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El Libro de Sheng Laoshi: presentación.

El que sabe caminar no deja huellas; […] Éste es un secreto importante.

Fragmento Epigrama XXVII, EL libro del Tao, Tao Te King, Lao-Tsé.

El Tao engendra el uno, el uno engendra el dos, el dos engendra el tres y el tres engendra todo lo que hay en el mundo. […] Ésta es mi máxima.

Fragmento Epigrama XLII, El Libro del Te, Tao Te King. Lao-Tsé.

La versión primitiva de la palabra “Te” muestra un cruce de caminos con un ojo en su centro, al igual que “Tao”, pero con el dibujo de un corazón añadido. Su sentido exacto es “virtud” (en el sentido original del latín, es decir, la claridad inherente o innata de una cosa, no en el sentido de la moral), “poder” o “potencia”.

Expresa la medida de la fuerza interna de una persona. Al valor simbólico del ojo que discierne el camino se añade el del corazón, que en la cultura china es la sede de la mente y la inteligencia, de la voluntad y el coraje, además de las emociones y pasiones. El conocimiento del “Tao” otorga el “Te”, el poder de hacer las cosas.

(Comentario Intoductorio al Libro del Te, colección de Epigramas XXXVIII al LXXXI del Tao Te King de lao-Tsé)

El Libro de Sheng Laoshi.

“El Libro de Sheng Laoshi” es un libro singular que contiene una intención crucial: apreciar cómo las vivencias o experiencias que se acaecen a lo largo del camino (nuestra vida) – y desde la reflexión y mirada atenta de las mismas -, nos revelan enseñanzas personales e instraferibles que, progresivamente, nos hacen crecer y evolucionar en espiritualidad e inteligencia emocional y cognición; esto es, nos hacen personas más sabias.

En partícular, las vivencias y experiencias de esta obra no son sino huellas, lotos, que van dejando a su paso los diferentes personajes que se encuentran en el camino y, en algunas ocasiones, en las iniciaciones en cada uno de los libros con que se interconecta el camino principal. Claro que, como podrás apreciar, el calado de la vivencia es la reflexión sobre el conocimiento de cualquier concepto, así como su enseñanza; luego, la sabiduría que éste atesora cuando se observa de cerca y desde diversos prismas.

Fundamental es la intención ética y moral de la obra. En este sentido, dado el vínculo de la apreciación práctica de las mismas – ética y moral – con el dogma, creencia o doctrina religiosos, así como la observación de los mismos en aquella realidad que nos envuelve a todos; circunstancial y necesario se presenta la visión crítica de aquellos valores e intenciones que promocionan y sobre los que se erige todo un crisol de culturas milenarias.

Así, como podrá observarse, necesario se hace aflorar aquel lenguaje arcaico que concentra y sintetiza una significación muy plural, aunque compartida y común, por entre todas aquellas culturas, religiones y filosofías que ha ido creando el ser humano a lo largo de la historia. Hablaríamos de la perspectiva cosmogónica, de esa búsqueda de nuestros orígenes, así como de nosotros mismos, que no encuentra soporte y significación sino en el lenguaje de símbolos; esa simbología compartida que se reafirma en el sincretismo. Esto es, en la armonización de corrientes de pensamiento y fes, entre otros, que pueden presentarse opuestos o, incluso, no mostrar una sustancial coherencia.

Claro que, una profunda observación, podría conducirnos a una conexión mucho más férrea de lo que se ha venido a apreciar hasta el momento y en apariencia. ¿Qué será ese destapar el velo?, ¿es verdaderamente ocultismo aquel conocimiento que simplemente han preservado oculto?, ¿por qué habrá sido esto así?, ¿qué es verdaderamente la alquimia?, ¿cuál es su propósito espiritual?, ¿estará en el crecimiento espiritual el crecimiento de nuestras inteligencias emocional y cognitiva?, ¿estará en el desarrollo espiritual la evolución de nuestra especie?, ¿seremos más inteligentes entre nosotros mismos y con nuestros recursos si apreciamos la transcendencia de nuestras conductas tanto para con el otro como para con nosotros mismos?, ¿será el desarrollo espiritual del ser el camino hacia la consecución de la Noosfera?, ¿será regulando nuestras conductas como crecemos?, ¿será necesaria observar la transcendencia de todas aquellas circunstancias, medios y/o valores sociales que nos rodean para poder valorar objetivamente su compromiso con nuestro verdadero crecimiento?, ¿serán necesarios, tanto diversos prismas como diversos escenarios, para apreciar nuestra vida y a nosotros mismos interactuando con ella? Porque, ¿qué es la filosofía?, ¿acaso no es la vida?

Así, el Libro de Sheng Laoshi es el Libro de “la Maestra Vida”, es un libro que se abre a la observación de nuestro alrededor, nos sumerge también en la transcendencia de las culturas y fes, cuestiona su intención y, por igual, bucea en su conocimiento. Siempre, con la intención de hacer pensar y reflexionar sobre aquel concepto que aborda. Esto es un ejercicio práctico que nos hace conectar con aquello que conocemos, con lo que conocemos de manera intuitiva y, por supuesto, se abre al propio cuestionamiento per se.

Este libro no ha de apreciarse como una verdad sin más, sino como un libro que se abre a que descubras tu verdad. Porque, importante se hace subrayar que en esta vida todos tenemos un mapa del territorio, todos apreciamos el territorio y lo caminamos de acuerdo a nuestro mapa. Eso es lo que sabemos de explorar el territorio. Así, de presentarse este libro como un nuevo camino para apreciar el territorio, ya tendríamos – al menos – dos mapas. De esta manera, ir caminando por El Camino de los 13 lotos nos ayudará a reflexionar y meditar, a valorar y considerar nuestras conductas y acontecimientos y, por ende, nos abrirá una puerta al nosce te ipsum. Es decir, al conocernos a nosotros mismos.

Porque, solo conociéndonos a nosotros mismos es como logramos conectar con esa chispa de luz que todos tenemos, para lograr hacerla crecer en nosotros. Solo es en nuestra luz donde alcanzamos la verdad de las cosas, el porqué están, para qué están y así es que podemos tener un sentido crítico más sabio y empático para con los demás y todo aquello que nos es cotidiano.

Hablaríamos, consecuentemente, de una puerta que se abre para el crecimiento y el autodescubrimiento personales y, por extensión, para ayudar en la evolución de la sociedad. ¿No empieza el cambio en nosotros para poder cambiar algo del alrededor?

Ahora, con respecto a la estructura del libro, se presenta importante dar algunas breves instrucciones y/o recomendaciones.

Te recomiendo seguir “El Camino de los 13 lotos”. Una vez dentro, se sucederán las iniciaciones en cada uno de los libros: El Libro de los Cuentos, El Libro de la Voluntad y El Tao de Sheng. Alcanzadas éstas, la lectura de esos libros se presenta a tu libre albedrío. Esto es, puedes esperar a que se acaezca una vuelta a muchos de sus escritos o puedes leerlos a placer. Lo que se espera es alguna que otra sorpresa…eso también.

De esta manera, tenemos un libro central, “El Camino de los 13 lotos”, que interconecta cada uno de los tres libros siguientes y de acuerdo a un orden especial. De esta manera, tenemos un libro dentro de otro libro, dentro de otro libro…que a la vez, se interconectan y cruzan. Tenemos, entonces, un camino que se teje a nuestros pies. Un camino en el que tendrás que hacer alguna que otra parada; al menos, para reflexionar.

Te invito a hacer tu Camino,
puedes conocer éste, también;
mas, las huellas de tu destino
podrás caminarlas con él.

No te apresures en el camino, (05)
reflexiónalo, más bien;
así, siéntate en un banco
toma aíre y, aquí, ven;
porque encontrás soluciones,
te hará pensar, también; (10)
unas veces te parecerá extraño
otras...como magia, más bien.

Que la magia de Dios es una
y en su inspiración se lee,
es la respuesta inefable (15)
y, en la circunstancia, también,
se halla el momento perfecto
de las palabras que lees.

¿Es la alquimia un arte extraño?
Aquí lo apreciarás bien. (20)
Pues, de oculto no hay nada,
aquí muchos son los que leen.
Los que prestan oído diestro,
los que miran su ser,
encontrarán la magia que hablo (25)
y día tras día, también:
transmutar lo negativo en positivo,
así es que se puede crecer.
Seguro hace que observes
las huellas que en tu camino des. (30)

Será una aventura preciosa,
aún no sé cuánto durará.
Mas, entre avanzamos y avanzamos
mucho se revelará,
especialemente de tí mismo, (35)
siempre te hará pensar.

Cuestiona cada cosa que dice,
aquí empieza el pensar;
tal vez, compartas la enseñanza,
tal vez, la debatas, por igual. (40)

Recuerda que importante se hace
- importante para avanzar -
la mejora continua de las cosas,
cosa que está en dialogar.
Puede ser un diálogo interno, (45)
puedes con otros dialogar,
pero de lo que no cabe duda
es de que te hará pensar.

Recuerda sentarte en un banco
después de una caminata lograr; (50)
los pies dejan mejor huella
si también reciben su descansar.

Que más firme es que se camina,
más firme y más erguido,
si se ha descansado lo suficiente (55)
y en el descanso se ha conseguido
apreciar que en la parada está
una gran enseñanza:
pensar porqué duelen los pies,
pensar para qué se para. (60)

Si la prenda, ofrenda es,
aquí empieza el sacrificio:
mirar adentro para caminar,
echar el pie de seguido;
doblegarte en tu humildad, (65)
así tu prenda has conseguido.
Así tu prenda es banco,
y está en la reflexión,
necesitarás sentarte siempre
para aprender la lección. (70)

Y estas paradas son piedras,
son obstáculos de tu camino;
unas veces circunstancias,
otras, problemas vividos.
Mas, si logras extraer lo positivo (75)
de aquello que ves como mal,
abrás descansado lo suficiente
y más erguido caminarás.

Más aprecias lo que te digo,
más tu Camino seguirás; (80)
y aquello que como Te digo
saborearlo también sabrás.

Aquí te dejo la primera taza,
aquí te la dejo para probar:
¿has descifrado la enseñanza (85)
de la importancia del descansar?

Toma otra taza ahora,
ahora lee el Panegírico,
en la dedicatoria de este libro está
la intención de este libro. (90)
Está también el porqué
y también está el cómo,
no sé cómo de grueso será,
no sé cómo será su lomo.
Si de algo segura estoy (95)
es que acabo de empezarlo, sólo.

Y quiero caminar contigo,
quiero ir a tu lado;
no podré estar siempre,
así, te dejo trazado (100)
aquel que quiero que contemples,
es un camino iluminado.
Al menos, tiene tu luz,
y tiene la luz de mi cariño;
recuerda la importancia que tiene (105)
caminar como cuando se es niño:
inocente y confiado,
siempre lleno de vigor,
depositando confianza en todo...
y de todo, siempre, revelarás su valor. (110)

La verdad es un camino
que en tu corazón se halla;
sé sabio, hijo mío,
vayas a donde vayas.
Que la sabiduría es la puerta (115)
que abre el corazón;
la verdadera inteligencia
nace en la emoción.
Y más aprecias tus emociones,
más sabrás discernir (120)
lo que te conviene o no, cariño,
y, tu camino, podrás seguir.

Verónica García-Melero


Empieza aquí….

La Posada

Quien sabe bien cocinar, con pasar la mano por encima, saca la receta y el toque de sal.

Mi abuela María Barros
 Narrador:


Meditaba por el camino, Siméon,
un bulo del que se hablaba
entre las gentes de la región.
De una Posada se trataba,
y aquí viene la lección.


Con todo, en su pensamiento,
entretanto quería aclarar
el porqué de lo sucedido
entre las gentes del lugar;
alcanzó caminando a un extraño
con el que se puso a hablar.




Simeón:


Oye, amigo, ¿cómo es tu nombre?
A mi llaman Simeón,
quisiera charlar un poco,
pensar en alto, ponerme voz.
Pues, llevo caminando seguido
más de dos horas, creo yo;
y, como creo que comprendes,
gusta la comunicación.




Booz:


¡Sí que eres directo!
Eres claro, Simeón.
Eso me gusta en las gentes,
y, contigo, ¡cómo no!
¿Por qué no charlar un rato?
¿Qué te preocupa, Simeón?
Aprecio en tu rostro, amigo,
que te inquieta, en tu emoción,
algo que vienes pensando...
¿por qué no ponerle voz?
Por cierto, Booz es mi nombre..
que no se me olvide, ¡no!




Simeón:


¡Te hace justicia el nombre!
Pues algo aprecio en tu gesto...
eres audaz con las palabras
y no sé..te veo cierto.
Total, ¿será que los nombres
mucho dicen de las personas?
Unas veces parece que no,
otras son toda orma.


Booz:


Dejemos a un lado las impresiones
y, mejor, háblame
de aquello que llevas rumiando;
en el semblante se ve.




Simeón:


Llevo días intrigado,
horas llevo caminando,
pensando en lo que acaece
en la Posada de Don Donato.


Resulta que está de moda,
muchas personas se acercan,
animadas por el tumulto,
por el jaleo y su jerga.


De moda está su ruido
- nadie lo puede negar-,
mas, a pesar de la cerveza,
de la tapa y el charlar,
hay algo que se acaece
cuando se vuelve de allá.


Muchas personas enferman,
muchas sienten angustia,
se enferman en días seguidos,
¿qué será lo que asusta?


Porque, está la casualidad,
también, está la glotonería;
está una cerveza tras otra
y la tapa y su comida.
Así, entre col y col,
siempre puede haber lechuga;
no sé que es lo que será...
pero la cerveza es muy suya.


Que nadie como Donato
para helar bien el tanque;
en salmuera es que lo pone,
la cerveza es que hace
helada, como bien entra,
como bien gusta al paladar.
No hay cerveza inigualable
entre los bares del lugar.




Booz:


Me dices unas cosas...
que mucho dan para pensar.
Especialmente, la fama...
los cuervos siempre sacarán
los ojos de sus buenos amos
cuando le dan para almorzar
lo mejor de su cosecha;
hasta lo meten en pan.


Y, siendo su cerveza única,
inmejorable su frescura,
tal vez, en hablar de más
esté la mordidura.
Que algunas voces son,
a veces, como serpientes,
como víboras venenosas
que, para todo, mienten.
Y si mucho es que vende
la Posada de Don Donato..
puede que haya mentira
o algún gato encerrado.


Que... también se acaece
entre la leyenda del lugar
que algo se debe, amigo,
a alguna perversidad.




Simeón:


Ahora, Booz, que lo dices,
ahora es que lo veo;
la mentira lleva, a veces,
la inocencia de lo que creo.
Pues, creemos en la apariencia,
creemos en la impresión,
creemos, a veces, amigo,
en la primera intención.
Y, como la impresión es bonita,
poco es que pensamos;
nos guiamos por la apariencia,
así es que tropezamos.




Booz:


¡Qué lógicas tus palabras!
¡Muy inteligentes son!
Para que más nos aclaremos,
aclaremos la voz;
vayamos a la Posada,
quiero apreciar su canción:
sus platos y buena mesa
y su cerveza, ¡por Dios!



Simeón:


Entiendo lo que me dices,
¡qué bien, tú nombre, te va!
Tu mente se te ha encendido
entretanto me he puesto a hablar.



Y,..viendo, Booz, tus apreciaciones,
me gustaría ser sincero;
al ver tu semblenate, amigo,
tus ropas, pelo y gesto;
raro es que te me haces,
caido pareces del cielo.


Pues, siempre se rechaza,
y no me digas que no,
a aquel que lleva barba,
o pelo enmarañado, ¿no?


Se hacen siempre a un lado,
se les aparta,¡por Dios!
¡Qué tontos somos a veces!
¿Se nos habrá aparecido Dios?

Pues, así, tú te me antojas,
como alguien muy diferente;
con poco es que se le dice;
y con lo que no dices, transciende.


Booz:


Gratas son tus palabras,
muy sincera es tu voz;
pocas las personas profundas
que traspasan la aparición;
porque lo primero que vemos
lo primero es la cáscara;
¿es el fruto por dentro idéntico
a la apariencia de su cáscara?


Muchas manzanas jugosas,
apetecibles al paladar,
son mondadas y trás su cáscara
gusanos revelarán.


Así, hay una gran enseñanza
en siempre profundizar,
en traspasar la cáscara
y el fruto probar.
Que todo lo que reluce
no es siempre oro,
unas veces sí es así;
otras es más que plomo.


Por esto, en las palabras,
en las intenciones que llevan,
mucho se aprecia de lo que dicen
si se las escucha de cerca.


Y escucharlas de cerca
es, oído, prestar;
es hacer a un lado la palabra
y, la intención, calar.


Total, Simeón,
ya estamos muy cerca;
aquí hay un cartel que indica
que la Posada espera.




Simeón:


Mucho se me apetece ahora
una cerveza de Don Donato,
¡qué fresca es qué esta!
¡qué rica!, ¡qué trago!


Mas...con solo la cerveza
yo me puedo conformar;
no quisiera con la tapa
ponerme yo a enfermar.


Booz:


Descuida, Simeón, amigo,
de seguro veremos qué es;
hace tiempo que no revelo
la impresión de lo que no se ve.


Y..viendo, Simeón,
que transciendes la apariencia,
quiero hacerte el presente
de la Divina Providencia.


Fíjate, ¡aquí estamos!
¡Entremos!, por favor.
Quiero probar su cerveza
y apreciar el candor
del plato que en fama gesta
mas, se vuelve dolor.




Don Donato:


¡Hola, Simeón, amigo!
¡Con quién es que vienes hoy?
¿Te has traido a un mendigo
a endulzarle la voz?

No está mal que a estas gentes
se les eche una mano.
Mas, prefiero que os aparteís...
¡a la puerta, apartaros,
lejos de este tumulto,
no quiero ver aquí vagos!
Qué muchos son solo esto...
y a mi clientela gusta lo bueno.
Mejor quedaros allí,
mucho mejor que en el centro.


Booz:


Descuide Señor, no importunamos,
mejor será estar en la puerta,
doblegados en su hunildad,
sin perturbar su clientela.


Mas, he visto que aquí se sirve
una tapa colosal,
y una cerveza de tanque
que en salmuera es que está.


Sírvanos esto, amigo,
yo lo quisiera probar.
Le aseguro que con solo olerlo
la tapa revelará
el secreto de su receta
que bien oculto es que está.



Don Donato:


Me intriga como hablas,
¿qué has querido decir?
Sabio y muy sabido,
siempre ha sido así,
no revelar la receta,
mucho hay en este afán.



Booz:


Así es, Don Donato,
esto es una verdad,
una cosa es su receta,
otra es revelar
el ingrediente secreto
a las gentes del lugar.




Don Donato:


En fin...no tengo tiempo
para estas distracciones...
os traigo cerveza y tapa
y para allá, a los rincones.




Narrador:


Simeón se quedó aturdido,
no esperaba encontrar
la crudeza de las palabras
de Don Donato al hablar.


Le pareció arrogante,
incrédulo, además;
con soberbia en el habla
y rigor en el paladar.


Mas, siendo el dueño de la Posada,
no hubo más que hablar,
a la puerta es que se fueron,
al rincón del entrar.


Se acercó el mismo Donato,
con sus tapas y cervezas,
quiso asegurarse enseguida
que se encontraban en la puerta.


Dejó aquello que traía,
diligente se fue al bar;
mas, antes de entrar a su barra,
Booz, en alto, se puso a hablar.


Todos en la Posada,
de repente, guardaron silencio;
se giraron con gesto de asombro
y escucharon lo que te cuento.


































  Booz:


¡Muy buena la cerveza!
¡Yo lo sé sin probar!
¡Cómo ninguna la tuya, ni la de ningún bar!


¡Me gustaría ahora...!
¡Yo quiero revelar!
¡Cómo es tu ingrediente y para qué está!


¡Me inspira mi abuela María!
¡Ya sé porqué será!
¡Cómo abre ella mis ojos, siempre, de par en par!


¡Mi abuela era cocinera!
¡Ya sabes una verdad!
¡Cómo saber la receta, en el olor está!


Yo te paso la mano encima
y tus ojos abro de par en par,
si eres gato lo que hay en el plato,
como choto lo das para probar.


Yo te paso la mano encima
y tus trozos uno en un lugar:
si eres gato...¡salta del plato!,
si eres choto...¡guárdate donde estás!




Narrador:


De repente, todas las piezas,
de este plato y el de más allá,
se suspendieron en el aire
y se pusieron a juntar.
Se hicieron gato enseguida,
sus ojos abrió de par en par,
y lanzose sobre los de Donato
y se los fue a sacar.


Esta historia que os cuento
es de un día en la tierra Dios,
es un cuento de infancia
mi abuela me lo contó.
Me contaba que el Mesías
se paseaba por la tierra,
unas veces de una forma,
otras..de otra manera.
Mas, siempre lo hacía humilde,
esperando en el corazón
ver cómo es que se mira,
si es que se mira con amor.


La receta de la que hablo
es la que revela lo oculto,
así hoy he traído este cuento
y este cuento da para mucho.


Verónica García-Melero
El cuento de hoy es muy emocional. Está inspirado en uno que me contaba mi abuela María Barros, una maginifica cocinera. Bien sabía sacar una receta pasando solo la mano por encima del plato. Hoy me inspira a escribir este trocito del libro para mi hijo y todo aquel que lo atesore en su corazón.
Con mucho cariño, espero estar pronto con el blog organizado.
Un beso

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| El Libro de los Cuentos | El Tao de Sheng |

El Libro de los Cuentos: índice.

Algunos toman este camino, algunos toman este otro. Pero, en lo que a mí respecta, personalmente prefiero el atajo.

El Gato de Cheshire en “Alicia en el País de las Maravillas” (Lewis Carrol).

La Escalera.

El Koen de Chao Chen.

Lao-Jun y la Polaridad.

El Anillo de Fuego.

Los Peldaños de la Palabra.

El Miyu de la Casa Esmeralda.

Xía y el Ritmo.

Miguel el Zapatero.

Nathanael y la Correspondencia.

Tu Primera Carta.

La Serpiente de Samay.

El Sonido de Simeón.

El Sueño del Rey (I): la Recepción.

La Posada

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Regresa a “El Bolígrafo”….

Tu primera carta.

“¿Has escrito una carta de amor alguna vez? Las cartas de amor son ridículas, pero al final los que son ridículos son los que nunca han escrito cartas de amor.”

Frase de la Película: Todas las canciones hablan de mí.

Juan:


¡Mamá!, ¡te voy a escribir una carta!
Tú..quédate ahí.
Quédate aquí tumbada
y con las manos así.


Así, delante de los ojos, (05)
tápalos, mamá, así.
No abras los ojos
te traigo una sorpresa, ¿sí?


Te voy a escribir la carta,
ahora te la traigo mamá. (10)
Pero, quédate así como te digo,
cuando yo te diga los abrirás.



Mamá:


Ten cuidado con la escalera,
no vayas tan deprisa, Juan.
Que te noto muy entusiasmado... (15)
baja con suavidad.


Juan:


Ahora vengo en un momento...
pero cierra los ojos así...


Mamá:


¡Ay, mi niño, qué gracioso!
¿Qué me querrá escribir? (20)
Si apenas escribe bien su nombre,
números, letras...y algo así.



Juan:

Ya estoy mamá con mi regalo,
es una carta para tí,
pero cierra los ojos como te dije, (25)
ciérralos fuerte..¡así!
Ahora...abre los ojos
¿te gusta mi carta?, ¿sí?

Mamá:

¡Qué carta más preciosa!
¡Esto me has escrito a mí! (30)
¡Qué colores más alegres!
¿Qué me has querido decir?
¡Qué bonita es, cariño!
Vente, conmigo, aqui,
explícame que son los dibujos, (35)
¿qué me has querido decir?


Juan:


Tú eres ésta, la del centro,
papá, éste; yo, aquí.
Es que eres una mamá..muy grande,
y me gusta dibujarte así. (40)


Mamá:

¿Lo dices por qué mamá es alta?
¿Eso has querido decir?


Juan:

No, tú es que eres grande...
como el arcoirirs,
y así te he dibujado aquí. (45)


¿Te gustan las flores que te he puesto?


¡Ah!, espera mamá.
Que se me ha olvidado una cosa
que te tengo que contar.
Voy a bajar a escribirte, (50)
la tengo que rellenar,
ahora vengo enseguida,
quédate, mamá, igual.
Cierra mamá los ojos,
ciérralos otra vez, ¿sí? (55)
Tardo poco, no los abras,
espérame dormida aquí.


Mamá:

¿Ya me has escrito otra cosa?
¡Qué rápido has sido, Juan!
Quiero ver que me has dicho, (60)
deja que lo lea mamá.


Juan:

Pero, ¡mamá!, ¡cierra los ojos!
¡que es sorpresa para tí!
Así, fíjate como yo los tapo,
haz lo mismo tú, ¿sí? (65)


Mamá:

Claro, cariño,
¿así está bien?


Juan:

Sí, mamá, así.
Ten tu regalo, es una carta;
y lo he hecho para tí. (70)

¿Te gusta cómo he hecho el cielo?
Me faltaba la luz para tí.
¿Te gusta el sol que te hecho?
Es un sol para tí.


¡Ah!, ¡mamá!, ¡me falta una cosa! (75)
Espérate otra vez aquí.
Y como te he dicho antes,
cierra los ojos..¡así!


Mamá:


¡Ay, mi niño!, ¡ya estás de vuelta!
A ver..muéstramelo, ¿sí? (80)


Juan:

Sí, mamá, has cerrado los ojos,
lo has aprendido por fin.
Ahora cuando los abres,
ves la sorpresa de aquí.
¿Has visto lo que te he puesto? (85)
¿Te gusta, mamá, así?


Mamá:

¡Ay, Juan, que bonito el pelo!
Me lo has hecho rizado..en fin,
¡qué observador eres, hijo!
Ahora, tú dime a mí.. (90)
¿te gusta el pelo de mamá?
Es muy leonino y...sí,
ahora lo tiene mamá estropeado,
se le ha deshidratado así.


Juan:

A mi me gusta tu pelo, (95)
a mi me gusta así,
eres mi muñequita linda,
y así me gusta en tí.
Me gusta el pelo que tienes,
es mucho pelo así.. (100)
así, como de arcoiris,
así me gusta, como el de tí.


¿Te gusta la carta que te hecho?
¿Te gusta, mamá? Es para tí.


Mamá:

Es la carta más preciosa (105)
que jamás me han escrito a mí.
Tiene colores llenos de vida,
un lindo camino a mis pies,
y flores entusiastas, en color naranja,
que llenan de luz lo que se ve. (110)
La hierba la has hecho intensa,
en verde la has pintado Juan,
con el azul del cielo que haces,
has dibujado la felicidad.
Y..habiéndome hecho tan grande, (115)
siendo un arcoiris para tí,...


Juan:

También te he puesto sonrisa,
mamá, yo te veo feliz,
me gusta la sonrisa que tienes,
eso me gusta mucho de tí. (120)


Mamá:

¡Ay, mi niño, qué lindo eres!
No me había detenido en eso,
¡hasta has puesto los ojos azules!
Así no los tiene mamá, creo.


Juan:

He puesto los ojos azules a todos, (125)
los he puesto azules de cielo,
y la sonrisa de estar alegres,
a mi me gusta vernos contentos.
¡Ah!, mamá..te doy la mano,
tú me llevas por el camino... (130)
¿Te gusta mamá que te de la mano?
A mi me gusta estar contigo.


Mamá:

Claro, Juan, cariño,
gustarme...¡pero si me encanta!
¡Qué de cosas pueden decir, (135)
sin escribir, las cartas!
Y esta primera que me has escrito
la guardaré en mi corazón...y en tu libro: mi carta.


Por cierto, ¿cuántas flores has pintado?
A ver, ¿cuéntalas para mí? (140)
¿La has hecho tú solo
o papá te ha ayudado a tí?


Juan:

No, mamá, he escrito tu carta solo,
es un regalo para tí.
A ver...¿cuántas te he hecho? (145)
Ahora te lo voy a decir...
una, dos, tres, cuatro, cinco,
seis, siete y ocho...¡sí!
  Mamá:

¡Qué curioso es ese número!
¡Mucho es para mí! (150)
Pero más lo es en un camino
como el dibujado para mí.
También el color naranja,
si no..lo llaman azafrán,
es el color del óctuple sendero (155)
y el que lleva el lama, Juan.


Juan:

¿Qué es eso?, ¿qué es lama?
Dime qué es eso, mamá.


Mamá:

Es parecido a un monje,
aunque, es laico, Juan. (160)
En fin, que para ser simple,
es, sobretodo, espiritual.
Es así...como un maestro,
como un guía, Juan,
que educa mente y cuerpo, (165)
espíritu y alma, la verdad.
El estilo de kungfú lama,
es el estilo de mamá,
lo empecé con ocho años
y te lo enseñará mamá. (170)


Juan:

¿Es cómo tu escudo protector?
¿El de "súperheroa", mamá?


Mamá:

Sí, es lo más parecido....
si te logras iluminar.
¿Sabes qué hacen los lama (175)
que ya lo logra mamá?
Con el palo de la fregona...
hasta hacer viento, Juan.


Juan:

¿Tú haces viento con el palo?
Enséñame, mamá. (180)
Enséñame las patadas, de superhéroes, mamá.


Mamá:

Entonces, de superhéroes...
ésta es la "patá":
que no hay mejor "patá"
que la que no se da. (185)

Verónica García-Melero
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El Sueño del Rey: la Recepción (I).

El placer de los puntos suspensivos….es que hacen cosquillas en la imaginación.

Anónimo
   Narrador: 
 
        Era una tierra sagrada
        que estaba en otro confín;
        un planeta con satélite
        y con agua para vivir.

05      En esta tierra sagrada

        hubo una vez un Rey
        sabio, justo y diligente,
        que utilizó para regir
        el orden de la naturaleza;
10      divina era, así, su ley.
 
        Fue un Rey abundante
        para sus gentes, para vivir,
        para hacer crecer a su pueblo,
        para en la paz seguir
15      perpetuando su ley divina;
        “El Rey está por servir”.
       
        Esta es la realeza del Rey:
        ser noble, estar por servir,
        por seguir la ley divina;
20      pues, Dios es quien lo ordena Rey.
 
        Este Rey noble y sabio
        procedía de un continente
        que se sumergió en las aguas
        por una catástrofe de repente.
 
25      Dejó su tierra originaria
        sepultada en las profundidades,
        muchos murieron enseguida
        otros crearon ciudades.
 
        Casta del Rey que es ungida,
30      elegida por gracia de Dios,
        construyó ciudades por la tierra,
        el sacerdocio también instruyó.
 
        Era una civilización primera,
        gozaba de resplandor,
35      eran uno con el todo,
        eran todo amor.
 
        Este Dios del que te hablo
        es el Altísimo, el Creador,
        mas, era Dios-Diosa,
40      la fuerza de la creación.
 
        Se perdió en el tiempo
        este gran valor:
        tesoro de la divinidad verdadera
        que se halla en la Creación.
 
45      Las civilizaciones fueron creciendo
        y apartaron a las mujeres,
        desterraron la parte Diosa,
        la enmarañaron con sandeces,
        con palabras más bien viles
50      y con intenciones crueles.
       
        Algo paradójico
        fue creciendo con el tiempo,
        siendo Dios-Diosa todo,
        padre-madre, divino-divina;
55      mucha era la feminidad
        que siempre lo describía.
 
        Pues su representación primera
        era el vientre dador,
        era la tierra fecunda,
60      era la formación,
        era el amor de madre,
        era la pasión,
        la compasión y la nobleza
        en todo su esplendor.
 
 
65      ¿Te extraña que por esta tierra
        se hallara siempre esta divinidad,
        este culto y cariño
        de las gentes por su deidad?
 
        No era solo madre,
70      pues, padre era, a la vez,
        la serpiente de las montañas
        y la de los mil nombres, también.
 
        Este Rey del que te hablo
        de la Orden es de “La Miel”,
75      primeros fueron en esta tierra
        para instruirla en bien.
 
        Era la Orden Suprema,
        la Orden del Creador,
        se halla la misma en toda tierra
80      alineando su intención:
        bendecir a toda criatura,
        a toda su formación.
        Y a las que dota de entendimiento
        expresado con la voz,
85      añade la magia del cosmos:
        palabras son letras de formación.
 
        A estos seres, como es el hombre,
        como en nuestra Tierra es Adam Kadmón,
        los ha hecho sus iguales,
90      el regalo excelso de la Creación.
 
        Siempre quiere una cosa
        para que alcances tu esplendor,
        que lo busques y le hables,
        que lo ames como te amó
95      desde el principio en que te hizo,
        desde que Él-Ella te creó.
 
        Mas, con el tiempo se fue perdiendo
        el origen de la creación,
        y el relato que te traigo
100     habla de esta perdición.
 
        No te sulfures ahora
        si piensas en la Evolución.
        Evolucionó la criatura primera,
        gracia fue de la Creación:
105     insuflar el aliento divino
        y la sabiduría en su voz.
 
        Así somos creados,
        también somos evolución,
        ¡y cómo no!...¡ingeniería
110     de otra civilización!
 
        Pero, ¿quita tanta cosa
        la existencia de Dios?
        por supuesto que no la quita,
        hijos somos del Creador.
 
115     No quisiera yo olvidarme
        de la importancia del agua;
        aguas que abajo viven
        copian de arriba su agua.
 
        Agua que es conocimiento
120     guardado y protegido,
        al igual que lo son los peces
        viviendo en este tejido.
       
        Que el estado de la materia
        no es otra cosa que tela:
125     tejido ordenado de partículas y
        mineral vive en ellas.
 
        Mas, no quisiera entretenerme
        con la elocuencia del agua,
        con el conocimiento que comporta
130     y la sabiduría que habla.
 
        Aunque, sí quiero que aprecies
        que en separar las aguas
        está aflorar la tierra
        y todo lo que ella halla.
 
135     Así, representaciones fueron
        para el origen de esta tierra
        hombres que emergen del agua
        y con un bolso de doncella.
        Mas, el bolso y el capirote
140     que luego quisieron copiar
        no es de la civilización siguiente
        que a la tierra vino a amenazar.
 
        Su tecnología era diferente,
        diferentes eran en tamaño,
145     volaban, surcando cielos,
        dioses se hicieron con los años.
        Porque cuando algo desconocemos,
        ¿qué nos puede pasar?
        ¿necesitamos, para la coherencia
150     de las cosas, tangibilizar?
 
        Así, antropomórficos es que se hallan dioses,
        que no eran más que criaturas con naves feroces.
 
        Eran de otra tierra que vino a colonizar,
        a extraviar la creación primera,
155     a hacerla olvidar.
        A hacerla caer en sueño,
        a sus ojos cerrar…
        Espero que este cuento
        abra tus ojos de par en par.
       
160     Volviendo al cuento que ahora narro,
        no te quisiera liar,
        te hablo de cosas que sucedieron
        con el Rey Baltasar.
 
        Otras de las que te narro,
165     habrás apreciado muy bien,
        que se acaecen con el cambio
        que ya te cuento y el que se lee.
               
 
        Baltasar en su reinado,
        entretanto él fue Rey,
170     fue visitado por otras gentes
        que avanzadas eran en su vivir.
        Se desconoce la procedencia,
        mas, su tecnología dice así:
        ingeniería hicieron con las gentes,
175     a éstas pusieron a servir.
 
        El Rey en su desesperación
        había perdido el sueño;
        estos vecinos que lo visitaron,
        pájaros eran de mal agüero.
       
180     Usaban toda clase de tretas,
        empezaron con la mentira,
        siguieron con toda clase de hechizos…
        lo despojaron de su silla.
 
        Ahora, su gente, distinta,
185     estaba por la discordia,
        cada vez era más cruel,
        cada vez estaba más sorda.
       
        Aún viéndose crueles,
        y viviendo en la pobreza,
190     se habían dividido tanto…
        inhumana era su naturaleza.
 
        El equilibrio del que gozaban
        se fue perdiendo con el tiempo,
        y de los sentidos que tenían,
195     con cinco se quedaron, cielo.
 
        Mas, entretanto no dormía,
        no caía en sueño Baltasar,
        solo dormitaba minutos,
        alguna hora, quizás…
200     Hubo un día que cayó rendido
        y vívido fue su soñar.
 
        Se despertó desconcertado
        no sabía que podía ser.
        Aquellos que lo seguían,
205     aquellos para con los que es fiel,
        no encontraron solución al sueño
        y el pesar fue de él.
 
        Quería que lo iluminaran,
        que le dieran una ilusión,
210     que le transmitieran sentidos
        a los colores de esta voz.
 
        Porque sin diálogo fue su sueño,
        solo recordaba, palabra, una,
        solo recordaba vívidamente
215     el adentrarse por la laguna.
 
        Allí se sucedió un camino,
        un camino que es cambiante,
        solo sabe que sentía amor,
        un amor intenso que arde.
 
220     Solo unas pinceladas,
        las que te vengo a narrar,
        se acaecieron por las gentes
        de aquí y de más allá.
 
        Nadie explicó el sueño,
225     algo que fue sabido;
        mas, un día tuvo noticia
        de lo que ahora te digo.
 
        Vino del Sur una señora,
        ésta era florista,
230     aunque vestía con linajes blancos,
        una Reina parecía.
 
        Su gracia en la palabra
        pronto entusiasmó a Baltasar,
        quien le ofreció a la florista
235     venirlo a visitar.
 
 
 
I.     LA RECEPCIÓN DE LA FLORISTA.
 
 
Rey Baltasar:
 
        Pase florista adentro,
        y no se quede entrepuertas,
        pues, las puertas de mi casa
        bien que se alegran de verla.
 
 
Esther:
 
240     Gracias Rey Baltasar
        por la humildad de su entrada,
        puertas que al recibir abren,
        nunca se quedan cerradas.
 
        Mas, aprecio en sus palabras
245     que desconoce mi nombre,
        Esther es que me llaman,
        mi profesión, igual, esconde.
 
 
Rey Baltasar:
 
        ¡Bienvenida a mi casa!
        ¡Estrella de la mañana!
250     O, ¿eres, al mirto que llevas,
        más de luna que de mañana?
 
        Porque… amor verdadero
        también lleva tu nombre,
        lleva el mirto la misericordia
255     de la estrella que le da nombre.
 
 
Esther:
 
        No sé si será acertado ponerme a dudar…
 
        ¿Cómo sabe qué es mi nombre,
        mas, me viene a llamar
        por la profesión que desarrollo?
260     ¿Sabe usted su verdad?
 
        Porque, siendo sincera,
        tierras he atravesado,
        del Sur vengo a verlo
        siento su significado.
 
265     Siento que ha soñado con flores,
        aunque usted no lo cuenta,
        siento que cambia el agua
        en el camino que sueña.
 
        Mas, si esto que no se dice
270     no es de su agrado,
        tampoco de su interés
        o no es nada acertado…
        Perdone mi atrevimiento,
        quise darle significado.
 
 
Rey Baltasar:
 
275     ¡Qué grande eres florista!
        ¡Cómo me intrigas, Esther!
        Sincero soy diciendo esto
        y que tu nombre fui a saber.
 
        Averigüé su significado
280     y que en el mirto se ve,
        una flor de mi camino
        como las que en tus labios se leen.
 
        El agua, tan misteriosa,
        como la mirada que tienes, reina,
285     la he guardado con recelo,
        mas, tú me la revelas.
 
        ¿Quieres quedarte conmigo?
        ¿Te gustaría almorzar
        y, entretanto, comemos
290     ponernos a hablar
        del sueño y su significado?
        ¿Lo profetizarás?
 
 
Esther:
 
        En esto de quedarme contigo,
        aprecio más que las palabras,
295     porque me has dicho “quedarme”
        ¿o me estoy volviendo insensata?
 
 
Rey Baltasar:
 
        ¿Estás bien, Esther?
        ¿Te estás quedando conmigo?
        Mucho me gusta tu descaro....
300     mucho más tu buen atino.
 
        Si nos dejamos de protocolos
        y vamos, mejor, al turrón,
        ¿cómo quieres que te diga?
        ¿A primera vista, amor?
 
305     Te soñé y no es extraño
        que sienta al verte, pasión;
        el deseo de tenerte
        ¿seré, entonces, traidor?
 
 
Esther:
 
        No me traicionas Baltasar,
310     pues, he sentido lo mismo;
        hasta creo haber soñado
        el mismo sueño contigo.
 
        Sin embargo, las circunstancias,
        más allá, de nosotros, van.
315     ¿Se sublimará la profecía
        en este amor de diván?
 
 
Rey Baltasar:
 
        No sigas hablándome, reina,
        mejor ven, siéntate aquí;
        han dispuesto una mesa acorde,
320     podemos hasta escribir.
 
        Quisiera empezar el sueño,
        ¿te lo narro yo a ti?,
        ¿o mejor vamos por partes y
        las significas para mí?
 
 
Esther:
 
325     Rey Baltasar, yo veo acertado
        escuchar su ensoñación,
        apreciar para su conjunto,
        la fuerza de su voz.
 
        Tal vez al ofrecerle
330     mi visión a su conjunto,
        encontremos algunos símbolos,
        que, a veces, quedan ocultos.
 
        Incluso algún detalle,
        entretanto yo le hablo,
335     puede asaltar su recuerdo,
        esto es muy inspirado…
 
 
Rey Baltasar:
 
        Está bien, Esther,
        entonces, como ordenes.
        Mas, háblame de tú,
340     ya he visto que te atreves.

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Continuará…
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El Sonido de Simeón.

[…] Llamamos inaudible a aquello que escuchamos sin oírlo.

Fragmento Epigrama XIV, El Libro de “el Tao”, Tao-te-King, Lao-Tsé.
  Narrador:
 
        Andaba por el camino
        muy cansado, Simeón,
        cuando encontró de repente
        un banco como sillón.
 
05      En él se hallaba sentado
        otro hombre, ¡cómo no!
        ¿Quién no se para un rato
        cuando le falta la voz?
 
 
Lao-Jun:
 
        ¿Qué te trae por este sendero?
10      ¡Siéntate en el banco!, ¡por Dios!
        Veo que te falta el aliento,
        ¿falta el aliento en tu voz?
        ¿Acaso te has venido abajo,
        has perdido tu fé, Simeón?
 
Simeón:
 
15      ¿Cómo conoce mi nombre?
        ¿Cómo lo sabe, anciano de Dios?
        Se me hace que usted es diferente,
        algo me lo dice, ¿o no?
        ¿O será que mi fatiga
20      y el poco aliento de mi voz
        me hacen avivar la escucha
        y tendrá usted razón?
 
Lao-Jun:
 
        También es que te veo acertado,
        algo de razón, mi nombre, lleva;
25      mas, Simeón lo dije, mi amigo,
        al apreciar tu escucha abierta.
       
        Aprecio todos tus sentidos
        concentrados en mi voz,
        aprecio que aprecias palabras
30      cuando están para la razón.
 
        Porque, el caminar se hace cansado,
        se hace impaciente..¿o no?
        ¿O te impacientas esperando
        en la impotencia de tu voz?
 
35      Así es que no hablas seguido,
        esto perturba tu interior,
        entiendes que en el silencio
        también hay otra opción.
 
Simeón:
 
        Eso mismo venía pensando,
40      en la belleza del silencio;
        en la certeza que siempre hallo
        cuando la boca yo cierro.
 
        Porque a veces decimos cosas
        que no queremos decir,
45      ¿o será que decimos cosas
        que no pensamos decir?
        ¿o no pensamos las cosas
        que no queremos decir?...
       
        Total, en la tontedad del habla
50      al pez se le da el fin.
        Que éste muere por la boca,
        eso siempre es así;
        más sabiduría hay en el silencio,
        ¿por qué será esto así?
 
Lao-Jun:
 
55      La boca es un misterio
        que mucho es que encierra;
        los labios son masculinos,
        femenina es la lengua.
 
        Es la lengua quien pare
60      el significado del pensamiento;
        mas, los labios es que hacen...
        las palabras y el silencio.
 
        ¿No necesitan las palabras
        de la cavidad bucal?
65      De la lengua necesitan,
        de los labios pronunciar
        aquellos sonidos ordenados
        para palabras crear.
 
        Así, la cavidad
70      sería como la nada;
        no se inquieta, no se mueve..
        para nada hay palabra.
        No se inquieta, no se mueve,
        así no hay creación.
 
75      ¿Son creaciones las palabras
        cuando les ponemos voz?
 
       
 
Simeón:
 
        Esta afirmación me recuerda
        al crea cuando hablas;
        cuando hablas es que creas
80      lo que tu pensamiento habla.
 
        Así, se dice mucho de lo consciente;
        mas, también es que nace en palabras
        lo que el subsconciente de cada persona
        en su aprender y crecimiento guarda.
 
 
Lao-Jun:
 
85      Así es, Simeón,
        mucho hay aquí del habla;
        por igual, en el comportamiento...
        el subcosciente más lo traza.
 
        Podríamos apreciar la importancia
90      de hablarnos en positivo,
        la importancia de empoderarnos
        y de querernos, amigo.
 
        Creencias potenciadoras,
        éstas traspasan el habla;
95      traspasan la parte consciente..
        y, sin darte cuenta, las cascas.
 
 
Simeón:
 
        Así, con decir poco,
        mucho dice la persona.
        Y cuando sojuzga y malhabla...
100     toda se expone toda.
 
        Porque aquello que no asimilas...
        en el fondo te somete;
        te ha hecho negarte tanto
        que, al verlo, te decrece.
105     Y lo sacas por tu boca,
        señalando es que lo dices,
        tu reflejo en tus palabras..
        pises a quien pises.
 
 
Lao-Jun:
 
        Así es, querido amigo
110     como es que guarda silencio
        el sabio que, en sabiduría,
        ha crecido con el tiempo.
 
        Con el tiempo crece su silencio,
        más grande se hace en el tiempo,
115     más tiempo para hacerse grande...
        así, el silencio es crecimiento.
 
        Porque el silencio, ¿qué halla?
        ¿No halla toda respuesta?
        En silencio es que te quedas
120     cuando el dilema te acecha.
 
        Piensas esto y lo otro,
        y lo que no pensabas también:
        el silencio da respuestas
        que las palabras no ven.
 
125     El silencio es calma
        y en calma se halla la mente;
        el sabio, que esto sabe,
        como lo sabe, lo entiende.
 
        Por eso guarda silencio,
130     así es que cierra su boca,
        ni los labios, ni la lengua...
        es cavidad toda.
 
        El silencio es la nada,
        mas, no es la vacuidad;
135     el todo sería su opuesto
        en su eterna dualidad.
 
        Mas, necesario es que se hace
        el silencio de las palabras;
        la ausencia es que dice mucho
140     ¿por qué será que ahora se calla?
 
        El silencio es decisivo,
        el que calla otorga;
        otras veces no es esto
        en el refrán no asoma
145     la verdad de algún silencio:
        a veces es la prudencia sola.

Simeón:
 
        Me encanta tu observación,
        esto no había visto:
        la prudencia del que calla,
150     a veces calla por aviso.
 
        Avisa de una adversidad,
        así, la adversidad la guarda;
        la calla en su buen afán...
        el tiempo la hará palabra.
 
155     Pues, la prudencia es una virtud,
        es una virtud muy sabia,
        que guarda de ir delante
        delante de la palabra.
 
        Así, es que calla
160     aquel que es prudente...
        no dice esto o lo otro,
        así no se compromete.
 
        ¿Es el silencio cobarde?
        No creo que sea así,
165     en voz alta no se pronuncia
        el plan personal a seguir.
 
        Que dicho es de sabios
        guardar para si los anhelos,
        no descifrar lo que el corazón
170     con ansia, y por su deseo,
        persigue con ilusión guardada
        y atesorada en su sueño.
 
 
Lao-Jun:
 
        Mucho del sabio
        es que guarda el silencio;
175     oidos y ojos se hacen
        los que lo acechan en ello.
        Mas, el sabio que esto sabe,
        ¿qué es lo que puede hacer?
        Guarda en silencio secreto
180     lo que anhela su ser.
        Unas veces habla
        palabras con sandeces,
        no se le olvida al sabio
        que sus verdugos son jueces;
185     pues, si lo acechan en secreto...
        en secreto lo han de guardar,
        si esto sabe el sabio,
        ¿qué el sabio, entonces, hará?
 
        Desde luego que la imprudencia
190     de la mirada indiscreta:
        mentira merece en palabras
        y jamás darle teta.
        Que sabio es callarse,
        y en la indiscreción..¡más!
195     A quien quiera saber..¡mentiras!,
        ésta es una gran verdad.
 
        Así, el sabio desconcierta
        y se le acierta en los hechos:
200     cuando algo quiere decir,
        encontrará su momento.
        Y su momento es un acto
        que transciende la palabra;
        con hechos enseña el sabio
205     y así eleva su conciencia.
 
        Que las palabras adornan...
        y mucho dicen para engordar,
        para engrandecer o achicar algo,
        o para cambiarlo de lugar.
210     Así la mentira nace
        en confundir con las palabras,
        guarda silencio entonces
        deja que el hecho hable.
 
        Mas, si palabras es que usamos
215     para transmitir los hechos,
        ¿habrá de atender a lo que dicen
        para avaluar su cuento?
        Porque, como diría Jesús,
        ¿cómo conocerás lo que es bueno?
220     ¿Habrás de apreciar el fruto
        que nace del árbol, cielo?
        Porque la higuera fértil
        buen fruto da;
        aquella que es mustia,
225     mustio el higo dará.
 
        Entonces si conocemos
        a las cosas por los frutos,
        refresca tu mente toda
        para sacar este zumo.
230     Que igual son las personas,
        y aquello que guardan sus intenciones,
        ¿habrá buenhacer en las palabras
        que promuven las bendiciones?

Simeón:
 
        Desde luego que en los hechos
235     es que se conocen a las personas,
        fácil se aprecia esto...
        mas, parace que no funciona.
        ¿O funciona y en la perversidad,
        es que se niega el fruto?,
240     ¿de quién vendría este hacer,
        este hacer tan ventusto?
 
        Con todo, no quiero olvidarme
        de lo que se opone al silencio;
        ¿habrá en el ruido, entonces,
        para el silencio, atropello;
245     o más bien conocer la importancia
        de lo que guarda el silencio?
 
Lao-Jun:
 
        Sí aprecio, como opuesto
        al silencio, el ruido;
        en la vacuidad de su ser
250     es que se hace el sonido.
 
        ¿No requiere la música
        de silencio para existir?
        En el ruido hay estruendo,
        tormenta en el maldecir;
255     en el malhablar hay relámpago,
        trueno hay en el fingir.
 
        Que el relámpago resplandece
        en la oscuridad de su palabra,
        así la mentira es ruido,
260     que luz del silencio delata.
        Y el trueno, por mucho ruido,
        siempre trueno es;
        así son las palabras
        que se alzan por ser
265     escudo de la mentira,
        ¡grita la mentira, más bien!
       
 
        Con todo, Simeón,
        en los opuestos hay mucho;
        ¿qué el ritmo nos devuelve
270     de la mentira si escucho?
        ¿No nos devuelve la atención,
        no nos devuelve la prudencia,
        apreciar con el tiempo el ritmo
        de la mentira y de la paciencia?
 
275     Así, la paciencia es amarga,
        pero sus frutos son dulces;
        ¿es dulce la verdad del silencio
        aunque la mentira reluce?
 
        Pues el tiempo y la paciencia
280     a todo ponen en su sitio;
        con el tiempo caen las verdes,
        y las verdades, amigo.
        Así, requieren su ritmo,
        requieren su evolución,
285     como flor marquita cae,
        como flor en su aflicción,
        toda cosa fingida...
        así es siempre, ¡por Dios!
 
 
Simeón:
 
        Esto que ahora dices
290     con el tiempo se ve;
        igual se aprecia el sonido
        de la música al crecer.
 
        Fácil es apreciar, entonces,
        la falta de ritmo o de compás,
295     o notas dadas sin ritmo,
        sin melodía y sin cantar...
        Éstas se vuelven ruido,
        ¿qué les podrá pasar?
        Pues, cuando las estás escuchando
300     ruido de oídos darán.
 
        ¿Estará en el exceso,
        estará en el solapamiento?
        Demasiadas notas de una vez,
        o pisando su momento,
305     algo tienen que ver
        con no dejar su silencio.
 
        Así, necesitamos silencio
        cuando queremos apreciar
        un ritmo, una melodía,
310     y, por igual, un compás.
 
        La música nace del equilibrio,
        descansa en la perfección;
        así requiere del silencio
        y del estruendo de su voz.
 
315     Porque al agitar una baqueta
        para golpear un tambor,
        siempre su voz es la misma
        pero no su canción.
        Pues si atropello un golpe
320     con otro que doy yo,
        la voz se hace ruido...
        silencio no hay no.
 
        Este sutil silencio,
        que hace del golpe una canción,
325     requiere su momento justo
        así se hace emoción.
 
        Porque nos emocionamos todos
        con cualquier melodía,
        con su ritmo, con su canción,
330     con su compás, con su vida.
 
        Porque vida es para el alma,
        placer para los oídos, también,
        la música nos llega adentro
        y en el semblante se ve.
       
335     Que pronto se nos riza el labio,
        pronto sonreímos, ¡eh!,
        cuando un ritmo nos agita
      y nos emociona el ser.
         
Lao-Jun:
 
        Cierto es, Simeón,
340     la música es vida,
        agita nuestras pulsiones
        y se nos viene arriba
        la líbido de nuestra esencia,
        la fuente de la energía...
345     ¡A mover la cadera!
        Por el sacro asciende, arriba,
        la energía manifiesta
        que se encontraba dormida.
        Sube al alma,
350     sube arriba,
        asciende en su emoción,
        el ritmo del ruido y silencio:
        el sonido que es canción.
 
        En la música apreciamos
355     la manifestación perfecta
        de la energía y vibración,
        magnetismo y frecuencia.
        Que pronto cogemos el ritmo,
        los pies ponemos en movimiento,
360     abundancia para el alma sube
        sube y empieza en el suelo.
        Los pies hacen nacer
        la alegría del momento,
        a moverlos los pone la música
365     y su sonido que es viento.
 
        Que viento es un soplo
        que no sabemos de donde viene,
        entusiasma nuestro espíritu
        la música bien lo mueve.

 
Simeón:
 
370     ¡Qué fascinante es la música!
        ¡Cómo cambia el semblante!
        Es solo hablar de ella
        y emociona el instante.
        Ni siquiera la escuchamos
375     y nos hemos puesto a sonreir,
        ¡cómo nos gusta el viento
        del sonido del vivir!

 
Lao-Jun:
 
        Oye, pondré una canción
        que he escuchado recientemente,
380     una bendición del cielo
        donde mi casa se siente.
        Que mi reino es de arriba,
        así es el reino celestial,
        como música para los oídos
385     y que te pone a abailar.

        Mi reino es perfecto,
        mi reino está en Dios,
        está en cada cosa perfecta
        que está en la creación.
390     Así aprecio el sonido
        de la elocuencia de la voz,
        palabras dulces al alma
        que se guardan en su emoción.
 
        ¿Quién no quiere equilibrio,
395     quién no quiere abundancia,
        quién no quiere amor,
        respeto y tolerancia?
 
        Yo creo que todo el mundo
        comprende cómo es mi reino,
400     mi reino es el Tao de arriba
        que abajo lo trae el Cielo.
 
        El tuyo, Simeón...
        posiblemente el mismo veo,
        es la Fuerza Creadora,
405     el Ein Sof, creo.
        Es la botella que canaliza
        la fuerza que vive arriba,
        ese "Yo soy" que tu llamas
        en tu letra hebrea amiga.

410     ¿Será que damos nombres
        plurales a las cosas?
        Que sepas, Simeón, amigo,
        que queremos a la misma cosa.

 
Simeón:
 
        Bueno, yo soy cristiano,
415     mas, no puedo negar no,
        que en el Hijo del Hombre veo,
        de Dios Padre, su emanación.
        Su poder y su fuerza veo,
        y, por igual, su poder,
420     tal vez en la tierra el Padre,
        el Padre a través de Él.
 
        Total...que bien comprendo
        aquello que me quieres decir,
        el Creador es siempre único
425     el mismo de aqui y de allí.
 
        En fin, pon esa canción, amigo,
        tengo ganas de bailar,
        había llegado sin habla,
        ahora quiero cantar.

Verónica García-Melero
El Libro de los Cuentos: El Sonido de Simeón.
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La Serpiente de Samay.

Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Juan 3:14-15 Reina Valera (RVR 1960)

Narrador:
 
        Andaba por el camino
        Samay, concentrado,
        abstraido en su pensamiento
        cuando pasó por el lado
05      de un encantador de serpientes
        que se encontraba sentado.
 
        Fue el sonido de su flauta
        el que, a Samay, hizo voltear
        la cabeza y fijara la vista
10      como la serpiente del lugar.
       
        Agua venía buscando,
        serpiente y cesto..y tropezó
        con el hombre que la encantaba,
        con un clavo es que se dió...
15      ¿Qué hago con mi vida?,
        dígame, ¿qué hago yo?
 
 
Samay:
       
 
        Ahora no podré caminar seguido
        cada día y cada estación.
        Este clavo que he pisado,
20      ¿será una maldición?
        Estaba pensando en un cambio
        y bien me lo ha traído, ¡Dios!
 
 
 
Adir:
 
        No se sulfure caminante,
        deje que le eche un vistazo,
25      fuerza le veo en el pie,
        deje que le eche una mano.
 
        Tal vez, por la impresión,
        se haya salido de tiesto,
        no ponga las tinajas antes
30      del olivo, en lo desierto;
        que puede que no haya agua...
        nisiquiera para beber...
        ¿Crecerá el olivo, entonces,
        para la tinaja tener?
 
35      Pues..es solo un rasguño,
        eso se le pasa enseguida;
        caminará los días todos,
        y todas las horas del día.
 
        Con todo, para que se recupere,
40      para que coja mucha fuerza,
        aquí le brindo yo mi casa,
        pase a la puerta de mi tienda.
 
        Siempre guardo yo mi puerta
        con el sonido de mi flauta;
45      Baruj se llama mi serpiente
        y como ve, a ella le encanta.
 
Samay:
 
        Le estoy muy agradecido,
        mas, quisiera saber su nombre.
        Samay es como me llaman,
50      „aquel que escucha“, mi nombre.
 
Adir:
        Pues para esta conjunción
        seguro dejamos huella...
        Adir es el nombre que tengo.
        Amor, y su escucha: la puerta.
 
55      Me ha dicho, Samay, que venía...
        buscando un cambio en su dicha;
        ¿es un cambio de fortuna, entonces,
        o es un cambio en su vida?
 
Samay:
 
        ¡Qué atento ha sido a la palabra!
60      Mejor, tomaré esta silla.
        Auguro que hablaremos tendido...
        se me hace usted a una sibila.
       
        Aprecio una mirada franca,
        tiene una amplia sonrisa;
65      y la elocuencia de sus palabras...
        parecen ser, ahora, mi dicha.
 
 
Adir:
 
        Me alegra su apreciación,
        parece ser que le encaja el nombre;
        atiende a las palabras, amigo,
70      y observa aquello que no se esconde.
 
        Ahora, considerando su cambio
-    y antes de explicarme el qué -
        echemos un vistazo a mi serpiente.
        Baruj es que sabe mucho, ¡eh!
 
75      ¿Ha visto como relaja su cabeza?,
        ¿ha visto que sinuosa es?...
        Baruj es la vacuidad de su esencia,
        no es buena, ni mala; es.

        Es una serpiente domesticada
80      con la música del corazón;
        según la veo yo bailando
        así me inspira su canción.
 
        Mas, Baruj era una serpiente salvaje,
        que entró un día en mi habitación;
85      la tomé del palo y ésta lo quiso:
        se enroscó hacia arriba, se lo quedó.
 
        Viendo que simpaticé a mi niña,
        ¡cómo la iba a dejar yo!
        Al día siguiente soné mi flauta
90      y cayó del cielo su bendición.
 
        Le apasiona escuchar mis notas,
        sobre todo Do, Re, Mi y Sol.
        Estas cuatro notas le encantan
        a Baruj; ahora, mi amor.
 
 
Samay:
 
95      Me gusta su nombre hebreo,
        personifica la bendición...
        Mas, si temurá es lo que hacemos
        en castellano, que es más plural...
        ¿Es, en su permutación, una bruja,
100     la serpiente bella del lugar?
 
 
Adir:
 
        No, Samay, ella es hebrea,
        no es castellana, para empezar;
        tampoco, la serpiente es mala,
        la serpiente da mucho para hablar.

Samay:
 
105     Desde luego que ha sido personificada
        con la maldad, con la tentación;
        también representa el engaño,
        la mentira y la transgresión.

        Este símbolo vivo,
110     es que la hace serpiente;
        mas, fue su sagacidad
        la que la hizo desobediente.

        Ahora viendo como baila
        al son de la música Baruj,
115     aprecio como se tranforma su rebeldía
        en obediencia a tu luz.
       
        Curiosa es la domesticación
        en los animales salvajes;
        en tu serpiente veo el mimo
120     y la música que le haces.

Adir:
 
        Desde luego que no es justo
        hablar solo de este aspecto;
        tanto en cristianismo, como en judaísmo,
        la serpiente es más que eso.
 
125     A pesar de navegar
        como opositora en el tiempo,
        justicia hay que hacerle,
        recordemos aquel templo.
 
        Que mandado fue, entonces,
130     a Aarón y Moisés,
        dejar su vara de mando,
        dejarla al suelo caer,
        convertirse en gran serpiente,
        y a las de los magos „beber“.
135     En este extraordinario gesto
        tragó, bebió a sus serpientes;
        tragó la sabiduría de Dios
        a la de los magos videntes.
 

Por igual sucede
140     en el arbusto ardiente,
        otra transformación en ella,
        ¿por qué la serpiente?
 
        Aunque, para ser certero,
        aquello que llevaba en la mano,
145     fue echado al suelo,
        en culebra se volvió el palo.
       
        Que la mano con vara,
        cetro es de poder,
        es la protección divina
150     como en el mar el pez.
 
        Y el pez, en este dualismo...
        pesa igual que la culebra
        el Salvador, el Mesías;
        la misma gematría expresan.

155     Y si recordamos, también,
        cuando el pueblo elegido
-    aún teniendo para comer -,
        comer lo divino servido,
        malhablaba del Dios del Cielo,
160     humillaban a Moises;
        serpientes vinieron primero
        para hacerles entender
        la grandeza del Dios del Cielo,
        la del pueblo de Israel.
 
165     Mas, igual que fue un castigo,
        en su estaca, y de bronce, fue bendición;
        de mirar al estandarte metálico,
        la serpiente traería la curación.

Samay:
 
        Y si nos ponemos cristianos,
170     recordemos a San Miguel;
        el Arcángel de los ejercitos
        de todos los ángeles de Él.
        Espada en el Espíritu porta,
        con gracia la agita Miguel;
175     ¿quién como Dios?, su nombre,
        pisa a la serpiente, su pie.
        Aqui la serpiente transciende
        la oposición al Padre,
        y la mentira, también;
180     ha hecho la serpiente dadora
        a Miguel, héroe; y a la luz, ver.
 
        ¡Vencer a la transgresión!
        ¿Qué es aquello que Miguel expresa?
        Fuerza que lleva su pie
185     como un clavo, el ego (אגו)en letra.
       
        ¿Es también la serpiente,
        es también transgresión,
        vivir inflando nuestro ego,
        alejarnos del Creador?
 

Adir:
 
190     La serpiente y el dragón
        aquí es que se pueden ver.
        ¿No llega la estrella de la mañana
        cabalgándolo bajo sus pies?
 
        La Virgen María es estrella,
195     estrella es el Cristo, también,
        es el lucero de la mañana,
        en Apocalipsis lo dice muy bien.
 
        Es una imagen simbólica,
        muy de Oriente es que es;
200     mas, por igual lo es en Occidente,
        en la tierra de „Natanael“.
 
        Y como has dicho antes,
        también es que se puede ver,
        vencer a la Serpiente,
205     encadenarla y pisarla el pie.
 
        ¿Sería el pie, en pictografía,
        el camello que porta el agua?
        Dos jorobas lleva éste
        y su abundancia la guardan.
210     Lleva el conocimiento, entonces
        de la casa de Isarael,
        y toda la casa es todos
        los que moran con Él.
        Camina entonces el camello,
215     entonces es que pisa el pie,
        bajando shefa consigo:
        abundancia para cada ser.
       
        Esta abundancia es cadena,
        y en el Espíritu se ve;
220     es la Espada de la palabra
        y la luz de „Natanael“.
        Así, la luz, que es abundancia,
        es derramar las aguas en él:
        en el opositor a la luz divina
225     y a la gracia de Israel.
 
        ¿Acaso las cosas se destruyen?
        ¿No se transforma la materia?
        Igual sucede en el Cielo
        cuando baja a la Tierra.
 
230     Con lo que, tenemos al dragón
        simbolizando al animal de lucha;
        devorador y guardián es,
        muerte y nacimiento lo escuchan.
 
        Y en la muerte y el nacimiento
235     siempre hemos de traspasar
        aquella muerte física,
        ésta es superficial.
 
        Muerte y nacimiento vienen
        siempre juntos y de la mano,
240     es la polaridad de las cosas,
        y la vacuidad: su cambio.
 
        ¿Necesitará entonces la luz
        de la oscuridad para brillar?
        Así es que, se aprecia el bien
245     con la experiencia del mal.
 
        ¿Necesitará entonces el mal
        ser totalmente erradicado?
        ¿Cómo nos quedaríamos, ahora,
        para subir a otro grado?
 
250     Así es que, la alquimia
        de la naturaleza y toda obra,
        transmuta lo negativo en positivo,
        extrae lo bueno, todo transforma.
 
        Y la luz cuando baja,
255     ésta hace de cadena,
        sujeta el mal entonces
        y deja bajar la grandeza.
 
        Y entretanto esto se acaece,
        se acaece que la Serpiente
260     ha sido la prueba guardiana
        para cuando la luz es su héroe.

Y, aquí, en la serpiente,
        ¿qué también podemos ver?
        ¿Ves, Samay, la sabiduría
265     y también el poder,
        como el de la Gran Serpiente
        que se tragó, por Israel,
        a las serpientes de los magos
        que nada son como la de Él?
 
270     ¿Podemos apreciar, entonces,
        la dualidad de la Serpiente?
 
        Cuando es la de la Fuerza Superior, Abba,
        su poder es inigualable;
        pues, es la Madre de la Tierra,
275     y ésta es infranqueable.
 
        Es la Serpiente, entonces,
        Señora de las Montañas,
        es la sabiduría primera
        es, de la Tierra, su entraña.
 
280     Así, representa el poder,
        la nobleza también la llama,
        la llama la autoridad entonces
        y la grandeza del alma.
 
 
Samay:
 
        Me has recordado a un alquimista
285     que por mi camino encontré,
        me citó una célebre frase
        a ver si la recuerdo bien.
 
        „Mediante la alquimia transmutaré
        lo negativo en positivo,
290     y de esa manera triunfaré“.
 
        ¿Es una frase de Occidente,
        o es de Oriente, también?
        La polaridad y el ritmo se aprecian
        en el Taijitu que les da ser.
 
295     ¿No se transforma la materia,
        no se transforma la energía,
        no es la polaridad, entonces,
        la que las mantiene vivas?
        ¿No requiere la mejor opción
300     de la experiencia de su pasado?
        ¿Requiere la luz de oscuridad
        para darle significado?
        ¿Requiere el crecimiento del ser
        de la experiencia de cada cosa?
305     Tiempo ha sido de tinieblas,
        ¿serán a la luz, ahora, su sombra?
       
        Que la materia oscura, en su física,
        no es tan compleja, créeme;
        por dentro es la luz viva,
310     que al transformarse se ve.
 
        Y somos energía todos,
        en positivo hay que vibrar,
        Si no se ha educado en esto,
        ¿se tendrá que empezar ya?

Adir:
 
315     Esto siempre aprecio yo
        cuando pienso en el Dios vivo,
        es misericordia y amor,
        también es justicia y olvido.
        Porque es perdonador,
320     siempre pone la otra mejilla,
        espera en la transgresión
        que el tiempo le dé su valía.
 
        ¿No vendría el Cielo a la Tierra,
        primero con la intención de ver
325     transformar a las personas
        en la conciencia de su Ser?
 
        Porque si esto no ha sucedido,
        justo no sería en Él,
        barrer la faz de la Tierra
330     sin la educación que hay en Él.
 
        Por esto, siempre he pensado
        en aquel pergamino pequeño,
        ¿llevará la Parusía consigo?
        Antes está de todo el sueño.
 
335     Pues el sueño de San Juan,
        ¿fue de éste o de Magdalena?,
        ¡tanto hay para contar
        cuando se estudia de un tema!
 
        Mas, dejemos las Revelaciones
340     En boca de San Juan, apostol;
        el pergamino de lo que sueña
        es con lo que me emociono.
 
 
Samay:
 
        ¡Pues, sí que tiene lógica!
        ¿Por qué no podría ser?
345     A la vez coincide
        con el Mashiah de Israel.
 
        Hasta coincide con la visita,
        la de Maytreya..¿la frugal?;
        ¿también con el Cóndor y el Águila,
350     y la de alguna profecía más?
 
        Mas, si nos dejamos de profecias,
        de religiones y mitos,
        fácil es apreciar
        que nos necesitamos distintos.
 
355     Y como energía es que somos,
        y abierta está la puerta estelar,
        la puerta de los hombres fue abierta
        y con un cambio radical....
        ¿Si pienso en astrología entonces,
360     por qué no iba a ser verdad?
 
        Hasta la observación científica
        nos acerca esta verdad,
        grandes cambios en el Cielo
        por alguna razón están.
 
365     Un satélite se nos viene,
        se nos queda a visitar;
        también es azul la otra luna
        y algo que habrá más...
 
Adir:
 
        ¿No será tiempo entonces
370     de ponernos a reflexionar
        si somos inteligentes con nosotros,
        con los recursos, con nuestra heredad?
 
        Que nuestra heredad es la Tierra,
        ¿has visto cómo está ya?
375     ¿Estará en nosotros, entonces,
        mirar por ella para avanzar?
 
        ¿Se mirará siendo empáticos,
        sabiendo caminar
        con los zapatos de los que sufren
380     y nada ganan en su afán?
 
        ¿Se mirará siendo tolerantes,
        sabiendo caminar,
        reconociendo las diferencias
        y dejando vivir en paz?
 
385     ¿Se mirará siendo inteligentes,
        sabiendo caminar,
        respetando el medio ambiente
        y procurando la paz?
 
        ¿Se mirará siendo mejorados,
390     sabiendo caminar,
        con el reconocimiento de los errores
        con la sabiduría de su afán?
 
Samay:
 
        Desde luego que en esta reflexión
        bien es que se aprecia el cambio,
395     importante se hace ahora,
        se hace ahora necesario.
 
        E importante se hace
        Reconocer lo que somos,
        somos energía manifiesta
400     que lo magnetiza todo.
 
        Cada vez hay más conocimiento
        sobre que somos energía.
        Somos la luz del mundo
        ¿habrá que dejarla encendida?

        

Adir:
 
405     Desde luego que somos luz,
        y si la mantenemos encendida:
        iluminamos a las personas,
        nos iluminamos la vida.
 
        Veo en reconocer que somos luz,
410     que somos energía manifiesta,
        subir por el camino virtuoso,
        por igual, elevar la conciencia.
 
        ¿Estará nuestra inteligencia,
        nuestra mayor cognición,
415     en saber ser justos
        y pensar con el corazón?
 
        Desde luego que el corazón
        es el anfitrión de la Gran Madre,
        es el portador de la luz,
420     donde la Serpiente se hace.
 
        Porque reside dormida abajo,
        en el sacro es que se enrosca,
        esperando elevar la conciencia
        cuando el corazón la emociona.
 
425     Y el corazón, a la Serpiente,
        es la casa de la sabiduría,
        la puerta en su ascensión requiere
        del hígado regenerador de vida.
 
        ¿Qué es esto si te preguntas?
430     ¡Pues qué podría ser!
        Las mayores emociones nacen
        en el centro de nuestro ser.
 
        ¿Y no son nuestras emociones dadoras
        de la sabiduría que nos deja la vida?
435     ¿Se aprecia en esta reflexión, entonces,
        que la serpiente es sabiduría?
 
 
Samay:
 
        Desde luego que la serpiente,
        y, también, el dragón
        me recuerdan al Ouróboros;
440     del infinito, su formación.
 
        Veo el cambio en la serpiente,
        veo el cambio en el dragón,
        mas siempre se muerden la cola;
        sempiternos del cambio son.
 
445     Mas, es un símbolo alquímico,
        ¿de unos tres mil años atrás?
        ¿Será el inconsciente colectivo
        el que lo hace trazar?

Adir:
 
        Más allá del Ouróboros
450     es la serpiente emplumada
        adorada por toltecas,
        aztecas, olmecas y mayas.
 
        Más allá del Ouróboros
        está su expresión,
455     unas veces es serpiente,
        otras veces es dragón.
 
        Más allá del Ouróboros
        es el libro de los Cambios.
        El dragón nace en la serpiente
460     y así es que es mágico.
 
        Más allá del Ouróboros
        está la connotación trazada   
        de la geografía donde aparece
        la serpiente alada.
 
465     En Oriente es benévolo,
        en Occidente, ¿es así?
        Mucho dragón europeo
        es maligno y así
        es que se reviven culturas
470     para apreciar lo de aquí:
 
        Que el Ouróboros es una serpiente
        que siempre muerde su cola,
        o un dragón, por igual,
        ésta es toda su orma.
 
475     Como dijimos antes...el dragón en Occidente
        es un animal de lucha,
        devorador y guardián es
        muerte y nacimiento lo escuchan.
 
        Así, en el cambio,
480     lo que es regeneración,
        el Orden Universal se hace
        reside en la transmutación.
 
 
Samay:
 
        Umm..si hablara de héroes,
        del dragón te diría:
485     es la prueba que lo hace ser
        es la hazaña de su valía.
 
        Es un símbolo de poder,
        es la más grande sabiduría,
        el misticismo lo hace dador
490     de la más grande filosofía.
 
        Es la personificación del cielo,
        los ojos de la vigilancia
        que protegen a quien pide ayuda,
        ¡fíjate en su ganancia!
 
495     Es el cielo y la tierra,
        el origen y el principio,
        el poder espiritual primero
        y todo lo que el quiso.
 
        Es el arriba y abajo,
500     el conocimiento y la fuerza,
        salud y buena suerte,
        vida y naturaleza.

Adir:
 
        Es asombroso
        como también se puede ver
505     ese símbolo doble
        que en la serpiente se lee.
 
        Primer rayo de luz
        es del Divino Misterio,
        en revestirse de nueva piel
510     es que esto aprecio.
 
        Mas, también es sombra,
        y, también, oscuridad.
        Con su cara humilde,
        mordiendo el polvo,
515     con su sinuoso avanzar,
        es que representa la sabiduría
        de quien se propone curar
        el alma, en su desarrollo
        y, así, regenerar
520     todo su cuerpo y mente,
        empieza en lo terrenal.

 
Samay:
 
        El fuego de la pasión
        también simboliza a la serpiente,
        en el sacro se halla enroscada
525     por la médula espinal se siente.
        Así, en su viaje,
        regenerando la oscuridad del cuerpo,
        encuentra el animal de su alma
        su piel cambia en su progreso.
530     ¿Podríamos decir entonces
        que hay una conexión especial
        entre los centros energéticos
        de nuestro cuerpo carnal
        con aquellos que tu serpiente,
535     la que es espiritual,
        repara, cura y regenera,
        mirando en tu oscuridad?
 
        Muy importante es que se hacen
        las pulsiones de vida,
540     también las tenemos de muerte,
        éstas son su camisa.
        Así, no cambias tu camisa
        entretanto no logras mirar
        a tu líbido introvertida
545     y la dejas fertilizar.
 
        Así, la serpiente es cambio,
        es regeneración,
        es sabiduría primera,
        es emanación.

550     Y cambiar la piel es mudarte,
        tus formas y conductas, reparar;
        es elevarte hacia arriba;
        se consigue buscando tu paz.

 
Adir:

        ¡Qué diestro has sido
555     para expresar este conocimiento!
        Buscando tus pulsiones de vida,
        así se halla su entendimiento.
 
        Entonces, si nos detenemos,
        en qué sería Universal.
560     Universal es el Orden
        y en lo divino está.
        ¿No todo lo que nos rodea
        está conectado a la perfección?
        El ciclo de la vida
565     nos profesa esta afirmación.

        Estrellas, cuerpos celestes,
        energías..su formación,
        atienden a un Orden perfecto
        y eso perfecto es Dios.
 
570     De esta manera,
        nuestra serpiente
        buena y mala es,
        alberga dos energías
        que se complementan más bien.

575     La oscuridad hace ver la luz,
        siempre que quieras encenderla.
        En reparar nuestra conducta está
        dejar la luz pasar por la puerta.
 
580     Y la puerta has de abrirla
        reflexionando en tu conciencia,
        qué es aquello que te hace feliz
        qué es lo que te desconcierta.
 
        Otra vuelta hemos dado
585     a la inteligencia emocional:
        en regular nuestra conducta,
        en querernos escuchar,
        es que avanzamos arriba
        por el camino espiritual.

590     Nisiquiera hemos de apreciar esto,
        solo lo dejamos estar;
        mas, hemos de querere renovarnos
        si es que queremos avanzar.

No estamos aquí para sanar nuestras enfermedades, sino para que nuestras enfermedades nos sanen.

Carl Gustav Jung

Samay:
 
        ¡Sí que hemos dicho cosas
595     para poder avanzar!
        Estaba planteándome un cambio,
        un cambio muy personal;
        y curioso es que Baruj, tu niña,
        se ha venido a posar,
600     a mis pies, mientras hablamos,
        ahora he podido apreciar
        que si no me cambio a mi mismo,
        ¡qué es lo que voy a cambiar!
        Empieza en nosotros el cambio
605     Si algo se quiere cambiar.
       
        Con lo que,..¿cómo, Adir, te diría?
        Baruj ha sido una bendición,
        es la serpiente de Samay, ahora,
        he encontrado su iluminación.
 
610     ¿Habré de conocer mis pasiones,
        habré de ponerles mi voz?
        ¿Habré de perseguir mis sueños,
        habré de darles valor?
        ¿Habré de conocerme a mi mismo?
615     ¿Habré de escuchar mi interior?
        ¿Habré de cambiarme a mi mismo
        para cambiar algo el exterior?
 
        Así, si todos nos escuchamos,
        y a lo que oimos, ponemos voz,
620     de ponernos en los zapatos de otros,
        ya es un paso en la evolución.

        Pues, aquí empezaría el reconocimiento,
        la diferencia, la aprobación,
        el saber ponernos en los zapatos
625     de otras personas: la comprensión.

        También es un paso hacia delante,
        un paso en la tolerancia es,
        en ser inteligentes con las personas
        y en el corazón se ve.
 
630     De ser esto algún centro,
        o si quisiera un loto en flor,
        diría que es mi primer centro,
        en rojo intenso, la compasión.
        El amor y la escucha activa,
635     como ha sucedido entre nosostros dos,
        me ha traido una enseñanza:
        la misericordia es el mayor perdón.
 
        Porque, si arrastramos aquello
        que nos ha hecho daño,
640     tampoco logramos avanzar,
        la ira se nos ha atravasado.
 
        Díficil es el camino
        que se presenta a nuestros pies,
        si solo vemos maldad...
645     ¡hay que transmutarla en bien!
 
        Y, Baruj, aquí enroscada,
        me ha enseñado esa lección,
        la serpiente son ambas:
        oscuridad e iluminación.

650     Si no me muevo,
        si no me observo,
        si no aprecio mi interior,
        no habrá dinamismo
        para apreciar la perfección
655     de la sabiduría que se encuentra
        dormida en mi interior.

        Es la regeneración psíquica,
        es revestirme de otra voz,
        una conciencia aclarada,
670     hacia la paz camina en su emoción.

        Esta paz interna,
        símbolo del tiempo es,
        requiere el ciclo de la vida
        y la transformación del ser.

675     Así, requiere tiempo,
        requiere escucha
        y comprensión,
        requiere la madurez del alma
        que empieza en el corazón.

680     Y ya hemos dicho que el corazón
        es anfitrión de la sabiduría,
        apreciar las enseñanzas de todo
        aquello que nos trae la vida,
        bien nos devuelve la inmortalidad
685     de la eternidad en su silla.

        Así, descansa en el hueso sacro
        el poder de nuestra energía:
        vibrar con fuerza y pasión,
        vibrar positivos y con alegría,
690     está en escuchar el interior
        y extraer su sabiduría.
 
        ¿Qué más podría decirte?
        Igual es para la Tierra, esto.
        Entre todos es que hacemos
700     todo su cuerpo magnético.

        Así, si queremos vida,
        ¿habremos de mirar
        con buenos ojos a nuestra Tierra
        para hacer subir su pan?
705     ¿Habremos de cuidar, entonces,
        como tratamos lo que nos rodea?
        ¿Habremos de ser inteligentes
        con el medio y su materia?

        Que materia es todo ser vivo,
710     toda alma viviente que vive en él,
        si con nuestras manos lo destruimos
        ¿qué podríamos esperar de Él?
 
Adir:

        ¡Qué acertado lo que dices!
        ¡Especialmente en estos tiempos!
715    Por terminar con profecías
        y lo que se ha dado por cierto...
        aún cuando suceden estas cosas,
        Jesús nos recordó esto:
        „Aún cuando veáis estas cosas,
720     todavía no es el fin“.

        Así es que creo en la Parusía,
        ¿estará ya por venir?
        Porque si no elevamos la conciencia
        para apreciar la necesidad de cambio,
725     el cambio de la Tierra que vemos
        se volverá un telediario.
 
        ¿Habremos de pensar todos
        en el futuro de otras generaciones?
        En la intergeneracionalidad hay mucho...
730     y si se le aprecia: mil bendiciones.

Verónica García-Melero
El Libro de los Cuentos: La Serpiente de Samay.

Así como una serpiente muda su piel, hemos de despojarnos del pasado una y otra vez.

Buda
Presentación | El Camino de los 13 lotos | El Libro de la Voluntad |
| El Libro de los Cuentos | El Tao de Sheng |

Nathanael y la Correspondencia.


No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.

Jesus de Nazareth en Mateo 7:6, Reina Valera (RVR 1960)

Narrador:
 
        Andaba por el camino
        Lao-Jun, solitario,
        cuando encontró de repente
        a un Alquimista andando.
 
05      Se cruzó en su camino,
        así, se interesó por saber
        cómo es en Occidente
        la realización del ser.
 
        Pues mucho se ha ocultado
10      a lo largo de la historia;
        paradójico que quien oculta
        tenga la mayor obra.
 
        Y cuando se habla de lo oculto...
        se ha empercudido tanto el saber
15      que lo han asociado a brujos
        cuando mística es que es
        la persona que busca a Dios
        o la Fuerza de lo que ves.
 
        Virtuosa es su conducta,
20      maravilloso su hacer;
        ...nada de esto entiende el cerdo
        ¡perlas no le echéis!
 
        Que los labios de la sabiduría
        siempre se hallarán sellados
25      para aquellos oídos sordos
        que no buscan de buen agrado.
 
        Pues las puertas del cielo
        solo se le abren a aquel
        que es virtuoso en su camino;
30      Tomás de Aquino nos dijo el qué.
 
 
 
 
Lao-Jun:
 
        ¿Cúal es el principio del mago?
        ¿del mago de verdad?
        ¿de aquel que no doblega para sí mismo,
        para sí, su voluntad,
35      a la voluntad de las gentes
        o la materia del lugar?
 
 
Nathanael, el Alquimista:
 
        El principio del mago,
        que para nada brujo es,
        es no saber de magia alguna,
40      pues solo está en la fe:
 
        dejar al Universo fluir,
        que fluya libre, en su armonía;
        es ser uno con el wuji,
        es la No Acción en tu vida.
 
 

Lao-Jun:
 
45      Me sorprende, Nathanael,
        el concepto que utilizas.
        Te hago yo de occidente.
        Háblame de tu alquimia...
 


 
Nathanael, el Alquimista:
 
        Mi alquimia ,
50      como la tuya,
        en los trazados se lee.
        Geometría sagrada:
        la perfección de lo que ves.
 
        Utilizo el wu wei
55      porque tu comprenderías
        el concepto que comprende
        y qué te explico enseguida.
 
 

Lao- Jun:
 
        Entonces, utilizáis geometría,
        sagrada, como aquí es.
60      Dibújame ese concepto,
        me gustaría saber.
 
 
 
Nathanael, el Alquimista:
 
        Por supuesto que dibujamos
        del Universo, su inmanencia;
        hemos aplicado números
65      y geometría, como ciencias.
 
        Así, nuestra nada no es nada,
        es todo lo que comprende;
        se agita infinitamente,
        y siempre es inmanente.
 
70      El cero para nosotros
        representa el vacío,
        lo primero de lo primero
        que se hace así mismo.
 
        Es algo no diferenciado
75      y matriz es estelar
        de toda polaridad que nos rodea
        y de las dos fuerzas que están.
 
        Femenina y masculina
        son estas dos fuerzas,
80      la primera engendra a la segunda,
        y en el fecundar: la tercera.
 
        Mas, se concibe a la primera
        como si masculina fuera;
        desde la madre nodriza
85      afuera nace su fuerza.
 
        Asi la madre nodriza
        es la no diferenciada,
        el estado primigenio
        donde se mueve la nada.
 
90      Mas, la nada es que se agita,
        se agita su gran vientre;
        hace crecer el impulso:
        de lo masculino, es naciente.
 
        Y éste, en la gran nodriza,
95      en la vasija que lo pare,
        genera un placer intenso,
        como el del orgasmo, se sabe.
 
        Así, con esta eclosión de fuerza
        es que se expande la madre,
100     hace crecer todo,
        lo que se sabe y no se sabe.
 
        Esto podríamos verlo
        en representaciones ocultas,
        el dos de la Papisa es uno,
105     el uno, del Mago, su risa.
 
        Y, la risa en lo ocultado,
        pero que con simpleza se ve,
        es deshacerte de los nudos,
        camina el loco con fe.
 
110     Porque fe ha de depositarse
        en lo que es esta Fuerza,
        no importa el nombre que demos,
        lo que importa es su Grandeza.
 
        Con todo, esa creación primera,
115     después de lo primigenio, es;
        primero, entonces, es masculino,
        el impulso y la luz es.
 

Lao-Jun:
 
        La tercera para mí es clara,
        mas, explícala en tu voz;
120     tal vez, en occidente
        se encuentre la conjunción.
 
 
 
Nathael, el Alquimista:
 
        Si me preguntas por la tercera,
        la tercera es la compensación,
        una frase muy corta
125     explica su condición:
 
        "Como arriba es abajo,
        como abajo es arriba",
        tu camino óctuple es
        y, en la virtud, estriba.



 
Lao-Jun:
 
130     Ésta es la "No Acción"
        que en el Wuji vemos;
        la esencia del Wu Wei,
        de su trazado: un cero.
 
        La No Acción es algo
135     que bien merece la pena
        aclarar cuando de él se habla:
        no forzar es su esencia.
 
        No es lo mismo no actuar
        que no hacer nada;
140     pues en no actuar se deja libre
        el crecimiento de lo que tratas.
 
        Así, la No Acción
        consiste en dejar las cosas
        crecer y seguir su ritmo,
145     seguir su ritmo y su forma.
 
        Nada habrás de forzar,
        es sin esfuerzo en tí mismo;
        ¿ésto que quiere decir?
        Nada fuerces con artificio.
 
150     Esto que parece fácil,
        para nada fácil es que es;
        pocos son los que confían
        en la correspondencia del wu wei.
 
 

 
Nathanael, el Alquimista:
 
 
        Mucho hay de la conducta,
155     en crecer como el wu wei.
        Empieza en ser neutral
        con todo lo que ve.
 
        Así, te diría lao-Jun,
        con ánimo de que me comprendieras,
160     que mucho lleva Occidente
        de tu Oriental sapiencia.
 
        Me hice del camino óctuple,
        ahora camino por enmedio,
        camino en el equilibrio del ser,
165     y empieza en el desapego.
 
 

 
Lao-Jun:
 
        ¡Qué cierto es lo que me dices!
        ¿Habrás de asirte de la bondad,
        de la misericorida, del buen juicio,
        de la justicia y la humildad?
 
170     ¡Claro que en el desapego
        y en esta neutralidad,
        en la virtud de la conducta
        y en el buen caminar
        es que te haces con el Uno
175     inmanencia es tu andar!
 
        Es tu huella inmanencia
        si no se nota en tu andar
        el surco de tu caminando
        y en la No Acción está.
 
180     Porque si caminas dejando
        que sea Wuji quien lo haga todo,
        la perfección de la naturaleza
        hallarás con gran asombro.
 
        Es como dejar la mochila
185     al Cielo, que lo cargue todo;
        mas, pocos son los que esto creen,
        pocos lo caminan todo.
 
        La Ley del Crecimiento
        en caminar todo es que está,
190     adónde quieras que vayas
        siempre tú estarás.


 
Nathanael, el Alquimista:
 
        Se crece siempre considerando
        que como arriba es abajo,
        cada enseñanza de la vida
195     viene del sabor amargo.
 
        Subir al cielo,
        bajar al abismo,
        ésto tiene conocerlo todo.
        Y entre se conoce y conoce,
200     la cruz a cuestas y sobre el lomo.
 
        Que todos llevamos una cruz,
        y hemos de asirla con fuerza;
        acostumbrarnos a que trae enseñanzas,
        así empieza la ligereza.
 
205     Claro que hay que vivir experiencias
        para poder bien decir
        que no hay nada como el centro
        para el mejor vivir.
 
        Así el camino óctuple,
210     que en la correspondencia se aprecia,
        está en vivir la virtud
        que en el centro se tercia.
 
        Ambos lados de la balanza
        excelsos son para el desapego,
215     ni mucho de uno u otro:
        el equilibrio es enmedio.
 
        Si tercio arriba y tercio abajo,
        en el centro se ve
        el hexagrama de la abeja
220     y el panal de la miel.
 
        Perfecto es el seis en la tierra,
        es el dos veces tres,
        todo lo que alcanza materia
        tiene el misterio que ves.
 
225     Y materia es energia,
        así es que se haya en todo,
        se haya en el cuerpo carnal
        junto a todo lo que somos.
 
        Que se vivie de pan y agua,
230     pero de la palabra también;
        mucho necesita el crecimiento
        de la sabiduría del hacer.
 
        Así, el espíritu vive
        mejor y con más viveza,
235     cuando se nutre de la palabra
        que le eleva la conciencia.
 
        ¿Habrá de necesitar un cambio
        considerable la sociedad?
        Ya he visto que se habla
240     de Inteligencia Espiritual.
 
        Ésta traspasa las emociones,
        traspasa la que es emocional;
        un día alcanzarán el conocimiento
        que sobre todas es que está.
 
245     Que el "Estado de Flow" se alcanza
        cuando elevamos la conciencia:
        tanto nos gusta algo
        que, al tiempo, perdemos cuentas.
 
        La atención se hace plena,
250     la focalización, también,
        no te dispersas de tu objetivo;
        en tu entusiasmo se ve.
 
        Pues ese entusiasmo, amigo,
        es como un soplo de Dios,
255     es el soplo de la energía,
        el Espíritu lo hace dador.
 
        Este ejemplo bien explica,
        como arriba es abajo.
        Si arriba todo es excelso,
260     así el Flow cuando trabajo.
 
 

Lao-Jun:
 
        Ahora que has puesto ejemplos
        y te has puesto tan psícologo,
        deja que te hable de Jung
        y la de la Correspondencia un poco.
 
265     Para Jung la sincronicidad,
        o sincronicidad en los eventos
        - ese poder sutil...
        del Wu Wei, su viento-,
        es reflejar el macrocosmos,
270     en el interior, adentro,
        en el microcosmos del ser,
        de tu arriba y abajo, el centro.
 
        Esa "No Acción",
        del rey soberano
275     está en practicar la virtud:
        todo le viene a la mano.
        Nada ha de forzar,
        solo dejar fluir las cosas,
        el premio de su bondad
280     es la sincronicidad toda.
 


Nathanael, el Alquimista:
 
        Por cierto, Lao-Jun,
        llevo un té delicioso:
        ni frío, ni caliente,
        ni verde, ni rojo...
285     ni débil, ni fuerte...
        pero sabe sabroso.
 
 

Lao-Jun:
 
        Cansado es que me siento,
        ¡qué nos de la sombra un rato!
        Echarse cuando lo pide el cuerpo...
290     ¿será una cosa de sabios?
 
        Además, con este buen tronco,
        ¡qué sincronicidad la nuestra!;
        una mesa, es que parece,
        ..hasta se ve algo de leña.
 
295     Ven aquí, sentémonos juntos
        a la sombra de este árbol;
        mucho hemos hecho camino...
        ¿para cuándo el trago?
 
        La boca llevo sequita,
300     me cuesta hablar...
        lo que hablo;
        le he puesto los ojos encima...
        quiero beber de ese vaso.

Verónica García-Melero
El Libro de los Cuentos. Nathanael y la Correspondencia.
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| El Libro de los Cuentos | El Tao de Sheng |

Miguel, el zapatero.

Debes vaciarte de aquello con lo que estás lleno, para que puedas ser llenado de aquello de lo que estás vacío.

San Agustín de Hipona (13 Noviembre 345 – 28 Agosto 430)

Narrador:
        Pan, agua, sal y vino
        llevaba consigo Nicodemo
        cuando en la ciudad se adentró
        a buscar a un zapatero.
 
05      Llevaba consigo, también,
        llevaba, también, Nicodemo,
        dos monedas gordas de plata;
        éste era su dinero.
 
        Se preguntaba por el camino
10      si podría comprar
        unos zapatos fuertes
        o botas para caminar.
        Porque hospedarse…necesitaría,
        también tenía que cenar.
 
15      Su preocupación no era por las cosas,
        sino por el cuánto valdrán;
        hace mucho que no se compra
        calzado para mejor andar.
 
        Caminaba con fe por el camino,
20      y para nada se preocupaba
        de lo que encontraría para comer,
        asearse, cenar y cama.
 
        De una manera inefable,
        siempre encontraba todo,
25      unas veces con cariño,
        otras veces con asombro.
 
        Hoy llevaba dos monedas
        de plata para comprar,
        para asearse y comer algo,
30      las que encontró en un sofá
        viejo y abandonado
        que usó para dormitar,
        cansado cuando venía
        de charlar algo en un bar.
 
 
Miguel:
 
35      ¡Buenas tardes, amigo!
        ¿En qué te puedo ayudar?
 
Nicodemo:
       
        ¡Buenas tardes, zapatero!
        Algo le quiero comprar…
        Necesito unos zapatos
40      o botas para caminar.
 
        Necesito un calzado cómodo;
        aunque, fuerte, que me dure…
        ¡Mire estos que llevo!
        ¡Hechos jirones, con mugre!
 
45      Mas, estoy desconcertado
        con el precio de sus zapatos,
        los seis pares que he visto
        me dejan hasta empeñado.
 
Miguel:
 
        ¿Y cómo es la cosa?
50      ¿Tú presupuesto es ajustado?
        Dime, amigo, qué tienes,
        a ver qué encontramos.
 
Nicodemo:
 
        Solo tengo dos monedas
        gordas, aunque de plata,
55      ¿Marcan el precio para éstas..
        o es otra moneda marcada?
 
Miguel:
 
        Viejas son tus monedas,
        mas, son de mucho valor.
        El joyero del pueblo
60      las apreciará, créelo.
 
        Tal vez lleves contigo
        mucho más de lo que esperas…
        Como es tarde y está cerrado,
        mañana echamos cuentas.
 
Nicodemo:
 
65      Me dice que lo crea…
        ¿y si me quedo empeñado?
        Tendría que buscar hospedaje,
        ¡hasta me siento obligado!
 
        ¿Cree que la pensión del pueblo
70      me podrá hospedar,
        con dos gordas de plata
        y zapatos, aún, por comprar?
 
 
Miguel:
 
        Créeme hombre, ¿acaso no tienes fe?
        Vemos cosas que palpamos,
75      otras las queremos creer.
        Y creemos lo que no vemos,
        ahora te diré el qué.
 
        Si te preocupa la pensión,
        yo te acompañaré;
80      Gabriel es un gran amigo,
        y, también, lo es Rafael.
 
        Justo al lado de la pensión,
        Rafael tiene su casa,
        y no hay cerveza que no cure
85      lo que le añade la tapa.
        Que hay tapas muy exquisitas,
        pero se pegan en el riñón;
        otras, demasiado grasas,
        para el hígado…perdición;
90      pero también las hay ligeras,
        y que ayudan a la digestión.
        Son como las de mis zapatos,
        unas resbalan, y otras no.
 
 
Nicodemo:
 
        Veo una actitud amigable,
95      entrañable, también, es;
        apenas me conoces,
        mas, procuras mi bien.
 
        Esto es asimilado
        a lo que es la fe.
100     Pues ponemos fe en lo que no vemos,
        y con el alma se ve.
 
        No todo aquello que se mira,
        con el ojo corporal se aclara;
        el pensamiento y el afecto,
105     ¿no se miran con el alma?
 
Miguel:
 
        ¡Qué grande eres hombre!
        Por cierto, ¿cómo te llamas?
        Yo, Miguel, el zapatero,
        así es como me llaman.
 
Nicodemo:
 
110     Mi nombre es Nicodemo,
        le fascinaba a mi madre.
        No muy usual, creo;
        mas, le sonaba a grande.
 
 
Miguel:
 
        Veo aquello que guarda
115     tu nombre en su intención,
        “Principal” es en el pueblo,
        en el pueblo de Dios.
        El significado de tu nombre
        ¿estará en la renovación?
       
120     ¿Estará en renovarse
        la fe de tu devoción
        en aquello que es Espíritu
        y se halla en Dios?
 
        Porque veo que traes pan,
125     y también llevas vino;
        sal y agua llevas también…
        ¡Ya has hecho mucho camino!
 
 
Nicodemo:
 
        Así es, Miguel,
        ya he caminado bastante;
130     me muevo como el Espíritu
        y jamás paso hambre.
 
        Mi fe ha sido renovada
        en aquello que no se ve;
        es como el no conocerme
135     mas empatizar, con lo que lee:
        Unos zapatos viejos,
        gastados y polvorientos,
        la inocencia de un niño
        y moverme como el viento.
 
 
Miguel:
       
140     Así es, Nicodemo,
        fácil ha sido ponerme
        en los zapatos que llevas puestos…
        ¡cuánto se alegran de conocerme!
 
        ¿Quién como Dios, hijo mío,
145     para depositar tu fe,
        hacerla crecer grande
        y ver lo que no se ve
        con los ojos corporales?
        Porque con el alma se ve,
150     y más se ve en el Espíritu:
        prismáticos tiene la fe.
 
 
Nicodemo:
 
        Cuando me hablas de acompañarme
        y presentarme, también,
        a tus amigos del pueblo,
155     a Gabriel y Rafael;
        algo es que puede verse
        y sin los ojos de ver se ve:
        la fe en los amigos.
        En la amistad es que se cree.
 
160     Se cree en la bondad amiga,
        en que siempre la encontrás;
        y no esperas a comprobarla
        en cualquier adverisdad.
 
Miguel:
 
        Así es, Nicodemo,
165     todos ponemos fe,
        en la amistad, el matrimonio:
        en el amor se cree.
 
        Mas, ¿qué traería la adversidad?
        ¿sería aquello que se palpa?
170     ¿aquello que con los ojos
        queda visto e impacta?
 
        Porque nos impacta revelar
        el afecto que nos profesan,
        ¿creemos que es igual al nuestro,
175     creemos en la correspondencia?
 
        ¿O hemos caminado tanto
        que con el Espíritu nos movemos,
        haciendo a un lado el impacto
        cuando su verdad revelemos?
 
180     Mucho es el camino
        que habremos de caminar,
        para ser felices solo
        con la fe de la amistad,
        con la fe de la esperanza,
185     con la fe de la bondad,
        con la fe del pensamiento
        de que se puede cambiar.
 
        Así es que saltamos
        fuera de esa sombra
190     que conlleva la condescendencia
        de la correspondencia toda.
 
 
        Con todo, Nicodemo,
        disfruta, en el pueblo, la tarde;
        te voy a hacer un regalo
195     y visitamos a mis compadres.
 
        De todo lo que aquí tengo,
        irá con tu cuarenta y dos,
        estas botas de color negro
        y piel miel en el exterior.
 
200     Se camina como en las nubes,
        y a todo terreno son;
        guardan tus tobillos
        y el caminar…¡una bendición!
 
        Pruébatelas ahora, hombre,
205     vaya yo a equivocarme;
        me haya equivocado de número
        o de forma que a ti te agrade.
 
       
 
Nicodemo:
 
        ¡Qué cómodas las botas!
        ¡cuánto me gusta el diseño!
210     Negro en la suela y talón
        contrasta genial con el pie, creo.
 
Miguel:
 
        Así es, Nicodemo,
        crees en su hermosura,
        a pesar de verlas con los ojos,
215     tu alma más las dibuja.
 
        Y es que como zapatero,
        algo se traspasa con el calzado;
        mucho se dice de la persona,
        de cómo camina y cuándo.
220     También dice el zapato
        mucho de la personalidad;
        hasta si en los zapatos de otro
        sabes ponerte y en su lugar.
 
        El zapato tiene alma
225     y lleva consigo la de la persona,
        unos gustan de zapatos caros,
        aunque esa no sea su horma.
        Mas, los hay que son sencillos,
        y el caro le iría mejor,
230     aún así prefieren dos pares
        y guardan uno por resplandor.
       
        Tu eres, Nicodemo,
        de los que apura sus zapatos,
        los lleva al extremo siempre,
235     traspasa lo que esperamos
        de la durabilidad de su hechura,
        de la capacidad para la que están.
        Veo en los que llevabas
        mucho de este afán.
240     Pues, no son zapatos de campo,
        mucho menos de caminar,
        son zapatos elegantes,
        daño te han hecho al andar.
 
        Y, viendo que buscas otros,
245     zapato para caminar;
        veo que has renovado en ti algo
        lo veo, igual, en tu personalidad.
 
 
 
Nicodemo:
 
        ¡Sí que me sorprendes, Miguel!
        ¡Con cada una de tus palabras!
250     Ahora hasta podre correr,
        y las piedras ni se me clavan.
 
        Mas, no sé qué decirte,
        que estoy viendo el precio
        y no sé si alcanzaría
255     a pagarlos con el cambio luego.
 
 
Miguel:
 
        Como ya te he dicho antes,
        estas botas son un regalo.
        ¡No sabes cuánto me alegra
        haberte conocido, hermano!
 
260     Ahora, vayamos juntos
        a la casa de Rafael;
        seguro le alegra conocerte,
        ¡y hasta se viene Gabriel!
 
   
Narrador:
 
        Camino iban de la pensión
265     y de la casa de Rafael,
        cuando los asaltó por el camino
        el joyero del pueblo, Uriel.

        Pronto entabló el joyero
        algo de conversación,
270     Nicodemo aprovechó el momento
        y esto es lo que pasó.


Nicodemo:
 
        Pues, querría yo, Uriel,
        haberme acercado mañana
        A su tienda para cambiar
275     Estas dos gordas de plata.
       
        Son todo lo que tengo
        y no sé si alcanzarán
        a pagar la pensión esta noche
        y a tapear en el bar.
 
Uriel:
 
280     Déjame que las vea,
        con poco te podré decir
        si son monedas que se cambian
        y por cuánto se pesan, ¿sí?
 
Nicodemo:
 
        Aquí las tienes, joyero,
285     por favor, compruébalas bien,
        ahora son todo lo que tengo,
        mañana… ¡veremos a ver!
 
Uriel:
 
        ¡Madre mía, Nicodemo!
        Aquí tienes un tesoro,
290     cada una de las que tienes
        cuatrocientas,…como poco.
        Esto es como poco,
        porque hasta podría ser más;
        o incluso hasta suben…
295     si las quieres guardar.
 
 
Nicodemo:
 
        No suelo guardar nada,
        encuentro lo que necesito.
        Mas, como habré de venir de vuelta
-    yo creo que es mi destino -,
300     mejor, guárdame una;
        la otra, cámbiame, amigo.
 
Uriel:
 
        Pues, las guardo ambas conmigo,
        y te dejo el cambio ahora;
        venía de hacer caja,
305     efectivo llevo de sobra.

Mas, viendo que os reunís
        y tanto me gusta el camino,
        el encontrarme con caminantes,
        el encontrarme con mis amigos…
310     también, regreso a la Casa
        cuando guarde lo conseguido.
 

Narrador:
        Ahora se hallaban todos
        en el café-bar de Rafael,
        estaban Gabriel y Nicodemo,
315     Rafael, Uriel y Miguel.
 
        Rafael cerró todo,
        quería ahora disfrutar
        de la conversación de sus amigos
        y, de Nicodemo, su caminar.
 
 
Rafael:
 
320     Cuéntame, Nicodemo, amigo,
        ¿cómo has llegado aquí?
        Pocos son los aventurados
        que se aventuran a seguir
        por el árbol de la vida;
        angosto es porque sí.
 
Nicodemo:
 
325     Así es, Rafael,
        ¿difícil es de seguir
        un mundo donde la mentira
        siempre está por confundir?
 
 
Uriel:
 
        Desde luego que si así empezamos,
330     ¿habré de abrir el camino?
        Miguel, con tu palabra,
        danos algo de luz, amigo.
 
        Porque Rafael, con sus tapas,
        la amargura siempre cura,
335     si no lo hacen sus cervezas,
        inigualables en frescura.
 
Gabriel:
 
        Mejor os tomo la palabra
        y os pongo a reflexionar,
        tengo un pensamiento, amigos,
340     quiero haceros cabilar.
 
        Es una frase de aguas,
        y me gusta para pensar,
        seguro encontráis pensamientos
        y, así, dilucidar
345     lo que encierra de sapiencia
        la sabiduría del lugar.
 
        Me hallaba yo en una playa
        cuando me puse a escuchar
        a un marinero que decía
350     lo que te vengo a contar:
 
        “¡Dios líbrame de las aguas mansas,
        que a las bravas las veo venir!”
 
        ¿Qué creéis que son estas palabras?
        ¿Qué, el marinero, quiso decir?
 
Miguel:
 
355     Si pensara en Aristóteles,
        te diría así:
 
        Caminar sobre terreno accidentado
        fatiga menos que caminar
        sobre aquel terreno llano
360     que agradable es al andar.
 
        Pues, lo que se hace agradable,
        por muchas razones, puede ser;
        y a veces, es que te ponen
        hasta el engaño a los pies.
 
365     Y cuesta, en la comodidad,
        apreciar lo que en verdad es.
        En este agua, veo camino;
        en la brava, lo que la verdad es.
       
Nicodemo:
 
        Eso veo yo en las aguas,
370     las bravas siempre se ven;
        si éstas fueran personas,
        fácil se reconducen, ¿eh?
        Mas, personalidades sociópatas,
        silenciosas más bien,
375     siempre llevan máscara,
        mansas siempre se ven.
        Así, construyen el suelo
        cómodo y llano a tus pies;
        te hacen ver todo perfecto,
380     cuando son la mentira con pies.
 
Gabriel:
 
        Yo de lo que veo mucho,
        de lo que veo, también,
        es de la creencia en lo que no vemos,
        así es que, advierte por tu bien.
 
385     Porque con los ojos del alma
        es que se puede ver
        la intención de la mirada
        de aquello que no se ve.
 
        Se ve con los ojos del alma
390     la verdadera intención
       del que se presume verdadero
        cuando mentira es su voz.
 
        Así, nos advierte nuestra alma
        con los ojos de la fe,
395     con los ojos de lo imperceptible,
        con la intuición, también,
        si alguien es de la cáscara amarga,
        es arena de otro costal,
        no es claro en sus intenciones,
400     o el parecer engañoso está
        haciendo guardia en sus palabras,
        gesto, mirada y ademán;
        el agua mansa no es trigo limpio
        y por la mentira es que está.
405     Si le has quitado la máscara,
        ¿te querrá del medio quitar?
 
Miguel:
 
        Diría que hay personas mansas
        que son mansas porque sí;
        mas, las hay mansas adrede,
410     fingiendo que son así,
        y escondiendo que son cenizos,
        pájaros de mal vivir,
        diábolicos en sus intenciones…
        Satánicos hay muchos, sí.
 
Rafael:
 
415     ¡Miguel, que nunca cambias!
        ¡Siempre eres así!
        ¡Lo mucho que te disgusta
        lo diábolico a ti!
 
Miguel:
 
        Así es, no lo soporto,
420     ¡y bien que pisoteo, bien,
        a la mentira y el engaño
        y al ensalzarse como Él!
 
Gabriel:
 
        En fin, ya ha llegado la hora
        de dejar clavado en el suelo:
425     la mentira del diablo
        y la codicia de su dinero.
 
 
Uriel:
 
        ¡Dios te oiga, querido amigo!
        Otro camino se abrirá
        que ponga a la Tierra en orden
430     y con justa autoridad.
 
        Pero, vayamos a lo que vamos,
        ahora quisiera compartir,
        con lo mucho que soy de caminos
-    ¡figúrate en mí!-,
435     …quisiera compartir un pensamiento,
        y ponerlo a debatir;
        lo encontré en unas frases
        cuando en Google me meto y así
        es que dice la reflexión
440     que yo os quiero decir:
 
        Y es que, cuando derribamos
        muros que nos obstruyen
        el paso del camino, amigos,
        o la verdad que se empercude,
445     o la mentira que tapa lo cierto
        y la verdad deja en incertidumbre,
        ¿habremos de caminar un tiempo
        sobre escombros y ascuas de lumbre?
 
Nicodemo:
 
        ¡Qué maravilla de reflexión
450     para poder comprender
        que el cambio duele, a veces!
        Pero si por bien es que es,
        si es por quitar el velo
        y ver lo que no se ve,
455     también hay recordar que no se mira
        a la verdad cuando se ve
        puesta en frente de tus ojos,
        ¿tal vez no quieres ver?
 
        ¿Tal vez no quieres el sufrimiento
460     del cambio que no se ve
        mas que en incertidumbre y desconcierto      
        que alfombra nueva es a tus pies?
 
 
Rafael:
 
        Muy ciertas son tus palabras,
        y mucho cuesta ver
465     la verdad cuando está de frente…
        Tal vez, cuesta creer,
        o da miedo el cambio
        si en la mentira se fue
        todo un abismo de siglos
470     de todo aquello que se cree.
 
Gabriel:
 
        El mensaje que me transmite
        esta profunda reflexión
        es que todo cambia, amigos míos,
        como nos cambia la voz.
       
480     ¿Apreciaremos los cambios,
        de manera especial,
        si no nos importa en el camino
        para nada la velocidad?
 
        Pues, no hay que apresurarse,
485     lo que hay es que continuar;
        no importa caminar lento
        si por caminar es que estás.
 
Miguel:
 
        Por eso, sobre ascuas
        descalzo se caminará;
490     se caminará sin conocimiento
        y con la ilusión de avanzar.
 
        Y se avanza con esperanza…
        y a tiempo se llega, además,
        si es que caminamos juntos;
495     más lejos se llega, ¿verdad?
 
        Porque sólo se camina rápido,
        pero no se camina igual
        que cuando caminamos acompañados,
        más lejos se llega, ¿verdad?
 
 
Uriel:
 
500     Porque lo importante en el camino
        ¿qué podría ser, Nicodemo?
        Saber elegir con el alma
        qué es aquello que es bueno.
        Porque todo lo que deseamos,
505     ¿acaso bueno es?
        ¿habremos de discernir, entonces,
        por bueno, qué elegimos?, ¿qué?
 
        La maldad es un camino
        que eligen muchos para seguir,
510     elegirlo o no elegirlo,
        está en su discernir.


El que una conducta reprobable,
        inhumana o vil adopta,
        no necesita de nadie
515     para echarse la soga.
 
        Mas, dejemos a un lado la conducta
        y transcendamos a la persona,
        ¿habrá de cambiar, ésta, primera,
        para caminar por las ascuas todas?
 
520     Porque si las ascuas nos traen cambios,
        cambios nos traen los escombros;
        hemos de ver primero, entonces,
        que los tenemos en los ojos.
 
        Delante de nosotros están
525     ascuas de fuego y escombros,
        ¿habremos de, nuestra conciencia, cambiar
        si queremos evolucionar todos?
 
        ¿Habremos de abrir nuestra mente,
        abrirla ante nuestra realidad,
530     para que por lo menos al abrirla
        ésta se ponga a funcionar?
 
        ¿O cerramos los ojos
        como el gato de la Tía Ramona?
        Ni veo los ratones pasar…
535     tampoco habrá quien los coma.
 
       
Nicodemo:
 
        Me gusta la necesidad de cambio
        que se ve al caminar;
        lo primero que he visto amigos,
        lo primero: el crear.
       
540     ¿No es el mundo que nos rodea
        un mundo que hemos creado?
        Fruto es de nuestro pensamiento,
        de lo que en la fe depositamos.
        Porque depositamos todos fe
545     en aquello que nos imaginamos,
        nuestras metas son banderas
        y el trabajo de nuestras manos.
 
        Y, así, el mundo crece
        de aquello que hemos pensado,
550     crece el mundo, entonces,
        de lo que hemos imaginado.

        ¿Habrán las ascuas de quemar
        los pies con que pisamos
        un fuego fatuo que muere
555     entre seguimos pensando
        sobre nuevos conceptos
        para crear lo no creado?
 
        Pues, nada puede ser alterado
        si no cambia la conciencia;
560     el conocimiento de las cosas  
        trae nuevas experiencias.
 
 
Miguel:
 
        ¡Qué inteligente discurso
        el que habéis emprendido, amigos!
        Ahora algo de Antonio Machado
565     para que brindéis conmigo:
 
        “¿Para qué llamar caminos
        a los surcos del azar?
        Todo el que camina, anda,
        como Jesús, sobre el mar”
 
El Libro de los Cuentos. “Miguel, el zapatero”.

Recordando hoy, 28 de Agosto, la Efeméride de San Agustín de Hipona, doctor de la Iglesia Cristiana Católica, uno de los grandes genios de la historia. El cuento aborda la perspectiva del pensamiento de San Agustín, una obra que no conozco en profundidad, aunque creo haber entendido su esencia.

Enamorada de su pedagogía, una pedagogía muy socrática, quisiera recordar con este pequeño guiño a San Agustín, así como mi paso por Los Agustinos de Motril en mi fase de prácticas en la Universidad.

Dejo un afectuoso saludo a todos aquellos alumnos, profesores y directores que hicieron de mi paso por el Centro una increible experiencia.

De manera muy especial, quisiera subrayar que este cuento está dedicado al Padre Javier, a quien conocí en Los Agustinos. Una magnífica persona de la que guardo en el corazón su espiritualidad y su afecto.

Un fuerte abrazo a todos y, en especial, al Padre Javier.

Verónica García-Melero

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Xía y el Ritmo.

El compás tiene que salir del corazón.

Frase de “La Niña de tus Ojos”.
 
Narrador:


Xia anduvo un buen trozo
de aquello que llaman camino
cuando fue su maestro, entonces,
quien le propuso acertijo.


No quería caer en la transcendencia (05)
de lo que encierran las enseñanzas;
podrías llamarlo Koen,
Miyu, en chino, o adivinanza.



La cuestión es que preguntando
y haciendo reflexionar, (10)
Lao-Jun interrogó a Xia,
quiso hacerlo pensar.


Nada hay más grande
que discernir mirando hacia adentro,
conectar aquello que se sabe, (15)
concectar con lo que es el centro.



Y el centro, como vimos,
se logra en la vacuidad,
en el vacio del todo,
de la nada, la polaridad. (20)


Así, ¿por qué no sería tiempo
de encontrar solución
a aquello que llaman ritmo
marcado por la compensación?









Lao-Jun:


Xía, si todo fluye y refluye, (25)
fácil se puede ver
el avance y retroceso
de cualquier ser que es.


Y, cuando digo ser,
quiero que consideres (30)
que me refiero a cualquier cosa
con forma y no forma: haberes.


Que está la ventana y también está la puerta,
la alfombra a tus pies y la llave en la puerta;
mas, el ojo, a la cerradura, (35)
le es su utilidad,
así es que abre la puerta
y te deja pasar.


Igual sería la ventana,
su espacio, su no ser, (40)
el vacio de su forma,
el fresco de tu haber.


La alfombra, entonces,
es que reposa
sobre el suelo que no miramos, (45)
pisamos siempre su obra.


Y obra, al suelo,
le es su capacidad,
de ser aquello que nos cobija,
por igual, la propiedad. (50)


Entonces, abstraido esto,
quiero que reflexiones
sobre el ascender y descender
que lleva cualquier cosa.


Porque si asciende y desciende (55)
cualquier cosa en la vida,
entre dos polos se mueve
y en la polaridad es que estriba
aquello que llaman ritmo,
pues se halla en la compensación... (60)
¿de la medida de este movimiento,
Xía, qué hace al ritmo dador?





Xía:


Para empezar, le diría maestro
que ha elegido preguntarme ahora,
ha elegido este momento, (65)
ha elegido esta hora.


Tal vez, en esto es que se puede ver
que en la vida todo se maniefiesta
en su momento, ¿qué puede ser?
Puede ser que todo (70)
tiene un antes y un después,
una ida y una vuelta,
una oscilación de su ser.

Sería una reacción
a una acción determinada, (75)
de ser un boomerang que lanzo,
en su regreso, esta mirada.

Mas, si acciono un péndulo
¿qué esto podría ser?
El devenir de su movimiento (80)
sempiterno siempre es;
un deber a la derecha,
de la izquierda es su haber;
esto sería echar cuentas
si contable uno es. (85)


Mas, esa compensación
que veo en el movimiento,
lo hayo en la polaridad de las cosas,
en su ascensión y descenso.


¿No es cierto, Maestro, (90)
que la vida, en ciclos, se manifiesta
tanto para astros como mundos,
seres, mente y materia?


Así es que hallo el ritmo
de todo aquello que me rodea, (95)
ritmo lleva el progreso
y también la decadencia.


Ritmo llevan las estaciones,
de primavera a primavera;
los cambios de la atmósfera, (100)
el campo magnético de la Tierra.


Ritmo lleva el crecimiento
y la maduración del ser,
se desprende de su capullo
la mariposa al nacer. (105)


Mas, hasta en esto es que veo
cómo del Tao surgen formas
y ninguna tiene éste,
...¿el misterio que transforma?




Lao-Jun:


¡Cómo me sorprende Xía (110)
tu manera de reflexionar!
¡En un momento has hilado
lo que otros no logran enhebrar!


Sutil es la mariposa,
pues, con ella se puede ver (115)
tanto el ciclo de la vida
como el misterio del ser.

Misterio que se halla en el Tao
y bien simple es que es,
no querer hacer imágenes, (120)
simplemente, déjalo ser.

Querer representarlo en la mente
¿esto qué podría ser?
Querer representar una imagen,
dar forma al no ser; (125)
así, es que en este intento
jamás se logrará ver
el misterio que el Tao encierra,
de la mariposa, el vuelo es.

Porque, puedes clavar una mariposa, (130)
fijarla a tu pared,
utilizando un clavo,
mas, ¿esto qué es lo que es?
Es clavar una imagen,
es una forma captar, (135)
que por haberle dado forma
pierde, en la mariposa, su afán;
pierde el vuelo la mariposa,
el vuelo no se puede clavar,
así es hacer una imagen (140)
de lo que en la no forma está.


Siempre quiero que recuerdes, Xía,
que el ritmo se halla en la polaridad,
se halla en haber alcanzo el centro,
en dejar las cosas pasar. (145)


Así, toda idea de dualidad
siempre la habrás de soltar y
deshacerte de lo bueno y malo,
alto, bajo; maldad, bondad.


No pudes hacer distinciones (150)
si es que quieres progresar,
cada cosa halla en sí misma,
de su opuesto, vacuidad.
Así es que la virtud
siempre es indiscriminada, (155)
halla misericordia en quien la merece
y en quien no merece nada.


Un gran paso es que en esto has de dar,
antes hablabas de contaminación
y ahora en tu ritmo está: (160)
transcender cualqueir forma
y no forma,
comprender la vacuidad.
Si creencias es que te formas,
simplemente, suéltalas, (165)
jamás hagas juicios,
comprende el porqué están.


Así, de comprender la existencia
de este devenir,
de esta causa y efecto (170)
y el porqué de tu sufrir,
es que se desvanece el mismo
cuando logras asir
la Ley del Cielo, que es una
y en todo el mundo es así: (175)
ama al prójimo como a ti mismo,
ama indiscriminadamente y porque sí.

Porque si logras en tu corazón esto
con el Universo te mueves y así:
en armonía con la naturaleza, (180)
con infinita paz mental,
con quietud en tu conducta
y la alegría del bienestar.


Te mueves siempre sereno,
sereno es siempre tu hablar, (185)
serenas cuando tu hablas,
transmites tranquilidad.


Mas, recuerda que eres humano
y mucho has de tropezar;
levántate ocho veces (190)
si siete caiste mal.


Ahora, Xia, querría
hablarte de la liberación
que encierra el ritmo en su ciclo
expuesto en compensación. (195)


Pues, la compensación la hallarás
cuando mantengas libre tu mente
de divisiones y distinciones,
esto es lo que comprende:
tener una mente simple, (200)
desapegada y silenciosa,
donde todo existe en armonía,
la forma y la no forma.
Así, la vacuidad
es la verdad sutil (205)
que encierra el entendimiento
de las cosas y su devenir.


Abstraida esta verdad comprenderás
que no es tan vasto el Universo,
no son tan pequeñas las partículas, (210)
pues, son, de tu mente, conceptos.
Pretenden hacer comprensible
con palabras y con formas
el vuelo de la mariposa...
y aprensible no es la cosa. (215)


¿Lo inaprensible qué es?
Está más allá de la forma.
Inmanejable es su conocimiento,
no quieras juicios y normas.


Abstrae todo juicio, (220)
desapégate de la coherencia,
no quieras con palabras calibrar
cómo de grande es la inmanencia.


Pues, es algo tan grande
que no podemos entender (225)
que más allá está de todo
por ser, del todo, la Unidad.


Así es el ritmo,
más allá va de la polaridad,
transciende la dualidad de las cosas, (230)
y en la virtud es que está.

Es como soltar el cuchillo
con el que quieres juzgar
cada cosa que se acaece
si te pones a pensar. (235)
Por esto, la verdad directa
y la esencia de las cosas,
está en abstraer tu juicio
y en dejarlas ser todas.


Si esto has alcanzado, (240)
habrás alcanzado también
la serenidad en tu mente
y la realización de tu ser.


Así, tu sueltas este cuchillo
¿y qué te podrías encontrar? (245)
Lao-Tsé, el viejo maestro,
bien nos dijo el qué;
encontrarías el Tao
en la punta de tus dedos,
abandona la idea del yo, (250)
abandona los conceptos:
ni hombre, ni mujer;
ni vida, ni muerte;
ni corto, ni largo;
ni débil, ni fuerte. (255)

Y, ¿cómo esto puede ser?
Por igual nos dijo
para este quehacer
que no se odia nunca,
nunca se resiste, ¡eh! (260)
Tampoco se lucha nunca,
fíjate lo que es:
odiar y tener perspectivas...
apegos son, ¿ves?
Y el apego impide el crrecimiento (265)
del verdadero ser.

 
Xía:


Comprendo que para muchos
esto, dolor de cabeza, es;
también se presume escepticismo
y hasta el pánico se deja ver... (270)
Pues, difícil es hacer un lado conceptos,
más complejo se hace ver
la perspectiva nula de las cosas
y en todo tu quehacer...


Así, cabría preguntarse (275)
¿cómo se halla esta comprensión?
¿Será precisamente en la experiencia
de cada cosa, la lección?
¿Habrás padecido sufrimiento,
bajado a lo más bajo, en vez, (280)
y desde la experiencia vivida
lograr, entonces, comprender,
que el sufrimiento se libera
de raiz y de todo tu ser
cuando elevas tu conciencia (285)
desde el dolor más bien?


Así, fácil sería comprender
cómo es que de todo te deshaces,
nada hay que a tí te ate;
pues, en el buen atar no hay nudos, (290)
ni soga, ni lazo, ni empalme.


El amor, lo transciendes;
por igual lo hace tu tolerancia;
la evolución del ser comprende
que somos uno con todo: la ganancia. (295)


Así, más evoluciona la persona,
más integral la persona es,
y menos se apega a nada,
sin estructuras su hacer.
Libre se halla de prejuicios, (300)
aqui empieza la tolerancia;
comprende que es porque hay otro,
y con el otro está su abundancia.


Podría parecer utópico,
mas, utópico no es el desarrollo del ser; (305)
bien dibuja toda la naturaleza
la perfección de lo que ves.


Entonces, como ver, yo veo, veo...
que abandonar la dualidad
de cada cosa que me rodea (310)
para la evolución del ser: su lección primera.


Principio es de la tolerancia
y de abrirte a los demás,
de hacer a un lado perjuicios,
críticas duras o malhablar. (315)


Ahora, lección segunda,
¿cuál podría, ésta, ser,
si en la tolerancia empieza
la abundancia del ser?


¿Será en tu buena voluntad, (320)
en tu virtud indiscriminada
que te abres sin perjuicio
y en todas direcciones amas?


Algo así habló Jesús el Cristo
en algunas de sus enseñanzas, (325)
crecer como un árbol grande,
la copa traspase las ramas
que se abren en latitudes
y en direcciones se hacen vastas.
Profundas sus raíces, (330)
fuerza y resiliencia entraña,
crecer vigorosamente
requiere de esta abundancia.


Mas, el apego ¿qué logra?
No logra tal crecimiento, (335)
eso pasa con el musgo
y hasta el helecho esto alcanza.


Diferente es el bambú
que siete años lleva su crecimiento,
se hizo de raices fuertes (340)
y crece arriba, buscando el cielo.


Hasta del juicio nos habló Jesús,
nos advirtió de no hacer ninguno
si no queremos que la vida
nos devuelva el medir con que sumo. (345)
¿Y qué me dices de la tolerancia
y, por, igual, del desapego?
¿No nos dijo, también,
si nos piden caminar una milla,
que vayamos entonces dos? (350)
¡Devolved la otra mejilla!




En fin, no es que sea una creencia,
aprecio sus palabras como enseñanzas;
su vida y obra me parecen fascinantes,
inmejorables para la abundancia. (355)


Así, sin hacer religión
de las palabras del Maestro
es que se aplican de verdad
y no se quedan en puro cuento.


Ni se hace dogma, ni, tampoco, doctrina... (360)
y mucho menos una religión;
Lao-Jun no he visto en nignuna
ser como Jesús nos habló.


Que fácil es apreciar
la cantidad de "fariseos" (365)
que se mueven por codicia,
vanidad, farfolla y ego.


Así, traspasar el ritmo
de la enseñanza cristiana,
¿qué podría ser esto? (370)
¿aplicar de verdad su palabra?


Así, su palabra
toda una filosofía es;
excelsa y sublime,
asimilada a la de Lao-Tsé. (375)


¿Podría haber aprendido Jesús
enseñanzas orientales?
La investigación deja cuenta
de muchas de sus bondades.
Hasta se habla de un Cristo Cósmico, (380)
un Cristo Oriental,
que deja testimonio en su palabra
de su conocimiento ascentral.


Pero, ahora no quiero excederme
en este conocimiento, (385)
lo he traido a colación
porque en el ritmo lo veo.


Quisiera, Lao-Jun, igual,
poner a reflexionar,
ese ritmo sempiterno (390)
que en nuestra historia está.




Sería como una rueda,
cuyos radios convergen en el centro,
todo deviene a todo,
el cambio, la constante creo. (395)
Así, cambiar es necesario,
es el eje de la rueda,
fijo es el cambio entonces,
en él, vacuidad, veo.


Porque, al igual que se crean mundos, (400)
estos también se destruyen;
la historia nos evoluciona, entonces,
nos cambia, a merced, su silla.
Que ponemos posaderas
donde nos toca asentar (405)
el plan de vida del momento
conforme a la sociedad.


Así, siempre hallaremos
en cualquier sociedad
fruto de su historia, (410)
tierra, cultura y algo más...
mentes que nos liberan
y nos hacen cambiar,
nos hacen cuestionarnos el asiento
y toda su "comodidad". (415)


Habrá el ritmo ahora
de poner la cadera a funcionar,
si estamos en retroceso,
¿cómo se podrá avanzar?


Estará el avance en el cambio, (420)
estará en la evolución,
en el progreso del ser humano,
¿la humanidad es su condición?
¿Necesitaremos una sociedad avanzada,
acorde con el conocimiento, (425)
o será el "conocimiento" un arma
o un culo de mal asiento?



Lao-Jun:


Me fascina la profundidad
de cada una de tus palabras,
cómo reflexionas, Xía, (430)
transmites mucha enseñanza.


Hasta he podido apreciar
en tu reflexión sobre el ritmo,
cómo es que aprecias la superación
y traspasas su abismo. (435)


Pues el devenir del péndulo,
de su movimiento ondulatorio,
está en conocer la vacuidad,
en ser uno con el todo.
Está en la comprensión (440)
de todo lo que te rodea,
abstraerte de juicios y perjuicios,
ser como agua, la mente serena.


Por el momento es suficiente,
dejemos el ritmo aquí, (445)
en la polaridad, sabe el maestro,
que se logra lo sutil:
la neutralidad de las cosas,
de lo que te hace sufrir,
la comprensión de las cosas (450)
y todo empieza en tí.


¿Habrás de cambiarte tú mismo
si es que quieres seguir
caminando arriba, en desapego,
si la neutralización vive ahí? (455)


Ahora, tomemos, Xía,
un té de los que aquí guardo,
ni es rojo, ni es verde,
ni es dulce, ni amargo...
Ni blanco, ni negro, (460)
ni débil, ni fuerte...

Es un té que siempre guardo
y hora es de que lo pruebes;
ven aquí, siéntate conmigo... acércame tu vaso.

Verónica García-Melero
El Libro de los Cuentos. Xía y el Ritmo.
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Los peldaños de la Palabra.

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.

Juan 6:56 RVR 1960
            ¡Qué difícil es hablar de escaleras!, 
        ¡mucho más la de Dios!,
        Con la poca fe que se le tiene,
        muchos no creen que existió.
05      Muchos creen que es un cuento,
        un cuento con tradición.
        ¿Ha visto alguien al Padre?
        ¿Cómo estamos así?, ¡por Dios!
        Entonces subamos arriba,
10      entretanto, te cuento yo
        que hay dos Árboles que la hacen
        y diferentes son los dos.
 
        Uno es el de la Vida,
        sólo se avanza en amor,
15      y se entiende por el camino,
        entre se sube escalón y escalón,
        que el Árbol que plantó al lado,
        el Árbol de la tentación,
        lo llamó “Sabiduría”,
20      pero como la que hay en Él, no.
 
        Así es que al dejar sembrada
        la semilla de la confusión,
        de la duda, del discernimiento,
        de hallar la mejor opción,
30      es que se camina en la Vida,
        caminando viene la tentación.
 
        En esta primera enseñanza
        ya podemos vernos en Dios,
        hechos somos a su semejanza,
35      y en su semejanza está la opción.
 
        Está elegir entre dos caminos,
        está pensar con el corazón,
        está pensar en lo que aprendemos,
        está también la tentación.
 
40      Está la oscuridad necesaria
        para entender en el corazón,
        que caminando por la vida,
        es que se adquiere valor.
 
        Se adquiere disciplina y ánimo,
45      también se logra la superación,
        y también se consigue pulirnos
        y desempolvarnos de la tentación.
 
        ¿Qué es la tentación entonces?
        ¡Pecado no lo llames, no!
50      Que pecado es un invento
        hecho por algún inventor.
        Por aquel que quiere igualarse,
        hacerse como Dios.
        Esa palabra es un veneno
55      y escrita en su Palabra no está;
        es un veneno utilizado
        para opacar en debilidad,
        para ofuscar a las personas,
        para amedrentar a la humanidad,
60      para conducirlas por el miedo,
        para alejarlas de su libertad.
        En la Palabra de Dios, Padre,
        bien escrito está,
        Leyes dictadas en normas;
65      contravenirlas, ¿qué será?
        ¿No serán conductas que desaprueba,
        conductas que te hacen mal?
        Así, si bien empezamos,
        llamando a cada cosa por su nombre,
70      veremos más en la Palabra de Dios,
        veremos más de lo que se esconde.
 
        Entonces me dirás enseguida,
        la Palabra llena de “pecados” está,
        ¿estás segura de lo que dices?
75      La palabra “pecado” escrita está.
       
        Entonces te diré enseguida,
        corre y ponte a comprobar,
        si la traducción que han difundido
        esconde esta gran verdad.
80      Corre y busca a un erudito,
        a un sabio traductor,
        y te afirmará lo que te digo:
        se habla de transgresión,
        se habla de conductas que no aprueba,
        se habla de violación.
85      De infringir una norma,
        de no tener sentido de la moral.
 
        ¿Cuál es el sentido entonces
        de ocultar esta gran verdad?
        ¿Se habrá perdido por completo
90      el sentido de la moral?
        ¡Qué bien escrito está en el texto,
        no cambiar su palabra!
        Tarde o temprano ocurrirá
        que el tiempo la verdad te traiga.
 
95      Y, hablando de tiempo,
        ¿te has dado cuenta también,
        cómo otras culturas
        nos hacen entender,
        que, con el tiempo, la verdad se sabe,
100     ocultarla no se puede?, ¿ves?
        Que la verdad es como la luna,
        como el Sol, también es.
 
        Son tres cosas, que son grandes,
        y ocultarlas no se puede, ¡no!
105     El pecado ha sido la palabra
        utilizada con alguna intención:
        ¿con la de hostigarte mucho miedo
        y alejarte más de Dios?
        Porque el camino de la escalera
110     no te lo enseñan, ¡no!
        Solo te dicen que no lo subas,
        ¡qué vas tú sólo a entender!
        Anda y reza esto y lo otro,
        ¿te lo has aprendido bien?
115     Inclina la rodilla bien en el suelo,
        pega la vuelta y a tu quehacer.
        Que el no decirte cómo llegar al Padre,
        ¿ésto es la fe en Él?
        No dejarte conocer al Padre,
120     no dejarte conocer que en Dios,
-    si no, llámalo Universo -
        pero a lo que voy yo,
        que en Dios, en conocerlo,
        está tú superación.
 
125     Si bien lo llamas Universo,
-    hay tanto para la confusión -,
        llámalo entonces Universo,
        pero ¡búscalo, búscalo!
 
        Busca alinearte con la naturaleza,
130     en realidad, esto es Dios;
        quiere que te alinees con la vida,
        con todo tu alrededor,
        con Él, contigo mismo,
        y con el prójimo, ¡cómo no!
 
135     Quiere que recapacites,
        que lo busques en oración,
        que lo busques y le hables,
        Él te escucha con amor.
        Que bien te tiene contados
140     los cabellos de tu cabeza,
        te ha escudriñado los riñones,
        tu corazón, ha avaluado, su grandeza.
 
        Entonces, ¿qué hay de la piedra
        en la que puso Cristo su Iglesia?
145     La piedra que dejó a Pedro,
        a Pedro dejo en cabeza.
        Sabía de la fragilidad,
        de la debilidad del hombre,
        mas, supo desde el principio
150     qué se edificaría en su nombre.
        Se edificaría una Iglesia
        alrededor del “pecado”,
        del miedo envuelto en rezo
        en diezmo, bula y “bacalao”.
 
155     Pero aun así dejó su piedra
        en Pedro, quien tres veces lo negó,
        sabiendo que la imperfección humana
        lo negaría en su evolución.
        Inclinarían la rodilla,
160     ¿ante Él?, ¡oh no!
        Para que te inclinas delante
        si al salir de la Iglesia, amor,
        fáltate tierra,y en un instante,
        ya eres un traidor:
165     criticas, malhablas, envidias,
        te prestas a la difamación,
        te emborregas con la actitud de otros,
        ¿aceptas tu condición?
 
        Si no, ¿cómo te lo diría?,
170     vuelva mañana, ¡por Dios!
        Que como eres imperfecto,
        ¡no salgas de esto!, ¡no!
        ¿Vas a pasarte la vida entera
        hablando de imperfección,
175     cuando dijo Cristo en su palabra
        cómo ser perfectos en Dios?
        Perdona que te recuerde,
        perfecto se es en amor,
        perfecto se es abrazándote fuerte
180     y comprendiendo tu imperfección.
       
        También vino como Salvador,
        para anunciarte cómo es el Reino,
        cómo se llega a Dios,
        para hablarte de lo simple de esto.
185     Todo reside en el amor.
        Así, si amas, como Él nos dijo,
        ¿no habría evolución en todos?
        ¡Cómo es que esto no se ha visto!
 
        ¿No habría evolución si te observas,
190     si observas tu proceder,
        si procuras crecer en tus experiencias,
        habrás de considerarlas más bien?
 
        Pero todo se ha vuelto “pecado”,
        en vez de llamarlo conducta,
195     y con el bulto de la palabra
        a la gente se le asusta.
        Una palabra para apagar el espíritu,
        para asustar a las gentes,
        para tenerla rezando y repitiendo esto…
200     La avala la imperfección, ¿entiendes?
        Pues, entiende bien el Evangelio,
        coge la Palabra de Cristo,
        aprecia cada una de sus enseñanzas
        y qué lo que nos deja dicho.
 
205     ¿Te preguntas por la Iglesia?
-    Ten cuidado con el escalón,
        vayas a resbalarte subiendo,
        ahora te cuento, amor –.
 
        En la Iglesia Católica Romana,
210     Y Apostólica, también,
        es que sabía ya Cristo,
        que ese sería su parabién.
 
        ¿Necesitará el pueblo de Dios
        estar a la altura
215     de aquellos que se elevan sobre Él?
        Fácil es entender entonces,
        entender en este quehacer,
        que hubiera y haya clero bajo,
        intermedio y alto, también.
220     Presta de mezclarse en el ambiente
-    dicho bien viejo es:
        donde fueres, haz lo que vieres-,
        Y mucho de esto es lo que es.
        También es atar en corto,
225     mucho de lo que es “saber”,
        hállase en la cerradura del mundo
        el conocimiento de Dios, de Él.
 
        Mas, importante es recordarte,
        la grandeza que hay en Dios,
230     dicho fue en Jeremías,
        el misterio de su amor:
        traspasa a todo lo escrito,
        aquél que encuentra a Dios;
        pues, Él le revelará secretos,
235     es la guirnalda de este amor.
 
        Es el premio de subir la Vida,
        la del árbol que nos dio.
        La del árbol de abrazar su palabra,
        de hacerlo lámpara a tus pies,
240     de confiar en su palabra.
        Ésto es lo que lleva a Él.
 
 
        También sabía bien Cristo,
        Que todo se “politizaría”,
        se mezclaría su palabra con otras,
245     mucho se perdería.
 
        Claro que anterior a Cristo
        son otras culturas también,
        son muchos de los saberes
        que también los supo Él.
 
250     Así es que, pudo ser un antes,
        un antes y un después,
        pero entre que es después y antes,
        antes hubo de Él,
        otros personajes en la historia,
255     que, por igual, se repiten en Él.
 
        No quiero decir que sean Cristo,
        Él es el hijo del Hombre,
        pero si hubo anterior al mismo
        grandes hombres, de renombre.
260     Trajeron gracia a su pueblo,
        trajeron poner en orden,
        el espíritu y el alma,
        lo que es el hombre.
        Y, claro, esto no interesaba,
265     ni antes, ni en tiempos de Jesús,
        Así es que le dieron muerte a todos:
 
        -¡qué no los despiertes, tú!
        ¡No les digas que son hermanos!,
        ¡No les hables de su poder!,
270     ¡No le digas que siendo hermanos
        hallarán por fin saber
        que son luz y es lo que emanan,
        que son tan grandes como Él!
 
        ¡Podrían lograr los milagros,
275     al Universo tener
        alineado con sus vidas,
        abundancia hay en Él!
 
        ¡No les digas que en la conducta
        ésta la gran virtud!
280     ¡No les digas que se hagan sabios,
        ésta es la virtud!

        ¡Qué aprendiendo de ellos mismos,
        aprenderán la rectitud!

        ¡Aprenderán que en estar unidos,
285     alejados de la división,
        todo lo pueden como hermanos,
        iguales son a los ojos de Dios!

        ¡Unidos no podrán doblegarse
        a nuestro poder y traición,
290     a nuestra manera de engañarlos
        y de darles perdición!
        ¡Qué la ignorancia es el arma
        con la que hemos llevado esta historia,
        el saber para unos pocos!-

295     ¡Pero no se asen de esta gloria!
 
        -¡Confundámoslos con el dinero,
        pongámoslo como Dios,
        seguro que pagando todo con esto
        se alejan de su amor!

300     ¿Y si despiertan y se dan cuenta
        de que en la unión está
        darse cuenta de que el impuesto
        nace de su bondad?
 
        ¿Y si despiertan y se dan cuenta
305     que el dinero es un invento?
        Se unirán y nos dirán:
        ¡Nos crearemos otro dinero!
        ¡Otra moneda que nace
        del pago de nuestro trabajo,
310     con tiempo para la familia,
        y sin tanto sabor amargo!

        ¡Nos pagaremos entre nosotros,
        siendo iguales y como hermanos!
        ¡Dejaremos un poco para un fondo
315     que compartamos a raudales!

        ¡Todos somos honestos,
        para todos habrá abundancia!
        ¡Disfrutaremos teniéndolo todo,
        ésta es, de Dios, su ganancia!
 
320     Si de la Palabra habláramos un rato,
        podríamos hasta entender,
        que grabado está en Sumeria
        el diluvio, ¿de Noé?
        ¿No fue anterior a éste?
325     Esto es lo que es:
        que mezclar en la Palabra
        sucesos, de antes y de después,
        aún diciendo verdades,
        confunden, más bien.
330     Hacen que te alejes del propósito,
        del propósito de la fe.
 
        ¡Pero son tantas culturas!
        ¡Hay tanto saber!
        ¡Tantos símbolos y señales!
335     ¡Tanto que aprender!
        Que mejor, no digamos nada,
        -se dicen los fariseos,
        los sacerdotes de los templos,
        también se dicen los caldeos-,
340     ¡no digamos nada!,
        lo dejamos para acceder,      
        ¡subamos por la escalera nosotros!
        ¡a ellos hagámoslos caer!
 
        Hasta quien es el Padre es difuso,
345     es difuso abstraer
        que en Dios, el Padre del Universo,
        en Dios, Yud Hei Vav Hei,
        se han confundido dos entes,
        y uno antropomórfico es.
 
350     Éste hacía de Dios en la tierra,
        así, se confunden en Él,
        la divinidad del Padre de los Cielos:
        la divinidad del pueblo de Israel.
        Porque si esto también mezclamos,
355     ¿cómo vamos a creer
        en un Dios que coincide con Enki?,
        ¡Si hasta parece que es Lucifer!
 
        Por eso es que Jesús nos dice,
        que conociéndolo a Él,
360     es que se conoce al Padre,
        pues el Padre vive en Él.
 
        ¡Qué el pueblo de Israel es todo
        aquel que lo quiera buscar!,
        y se busca mirando hacia adentro,
365     para poderlo encontrar.
 
        Se busca en la redención,
        en tu sincero arrepentimiento,
        en mirarte y comprender
        qué es lo que te trae tormento.
 
370     Se busca en la fe,
        aquí empieza el desapego,
        a dos señores no se pueden amar;
        ama a Dios y no al dinero.
 
        Se busca en la humildad,
375     en la nobleza de tu persona,
        en la bondad de tus actos
        y en tu misericordia.
 
        Se busca en la vacuidad:
        en la compresión de los extremos,
380     se desvanece la dualidad
        cuando en su virtud la vemos.
 
        Se busca en la verdad,
        en tu verdad, en ser sincero,
        la personalidad empieza aquí:
385     la felicidad de ser auténtico.
 
        Porque cuando las cosas se fingen
        y en tu hacer llevas máscara,
        mentira llevas en los labios,
        e hipocresía en el alma.
 
390     Y como sabes que la llevas,
        por igual, sabes también,
        que no estás siendo sincero,
        que no lo haces bien.
        ¡Lástima si eres arrogante!
395     y esto te niegas también;
        caminarás por la vida amargado,
        rezumando envidia y desdén.
 
        Cuando las personas se aceptan,
        y se quieren de verdad,
400     es que buscan a Dios sin saberlo,
        ¡Fíjate lo que es Juan (1)!
 
        Recordar los dos mandatos
        que nos heredó, en su voz, Jesús,
        es simplificar lo que te he dicho,
405     fíjate en su virtud:
        En amar a Dios sobre todas las cosas,
        y en amar al prójimo como a ti mismo;
        tienes todo lo que deseas, de Dios,
        y la felicidad a tus pies, en tu camino.
 
410     Suelta tu mochila,
        deja que Él lleve tu carga,
        te lo dice constantemente,
        ¿qué no entiendes de su palabra?
 

        Ten confianza en su palabra
415     y su bendición te derramará,
  al igual que al ave da nido
a tí te cobijará.

Si al ave que está en los cielos
        Él provee su alimento,
420     ¿crees que no te daría todo
        Aquel que te dió el aliento?
 
        Si Maná cayó del Cielo,
        en tiempos de Moisés,
        en tiempos de Jesús nos trajo
425     la transubstanciación en su ser.
       
        Toma su pan y su vino
        y recuerda a tu paladar
        que en la gracia de su palabra
        la verdad se halla, Juan.

Verónica García-Melero
 
(1) Juan: Viene del hebreo יוחנן (Yôḥānnān), que quiere decir 'El fiel a Dios'.          
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El Mĭyŭ de la Casa Esmeralda

[…] Se abren puertas y ventanas, y su utilidad para la casa reside en el vacío. Así, obtenemos un provecho de lo que es y sobre todo obtenemos una utilidad de lo que no es.

Fragmento del Epigrama XI, Libro del Tao, Tao te King, Lao-Tsé.

Narrador:
 
Iban haciendo el camino
Por la senda del medio,
cuando, retó, el alumno,
a su viejo Maestro.
 
 
 
Xia:
 
¿Cree, Lao-Jun, (05)
mi querido Maestro,
que dará solución,
si lo pongo en aprieto,
a una Tabla Esmeralda
que navega en el tiempo? (10)
 
 
Lao-Jun:
 
Si ha navegado en el tiempo
y ha llegado hasta aquí,
seguro ha sido descifrada,
estoy seguro que sí.
 
Pues, mucho de lo que se dice (15)
de una y otra cosa,
unas veces se lía…
mas, siempre lleva soga.
 
Y tirar del hilo
está en el pensar; (20)
sabiendo coger su punta
es que se puede hilar.
 
Con todo, algo he escuchado
de esa Tabla Esmeralda;
no sé si es cosa cierta (25)
o una vieja maraña.
 
Unas veces aparecen cosas
que nadie las ve,
se crea un misterio en ellas
y, con el tiempo, a crecer… (30)
 
No obstante, Xia,
dime una cosa:
¿Qué sabes de esa Esmeralda
encriptada, Tabla, toda?
 
 
Xia:
 
Han sido escritas unas palabras (35)
de Doriel, ¿o D’oriel?
La cuestión, no sé cómo se dice,
..pero del 39 es.
 
En mil novecientos treinta y nueve
dejó escrito él (40)
que su traducción es extraña
y estupenda también;
que más allá de creencias
que, científicos, sustentan,
es que se halla en su código (45)
algo…que no es leyenda.
 
Rompe el orden cronológico
que creemos que es cierto..
Claro que poco se dice
del cómo y cuándo de lo sumerio… (50)
 
Allá por treinta y seis mil años,
así es que se data,
antes de Jesucristo,
¡fíjese si es extraña!

Y otra cosa extraña (55)
es que comprende, también,
poner, a la Gran Pirámide,
fecha y autoría, así es.
 
Resulta no ser de Keops,
pues fue mucho antes, (60)
construcción fue de un escritor,
Sacerdote y Rey Atlante.
 
Hundiose su madre patria
y desde la colonia que asentó,
incorporó sus conocimientos, (65)
dirección y construcción.
 
Durante dieciséis mil años gobernó
esta raza del Gran Egipto.
Al cincuenta y dos mil nos remontamos,
antes de Jesucristo. (70)
 
Un período extenso
Y, en él, algo pasó:
evolucionó considerablemente
toda su civilización.
 
Pues, bien, Lao-Jun, (75)
estamos en el treinta y seis mil,
y lo que dicen las tablas
sí se sabe aquí,
al menos se cuenta, y claro,
con lo que es su intención: (80)

elevar la conciencia
tanto física como espiritual,
vivir hacía una gran armonía,
el propósito universal.
 
Pues, era la dicha antes (85)
con que contaba el pueblo.
Mas, otra raza que vino
hizo mucho vituperio
e ingeniería genética
por doblegar, a su fin, (90)
a una nueva raza naciente
que llega, hoy, hasta aquí.
 
Voz del hundimiento de la patria
es, en la Gran Pirámide, su entrada;
mas, se sabe del acontecimiento (95)
años después, cuando se destapa.
 
Una gran lluvia entonces,
arrasó a la madre patria,
se inclinó el eje de la Tierra,
y esta fue su gran hazaña: (100)
Ciudades atlantes
que están por doquier,
quedaron enterredas,
para hoy y ayer.
 
Pues antes que estas cayeran, (105)
ya cayeron otras,
provenientes del mismo continente,
el que, bajo agua está, ya no asoma.
 
Entonces, nos remontamos…
¡pero qué muchos años atrás!, (110)
los mismos que atan ruinas,
construcciones y demás…
 
Muy similares…
y por toda la Tierra,
con figuras matemáticas (115)
Sagradas y perfectas.
 
Con conocimiento astrológico
e ingeniería tal…
Que más, antes, es que sabían…
¡fíjese si es genial! (120)
 Lao-Jun:
 
Umm…esto que me dices,
sí que es interesante.
Solo nos faltaría Dios,
para hilar en un instante
el nombre del Eterno, (125)
¿estaba, entonces, con el Atlante?
 
 
 
Xia:
 
Vaya, Maestro, ¿qué podría decir?
Todos sabemos una cosa
y es que se encuentra ahí:
la Gran Madre Tierra, (130)
la Serpiente de las Montañas,
la Fuerza Superior,
la Energía de las Entrañas,
el Absoluto, el Altísimo,
la Fuerza Primera, el Creador… (135)
¿no son todo lo mismo?
¿no es esto Dios?
 
 
Lao-Jun:
 
Claro hijo, todo es siempre lo mismo,
querer explicar nuestro origen,
¿quién fue?, ¿cómo lo hizo? (140)
 
Y como vemos, algo podemos saber,
y es que hay un Origen Primero,
un Supremo, un Ser.
 
Una Energía Todopoderosa,
una Fuente Universal, (145)
llámenlo Uno o Todo…
por Todo es que está.
 
Pero, en vez de hablar tanto,
vayamos a lo que vamos,
para saber de la tabla,… (150)
¿qué llevas en tus manos?
 

Xia:
 
Son unos apuntes,
que han traducido de la Tabla.
Mas, si la volteamos,
otro lenguaje habla. (155)
En tal caso, sería latín;
arcaico que con candados
es que se queda así.

 
Lao-Jun:
 
Umm…se ve muy interesante,
necesario, sería ahora, (160)
retirarme en aquel árbol;
seguro me inspira su sombra.
 
Mañana, por la mañana,
espero, algo, poder decirte;
seguro que, si discierno, (165)
¿veré algo que tú no viste?
 
 
Xia:
 
Entonces, como vea…
Mejor, yo me quedaré
al otro lado del camino,
prepararé algo de Té. (170)
 
¿Gusta de tomar un poco?
¿Le parece, ahora, bien?
 
 
Lao-Jun:
 
Un Té siempre es perfecto,
¿por qué no tomarlo, Xia?
Mas, no me entretendré mucho… (175)
esto, pensar, yo querría.
 
 Narrador: 

Después de tomar su Té,
Lao-Jun se retiró al árbol,
leyó lo que le dejó Xia,
y reflexionó lo que te hablo. (180)
 
Decidió que la mejor manera
de transmitir su conocimiento
sería un Mĭyŭ chino
para discernir con pensamiento.
 
Así, aquel que lograra (185)
descifrar lo que Lao-Jun cuenta
es, a la Tabla Esmeralda,
descifrar su leyenda.
 
Pues dicho está en latín arcaico,
cuando a la piedra, le das vuelta, (190)
“Triste es que se siente ahora,
quien la escribe y por esta cuenta:
ahora hay un código de silencio,
así es como la piedra se cuenta”.
 
¿Y qué piedra podía ser ésta? (195)
No es otra sino la filosofal,
aquello que se dice al principio,
aquí se viene a explicar.
 
Tal vez, al voltearla,
se caiga en la cuenta, (200)
de que con otro lenguaje cognado
se hayará la poción secreta.
 
Otro día os traeré
lo que pasó en el Camino,
justo fue leer el cuento (205)
Y este fue el destino:
 
Un alquimista de occidente,
también, en medio, caminaba,
comprendió su cuento enseguida,
abrió la puerta de la casa. (210)
 
¿Qué otra puerta podría ser?
Es la puerta de esta casa,
la del cuento de Lao-Jun,
“El Mĭyŭ de la Casa Esmeralda”:

“El Mĭyŭ de la Casa Esmeralda”

Juan, 22 Junio 2020
Habla la casa:

Lo que te digo no es ficticio, (215)
digno de crédito y cierto es;
si me repito en decirlo,
así subrayo, qué, esto, es.
 
Fíjate en los cactus de mi puerta,
uno por el otro, los dos están; (220)
han sabido bucear la tierra,
han sabido capturar su afán.
 
¡Qué difícil es crecer sin agua!,
así, el cactus, por algo está;
se sumerge en el interior de la tierra: (225)
busca, logra, y guarda su afán.


Han calentado su agua,
mientras la han ido a buscar,
y en su interior, una cera que es pura,
como de babosa de cactus, está. (230)

He dividido mi casa,
en dos partes es que está:
aquella que es todo forma
y aquella en que la forma no está.
 
Como es a un lado, es al otro; (235)
como es arriba, ¿abajo está?
Esta es la lección primera:
saber por la puerta entrar.
 
Igual que el cactus se sumerge,
y en ello, esta puerta, abre; (240)
la cera pura que éste calienta,
al mezclarlo en agua, su espejo, pare.

Como una roca de Onix,
así, éste se ha de ver;
el Sol y la Luna en la entrada, (245)
el Padre y la Madre en su hacer.
 
Que el Padre es el viento vigoroso,
es el aliento, el Espíritu Superior,
es la Fuerza que lleva en el vientre
la Luna, la madre, la encarnación. (250)
 
Y cuando sopla el viento,
el Espíritu se mueve,
sopla siempre por alguna razón,
quiere con la Luna fijarse,
quiere, en la Tierra, transformación. (255)
 
La conjunción del Sol y la Luna,
de mi casa, es la concepción,
si has hallado esta fortuna
sabrás de tu piedra y generación.
 
Que la piedra es el espejo del alma, (260)
pulir la piedra es resplandor,
al espejo, le es limpieza;
reflejo del Cielo, en el interior.
 
Así, como arriba es abajo,
la casa por dentro se unió, (265)
ha alcanzado estar con el Uno,
forma y no forma: unión.
 
Ha comprendido la casa
que se abren puertas y ventanas,
que estas formas son, a la casa, (270)
fundamentales y necesarias.

Mas, ha comprendido también
que en el vacío de sus formas
es que la puerta es ésta
y la ventana, la otra. (275)
 
Esta primera enseñanza,
que es la de la vacuidad,
es la del ojo entrenado
y la puerta se le abrirá.

La casa sabrá el motivo, (280)
así, la puerta abrirá
a aquel que lo mueven dos cosas:
nobleza en el ser y humildad.
 
Porque, la casa sabrá sin mirar
qué es lo que guarda el alma, (285)
el reflejo de su cristal
es siempre el que habla.
 
De esta manera no entra
por el arco de su triunfo:
la vanidad envuelta de engaño, (290)
ni la mentira con disimulos.
 
La Casa de la Esmeralda
es Esmeralda para quien la ve;
jamás la ve el ostentoso,
ni el envidioso, la ve. (295)
Tampoco la ve el presuntuoso,
ni quien se vanagloria, la ve.
La Casa de la Esmeralda es sabia
y sin ojos, así, es que ve.
 
Ve sin ojos, escucha sin oídos, (300)
lo indescifrable aquí está,
es el gran misterio de la Casa
y en tu camino está tu entrar.

Así, digna es el alma sincera,
es la del sabio, a quien mil ojos: (305)
vigilan, controlan y ven,
porque éste supo asir el pomo.
 
El sabio será como un árbol
al que muchos pájaros anidan.
Nidos llenan sus ramas, todas, (310)
pájaros que vienen por comida.
 
¿Querrán hacer al sabio tonto?,
¿querrán su piedra partir?
El Cielo que hay arriba
sabe, al sabio, distinguir. (315)
Así, obstruye a él el paso,
en su viento lo lleva y no porque sí;
Pues el sabio se hizo sabio
puliendo su esmeralda: así.
 
Piedra perfecta está en la Esmeralda, (320)
mi casa la guarda: su fin.
Habrás de fijar a tu cuerpo, tu alma,
así, la vacuidad es que empieza aquí.
 
Pocos entienden esta enseñanza,
mas, muchos dicen que sí. (325)
La vacuidad empieza a entenderse
cuando, el ego se pierde, por fin.
 
Este color Esmeralda
de tu vida es clorofila,
es el licor del oxígeno (330)
nutriendo tu savia arriba.
Lleva el viento del soplo,
y el reflejo de la luz
del vientre de la nodriza;
en tu tierra: tu quietud. (335)
 
Así, tu pules tu piedra
y por mi puerta es que entras;
mas, para entrar y salir
cuando tú veas, tú quieras,
una cosa habrás de hacer primero: (340)
conocer ventanas y puertas.
 
De esta manera, las ventanas,
que un auxilio, a la puerta, son,
te habrán de enseñar primero
la primera lección. (345)

Que fija está la puerta,
que se abre y se cierra,
y las ventanas más se abren
que la propia puerta;
más hacen correr (350)
el soplo que entra,
saber de mis ventanas
es elevar tu conciencia.
 
Y mis ventanas, a tu rostro,
son oídos y ojos, (355)
presta atención a todo,
escucha el silencio, solo.
 
Esta atención atenta
que nace en la meditación,
en concentrarse en lo que te rodea, (360)
en admirar la Creación;
hará que comprendas el Cielo
y lo que hay alrededor:
lo mismo hay arriba y afuera
que abajo y en tu interior. (365)
 
¿Cómo alcanzar esta cosa?
¡Cómo iba a ser!
Cultivando tu carácter,
no lucrativo, tu hacer.

Pues, cuando transciendas el egoísmo (370)
de hacerte un favor del favor del Cielo
habrás avanzado arriba,
como un oxígeno nuevo.

Esta transformación segunda,
que es, del Cielo, la comprensión, (375)
te hará ser como una nube
que llega, en la Tierra, a cualquier rincón.
 
Lleva silencio tu nube,
paz y armonía en su gas,
y cada vez que se respira (380)
se inhala el bienestar.
 
Tendrá tu nube más virtud
que lo que es la Virtud misma;
así, sutil es el gas de tu nube
y a todo, por muy duro, conquista. (385)
 
Pues, todos fuimos hechos como tu nube,
aquella misma que has sabido crear,
es un soplo de vida y ánimo
el amor, dador, lo ha hecho alcanzar.
 
Todos llevan en el vientre, adentro, (390)
en el ombligo del ser, en su sol,
una conexión con su madre en la Tierra,
cordón que es, al Cielo, dador.
 
Así, sabe la cuerda sin nudos,
sin añadidos, lazos, ni sujeción, (395)
atar con su hilo invisible
el Espíritu Santo de su Creación.
Que todos nacemos en el Espíritu,
el agua, al fuego, es,
la transformación que lleva el alma (400)
que nace de nuevo: su renacer.
 
Conectar almas con tu alma,
¿esto que podría ser?
Haber alcanzado las otras
este conocimiento en su ser. (405)

Que todos en nuestro ADN
sabemos bien diferenciar
lo que nos eleva y agrada
y aquello otro que nos echa atrás.

Cuando encontramos una cosa (410)
que no tiene más que una verdad,
por mucho que se quiera torcer ésta,
jamás se podrá ocultar.


Verónica García-Melero
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El Anillo de Fuego.

La posesión de cualquier cosa empieza en la mente.

Bruce Lee
Narrador: 

Estaban enamorados,
la Luna y el Sol,
estaban reconociendo
toda su pasión;
se amaban en la ausencia, (05)
también en la lejanía,
se amaban con locura;
mas, no se veían.


Este amor sincero,
que, de su inocencia, nació, (10)
los acercó a conocerse
y a transformarse los dos.
Los llenó de alegría
y también de contento;
mas, no podían verse, (15)
éste era su anhelo.


El Sol:


Yo soy de muchas palabras,
resuelto, decidido...aunque protector;
fuerte, también enérgico,
para cualquier cosa, todo un campeón. (20)


Mas, tú con tu resistencia
con tu magnetismo y toda tu atracción,
con esa sensibilidad al moverte
que con tu energía...eres absorción;
has hecho que atenue mis ansias, (25)
que refrene mi nervio, mi consternación.


Este sosiego que me das, Luna,
me ha hecho ser más resistente,
ha hecho ganar en mí,
la perseveración, como suerte. (30)


Siendo ahora más paciente
y más comedido...

Como no te veo, porque tu te alejas
cuando estoy encendido..
no puedo evitar mis ansias (35)
y decirte, amor, todo lo que digo.



La Luna:


Esto que ves en mí,
por igual lo has hecho crecer,
has transformado mi persona
me has hecho renacer. (40)


Me has llenado de energía,
me has llenado de ilusión,
me siento como una niña,
me siento llena de acción.


Has hecho que mi apatía (45)
se vuelva toda emoción,
mi sensibilidad se ha transformado
en empuje, fuerza y pasión.


Antes era contenida,
contigo soy expansión; (50)
tu hablar, me llena de vida,
ahora soy: seducción.




El Sol:


Pues sí que me seduces, reina,
me ha enamorado tu seducción,
tu piel pálida y serena, (55)
tu voz dulce y tu persuasión.


Haces que me sienta distinto,
contigo me siento mejor;
no solo conmigo mismo,
sino con todo mi alrededor. (60)


Me encanta, de tí, el misterio,
tu integridad ytu visión.
Y, ¡cómo no!, la pureza
del misterio de tu compasión.




La Luna:


¡Ay, mi Sol!, ¡eres increible!, (65)
que persuasión la de tu voz,
sí que veo tu luz de mi reflejo
reflejada en tu interior.


Pero..he de confesarte,
que también has cambiado mi ser, (70)
ahora..me gusta ansiarte,
así es que te anhela mi ser.


Me has llenado de dicha, toda,
y la generosidad que hay en tí
me culmina con misericordia, (75)
belleza has inspirado en mi vivir.


Pero, como no te tengo, Sol de mi vida,
siempre salgo en la oscuridad,
he ganado en perspicacia
y con Dios es que quiero hablar. (80)


Dios:

Pues no te tardes, Reina mía
que soy todo oídos, vida.

¿Cómo es que quieres hablar?
Te había gestado poco parlanchina,
serena, tímida y pasividad. (85)


Pero, como dices que estás dispuesta
a, conmigo, Reina, algo tratar...
Dime, ¿qué quieres en esta mesa
que cambie, quite o ponga en otro lugar?


La Luna:


Me siento muy sola, ¡Dios mío! (90)
me duele mi respirar,
amo al Sol con locura
...ni vergüenza me da esto hablar.


¿Cómo nos has hecho de esta manera?
¿por qué no lo puedo ver? (95)
¿salgo cuando él se acuesta?
¿oscuridad, para mí, por qué?


Yo quiero más que su reflejo,
yo quiero quererlo encontrar,
yo quiero que nos amemos, (100)
¡ni vergüenza me da esto hablar!




Dios:


¡Sí que te has hecho persuasiva!
¡Menuda es tu seducción!
Y yo que me esperaba el trato
hablando, regateando al Sol. (105)


Pues, os concedo un gran regalo,
el más bello de los encuentros os doy,
será furtivo, pero intenso,
y será para siempre el amor.


Tened esta alianza, (110)
un anillo de fuego es,
que dibujareis en el cielo juntos,
¡que en vuestro camino os encontreis!


Y, hoy que te has empeñado...
de los hombres, os abro la puerta; (115)
os cambio de dimensión, mis cielos,
y para siempre os la dejo abierta.


Hallad lo que os revelo
en este nuevo pacto dador,
que vuestra luz se una por siempre (120)
y que siempre reine el amor.



Verónica García-Melero

Nota.

Celebrando hoy, día 21 de Junio, que coincide un eclipse de Sol con el Solsticio de Verano. Un momento espectacular en nuestro Cielo y espacio-tiempo. Se alcanzará a verlo en la Tierra alrededor de las 5:45 am.

Curiosidad: La puerta de los hombres: nombre simbólico con el que los griegos antiguos denominaban al Solsticio de Verano.


El Libro de los Cuentos: El Anillo de Fuego

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Lao-Jun y la Polaridad.

Si tu disponibilidad a dar felicidad es limitada, también lo será tu disponibilidad a recibirla.

Reflexión 4ª del Hua Hu Ching, Lao-Tsé
Narrador:

Caminaban por el medio del camino,
un viejo Maestro y su alumno, también;
los había unido un dilema,
el que su alumno le trajo a él.

Andaba algo perdido, (05)
después de su trabajo hacer;
aunque éste se hubiera limpiado,
contaminación creía tener.

Así, de seguir su diálogo
conoceremos, más bien, (10)
qué es aquello que le preocupa,
cómo es que se preocupa y porqué.




Lao-Jun:

Dime, querido Xia,
¿qué te trajo hoy a mí?
Te hacía lejos, con mucha dicha, (15)
¿me equivoco o es así?


Xia:

No sabría cómo decirle,
pues, se equivoca y es así.
Siento que el Te he alcanzado,
mas, ¿me habré salido porque sí? (20)

En fín, he caído en la iracundia,
con sentido y hiel, es así.
Mas, ¿será ésta mi resistencia
o el ensimismarme en mí?

¿Lao-Jun, tengo motivos (25)
cuándo con mal se paga el bien?,
¿cuándo te hieren sin sentido,
por amedrentarte más bien?



Lao-Jun:

Humano es errar,
¿por qué tomarlo así? (30)
Te quivocas cuando así lo aprecias,
hasta errar es así.

Si no te he hablado antes
de lo que llaman polaridad;
lo haré, Xia, ahora, (35)
y te velaré una verdad.

Si todo es doble,
dos polos tiene, más bien;
¿serían opuestos el semejante
y el antagónico, también? (40)

¿Son los opuestos idénticos
en su naturaleza, Xia?
En diferente grado se expresan;
de las cosas: su valía.

Así, los extremos se tocan, (45)
los opuestos también
en el devenir de su flujo,
en la verdad de su ser.

Porque, la verdad del ser de las cosas,
media verdad es; (50)
una parte trae su axioma,
la otra, lo hace nacer;
una opaca lo que toca,
la otra, lo toca a placer;
¿será la verdad que conoces (55)
toda la verdad que se ve?

Así, en el punto intermedio
se halla la gran virtud;
frío y calor: temperatura;
resplandor: oscuridad y luz. (60)

¿Resplandece lo que se apaga?
Créeme, yo creo que sí;
aunque sea muy diminuta
luminiscencia hay ahí.
Porque, de apagar lo que brilla, (65)
el brillo lo lleva en sí;
y el apagarlo porque brilla,
mucho dice de sí.

Ahora, quiero escucharte,
¿cuál es tu apreciación?, (70)
¿habrás entendido, Xia,
qué es este resplandor?


Xia:

De considerar el brillo,
consideraría, más bien,
que aquellos que luz propia llevan (75)
la dejan para otros: su Te.

Así, al brillar: alumbras,
enciendes la oscuridad,
resplandeces porque hay ésta,
si no, ¿brillo habrá? (80)

Simple es, apreciar en ésto,
ésta: tu gran verdad.
Todo aparece con dos polos,
así es la polaridad.

Se resplandece porque hay brillo (85)
y, por supuesto, oscuridad.
Oscuridad que, con su ritmo,
también se vuelve claridad.


Lao-Jun:

Te veo en el camino,
no te has apartado de él. (90)
Errar es algo humano,
rectificar, de sabios, es.

Cuando la oscuridad te esté acechando,
aprecia su media verdad,
verdad es que te acecha por algo, (95)
y el algo en el brillo está.

Si te pongo otro ejemplo,
mejor lo haré con emociones;
pues, entre grande y pequeño, hay mediano;
¿qué es mediano en sensaciones? (100)

Tenemos aquello que nos agrada,
aquello que nos desagrada, por igual;
también tenemos el disgusto que nos causa;
y el placer que nos atrae más.

Así es la polaridad de la paz, (105)
la que se haya en la quietud,
el punto intermedio entre amor y odio,
esa es su gran virtud.

La luz es al amor,
lo que la oscuridad al odio; (110)
paz hay en el medio del camino,
resplandor es lo que toco.


Xia:

Hacer hincapié en la voluntad
y en el conocimiento de las cosas,
fácil me conduce, Lao-Jun, (115)
a ver la simpleza, que siempre asoma.

El camino simple conduce a la paz,
también a la virtud y a la abundancia;
¿estará la felicidad en tu disponibilidad,
será pequeña si es limitada? (120)

Pues, así como te dispones,
así como das, recibes;
¿será tu felicidad grande
si además de no dar, la costriñas?

Hasta ésto es dual, (125)
el dar y el recibir;
si tu disposición es por hallar,
tu disposición es recibir;
mas, si solo está en dar,
mayor será su recibir. (130)

Mas, entre ellos, la virtud
sería el regalo del Cielo;
ni quiero tanto para mí,
ni lo que busco lo quiero;
quiero en mi dar y recibir, (135)
aquello que del Cielo, velo;
gran tesoro es éste;
y pocos llegan a verlo.


Lao-Jun:

No busques nada para tí,
no dejes que crezca el ego; (140)
tampoco te dejes influir
por los deseos de ajenos.
Pues todo lo que en el te se alcanza,
se logra por la virtud,
siendo la paz su estado (145)
y el regalo, su gratitud.

Ahora, recuerda la virtud indiscriminada:
cuida a aquellos que lo merecen,
cuida a los que no merecen nada.
Extiéndete en todas direcciones (150)
sin pensar, solo avanza:
como las manecillas del reloj
y, así, en el Tao, te anclas.


Xia:

Lao-Jun, antes le he mencionado
el ritmo de las cosas; (155)
aquello que oscuro fue un día,
en su ritmo, luz brota.

¿Podría acercarme, Maestro,
alguna de sus reflexiones?
Más avanzo en un momento (160)
que a través de mis cuestiones.
 Lao-Jun:

¡Jamás aseveres eso!
¡Cómo estás hijo mío!
De no cuestionarte las cosas,
de la puerta, no pasas del quicio. (165)

Precisamente tu reflexión,
aquella que te condujo a ésto,
si bien recuerdo, fue tu resistencia
y ahora su esencia te expreso.

En la polaridad de las cosas (170)
un Taijitu se ve;
dos que se complementan,
óctuplo es su Te.
Ternarios son dos que se unen
y en el medio está su infinito; (175)
el número nueve es
de la gravedad, su destino.
Así, en el centro se halla
la virtud de las cosas;
sin saber de tu resistencia (180)
caminarás ciego, en sombras.

Así, tu resistencia
te trajo una gran enseñanza:
aceptar que así ha sido;
ésa, la primera ganancia. (185)

Otra enseñanza te ha traído:
la de la verdadera esencia.
El Tao brota del ser
y la aceptación: tu prudencia.

¿Habrás de aceptar tu debilidad, (190)
aquello que te hace humano,
aquello que te sacó de quicio,
aquello que te ha irritado?
¿Habrás de cuestionar su verdad,
aquello que lo produjo, (195)
aquello que lo hizo nacer,
aquello que lo indujo?

Así, hemos visto Xia
la importancia de la polaridad,
ésta nos enseña algo: (200)
aceptar la dualidad.
Y la dualidad contempla
la forma y la no forma,
puerta y ventanas se ven,
mas, su espacio las orma. (205)
Incluso podemos decir que
de la casa, éstas, sus formas;
la no forma , el espacio entre ellas,
de la casa, tu alfombra.

Aquí esta lo ternario, (210)
el dilema más sutil,
no forma y forma se unen
y comprenderlo: su fin.

Has comprendido que en soltar,
en dejar las cosas fluir, (215)
apartas de tí la cólera,
a tu resistencia le das fin.

Has comprendido que en soltar
está el fluir de las cosas,
el sabio no interviene en ellas (220)
y a todo le llega su hora.

Has comprendido que en soltar
está la aceptación de todo,
abstraer que no hay separación
y el antagonismo, renunciarlo todo. (225)

La Alquimia no es otra cosa
que transmutar el plomo en oro;
virtud armoniosa que se alcanza
en fluir como el agua, solo.

De todo es que se habla, (230)
cuando se habla del todo;
mas, hablaremos del ritmo, Xia,
al caminar otro trozo.


Verónica García-Melero

 

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El Koen de De Chao Chen.

El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Juan 3:8 Reina Valera, (RVR 1960)
Narrador: 

Caminaba Nicodemo
por en medio del camino,
cuando, de repente, un anciano,
le cambió su destino.


Palabras para iniciados
éstas, no son;
son para aquellos que las atesoran
y piensan con el corazón.

Claro que pedir ésto,
¿sería pedir demasiado?
Extraño, se hace, del sabio,
significar su diálogo.

Mas, Nicodemo supo entenderlo,
¿por qué es que sería esto?
En la segunda palabra se logra
descifrar su significado.


¿Sería la palabra segunda?
¿sería metáfora en ella?
¿sería guematría escondida
entre la cifra y la letra?

Pon atención, ahora,
a lo que el sabio le dijo;
¿tendrá significado, entonces,
cada palabra que ha dicho?




El Anciano De Chao Chen:

Cuando un árbol cae, ¿hace algún ruido?
¿Habrá de haber observador?
¿El observador hace el sonido?
¿Dejará la Luna de estar,
si de repente no la miro?

Así es el Espíritu en que nacemos,
así es; siempre el mismo.
Nacemos desde el corazón,
nacemos en nuestro camino,
en mirarnos a dentro
en escuchar qué somos,
y para qué vinimos.

Fíjate, cuando el viento sopla,
el Espíritu, en tí, se mueve, hijo;
¿sabrás para que es que se mueve?,
¿sabrás por qué esto es lo que hizo?
¿Sabrás que es tu consciencia
que de despertar vino?

Cuando aprecies que eres uno
con éste fuego sagrado,
serás como el agua en movimiento
serás lo que ocupe en su vaciado.

Alcanzarás tu consciencia
y la de todas las cosas,
alcanzarás la verdad
de la realidad toda.

Así es que sabemos
poco del Espíritu,
de bautizarnos con agua,
de glorificar nuestro vino.

Del Espíritu,
su movimiento,
al agua es su fluir,
no quieras abrazarlo contigo
solo acéptalo seguir.

Así es que el verdadero sabio
no interfiere en las cosas,
el devenir de su Espíritu puro
pondrá a cada cosa su forma.


Nicodemo:

¿Habría yo de angustiarme
por lo que me devenga el mañana?
¿Estará en dejar la mochila,
más que a cuestas, olvidada?



El Anciano De Chao Chen:

Rápido has entendido
la verdad de mis palabras;
mas, quiero que me hables del viento
y de la brisa y de la calma.

¿Podrás decirme, hijo,
si la certeza de la brisa
se halla en dejarla sentir,
sin atesorarla con prisa?

 Nicodemo:

La brisa, como el viento,
movimiento del aire son;
uno más suave, otro más fiero,
pero lo mismo son.

Son movimientos del aire,
como lo son del corazón;
¿quién podría doblegarlos?
¿tal vez mi corazón?

¿Habré de mantenerme impasible,
dejar al aire pasar,
mantenerme en mi ritmo,
obviar su paladar?

Que, paladar sería tanto
la palabra como la intención;
aquello que el aire trae
y el sabor de su intención.

Por eso es que enmedio,
en el centro del camino,
se puede el aire alcanzar
y dejar su paso y su destino.


El Anciano De Chao Chen:

Me alegra tu pensar,
tu avanzar por el camino;
seguro hayas el agua
que apague tu sed, hijo.

Espero, otro día, encontrarte
en este cruce de caminos;
¿traerás contigo te, agual, sal y vino?
(102 versos)

Verónica García-Melero

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La Escalera.

Fe es dar el primer paso, incluso cuando no ves toda la escalera.

Martin Luther King
Narrador:

Estaban dos sabios andando
por en medio del camino,
hablaban de las injusticias
hablaban del desatino.
Estaba la conversación-------------------------------05
en su punto álgido
cuando se apareció entre ellos
la “eternidad” en un salto
.

 
 Dror:
 
 ¡Pero son tantas culturas!
 ¡Hay tanto saber!-------------------------------------------10
 ¡Tantos símbolos y señales!
 ¡Tanto que aprender!

"Que mejor, no digamos nada",
-se dicen los fariseos,
los sacerdotes de los templos,-------------------------15
también se dicen los caldeos-,
"¡no digamos nada!,
lo dejamos para acceder,      
¡subamos, por la escalera, nosotros!
¡a ellos hagámoslos caer!"
---------------------------20


Elad:

¡Hola, amigos!, ¿qué tal?
Os venía escuchando,
tanta razón tenéis,
que hasta he dado un salto.

Cada vez que escucho ésto,------------------------25
me parece tan indigno,
me parece tan soberbio,
vetusto, vil y enfermizo;
que suelo quedarme parado
pero hoy, de un salto, he venido.----------------30

He venido a escucharos,
a recordaros el parasiempre,
a recordarlos la eternidad,
a refrescaros la mente.


Carmiel:

Pues veníamos hablando---------------------------35
del Pueblo de Dios,
que Israel somos todos
los que lo buscamos en amor.

Que, no importa hoy día
ser de una religión u otra,-------------------------40
de una filosofía o cultura,
bajo una u otra norma.

La viña de Dios es,
como la que hablaba Cristo,
cizaña y trigo nacerán,-----------------------------45
esto se hace preciso.

Así es que con una ojeada se ve
qué, de entre todo, es trigo;
guadaña que guarda Dios
para segar todo, salvo sus hijos.-----------------50


Elad:

Muy acertadas tus palabras,
¡cómo no lo iban a ser, hijo!
Si su promesa está en el amor
y en todos sitios es el mismo.

No hay que dar tantas vueltas-------------------55
al asunto de la evolución,
quererte para amar a otro,
y amar a toda la Creación.


Podrán llamar al origen el Uno,
otros lo llamarán Universo,-----------------------60
otros pondrán nombre a Dios;
recordad: Dios, YHVH , es eterno.

Y por igual lo son sus promesas,
éstas son desde el principio,
éstas son para siempre,------------------------------65
éstas son para el día
que traiga el amor, ¿habrá muerte?

Que, muerte hay siempre que
aquellos que quieren estar arriba
empujen a patadas a los demás------------------70
para que no suban la cima.

Unos vividores son
que, a espensas de los humanos,
se dan la buena vida
y no le viene de sus manos.

¿Habrá de venir un castigo--------------------------75
para aquellos oportunistas,
para los hacedores de mal,
para los que se suben arriba,
para los que se hacen superiores,
para los que pisotean a los hombres,-----------80
para los que, por preservar su poder,
hacen de todo, hasta aberraciones?

¿Habrá de venir un castigo
para aquellos divisores,
los que se quedaron con la sabiduría,----------85
los que la mezclaron en horrores?

¿Habrá de venir un castigo
para los que doblegan a las gentes,
para los que las engañan y maltratan,
para los que, en todo, mienten?--------------------90

¿Habrá de venir un castigo
para los que confunden a las personas,
para los que los programan en malediciencia,
valiéndose de aberraciones?-----------------------95

¿Habrá de venir un castigo
para aquellos que son avaros,
para los que en su egoísmo se quedan
con el sudor de su trabajo?

¿Habrá de venir un castigo-------------------------100
para aquellos imprudentes
que engañan con sus intenciones
y la salud les quita a sus gentes?

¡Ay!, ¡cuánto es que voy a reirme!---------------105
¡Cuándo llegue la gracia de Él!
¡Sabiduría prefigurada!,
¡ésta viene con Él!
El Espíritu Santo
la más sabia de todas las cosas,-------------------110
sabe posarse en su juicio,
así, las marcará todas.

Claro que podría ser todo
tan grande y diferente,
si ponen la abundancia al servicio---------------115
de aquellos que la merecen.
Y, ¿quiénes merecen ésto?
¿No serían ahora las gentes?,
¡qué vivan tranquilos con todo!,
¡en el flujo de la economía deviene!---------------120

Se puede sacar de la nada
para atosigar y oprimir,
de la misma manera se puede
para la abundancia y el buen vivir.


Dror:

Ésto que dices me parece---------------------------125
de lo más liberador
quitarnos de encima un yugo
y el yugo ahora hacerse dador.

¿Querrá hacerse, el yugo, distinto;
querrá hacerse, el yugo, dador?----------------130
Éste sería el gran cambio para todos,
todos viviríamos en amor.

Amaríamos a nuestros líderes,
los abrazaríamos con emoción,
tiempo habría para la gracia,-------------------135
la familia y la bendición.

Tiempo habría para nuestras aficiones,
para emocionar el corazón;
¡claro que parece un sueño!
¿Se hará, este sueño, dador?---------------------140


Carmiel:

La verdad es que es impensable,
un giro de esta embergadura,
eliminar derrepente tanta
aberración, mal y hartura.

¡Qué la hartura sea otra,--------------------------145
qué la hartura sea digna,
que se pague con amor,
con Ai, la nueva libra!


Elad:

¿Por qué no iba a ser posible
esperar un cambio en los líderes?-----------150

Cuando se da en abundancia,
ésta se torna a tí,
el amor de lo que se da,
se dobla en su recibir.

Y cuando todo se para,----------------------------155
y también hay que reparar,
se empieza con el corazón primero,
a éste le viene heredad.

¡Poner el amor primero!,
¡poner a la humanidad!
,---------------------------160
solo puede tener del Dios del Cielo,
de todas, la mayor bondad.

Verónica García-Melero

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