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Ubuntu y Otredad: un camino hacia la Educación Inclusiva.

Entrada Refrescada. Primera Publicación: 25 de Mayo de 2019.

Ubuntu y Otredad: un camino hacia la Educación Inclusiva.

“El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen” — Rabindranath Tagore

El año pasado, estando formándome en un Máster Universitaro y en vísperas de mis exámenes, mi hijo, con solo 16 meses, me dijo: ¡Ubuntu!, ¡Ubuntu! Inmediatamente me pregunté, “¿esto es una palabra de verdad…que mi niño se lo inventa mucho?” La cuestión es que me dejo llevar por sus gestos, anécdotas y palabras espontáneas, son mi fuente de inspiración junto a los recuerdos de mi padre. En fin, que me resultó una palabra extraña, con lo que busqué en internet alguna pista sobre su remota existencia. Pues, para mi sorpresa, curiosamente ¡sí existe! y es más, encierra toda una filosofía de vida, es una filosofía africana y es “mucho más que una palabra” como bien dice el artículo primero que encontré.

Una vez que logré comprender el significado de la misma, me emocionó tremendamente, era un momento en el que necesitaba ánimo y parece que vino como caída del cielo. Fue una serendipia total, necesitaba un algo que me motivara y subiera el ánimo y allí estaba mi niño como siempre, ahora con su Ubuntu para mamá.

Si os preguntáis que es Ubuntu, lo más ilustrativo que encuentro para su definición sería el recuerdo que tengo de una pequeña anécdota que leí al respecto, la de aquel primer artículo. De acuerdo a la misma, un antropólogo, en una tribu africana, propuso a los niños una pequeña carrera. Para premiar el logro de aquel que alcanzara en primer lugar la meta, colocó en el destino final de dicha carrera, un miniñoárbol, dos cestas con frutas frescas. Para la sorpresa del antropólogo, cuando dió la señal de salida, todos los niños empezaron a correr cogidos de las manos, logrando alcanzar el árbol entre todos y rodeándolo. Acto seguido, empezaron con entusiasmo a disfrutar de su merecido premio. El antropólogo se acercó y preguntó a aquel chico que destacaba por sus dotes en la carrera porqué no había corrido el sólo, hubiera sido muy probable que hubiera ganado la carrera, disfrutaría de las cestas de frutas sólo para él. A esta proposición respondió el chico: ¿cómo voy a ser feliz si no lo son los demás? ¡Ubuntu!, ¡Ubuntu!

Con ánimo de acercar una definición más concreta, es una palabra que proviene de las lenguas zulú y xhosa, vienen a comportar un concepto tradicional africano en tanto comprende una regla ética enfocada en la lealtad de las personas y las relaciones entre las mismas. Una definición más extensa y profunda nos la acerca Desmond Tutú:

“Una persona con ubuntu es abierta y está disponible para los demás, respalda a los demás, no se siente amenazado cuando otros son capaces y son buenos en algo, porque está seguro de sí mismo ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos”.

Otras definiciones de ubuntu podrían ser:

  • Humanidad hacia otras personas
  • Si todos ganan, tú ganas
  • Eramos porque nosotros somos
  • Una persona se hace humana a través de las otras personas
  • Una persona es persona en razón de las otras personas
  • Yo soy lo que soy en función de lo que todas las personas somos
  • La creencia es un enlace universal de compartir que conecta a toda la humanidad.”
  • Humildad
  • Empatía
  • Yo soy porque nosotros somos, y dado que somos, entonces yo soy;
  • Nosotros somos por tanto soy, y dado que soy, entonces somos.

(ver Wikipedia, Ubuntu (filosofía), 2019).

Este concepto viene, más que a ser definido como empatía, a simbolizar lo que la empatía es. Este concepto, en tanto comprende el reconocimiento de nuestra persona por los demás para llegar a ser, esto es: soy persona porque los demás me reconocen como tal, es el principio de la “Otredad”. Siendo la “Otredad” una noción habitual en filosofía, sociología y antropología.

De acuerdo a Pérez y Merino (2013), la otredad consiste en el “reconocimiento del Otro como un individuo diferente, que no forma parte de la comunidad propia“. En este sentido, reconocer la existencia de un Otro comprende, intrínsecamente, que la propia persona asuma su identidad, para, desde la diferencia, construir la riqueza social y el crecimiento de las personas.

Estos autores nos explican que el reconocimiento de un Otro implica la existencia de algo que no es propio, luego, no forma parte de la existencia individual de cada uno, razón de ser por la que esta noción se construye a través de distintos mecanismos psicológicos y sociales.

Socialmente es un concepto que se erige desde la alteridad y la oposición, en este sentido el Otro es aquello que no somos, no seremos, e incluso, no queremos ser. No obstante, hay que considerar la perspectiva de cada individuo, como subrayan Pérez y Merino (2013), para los occidentales el Otro será el oriental y viceversa, para el oriental, el Otro será el occidental.

Analizarnos a nosotros mismos a través de la mirada del otro es un estudio en el que se ocupó Jean Paul Sartre (1905-1980). En su trabajo utilizó este término para representar este objeto, llegando a la conclusión de que la Otredad constituye el día a día de las personas, experimentándose a través de la empatía, el rechazo, la tolerancia y la simpatía (ver Pérez y Merino, 2013).

Como podemos apreciar, el reconocimiento de nosotros mismos nace en el reconocimiento de nuestra persona por los demás, es un concepto estrechamente vinculado con Ubuntu. Aunque, si bien la Otredad comporta la diferencia, la diversidad y la riqueza social, bien Ubuntu es un término más aproximado a una manera de ser y hacer las cosas que confiere el significado a la empatía, viniendo a constituir una regla ética dentro de una cultura.

La Otredad es algo “palpable” en dicha empatía, aunque también lo es en el rechazo, la tolerancia y la simpatía. Estas diferencias que se construyen a través de distintos mecanismos sociales y psicológicos y dotan a las sociedades de riqueza, en tanto se reconoce la singularidad de cada individuo, no son sino un vehículo conductor de la Educación Inclusiva. Siendo su motor, como hemos observado, la inteligencia emocional. Pues son las regulaciones de la conducta, las gestiones de las emociones, el desarrollo de la empatía y la tolerancia, la escucha activa, entre otros, los que posibilitan el desarrollo de la inteligencia emocional de la persona (ver Goleman, 1996) y, con ello, el social y cognitivo (ver Vigotsky, 1987) – de tomar en consideración al constructivismo como base teórica del aprendizaje -.

Ahora consideremos la definición que encorseta a la Educación Inclusiva, de acuerdo a la UNESCO:

¨ La inclusión se ve como el proceso de identificar y responder a la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades, y reduciendo la exclusión en la educación. Involucra cambios y modificaciones en contenidos, aproximaciones, estructuras y estrategias, con una visión común que incluye a todos los niño/as del rango de edad apropiado y la convicción de que es la responsabilidad del sistema regular, educar a todos los niño/as ¨.. (Inclusión Educativa (Ed.), 2006)

Un análisis más profundo de esta definición nos conduce a diferenciar dos grandes acciones, siendo éstas: la identificación de la diversidad y la respuesta educativa. Por su parte, la respuesta educativa comprende la adecuación de estrategias de intervención educativa que provean una mayor participación de todos los estudiantes, lo que comprenderá adecuaciones curriculares a los perfiles de los alumnos. Aquí estriba uno de los grandes problemas de la acción docente: ¿qué metodología utilizar?, ¿cómo intervenir exitosamente en el aula?, ¿cómo hacer para adecuar una metología a todos? Igual de importante es reflexionar sobre la clase magistral tan enquistada en nuestro sistema educativo, ¿puede una metodología como ésta adecuarse a las necesidades de los alumnos?, ¿requerirán las metodologías de enseñanza-aprendizaje adecuarse a los alumnos?

Por otra parte, consideramos la identificación de esas diferencias que presenta el alumnado, un serio problema para favorecer el desarrollo de actitudes de inclusión en el mismo, no haber sido previamente identificadas por el profesor.

Al respecto de la Educación Inclusiva, de la atención a la diversidad, surgen dilemas y cuestiones que afectan directamente al alumno, en tanto es éste el destinatario final de la Educación. Si un profesor no goza de formación adecuada para el el reconocimiento de sintomatologías en algunos alumnos, muy difícil se presenta el logro de la Inclusión. No obstante, cabe preguntarnos, ¿el docente hace algo por buscar información al respecto de este problema como lo hace cualquier otro profesional de otra ciencia en cualquier otro problema que le surja? Es honesto reflexionar acerca del compromiso y responsabilidad en el profesor para con la Educación reglada. En este sentido, todo profesional busca su autoformación para adaptarse a las necesidades que surjen.

A título personal, considero que internet nos pone al alcance muy diversa información al respecto de la diversidad del alumno y la Educación Inclusiva, cada vez es mayor en número, tanto de fuentes como en cantidad. Tutoriales, congresos, conferencias, revistas, libros digitales, páginas webs, páginas sociales, vídeos…en fin, existe un acceso a la información ingente, el que no ha habido jamás y, sin embargo, parece que nos encontramos más perdidos que nunca. Esto tiene un nombre, ahora mismo no lo recuerdo, pero algo tiene que ver con colapsar la mente ante el hecatombe de información que nos empuja a no hacer nada. Es posible que tanta variedad y número produzca alienamiento, cansancio, tal vez pereza, o nos haga dudar en la elección. La cuestión es que se termina por no hacer nada. Y como vemos, algo hay que hacer, al menos, por amor propio, por vocación por lo que se hace.

alq ieComo vemos, esta entrada, la cual pretende hacer conciencia acerca de la necesidad de educar en inteligencia emocional, ha intentado acercar el sustrato filosófico y psicológico de la empatía, así como la repercusión de la misma en el individuo y en el progreso social. Una sociedad avanza en tolerancia, valores, civismo y ética, en tanto es educada en la misma. Mayor es la inteligencia emocional, mayor es la respuesta cognitiva. Mayor es la inteligencia emocional, mayor es la autopercepción positiva de la persona. Mayor es la inteligencia emocional, mayor es su seguridad. Mayor es su inteligencia emocional, mayor es su autonomía. Mayor es su inteligencia emocional, mayor es su bienestar. Entonces, podemos concluir que una mayor inteligencia emocional nos hace más inteligentes, nos hace más inteligentes espiritualmente, nos hace autónomos, libres, nos proporciona bienestar y nos hace personas llenas de valores, tales, que nos hacen personas con sentido crítico, responsables, tolerantes y con iniciativa propia, personas emprendedoras, personas con afán y superación, personas que se caen y se levantan. Y son las personas así las que ponen la cadera a funcionar, las que promueven las empresas, las que empujan y tiran de la Economía. No olvidemos nunca que la Educación revierte en la Economía de un país, así es la Educación de un país, así es su Economía. Ahora, pensemos en las Educaciones líderes: EEUU, Reino Unido, Suecia, China, Alemania…¿no son sus Economías líderes también?

Recordad Ubuntu, la Otredad y Desmond Tutú: Una persona con ubuntu es abierta y está disponible para los demás, respalda a los demás, no se siente amenazada cuando otros son capaces y son buenos en algo, porque está segura de sí misma ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos”.

Luego, ¿no sería importante educar a las personas en reconocer las diferencias?, ¿en reconocer sus talentos y habilidades?, ¿en sentirse felices consigo mismos?, ¿en saber ponerse en los zapatos de los demás?

Con enseñanzas como éstas, hablar de la empatía, de la otredad, de ubuntu, de sus significados…ya tienes material como para trabajar en clase la inteligencia emocional; algo que, de acuerdo a la legislación educativa actual , has de hacer a diario durante unos minutos, y si no, en tutoria. Pero, piensa, ¿no es simple transmitir pequeñas enseñanzas todos los días?, ¿reflexionar unos minutos sobre algun valor ético, social y/o moral?, ¿utilizar una pequeña frase para hacer pensar? Es muy probable que termine conmoviendo el corazón de alguien.

Recordad empoderar a “vuestros niños” con frases positivas, con creencias potenciadoras. Otro día hablaremos de ellas. Por el momento, os recuerdo que en el artículo “La Mala Educación” os animaba en el cambio.

“Recuerde, el cambio empieza en usted”.

 

Con amor, a mi hijo.

Verónica García-Melero

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Bibliografía

Educación Inclusiva (Ed.), (2006). ¿Qué significa educación inclusiva?.  Recuperado de: http://www.inclusioneducativa.org/ise.php?id=1

Goleman, D. (1996). Inteligencia Emocional. Barcelona: Kairós

Perez, J. y Merino, M. (2013). Definición de otredad. Recuperado de: https://definicion.de/otredad/

Vigotsky, L.S. (1987). Pensamento e linguagem. São Paulo: Martins Fontes.

Wikipedia, (2019). Ubuntu (filosofía). Recuperado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Ubuntu_(filosof%C3%ADa)

La Intergeneracionalidad: la sinergia de la motivación.

Entrada Refrescada. Primera Publicación: 21 de Septiembre de 2020

Lo que está bien arraigado no puede ser arrancado, lo que está bien amarrado no se puede escapar, por eso los descendientes honran a sus antepasados.

Fragmento Epigrama LIV, El Libro de “El Te”, Tao Te KIng, Lao-Tsé.

La Intergeneracionalidad: la sinergia de la motivación.

El término “Sinergia” es un concepto que logré abstraer cuando era universitaria, en una de las clases de D. Fernando Criado, quien fue mi profesor de Economía de la Empresa.

Fue un término que me fascinó y, de considerar otros escenarios en los que he podido apreciar este concepto, aquella primera explicación que nos transmitió en clase ha sido y es la que siempre viene a mi mente.

En concreto nos ubicó mentalmente en un área metropolitana de Sevilla: Nervión. Si no fuimos caminando a dar la clase al aire libre, al menos supo teletransportarnos con su descripción física – muy dado para los detalles y anécdotas cargadas de simpatía -. Pues bien, en Nervión está localizado uno de los almacenes comerciales de El Corte Inglés y también lo está un actual centro comercial; aunque la aparición de éste fue posterior al momento de esta clase.

Para que comprendieramos cómo es que “el todo es mayor que la suma de las partes” o que “uno más uno es distinto de dos”, nos llevó de compras mentalmente. En este “go shopping” nos hizo apreciar cómo es que vamos a comprar algo a algún gran almacen, a sabiendas de que podemos encontrarlo “todo”, practicamente. Sin embargo, esto no es siempre así. Resulta que puede que no encontremos esa prenda que hemos dibujado en nuestra mente – por ejemplo -, con lo que nos aventuramos a echar un vistazo a las tiendas de pequeños comerciantes de alrededor, movidos por la satisfacción de nuestro deseo o necesidad.

Ahora, vendría una gran pregunta: ¿creéis que las ventas de las pequeñas tiendas disminuyen o aumentan al estar el gran centro comercial cerca? Resulta que, en contraposición a ese pensamiento de que el grande absorbe al pequeño, en gran medida y diversidad de escenarios se produce una sinergia comercial. Ésta consiste en que el aumento de aforo de compradores en los grandes centros comerciales transfiere demandantes a pequeños comercios en pro de satisfacer su impulso de compra. En adición, todo el “aparato” psicológico del proceso emocional del deseo o necesidad y su satisfacción se complica con aquellas peculiaridades que brinda la estrategia comercial de ambos: grandes y pequeños comerciantes. En concreto, en el pequeño comerciante podemos encontrar como rasgos característicos la cercanía y todos aquellos valores positivos emocionales con que dotamos al trato personalizado. Más se acentua este rasgo de ser clientes asiduos, donde conocen nuestros gustos y preferencias.

Total, ésta es una ejemplificación de la sinergía. De querer definirla en un término más académico, podríamos decir que es “un fenómeno por el cual actúan en conjunto varios factores, o varias influencias, observándose así un efecto conjunto adicional del que hubiera podido esperarse operando independientemente, dado por la concausalidad, a los efectos en cada uno. En estas situaciones, se crea un efecto extra debido a la acción conjunta o solapada, que ninguno de los sistemas hubiera podido generar en caso de accionar aisladamente” (Wikipedia, 2020).

Por hoy considero apropiado dejar aquí el concepto, será en otra entrada de carácter científico donde me extienda en el mismo y su vínculo con diferentes doctrinas. Con todo, abstraído el mismo, podemos apreciar cómo es que se logra, y a la vez se transfiere, un efecto adicional al actuar en conjunto varios factores.

Siguiendo esta línea, y en consideración a los últimos trabajos que se han ido publicando, en concreto: (a) los que hacen alusión a la reflexión epistemológica de la voluntad del alumno – crucial para su motivación y la persistencia en su aprendizaje -, (b) el vínculo que la misma presenta con aquellas metodologías de enseñanza-aprendizaje que mejor logran la significación del aprendizaje y la motivación intrínseca positiva del alumno y, a su vez, (c) aquellas que con más frecuencia aparecen de entre las elecciones de la nueva generación de alumnos, Gen Zers; fácil es apreciar que observar la eficiencia y eficacia de todo el aparato educativo descansa en aquella sinergia que se produce al involucrar diversos factores, asi como diversas perspectivas desde las que abordarlos. En este caso, una observación detenida de la voluntad del alumno nos ha llevado a la intergeneracionalidad.

Para que una sociedad exista, se necesita una conexión entre las sucesivas generaciones”

Mariano Sánchez

Para que comprendáis qué es eso de la intergenacionalidad, detengámonos en la definición y sus efectos sociales que Sánchez (2018) proporciona:

” Intergeneracionalidad es un término que se refiere a la relación entre distintas generaciones. Lo que sucede es que hay dos formas de entender tal relación: una, sin conciencia alguna de las posiciones generacionales implicadas, y otra, cayendo en la cuenta de esas posiciones y de las diferencias y similitudes entre las generaciones“.

” En cuanto a los efectos que provoca diría que, ante todo, la intergeneracionalidad es una causa de la sociedad. Dicho de otro modo, para que una sociedad exista se necesita, entre otras cosas, una conexión entre las sucesivas generaciones […]”

Reconocidos estos dos conceptos, sinergia e intergeneracionalidad, procedamos, entonces, a la razón de ser de este breve artículo, que no es otra sino la reflexión. Quisiera, consecuentemente, haceros pensar y reflexionar sobre aquellas cuestiones que comprende esta sinergia que aprecio; quisiera, por igual, compartir qué es aquello que me ha conducido a cuestionar esta dialéctica de relaciones que comparte la voluntad con el entusiasmo y la motivación y la generación que hoy ha de motivarnos para lograr una educación eficiente y eficaz, esto es: óptima.

De esta manera, considerar la motivación del alumno, en primer lugar, exige de acerse al alumno, comprenderlo, reconocer sus diferencias generacionales. En este sentido, hemos de cuestionarnos que ¿tal vez haya tintes de deshumanización en encorsetarse en tanta palabra científica, perdiendo de vista el sentido humano, la inteligencia emocional? Esto es, ¿tiene sentido el propósito de un artículo científico sobre otredad, sobre su definición, su alcance, en qué consiste, en qué lugar y educación del mundo constituye un ideal antropológico, sociológico y filosófico que sirve de sustrato para la contextualización de todos aquellos elementos que comprende, si luego, no se reconoce esa otredad en el alumno?

Es decir, ¿se considera para el ejercicio de la docencia la peculiaridad que presenta el alumno en habilidades, patrones de conducta, competencias en que ha de educarse e instruirse y, especialmente, patrones cognitivos en el aprendizaje; aquellas características propias de su generación?, ¿reconocemos el momento histórico en el que vive y, por extensión, el mercado laboral que le espera? Es imperante subrayar el propósito de la educación, formarnos para ser futuros trabajadores competentes. Pero más imperante es subrayar que así son de competentes las personas, así de competente es la economía de un país y, por ende, su bienestar. Otro día podremos analizar la relación entre la calidad de la Educación y el desarrollo económico y bienestar social de cada país.

Desde luego que, considerar todas aquellas características peculiares que comprende cada generación ya nos está posicionando en el reconocimiento de los demás. Esto sería hablar de relaciones intergeneracionales, aquellas que se establecen en un mismo tiempo entre individuos de distintas generaciones. De no considerar los cambios intergeneracionales, aquellas características en que divergen las conductas y patrones de comportamiento de una generación por otra, raro sería, entonces, que avanzara un sistema organizado social en reconocimiento social, en intergeneración social. ¿Será organizado entonces?

¿Se puede ser eficiente y eficaz si no se adecuan metodología, competencias y habilidades a aquellas que requiere el alumno para desenvolverse en su futuro mercado laboral?, ¿se puede ser eficiente y eficaz si no se consideran las peculiaridades de la presente generación?, ¿qué entendemos por eficiente y eficaz: buenos resultados acádemicos?, ¿qué se requiere para unos buenos resultados académicos?, ¿será conseguir una conducta motivada en el alumno? Con todo, es más, ¿son esos buenos resultados ecadémicos eficientes y eficaces?, ¿comprenden la formación evaluada en destrezas y habilidades acordes con el mercado laboral o se circunscriben netamente a la adquisición de contenidos, de conocimientos?

Personalmente, considero muy importante la separación que existe entre inclusión – muy orientada al alumno que presenta necesidades especiales – y la “verdadera inclusión”. Siendo ésta última aquella que comprendería el reconocimiento de las diferencias que presentan las distintas generaciones en su más amplio aspectro. No constriñéndose exclusivamente en las necesidades especiales. Lo que quiere decir, una verdadera inclusión comprende las relaciones sociales intergeneracionales: primero en el conjunto del alumnado, después en una adecuación y concretización para con las necesidades especiales que presentan algunos alumnos. Esto, en su conjunto, sería la otredad (para una observación más ampliada del término otredad y su dialéctica con la inclusión, puede leer este otro artículo).

No obstante, desde un prisma completamente personal, espero reconducir mis pensamientos y reflexiones a hacer un mundo mejor, más humano, más inteligente emocionalmente: más empático. Esto sería hablar de la noosfera; algo de lo que hablaremos otro día.

Estoy completamente convencida de que alguien me leerá y seguro termina convenciéndose de la importancia de aquello que deseo transmitir. Llenarlo todo de más color, llenarlo todo de un poquito de más luz.

Ser empáticos es un camino al reconocimiento de los demás, a la tolerancia y a la madurez emocional; estriba en una mente serena y feliz; una mente que se siente bien consigo misma, autorregula la conducta y sirve de vehículo para la gestión de las emociones. Es muy probable que advierta, también, que su pensamiento es positivo; es muy probable que advierta, también, que cuando aprecia diferencias por abajo o por arriba para con respecto a usted, lo único que siente es admiración. Así, valora, consecuentemente, a la persona que tiene a su lado, sintiéndose seguro de sí mismo.

Verónica García-Melero

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Bibliografía

Sánchez, M., Envejecimiento y Dependencia (Ed.) (2018) Etiqueta: Intergeneracionalidad. II Congreso Internacional de Envejecimiento y Dependencia. Recuperado el 21 de Septiembre de 2020 de: https://www.envejecimientoydependencia.com/blog/tag/intergeneracionalidad/

Wikipedia (2020). Sinergia. Recuperado el 21 de Septiembre de 2020 de: https://es.wikipedia.org/wiki/Sinergia