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La Economía del Aprendizaje de la Educación: hacía un modelo matemático.

La Economía del Aprendizaje de la Educación: hacía un modelo matemático.

“Es más fácil escribir diez volúmenes de principios filosóficos que poner en práctica uno solo de sus principios”

León Tolstói

1. La situación actual de nuestra Educación.

La Estrategia Europa 2020 es la agenda de crecimiento y empleo de la UE en esta década. Señala “el crecimiento inteligente, sostenible e integrador como manera de superar deficiencias estructurales de la economía europea, mejorar su competitividad y sustentar una economía social de mercado sostenible”. En este sentido, para la consecución de los objetivos de su agenda programática, proporciona una serie de indicadores para cada una de las cinco dimensiones en que se artícula dicha estrategia. A saber, éstas son: (1) Empleo, (2) Investigación y Desarrollo, (3) Cambio Climático y Energía, (4) Educación y (5) Pobreza y Exclusión Social (Comisión Europea (Ed.), 2019).

En materia de Educación, se prevé para 2020: (a) alcanzar una tasa de abandono escolar inferior al 10% y (b) conseguir una formación de estudios superiores en al menos el 40% de la población comprendida entre las edades de 30 y 34 años (Comisión Europea (Ed.), 2019). Sin embargo, de acuerdo al informe “Getting Skills Right:Spain” de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (i.e. OCDE), para el estudio realizado en 2016, “España tiene las tasas más elevadas de abandono escolar de Europa” (OCDE (Ed.), 2017, p. 20), aunque “los esfuerzos para reducir la tasa en marcha, con el Plan de Reforma Nacional 2013 que establece los objetivos para alcanzar los propuestos por la Estrategia Europa 2020” (OCDE (Ed.) 2017, p.20). No obstante la valoración proporcionada por la OCDE para 2016, la estadística que nos acerca el Ministerio de Educación y Formación Profesional de las variables educativas de la Encuesta de Población Activa (i.e. EPA) del Instituto Nacional de Estadística (i.e. INE), nos informa que para 2018, la tasa de abandono solo se redujo en un 0,33 por ciento, alcanzando una tasa porcentual del 17,9, como así informan los Archivos de Europaress Madrid (2019).

Con relación al objetivo en formación en estudios superiores, el informe de la CRUE subraya la necesidad de dismitificar la creencia popular de la sobrecualificación de la población española dentro de este intervalo de edad. En este sentido, el 35% de la población dentro de este intervalo logra el objetivo europeo, a un punto porcentual de la media de la OCDE, y a unos 1o puntos porcentuales de las economías más desarrolladas. Amén de presentarse muy insuficiente el porcentaje de población con estudios avanzados, alcanzando una cifra del 9% frente a la media europea del 21% (Bernanrdo, 2017).

La consideración de los estudios estadísticos nos evidencia una realidad que viene de la mano de la información que nos acerca muy diversos profesionales de la Comunidad Educativa. En este sentido, Zabalza (2000), cerca de dos décadas desde su publicación, nos advertía de un gran reto que debería asumir la enseñanza para la próxima década (la ya pretérita): “Mudar el significado que tradicionalmente se ha dado a la docencia” (p. 461), en tanto “en la realidad nos hallamos inmersos en una cultura escolar claramente centrada en la enseñanza” (p. 459). Siguiendo esta línea, algo más de una década después de las palabras de Zabalza, Ruíz (2012), en su tesis sobre trabajo cooperativo en el área de Economia, explora igualmente la necesidad de cambio; así, en la medida que se focaliza la instrucción práctica en la enseñanza en detrimento del aprendizaje, podemos abstraer que parece costar trabajo desprenderse de la metodología tradicional.

Siguiendo esta línea, Ruiz (2012) subraya la necesidad de formar al docente en estrategias o modelos didácticos aplicados que se adecuen a las exigencias que demanda cada Centro. De esta manera, se posibilita dismitificar el concepto de buena escuela enquistado en el Sistema Educativo, dando paso a la apertura de horizontes en el entendimiento de lo que el aprendizaje es y de los beneficios que reporta la interacción profesor-alumno y la focalización de la instrucción práctica en el discente.

Si bien las estadísticas proporcionadas por la OCDE, el INE y la CRUE nos evidencian unos ratios insuficientes en el logro de los objetivos en materia de Politica Educativa Europea, también podemos contar con la reflexión, no sólo de investigadores de la Comunidad Educativa como hemos podido ejemplificar, sino de otros profesionales circunscritos a aquellas instituciones interrelacionadas con la misma. Siguiendo esta línea, Dominguez y Molina (2012) nos advierten de la necesidad de contar con una población crítica, informada y cualificada, que sea capaz de emprender y gestionar proyectos; Robins (1996) nos recuerda la necesidad de acercar los contenidos y competencias clave en que son instruidas las personas a la realidad empresarial, en tanto el aprendizaje adquirido en los centros ha de perfilar al futuro trabajador y/o emprendedor, En este sentido, Pedro Rascón, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), nos advierte que “el cambio social de nuestra era aún no ha sido trasladado a la escuela (Rius, 2010). Igualmente, Robins (1996) se pronuncia advirtiéndonos de que el grado de competencias y habilidades del perfil del alumno se presenta muy alejado de lo que empresas y organizaciones demandan en sus trabajadores. Recordándonos Domínguez y Molina (2012) la necesidad de una implicación coherente de las autoridades educativas para conseguir una población cualificada, que hasta el momento, se presenta parca en dar a luz a una ciudadanía emprendedora y activa.

Por otra parte, con respecto a la formación del docente, Soroa, Gorostiaga y Balluerka (2016), promueven la necesidad de formación desde distintas vías de manera que comporten una mejora de la calidad y de la cantidad de la información recibida, lo que conduciría a una autopercepción positiva sobre su desempeño eficaz y eficiente en su profesión. Igualmente, Bolívar (2019) se cuestiona como siendo nuestro país uno de los que mayor inversión destina a la formación del profesorado dentro de la UE, sea un país con una Educación considerablemente alejada de la de otros países europeos, de tomar el rasero de rankings y pruebas estandarizadas, como lo son las evaluaciones PISA. Parece que no termina de tangibilizarse la formación en las aulas, ¿qué está pasando?, se pregunta Bolivar (2019).

2. Poner a las personas en el centro: de la necesidad a la obligación.

Por otra parte, y recuperando nuestra más reciente actualidad, las investigaciones de la OCDE se circunscriben a la reflexión de los problemas que vienen ejemplificándose desde la década de los noventa y, en este sentido subrayan la urgente necesidad de adecuar la formación educativa a los perfiles de trabajo que ya esperan a la nueva generación en la nueva Industria 4.0 (OCDE, (Ed.), 2019a).

Siguiendo esta línea, el Foro Económico Mundial y Accenture proporcionan un modelo de colaboración para conseguir alinear los nuevos perfiles laborales con los propósitos educativos. Proponiendo para el marco de las Instituciones Educativas, la necesidad de traer a la realidad la aspiración del aprendizaje a lo largo de la vida (aprender a aprender), tomando en consideración la diversidad y singularidad de las necesidades que presentan los trabajadores actuales (Gen Zers). Por igual, para los Gobiernos Nacionales y Regionales, promueven la necesidad de acelerar el crecimiento económico y el incremento de la prosperidad y bienestar para la ciudadanía a través del aprendizaje a lo largo de la vida (aprender a aprender), considerando como factor clave para su consecución, la cooperación entre los sistemas educativo, de mercado laboral y de bienestar social. Por igual, promocionan la necesidad de construir conductas de liderazgo, tanto en instituciones y organismos publicos (entre ellos Educación), como para el contexto empresarial; las cuales articulan en seis dimensiones objetivo: (1) Inspirar con empatía y visión, (2) Innovar con propósito, (3) Apostar por la empatía, humanidad, confianza y transpariencia, (4) Orquestar recursos humanos en pro de la agilidad y el crecimiento, (5) Colaborar a través del ecosistema y, (6) Abrazar la responsabilidad social. Este dinamismo que se recomienda encarecidamente viene a reflejarse en el “White Paper” que proporciona la OCDE, denominado “Conduciendo a través de la Cuarta Revolución Industrial. Poner a la gente en el Centro” (World Economic Forum, 2019a).

Por igual, el Foro Económico Mundial nos provee cómo mirar al liderazgo a través de una nuevas lentes, para ello provee, igualmente, seis dimensiones para el ejercicio del liderazgo en sí, estos son: (1) responsabilidad y rendición de cuentas, (2) sistemas de liderazgo, (3) tecnología de liderazgo, (4) liderazgo emprendedor, (5) liderazgo adaptativo y (6) formar sociedades (World Economic Forum, 2019a).

En adición, desde el “White Paper” “Estrategias para la Nueva Economía. Habilidades como moneda para el mercado laboral”, el Foro Económico Mundial en colaboración con Towers Watson (2019b) nos advierte de la ineficiencia del mercado laboral, en tanto se aleja la adecuación de los perfiles de los trabajadores a las necesidades que va presentando la industria, presentándose el modelo actual rígido y desfasado. En este sentido, se promociona una necesidad urgente en cualificar en habilidades digitales y humanas y sociales a la población. Los modelos actuales, en los que se ha ido adecuando la formación de la población – aquellos orientados a la adquisición de conocimientos – se presentan lineales, requiriendo la formación del estudiante del reconocimiento y comprensión de sus pasiones y motivaciones, en adición de las destrezas y habilidades sociales y humanas.

Podemos apreciar, en síntesis, una problemática en la consecución de los objetivos europeos para nuestra Educación que gravita en torno a la organización, planificación y adecuación, no solo de metodologías de enseñanza-aprendizaje a los perfiles que presentan los alumnos, sino de la alineación de las habilidades conseguidas con las mismas a las exigencias del nuevo mercado laboral emergente, y de la urgente necesidad de poner a las personas en el centro desde el desarrollo y transformación de las claves del nuevo liderazgo.

Estas recomendaciones son el presupuesto en el que redireccionar la política educativa europea, que como expresa nuestra Estrategia Europa 2020, se diseñan como medio para alcanzar el crecimiento inteligente, sostenible e integrador como manera de superar deficiencias estructurales de la economía, así como para mejorar la competitividad y proveer un medio con el que sustentar una economía social de mercado sostenible (Comisión Europea (Ed.), 2019).

3. Antecedentes de la Economía del Aprendizaje: hacia donde caminar.

Este crecimiento inteligente y sostenible es lo que en los Foros Económicos celebrados desde la década de los noventa se promueve como Economía del Aprendizaje. En este sentido, Grobart (2003), advierte que para «la comprensión del actual proceso de globalización, se encuentra el reconocimiento de la innovación y del conocimiento como factores primordiales en la competitividad sistémica y la capacidad del desarrollo a nivel de comunidades integracionistas, naciones, sectores, territorios, empresas, colectividades y hasta de los individuos» (p. 44). Igualmente, subraya que «las transformaciones en el proceso innovativo a lo largo de las últimas décadas apuntan en la dirección de que estas pasan a depender cada vez más de procesos interactivos de naturaleza explicitamente social» (p.45). En este sentido, el Foro Económico Mundial (2019a), subraya, por igual, la urgente necesidad de desplazar el foco de atención en formación, organización, administración, liderazgo y sistemas, a través de la interacción explicitamente social, centrándolo en poner a la gente en el centro. Para ello se requiere de la redirección de empresas, sindicatos, insitituciones gubernamentales y educación en este sentido, valiéndose como primer presupuesto orientador de la necesidad de cambio y transformación en el liderazgo social.

Actualmente, estudios organizados en torno a la Economía del Aprendizaje, como patrón de medida del grado de innovación y socialización de instituciones educativas, nos evidencian la necesidad de impulsar un debate sobre el término innovación para dotarlo de un contenido más amplio. En este sentido, la innovación y las categorías económicas y sociales relacionadas con ésta, han estado en el centro de las discusiones políticas sobre el futuro de la economía y sociedad europeas.

En conclusión, estos antecedentes nos proporcionan una situación crítica en nuestra actual Educación (OCDE, (Ed.) 2016, Archivos Eurapapress Madirid, 2019), que, sujetandose a la agenda programática de la Estrategia Europa 2020, en pro de alcanzar el crecimiento inteligente, sostenible e integrador como manera de superar deficiencias estructurales de la economía, así como para mejorar la competitividad y proveer un medio con el que sustentar una economía social de mercado sostenible, la propia dinámica política para dicha agenda es expresada en términos de Economía del Aprendizaje. En este sentido, Grobart (2003), desde su artículo “Innovación, competitividad, globalización: Políticas de la OCDE y de América Latina en los años noventa”, nos advierte que «las transformaciones en el proceso innovativo a lo largo de las últimas décadas apuntan en la dirección de que estas pasan a depender cada vez más de procesos interactivos de naturaleza explicitamente social» (p.45) como ha ido acercando el Foro Económico Mundial durante las mismas.

En este sentido, estas orientaciones vuelven a ser alineadas hacia la consecución de dicha Economía de Aprendizaje, como respuesta a la necesidad de resideño en lo roles de liderazgo, adecuación de los mismos a los perfiles del estudiante, trabajador y ciudadano, de considerar la cooperación que e espera de Insituciones Educativas, Gubernamentales y de Bienestar Social (OCDE, (Ed.) 2019a, 2019b).

Por su parte, de considerar el diálogo que se viene considerando para con respecto a la Economía del Aprendizaje, Nussbaumer y Moulert (2005) desde su artículo “La Región Social. Mas allá de la dinámica territorial de la economía del aprendizaje”, promueven la necesidad de impulsar el debate sobre el término innovación con objeto de dotarlo de un contenido más amplio y ahondar en su significado con vistas al desarrollo local y regional. Por igual, subrayan como«la innovación y las categorías sociales relacionadas con ésta, han estado en el centro de las discusiones políticas sobre el futuro de la economía y sociedades europeas»(p.96).

Por igual, estos autores nos acercan una visión reduccionista del desarrollo en los modelos de innovación territorial. Para ello nos delimitan el concepto de Modelo de Innovación Territorial (ie. MIT), nombre genérico de los modelos de innovación regional en los cuales juegan un papel significativo las diferentes dinámicas institucionales locales. De acuerdo a Moluert y Sekia (2003), citados por Nussbaumer y Moulert (2005): «Estos modelos comparten un amplio número de conceptos clave que han sido usados en economías regionales o diferentes análisis económicos durante mucho tiempo, o han sido tomados de otras disciplinas, especialmente de las ciencias sociales» (p.99).

Estos autores nos advierten del apego que, a las dinámicas institucionales, estos modelos mantienen. En este sentido, dichos modelos subrayan la importancia instrumental de las instituciones para la reestruccturación económica y para la mejora de la competitividad de regiones y municipios, presentando una debilidad en torno a la mejora y modernización de las dimensiones no económicas o sectores económicos locales; no impulsados por la economía de mercado, salvo que presenten una posibilidad para contribuir al desarrollo competitivo de la localidad.

No obstante, a pesar del apego que presentan estos modelos a las dinámicas institucionales, «los MIT se mantienen fieles a la ontología económica basada en las leyes de mercado y una visión del desarrollo puramente tecnológia» (Nussbaumer y Moulert, 2005, p. 101).

Siguiendo esta línea, y con ánimo de construir la ontología del desarrollo comunitario, se considera como concepto central al término “social”, esto es: la innovación social. En este sentido, y de acuerdo a la literatura sobre MIT, dicha innovación social se presenta subordinada a la innovación tecnológica, direccionándose a la mejora de la competitividad directamente (Nussbaumer y Moulert, 2005, p. 103).

Alcanzado este conocimiento, la proposición de estos mismos autores para con respecto a una nueva teoría de capital y de la innovación que se ajuste a la lógica del desarrollo comunitario como la defendida en su artículo, promociona una teoría que se sustente sobre: (a) la inclusión de la tensión existente entre los intereses provados, colectivos y públicos y la existente entre la satisfacción de las necesidades individuales y las colectivas; (b) la inclusión de varios tipos de capital existentes correspondientes a las esferas diversas de existencia de la humanidad: natural, biológica, sociocultural, etcétera; (c) el apoyo a distintas actividades humanas de reproducción dentro de cada una de estas esferas: producción de bienes y servicios, consumo, distribución (económica), gobierno, gobernanza, política, comunicación y creación artístico-cultural (Nusssbaumer y Moulert, 2005, pp. 111-112).

4. Hacía un nuevo modelo de innovación social y tecnológica: enfoque filosófico para una nueva epistemología.

En adición a la argumentación anterior, este artículo propuesto sobre la dinámica de la Economía del Aprendizaje, promueve, para el desarrollo de la comunidad, un análisis que se vincule a otras investigaciones, de manera que se logre la consideración de las necesidades existenciales de la población. Luego, en este sentido, promueven una revisión profunda de la posición epistemológica de las ciencias sociales, advirtiéndo de la necesidad de indagar, desde una perspectiva filosófica, las implicaciones de una epistemología de tipo existencial. Promoviendo, desde sus presupuestos, integrar la tensión existente entre la objetivación científica y los conflictos y demandas existenciales.

Esta tensión, por su parte, se presenta en torno a la necesidad de tomar consciencia que presenta la objetivización científica en torno a su posición en el proceso social y de adquisición de conocimiento por la ciudadanía – no olvidar quienes son los lectores de sus artículos -. De esta manera, la ontología del trabajo de estos autores ofrece un primer paso en esta dirección (p. 125). En este sentido, «formular una alternativa basada en una ontología diferente, requiere una reflexión multidimensional sobre los fundamentos mismos del desarrollo territorial» (Nusssbaumer y Moulert, 2005, p. 96)

Esto vendría a ser, empezar por transmitir innovación y tecnología últimos de una manera tal que logre la adquisición de su conocimiento por la población. En tanto mejor informada es una población en innovación y tecnología, mayor es su desarrollo económico y social; una proposición que se considera axiomática.

Por otra parte, y en adición a la propuesta de adecuación a la población de divulgación científica, la promoción de una nueva perspectiva filosófica que logre alcanzar las necesidades existenciales de la población, parece presentarse una necesidad hoy día, 2019, como así promueven las recomendaciones de diversos White Papers de la OCDE.

En este sentido, la perspectiva filosófica que se promueve gira en torno al reconocimiento del momento histórico que vivimos, un momento que atiende a la eclosión de la Cuarta Revolución Industrial y lleva aparejada consigo un avance tecnológico sin precedentes. Adecuar esta tecnología a la sociedad exige de “poner a la gente en el centro”, exige de nuevas fórmulas de liderazgo, nuevas adecuaciones curriculares en educación a las necesidades del nuevo mercado laboral, exige de nuevas visiones para la educación y formación de la ciudadanía – que las encaminen en la autonomís del aprendizaje, el aprender a aprender de manera permanente -, exige de la cooperación entre instituciones gubernamentales, educativas, de regulación de derechos socales y laborales, de empresas y, por supuesto, de aquellas otras orientadas en el bienestar social (OCDE, (Ed.) 2019a, 2019b).

Luego, en tanto existe esta necesidad actual de ajuste en pro de la adecuación de los sistemas sociales a los nuevos procesos tecnológicos y de innovación, existe la necesidad de adecuar desde una nueva perspectiva filosófica, el hallagzo de una nueva epistemología que integre, desde una visión holística, la innovación social y la innovación tecnológica; no subyugando la primera a la segunda, sino alcanzando una integración de ambas desde la perspectiva de la cooperación, como así promueve (OCDE, (Ed.), 2019a).

En este sentido, empezar por el reconocimiento del momento histórico, de los nuevos patrones cognitivos y de conducta de la nueva Generación, así como de las necesidades que ya afloran desde el mercado laboral, parece presentarse crucial para conseguir alinear las necesidades existenciales de la sociedad actual con el marco político, económico y social en el que han de desarrollarse.

Siguiendo esta línea, la observancia de la transgeneracionalidad, esto es, del reconocimiento de las peculiaridades que presenta el momento histórico, social y tecnológico actual, se concibe como un segundo paso. Sirviendo como fundamentación filosófica en la que soportar una nueva epistemología, la otredad y la alteridad, así como el diálogo filosófico.

Son dos perspectivas filosóficas desde las que reconducir la observancia de las necesidades existenciales de la sociedad de hoy, así como sus propósitos para su bienestar. Algo que, se considera, se alcanza desde el desarrollo de la empatía y de valores éticos y morales que promuevan la solidaridad y la tolerancia; así como de una visión crítica y reflexiva de la sociedad para con su ecosistema.

5. Hacía la proposición de un modelo matemático para la valoración de la buena práctica educativa: ¿cómo valorar la Economía del Aprendizaje de la Educación? Una aproximación axiomática.

Alcanzada la reflexión y orientaciones filosóficas para la construcción de un nuevo marco epistemológico desde el que diseñar nociones que sirvan de soporte al aspecto social, antropológico y filosófico para la proposición de un nuevo enfoque de las innovaciones social y tecnológica, se hace preciso acercar las consideraciones que, en relación a las proposiciones de valoración, promueven investigaciones recientes.

Siguiendo esta línea, «las pequeñas y medianas innovaciones son las que dan fuerza, vigor y dinamismo a un sistema local o regional de innovación que esté incardinado en una sociedad y disfrute de un alto grado de aceptación por parte del público». En este sentido con objeto de identificar las mismas, así como ponerlas en valor, se requiere investigar los espacios civiles de innovación social que generan buenas prácticas, como así nos advierte Echevarría (2008) desde su análisis de “El manual de Oslo y la innovación social”.

Luego, podemos apreciar que se requieren de modelos con los que poner valor a las buenas prácticas que se acaecen en espacios civiles; como lo son las aulas de nuestra Educación. Como acabamos de señalar, son las innovaciones pequeñas o medianas las que promueven ese dinamismo a un sistema local o regional. En este sentido, se exige de la promoción de técnicas y modelos matemáticos que permitan tomar medidas eficientes y eficaces de la innovación social y tecnológica dentro de estos contextos.

Una proposición que exige, por igual, de una nueva ontología de lo que se entiende y valora en innovación tecnológica en educación (Nusssbaumer y Moulert, 2005). Siguiendo esta línea cabe preguntarnos: ¿tiene sentido valorar la innovación tecnológica del aula desde la consecución del logro de cursos en formación del profesorado si luego no es aplicada tal formación en el aula? En este sentido, cabe recuperar el cuestionamiento de Bolívar (2019), cómo España siendo uno de los países que más presupuesto destina a la formación del profesorado, no termina de hacer observable dicha formación en las aulas. Por igual, cabe recuperar la propuesta de Cabero (XXX): promocionar investigaciones que saquen a la luz el grado de innovación de nuestra Educación, qué de aquello que se promueve es llevado a cabo en el aula. Luego, de acuerdo a estas reflexiones ¿será fundamental y necesario considerar la valoración del uso de la innovación en el aula, así como la satisfacción del alumno para con la misma?, ¿será fundamental y necesario considerar la valoración de la percepción de alumnos y profesores de aquello que se hace en el aula?, ¿será fundamental y necesario considerar la valoración de las preferencias metodológicas de los alumnos?

Estas cuestiones comprenden la esencia de un “estudio de mercado”, con lo que aplicar el márketing estratégico en nuestras aulas en pro de la consecución de modelos matemáticos que nos devuelvan curvas de aprendizaje y experiencia, como así son utilizadas en empresas, parece una propuesta inteligente con la que comenzar a dar otro sentido a nuestra educación. Es altamente probable que ganemos todos en reconocimiento social y tecnológico, que consigamos un efecto económico expansivo en el “output” de nuestra educación, para con los recursos humanos y tecnológicos comprometidos. Es altamente probable, por igual, que logremos mejorar la eficacia y eficiencia de nuestros procesos administrativos y organizacionales. Luego, sería entonces cuando podríamos hablar de orientar innovación social e innovación tecnológica en el desarrollo económico social, económico y sostenible, esto es: la mejora continua propia y característica de una Economía de Aprendizaje, al menos desde la perspectiva estrictamente matemática.

Algo es sostenible si continua en su proceso de mejora hacia un infinito, de no ser así, nos limitaríamos a economías de escala y de alcance, en las que encontramos puntos de “saturación”; aquellos en los que inversión marginal se equipara al coste marginal y limitan las respuestas en productividad, eficiencia y eficacia de los sistemas hasta determinados límites, fronteras, presupuestos, compromisos de recursos, etcétera.

Para que entiendan bien lo que se pretende acercar, considere el siguiente ejemplo:

Usted dispone de un terreno que destina a una plantación concreta. Se ha decidido a mejorar su productividad desde el rasero del tiempo, ya que le urge terminar con la labor por condicionantes climáticos que se preven. De esta manera, considera la contratación de bastantes trabajadores. En este sentido, existe un número de trabajadores tal, que es óptimo; ya que a partir del mismo, unos trabajadores empiezan a entorpecer a otros, en tanto no disponen de espacio suficiente para moverse. Ésto sería haber alcanzado esa “saturación”, haber alcanzado en este sistema igualar nuestro ingreso marginal a nuestro coste marginal.

Sin embargo, si nuestro campo fuera infinito en proporciones, no lograríamos alcanzar esa saturación, esto es, dispondrían de espacio infinito con lo que cabría la humanidad en el campo. Aquí es cuando hablamos de que algo brinda la oportunidad de ser sostenible, brinda la oportunidad de mejora contiua.

No obstante, hablar de mejora continua y sostenibilidad requiere que, aunque el campo se infinito, la experiencia de los trabajadores, la ubicación de los mismos, el uso de unas herramientas por otras, la disposición de los surcos de la tierra de una manera por otra, etcétera; nos devuelva un efecto expansivo económico. Esto es, que la reiteración en el proceso, desde la experiencia, nos ofrezca maneras con las que hacer las cosas cada vez más productivas. Es por esto que “según siembras, así recoges” (Aristóteles), luego si cada vez mejoro mi técnica y conocimiento sobre las cosas, sabré que abonos utilizar y en qué cantiades, cómo tratar mejor mi siembra, a qué profundidad enterrar mis semillas, con qué cantidad de agua regar y con qué frecuencia, a qué distancia unas de otras mis plantas crecen más fuertes y vivas, qué me conviene mejor en su disposición al tutorarlas (¿será la parrilla o no?, etcétera).

Bien, pues este ejemplo es perfectamente extensible a nuestra Educación si sencillamente empezamos por valorar: frecuencia y uso de metodologías, adecuación de percepción sobre lo hecho en clase por alumno y profesor, reconocimiento de las preferencias de los estudiantes, así como de la satisfacción con las metodologías empleadas.

En este sentido, considerando una extensa bibliografía sobre innovación metodológica en intervención educativa, podemos abstraer aquellas formas de trabajar que fácilmente son identificadas desde cada una de las variables diseñadas, en tanto presenta, cada una de ellas, características únicas con las que valorar las observaciones.

Introducir los items observados en un modelo matemático resulta una apuesta innovadora, útil, eficaz y eficiente, con la que ayudar a desarrollar nuestra Economía del Aprendizaje en Educación. ¿Cómo valorar, graduar y planificar la acción educativa?

6. Entendiendo la Economía del Aprendizaje desde su aproximación matemática y económica.

La funcionalidad de un MIT ha de ser vista desde una perspectiva holística, integradora ( Nusssbaumer y Moulert, 2005 ). En este sentido, el holismo nos ofrece una visión totalizadora de las partes de un sistema, que transciende al mero agregado de las mismas. De esta manera, postula que tanto los sistemas como aquellas propiedades que éstos presentan han de ser analizados en su conjunto y no solo a través de sus partes (Wikipedia, 2019)

El holismo, por su parte, guarda una estrecha relación con la sinergia y ésta, a su vez, con la economía de escala y el aprendizaje por insight. Es así como podemos reforzar la intención de dirigir el análisis matemático por este paradigma.

No obstante, para comprender la expresión económica y matemática de la Economía del Aprendizaje, así como la manera de adecuarla a la Educación, se hace necesaria la exposición de la economía de escala y de la economía de elcance.

Siguiendo esta línea, la economía de escala se produce cuando el incremento en el output es más que proporcional al incremento unitario adicional de los inputs (Polieconomics (Ed.), 2019a). Luego, podemos apreciar el transfondo filosófico aristotélico del holismo, así como de la sinergia, la teoría de la Gestalt y la Teoría de la Unicidad: “el todo es mayor que la suma de las partes” (ver Wikipedia, 2019)

No obstante, de circunscribirnos a esta primera aproximación económica, nos detendríamos exclusivamente en la mayor capacitación de habilidades y competencias de nuestros estudiantes para un coste educativo análogo al actual. Obviamente atiende a cambios metodológicos y organizacionales. Con todo, esta aproximación es limitada, con lo que, dado el carácter de productividad que se alcanza en la repetición del trabajo, ésta nos conduciría a la “economía de alcance” (Polieconomics, (Ed.), 2019b). Ésta comprende el acceso a cada vez mayor número de recursos (metodologías a ofrecer) en tanto más se especializan docentes, discentes e instituciones.

Sin embargo, si el discernimiento reiterado nos ha conducido al prisma de la búsqueda de la sinergia económica y de la economía de alcance, el cuestionamiento en pro del aumento de eficiencia continua que proporciona la experiencia de todos los sujetos involucrados en el proceso educativo nos ha conducido a la “Economía del Aprendizaje”.

En este sentido, el aumento del aprendizaje ayuda a minimizar los costes, vistos estos como: aumentar la eficiencia (mejores rendimientos académicos/satisfacción del discente/satisfacción del docente, por ejemplo) al reducir interferencias en el proceso educativo (mejora de la gestión del tiempo en la práctica metodológica, por ejemplo); I+D y sinergias que afloran desde el desenvolvimiento de dicho proceso; mejora de la gestión que ayuda a coordinar y equilibrar las diferentes funciones y acelerando el proceso educativo (Polieconomics, (Ed.), 2019c).

De esta manera, la sistematización que proporciona un modelo estadístico-matemático con respecto a la información histórica sobre la productividad de los alumnos nos devuelve una curva de aprendizaje con el que analizarlo. De considerar el aprendizaje de toda la Institución Educativa, así como de sus procesos, hemos de valernos de la sistematización de la información de los mismos a través de una curva de experiencia (Polieconomics, (Ed.), 2019c).

En este sentido, un modelo matemático de planificación de la producción/acción educativa, en consideración a los objetivos de estudio propuestos anteriormente: frecuencia y uso de metodologías, adecuación de percepción sobre lo hecho en clase por alumno y profesor, reconocimiento de las preferencias de los estudiantes, así como de la satisfacción con las metodologías empleadas; nos sirve de vehículo para tal fin.

Con todo, se presenta como una orientación primera, la consecución de un modelo estadístico-matemático desde el que abstraer la dinámica de las valoraciones de los objetivos que se proponen. Éste proporcionaría una información primera, a partir de la cual ensayar el modelo matemático para las curvas de experiencia y aprendizaje.

Con amor a mi hijo, mamá.

Verónica García-Melero

Índice: Educación PHI

Bibliografía

Se subirá próximamente y se revisará más detenidamente la redacción.

t-veo (20). La Primera Cena: la Tormenta Perfecta.

Si supieras la magnificencia de los números 3, 6 y 9, tendrías la llave del universo.

Nikola Tesla
Vienes del t-veo (15) cronológicamente.
La Primera Cena: el desarrollo sostenible.
Continuará….

El t-veo de hoy nace de la intención de acometer grupalmente una tormenta de ideas. Si ya con anterioridad nos quedamos en Ciencia Infusa hablando de su importancia, así como de sus normas y estructuras, el haber reflexionado en la fórmula y con ese ánimo de querer llenar de ideas relacionadas con el KmCero de Adra el t-veo, ha transcendido esa primera intención y se ha conseguido una razón matemática fundamental que es toda una maravilla, a pesar de su simpleza.

Además de aquellas primeras orientaciones que se dan con respecto de las Matemáticas Vorticiales y su aplicabilidad, se espera profundizar en el tema. Y, por supuesto, procurar una siguiente entrega llena de humor e ideas, así como de la explicación de la técnica grupal y turnos. Que una cosa es sintetizar las normás básicas de la tormenta y otra es procurar las reglas de juego y turnos.

Procurar realizar un artículo sobre Marko Rodín y la aplicabilidad de esta matemática resulta muy enriquecedor. Después de todo, la observación y análisis de esta matemática es la que ha llevado a Marko Rodín a explicar el origen del giro sempiterno de los electrones y su no colisión. Es catalogada como una plantilla del Universo… y ha terminado por revolucionar la ingeniería, la física cuántica, la matemática…¡una maravilla en pro de eregir un nuevo paradigma para el estudio de todo aquello que comporta nuestra naturaleza, la propia y la que nos rodea!

Recordar siempre que el hallazgo de Marko Rodín ocurrió aplicando la notación numérica, Abjad, de la Fe Bahai, para el Gran Nombre de Dios. De ahí que lo denomine “huellas de Dios”. Y, como vemos, su enfoque no es otro sino el de la búsqueda de Dios y desde una técnica asimilada a la Guematría de la Cábala Judía. Luego, la matemática vorticial nace en la metafísica porque es metafísica. ¿Habrá dado gracias a Dios, Marko Rodín? Personalmente, creo que sí; y muchas.

Por último, no son tantas las personas que cuentan con blog y se animan a esta pasión por la lectura, entre otros. Con lo que, no es un medio equiparable a youtube en suscriptores; pero no sólo en número, sino en la probabilidad de que la suscripción se acaezca. De esta manera, contar con casi 39.000 suscriptores es algo MAGNÍFICO para un blog, toda aquella información y fórmulas a las que se le quiere hacer eco desde este rincón de internet y, por supuesto, algo que me honra y llena de felicidad.

Así, es toda una alegría contar con una MAGNÍFICA AUDIENCIA MUNDIAL – una que tiene acceso a las direcciones de correo- y mayor lo es albergar la esperanza de que muchas ideas de las que se transmiten terminen por cobrar vida. De lo que no cabe duda es de que negocioonline.net crece gracias a vosotros.

Cada vez que la ciencia abre una puerta, Dios se encuentra detrás.

Albert Einstein

Mil gracias a todos aquellos cafeteros que seguís con cariño negocioonline.net.

Mil gracias, a Dios, por iluminar e inspirar mi pensamiento; a mi hijo, por su verdadero amor, el motor de mi vida.

Un fuerte abrazo a mis cafeteros alquimistas y a mis caminantes. Con cariño, “mamá”.

Verónica García-Melero

t-veo en el OKO. Índices: 1ª Temporada | 2ª Temporada
Café Alquimia | Ciencia Infusa

Kitchen

La organización vence al tiempo.

Juan Domingo Perón

¿Sabías que en diversos países orientales tienen por costumbre destinar, ceremoniosamente, cada uno de sus espacios, cajoneras, rinconeras, etc. a enseres y objetos específicos? Este simple gesto ayuda a economizar considerablemente el tiempo de búsqueda de cualquier cosa; además de aportar numerosos beneficios al bienestar personal.

Con facilidad podemos apreciar lo nerviosos o inquietos que nos ponemos, a veces, cuando no encontramos las llaves -por ejemplo-. Bueno, seguro que si le preguntamos a nuestra madre…termina ella abriendo el cajón y encontrándolas. Bien, estaríamos hablando de esa inclinación hacia la relajación y calma que nos procura tanto el orden, como el control. Las personas no podemos saltar fuera de nuestra sombra y, como humanos – unos más, otros menos -, tendemos a querer controlar las cosas, así es que nos procuramos estrés y ansiedad sin darnos cuenta.

Ahora, vamos a apreciar este orden y organización al hacer esta observación: ¿te has dado cuenta como el lugar donde reina la mayor organización y orden de cualquier casa no es otro sino la cocina?, ¿por qué será? Desde luego que a simple vista podemos apreciar las cajoneras y cajones para cubiertos, ollas…así como taquillas para vajillas, vasos, alimentos…

Esta organización de la cocina es aquella a la que me refiero en numerosos hogares orientales, donde todo tiene un lugar determinado y fijo; así se concretiza la ubicación y localización de cualquier cosa. Esta simpleza, que no es tal si la observamos de cerca y a fondo, descansa en la filosofía JIT – Just In Time (Justo a Tiempo), la cual trabajaremos en los contenidos de este blog – y nos procurirá descubrir utilidades muy diversas y versátiles.

Reflexionar sobre la filosofía JIT y la organización, no es sino uno de los pilares sobre los que descansa el trabajo que se espera ir publicando en este blog. En esta entrada, precisamente, sirve para reflexionar en la necesidad de concreción de los términos y conceptos sobre los que se trabaja. De esta manera y con inspiración en esa organización y eficacia y eficiencia que provee en gestión de tiempo es que esta sección queda bautizada como “KITCHEN”.

Así, a simple vista, cuando desplegamos el menú de esta sección nos encontramos con contenidos que se organizan en diversas áreas, atendiendo al formato de artículo o ensayo científico – o lo más próximo-. Quedándose abierta, por igual, para alguna que otra sección focalizada en Recomendaciones para el Bienestar y Salud, el desarrollo de algún Plan de Estilo de Vida Activa y Saludable (PEVAS) o algún Proyecto versado en Metafísica y su vínculo con el Bienestar Integral de la Persona.

Con respecto al segundo idioma, después de reflexionar sobre la calidad que se puede transmitir al traducir de manera automatizada los escritos, se considera más apropiado la elaboración de artículos propios, como ha sido hasta el momento Dress to Impress. Así, si por razones de tiempo cabe la posibilidad de la traducción automatizada, ésta no es garante de la calidad que se espera de una escritura científica. De esta manera, más sabio es trabajar, alguna que otra vez, conceptos o ideas en esta segunda lengua, donde se procura una escritura lo más anglosajona posible y se observan, detenidamente, sus nomenclaturas y términos concretos.

Por otra parte, si bien el trabajo y redacción se espera amoldar a la divulgación y escritura científicas, bien se espera aliñar la misma intención – aburrida para algunos – junto con la frescura que aportan los personajes del blog, así como con guiños a experiencias personales y anécdotas.

En gran medida, la intención de este blog es ir generando un nuevo paradigma para la investigación y divulgación científica, el cual logre alcanzar desde diversas perspectivas y metodologías al mayor número de personas. De esta manera, se hace necesario contar con una sección como ésta, donde se plasmen análisis, observaciones, averiguaciones y nuevas ideas que sirvan de vehículo para trabajar otras secciones, como el t-veo en el OKO y Ciencia Infusa, por ejemplo.

Esto es, esta sección aglutina trabajos que sirven de apoyo o marco de referencia para ir construyendo las publicaciones de las intenciones didácticas, de generación de ideas, así como del pensamento propio, canalizado – éste último -, en las secciones de Proyectos de Educación y Economía.

No olvidar que para la sección de Economía y Empresa de este apartado de Escritura Científica se hace necesario, en gran medida, el espíritu crítico, así como el ejercicio práctico del conocimiento al que se va accediendo. En este sentido, es obvio que profundizar en nuestro entorno y realidad nos ayude a aflorar vicisitudes en el sistema que alienten, por extensión, la expresión del pensamiento propio desde la difusión de ideas y/o prismas desde los que abordar nuestro presente. Y, por su puesto, no menos importante es plasmar la visión personal didáctica y metodológica dentro del ámbito de la educación en Ciencias de Empresa y Económicas. Después de todo, el marco de referencia de este blog no es sino el de una fuente de Recursos de Aprendizaje Abiertos.

Sería importante subrayar que no es sino desde la visión crítica y ese pensar fuera de la caja como se logran soluciones o alternativas a aquello a que estamos acostumbrados.

Por igual, tomar esta estrategia para trabajar no es sino alinearnos con el presupuesto de acciones dentro de un marco global sustentable al que nos invita, entre otras, la ONU (Organización de Naciones Unidas) y la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).

En otra entrada posterior se procederá a expresar la idiosincrasia del trabajo de este blog dentro del campo de la Economía, algo crucial para una objetiva apreciación de su interés y enfoque, que no es otro sino el de alinearnos con la deseabilidad del Sistema: REINVENTARNOS en fórmulas sustentables, inteligentes con el medio ambiente y procurando la inclusión social desde la tolerancia y la otredad. Desde luego que considerar esos objetivos para el desarrollo sustentable que se promueven, se presentan ideales para trabajar dentro de un vector que, en apariencia, nos promueve hacia el avance.

Otra cosa distinta es apreciar cómo tratados, acuerdos comerciales u operaciones mercantiles – por ejemplo -, que se acaecen en nuestro día a día, vienen a contravenir aquellos objetivos, normas y derechos que emanan de esas propias Organizaciones e Instituciones que nos instan y promueven en el desarrollo sustentable. En tal caso, además de no compartir su espíritu y finalidad, desde el rasero de un análisis objetivo y científico, se procurará aflorar las vicisitudes que suponen en el menoscabo o abaratamiento de las normas que habrían de sustentarlos y hacer ver cómo malogran los objetivos en los que hemos de alinearnos la población para la consecución de esos mismos 17 ODS que se promueven – por tomar un ejemplo y ser simple-.

¿Será éste un camino hacia la “Noosfera”?, ¿un camino hacia la paz? Desde luego que alinearte con la promoción de objetivos y procurar el cumplimiento de la norma y derecho, habría de considerarse una intención justa y digna; mas, si procuramos ir más allá y promocionar ideas nuevas, fórmulas para trabajar y marcos de estudio desde los que profundizar en otra manera de ver las cosas; la intención, además de ser justa y digna, sería loable, humana y bondadosa. Algo que honra el pensamiento que se promueve desde este blog.

¡Pasad a esta “KITCHEN” y sed bienvenidos!

Un abrazo,

Verónica García-Melero.

ÍNDICE GENERAL | POR TEMÁTICAS: Educación | Psicología | Economía + Empresa

Educación (Índice).

El profesor mediocre dice. El buen profesor explica. El profesor superior demuestra. El gran profesor inspira.

William Arthur Ward

La Mala Educación.

Ubuntu y Otredad: un camino hacia la Educación Inclusiva.

Sócrates en la Escuela.

El 4º Nivel de Concreción Curricular.

Entusiasmo, Acción y Motivación: Epistemología de la Voluntad del Alumno.

Decodificando la Generación Z: mapa de habilidades (I).

Zero Brick in the Wall: el poder del pensamiento crítico.

La Intergeneracionalidad: la sinergia de la motivación.

por Verónica García-Melero

ÍNDICE GENERAL | POR TEMÁTICAS: Educación | Psicología | Economía + Empresa
Regresa a : K I T C H E N

Sócrates en la Escuela.

Sócrates en la Escuela.

Sólo sé que no sé nada, y al saber que no sé nada, algo sé; porque sé que no sé nada.

Sócrates 470-399 a. C.

A) INTRODUCCIÓN: ¿Por qué aplicar la Mayeútica en nuestra Educación?

En la Biblioteca Clásica Loeb, encontramos, según la traducción de Tredennick (1968), que, originariamente, fue Sócrates (470-399 a.C.) el precursor de la mayéutica, técnica conocida como método socrático; aunque, es importante señalar que se alude al mismo también como mayéutica platónica, dado que Platón, a través de sus diálogos platónicos, transmitió esta manera de conocer y aprender socrática, utilizando, para ello, el personaje de Sócrates (el maestro) en sus debates.

De acuerdo a la traducción de Platón de Tredennick (1968), la mayéutica consiste en una relación entre maestro y discípulo basada en el diálogo, que tiene por objeto alcanzar la verdadera esencia de las cosas. Este diálogo, por su parte, puede establecerse desde una idea errática o ignorada, denominada ironía socrática.

A través del diálogo reiterado se llega al conocimiento de las cosas, ya sea rechazando la ironía propuesta, ya sea alcanzando el conocimiento de lo que se ignoraba. Si bien, esta técnica puede ser considerada en torno al diálogo y debate de alguna idea o concepto, aislada de la ironía. Luego, la mayéutica pretende dar a luz el conocimiento de las cosas desde el conocimiento que ya posee el discípulo.

De acuerdo a Sánchez et al. (2012), el método socrático es muy diferente a la “clase magistral”, constituye una metodología de aprendizaje activo, basada en la metacognición, que focaliza al alumno como protagonista de su propio aprendizaje, fomentando en el discente la creación de una actitud crítica.

Luego, se hace importante definir el término metacognición con objeto de comprender la asociación de este calificativo a la mayéutica. Flavell, en su obra,  lo define como el:

conocimiento o conciencia que uno tiene sobre sus propios procesos y productos cognitivos […] hace referencia, entre otras cosas, a la supervisión activa y la consecuente regulación y orquestación de estos procesos en relación con los objetivos o datos cognitivos sobre los cuales actúan” (Flavell, 1976, p. 232)

Una vez comprendido este concepto, y siguiendo esta línea, Shoenfeld (1992) remarca la importancia del uso de metodologías de enseñanza basadas en la metacognición para mejorar en los alumnos el aprendizaje de las matemáticas. Por su parte, Rigo (2011) defiende la implementación de técnicas metacognitivas en las aulas, subrayando a la mayéutica socrática como técnica de enseñanza-aprendizaje que propicia en el alumno un aprendizaje a partir del autoreconocimiento de su ignorancia en tres fases: momento de construcción, momento de de-construcción y momento de re-construcción. Igualmente, este autor señala que el uso de esta técnica reporta numerosos beneficios en el campo de la investigación y la matemática, lo que se hace necesaria la transferencia de la misma a otras esferas educativas, provocando, así, que las prácticas metacógnitivas que representan la quintaesencia de la mayéutica socrática, tengan una presencia incuestionable en las agendas educativas de distintos países.

No obstante, podemos apreciar que la mayéutica se presenta como una relación entre maestro y discípulo, que a través del diálogo, permite conectar con los conocimientos previos y que, a través de la  de-construcción y re-construcción, el alumno va a adquirir un aprendizaje, a la vez que va a tener conciencia sobre sus propios procesos y productos cognitivos. Son observables en esta técnica los elementos necesarios que han de coincidir para producir un aprendizaje significativo como ha sido abordado anteriormente considerando los postulados de Ausubel, Novak, Gowin y Vigotsky.

Con todo, podemos ampliar la conexión de la mayéutica con los procesos cognitivos de Piaget y la exploración y descubrimiento rememorativo de Bruner, ya que en su conjunto, comprenden, por ejemplo, la base metodológica del Programa de Inteligencia de Harvard.

B) LA MAYEÚTICA EN EL PROYECTO DE INTELIGENCIA DE HARVARD.

El Proyecto de Inteligencia de Harvard  (desde ahora PIH), desarrollado a finales de la década de los setenta, fue concebido, de acuerdo a Mejía et al. (1992), para mejorar las destrezas y habilidades de pensamiento en adolescentes de familias socialmente deprimidas. Para ello, mediante la intervención sistemática, se facilitó el incremento de las habilidades consideradas típicamente constitutivas de la inteligencia.

Así, los contenidos de estas intervenciones se enfocaron en las siguientes habilidades: clasificar patrones, razonar inductivamente, razonar deductivamente, desarrollar y usar modelos conceptuales, comprender y modificar la conducta adaptativa.

Las bases metodológicas de este programa se encuentran en la mayéutica, los procesos cognitivos de Piaget y la exploración y descubrimiento rememorativo de Bruner, siendo su objetivo: desarrollar habilidades cognitivas útiles en sí que faciliten la adquisición de otros conocimientos extensibles a situaciones y contextos de la vida personal, familiar y laboral.

Por otra parte, con respecto al informe que emana de la institución que llevó a cabo el proyecto, Harvard University (1983) revela que tanto los estudiantes experimentales como los de control presentaron una mejoría en las puntuaciones de los test a lo largo del año de experimento. Siendo, por otra parte, el progreso del grupo experimental, mayor que el del grupo control en la mayoría de los casos propuestos. Arrojando unas diferencias estadísticamente significativas, lo que hace del proyecto un programa prometedor.

El éxito de este programa ha encontrado cabida en la puesta en práctica del mismo en numerosos países a escala global. De entre uno de sus ensayos, Ramos (2014) estudió a través de su metodología como el PIH influye en el CI, así como las implicaciones en el desarrollo organizativo y profesional de los docentes. El estudio le ocupó cuatro años, concluyendo que:

“la incidencia del PIH en el CI es muy positiva, produciendo mejoras cognitivas en los alumnos, medidas a través del test de inteligencia “g” de Cattell. Con respecto a la organización y desarrollo profesional, influye positivamente en la autonomía de la actividad docente, el compromiso con su práctica pedagógica, así como la autocrítica necesaria para evaluarla constantemente, generando propuestas pedagógicas flexibles, mediante la autorreflexión. La comunicación de esta experiencia influye positivamente, tanto en la comunidad escolar, como en la comunidad local, estimulándoles a participar en proyectos educativos orientados a mejorar la calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje y de la educación” (Ramos, 2014, pp. 1-2)

Por otra parte, Ramos (2014) propone que el aprendizaje activo supone un mayor grado de implicación en el aprendizaje en cuanto conlleva  aparejado una continua búsqueda de respuestas y formulación de hipótesis. Considerando al aprendizaje activo como un proceso interpretativo que permite comprender la realidad, confiriéndole el carácter de  actividad constructiva.

C) LA MAYEÚTICA EN EL MÉTODO HARVARD PARA ESCUELAS DE NEGOCIOS.

Christopher Langdell, desarrolló en 1870 el método de casos más antiguo conocido. De acuerdo a Donham (1922), por aquel año Langdell era el nuevo decano de la Harvard Law School (HLS) y procedió a abordar su clase desde el método socrático debatiendo un caso que sus alumnos posteriormente deberían producir y dar solución. Su éxito fue tal, que en 1920 la escuela de negocios, Harvard Business School (HBS) introdujo en la asignatura de marketing el método del caso en 1920. Posteriormente, se fueron sucediendo otras de sus escuelas.

Donham (1922), en su trabajo, explica que el objetivo principal es que los estudiantes aprendan por sí mismos, a través de procesos de pensamiento independiente, desarrollando la capacidad de usar sus conocimientos y habilidades, construyendo nuevos significados desde aprendizajes anteriores. Ya que, según este autor, los conocimientos sin la capacidad de ponerlos en práctica no son útiles, además de que la habilidad no alentada continuamente por nuevos conocimientos convierte en rutina a cualquier actividad. Algo que, de acuerdo a Ausubel (1976) es definido como aprendizaje mecánico, el otro extremo de un continuo con respecto al aprendizaje significativo. Y es que, para este autor, Ausubel, el aprendizaje significativo ha de observarse no solo como un proceso, sino como un producto. En este sentido, la atribución de significados que se construye con la nueva información es el resultado de la interacción entre subdimisores claros, ya presentes en la estructura cognitiva y la nueva información.

Por otra parte, Donham (1922) subraya que para alentar la actividad, el profesor actúa de guía y catalizador, propiciando el diálogo y debate, permitiendo que los estudiantes descubran las ideas significativas por sí mismos, siempre dentro de un marco lógico. En este sentido, la teoría de los modelos mentales de Johnson-Laird viene a complementar la que postula Ausubel. De acuerdo a Johnson-Laird (1983), los modelos mentales son aquellas representaciones que dotan de poder predictivo y explicativo a los individuos, dado que se caracterizan por su funcionalidad. De no poseer estar cualidades los modelos mentales, es muy difícil que se atribuya significado al contenido. Razón por la cual, un aprendizaje será tanto más significativo cuanto mayor sea la capacidad de los individuos de generar modelos mentales relacionados con la materia objeto de estudio. Por lo que la información o contenido ofrecido ha de ser considerado sustancial de manera que favorezca la construcción de dichos modelos mentales, algo que requiere de la significatividad lógica.

En resumen, podemos concluir que la mayéutica, además de ayudar a construir modelos mentales funcionales dotados de poder predictivo y explicativo que ayudan a la construcción de aprendizajes significativos; como metodología activa, involucra un proceso interpretativo que permite comprender la realidad, confiriéndole el carácter de  actividad constructiva. Igualmente, favorece la relación interpersonal entre maestro y discípulo, así como con el grupo, lo que permite una mayor socialización, además de conferir el efecto catalizador que procura la emoción en el aprendizaje. Sin olvidar que esta metodología metacognitiva ayuda a desarrollar la reflexión, el pensamiento deductivo e inductivo, la solución de problemas, el planteamiento de hipótesis, entre otros,  lo que deriva en una mayor actividad cerebral, que como ha sido probado, procura su mayor desarrollo y favorece la inteligencia.

NOTA PERSONAL FINAL:

Este artículo es un fragmento del Marco Teórico de mi Trabajo Fin de Máster del Profesorado, finalizado en Julio de 2018 por la Universidad Isabel I. Su esencia es la mayeútica, con lo que, por igual, hace un guiño a Platón. En concreto, la introducción y reflexión primera con la que acometo mi Trabajo de Fin de Máster es la frase del azucarillo de la foto de más abajo.

Un azucarillo que guardé de un café en una de esas veces que subía a ver a mi padre al Hospital San Cecilio, cuando le amputaron su segunda pierna (hospital en el que también yo nací). Él siempre me animó a ir más allá, a que desatara mi capacidad, a que me puliera; así, a pesar de haber fallecido y no estar, recuperé sus enseñanzas socráticas y esa manera de creer en mí, en la memoria de mi corazón, y procuré hacer ese camino andando hacia lo imposible, hacia aquello que él pensaba que podría lograr.

De esta manera, gracias a mi hijo, a su verdadero amor, a esa inspiración de mi padre y al cariño y amor tan grande que siento por Dios, es que alcancé dejar en mi camino esas “huellas de Dios” -como llamaría Marko Rodín-. ¿Caminaría mi padre sin piernas? Pues, algo así, un imposible es caminar esas “huellas de Dios” y, gracias a Dios mismo, ha sido posible.

Otro día habrá para que narre esta experiencia de ir más allá de la matricula de honor y sin apenas tener tanto tiempo para hacer las cosas. Todo un hito académico que no ha sido posible sino gracias a Dios y al amor. Así es como se ilumina el pensamiento, cuando se ilumina el corazón. Como nos recuerda la carta de Pablo a los Efesios: “el amor a Dios excede a todo conocimiento”.

Recordándo a mi padre, y sintiendo que, junto a mi hijo, es mi inspiración para pensar, trabajar y llegar más allá, dejo este pequeño artículo sobre la mayeútica y con el deseo de que también inspire a otras personas en la educación; especialemente, a aquellos profesionales que apuestan por una Educación Inclusiva y Positiva de verdad.

Gracias a Dios, por iluminar mi pensamiento; a mi hijo, por su verdadero amor; a mi padre, por su inspiración.

Verónica García-Melero

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Bibliografía:

Ausubel, D. (1976). Psicología educativa. Un punto de vista cognoscitivo. México: Ed. Trillas.

Ausubel, D., Novak, J. y Hanesian, H. (1983). Psicología educativa: un punto de vista cognoscitivo. México: Trillas

Ausubel, D. (2002). Adquisición y retención del conocimiento. Una perspectiva cognitiva. Barcelona: Paidós.

Donham, W. (1922). Business Teaching by the Case System. The American Economic Review, 12, 53–65.

Flavell, J. (1976). Metacognitive aspects of problema solving. En L.B. Resnik (Ed.), The nature of intelligence (pp. 231-235). Hillsdade, N.J.: Lawrance Erlbaum Associates.

Gowin, D. (1981). Educating. New York: Cornell University Press

Harvard University (1983). Proyecto Inteligencia. Informe final. Ministerio para el desarrollo de la Inteligencia Humana, Venezuela.

Johnson-Laird, P. (1983). Mental Models. Toward a cognitive science of language, inference and consciousness, Cambridge: Harvard University Press

Kurfiss, J. (1988). Critical thinking:theory, research, practice and posibilities. Washington, Association for the studiy of higher education. Asheeric Higher Education, 2.

Megía M. et al. (1992). El proyecto de Inteligencia de Harvard. Madrid: CEPE

Pérez, M. (marzo, 2013). Comunicación y oratoria con programaión neurolingüística e inteligencia emocional. Conferencia llevada a cabo en la universidad de Navarra. Navarra.

Ramos, M. (2014). Influencia del Proyecto Inteligencia Harvard en el desarrollo cognitivo de los alumnos de educación primaria. Implicaciones en el desarrollo organizativo y profesional en el segundo y tercer ciclo de educación primaria. Avances en supervisión educativa,  22. Recuperado de: https://avances.adide.org/index.php/ase/article/download/48/…/ase_22_25_ramos.pdf

Rigo, M. (2011). La Mayéutica y su aplicación a un cuestionario dirigido a docentes. En Educación Matemática XV (pp. 523-532), Ciudad Real, España:SEIEM, Universidad de Castilla-La Mancha.

Sánchez et al. (2012). Metodología de aprendizaje activo a través de la mayéutica platónica. Departamento de Metafísica y Corrientes Actuales de la Filosofía, ética y Filosofía Política. Universidad de Sevilla.

Shoenfeld, A. (1992). Learning to think mathematecally: Problem solving, metacognition, and sense-making in mathematics. En D. A. Grows (Ed.), Handbook of research on mathematics teaching and learning (pp. 334-370). New York: Mc Millan

Vigotsky, L.S. (1987). Pensamento e linguagem. São Paulo: Martins Fontes.

VV.AA. (2017a). Ud2: Procesos de aprendizaje. Universidad Isabel I. Apuntes de Aprendizaje y desarrollo de la personalidad.

La Mala Educación

La Mala Educación.

La verdadera disciplina no es impuesta, nace de nosostros mismos.

Proverbio Oriental

¿Ha oído hablar alguna vez del Asno de Buridán? Es el asno que, de acuerdo a la sátira, no sabe elegir entre dos montones equidistantes e idénticos de heno, con lo que termina muriendo de inanición. Es una proposición categórica, un argumento de reducción al absurdo contra la postura ideológica de Jean Buridán, defensora del libre albeldrío y de la razón como capacitadora para ponderar toda decisión.

Como se puede apreciar, la toma de decisiones desde la razón se presenta totalmente paradójica. En el propio proceso de discernimiento para la elección deviene la impronta satírica del ataque a este teólogo escolástico. Que, por cierto, fue alumno de Guillermo de Ockham.

Qué enseñanza acerca, es observable desde el comportamiento o conducta del asno. Bien porque no sepa comer, bien porque no pueda, termina por no elegir ninguno de sus montones de heno, con lo que fallece de hambre. Si este argumento resulta extremo, podemos apreciar lo paradójico de nuestro razonamiento si se acercan otros ejemplos. Uno muy recurrido es el de la enamorada. Ésta, cortejada por dos pretendientes, es obnubilada de manera, tal, que termina por no decidirse por ninguno de ellos. Con lo que al final, no muere de inanición, pero sí termina quedándose sola.

Es probable que esté pensando en otro ejemplo, como el de terminar procrastinando tareas. Usted ha de elegir entre dos tareas igual de importantes y urgentes, sin embargo, rumia tanto el coste de oportunidad que le puede suponer decidirse por una o por otra, que al final termina por no hacer ninguna de las dos. Esto vendría a ser, dejar para mañana lo que puedes hacer hoy. Lo que, en términos más científicos, es procrastinar.

La razón por la que hoy acerco el argumento del Asno de Buridán es para hacer una analogía del mismo para con el Sistema Educativo. De esta manera, las proposiciones y orientaciones políticas vendrían a configurar un montón de heno y, las propuestas y recomendaciones científicas, el otro. La cuestión es que parece ser que en nuestras aulas no termina por tener un reflejo fiel ni lo que propone la legislación ni lo que recomienda la comunidad científica.

Desde nuestro marco normativo se espera hoy día educar a la ciudadanía en lo que llaman competencias clave. Estas sirven de instrumento para incardinar tanto los objetivos generelas de etapa, como los específicos en los currículos. Desde los cuales se espera construir una educación de valores desde la que crezcan en habilidades y destrezas los alumnos, los futuros trabajadores del sistema.

Estas competencias clave, definidas por la LOMCE, y ya establecidas con carácter previo por la anterior Ley Orgánica, LOE, bajo el calificativo de básicas, emanan directamente de la Recomendación del Parlamento Europeo. Como podemos apreciar, son las mismas para toda la Unión Europea, entonces. Y es que, los propósitos educativos para la educación mundial, sus fines, así como sus estrategias, han de obedecer a las directrices y recomendaciones de la UNESCO.

Estas directrices se encuentran “atesoradas” en el Informe de este Orgaaaanismo, el conocido Informe Delors. Digo “atesoradas” porque parece que se hallan guardadas bajo llave, bien escondidas. ¡Un tesoro! Parece ser, también, que aunque constantemente se hace referencia a dicho Informe, si se observa bien su citación, de cerca, en muy diversas aportaciones científicas, categóricamente lo que vienen a expresar del mismo es: educarnos en aprender a aprender, en inteligencia emocional y construir una educación sobre los cuatro pilares que predica Delors. Ea, se acabó. Por esto me pregunto ¿se ha leído alguien el Informe Delors? Porque si lo cogen en sus manos, es un buen “tocho“. De todas maneras, Delors y compañía ya intuían que no serían muy leídos, con lo que se curaron en salud con las “Pistas” de cada unos de sus capítulos.

Dejando a un lado la acidez, el cuestionarnos si verdaderamente se contemplan las orientaciones de este Informe, es cuestionarnos si verdaderamente son llevadas a la praxis desde el aula. A fin de cuentas, el profesor es un “Atlas” sobre el que cae el peso del Sistema Educativo. Por esta razón, si es profesor, ha de preguntarse por lo que hace en clase.

El peso del Sistema Educativo podría ser visto como un conjunto de piedras. Una piedra son los objetivos generales de etapa, otra piedra son los objetivos específicos de su asignatura, otra piedra son los valores y filosofía del centro, otra piedra son las metodologías que utiliza en clase y, finalmente, la quinta, es el estilo de enseñanza del profesor. Su impronta, su quintaesencia. Son cinco grandes piedras que contienen el valor de la Educación y proporcionan equilibrio. De caerse una sola, se descompensa “Atlas” y cae estrepitosamente.

Ahora, detengámosnos en la quinta piedra. En la esencia del profesor. Si consideramos dos profesores que trabajan en la misma asignatura, con igual preparación, con igual inteligencia y trabajando en el mismo centro, donde el currículo, programación, valores y filosofía son idénticos. Incluso las metodologías a utilizar son las mismas. Es muy probable que se obtengan resultados muy diferentes en el aprendizaje de los alumnos de un profesor con respecto del otro. ¿El resultado se debe a las características particulares que presentan los alumnos de cada clase? Lo más seguro es que el déficit en el resultado del aprendizaje de un grupo con respecto al otro sea argumentado inclinando la balanza hacia una mala actitud del alumnado, cuando en realidad se debe a la actitud del profesor. Porque, pregúntese ahora, si siempre sucede lo mismo cuando se observa una misma asignatura y diferentes profesores, ¿el problema está siempre en el alumno, o está en el profesor?

Todos hemos sido alumnos y hemos experimentado esa alegría que transmiten algunos maestros o profesores. Éstos vienen a ser los menos, pero seguro todos tenemos atesorado en el corazón algún profesor, al que recordamos con especial cariño. ¿Por qué? Porque le gusta su profesión.

Y es muy sencillo, cuando a una persona le gusta su trabajo, su predisposición al aprendizaje y la mejora continua es una constante. Siempre se encuentra entusiasmada y motivada, con alegría y con ganas de trabajar y aprender. Todo esto le procura autodisciplina; siendo desde la autodisciplina desde donde nace la autorregulación de la conducta. Como vemos, nada más con imaginarnos a esta persona, ya estamos entusiasmados y alegres. Más aún si es quien nos instruye, irremediablemente nos va a transmitir su espíritu, su esencia, su felicidad. Ahora, pregúntese ¿una persona que no se encuentra motivada puede transmitir motivación? También pregúntese ¿una persona que no es autodisciplinada puede educar en autodisciplina?

La motivación y la autodisciplina son dos ingredientes fundamentales para el buen desempeño del aprendizaje del estudiante y, sobretodo, para que su predisposición al aprendizaje sea buena. La motivación es un proceso conductual y requiere mantenerse para que dicha predisposición le permita acometer cualquier tarea o actividad hasta su fin. Con lo que, si usted que lee es un profesional de la eduación, pregúntese: ¿motivo a mis estudiantes? También pregúntese: ¿cómo los motivo, qué hago para motivarlos? Posiblemente en sus respuestas esté la solución para mejorar algo en clase.

Con respecto a la autodisciplina, un proverbio oriental viene a decir que “la verdadera disciplina no es impuesta, nace de nosotros mismos”. Consecuentemente, la predisposición positiva hacia una tarea, además de motivación, requiere del sentimiento de entusiasmo hacia la misma. Nos entusiasma lo que nos gusta. De esta manera, pregúntese: ¿qué puedo hacer para que mi asignatura guste? También, pregúntese: ¿qué puedo hacer para que mi clase guste?

Este entusiasmo, que va a condicionar la autodisciplina del alumno, lo contine la cuarta piedra. La de la metodología. Ahora, volviendo al argumento del Asno de Buridán, la metodología vendría a representar el montón de heno de la ciencia. Con la palabra metodología podríamos englobar, técnica, didáctica, estrategia, entre otras. Lo consideramos un montón de heno porque a pesar de evidenciar la ciencia las posibilidades que brindan ciertas metodologías, estrategias, técnicas, para la consecución de aprendizajes significativos y el desarrollo de virtudes y valores en los alumnos, la actitud del profesor hacia su utilización no es positiva, si no es nula. Tampoco contempla las virtudes y valores que han de trabajarse en el aula. Con lo que, cómo va a construirse una educación íntegra en el alumno si no se trabaja esa integridad.

Pues bien, todo el esfuerzo de la ciencia en materia pedagógica, didáctica y educativa, se encamina a procurar la manera y medio con que las personas aprendan significativamente, aprendan mejor, se entusiasmen y se conozcan desde su aprendizaje. No todos aprendemos igual, por eso, hay que considerar facilitar diversidad de métodos y estrategias con las que las personas adquieran conciencia de su propio aprendizaje. Esto es lo que las encamina a aprender a aprender. A estar reciclándonos continuamente. Es algo necesario, ya que el resultado de nuestra formación no es sino el de capacitarnos para el mercado laboral. Y, hoy día, el mercado laboral es cada vez más exigente en conocimientos y habilidades. Son numerosas las personas talentosas que sin embargo son despedidas por incompetencia en habilidades sociales y emocionales. Por eso, desde nuestra temprana formación ha de contemplarse la educación íntegra.

Ahora, pregúntese: ¿elaboré unos apuntes hace quince años y a día de hoy los sigo fotocopiando para mi clase? Es más, los ejercicios son los mismos de manera que ya me sé los resultados y eso que me ahorro. También, pregúntese: ¿hago que mis alumnos trabajen en proyectos, cooperativamente, fomento el diálogo en clase, los hago reflexionar, los hago investigar, que se cuestionen lo que aprenden, que conecten el aprendizaje de un día para otro, o … enchufo el proyector para que sigan mi explicación y luego bajen a comprar los apuntes a copistería? También pregúntese si para no complicarse la vida, sigue el libro a pie juntillas o, directamente, solicita que abran el manual por la página X.

Desde luego que las explicaciones magistrales, la exposición de contenidos y el apoyo visual son fundamentales, pero de ser esto una proposición matemática, sería razón necesaria, no razón suficiente y necesaria. Por esto, considere que sus alumnos necesitan involucrarse en su propio aprendizaje y ha de facilitar adicionalmente más metodologías y formas con las que crear significación en su ciencia. También, recuerde que sus alumnos son alumnos del siglo XXI, alumnos de la era digital. Haeleccionn nacido rodeados y viviendo la experiencia digital, lo que ha terminado por condicionar la forma en la que aprenden. Sus procesos de digestión de información han variado, requieren de más agilidad en su proceso de aprendizaje. Y ya que sus alumnos son estos, no los de hace veinte años, adecue su enseñanza a sus alumnos.

Mi pasión por la educación y todo lo que he ido aprendiendo a lo largo de estos últimos años, es lo que me ha traído hoy a escribir esto. Jamás pensé que expresaría publicamente mi opinión, sin embargo, todo mi trabajo de mi último año, el paso que he decidio dar, se lo debo a mi hijo. Él me ha motivado a que me termine de decidir por lo que me apasiona. Y ya que me fascina tanto la educación y formación de las personas, es algo tan grande, que da tanta satisfacción, que me gustaría hacer reflexionar hoy a muchos profesionales de la educación.

Y elijo hoy, cinco de diciembre, porque es el cumpleaños de mi hijo, queriendo celebrar con él el regalo de amor que supone ser mamá. Me esfuerzo por él, pero es que es gracias a él que todo lo que estoy haciendo es posible. Mis horas de trasnochar para avanzar se me han hecho livianas por el amor que me hace sentir. Y, desde luego, que ha conseguido que desate mi capacidad y entusiasmo por lo que hago.

Me gustaría que creciera en una educación escolar que le facilite todos esos valores que le ayudan a crecer como persona. De todas formas, en lo que a mi responsabilidad como madre respecta, espero transmitirle muchos de esos valores que tanto trabajo me cuesta ver en la eduación y en la sociedad. Sobre todo amor, humildad, sinceridad y misericordia.

Por todas estas razones anteriores, no se pierda en tanto paradigma, la solución es muy simple. El mejor maestro no es el que más sabe, sino el que mejor enseña. Sea consciente de que hoy día ha de trabajar como guía, no como el “Oráculo del infinito saber”. Y tenga siempre presente que un buen maestro es un educador. No solo transmite conocimiento o guía para la consecución del mismo, sino que acerca valores a los alumnos y posibilita la manera para que desarrollen los mismos. Además, desde su alegría y pasión por lo que hace, entusiasma y motiva. Abanderesé de gustarle lo que hace. Sea una persona sabia, no erudita.

Tampoco se justifique con que necesita formación. Desde luego que la formación la va a hacer una persona cada vez más competente y sabia, pero seguro que si mira hacia su ser, sabe que cuenta con habilidades suficientes, desde ya, como para traer los propósitos educativos a su aula. De esta manera, ya que el asno es de Buridán, sea Buridán y tome la navaja de su maestro. Con la navaja de Ockahm podrá tomar la decisión más sencilla, la de ir tomando de un montón de heno y del otro. Más tarde, podrá discernir que cantidad de heno de cada montón es la mejor opción. Pero por el momento, tiene los dos montones como para no dejar morir de aburrimiento su clase. Con no aburrir, ya ha dado el primer paso. Empiece por hacer su clase divertida. Esto alegra, motiva y entusiasma. Haga un cambio. Usted sabe, en el fondo, que para iniciar un cambio en el aula, el cambio empieza en usted.

Con amor, a mi hijo.

Verónica García-Melero

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