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MIYU 21: ¿Cómo es el poder del corazón?

La verdadera fuerza reside en el espíritu.

Bruce Lee

Hoy, 7 de diciembre de 2026, recuperamos una breve publicación de 12 de marzo de 2024. Con ella, iremos más allá del poder del corazón, para cuestionarnos sobre él y proponer este interesante MIYU, el 21.

Ahora, considerando nuestro actual MIYU: ¿Cómo es el poder del corazón?, sí sólo atendemos al significado de «cómo», encontraríamos como respuesta en qué medida, cuánto valoramos algo; o lo que es más, por qué motivo, causa o razón; en fuerza o en virtud de qué.

Luego, preguntarnos cómo es el poder del corazón es preguntarnos por: su profundidad, su valor, su fuerza, su alcance, su determinación. su profundidad, su persistencia, su perseverancia, entre otros.

Mas, si nos preguntamos por el «poder», el poder es tener explícita la facultad o potencia de hacer algo; aunque también la facilidad, tiempo o lugar de hacer algo.

En este sentido, encuentro muy certeras las palabras de Lao-Tsé con respecto al «Te» para definir el poder del corazón. Siguiendo esta línea, el «Libro de el Te» nos instruye en la versión primigenia de la palabra «Te», la cual muestra un cruce de caminos con un ojo en el su centro, al igual que «Tao»,pero con el dibujo de un corazón añadido.

Su sentido exacto es «virtud» (en el sentido original del latín, es decir, cualidad inherente o innata de una cosa, no en su sentido moral), «poder» o «potencia». De esta manera, expresa la medida de la fuerza interna de una persona.

Al valor simbólico del ojo que discierne el camino se añade el del corazón, que en la cultura china es la sede de la mente y la inteligencia, de la voluntad y el coraje, además de las emociones y pasiones.

En síntesis, el conocimiento del «Tao» otorga el «Te», el poder de hacer las cosas. En otras palabras, conociendo nuestra forma de ser o manera de hacer las cosas o enfrentarnos a ellas es que alcanzamos nuestro poder o potencia, nuestra virtud, la fuerza interna que poseemos. Algo completamente espiritual.

Suele suceder que, para abstraer esta potencia y manera de hacer las cosas, necesitamos de la interrelación con los demás; así como de la esperanza, valor y fuerza que nos hacen despertar y ver en nosotros mismos. Y, todo, a causa del amor al prójimo. Así, entendemos que desarrollamos nuestro poder, potencial o potencia de nuestro corazón cuando nos otorgamos a los demás. Al percibir este amor y fuerza que nos insufla un ser querido es que desatamos nuestra inteligencia, emociones y pasiones y, por ende, nuestra virtud y potencia. Si bien, otras veces puede desatarse por el amor y pasión que ponemos en nuestros anhelos y deseos. Claro que, generalmente, están supeditados a otorgarnos a los demás, en lo profundo. De otra manera, no desatamos nuestro amor y coraje.

En este sentido, preguntaos porqué os formáis o anheláis emprender alguna empresa, ¿es para vanagloriaros o para entregaros a los demás, sirviendo a los demás?

Es sólo en el amor al prójimo, en el amor a otro, cómo es que sentimos el verdadero poder de nuestro corazón.

Captura de la película: «El niño que domó el viento» (The Boy Who Harnessed the Wind, 2019), basada en la historia real de William Kamkwamba.

A continuación os dejo un vídeo extraordinariamente motivador. Claro que es profundamente motivador si, nosotros mismos, lo personalizamos y lo traemos a nuestras vidas; dejando que estos caballos, que nos empoderan corriendo a nuestro alrededor, se transformen en los anclajes emocionales que nos hacen seguir adelante.

Personalmente, es un vídeo que he personalizado, hace bastante tiempo, con la voz de mi hijo: sintiendo su pureza, su entrega, su esperanza, su deseo, su anhelo y, en pocas palabras, su amor hacía mí. En este gesto de tener presentes aquello que verdaderamente nos motiva es que podemos desatar el poder de nuestro corazón.

Considero inspirador el siguiente vídeo. Ahora, haced como yo y personalizadlo añadiendo palabras que os transmitan aliento, así como anclajes emocionales.

Ahora bien, hablando de anclajes emocionas, cabe preguntarnos: ¿Qué es un anclaje emocional? De acuerdo a la editorial de «Escritos de Psicología» tenemos que:

El anclaje emocional se refiere a la conexión entre una emoción y un estímulo específico. Esta técnica permite acceder a estados emocionales deseados mediante el uso de «anclas». Un ancla puede ser cualquier cosa: una palabra, un gesto o incluso un objeto. Al experimentar una emoción intensa, puedes asociar esa sensación con el ancla elegida.

¿Sabías que el cerebro humano tiene la capacidad de recordar experiencias emocionales? Esto significa que, al activar un ancla, puedes evocar emociones positivas en momentos difíciles. Es esencial entender cómo funcionan estas conexiones para aprovecharlas efectivamente.

Más información en este link.

Por el momento, os dejo con este motivador vídeo, la reflexión anterior y esta última información sobre los anclajes emocionales. Personalizad el vídeo con palabras, gestos u objetos que os evoquen poder, persistencia y amor; y os resultará transformador el siguiente vídeo que tanto alecciona sobre el poder del corazón.

In the desert you can remember your name
‘Cause ain’t no one for to give you no pain
La, la, la la la la, la la la, la, la
La, la, la la la la, la la la, la, la
¿Residirá la fuerza del espíritu en el amor?
El corazón que, amor, escucha,
traspasa el trago en su lucha.

Por Verónica García-Melero.

Con inmenso amor a יהוה y a mi hijo, por hacerme sentir su poder, luz y amor.

Un abrazo a mis Ai!