






Por Verónica García-Melero
…después de la tormenta siempre llega la calma y la mariposa….


Cuento 23. Shalomeh: el tronco sin cincelar-.
Al que es como un valle acogedor el Te constante le será suficiente y volverá a ser un tronco sin cincelar. Fragmento del Epigrama XXVIII, El Libro de “El Tao”, Tao-Te-King, Lao-Tsé
Shalomeh:
Ahora que se ha secado el suelo
acércate aquí, mi Jair,
vamos a salir al valle,
algo te quiero decir.
Vamos a recorrer la ladera, (05)
mientras podemos hablar
y tomar el Te que nos espera,
¿éste cómo sabrá?
Jair:
¿Será el Te constante
si el valle es acogedor? (10)
¿Será suficiente la medida?
¿Habrá para los dos?
Shalomeh:
El suelo que limpio ha quedado
pronto se vuelve a ensuciar,
esa lección es primera... (15)
siempre se ha de limpiar.
Mas, hemos de cambiar el agua,
hemos de ungirla también,
con la esencia con que limpiamos
la humedad huele bien. (20)
Ahora, cuando se seca,
el aire por encima pasó...
y la temperatura que hay afuera,
y también el calor,
han hecho que se desvanezca (25)
la humedad...de un volón.
Esta es la constante,
siempre sucede así:
se limpia porque está sucio,
se vuelve luego a empercudir. (30)
Esta sucesión sempiterna
hace a la limpieza así;
no puedes dejar de inclinarte
los rincones se quedan ahí.
Luego, limpiar es femenino (35)
lleva en la inclinación
la alabanza por el orden,
lleva también esplendor.
Mas, asir la fregona fuerte
o el paño, mi amor; (40)
han requerido de tu dominio
y, también, de tu acción.
Este aspecto masculino
que la limpieza lleva,
hace que sea bondadosa (45)
y justa, toda ella.
Esta metáfora del cubo
y del agua que contiene,
del fregasuelos que añadimos
y del paño para que llegue, (50)
no se hace completa
si es que no contiene
el equilibrio de la derecha
y de la izquierda que tiene.
En este camino hebreo (55)
que seguimos para crecer
hemos de ver geometría,
toda la Merkaba en él.
La Merkaba en sí es cubo
y toda su geometría contempla; (60)
el Árbol, por el que subimos,
de la Vida es su ciencia.
No hemos de extrañarnos
si nos ponemos a comparar
expresiones geométricas (65)
que, por igual, dentro están.
Jair:
Te preguntaba por el Te,
si será suficiente...
¿Habrá para los dos?
No se si me entiendes. (70)
Shalomeh:
Claro que te entiendo,
¿me entiendes tú a mí?
Hemos llegado a la geometría
y el Te ves aquí.
No es que chochee (75)
e insista con la fregona.
"No me piséis lo mojao"
es matemática toda.
Es una frase muy de madre
seguro la has escuchado ya, (80)
más lleva el rigor de la fuerza
que se ha puesto al limpiar.
También lleva la dulzura
del quererte cuidar...
¿Por qué se limpia la casa? (85)
¿Para qué será?
No quiero ser machista,
solo es memoria histórica,
una frase que revela
cómo ha sido la historia. (90)
Porque limpiar es masculino,
aunque, ¿se deja para el coche...?
Espero que cambie todo
y no lo tengan por reproche.
Que todos podemos ver (95)
que para todo valemos,
y limpiar lo hacen los hombres
y las mujeres, como vemos.
Jair:
Pues, háblame de la geometría,
la que encontramos aquí; (100)
el cubo ya lo he abstraído...
¿Qué te podría decir?
Shalomeh:
El Cubo del que hablamos
la matemática toda es,
dibuja todo lo que vemos (105)
y lo que está por nacer.
Mas, comprender su funcionamiento,
que es lo difícil aquí,
requiere de algo sencillo
cómo te he dicho yo a ti. (110)
Está en el equilibrio,
en el arriba y abajo está,
está en izquierda y derecha
y en cada punto cardinal.
Cuando lo aplicamos en nuestra vida (115)
éste nos hace contemplar
que no solo somos carne
somos espíritu, además.
Y alma, que es lo que más somos,
la tenemos que elevar, (120)
ese es el propósito
en nosotros: la Merkabá.
En Geometría Sagrada
todo dicho está,
son matemáticas divinas (125)
no hay tanto que pensar
pues se piensa cuando se recibe
y te movió el otorgar.
Querer tú elevarte
ese es todo su empezar. (130)
Jair:
Comprendo lo que me dices,
así es que podré yo ver
que en la geometría toda
toda cultura se ve.
Así es que indagando (135)
buscando su origen
llegamos a lo vetusto
y para qué existe.
Es un conocimiento primero,
en nuestra conciencia se ve; (140)
mucho tiene el lenguaje hebreo
en todo esto que ver.
Y, claro, si lo que he vivido
se mezcla en la confusión
es de entender que en la simpleza (145)
se halle la solución.
El equilibrio del que hablas
que en nosotros es expresión
requiere de los dos principios
conjugarlos con dicción. (150)
Shalomeh:
La bondad y la justicia,
la misericordia y el rigor,
lo masculino y lo femenino
los dos, los dos.
Cuando más has evolucionado, (155)
más tu puedes ordenar
los ejes que hacen el cubo
dejas ya de pensar.
Entenderás la vacuidad toda,
entenderás que en lo ternario (160)
es que se equilibran los extremos
y se hace el Árbol, mi amado.
Por eso, no hay que querer empestiñarse
por tanto, tanto saber.
Cuando te mueve tu crecimiento (165)
en tu humildad se ve.
Todo se revela solo,
nada tienes que hacer;
solo querer quererte
y querer crecer. (170)
Cuando creces
hacía arriba subes,
es tu propósito aquí.
Empezará todo a ordenarse
serás más y más feliz. (175)
El amor es la semilla
que hace este árbol crecer,
la paciencia son sus frutos
y elevarte por él.
Llegarás a las ramas todas, (180)
todos sus frutos tomarás;
y lo harás sin esfuerzo
nada haces, todo harás.
Jair:
Entiendo que insistes
en dejarme yo llevar (185)
por el soplo que hay en el viento
y por sentir la humedad.
Y por conocerme a mi mismo,
por mis dos partes equilibrar,
conocer que soy masculino (190)
y lo femenino cultivar.
Así, seré como el agua, como el agua yo fluiré;
como un torrente que sigue todo su curso, seré.
Shalomeh:
Ese es el Te constante
el que hay en todas las cosas, (195)
fíjate en el que hay en el valle,
su agua es deliciosa.
Como un torrente es solo
el que es como aquel
que ha conservado en su camino, (200)
siendo constante, el Te.
Es quien friega el suelo,
sin importarle el porqué,
si hay más o menos mugre,
solo lo limpia y bien. (205)
Ha hecho del camino
algo que le es asiduo,
se siente, aún caminando,
con descanso vivido.
El camino le es encanto, (210)
el camino le es placer,
vacación es cada día,
asueto es todo él.
El camino es descanso,
el camino es liberación, (215)
el camino es detenerse
y pararse, mi amor.
Mas, no importa la piedra,
toda piedra transforma él:
el que camina por el camino, (210)
el de rosas, solo él.
Parece que es tortuoso,
mas, la paz vive en él;
una paz que se hace estado
y se queda con él. (215)
Con el caminante,
el que hace el camino,
otro no puede ser;
ese Te constante, todo,
¿qué podría hacer? (220)
Devolverte a tu pureza,
a elevar todo tu ser;
te sientes rejuvenecido,
nada tienes que temer.
Curioso es qué te hace, (225)
también te hace explorador;
mas, no contemplas el daño
ni tampoco el dolor.
Así el que camina
con un Te constante, (230)
como un recién nacido es,
vuelve entonces a su madre.
Esta sensación plena
de amor y protección
es la que se logra (235)
en este Tao, mi amor.
Jair:
Has de conocer lo blanco
y lo negro cultivar,
las flores más hermosas
¿cómo se pueden lograr? (240)
Son solo aquellas, Shalomeh,
que crecen en la adversidad.
Entendemos la importancia del blanco
solo cuando el negro es que está;
esa es la evolución caminando (245)
y caminando se logrará.
Ahora entiendo esos extremos,
ahora entiendo su conciliación,
no puedo saber qué es el brillo
ni tampoco qué es resplandor, (250)
si no hay una oscuridad en la vida
ni tampoco en mi habitación.
¿Qué es aquello que cultivo
cuando cultivo lo negro?
Es apreciar que me ha enseñado (255)
a avanzar en lo que ahora tengo;
es valorar su importancia
para el brillo que he conseguido,
es no dejarlo en el desprecio
sino tenerlo contenido. (260)
Es apreciar sus enseñanzas
y cómo me hacen cambiar;
y saber porqué hay brillo,
se brilla en la oscuridad.
Es contraponer dos puntos, (265)
alcanzar su vacuidad;
este equilibrio alcanzado
un modelo será.
Shalomeh:
Así, el Viejo Maestro
nos venía a decir, (270)
que modelo es que se hace
quien lo logra al fin:
conocer lo que es el blanco
y lo negro de aquí.
Del Te es que se hace, (275)
eso te vengo a decir,
eso te dice el Maestro,
y él te lo dice así:
Quien modelo es en la vida
ha logrado blanco y negro fundir, (280)
del Te constante se ha hecho
y volverá al infinito, ¡sí!
Ha conocido los honores
y ha cultivado la humillación;
estar en conocimiento del Te (285)
trae todo esto, mi amor.
Como todo esto conoce
y cultiva, igual,
es como un valle acogedor,
así es, así será. (290)
Esto le será suficiente,
ha entendido su paz,
como un recién nacido es,
como un tronco sin cincelar.
No se disgrega de su objetivo, (295)
ha entendido su esencia,
ha entendido la importancia
de elevar su conciencia.
Vive confiado,
el Infinito se mueve con él; (300)
de nada ha de preocuparse,
de todo lo libra Él.
Y moverá a todos en el camino,
¡tanta paz vive en él!
¡Tanta perfección en las cosas! (305)
¡Tanto equilibrio se ve!
¡Tanto amor, tanta abundancia,
tanta tranquilidad!
¡Tanta mesura y equilibrio!
¡Tanta justicia y verdad!... (310)
que anima a todo el que conoce
a que camine igual.
Mas, no cómo él lo hace,
esto es imposición,
es doctrina, es un dogma... (315)
eso es disgregación.
Invita a que contemples
la importancia del camino;
ninguna huella deja aquel
que bien camina su camino. (320)
Luego, el camino es único,
tiene la impronta personal;
tiene la experiencia vivida
y la que por vivida estará.
Tiene sus propias piedras, (325)
peñones tiene, además;
cada uno ha de tomarlos
y saberlos refinar.
Más te disgregas, más te desgastas,
más te separas del tronco... (330)
Entender lo que te he dicho
es entender el Tao, todo.
Jair:
Ponme un ejemplo ahora,
que yo te entienda, mujer.
Algo que mejor explique (335)
cómo al tronco volver
para lograrte impecable,
sin que te toque el cincel.
Shalomeh:
Muy breve es el Maestro,
bien se le puede entender; (340)
disgregarlo es crear herramientas
o utensilios, también.
Así es un gobierno,
se disgregan de él
las herramientas que moldea (345)
a base de golpe y cincel.
Éstas se dispersan,
hasta se quieren hacer él,
se quieren hacer como el tronco
cuando provienen de él. (350)
Se quieren elevar sobre el tronco,
quieren, del tronco, el poder:
y son herramientas creadas,
lo inerte es que es.
Se han tallado abalorios, (355)
¿te lo quieres creer?
Y envoltorios de justicia
a los ojos se ven.
Mas, solo son envoltorios,
ni siquiera herramienta son; (360)
los han creado como caramelos
pero amargos es que son.
Relucen solo por fuera,
por dentro oscuros son;
son serrín bien presionado (365)
y, para el hombre, prisión.
Los utensilios que ha creado
funcionarios es que son;
¿están por el orden y justicia?
¿están por hacer presión (370)
y hacer más caramelos
para quitarte luego, mi amor?
El tronco que más se talla
más es que se debilita.
Tiene, la talla a lo grande, (375)
quebrar el tronco del que se quita.
Ni sirven sus funcionarios,
ni sus abalorios tampoco
para hacer prevalecer el orden
y la justicia del tronco. (380)
Que veamos en bosque tras bosque
a tanto árbol caer,
no quiere decir que despertemos
y no los dejemos crecer.
Porque cuando el hombre despierta (385)
y ve el camino a sus ojos,
sabe qué es justicia, qué es orden,
...y si hay poco.
Sabe crear un futuro,
en la mente es que empieza; (390)
así es todo lo que se crea,
empieza siempre en la cabeza.
La visión es sabiduría,
es la vida también,
es un impulso de supervivencia (395)
que arrastra, por el bien,
el futuro y lo hace presente,
como se lo imagina él.
Se ha imaginado porque ha visto,
y porque ha olido, también, (400)
la importancia que en la paz se halla
y que para su simiente le es fe.
Y ha escuchado a la abundancia,
diestra es la riqueza;
ha escuchado, igual, al dominio, (405)
sabe escuchar la siniestra.
Ha escuchado, en equilibrio,
y deliciosa es la canción;
¿por qué no volver al tronco
y dejar la disgregación? (410)
Quien busca orden y justicia
desde el sendero de la bondad,
sabe aunar a un ejército,
sabe la vara tomar.
Ni es draconiano, ni es blando, (415)
sabe al corazón llegar;
promueve el sentido del orden,
sabe hacer ver la verdad,
sabe hacer ver qué es soberanía
sabe al pueblo elevar (420)
y reconocer que son raíces
y por lo que el tronco está.
El pueblo son raíces,
¿para el árbol qué es lo que son?,
¿acaso no crece el árbol (425)
porque comida tomó?
Son aquellas que profundizan,
que hacen toda función;
fijan el árbol al suelo
y le son elevación. (430)
Le hacen crecer las ramas,
le proveen la floración...
¡Qué grandes son las raíces!
Ellas son el pueblo, mi amor.
Si las raíces es que perciben (435)
que aquello por lo que están
se está consumiendo poco a poco,
pero cada vez más,
y sienten que no elevan
aquello por lo que están; (440)
son sabias las raíces
y dejan, de repente, de buscar.
Ellas secan el árbol,
ellas le son acabamiento,
se han esforzado en amor, (445)
pero como han logrado lo que te cuento,
se han entristecido las raíces
ya no quieren el alimento.
Así de importante es el pueblo,
para el árbol le son raíz; (450)
el tronco que ellas elevan,
si no sabe a la una seguir,
es que se desgasta y se quiebra.
Esto siempre ha sido así.
Por esto, el sabio dirigente (455)
sabe poco de cincel;
no talla el tronco para nada
y todos trabajan con él.
Trabajan sus funcionarios,
sin crear separación; (460)
el pueblo, que le son raíces,
le son todo sustentación.
Y la abundancia que todos hacen
en la copa la puedes ver:
lleno está de frutos el árbol, (465)
no toca al tronco, el cincel.
¿No es instintivo el querer sobrevivir?
Eso es volver al tronco, sin cincelarlo, es así.
Jair:
Ahora, si yo te hablara
con esta Geometría Sagrada... (470)
veo en el tronco el fundamento,
veo también la belleza
veo en la copa el fruto
de tan grande proeza.
El árbol con fundamento (475)
esplendoroso es que es;
la savia sube hacia arriba,
las raíces trabajan bien,
refuerzan con su alimento
al tronco que le es sujeción; (480)
el fundamento de su gobierno
está por la construcción.
Está por el crecimiento,
también la superación.
Robusto es que se ha hecho, (485)
anillos con el tiempo más
dibuja la madera toda
que lo hace elevar.
Y florece, como ninguno;
es justo y es verdad, (490)
¡qué de belleza en la abundancia
que en toda su copa está!
No cesa de dar frutos,
cada vez tiene más.
Han venido a posarse, (495)
a las aves les gusta más.
Hasta abejas hacen sus nidos,
dispuestas, siempre, a florar.
Shalomeh:
Ese es el crecimiento
del árbol del esplendor; (500)
es un árbol verdadero
de justicia y amor.
En el lenguaje de estas ramas
no te olvides de las raíces,
son las primeras que tienes (505)
son las primeras que vides.
Por Verónica García-Melero
...después de la tormenta siempre llega la calma y la mariposa....


































































































