





Por Verónica García-Melero

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Cuento 25. Shalomeh: el Agregado (Musaf)-.
Jair:
Claro me ha quedado
lo que es el “Recibir”.
Desde luego, está en nosotros
el poderlo vivir.
Shalomeh:
Así es, se le vive. (05)
Pues, en los libros no está.
Mas, sí te hará abrirlos
para poderte enseñar.
No tienes que esforzarte,
en tu vida aparecerá (10)
el Susurro Divino:
la Cábala, sin más.
Y es que está unida
a las Divinas Palabras.
Mas, no es cuestión de estudio, (15)
te las revela el alma.
Nace en la esencia
del Shemá Israel,
un estado de conciencia
donde habita Él. (20)
Te pide que lo escuches,
que le prestes atención.
Que lo sientas en tu alma,
en tu mente y corazón;
esto es lo primero (25)
para Recibir su Bendición.
¿De qué te sirve ser erudito
de los libros que el Tanaj guarda,
si no lo quieres con todo tu corazón,
con toda tu mente y tu alma? (30)
Y cuando lo quieres, lo vives,
lo vienes a conocer.
Completa se hace la columna
que yergue todo tu ser.
Y lo sientes, lo percibes, (35)
lo logras comprender.
Entiendes su Poderío,
Todo lo puede Él.
Entiendes que está en Todo,
porque Todo es Él. (40)
Formador es de las cosas,
y “En el Principio” lo es.
El hecho de que mencione
el Shemá Israel
tu mente, corazón y alma (45)
para conectarte con Él,
para sentirlo, para vivirlo,
para hacerte entender
que Él te guarda, lleva tu carga,
tú nada tienes que hacer; (50)
no es una mención a la ligera,
como para que suene bien;
pues, es el camino a Su Casa
y sólo en la Luz vive Él.
Tres dimensiones forman (55)
tu corazón, mente y alma;
son el Agregado donde se encuentran
todas las luces que Él guarda.
La Luz vendrá de arriba,
y en todas las direcciones, (60)
para hacer que te eleves;
tu fundamento las forma.
Es importante Iesod
para abstraer la importancia
del equilibrio del ser (65)
que el Santo, por ti, guarda.
En tu vida está tu alma,
¿dónde si no podría estar?
Es un soplo divino que te aviva
y hace tu ser, en verdad. (70)
Y en la vida que tu vives,
en tu vida, igual, está.
Es por esto que las Diez Palabras
para enderezarla están.
Si no yergues tu Fundamento, (75)
nada tienes que hacer.
Solo seguir autómata,
viviendo ajeno a Él.
Mas, la Divinidad que tu alma guarda
tarde o temprano te sorprenderá (80)
y te hará ver que eres algo más grande
de lo que creías pensar.
Es el impulso por la vida
lo que lo viene a gestar;
así es como tú me vives, (85)
así tu alma será.
Luego, el Fundamento,
lo que Iesod llaman,
es en todos fundamental
para hacernos crecer arriba (90)
y desarrollarnos, además.
Eros, aquí, es mucho;
es el impulso de vida,
está en nuestra naturaleza,
y pronto se nos olvida. (95)
Así es tu sexualidad,
así es tu equilibrio.
Cuando sacra la comprendes,
es que, Jair, te has erguido.
Jair:
Háblame de la mente, (100)
háblame del corazón
para que entienda el Agregado,
para que entienda mi formación.
Shalomeh:
Antes de seguir con esto,
quiero recordarte Jair (105)
la de doble vida que anda suelta
amedrentando el vivir.
Doble vida que se solapa
en hacer una apariencia,
debajo lleva aberraciones (110)
que apagan la Luz interna.
Oscuro es el caminar
que aboga por la doble vida,
parecen buenas personas
terminan siendo la crueldad misma. (115)
Y, en su doble vida,
su fundamento
los termina por quebrar.
Miedo tienen a lo que hacen,
no se acepta en sociedad. (120)
Mas, más allá del ojo ajeno,
está el ojo interior.
El alma sabe lo que hace
y se apaga, mi amor.
Jair:
Sigue, te estoy entendiendo. (125)
Explícita no has de ser.
Con lo poco que me has dicho
te he logrado comprender.
Sigue con el corazón,
sigue también con la mente. (130)
Intrigado estoy con el Agregado
que, en la Luz, bien me prende.
Shalomeh:
La mente está en tus manos,
está en tu quehacer.
Así es que tú haces, (135)
así es que piensas, ¿ves?
Luego, hemos de cuidar
lo que hacemos, lo que decimos,
pues el tiempo lo que nos trae
es, en ello, repetirnos. (140)
Y si nos repetimos,
¿qué podemos lograr?
Lograr primero conductas
que terminan por enquistar
un modo de hacer las cosas (145)
y forjar la personalidad.
Luego, la mente preclara,
la mente en tu bondad.
Que lleve siempre tu ritmo
y deje las cosas pasar. (150)
Mantén siempre tu pensamiento
focalizado en tu amor,
en tu crecimiento, en tu deseo,
en, también, tu aspiración.
Doblegarás contratiempos, (155)
doblegarás el pesar ajeno
que no soporta tu brillo
porque oscuros son ellos.
Dales también la capa,
dos millas camínales; (160)
sigue implacable en tu ritmo,
haz una canción con él.
¿Entiendes lo que te digo?
Háblame Jair, ¿qué ves?
Jair:
Veo la importancia de mis palabras, (165)
la importancia de mi silencio,
la importancia de lo que elijo,
de lo que deseo y anhelo.
Veo en ello mi voluntad
doblegada en mi amor, (170)
no permitiendo que me aparten
de mi camino hacia Dios.
Veo mi camino a la Luz,
veo, en los contratiempos,
seguir con mi mente serena (175)
reflejando lo que en mi ser siento.
Veo en mis manos
aquello que, luego, pienso.
Más me apego a mi camino,
más revelo lo Divino adentro. (180)
Luego, fundamental es mi ritmo
para mantener mi quietud
y forjar mis conductas,
mi camino, mi Luz.
Shalomeh:
Ahora falta el corazón. (185)
Ahora falta rodear
la luz que en ti se halla
con lo que adentro de ti está.
El corazón es la clave
para alcanzar el equilibrio: (190)
domina tus emociones
y te hace distinto.
El corazón es la llave
de la Luz encontrar,
solo el corazón puro (195)
la viene a hallar.
Y el corazón puro
en todos puede estar,
si con él es que me piensas
bien erguido me andarás. (200)
El corazón está en la Palabra,
es en sí un conectar
con la Luz, con la Providencia,
con dejarla en tu vida estar.
Cuanto más avances (205)
por el camino de la Luz,
más entenderás la estrella
que brilla en tu quietud.
Entenderás la Divinidad
que en ti se halla guardada; (210)
sólo querrás crecer
cuidándola, mimándola.
Entenderás la Unidad,
entenderás el Amor;
la importancia de ser Justo (215)
en tu camino con Dios.
Y es que Dios todo lo puede,
la carga te lleva Él.
Lo sobrenatural comprende,
en el milagro se ve. (220)
No quieras explicar el mundo
con los solo cinco sentidos,
todos albergamos más
y en la Luz está su sino.
El mundo del alma es vivo, (225)
está por la paz,
por el amor, por la Gloria,
por la abundancia, sin más.
Está por tu fuerza,
está por tu salud, (230)
por tu vida sosegada,
por toda tu virtud.
Y la virtud es la potencia
que alcanza tu ser
cuando logras encender la lámpara (235)
que hay dentro de tu ser.
יהוה es fascinante,
todo lo puedes con Él.
Es la Luz en tu pensamiento,
en tu alma, en tu ser, (240)
en tu corazón, para que me comprendas,
el Agregado contigo es.
De la tierra de esclavitud te saca,
te saca, entonces, a otro nivel.
El nivel es el mundo del alma, (245)
en tu corazón lo puedes ver.
La Cámara Secreta del Corazón
aquí es donde se halla:
es el Agregado que se unifica
con tu corazón, mente y alma. (250)
Recuerda el Shema Israel,
recuerda escucharte.
Recuerda que estás unido
con esta Luz que en ti nace.
¿He de preocuparme (255)
porque me quieran apagar?
¡Todo a mi paso enciendo
y revelo su verdad!
Y si hubiera mucha oscuridad
alrededor, donde habito, (260)
יהוה hará ver mi Luz,
ese es mi destino.
Cuando con יהוה caminas
nada tienes que temer.
Sólo he de sentirlo (265)
y dejarlo hacer.
Y la promesa de יהוה es eterna,
su promesa, Jair, es fiel.
En el amor es que lo vivo,
amor me trae Él. (270)
Pueden hacer lo indecible
para, apagarme, intentar;
pero, la Luz de Dios es una,
vive y late en la Unidad.
Y cuando se enciende, (275)
abres una puerta,
un abismo colosal,
que todo lo transforma,
hasta donde quieres estar.
Mas, a todo le llega su hora. (280)
A todo le llega su cambiar.
Y no hay cambio más grande en el mundo
que el que nace del, adentro, mirar.
La Luz todo lo cambia,
la Luz, vida, es. (285)
Y nuevos Cielo y Tierra
es lo que logramos ver.
¡Qué grande como todo cambia
cuando venimos a despertar
en entender que somos alma (290)
y Luz Divina, además!
Miles de millones somos;
luego, no pueden contener,
unos pocos, el destino
de lo que es Jerusalén. (295)
Es el fundamento de paz,
esa es nuestra naturaleza.
Es el Iesod de Luz,
es la Luz en tu cabeza.
Todos los ángeles (300)
conmigo están.
Esa promesa queda grabada
en un canto además.
El Salmo noventa y uno
de ello da fe, (305)
un mandato acerca de mi ha dado
para que me guarden muy bien.
Lo invoco y me responde,
está en mi día a día,
en la angustia me acompaña (310)
y, ahora, por mi dicha,
es que me libra y me glorifica,
largura de días me da,
me hará ver su salvación,
ese es mi sino, sin más. (315)
Por Verónica García-Melero
...Shema Israel....


















































































































