseverancia por elevarse
a su entereza y a su firmeza.

Así es que es una planta
donde encontramos la resiliencia; (200)
la persistencia por brotar su tallo
y en el crecimiento, la fuerza.

Por igual son los traumas
y las experiencias de la vida;
paciencia y fe necesitamos, (205)
fuerza, coraje y valentía.

Necesitamos ser constantes,
necesitamos la perseverancia;
no agotarnos en nuestros objetivos,
y no perder la esperanza. (210)

Así, logramos la entereza,
así logramos la fuerza,
la flexibilidad ante los infortunios,
y la sabiduría y la agudeza.


Zapatero:

Entiendo lo que me dice,
y es que en las fuertes raíces está
esa virtuosidad que logra esta caña
con el paso del tiempo alcanzar.

La paciencia y un objetivo, (215)
y esa firmeza del entusiasmo
por persistir en lo que se cree
y verlo ya como logrado.

Extrayendo el aprendizaje
que nos trae cada enseñanza, (220)
sacar aquello positivo
al superarnos en la hazaña.

Porque en sacar fuerza
y coraje ante las adversidades,
es como crecemos hacia arriba (225)
y como la flexibilidad se hace.


Anciano:

Veo que reflexionas lo que te digo,
y eso ya es empezar.
Voy a proponerte una labranza
con la que mucho ganarás. (230)

Te ofrezco tu crecimiento,
tu crecimiento personal.
Dispones de toda esta tierra, amigo,
para logarlo alcanzar.

Plantarás bambú y helecho, (235)
luego lo comercializarás.
Piensa en soluciones distintas,
piensa en qué podrían dar.



Narrador:

El zapatero asintió en seguida,
le ilusionó la proposición. (240)
Aunque tardara en crecer su planta,
ya una semilla se plantó
que logró renovar sus esperanzas
y con el tiempo lo logró.

Con la rapidez del helecho (245)
prontó es que empezó
a vender sus hojas, sus plantas,

a viajar por el interior.

Su comercio le abrió los ojos
a muchas nuevas experiencias, (250)
a conocer otras formas para las cosas
y a ganar bastante en agudeza.

Pasaron ya siete años,
había crecido su bambú
y tuvo una corazonada, (255)
tuvo una inquietud
por desarrollar algo diferente,
algo nunca visto;
penso en hacer calzado
con sus cañas por tejido. (260)


Así, ideó unas fibras
que trenzaba con mucho cariño;
diseñó unas telas muy fuertes
y otras más fuertes para el piso.

Tomó todos sus enseres (265)
y todas sus herramientas
y se construyó un nuevo taller
a la vera de la puerta
que separaba la tierra de labrar
y la vivienda que había en ella.
(270)

Comenzó su andadura
con sus primeras alpargatas
llevándolas consigo en el carro
para el helecho con que trataba.

Pronto empezó su venta,
(275)
pronto creó una moda,
ahora no vendía helecho,
ahora era mercadería toda.

Construyó un taller más grande
hizo aprendices en el oficio,
(280)
compraba cañas afuera
toda una moda es que hizo.

Anciano:

Ahora eres zapatero
de una nueva artesanía
de corazón por lo que se quiere (285)
y también mucha valentía.

El amor por lo que se sueña
lleva tu perseverancia
y la sabiduría del crecimiento
y la mejor enseñanza. (290)

Lleva el sudor de tu frente,
lleva el trabajo de tus manos,
lleva las canas de tu cabeza
y el dolor por lo que amamos.

Lleva la esperanza (295)
y el credo de tu ilusión,
la fuerza de la persistencia
y el coraje del amor.

Tus alpargatas de bambú
ya han hecho mucho camino, (300)
las huellas de tu corazón
a cada paso, en cada piso.

Este cuento ancestral
hoy no es tan nuevo, amigo,
mas, es una enseñanza colosal (305)
para caminar tu camino.

Guarda siempre la esperanza
por alcanzar un día tu sino;
por ver la luz al final del túnel
y por llevarla en tu camino. (310)

Busca siempre la enseñanza
de las piedras de tu vereda,
crecer con ellas son tus raíces
fuertes y hondas en tu tierra.

Levántate si te caes, (315)
y al levantarte, siempre recuerda
que al tomar impulso y dar el salto
es donde mora la resiliencia.

Verónica García-Melero

A mi hijo, con amor, mamá.

Dios siempre hace salir la luz de los justos como el mediodía (Proverbios del Rey Salomón). Es como el bambú, una luz con fuertes raices.
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La Parábola de la Torre.

La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.

San Agustín de Hipona.
 
Sam:

Sabía que me impresionaría,
pero tanto, tanto...no;
después de todo, inspira
esa pera de amor.


Juan:

Igual te digo, Relojera, (05)
¡lo que es el recibir!
Ni es cosa de conocimiento
ni de recitarlo sin fin;
pues aquello que cae del cielo
guirnalda es de la humildad, (10)
algo que empieza en alma
y en doblegar tu voluntad.


Dishi:

Pues, a mi me tienes llorando,
como un valle de lágrimas estoy;
el sexto sentido de la madre (15)
y el recibir lo que doy.

Porque mucho da la madre
en ese relato que cuentas;
a pesar de su tormento,
solo quiere que la quiera. (20)

Que le diga unas palabras,
aquellas que están en su corazón;
y el verde de este momento
lo ha llenado todo de amor.


Relojera:

Si en la situación hay un tormento (25)
y su madre se haya separada;
sabed que Dios lo ve todo
y, como todo lo ve, se aclara.

Así, en esta ausencia,
todo su madre lo da; (30)
vacía se halla sin su hijo,
vacía se halla sin su Juan.

Mas, esta situación,
que tan singular se presenta,
habrá de recibir, de Dios, (35)
todo su pago y su cuenta.

Así, espera la madre
a su hijo con anhelo,
ya ha recibido su amor
y con la Gracia del cielo. (40)

Este mensaje lo abraza,
y como es mensajero,
sabe que Dios estará consigo
moviendo todo el Universo.


Maestra Sheng:

A mí me ha cautivado, (45)
y me ha puesto en su lugar,
y me ha fascinado la Gracia
con que se viene a inspirar.

Un método extraño
es la Cábala para interpretar, (50)
no sólo la Ley escrita,
la Ley, la que es Toráh;
pues, igual lo hacen sus letras
que, sin espacios, escritas están.

Así, en el no espacio, (55)
¿se aglutinarán las dimensiones?
Fácil es apreciar en la técnica
el sentido de las inspiraciones.
¿Será, entonces, importante,
será, entonces, transcendental (60)
que el método no es tal método
es, sólo y solo, espiritual?


Sam:

Entiendo lo que dices,
lo que es interpretar;
más que esferas y tecnicismos (65)
y, conocimientos, atesorar;
la Cábala en su significado
es recibir, y nada más.

Así, ¿qué se recibe del cielo
si no te pones a conectar (70)
tu alma y tu corazón entero
con el amor de la divinidad?


Ming:

Eso sí que es cierto,
¿para qué tanto conocer?
Importante es tu sentimiento (75)
y la voluntad de crecer.

Así en la humildad se haya
la más grande de las hermosuras,
la sagacidad se halla en su puerta
...y sabe elegir aceitunas. (80)


Hao:

Desde luego que los métodos
siempre te pueden orientar;
mas, en querer saberlo todo,
¿te podrías desviar
y hacerte a tus ojos sabío, (85)
y un creído, además?

Esto mucho es que sucede
y en el apego es que está;
por más que oriente un método
en elevarte para avanzar, (90)
el ego humano es tozudo,
y te hará, entonces, tropezar.


Maestra Sheng:

Por eso en el desapego,
en procurar la unidad,
es que te olvidas de ti mismo (95)
y piensas más en los demás.

Este sentido del que hablo
escrito y decodificado está,
una gran labor del hombre
está en edificar (100)
su cuerpo y alma, como templo,
esa es la gran verdad.


El Recepcionista:

Y, como esto no vemos,
la vida nos hará tropezar;
muchas piedras son el ego (105)
para querer elevar
tu yo, sobre el resto;
tu yo, sobre los demás.

Esto sucede a menudo,
esto es la vida pasar. (110)
Mas, cuando alguien destaca
y sobresale de los demás,
muchos son los que, martillazos,
a ese clavo le dan.

Y, ¿por qué lo martillean? (115)
¿te has parado a pensar?
¿Será en querer elevarte,
en querer ser mucho más
como es que te maltratas
martilleando a los demás? (120)
¿Acaso no eres feliz con cómo eres?,
¿No eres feliz con lo que das?
¿Has de quitar lo que tiene el otro
o desearle que no tenga "na"?
¿O has de negarle sus méritos (125)
y pisotearlo, además?

Si así es como te comportas,
entonces, ¿dónde está tu elevar?
Cuando humillas a otro, te agachas,
¡fíjate lo que es maltratar! (130)

Verás que no eres feliz con lo que tienes,
con lo que has conseguido, ¡qué va!
¿Por qué niegas las capacidades del otro?
En realidad...¿qué más te da?

Así, si aprecias que haces (135)
y cómo es que sientes;
habras entendido enseguida
donde el elevar se prende.

Que el elevarte en espíritu
justo está en el amor, (140)
en reconocer a los que te rodean
y lo que hay en tu interior.


Hao:

Desde luego que la perspectiva
de aquello que yo he estudiado,
subraya el desarrollo del ser (145)
como algo personal y no hablado.

Me refiero a no dar cuentas
de lo que haces para crecer;
contener y guardar tus anhelos,
competir contigo más bien. (150)

Porque el crecimiento personal
sí que toca varias esferas,
mas, toque las que toque,
una cosa es bien certera;
y es que en tu humildad está, (155)
de todas, la mayor belleza.


El Recepcionista:

Viniendo a cuenta de esta conversación
una parábola os voy a contar,
y trata sobre el crecimiento,
sobre el crecimiento personal. (160)
Seré breve en contarla,
¡para qué tanto enrredar!
La Parábola de la Torre.

El crecimiento de la persona
comprende todo lo que en ella está;
está la carne que es carne (165)
y el espíritu en su alma, además.

Así, la persona que crece
con una alma bien pobre,
es como una torre muy elevada
que casi alcanza el cielo, más se corrompe. (170)

Porque ha utilizado malos materiales,
no los ha examinado al comprar.
Y todo su anhelo ha sido
ser la más alta del lugar.

Así, ha venido de repente (175)
una gran tempestad,
y ha quebrado la torre,
derrumbado la torre, ha.

Mas, el alma que es grande,
una vasija enorme contiene, (180)
ha considerado su carne y alma,
ha guardado para sí lo que tiene.

Ha sabido elegir su compra,
ha sabido ser perspicaz.
Y no le ha importado que su torre (185)
sea la más pequeña del lugar.

Mas, su torre tiene fuertes cimientos,
y con cuatro pilares, además;
ha sido una fortificación fuerte,
con el tiempo la vienen a morar. (190)

No se desploma esta torre,
no se la lleva la tempestad.
Se ha convertido en faro, con el tiempo,
ésta ha llegado a ser su capacidad.

Verónica Garcia-Melero
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….la Pera de Agua.

Toma café da mamãe
Cheira a areia e pêra
Chega na galé e deita
Cheira a mulher e seiva

Zanza, Carlinhos Brown
 
El Recepcionista:

¡Madre mía, Relojera!
Llorando me tienes, mujer.
¡Qué profunda esa fábula!,
¡y qué de belleza en el té!


Dishi:

Desde luego que has escrito (05)
con ese corazón pintado
que dibuja el amor del té
que también hemos tomado.


Ming:

Eso mismo te diría,
también he tomado ese té (10)
del poder de la distancia
y del corazón que lee.

Si con el corazón pensamos,
también, las emociones, leemos;
fácil es apreciar la nostalgia (15)
y la magia, aunque no la vemos.


Sam:

Sí, esa magia es belleza,
es difícil de describir;
e inefable es el momento,
e indecible su decir. (20)


Juan:

La magia de Dios es una
eso dice mi maestra -,
se vive en el corazón siempre
y en la lucha y en la entrega.

Porque como nace de dentro, (25)
de lo más profundo del corazón,
el entusiasmo y la nostalgia,
la entrega y la pasión;
con humildad es que doblegas
a la gracia y a la bendición (30)
el resultado y la respuesta;
y, entonces, tú ves a Dios.


Hao:

Quiero escucharte otro cuento
u otra fábula, Relojera.
Quiero escuchar mi corazón (35)
cuando escucho tu letra.


Maestra Sheng:

Conmovidos es que nos tienes,
siempre llegas al corazón.
Lea cualquiera de tus escritos
o escuche también tu voz, (40)
duda no tengo, Relojera,
de que escribes con amor.


El Recepcionista:

Pues,...ahora que hemos tomado
este té de agua salada
he pensado que es momento (45)
de echar un trago de agua.


Así, para la comida,
para el momento de un buen vino,
habremos aclarado la voz
y, por igual, el sentido. (50)


El horno ya está casi listo,
un asado nos espera.
¿Por qué no nos cuentas algo,
algo con agua, Relojera?

Relojera:

Me abrumais, corazones, (55)
¿cómo no os iba a contar
otro cuento u otra fábula
e inspirada en "mi Juan"?

Porque, no solo tengo esta fábula
para la magia de "mi niño", (60)
otra inspiración tengo
y con agua es que vino.

Mas, he usado el hebreo
y la verdad, aún sin ser diestra,
magia hay de Dios escrita (65)
y en la intención de cada letra.

Con todo, no es un cuento
y tampoco una fábula;
es un relato verídico,
de revelaciones se trata. (70)

Así, alcanza sentido
ese lenguaje de Dios:
poner voz en las palabras,
poner, sólo, corazón.

….La Pera de Agua-.


Narrador (habla la Relojera):



El evento que hoy narro (75)
mucho tiene de Dios,
estaba ausente su madre
y escuchaba su voz.
Mas, si con palabras no se dicen
las emociones del corazón, (80)
magia tienen las palabras
que dicta al viento el corazón.


Así, su madre le decía
sin pronunciar su voz,
-¡dile algo a mamá, cariño, (85)
que te escuche, corazón!

De repente, dijo verde,
¡verde, verde!, dijo él;
un rato más tarde en un video
con la calabaza se le ve. (90)
Mas, esta calabaza
no es calabaza,
es una pera según él;
así él la bautizaba,
pintaba su madre con él. (95)

Cuatro calabazas secas
a su madre fueron entregadas,
unidas estaban por una guita,
en el verano que ya pasaba.

Una tarde, no hace tanto, (100)
quiso pintarlas con su mamá
y cuatro colores eligieron,
los cuatro eligió Juan.

Él se pinto primero,
en azul se pintó Juan, (105)
para su madre eligió el verde;
azul y verde, él y mamá.
La más grande fue pintada roja,
roja fue la de su papá,
y la más chiquita marroncita, (110)
su mejor amiga, la de Juan.

Ahora, no está su madre,
verde es la pera de Juan,
la pera a la que dice con cariño:
¡te quiero mucho, mamá! (115)

¡Verde, verde, verde!
Verde para mamá.
Ahora tiene una pera de agua,
así quedó "bautizá".

En la inspiración de este momento (120)
y en, del corazón, la felicidad;
ha pensado, dime algo,
y la pera de agua, su verde, mamá.

Entonces pensó su madre
- en hebreo, ¿cómo será? - (125)
Estudiando está el "recibir"
y en esta conexión está.

Algo sabía ya entonces
que se podría encontrar,
pues el agua lleva doblada (130)
la "m" de mamá;
abre y cierra con la abundancia
el vientre del yo de la que está.

Porque el agua es una madre,
así empieza su escribir, (135)
y se cierra con la abundancia
del no saberte decir
dónde es que Dios se halla;
lo que "mem" final viene a decir.

Si nació en el pensamiento esto, (140)
o en el deseo por escuchar,
la pera de agua es doce;
es su valor de pesar.

Algo tiene ese doce
que ver con lo craneal, (145)
último conjunto de nervios
que hacen la totalidad.

Y la totalidad es completo,
en el Kéter es que está
el soplo del viento que llega (150)
hasta el pecho: su ruaj.

Esta pera que no es pera,
semillas tiene en su interior,
ha descubierto Juan enseguida
quiriendo escuchar su voz. (155)

Mas, como es pera de agua
el día que se bautizó;
quitemos ahora la semilla,
sabemos, también, que está Dios
inspirando en este fenómeno, (160)
si no, llámalo ilusión.
Mas, en la fe que se tiene,
así es que nace el milagro;
como ha sido entonces sueño
y el sueño, el niño, es Sagitario, (165)
ha extraido su madre tres letras
con Alef Mem Yud se ha quedado.

Es el notaricón
percibido en el verde;
una conexión desde el pecho (170)
y que ha bajado hasta el vientre.
Así, su estómago lleva nudo,
como el de una enamorada;
Samej y Mem final quitamos
y guimel, por el hijo, quien habla. (175)

Hemos quitado tres letras,
así es que habla el recibir;
he quitado lo "áspero", hijo,
y esto me has dicho, tú, sí.
Que la Pera de Agua es tu madre, (180)
y la pera en este recibir,
dicen Aleph Mem y Yud:
"MI MADRE", al traducir.

Aún así, quiero que contemples
la grandeza de este baustismo; (185)
el soplo de Dios en el vientre,
en el vientre de la madre, de su yo,
han hecho decir "mi madre"
cuando lo "áspero que se quitó".

Que si lo áspero es ahora tristeza, (190)
ausencia, espacio, separación;
si lo traspongo ahora, con esta Gracia,
la Gracia es la aleación.
Pues la aleación del vientre de la madre
que llevaba en su yo el soplo de Dios, (195)
hizo crecer en su agua a su hijo:
y Sagitario es que nació.

Así, tenemos la mem por el agua
donde su hijo se gestó;
que guimel es este hijo, (200)
samej el signo que recibió.
Así, Juan, tu pera de agua
es "mi madre" y tú y yo.

Con amor, mamá.

Sigue caminando….
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Capítulo 5. El Secreto de Mamá.

A pesar de lo separado que te sientas y percibas, la única verdad es que estás dentro de mí.

Maciel Colombo

Mano diestra y mano siniestra,
a tu boca, lleva Juan;
te ha ocupado un lapso de tiempo
¿qué podrían expresar?


A primera vista...¿que te calles? (05)
¿Será esto, qué será?
¿Las has llevado de repente?
Entonces, algo bestia serás.


Primero, considera tu boca;
luego, tus manos, llévalas. (10)
Así, te guardas de decir nada,
mejor tu muslo caminará.


Que en la vida
se está vivo
si se guarda el caminar. (15)
Muslos fuertes que caminan
siempre logran la verdad.


Que la vida es nuestro gran presente,
mira por tu vida, Juan;
en tu boca y en tus manos tienes (20)
estar vivo y la verdad.


Si prestas oido diestro a lo que digo,
si prestas, hijo, de escuchar;
habrás avanzado en tu camino
ya te has puesto a caminar. (25)


Ahora, ocultas hay palabras
que hayan las manos revelar,
por igual lo ha hecho la boca
y el empezar a caminar.


¿No dan los primeros pasos los hijos (30)
ayudados tanto de su mamá?
Al principio está la madre, entonces,
antes está de caminar.


Ésta es la expresión de la vida,
considerar la sabiduría del empezar, (35)
al igual que tus manos trabajan,
tus pies te han echo caminar.


Y si el principio empieza
justo después de algo más;
ese "más" era el silencio (40)
y el impulso del gestar.


Que el impulso nace primero,
mas, después del silencio está;
así, la sabiduría comienza
en sabernos, siempre, callar. (45)


Porque, más te callas,
más observas,
para cada cosa
su trazar.


¿Has visto la importancia que tiene (50)
el saberse a tiempo callar?
Así, el silencio es sabio
y antes de la sabiduría está.
Silencio es la nada que había,
la templanza del bienestar. (55)
Y era la respuesta primera
antes de nada empezar,
porque todo lo que rompe el silencio
hacia adelante te hará avanzar.


Te alejarás con cada sonido (60)
de su distancia al empezar.
Más hablas, más te alborotas,
más estupideces dices, Juan.
Así, el silencio es el principio
de la integridad y verdad. (65)


Muchas frases en tu camino
te devolverá el silencio, Juan.
Cuando has avanzado lo suficiente
sabrás volver a callar.


Mas, cada uno ha de avanzar (70)
con el diálogo por compañero;
si no rompes tu silencio, ¿qué habra?
Crecer y avanzar,...no creo.


He usado cuatro letras
para inspirar mi pensar: (75)
Tav, Yud y Jet primero,
y Guimel, hijo, para caminar.


Por igual lo ha hecho el sentido
del principio de la verdad;
si el principio de la Ley es una, (80)
en su formación es que se halla, Juan.


Así crecemos desde el silencio,
crecemos cuando rompemos a andar,
cuando rompemos a hablar, ¿qué hacemos?
Rompemos, entonces, el empezar. (85)


Y si empezamos, ya estamos,
está tu yo para empezar.
Si tu yo lo haces crecer, hijo,
¿qué, falta, hecho, te ha?


¿Será ordenar en tu vida, entonces, (90)
el saber ser y el estar?
¿Saber para que estamos?
¿O saber ser, Juan?


Ser-estar lo encontramos
en saber alcanzar (95)
la integridad de lo que en dos polos
se aprecia como dual.


Mucho se ha hablado hasta ahora
de lo que es la vacuidad;
el equilibrio del ser empieza (100)
cuando, de veras, se sabe estar.


Y si sabes estar, ¿qué eres?
¿Qué crees que lleva ese afán?
¿Será en ser honestos, entonces,
donde empieza la integridad? (105)
  Porque, si la honestidad es algo,
seguro es ser de verdad,
y cuando se es cierto, se es claro;
y como el agua se fluye, Juan.


Claro se es como el agua, (110)
agua suave para avanzar;
también se puede alborotar ésta,
alborotada, de golpear, ha.


Mas, la bravura que está en el agua,
está también en su verdad; (115)
si, suave, erosiona la roca;
revuelta se traga una ciudad.


¿Cuándo se embravece el agua?
¿Habrá una corriente de pasar?
Así, en la vida las circunstancias, (120)
aún siendo muy fiel y leal,
te traerán la enseñanza del coraje,
la valentía y tu guerrear.


No es mala el agua brava,
lleva la fuerza del ser, (125)
que, siendo justo, trae consigo
revelar la luz de lo que es.


¿Acaso no es traumático
el venir a la luz el ser?
Más que el dolor del parto (130)
es el del bebé al nacer.


Y se nace de aguas ciertas,
suaves eran en su viajar;
en la turbulencia de venir a la vida
es que se alborotan, entonces, Juan. (135)


Este paso primero, ahora,
lleva la fuerza del agua,
la valentía de cruzar un camino
y la verdad de la esperanza.


Porque esperanza es que llevamos (140)
cuando estamos por nacer,
y persona se es, civílmente,
a las veinticuatro horas del ser.


¿Serán estas veinticuatro horas
casuales, porque sí? (145)
Nadie dice lo contrario,
mas, la analogía dice así:
que en ciclos de doce horas
es que separamos la oscuridad,
día y noche llevan del veinticuatro, (150)
cada una, su mitad.
Vive la luz y vive tu noche,
haz un ciclo, el de aquí,
así habrás forjado tu esencia,
ahora eres ser, no porque sí. (155)


Esta es la primera enseñanza
de, en el principio, reflexionar;
al igual que te hace la madre,
creces en el agua de su verdad.


Más caminas por tu vida, (160)
más esto apreciarás:
la importancia del equilibrio
que te trae tu enseñar.


Porque se aprende a cada instante,
a cada instante se crece, Juan; (165)
mas, la enseñanza que transmites
en tu aprendizaje se hallará.


¿Qué he utilizado ahora?
Lamed, He, Yud y Vav.
El ser-estar significan, (170)
¡fíjate en la integridad!


Esta capacidad de las letras
que son, de Dios, su poder,
empiezan en su manifestación primera,
se encuentran en Elokim ET. (175)
 He venido utilizando
una técnica que utilizan
para el sentido esotérico
y expresar metafísica.


Porque la metafísica es algo (180)
que más allá de lo físico está,
es algo que transciende el cuerpo,
es alma y espiritual.
No solo de pan vive el hombre,
de la palabra vive, por igual: (185)
vive de crear con ella
y en la inspiración es que está.


Ahora, no te parecerá extraño
si te hablo de lo militar;
el diccionario de este género (190)
bien viene a representar
el soplo del entusiasmo
con el que el poeta se deja llevar.


Así, la inspiración es elevada,
es algo espiritual, (195)
mas, atraviesa corazón y alma,
alcanza lo intelectual.


Este transcender un límite
para alcanzar otro, Juan;
lleva el corazón a la mente (200)
y fruto es de su verdad.


El intelecto movido por el entusiasmo
siempre es emocional,
¿has visto la importancia que tiene
saber con el corazón pensar? (205)


Pues, esto sería el cabalista
que con su fe, su amor a Dios,
espera una respuesta afable,
la intuición del corazón.


Está entonces en el alma, (210)
en alma está la canción,
un soplo de aire fresco
la ha traido a tí Dios.


Esta es una manera sencilla
de entender el SOD, (215)
el significado esotérico y metafísico
de la palabra de Dios.


Porque esto es la Cäbala,
otra cosa, nada es.
También es significado alegórico (220)
y comparación imaginativa también.


De lo que no cabe duda
es de que alcanzado este punto,
hemos expresado en metáfora
cómo seguir un camino juntos. (225)


De querer seguir con la intención
de traerte aquí la ciencia,
¿hablamos de exégesis, entonces,
cuando elevamos la conciencia?


La exégesis requiere un texto, (230)
un contexto, tiempo y formación,
tanto para el escenario que trata
como para la letra, su evolución.
Se adhiere al texto bíblico,
siempre no sucede, no; (235)
mas, cabe decir que también es ésta,
y en la hermeneútica se ve,
más allá de la herramienta utilizada
el significado espiritual que se lee.


Entonces, de acuerdo a ciencia, (240)
tenemos que esta intención,
alcanza expresar la palabra
más allá de la reconstrucción.


Apreciemos la perspectiva subjetiva,
aquella, la del incluirme a mí. (245)
En este caso es eiségesis,
lo que me inspiran las palabras a mí.
Kabbalah Mashiah. D. Albert Gozlan.
 Ya que hemos empezado
este tramo desde el silencio,
apreciando el trabajo de las manos, (250)
el camino del pie, su crecimiento;
considerando el principio primero,
considerando el nacer del agua,
importante se hace ahora
reflexionar la primera palabra. (255)


Bereshit es la primera
palabra de la formación,
seis letras la contiene,
en la tierra, la perfección.


La perfección es un hexágono, (260)
la perfección está en la miel,
en el soplo del aire divino,
en las abejas, su ser.


Porque las abejas todo lo dan,
nada guardan para ellas, (265)
así es la luz de Avir,
Avir que vive en ellas.


Esta esencia primera
ya nos trae la generosidad,
nos trae el desapego, (270)
nos trae la voluntad.
Ya te ha dicho desde el principio
que se espera de tí, Juan;
se espera que crezcas en esto,
en descubrir la bondad. (275)


Si ahora te hablara en ciclos,
ya hemos visto que son dos,
seis es un cuarto de todo,
la mitad de cada uno de los dos.


Y, si por mitades yo tomo, (280)
la oscuridad y la claridad;
habrán de alternarse en un ritmo,
aqui empieza la dualidad.


Y, no solo empieza esto,
por igual, si hay bondad, (285)
habrá enseñanza tras otra,
siempre luz se verá.


Y como luz es que vemos,
vemos el ciclo solar,
después de la tormenta, la calma; (290)
¿ves el agua pasar?


Que el agua es sabiduría,
no es conocimiento pretérito;
es la sagacidaz del corazón
expresada desde el verbo. (295)


También aquí está la madre,
la sabiduría del agua tiene,
tiene la manifestación en tu yo,
y mucho más es que contiene.


El Sol se hace importante, (300)
como es en cada cultura,
¿qué tendrá la radiación
de esta estrella y su hermosura?


Como poco hemos visto
los ciclos del danzar, (305)
se mueve el Sol por los cielos,
mas, vueltas la tierra es que da
alrededor del Sol, como bien sabes,
y así tu vida girará.


No soy diestra en las esferas, (310)
mucho me falta saber,
mas, de lo poco que he conocido
también se puede leer
la esencia de lo que te digo,
en las permutaciones se lee. (315)


El Sol lo rige Jacob,
Yud, He, Vav, He; Hashem.
En la Luna encontramos Yosef
y en la palabra Adonai se ve.


En lo extraño de esta doctrina, (320)
en las permutaciones de las letras,
de cada una de las cuatro que tiene,
sus doce permutaciones aciertan
a expresarte la importancia
del ciclo, aprendizaje y conciencia. (325)


También hay dos dimensiones,
hablamos del espacio-tiempo;
en tu microcosmos personal
¿qué podría ser esto?


Una nos ayuda a elevarnos, (330)
nos ayuda a caminar arriba;
caminamos desde la otra,
y emocional es la misma.


Si las emociones es que nos introducen
en aquello que llaman ET, (335)
siendo ET, Alef y Tav,
principio y final, también;
ya nos indican que en ciclos
es como crece el ser.
Mas crece en nuestras palabras, (340)
en aquello que se cree,
crece en nuestras elecciones,
y en pulir nuestro ser.


Y como vienen unidas,
siempre habrás de apreciar (345)
que el elevarte hacia arriba
viene mucho del meditar.


La elevación de nuestro espacio
está entonces en nuestro intelecto:
cómo pensamos y reflexionamos (350)
y cómo guardamos silencio.


Ahora demos paso
a hablar de la grafía.
Lo primero que encontramos
es su grandeza escrita. (355)


Aquí hay una enseñanza
que nos transmiten las Escrituras,
no todas las letras tienen
igual embergadura.


Aquellas trazadas en grande (360)
dicen ser de Beriat;
es el soplo del intelecto,
en el entusiasmo está.
Está en la felicidad por las cosas,
está en tu voluntad; (365)
esta es la primera cosa
para dejarte llevar.
Y cuando te dejas llevar eres tú mismo,
eres tu ser, tu verdad,
esa es la creatividad que nace (370)
en lo que es tu originalidad.


¿Ves la originalidad que trae?
Trae el origen, Juan.
Trae el principio de las cosas,
dibuja tu personalidad. (375)
Kabalah Renovada. Dña. Maciel Colombo

Mucho se podría decir de Bet,
mucho si es bien grande,
más dice de ser primera;
primera y grande es la madre.

Porque para hacerla sonar (380)
antes vino el impulso
que logra su vasija llenar,
así es que se hace el mundo.

Guarda Bet la dualidad,
lo primero en la primera se halla: (385)
el huevo que hay en su pie,
es el hijo de sus entrañas.

Ni buena, ni mala es
porque ella es crecimiento.
Es la casa que siempre es, (390)
es sostén de alimento.
Adentro encuentra su ser,
adentro encuentra su hijo;
la manifestación de la madre está
en traer a la luz su niño. (395)

Si a la luz es que lo traigo
ya acabamos de romper
el silencio del crecimiento
del adentro de Bet.
¿Necesitaremos poner nombre (400)
a estas aguas romper?
En la sabiduría del nacimiento,
en la luz en que viene el ser,
encontramos su cabeza
cuando se está por nacer. (405)

Así, enontramos en el nacimiento,
uniendo la Bet con Resh,
al hijo de su madre,
la palabra Bar es lo que es.

Ya llegado el nacimiento, (410)
en la casa lo guarda Bet,
leche que la madre guarda
para el retoño, y está en su ser.
Así se alimenta al hijo,
así se le ve crecer, (415)
ha alcanzado la conciencia,
esa es la chispa de su ser.

Y la chispa es un soplo
que fuerza le da al crecer.
Ahora tenemos a lo creado (420)
desde la luz de su ser.

Bet- Resh-Aleph es creado,
es la guirnalda de la conciencia;
¿habrá de dejar la casa?
¿habrá de abandonar su tienda? (425)

Justo en este momento
en que empezamos el desarrollo
nos encontramos con la academia
de reales artes para todo.

Porque la vida es una escuela, (430)
es la mejor de todas,
y entre que más la transitas
más es que evolucionas.

¿Has visto cómo amueblas
la cabeza al estudiar, (435)
al aprender cosas nuevas y
ponerlas a practicar?

Esto es lo que trae Shin
si es que estás por comer,
por probar los bocados (440)
que la vida te traerá.

Los bocados son un fuego
que antes de la cabeza están,
más miras hacia adentro,
más te paras a pensar, (445)
más comprendes lo que logras
y en el error siempre está.

Ahora que has aprendido
como tu comida masticar
es que la logras con tus manos, (450)
tus brazos puestos en tu afán.

Esto es lo que trae Yud
cuando se está por avanzar;
Resh-Aleph-Shin-Yud tiene
un significado "Principal". (455)

Mas, si volvemos a caernos,
a perder la cabeza, en vez,
fuego siempre tocaremos,
hasta que chispa sea en tu ser.
Es el impulso en la madre, (460)
la madurez del crecer,
la madurez de ver lo importante
que con los ojos no se ve.
Cuando logras ver esto,
en ti has hecho crecer (465)
el amor de la buena madre,
ahora velas por tu ser.

Has logrado alcanzar tu verdad,
a tu vida le has hecho un ciclo;
sin la casa, ¿que tienes, Juan? (470)
"comenzando" hasta el principio.

Ésta es la expresión de Bereshit,
esta es la verdad de la palabra,
todo el alfabeto a transitar
hasta que la Tav alcanzas. (475)

Así, en el transitar,
en el quemarte con el fuego,
a veces veremos una luz,
otras veces, otra luz vemos.
Así se barajan eventos, (480)
que se repiten, en vez,
unas veces no aprendemos,
otras los dejamos ser.

Ahora quieres crecer,
ahora ves la belleza, lo rico; (485)
has puesto la tienda otra vez,
ahora regresas "En el Principio".

Volvamos ahora hacia atrás,
hagamos ahora otro ciclo.
Alcanzada esta verdad, (490)
sigue avanzando en tu camino.
Así, nos desprendemos
de las piedras que encontramos;
"en mi cabeza" está la enseñanza,
y en mis arrugas, y en mis manos. (495)

Ahora la vida te traerá
la importancia del desapego;
de haber crecido como persona,
y de quererte mucho, cielo.
Así, cuando creces (500)
considerando tu aprendizaje,
verás la importancia de la empatía
que la tolerancia hace.
Esto es amor,
esto es agape, (505)
hemos liberado a yud,
y "en mente" se hace.

Meditar será algo nuevo,
meditar será importante,
pensar cómo se sentirá el otro (510)
con la manera con que trates.

Si esto ves que haces
y regulas tu conducta,
por el fuego, como faquir,
caminarás y no te asusta. (515)

Tu fuego te ha purificado,
y te ha liberado de él,
ahora sano es que te encuentras,
ahora sabes porqué.

Así, tu chispa divina (520)
has logrado iluminar,
la interiorizas en tus emociones
y en tus conductas, Juan.

Ahora eres el hijo,
ahora si eres Bar (525)
crecido y evolucionado
que a la casa vuelve a entrar.
Y si la casa en Bet la vemos,
¿cúal su orden ordinal?
Es segundo su trazado (530)
de las vasijas del crear.
Y segundo es en hebreo
equivalente a un reloj,
si la Yud yo le quitara
es que no despertó. (535)

La verdad es hija del tiempo,
y el tiempo de tu reloj
son cada segundo del día,
de la semana, de la estación.
En ciclos es que nos movemos, (540)
y los ciclos en años son
8766 horas,
los mismos ojos de Metatrón.

¿Se alcanzará tal grado?,
¿tal elevación? (545)
Si logras subir arriba
por la escalera, por su escalón.

Te recuerdo otra vez el cuarto
de veinticuatro, un seis me dió.
En porcentajes un veinticinco, (550)
¡Cero coma veinticinco, por Dios!

Esa fracción requiere
el año en su conjunción,
seis horas que completan
el año de un reloj. (555)

Así, cuando completas el ciclo
dibujas a Bereshit,
cada lección de tu vida
adentro te lleva, ¡sí!

¡Crece siempre hacía arriba! (560)
¡Cultiva tu tierra, Juan!
Recuerda la importancia del agua
y de la tierra y del labrar.
Recuerda que en el silencio
siempre se echa el empezar, (565)
se juicioso en tus actos,
abraza la humildad.

Este camino es virtuoso,
"En el principio" se lee
la respuesta que estuvo siempre (570)
y, como siempre, es el Te.

Es un cruce de caminos
con dos cosas en su centro:
un corazón y un ojo
de la abundancia, su cimiento. (575)

Hemos utilizado el reloj,
su dimensión y el contar su tiempo,
once pasos en escalón
y la Kaf es lo que vemos.

Porque onceava letra es, (580)
la letra de la potencia,
de la fuerza y el poder;
Bet y Yud contenida en ella.

Así, los atributos de Bet,
los atributos de la madre, (585)
están en el verdadero ser,
están en el YO que se hace.

Esto es el Te, hijo,
esto es el crecimiento
que se haya en anclar en tu ser (590)
los verdaderos cimientos.

Por igual en el Tao es
haber alcanzado la potencia,
la fuerza y el poder
y los deseos de tu conciencia. (595)

Esta es la guirnalda, hijo,
que siempre se halló escondida:
en la primera palabra la solución
de cómo se vive la vida.


Te quiero, hijo, hasta el infinito.
Con amor, mamá.


Verónica García-Melero

P.D. Gracias a Dios por iluminarme el pensamiento; gracias a las enseñanzas de D. Albert Gozlan y Dña. Maciel Colombo, maestros de Cábala de quienes continuamente estoy aprendiendo. Enamorada estoy de sus enseñanzas. Este poema tan inspirado para mi hijo no hubiera sido posible si no los hubiera encontrado en mi camino, han sido una puerta que me han abierto a buscar y conocer cada vez más a Dios.
Apuntes Personales
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La Parábola del Aceite.

La mejor cocinera, la aceitera.

Refrán Popular

El Recepcionista:

¡Madre mía!, ¡Maestra Sheng!
¡Quién nos lo iba a decir!
¡Petrificado me ha dejado el discurso!
¡Sí que dice el tiempo, sí!


Ming:

¡Sí que tienes arte! 05 (9778)
¡Eso sí que es real!
¡El tiempo todo revela!
¡Y revela tu verdad!

¿Cómo es que llamas "ambulante"
a tu trabajo colosal? 10 (9783)
¡Digno es de la mejor novela!
¡Yo la quisiera comprar!



Maestra Sheng:

¡Yo no tengo palabras!
Pues, jamás podrán valorar
el discurso que nos has dado... 15 (9788)
¡Es más que fenomenal!



Juan:

A mí me has dejado aturdido,
no paro ahora de pensar
en la verdad que trae el tiempo,
¡me has recordado a mi mamá! 20 (9793)

A mí mamá la recuerdo bailando,
la recuerdo cantando también,
y, sonriendo, todo me enseña,
como tu verdad y tu tiempo y como Sheng.


Me has resultado entrañable, 25 (9798)
me ha encantado tu Te,
¡qué sabia eres relojera!
¡Quédate con nosotros!, ¡quédate!



Hao:

Eso...¡no te vayas ahora!
¡no te vayas!, ¡quédate! 30 (9803)
Quiero que me cuentes otro
y otro más en el café.


Dishi:

¿Qué quieres que yo te diga?
¡Enamorarme, más bien!
¡Quédate con nosotros! 35 (9808)
¡Y hasta en la noche, cuéntame!


La Relojera:

¡Cuánto me alegran vuestras palabras!
!Qué bonito es ese "te"!
El "te" de quererte hablan
y en el semblante se os ve. 40 (9813)

Hace tiempo que no encuentro
a personas como vosotras.
¡Desde luego que inteligentes
son las que piensan en cosas!



El Recepcionista:

Este almuerzo y sobremesa 45 (9818)
se presentan para el café,
para seguir con una copa
hasta cenar, también.


¡Quédate relojera!
Con nosotros, quédate. 50 (9823)
Una habitación te espera,
preocuparte, ¿de qué?


Ahora traigo unos platos
y unas cervezas, también;
otra cosa quiero escucharte, 55 (9828)
quiero escucharte Te.



La Relojera:

Esta bien...no te tardes,
estate con nosotros, también;
algo tengo aquí escrito,
seguro nos hace bien. 60 (9833)


Ming:

Estabamos con la cerveza,
con su espuma y claridad;
con ella, a la sibila,
hasta vemos en su portal.


Juan:

Pero bien es que nos dices 65 (9838)
que es la hija del Rey,
mucho sabes "Relojera"
háblanos de ella, también.



Sam:

Ummm...dejemos a la sibila
para el tiempo del café. 70 (9843)
Yo quisiera otro cuento.
¿Qué me dice usted?


La Relojera:

¡Qué quieres que te diga, Sam!
Tiempo habrá para el café,
para hablar de lo que queráis 75 (9848)
y para otro cuento, también.



Maestra Sheng:

Me pregunto por los géneros
que nos podamos encontrar.
¿Tienes alguna fábula
que nos puedas contar? 80 (9853)



La Relojera:

¡Claro que tengo fábulas
de animales, cosas,...y hasta espacial!
Tengo fábulas sobre astros,
sobre cometas, sobre el volar...


Sobre naves que atraviesan 85 (9858)
la dimensión del tiempo, hasta alcanzar
lograr traer al presente
el pasado y su verdad.


En fín, preguntar si es que se puede...
siempre se puede lograr 90 (9863)
ir más allá del limite;
y en el amor está.


Más allá del poder
está el querer por las cosas,
si crees que puedes, entonces puedes; 95 (9868)
mas, si quieres...¡revolucionas!

Porque, cuando queremos algo
vamos más allá del poder.
Más hace el que quiere que el que puede,
así es que querer es "poder". 100 (9873)



Hao:

¡Sí que estoy contigo, Relojera!
Ahora que lo dices, más bien,
poder querer es una cosa...
y querer poder, ¿qué es?

Porque se puede querer hacer algo 105 (9878)
para lo que no tienes poder.
Y se puede querer otra cosa
que lo que te da es poder.


Sam:

¿Y querer hacer algo
para lo que necesitas poder? 110 (9883)

¿Será querer lo que no se puede
como se puede querer?
¿O será la fuerza del yo quiero
la que te da tu poder?

En fin...dejaré de cuestionarme 115 (9888)
el poder y el querer,
hasta ahora siempre he visto
el poder del querer.


Porque cuando se quiere se puede,
¡se puede más que el poder! 120 (9893)
¡Grande es el entusiasmo
del querer y su fe!
  
El Recepcionista:

Hablando de entusiasmo,
¿cómo os entusiasmará esto?
Siete cervezas fresquitas 125 (9898)
...y fajitas con pesto.


Es una receta diferente,
me gusta mucho probar,
mezclar bien ingredientes;
algo siempre saldrá. 130 (9903)



Juan:

Mi madre me habló de pequeño
de, en la cocina, la habilidad;
para ello, me ejemplificó con su abuela,
su abuela María – la del bar -,
que con solo pasar la mano, 135 (9908)
pasar la mano por el yantar,
se saca cada ingrediente del plato
y, ¡cómo no!, hasta su punto de sal.

También me dijo mi madre
que le enseñó su abuela a mezclar 140 (9913)
los ingredientes de cualquier receta,
receta que saldrá fenomenal.

Solo se necesita una cosa:
poner amor al cocinar.

Cuando este ingrediente pones, 145 (9918)
cada ingrediente lo sabrá;
así, mucho más rica saldrá la salsa
y con lo que la quieras mezclar.

Y, más te pones, más te dominas,
más dominas tu lugar; 150 (9923)
sin darte cuenta, ya pasas la mano
y sacas hasta el punto de sal.

¡Qué aromática la cocina
cuando se sabe cocinar,
con ese olor que trasmina 155 (9928)
y que te logra enamorar!

¡Feromonas tienen los platos!
¡Olores de seducción!
¡Qué rico acercarte a la mesa
y saborear bien su olor! 160 (9933)


Dishi:

Pues ahora que hablais del querer
y ese olor que trasmina;
que hablais de contar cuentos
y hasta hablar de la sibila.
Me acuerdo que tú, Miguel, 165 (9938)
tú, Miguel "el Recepcionista",
más allá vas de la recepción,
del calzado y de la cocina.

Que mucho han caminado
los zapatos que cosias, 170 (9943)
los que hacías antes a mano,
...tus mercaderías.

Muchas vueltas, Miguel,
son las que da la vida;
unas veces caminas hacia delante, 175 (9948)
otras, el caminar te viene encima.

Porque, muchas cuestas las que se suben
por este camino que es la vida;
piedras que nos encontramos todos,
enseñanzas hay, al pulirlas. 180 (9953)



Maestra Sheng:

Me sorprende lo que cuentas
de su camino andado,
¡Zapatero y Miguel!
Mucho da de sí el calzado.



El Recepcionista:

Así es, me llamo Miguel 185 (9958)
y siempre amé el calzado;
pisar con la suela bien
y remachar bien los lados.

Que, aquello por donde se pisa,
huella de tu calzado es; 190 (9963)
que no os extrañe a ninguno
mi siguiente proceder.

Me entusiasmé con el caminar,
me enamoró la analogía;
así, muchas son las parábolas 195 (9968)
que ya he dejado escritas.

Éstas son un souvenir,
mi regalo, el de algunas veces.
Y lo logro destapar
sólo con algún huesped. 200 (9973)


Es algo que caracteriza
la magia de este lugar,
fue el motel de un amigo
y de otro, su bar.


Ellos migraron lejos, 205 (9978)
así, los quise comprar
después de una nevada
que arrebató el lugar.


Fue una gran helada
la que cayó en los alrededores. 210 (9983)
Unos perdieron la cosecha,
así, todos, los corazones.


Porque, cuando cae el campo,
...cae, también, la ciudad.
¿Quién tiene, ahora, comida 215 (9988)
y dinero para comprar?


La población emigró toda
para buscar otra dicha.
Pueblo inteligente fue
que emprendió otra vida. 220 (9993)


Mas, recuerdo que en el exilio
a las tierras de otro lugar,
emprendieron esa nueva vida
con nueva libra para comprar.


Otro momento habrá para esto, 225 (9998)
os regalé este cuento también;
es el cuento de la moneda,
"La moneda de Ai", es.


Pero ya que nos hemos puesto
tan escritores, tan visionarios...; 230 (10.003)
os relataré una parábola, ahora,
entre degustamos los platos.


Ming:

¡Cómo me sorprende
lo que acabas de decir!
Las vueltas que da la vida 235 (10.008)
y la vida...nos trae aquí,
con la Maestra Sheng y su alumno,
que me recuerdan a mi Xía,
ese fue mi maestro
y Lao-Jun su compañía. 240 (10.013)


Que Lao-Jun es muy cierto,
verdadero es que es su nombre;
Xía, quien fue su alumno
y mi maestro después de entonces,
me ha legado sus enseñanzas 245 (10.018)
y, también, su buen nombre.


Hao:

¡Ay! ¡Si yo os contara...!,
dejémoslo para después;
empléate en la parábola, ahora,
empléate en ella, Miguel. 250 (10.023)
  El Recepcionista:

Pues, sí que me empleo en ella,
en ella me emplearé bien;
mas, antes de empezarla, quiero
que estas aceitunas probeis.

Unas son más verderonas, 255 (10.028)
otras son negras, como veis.
Estas otras son gazpachas,
y las verdes verdes que aquí tenéis.


También las teneis aliñadas
y rellenas de queso, también; 260 (10.033)
también las hay con anchoa
y con pimiento morrón, como veis.


Entonces, en la variedad está el gusto,
en la variedad hay pluralidad;
no todas las aceitunas de mesa 265 (10.038)
saben bien, el aceite, dar.


Así es como la vida
se presenta al elegir,
hay que conocer lo que se quiere
cuando se está por decidir. 270 (10.038)


Así, hay que profundizar en las cosas,
llevarlas a la maduración.
A primera vista, si parecen grandes,
al exprimirlas, ¿qué sucedió?
Que la carne no tiene tal grasa, 275 (10.043)
poco aceite el que me dió.


Entonces hayamos en la aceituna
que antes de la tijana echar,
hay que ver como es la hechura
y la hartura que, de aceite, da. 280 (10.048)


También hay que ver en el árbol
si al plantarlo, crecerá.
Hay árboles que por buen suelo...
necesitan más del buen labrar.
Y cuando no se labran las cosas 285 (10.053)
como deberas, labrarlas, se ha;
sucede que el tiempo devuelve
a cada labranza su cosechar.


Esta es la parábola de la aceituna
y del aceite del cosechar; 290 (10.058)
solo baja por la barba,
y hasta las ropas del capitán,
el aceite bueno que es en pureza
de la abundancia y gracia del buen labrar.




Juan:

Lao-Tsé diría esto, 295 (10.063)
y por mi madre es que lo sé:
todo árbol grande es que crece
del pequeño retoño que un día fue.


Mas, crece arriba el árbol grande,
crece arriba y enorme es, 300 (10.068)
si se ha cultivado con mimo,
agua en medida y mucha fe.


Que toda agua no es buena,
hay agua con mucha cal;
otras aguas son tan débiles 305 (10.073)
que sus minerales no podrán
hacer crecer arriba el árbol
con fuerte el tronco y el anidar.


Así, la tierra madre que es fecunda
y sabia es en su captar, 310 (10.078)
toma la justa medida del agua,
sabe, el árbol, aflorar.


Que todas las tierras no son madres,
la madre fecunda, la del buen arar;
requiere trabajo y disciplina, 315 (10.083)
saber del agua y del mineral.


Todo esto veo en la aceituna,
en su tinaja, en su cosechar:
¡de qué sirve la cáscara!
¿Habrá que el fruto hallar? 320 (10.088)


Así, el buen fruto cuesta,
siempre se ha de mondar;
saber bien cómo es por dentro...
¡Fíjate lo que es mirar
con sabiduría todas las cosas, 325 (10.093)
ir más allá del aparentar!
¡No pongas antes las tinajas,
vayas a, nada, lograr!


He visto en tu parábola, Miguel,
mucho de lo que me contaba mi madre; 330 (10.098)
¡cuánto de bien hizo al contarme
lo que te cuento y que sabes!



El Recepcionista:


¡Sí que has digerido bien
la carne de esta aceituna!
Plantar, Juan, sabes ¡muy bien! 335 (10.103)
Sabes plantar con la Luna.

El aceite de las cosas,
de las cosas, es su esencia;
por la barba bajará aquel
que se le cuida de cerca. 340 (10.108)


Y no todo aceite se cuida,
no todo aceite es esencia;
hay aceites, como la sal,
que cuando pierden su cuenta,
su grasa, su salinidad... 345 (10.113)
ya no son ni mala venta.


Así, sucede con ambos,
al suelo es que se les echa,
y en el suelo es que se hollan:
para nada sirven, así se pesan. 350 (10.118)

Verónica García-Melero
Sigue caminando….
Presentación | El Camino de los 13 lotos | El Libro de la Voluntad |
| El Libro de los Cuentos | El Tao de Sheng |

El Libro de Sheng Laoshi: presentación.

El que sabe caminar no deja huellas; […] Éste es un secreto importante.

Fragmento Epigrama XXVII, EL libro del Tao, Tao Te King, Lao-Tsé.

El Tao engendra el uno, el uno engendra el dos, el dos engendra el tres y el tres engendra todo lo que hay en el mundo. […] Ésta es mi máxima.

Fragmento Epigrama XLII, El Libro del Te, Tao Te King. Lao-Tsé.

La versión primitiva de la palabra “Te” muestra un cruce de caminos con un ojo en su centro, al igual que “Tao”, pero con el dibujo de un corazón añadido. Su sentido exacto es “virtud” (en el sentido original del latín, es decir, la claridad inherente o innata de una cosa, no en el sentido de la moral), “poder” o “potencia”.

Expresa la medida de la fuerza interna de una persona. Al valor simbólico del ojo que discierne el camino se añade el del corazón, que en la cultura china es la sede de la mente y la inteligencia, de la voluntad y el coraje, además de las emociones y pasiones. El conocimiento del “Tao” otorga el “Te”, el poder de hacer las cosas.

(Comentario Intoductorio al Libro del Te, colección de Epigramas XXXVIII al LXXXI del Tao Te King de lao-Tsé)

El Libro de Sheng Laoshi.

“El Libro de Sheng Laoshi” es un libro singular que contiene una intención crucial: apreciar cómo las vivencias o experiencias que se acaecen a lo largo del camino (nuestra vida) – y desde la reflexión y mirada atenta de las mismas -, nos revelan enseñanzas personales e instraferibles que, progresivamente, nos hacen crecer y evolucionar en espiritualidad e inteligencia emocional y cognición; esto es, nos hacen personas más sabias.

En partícular, las vivencias y experiencias de esta obra no son sino huellas, lotos, que van dejando a su paso los diferentes personajes que se encuentran en el camino y, en algunas ocasiones, en las iniciaciones en cada uno de los libros con que se interconecta el camino principal. Claro que, como podrás apreciar, el calado de la vivencia es la reflexión sobre el conocimiento de cualquier concepto, así como su enseñanza; luego, la sabiduría que éste atesora cuando se observa de cerca y desde diversos prismas.

Fundamental es la intención ética y moral de la obra. En este sentido, dado el vínculo de la apreciación práctica de las mismas – ética y moral – con el dogma, creencia o doctrina religiosos, así como la observación de los mismos en aquella realidad que nos envuelve a todos; circunstancial y necesario se presenta la visión crítica de aquellos valores e intenciones que promocionan y sobre los que se erige todo un crisol de culturas milenarias.

Así, como podrá observarse, necesario se hace aflorar aquel lenguaje arcaico que concentra y sintetiza una significación muy plural, aunque compartida y común, por entre todas aquellas culturas, religiones y filosofías que ha ido creando el ser humano a lo largo de la historia. Hablaríamos de la perspectiva cosmogónica, de esa búsqueda de nuestros orígenes, así como de nosotros mismos, que no encuentra soporte y significación sino en el lenguaje de símbolos; esa simbología compartida que se reafirma en el sincretismo. Esto es, en la armonización de corrientes de pensamiento y fes, entre otros, que pueden presentarse opuestos o, incluso, no mostrar una sustancial coherencia.

Claro que, una profunda observación, podría conducirnos a una conexión mucho más férrea de lo que se ha venido a apreciar hasta el momento y en apariencia. ¿Qué será ese destapar el velo?, ¿es verdaderamente ocultismo aquel conocimiento que simplemente han preservado oculto?, ¿por qué habrá sido esto así?, ¿qué es verdaderamente la alquimia?, ¿cuál es su propósito espiritual?, ¿estará en el crecimiento espiritual el crecimiento de nuestras inteligencias emocional y cognitiva?, ¿estará en el desarrollo espiritual la evolución de nuestra especie?, ¿seremos más inteligentes entre nosotros mismos y con nuestros recursos si apreciamos la transcendencia de nuestras conductas tanto para con el otro como para con nosotros mismos?, ¿será el desarrollo espiritual del ser el camino hacia la consecución de la Noosfera?, ¿será regulando nuestras conductas como crecemos?, ¿será necesaria observar la transcendencia de todas aquellas circunstancias, medios y/o valores sociales que nos rodean para poder valorar objetivamente su compromiso con nuestro verdadero crecimiento?, ¿serán necesarios, tanto diversos prismas como diversos escenarios, para apreciar nuestra vida y a nosotros mismos interactuando con ella? Porque, ¿qué es la filosofía?, ¿acaso no es la vida?

Así, el Libro de Sheng Laoshi es el Libro de “la Maestra Vida”, es un libro que se abre a la observación de nuestro alrededor, nos sumerge también en la transcendencia de las culturas y fes, cuestiona su intención y, por igual, bucea en su conocimiento. Siempre, con la intención de hacer pensar y reflexionar sobre aquel concepto que aborda. Esto es un ejercicio práctico que nos hace conectar con aquello que conocemos, con lo que conocemos de manera intuitiva y, por supuesto, se abre al propio cuestionamiento per se.

Este libro no ha de apreciarse como una verdad sin más, sino como un libro que se abre a que descubras tu verdad. Porque, importante se hace subrayar que en esta vida todos tenemos un mapa del territorio, todos apreciamos el territorio y lo caminamos de acuerdo a nuestro mapa. Eso es lo que sabemos de explorar el territorio. Así, de presentarse este libro como un nuevo camino para apreciar el territorio, ya tendríamos – al menos – dos mapas. De esta manera, ir caminando por El Camino de los 13 lotos nos ayudará a reflexionar y meditar, a valorar y considerar nuestras conductas y acontecimientos y, por ende, nos abrirá una puerta al nosce te ipsum. Es decir, al conocernos a nosotros mismos.

Porque, solo conociéndonos a nosotros mismos es como logramos conectar con esa chispa de luz que todos tenemos, para lograr hacerla crecer en nosotros. Solo es en nuestra luz donde alcanzamos la verdad de las cosas, el porqué están, para qué están y así es que podemos tener un sentido crítico más sabio y empático para con los demás y todo aquello que nos es cotidiano.

Hablaríamos, consecuentemente, de una puerta que se abre para el crecimiento y el autodescubrimiento personales y, por extensión, para ayudar en la evolución de la sociedad. ¿No empieza el cambio en nosotros para poder cambiar algo del alrededor?

Ahora, con respecto a la estructura del libro, se presenta importante dar algunas breves instrucciones y/o recomendaciones.

Te recomiendo seguir “El Camino de los 13 lotos”. Una vez dentro, se sucederán las iniciaciones en cada uno de los libros: El Libro de los Cuentos, El Libro de la Voluntad y El Tao de Sheng. Alcanzadas éstas, la lectura de esos libros se presenta a tu libre albedrío. Esto es, puedes esperar a que se acaezca una vuelta a muchos de sus escritos o puedes leerlos a placer. Lo que se espera es alguna que otra sorpresa…eso también.

De esta manera, tenemos un libro central, “El Camino de los 13 lotos”, que interconecta cada uno de los tres libros siguientes y de acuerdo a un orden especial. De esta manera, tenemos un libro dentro de otro libro, dentro de otro libro…que a la vez, se interconectan y cruzan. Tenemos, entonces, un camino que se teje a nuestros pies. Un camino en el que tendrás que hacer alguna que otra parada; al menos, para reflexionar.

Te invito a hacer tu Camino,
puedes conocer éste, también;
mas, las huellas de tu destino
podrás caminarlas con él.

No te apresures en el camino, (05)
reflexiónalo, más bien;
así, siéntate en un banco
toma aíre y, aquí, ven;
porque encontrás soluciones,
te hará pensar, también; (10)
unas veces te parecerá extraño
otras...como magia, más bien.

Que la magia de Dios es una
y en su inspiración se lee,
es la respuesta inefable (15)
y, en la circunstancia, también,
se halla el momento perfecto
de las palabras que lees.

¿Es la alquimia un arte extraño?
Aquí lo apreciarás bien. (20)
Pues, de oculto no hay nada,
aquí muchos son los que leen.
Los que prestan oído diestro,
los que miran su ser,
encontrarán la magia que hablo (25)
y día tras día, también:
transmutar lo negativo en positivo,
así es que se puede crecer.
Seguro hace que observes
las huellas que en tu camino des. (30)

Será una aventura preciosa,
aún no sé cuánto durará.
Mas, entre avanzamos y avanzamos
mucho se revelará,
especialemente de tí mismo, (35)
siempre te hará pensar.

Cuestiona cada cosa que dice,
aquí empieza el pensar;
tal vez, compartas la enseñanza,
tal vez, la debatas, por igual. (40)

Recuerda que importante se hace
- importante para avanzar -
la mejora continua de las cosas,
cosa que está en dialogar.
Puede ser un diálogo interno, (45)
puedes con otros dialogar,
pero de lo que no cabe duda
es de que te hará pensar.

Recuerda sentarte en un banco
después de una caminata lograr; (50)
los pies dejan mejor huella
si también reciben su descansar.

Que más firme es que se camina,
más firme y más erguido,
si se ha descansado lo suficiente (55)
y en el descanso se ha conseguido
apreciar que en la parada está
una gran enseñanza:
pensar porqué duelen los pies,
pensar para qué se para. (60)

Si la prenda, ofrenda es,
aquí empieza el sacrificio:
mirar adentro para caminar,
echar el pie de seguido;
doblegarte en tu humildad, (65)
así tu prenda has conseguido.
Así tu prenda es banco,
y está en la reflexión,
necesitarás sentarte siempre
para aprender la lección. (70)

Y estas paradas son piedras,
son obstáculos de tu camino;
unas veces circunstancias,
otras, problemas vividos.
Mas, si logras extraer lo positivo (75)
de aquello que ves como mal,
abrás descansado lo suficiente
y más erguido caminarás.

Más aprecias lo que te digo,
más tu Camino seguirás; (80)
y aquello que como Te digo
saborearlo también sabrás.

Aquí te dejo la primera taza,
aquí te la dejo para probar:
¿has descifrado la enseñanza (85)
de la importancia del descansar?

Toma otra taza ahora,
ahora lee el Panegírico,
en la dedicatoria de este libro está
la intención de este libro. (90)
Está también el porqué
y también está el cómo,
no sé cómo de grueso será,
no sé cómo será su lomo.
Si de algo segura estoy (95)
es que acabo de empezarlo, sólo.

Y quiero caminar contigo,
quiero ir a tu lado;
no podré estar siempre,
así, te dejo trazado (100)
aquel que quiero que contemples,
es un camino iluminado.
Al menos, tiene tu luz,
y tiene la luz de mi cariño;
recuerda la importancia que tiene (105)
caminar como cuando se es niño:
inocente y confiado,
siempre lleno de vigor,
depositando confianza en todo...
y de todo, siempre, revelarás su valor. (110)

La verdad es un camino
que en tu corazón se halla;
sé sabio, hijo mío,
vayas a donde vayas.
Que la sabiduría es la puerta (115)
que abre el corazón;
la verdadera inteligencia
nace en la emoción.
Y más aprecias tus emociones,
más sabrás discernir (120)
lo que te conviene o no, cariño,
y, tu camino, podrás seguir.

Verónica García-Melero


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El Bolígrafo

En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle sentido a nuestra existencia.

Miguel de Cervantes

¿Por qué llamar, a la sección de Escritura Creativa, “El Bolígrafo”? La cuestión es que me resulta entrañable y motivador dejar atesoradas en las entradas de este blog pequeñas anécdotas; después de todo, dejan esa estela emocional que termina procurando el recuerdo en la memoria o, si no, un aprendizaje.

No quisiera olvidar las palabras de ánimo de alguien que he conocido recientemente, un Sargento de la Guardia Civil. Me ha parecido un Señor sabio, educado y sensible y, a la vez, me ha traído el recuerdo de mi niñez. Recuerdo que por igual me ha traído su compañero, un Guardia de origen cordobés, entrañable y cercano, con quien he compartido parte de la anécdota que a continuación os acerco.

Muchas de las personas que me conocen saben que he crecido en el Restaurante-Bar que fue originariamente de mis abuelos y se encuentra al lado del Cuartel de la Guardia Civil de mi pueblo, Castell de Ferro.

Pues bien, dos de mis primeras amigas fueron Sonia y Eva, hijas de dos Guardias Civiles que frecuentaban el bar de mis abuelos. En especial, el regalo de hoy de un bolígrafo me ha traído a la mente a Rafael, el padre de Sonia; quien me escribía en una pequeña libreta sumas y restas de números para hacer cálculos. Era algo que me entusiasmaba, con lo que terminó siendo una especie de ritual. Era llegar Rafael al bar y ya estaba yo con mi libreta. Recuerdo que pasado un tiempo, me entusiasmé con querer hacer los cálculos a bolígrafo, algo que – siendo tan pequeña – traspasaba ese lápiz que se borra.

Mi abuelo Pepe

De esta manera, quisiera anclar en esta sección tan especial de este blog lo entrañable y cercana que ha sido la Guardia Civil desde mi infancia. Sin ir más lejos, creo que podría decir que me he echado las rodillas abajo en el Cuartel, jugando con hijos e hijas de Guardias. Con todo, no es de esperar una menor conexión cuando el padre de mi abuelo también lo era, así como casi todos sus hijos. Mi abuelo Pepe sentía una enorme atracción hacia las artes escénicas y la música, claro que ser artista en aquellos años era algo no solo complejo de conseguir, sino extravagante y rayano con lo “salido de tiesto”. Así, no quiriendo ser mi abuelo Guardia de ninguna de las maneras, es como finalmente procuraron ayudarlo para montar lo que fue, en sus principios, uno de los chiringuitos pioneros en la costa de Granada.

Con todo, si mi abuelo – que era el mayor – encontró difícil eso de realizarse como artista, su hermano menor, Francisco – conocido como “Pituco”- logró hacerse hueco en las artes y alcanzar a ser uno de los pintores que nos ha legado nuestra España de postguerra, un conocido pintor vanguardista almeriense. Una conocida obra suya son los frescos de la antigua Estación de Autobuses de Almería.

Puerto de Almería, Francisco García Jiménez, Pituco.

Con este recuerdo que me ha traído hoy “el bolígrafo”, no solo traigo a mi mente mi infancia, mis primeros compañeros de juego, anécdotas con los Guardias o a mis abuelos; también puedo recordar esa importancia de tu primera escritura con tinta.

¿Y qué sería esto? Si bien es una tinta que no se puede borrar, como sucede con el lápiz, igual sucede cuando nos decidimos a escribir desde el corazón y desatando nuestra imaginación. Tal vez no sea una escritura sobresaliente, pero es escrita con amor y mucha emoción. Así, por ser simple, es una escritura que no tiene borrador, que es hecha y crece desde la propia experiencia en este blog. De esta manera, ya lleva ese pequeño ingrediente que la hace creativa: la originalidad de la emoción.

Escribir movidos por la inspiración, no importándonos los errores que podamos cometer, creo que ya nos posiciona en algo distintivo y propio como escritores o autores. De esta manera, de explorar aquello que se transmite en lo que denominariamos obra, terminaría por procurar esa cercanía y conexión con el autor que se espera en la Escritura Creativa.

La Escritura Creativa, después de todo, no es sino la expresión práctica de aquello que comprende la Teoría Literaria. Luego, no es de extrañar que ganar en competencia literaria – de hablar en términos educativos – requiera del propio ejercicio práctico. Algo que nos acercan los talleres, hoy día.

Así, cuando leemos una definición para este término – Escritura Creativa- encontramos que es aquella que transciende lo que cabría esperarse de la escritura profesional, periodística, académica o técnica. En este sentido, estamos ante una escritura donde prima la creatividad sobre todas las cosas. Y, por supuesto, abraza todo el género literario a que estamos acostumbrados enumerar: poesía, narrativa, cuento, teatro, novela, ensayo…

En el caso de esta sección, se aborda una Escritura Creativa desde el rasero de la poesía, fundamentalmente. Con todo, esta poesía encuentra una expresión original en su propio ejercicio; pues, transciende su propio género para convertirse en la herramienta con la que transmitir tanto el diálogo filosófico como el cuento o fábula. Podríamos decir que sería una manera de traer al presente géneros literarios más primitivos aunque trabajados en una escritura híbrida; donde se funden la mayeútica con el lenguaje romance y el propósito u objetivo de las enseñanzas morales propias de géneros literarios orientales, hebreos y árabes. Total que, cuando me leo me digo: “No puedes saltar fuera de tu sombra, Vero”. En pocas palabras, creo que todos escribimos sobre aquello que hemos ido encontrando en nuestro camino.

¿Qué podemos encontrar en esta sección? Por el momento, está orientada a desarrollar mi primer libro, “El Libro de Sheng Laoshi”, así como un epígrafe que engloba Cuentos y Fabulas sueltos, sin conexión alguna con un proyecto en especial. Con todo, es probable que surja alguna que otra idea, con lo que aquí encontrará un lugar ideal.

Esta primera entrada que transmite esa esencia personal que espera salpicar todo su contenido se abre a la exploración y a una mejor comprensión del mismo desde el acceso y lectura a aquellos proyectos que comprende. De esta manera, te invito a conocerla mejor desde su lectura. Espero que termines buceando en ella, sería todo un placer.

Con la ilusión de que este “bolígrafo” termine siendo tan académico como el que me han regalado hoy.

Un abrazo a todos mis lectores,

Verónica García-Melero

El Libro de Sheng Laoshi | Cuentos y Fábulas

La Posada

Quien sabe bien cocinar,

con pasar la mano por encima,

saca la receta y el toque de sal.

Mi abuela María Barros
 Narrador:


Meditaba por el camino, Siméon,
un bulo del que se hablaba
entre las gentes de la región.
De una Posada se trataba,
y aquí viene la lección. (05)

Con todo, en su pensamiento,
entretanto quería aclarar
el porqué de lo sucedido
entre las gentes del lugar;
alcanzó caminando a un extraño (10)
con el que se puso a hablar.



Simeón:

Oye, amigo, ¿cómo es tu nombre?
A mi llaman Simeón,
quisiera charlar un poco,
pensar en alto, ponerme voz. (15)
Pues, llevo caminando seguido
más de dos horas, creo yo;
y, como creo que comprendes,
gusta la comunicación.




Booz:

¡Sí que eres directo! (20)
Eres claro, Simeón.
Eso me gusta en las gentes,
y, contigo, ¡cómo no!

¿Por qué no charlar un rato?
¿Qué te preocupa, Simeón? (25)
Aprecio en tu rostro, amigo,
que te inquieta, en tu emoción,
algo que vienes pensando...
¿por qué no ponerle voz?
Por cierto, Booz es mi nombre.. (30)
que no se me olvide, ¡no!



Simeón:


¡Te hace justicia el nombre!
Pues algo aprecio en tu gesto...
eres audaz con las palabras
y no sé..te veo cierto. (35)
Total, ¿será que los nombres
mucho dicen de las personas?
Unas veces parece que no,
otras son toda orma.


Booz:


Dejemos a un lado las impresiones (40)
y, mejor, háblame
de aquello que llevas rumiando;
en el semblante se ve.




Simeón:


Llevo días intrigado,
horas llevo caminando, (45)
pensando en lo que acaece
en la Posada de Don Donato.

Resulta que está de moda,
muchas personas se acercan,
animadas por el tumulto, (50)
por el jaleo y su jerga.

De moda está su ruido
- nadie lo puede negar-,
mas, a pesar de la cerveza,
de la tapa y el charlar, (55)
hay algo que se acaece
cuando se vuelve de allá.

Muchas personas enferman,
muchas sienten angustia,
se enferman en días seguidos, (60)
¿qué será lo que asusta?

Porque, está la casualidad,
también, está la glotonería;
está una cerveza tras otra
y la tapa y su comida. (65)
Así, entre col y col,
siempre puede haber lechuga;
no sé que es lo que será...
pero la cerveza es muy suya.

Que nadie como Donato (70)
para helar bien el tanque;
en salmuera es que lo pone,
la cerveza es que hace
helada, como bien entra,
como bien gusta al paladar. (75)
No hay cerveza inigualable
entre los bares del lugar.



Booz:


Me dices unas cosas...
que mucho dan para pensar.
Especialmente, la fama... (80)
los cuervos siempre sacarán
los ojos de sus buenos amos
cuando le dan para almorzar
lo mejor de su cosecha;
hasta lo meten en pan. (85)


Y, siendo su cerveza única,
inmejorable su frescura,
tal vez, en hablar de más
esté la mordidura.
Que algunas voces son, (90)
a veces, como serpientes,
como víboras venenosas
que, para todo, mienten.
Y si mucho es que vende
la Posada de Don Donato.. (95)
puede que haya mentira
o algún gato encerrado.

Que... también se acaece
entre la leyenda del lugar
que algo se debe, amigo, (100)
a alguna perversidad.



Simeón:

Ahora, Booz, que lo dices,
ahora es que lo veo;
la mentira lleva, a veces,
la inocencia de lo que creo. (105)

Pues, creemos en la apariencia,
creemos en la impresión,
creemos, a veces, amigo,
en la primera intención.

Y, como la impresión es bonita, (110)
poco es que pensamos;
nos guiamos por la apariencia,
así es que tropezamos.



Booz:


¡Qué lógicas tus palabras!
¡Muy inteligentes son! (115)
Para que más nos aclaremos,
aclaremos la voz;
vayamos a la Posada,
quiero apreciar su canción:
sus platos y buena mesa (120)
y su cerveza, ¡por Dios!



Simeón:


Entiendo lo que me dices,
¡qué bien, tú nombre, te va!
Tu mente se te ha encendido
entretanto me he puesto a hablar. (125)

Y,..viendo, Booz, tus apreciaciones,
me gustaría ser sincero;
al ver tu semblenate, amigo,
tus ropas, pelo y gesto;
raro es que te me haces, (130)
caido pareces del cielo.

Pues, siempre se rechaza,
y no me digas que no,
a aquel que lleva barba,
o pelo enmarañado, ¿no? (135)

Se hacen siempre a un lado,
se les aparta,¡por Dios!
¡Qué tontos somos a veces!
¿Se nos habrá aparecido Dios?

Pues, así, tú te me antojas, (140)
como alguien muy diferente;
con poco es que se le dice;
y con lo que no dices, transciende.


Booz:


Gratas son tus palabras,
muy sincera es tu voz; (145)
pocas las personas profundas
que traspasan la aparición.

Porque lo primero que vemos
lo primero es la cáscara;
¿es el fruto por dentro idéntico (150)
a la apariencia de su cáscara?

Muchas manzanas jugosas,
apetecibles al paladar,
son mondadas y trás su cáscara
gusanos revelarán. (155)

Así, hay una gran enseñanza
en siempre profundizar,
en traspasar la cáscara
y el fruto probar.
Que todo lo que reluce (160)
no es siempre oro,
unas veces sí es así;
otras es más que plomo.

Por esto, en las palabras,
en las intenciones que llevan, (165)
mucho se aprecia de lo que dicen
si se las escucha de cerca.

Y escucharlas de cerca
es, oído, prestar;
es hacer a un lado la palabra (170)
y, la intención, calar.

Total, Simeón,
ya estamos muy cerca;
aquí hay un cartel que indica
que la Posada espera. (175)


Simeón:

Mucho se me apetece ahora
una cerveza de Don Donato,
¡qué fresca es qué esta!
¡qué rica!, ¡qué trago!

Mas...con solo la cerveza (180)
yo me puedo conformar;
no quisiera con la tapa
ponerme yo a enfermar.


Booz:

Descuida, Simeón, amigo,
de seguro veremos qué es; (185)
hace tiempo que no revelo
la impresión de lo que no se ve.

Y..viendo, Simeón,
que transciendes la apariencia,
quiero hacerte el presente (190)
de la Divina Providencia.

Fíjate, ¡aquí estamos!
¡Entremos!, por favor.
Quiero probar su cerveza
y apreciar el candor (195)
del plato que en fama gesta
mas, se vuelve dolor.



Don Donato:


¡Hola, Simeón, amigo!
¡Con quién es que vienes hoy?
¿Te has traido a un mendigo (200)
a endulzarle la voz?

No está mal que a estas gentes
se les eche una mano.
Mas, prefiero que os aparteís...
¡a la puerta, apartaros, (205)
lejos de este tumulto,
no quiero ver, aquí, vagos!

¡Qué muchos son solo esto...
y a mi clientela gusta lo bueno!
Mejor quedaros allí, (210)
mucho mejor que en el centro.


Booz:

Descuide Señor, no importunamos,
mejor será estar en la puerta,
doblegados en su humildad,
sin perturbar su clientela. (215)

Mas, he visto que aquí se sirve
una tapa colosal,
y una cerveza de tanque
que en salmuera es que está.

Sírvanos esto, amigo, (220)
yo lo quisiera probar.
Le aseguro que con solo olerlo
la tapa revelará
el secreto de su receta
que bien oculto es que está. (225)



Don Donato:


Me intriga como hablas,
¿qué has querido decir?
Sabio y muy sabido,
siempre ha sido así...

No revelar la receta, (230)
mucho hay en este afán...


Booz:


Así es, Don Donato,
esto es una verdad,
una cosa es su receta,
otra es revelar (235)
el ingrediente secreto
a las gentes del lugar.



Don Donato:


En fin...no tengo tiempo
para estas distracciones...
os traigo cerveza y tapa (240)
y...¡para allá, a los rincones!



Narrador:


Simeón se quedó aturdido,
no esperaba encontrar
la crudeza de las palabras
de Don Donato al hablar. (245)

Le pareció arrogante,
incrédulo, además;
con soberbia en el habla
y rigor en el paladar.

Mas, siendo el dueño de la Posada, (250)
no hubo más que hablar,
a la puerta es que se fueron,
al rincón del entrar.

Se acercó el mismo Donato,
con sus tapas y cervezas, (255)
quiso asegurarse enseguida
que se encontraban en la puerta.

Dejó aquello que traía,
diligente se fue al bar;
mas, antes de entrar a su barra, (260)
Booz, en alto, se puso a hablar.

Todos en la Posada,
de repente, guardaron silencio;
se giraron con gesto de asombro
y escucharon lo que te cuento. (265)
  Booz:


¡Muy buena la cerveza!
¡Yo lo sé sin probar!
¡Cómo ninguna la tuya, ni la de ningún bar!


¡Me gustaría ahora...!
¡Yo quiero revelar! (270)
¡Cómo es tu ingrediente y para qué está!


¡Me inspira mi abuela María!
¡Ya sé porqué será!
¡Cómo abre ella mis ojos, siempre, de par en par!


¡Mi abuela era cocinera! (275)
¡Ya sabes una verdad!
¡Cómo saber la receta, en el olor está!

Yo te paso la mano encima
y tus ojos abro de par en par,
si eres gato lo que hay en el plato, (280)
como choto lo das para probar.

Yo te paso la mano encima
y tus trozos uno en un lugar:
si eres gato...¡salta del plato!,
si eres choto...¡guárdate donde estás! (285)


Narrador:


De repente, todas las piezas,
de este plato y el de más allá,
se suspendieron en el aire
y se pusieron a juntar.
Se hicieron gato enseguida, (290)
sus ojos abrió de par en par,
y lanzose sobre los de Donato
y se los fue a sacar.

Esta historia que os cuento
es de un día en la tierra Dios, (295)
es un cuento de infancia
mi abuela me lo contó.

Me contaba que el Mesías
se paseaba por la tierra,
unas veces de una forma, (300)
otras..de otra manera.

Mas, siempre lo hacía humilde,
esperando en el corazón
ver cómo es que se mira,
si es que se mira con amor. (305)

La receta de la que hablo
es la que revela lo oculto,
así hoy he traído este cuento
y este cuento da para mucho.


Verónica García-Melero
El cuento de hoy es muy emocional. Está inspirado en uno que me contaba mi abuela María Barros, una maginifica cocinera. Bien sabía sacar una receta pasando solo la mano por encima del plato. Hoy me inspira a escribir este trocito del libro para mi hijo y todo aquel que lo atesore en su corazón.
Con mucho cariño, espero estar pronto con el blog organizado.
Un beso

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| El Libro de los Cuentos | El Tao de Sheng |

El Camino de los 13 lotos: índice.

Un camino de mil millas comienza con el primer paso.

Lao-Tsé
Orden cronológico de aparición del escrito.

Presentación de “El Libro de Sheng Laoshi”

Panegírico a Juan.

Introducción.

Loto I. El loto de la Maestra Sheng.

Loto II. El loto de “TAV” de Sheng.

Loto III. El loto de “El Águila y el Cóndor”:

La Puerta a la Verdad.

La transcendencia del TAO y sus matemáticas Divinas.

Las Puertas del Primer Sonido.

María: la Puerta de la Conciencia.

Dalet: la Puerta del Cielo (I).

Dalet: la Puerta del Camino, la Verdad y la Vida (II).

Loto IV. EL loto de Dishi “el músico”:

…..La Superación.

…..La Rebelión.

…..La Elocuencia.

…..La Liberación.

…..La Libertad.

…..El Liderazgo.

…..La Elección.

…..La Voluntad.

…..El Descubrimiento.

…..El Corazón.

Loto V. El loto de Sam “la tarotista”:

…..El amor.

…..nosce te ipsum.

…..el amor de verdad.

…..la vacuidad de Bet.

…..Om y Bet.

…..El Perfeccionamiento.

…..Las Columnas del Templo.

Loto VI. El loto de Lao-Ming.

…..El Sahasrara.

…..La Señora de la Cerveza (I).

Loto VII. El loto de “la Relojera”.

…..El Discurso del Tiempo.

Loto VIII. El loto de Miguel, “el Recepcionista”.

La Parábola del Aceite.

Loto VII. El loto de “la Relojera”.

El Té del Pingüino: T-quiero

La Pera de Agua.

Loto VIII. El loto de Miguel “el Recepcionista”.

La Parábola de la Torre.

El Cuento de Miguel.

La Parábola de la Receta.

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Regresa a “El Bolígrafo”….

El Libro de la Voluntad: índice.

Siempre llegarás a alguna parte si caminas lo suficiente.

El Gato de Cheshire en Alicia en el País de las Maravillas (Lewis Carrol)

Introducción: el Secreto de Vehuiah.

Capítulo 01: El Secreto de la Cábala.

Capítulo 02: El Secreto de la Torah.

Capítulo 03: El Secreto del Árbol de la Vida.

Capítulo 04: El Secreto de “El porqué de la Cábala”.

Capítulo 05: El Secreto de Mamá.

Capítulo 06. El Secreto de la Avera de la Evolución.

Capítulo 07. El Secreto de la Formación de Abraham.

Capítulo 08. El Secreto de la Cizaña y el Trigo.

Capítulo 09. El Secreto del Pozo de Jas Veshalom.

Capítulo 10. Las Cuerdas de Aia.

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