


Golondrina:
Solo me detengo un poco, (105)
he querido descansar.
Pero, viendo que traes compañía,
un poco más me voy a quedar.
Ya sabes cómo es la comadreja,
traspasa el engatusar; (110)
pues, no solo es ladrona,
sino carnívora, además.




Cuento 16. El reno y la comadreja, la comadreja y la golondrina-.
Hijo:
Mamá, cuéntame un cuento
rápido, nada más.
Un cuento que no dure mucho
y lo pueda recordar.
05 Un cuento que valga la pena
tenerlo que repasar
o volver a contar el cuento
al reunirse los demás.
¿Entiendes el cuento que quiero?
10 Anda, ¡invéntatelo, mamá!
Madre:
Y, ¿qué quieres que el cuento tenga?
Dime, por ejemplo, un animal.
Hijo:
Por las fechas, como hay nieve...
mmm, un reno será.
15 ¡Ah! Y también una comadreja
y un ave, además.
Que sea una golondrina,
como la de tus cerillas, mamá.
Madre:
¡Anda!, pues sí que fichas, cariño,
20 Golondrina es que se llama
la caja amarilla y negra,
de cerillas que mamá guarda.
Pues, aquí viene el cuento,
ponle mucha atención
25 a una fábula por el cambio,
una fábula por la renovación,
y por ir más allá de la apariencia
y por extraer lo mejor.
Es una fábula sencilla,
30 escucha hijo mío, mi amor:
Narrador:
En esta fábula breve
una comadreja se ha acercado
a pedir ayuda al reno,
abiertamente, a cambio de algo.
35 El reno se ha extrañado,
la comadreja astuta es,
le choca que en el "a cambio"
no haya timo o engaño, tal vez.
Pues, el reno es muy sabio,
40 y la astucia es que transciende,
por ser sagaz e iluminado,
hasta el lenguaje de las ramas entiende.
Y ha caído desde la rama
a su lomo, esta vez,
45 una comadreja que quiere ayuda
y ayudarlo también.
Comadreja:
Tú bien sabes cómo soy,
a ti no podría engañarte;
ni terminar quitándote del plato
50 aunque parezca acompañarte.
Ves más allá de la apariencia,
y traspasaslo que es la austicia;
no necesitas del engaño
y mucho menos de la usura.
55 Pero, tal vez obvias algo,
y muy positivo es que es.
Yo te traigo el juego,
te traigo la diversión también,
y que te mires hacia dentro
60 para hacerte crecer.
Es una suerte que aquí me tengas,
aunque por ladrona me tengan,
por astuta y lista me entienden
pero también soy esta treta:
65 te reto a seguir adelante,
mientras me ayudas con el frío.
En tu lomo yo me quedo,
así me das, reno, abrigo.
Y, cuando vayas adelante,
70 aunque solitario te encuentres,
recuerda que estoy aquí arriba,
tú hablame, ¿me comprendes?
Porque tu eres, reno, luz,
tu eres valor en la vida,
75 tu eres renovación,
y eres, por igual, alegría.
Pero, cuando tus cuernos están gastados,
abajo te vienes tú;
y resulta que los renuevas
80 por, todavía, más luz.
Así que necesitas que te dé juego,
que te traiga conversación
y que exploremos el camino
mientras hablamos tu y yo.
Reno:
85 Está bien, tu ganas,
ya he aprendido la lección;
no recordaba yo mi fuerza,
ni hasta que soy juguetón.
¿Necesitaré de la inocencia
90 que en el juego puedo encontrar
para reírme mientras avanzo
en este frío invernal?
Eres alegría, comadreja,
eso también hay en ti.
95 Cuando apareces es por algo,
es la Renovación tu fin.
Narrador:
Andaron todo el invierno,
y se adentraron en lo verde.
Cambió el reno sus cuernos,
100 cambió el tiempo de suerte.
Y, migrando golondrinas,
una se vino a posar,
sobre el lomo del fuerte reno,
y donde la comadreja está.
Golondrina:
105 Solo me detengo un poco,
he querido descansar.
Pero, viendo que traes compañía,
un poco más me voy a quedar.
Ya sabes cómo es la comadreja,
110 traspasa el engatusar;
pues, no solo es ladrona,
sino carnívora, además.
Mas, en la cadena de la vida,
ella fue el eslabón
115 que, a nosotras, las golondrinas,
nos llevó a la evolución.
A veces hay pruebas duras
como la dureza de quitar
a tus crías, o matarlas,
120 por brivonería, nada más.
Pues, la comadreja es conocida
por los nidos ajenos habitar.
los huevos es que se come
o hasta a las crías, además.
125 Y, lo peor, aunque ni hambre tenga,
ella siempre te va a quitar
como gesto en el que se subraya
que, de las astutas, es la más.
Mas, la astucia que se celebra
130 como una gran virtud,
no es sino un pan de vergüenza
que le sirves tú.
Se cree que está siendo lista
al venir a cabilar
135 un plan para engañarte y
con el que quererse elevar
sobre ti, sobre tu inteligencia,
así ella cree que es más.
Y, hacerse a los ojos listos
140 porque se engaña, sin más;
es cosa que no es de sabios,
sino de estúpidos, además.
Se mueven en la carencia,
consideran que no hay abundancia,
145 su espíritu es envidioso,
todo lo codicia con sarna.
Para sí lo quiere todo,
aunque ni falta le haga.
La satisface que tú no tengas,
150 por eso te lo quita y te engaña,
¿No es triste esta conciencia
que vive en la comadreja?
Mas, gracias a que la mueve esto,
la mueve también el maquinar,
155 y se maquina siendo juguetona
y sabiendo engatusar.
Total, que sabe la comadreja mucho,
y yo sé porqué aquí está.
Yo, que soy la golondrina,
160 hoy le quiero recordar
que gracias a robar nuestros huevos,
y a nuestras crías matar,
terminamos evolucionando,
terminamos por migrar.
165 Y haciendo con barro bolitas
que venimos a juntar
en sitios que son extremos,
donde no puede llegar.
Como recordamos el esfuerzo
170 por nuestras crías guardar,
benditas somos por el Cielo,
somos en sí Reencarnación.
Somos la Resurrección, la luz,
y bendecimos lo que tocamos.
175 Esto lo conseguimos siendo fuertes,
porque a nuestras crías amamos.
Nos movemos en tiempo de cambio,
nos movemos en los rebrotes,
traemos la luz con nosotras
180 y la vida, reno, ¡y que se note!
Reno:
Gracias por recordarme
cómo somos evolución,
cómo es que nos transformamos
buscando nuestra superación.
185 Hasta transcendemos límites
que escapan de nuestras manos
cuando nos mueve el amor, golondrina,
hasta, con ello, nos renovamos.
Y encontramos un equilibrio
190 que nos hace comprender
que en la dura prueba hay algo:
tu crecimiento, eso es.
Y se crece siendo sabio,
sabiendo balancear
195 lo bueno y lo malo,como en la comadreja,
ella me ha traído felicidad.
Pues, es también alegría
y es, en la adversidad,
extraer la enseñanza con júbilo
200 como quien se pone a jugar.
Gracias por haberos encontrado
comadreja y golondrina en mi camino;
me traéis más de una enseñanza,
la inocencia de jugar y el equilibrio,
205 la renovación y el despertar
y el encontrarme a mi mismo,
sacar alegría en la adversidad,
ver, a cada cosa, lo bonito;
si no extraígo estas enseñanzas,
210 no sería el reno de tu camino.
Recuérdame aquí parado,
trayendo un poco de luz
que desde el cielo es que desciende
para que la veas tú.
215 Soy el resplandor de tu conciencia,
soy, en sí, un gran regalo.
Soy tan fuerte y vigoroso,
soy tan bien apreciado,
que me olvido de que soy renovación
220 y el camino iluminado.
Sé preparar todo te,
toda clase de hierbas conozco,
soy el guardián del misterio,
las llaves del amor yo porto.
225 Hoy te he traído este regalo
y en esta fábula lo atesoro:
sonríe en la adversidad
y aprende jugando en todo.
Por Verónica García-Melero
…escucha la lectura….
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