





Cuento 15. La Piedra-.
Narrador:
Ahora se han detenido,
Lao-Jun y Nathanael,
en el cauce de un río,
pues, sed parecen tener.
05 Han tomado unas hojas,
las han tenido que cortar
y de una piedra se han valido
para poderlas sacar.
Las han acomodado en las palmas,
10 han creado una concavidad
y las han rizado con destreza,
el agua no se viene a escapar.
Lao-Jun:
¿Has caído en la cuenta,
en la cuenta, Nathanael,
15 de lo que da de sí una piedra
cuando la coges con fe?
Un guijarro afilado
nos ha valido de navaja
al asirlo con destreza y tirar
20 para hacer esta taza.
Desde luego que la piedra
mucho, mucho da de sí.
Mas, el mucho, mucho es que se mira
si antes te miras a ti.
Nathanael:
25 Entiendo a lo que te refieres,
a considerar lo que hay en nosotros,
las virtudes que poseemos,
actitud y aptitud, aquí, son todo.
Hay que tener actitud
30 para decidirnos por las cosas;
aquí reside la determinación
que la persistencia logra.
Luego, me parece importante
considerar nuestra voluntad.
35 ¿Habrá de gustarme la cosa
para la piedra tomar?
¿Habré de verle yo belleza
para venirla a desear?
Lao-Jun:
¿Y qué me dices de tus habilidades,
40 de saberlas abrazar?
¿Se las abrazará valorándolas?
¿En el valor es que estará?
¿Y es el valor la riqueza,
es el valor la medida?
45 ¿Cuánto pesa la piedra
para esta cabida?
Porque el valor que,
a las cosas, damos,
¿está en la dificultad a su acceso
50 o en cómo es que las deseamos?
Desde luego que el deseo
ya se me ha hecho voluntad,
es querer la cosa que miro
y es quererla, por supuesto, tomar.
55 Hay belleza en el deseo,
hay bondad en quererlo tomar,
mi voluntad por ello se ha movido
y mucho hay, en ello, de habilidad.
Pues, atrás nos echamos
60 si creemos no estar
a la altura de la belleza
de lo que nos viene a enamorar.
Nathanael:
¡Vaya, pero si hay enamoramiento
en mover nuestra voluntad!
65 Hasta el tiempo se nos vuela
y sin quererlo pensar.
Pero, a lo que íbamos,
que estabamos con la piedra,
ésta es la cosa que tengo,
70 mi voluntad: ¿qué hace con ella?
¿Qué hacen mis habilidades
para venirla a testar
y ver en la piedra una cosa
que de mi determinación nacerá?
75 No todos vemos la misma cosa
cuando tropezamos con la misma piedra;
unos solo ven un tropiezo,
otros ponen toda su conciencia.
Y, entretanto, la conciencia ponemos,
80 ganamos en habilidades,
en la aptitud que tenemos.
¿Se forjará la maestría
en tu piedra pulir?
Póngame un ejemplo
85 para lo que le digo aquí.
Me gustan sus ejemplos,
me gusta su aprendizaje activo,
el involucrarte con lo que aprendemos,
poniendo todos los sentidos.
Lao-Jun:
90 Hoy día llaman Mindfullness
a la Atención Plena.
Es un concepto moderno
pero anciano es su dilema.
Es involucrar nuestra conciencia,
95 es desarrollar nuestra voluntad,
entrenar nuestra conducta
por lo que venimos a amar.
Es poner todos los sentidos,
es perderte en el tiempo,
100 es el estado de flow;
fluir con el agua, cielo.
Pero, ahora que lo dices
dibujemos la aptitud,
las habilidades que nos mueven
105 a elegir la virtud
que le sobreviene a la piedra
que en el camino hallas tú.
Así el campesino, que estaba cansado,
la tomó para sentarse, ese fue su regalo.
110 Eso es lo que encontró
para el momento y la circunstancia;
no puso aptitud en ella,
solo observó su ganancia.
Pues, el cansancio es mucho
115 para alcanzar la simpleza.
Una elección bien simple
y bien rápida es ésta.
¿A ver dónde me siento?
Estoy my cansado.
120 En vez de hacerme daño
si me siento simplemente en el campo,
mejor elijo sentarme en la piedra,
por poco, estaré más relajado.
A salvo es que me he puesto
125 de lo que en la tierra es que está;
el barro no me mancha ahora
y lo podrá, tampoco, lograr.
Mucho hay en sentarse en la piedra
y no en el mero campo.
130 Hay una enseñanza transcendente,
a ver si la dilucidamos.
Nathanael:
No siga Lao-Jun, espere.
Esto me ha venido a recordar
algo que, en otro momento,
135 del tao me vino a contar.
Me refiero a la ganancia,
a ser esa su opción;
ha hecho a un lado el movimiento,
ha hecho a un lado su determinación...
140 Luego, su deseo no es otro
mas que el querer descansar;
la gancia sería estar con el Tao
y dejarlo, así estar.
Es un no influir en las cosas,
145 eso es venirse a sentar
sobre la piedra que el campesino
se ha venido, por fortuna, a encontrar.
Esto es el no hacer nada,
es un ejemplo sutil,
150 simplemente en el descanso
veo la meditación, algo así.
Porque, descansar es serenarte
y la meditación no es siempre activa.
A veces quedarnos en blanco
155 como que nos devuelve la vida.
¿Estará el blanco de este momento
en la tristeza, tal vez?
Evadirnos de las preocupaciones,
buscar el vacío del ser.
160 ¿Qué sería aquí el campesino?
¿Qué podría simbolizar?
Lo dejaré aquí, querido,
anda, pon un ejemplo más.
Lao-Jun:
Nathanael sí que profundizas,
165 me gusta mucho eso de ti.
Con poco que yo te muestre
bien tiras del hilo, sí.
Y ahora que del brazo tiras,
ahora que miras tu reloj,
170 te pondre el ejemplo del tiempo,
el de la relojera, ¡como no!
Y no es que venda relojes
con engranajes de cuarzo;
habría dado para bastantes
175 nuestro, por cuchillo, guijarro.
Ella hace creaciones
que vende de manera ambulante,
y camina porque nada busca,
así todo encuentra al instante.
180 Así, iba cansada
de tanto y tan sufrir,
no hubo quien comprara sus cuentos
y la quisieron destruir
con vejaciones y humillaciones
185 ...que no caben aquí.
Porque sus cuentos eran inteligentes,
sus cuentos bien que transformaban
la conciencia de quien los leía,
de sus cuentos se prendaban.
190 Mas, como era grande su hazaña
y no se solastra la empatía,
ni la Verdad, ni el Amor,
ni, mucho menos, la Vida;
es que difamaron a la relojera
195 y ella encontró esta silla.
Sacó la piedra a pasear,
sacó la piedra al valle,
la llevó a cortar el césped
y la acostó por la tarde.
200 Cuidó la piedra con cariño,
vida a la piedra le insufló.
Parece la piedra inerte
pero el Qi vive en ella, amor.
Es el no-ser de la piedra,
205 esta piedra era un cristal
con formas perfectas
que en su estructuran están.
Es como a la taza que hemos hecho
al dibujarla con nuestras palmas;
210 la concavidad que es vacía
es la utilidad de esta taza.
Así, el observar las piedras
como seres vivos
es que nos hace pensar en la energía
215 en que somos luz, mi amigo.
Y la relojera se iluminó el pensamiento
y quiso motivarse esta vez:
cada vez que conseguía un objetivo
le tallaba un trocito en vez.
220 Y terminada, no le bastaba,
ahora la tenía que pulir.
¿Cuál es la enseñanza de este sistema
tan emocional para mi?
El albañil vio en la piedra ladrillos,
225 el escultor,una obra de arte,
el leñador vio en ella un apoyo
donde la leña porder cortarte.
Y la relojera vio en ella vida,
su hijo se lo enseñó
230 una tarde jugando en un parque
esta fue su distracción.
Hasta abrazó a sus piedras
y un besito es que les dio.
Hay que lavar las piedras,
235 ¡vámonos a la Fuente, por Dios!
Por Verónica García-Melero
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