Categoría: SOD

22. Shalomeh: el enigma-.

Por Verónica García-Melero

…aunque sepan tu Nombre, no te conocen….

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Cuento 22. Shalomeh: el enigma-.

Yair:

¿Puedo pasar, querida mía?
¿Puedo, la puerta, doblar?
¿Inclinarme y entrar adentro?
¿Me puedes, Shalomeh, ayudar?

05 Pues, te veo como una madre,
siempre me llenas de paz.
Con paz es que mejor yo pienso,
pienso después de meditar.

Siento que me he perdido,
10 otras veces...creo que no.
¿Habré encontrado la piedra
sobre la que descansar, mi amor?

Siento que todo se me olvida,
una maraña, yo veo,
15 de hilos de muchos colores;
¿estaré perdido, mi cielo?


Shalomeh:

Te han pasado muchas cosas,
cosas que bien te pueden apartar
de seguir el camino que seguías,
20 apartarte de él y echarte atrás...

Mas, las mismas cosas difíciles,
tan duras de traspasar,
pueden romperse en mil pedazos;
las puedes, también, erosionar.

25 Y, erosionarlas, querido Yair,
es lo que te ha traído, mi amor,
hasta la puerta que tu me abres...

¡No me pises lo mojao!, ¡no!

Las pruebas más difíciles creadas
30 entregadas son a los grandes guerreros; (30)
esperanza hay en que las superen...
y, en superarlas, encontramos en ellos
el virtuosismo de su camino;
lo que los hace grandes, vemos.

35 ¿No se forja el buen marinero
en la mar tempestuosa?
¿No es la fuerza de la ola
la que la hace golpear?
El movimiento de esta suerte
40 ha sabido contenerse,
y cuando avanza...
¿ves su fuerza exponencial?

El dibujo que la ola traza
en todo tu cuerpo está,
45 el movimiento de tu mano
también lo sabe trazar.

Extiende tu mano, boca arriba,
y dedo a dedo, ciérrala;
empieza por la fuerza activa,
50 la victoria del agarrar.

Te digo que en tu mano derecha
la vista has de poner,
desde el meñique, cierra uno a uno,
hasta este dibujo obtener.

55 Repite el movimiento,
hasta la soltura conseguir;
cuando lo haces con ligereza
esto me ves tú a mi.

Es el número áureo,
60 es, de Fibonacci, su espiral:
el mismo trazo que tiene la ola
en el enigma de tus manos está.

Yair:

¡Ya sabía que con bien poco
me devolverías la vida!
65 Refréscame la memoria,
háblame, mi querida.

¿Por qué dijiste antes
que no te pise lo mojao...?
¿Qué enseñanza lleva el suelo
70 que tú me tienes por fregao?

Shalomeh:

Fregar requiere agua,
requiere de un cubo, también,
y de una herramienta que te ayude;
aquí el palo del buen hacer.

75 Mas, solo no es que se friega...
¡esto lo sabes...muy bien!
Requiere de tus dos manos,
requieren tu voluntad poner.

Yair:

Veo lo áureo en ese cubo,
80 veo la sabiduría en él,
la disciplina veo en la fregona
y, en su guisopo, el hacer.

Ese guisopo son sus cabellos,
los hilos son del Telí;
85 dominarlos, son sus servicios,
sus primicias conseguir.

¿No consigo, cuando yo paso
la fregona por el suelo,
mojar con agua la superficie,
90 limpiar lo sucio que veo,
dejar que el aire lo seque,
...y en la humedad yo lo espero?

Mas, ¿no he conseguido tanto
poniendo todo mi empeño?
95 En limpiar he visto la bondad,
y, en el agua, el marrón yo veo;
turbia se ha vuelto este agua
que cristalina, al principio, tengo.

Aguas hay arriba y abajo,
100 como las tiene este limpiar;
limpia empieza la cristalina,
la cristalina está por limpiar;
cuando empiezo a limpiar el suelo
empieza lo turbio al limpiar...
105 he limpiado con agua turbia,
más turbia se hace al pasar.

No puedo querer solo agua limpia
si en un cubo la quiero contener...
El cubo no es como la lluvia
110 que limpia cae y de una vez.

Así, puedo ser lluvia,
si riego completo el suelo;
con la manguera lo limpiaría,
pero, luego, ¿qué tengo?

115 Habría inundado la entrada,
todo lo estropearía;
habría gastado mucha agua
que, después, se perdería.

Shalomeh:

Acertado es que te veo,
120 así es que sucede, Yair:
alcanzar la piedra del paraíso
es el cubo que ves aquí.

Cuando lo consideras ya turbio,
el agua puedes mudar;
125 empezar desde el principio
y con cuidado limpiar.


Cambia el cubo de vez en cuando,
el agua, tú has de mudar;
no necesitas una manguera,
130 lo que necesitas es voluntad.

No darte pereza el mudar el agua,
no querer pronto todo limpiar;
friega el suelo escurriendo el trapo
o el guisopo, como tú gustes más.

135 Pues, ponerte de rodillas
no es una vara tomar;
pero, sí es, en tu movimiento,
saberte, también, doblegar.

Hay tramos que mejor se limpian,
140 si con el trapo es que lo alcanzas...
El paño de esta enseñanza:
sabiduría tiene, de simiente trata.

Por simiente está la esencia
que, en el corazón, tú me llevas;
145 y acercar la mirada diestra,
para poder ver mejor,
es limpiar lo que está escondido...
Y el paño lo alcanza, mi amor.


Yair:

Pero...¡háblame de lo mojao!
150 Que yo te entienda, Shalomeh,
con el recuerdo de tu sabiduría
y con la reminiscencia, también,
del simiente de lo que bien se huele...
¿qué le has puesto al agua, eh?

Shalomeh:

155 Este agua con que yo limpio
del paraíso es que es;
además de ser agua
y de agua parecer...
porque turbia se nos ha vuelto
160 entre te hablaba, también...
es la insinuación alegórica
de la sabiduría, lo ves,
y la comparamos con ella
para poder aprender.

165 Es un agua imaginativa
para poder comparar...
y metafóricamente enseñarte cosas
que en su lenguaje están.

Lo metafísico de este agua
170 está en tu entendimiento,
has racionalizado en tu mente
lo que te dicta mi verbo.

Y mi verbo es toda el agua
que hay en el cubo, también;
175 aún no te he hablado del secreto
que en tus manos se ve.

¿No empuñas la fregona
o el paño - que aquí lees -
con las manos, cuando limpias,
180 la superficie a tus pies?

Descifra tú, meditando,
qué es el guisopo de la fregona...
El Telí, te he dicho antes,
para que le busques la forma.

185 Pues, cabellos es que contiene,
cabellos que están por mojar
y limpiar la superficie
y lograrla mudar.

Otra dimensión es que parece
190 la habitación bien lograda,
agradable cuando la encuentras
y con aroma guardada.

El aroma es esencia
y en tu simiente está
195 elegir un aceite u otro
que bien te hará respirar
otro aroma o el que yo pongo...
¿Con que te gusta fregar?

En mi conversación se huele...
200 el aceite de mi esencia;
ahora está húmedo el suelo,
con Álef lo lavo, mi estrella.

Álef es la botella
con la que vengo a ungir
205 el agua que aquí contengo...
su aceite lo hace así.

Ves en mi a una madre,
siempre te procuro paz;
ese olor es de tu juicio
210 y en tu cabeza es que está.

Has limpiado el suelo conmigo,
ahora te huele muy bien,
y meditas lo que ahora te digo
y lo que ya te he dicho, también.


Yair:

215 ¿Qué es la madre, a todo esto?,
porque así es que te veo yo.
¿Puedes usar el Pardés
para darme contestación?

Un repaso a tus enseñanzas
y a la manera con que las dictas (220)
me trae frescura al vientre
y al pecho...me trae su brisa.


Shalomeh:

Ahora que de frío me hablas
y de brisa, también,
quiero ser alegórica, (225)
lo voy a ser por tu bien.

Con ello recuerda el Todo,
la Nada recuerda, también;
¿qué será lo que no tiene límites?
¿lo podrá el cubo contener? (230)

Fluye siempre como el agua,
golpea con ella, también,
el agua está en la madre,
la madre está en la mem,
y también hace a la misma (235)
la Álef, el soplo, así es.

La madre es el gran vientre,
el vientre, el frío es;
dentro crece el retoño
que tras sus aguas romper (240)
se alimenta de su pecho,
la humedad que hay en él.

La humedad es su soplo
es su chispa divina...
en este mundo es la brisa (245)
que al alimentarte, acaricia.

El agua que reina el vientre
y frío preserva en medida...
es la tierra que moldea al hijo,
mas, requiere de la brisa... (250)
requiere de la chispa, Yair,
para lograr insuflarle vida...
Así es que se gesta el hijo,
así la madre lo ilumina.

De esta manera, el Todo y la Nada, (255)
en el agua es que está
y en el soplo que hay en el viento...
¿qué me falta, además?

Si no es que nace el hijo,
nada hay que contemplar. (260)
Todo y Nada es que vemos
cuando empezamos a respirar.

¿Qué es la madre sin su hijo?
¿Hijo sin su madre habrá?
Tanto uno, como el otro, (265)
por la cabeza es que están.

Y esa cabeza cuando se abre
a la vida, a respirar,
sabe olfatear la limpieza,
sabe qué es la humedad. (270)

Mas, la cabeza viene del cielo,
el soplo vida le insufló...
Ha de llorar el hijo que nace
para alcanzar su función:
primero, está en su esencia; (275)
segundo, está en su voz;
tercero, está en el llanto...
la fuerza de su calor.

El fuego que está en el hijo
que está en su cabeza asomar... (280)
hará que logre en su camino
poder oler la humedad.

Yair:

¡Qué difícil me lo has puesto!
Dame una pista, Shalomeh,
me he perdido en tus palabras... (285)
¿qué es la voz de este hacer?


Shalomeh:


La voz es una rama
con la que habla el verbo,
es sefar...y de los mundos,
de los mundos...son los Cielos. (290)

La esencia, que se respira,
mas, se respira en agradabilidad,
es la parte bondadosa
que se puede olfatear.

Y el llanto, querido mío, (295)
el llanto ¡tanto es!
Pregunta porqué se llora,
y porqué no se llora, también.


Yair:

Te veo hoy enigmática,
mucho tengo que preguntarte. (300)
Entre que hablábamos ahora
y el calor se nos viene adelante...
se ha secado el suelo, querida,
¿puedo, contigo, sentarme?


Shalomeh:

Por supuesto, ya puedes entrar, (305)
ten cuidado con la puerta...
la entrada no es que sea alta,
más bien la hice pequeña.

He apreciado en tus palabras
que has sabido mudar (310)
el agua que hay en el cubo
y has logrado muy bien limpiar.

Como hay algo que nos espera
en toda esta especial limpieza...
mejor te sirvo un té que tengo, (315)
luego, mi enigma te espera.

Yair:

No me hagas esperar mucho
ahora que he calentado
los motores de mi cabeza...
¡qué sepas que me ha costado! (320)

Un enigma es lo que eres,
mística es que te muestras...
mas, si pareces es que no lo eres,
eres simple, eres esencia.

Lo que parece es que parece, (325)
parece porque no es;
esto bien me lo enseñaste
y en ti lo puedo ver.

Pues veo que ni de lejos
pareces lo que eres... (330)
eres sencilla, Shalomeh,
y humilde es que eres.
No pareces a simple vista
lo sabia que en realidad eres.

Si no llego a preguntarte, (335)
si no te llego a descubrir...
¿cómo podría imaginarme
que eres tan grande, así?

Shalomeh:

No digas que soy grande,
pues pequeña es que soy; (340)
la humildad, por otra parte,
es por lo que aquí estoy.

La humildad es tener consciencia
de las capacidades personales;
de sentirte agradecida por ellas, (345)
de sentir felicidad a raudales
dejando que otros las descubran
conforme el camino se hace.

Así, no se compite,
y como no compites... (350)
¿qué puedes lograr?
Nada perder en el camino
y todo tener por ganar.

La apariencia, el envoltorio,
la cáscara, el empezar... (355)
termina por desvanecerse,
así es aparentar.

Se aparenta fuerza cuando se es débil,
debilidad cuando la fuerza está...
ese es el arte de la guerra; (360)
y saberlo, hay, que desentrañar.

Mas...tengo para ti un enigma,
en hebreo lo quiero escribir;
el enigma que culmina la limpieza
del cubo que te trajo aquí. (365)

La voluntad es decisoria,
la voluntad te lo hizo ver;
ya no es solo de la fregona
el cubo que me llenas, ¿ves?

La voluntad son tantas cosas... (370)
otro día hablaremos de ella,
ahora sólo tomamos la fregona
o el paño de esta ciencia...
¿no son las manos, mi vida,
quien lo hacen todo limpiar? (375)

El enigma de este cubo,
y de toda matemática hallar,
está en el secreto que ocultan
las palabras de esta verdad.

Te voy a llevar al paraíso, (380)
a descubrir la verdad
de la exégesis de la palabra,
hay que poner voluntad.

La voluntad es esplendor,
es quererte mover (385)
hacia algo más elevado
sin quererlo contener.

Porque si con tus manos lo tomas
y no lo quieres soltar...
se desvanecerá lo logrado (390)
se perderá la voluntad.

El exceso de ego, querido,
el quererte engrandecer
porque has logrado algo
que otro no logra tener... (395)
porque impides que lo tenga,
porque lo quieres tener
y hacerte grande a tus ojos,
mas, te achicas a los de Él, (400)
a la vez hará que socaves
tu sentimiento de felicidad...
no eres feliz porque lo tienes,
eres infeliz, además,
no quieres que otro lo logre, (405)
te molesta ese afán.
¿Has visto lo que hace el ego?
¡Qué pena esto me da!


Yair:

Te he comprendido...
con profundidad, además; (410)
importante es el moverme
y el saberme doblegar
a la voluntad que empieza arriba
y conectarme en su bondad.

Si así es que lo hago (415)
siempre habrá voluntad
y la suerte de mi camino
favor del Cielo será.

Pero...eso es muy tuyo,
que te pones muy mística; (420)
no me enredes más la fregona...
¡Háblame del enigma!



Shalomeh:

Si el enigma es dilema,
adivinanza es que es;
oculta lleva una cosa (425)
y en su secreto se lee.

El misterio es entender
la sabiduría que el enigma entraña;
el discernimiento es atención
y comprender la adivinanza. (430)

Si en hebreo yo te escribo
el enigma que lees,
pártelo en una serie,
que sea la serie de Dios.

Considera la unitario, (435)
considera la unión...
para esto añade una cosa,
añade solo el corazón.

Si el corazón es el verbo
interpreta en tu hallar, (440)
con el pardés al completo,
lo que en el enigma habrá.

Aquí te dejo una pluma
para que lo escribas, mi amor,
en esta hoja de mi cuaderno, (445)
la llevaré en mi corazón.

Yair:

Jet-Yud-Dálet es enigma,
así se escribe en hebreo;
ahora si yo lo parto
siguiendo números, veo... (450)
que los divinos se delimitan
solo tres letras tengo.

Si lo unitario considero...
el enigma todo es
un veintidós en guematría, (455)
en matemáticas es ET (Álef-Tav).

Vaya, vaya...¡qué interesante!
¡pero si esas son todas
las letras que tiene el verbo
el verbo que todo forma! (460)

Umm...mas, si parto con números
que divinos han de ser
y busco lo unitario,
lo unitario también....
han de formar una palabra... (465)
podría estar en las tres..
podría serpentearlas,
las podría también mudar...
¡Ah! Y añadirles y separarles,
¿cómo dijiste?, el corazón. (470)

Pero también tú me has dicho
que las parta en este afán.
Podría utilizar dos letras
y dos palabras harán.
¡Ah! Y solo es que las parto, (475)
no las vengo a girar,
puedo escribir la "vida"
y la "mano", además.

Jet-Yud es la vida,
Yud-Dalet, la mano es; (480)
¡qué curioso que sus valores
treinta y dos me den!

¿No son treinta y dos
los senderos que grabó Yah?
Creó el Universo con tres libros, (485)
en el Lenguaje de sus Ramas está.


Shalomeh:

Me gusta como lo piensas,
como te inspiras, más bien.
Este es el sentido oculto
de aquello que se lee. (490)

Bien sabes que es inspirado
y que en esta inspiración
todo encaja como un anillo,
todo es perfección.


Yair:

Me has dicho que yo añada, (495)
que ponga en su interior...
bien puede ser la palabra
o buscar en el "corazón".

Pues el corazón en la guerra
en que este lenguaje se atina (500)
es el sefer en sus ramas
y en el ser animado estriba.

Si todo, todo contemplo
por partes es que he de ir.
Primero escribiré corazón, (505)
Lámed-Bet, es así.

Por cierto..su guematría,
¿no es 32?
¡Pero si esos son los senderos
del árbol de la vida! (510)
Si con las letras yo los uno...
cincuenta y cuatro se adivina.

¡Pero si este número es muy grande,
este número es partición!
Éstas son todas las partes, (515)
éstas son las parashot...
¿será esto lo que contemplo
cuando pongo el corazón?




Shalomeh:

¿Y qué contemplas, cariño mío,
no olvides el "pardés"? (520)
Sé ahora imaginativo,
alegórico, también;
no te olvides de que es enigma...
con el SOD háblame.

¡Y técnicas! (525)
La que te inspire,
eso es la inspiración
que empieza cuando te mueve
de verdad el corazón.


Yair:

¡Qué chulo!, ¡Shalomeh, mira! (530)
Me he puesto yo a investigar
y cuando dentro lo escribo...
"lechoso" es que me da.

Siendo la leche la esencia,
la sabíduria que hay en Dios (535)
que baja en su soplo divino
y en la humedad del pecho se vió...
no es de extrañar que la madre,
todo tiene en este afán.

Hay que entender quién es la madre (540)
y para qué es que está.
¿Por qué será que la arrinconan
cuando por ella has de pasar?

La madre tiene el agua (545)
tiene el soplo, además;
es la madre ese concepto
que contempla la dualidad...


Shalomeh:

Vale, vale...luego hablamos de ello,
ahora, tú sígueme (550)
con buscarle el sentido inspirado
al pardés que me lees.


Yair:

Me has dicho que yo separe...
el corazón, además.
Si limito yo el enigma (555)
con su inicial y final,
"Ser Querido" es lo que me dice
el verbo en su trazar.

¿Es notaricón lo que he hecho
o es así...como terumá? (560)
Es algo anagrámatico...
¿jas veShalom será?


Shalomeh:

Aquí no has girado nada,
tampoco anagrama hay escrito,
ni has perdido tú las letras (565)
andando por el camino.

Has introducido
y has sacado...
para poder delimitar
con el corazón la palabra (570)
que escrita está, además.

Solo puedes hacer esto
cuando pones el corazón;
no es de extrañar que Ser Querido
sea la consecución. (575)

Has puesto el límite que hay en el "enigma",
solo aquí lo puedes ver...
si con el corazón tu lo contienes
refinarte es tu quehacer.

Y cuando te refinas, el corazón se halla... (580)
aunque en el extremo primero lo ves,
notaricón ha sido la técnica
que da al verbo su ser.

Si fluyes con la palabra,
fluyes con el corazón... (585)
hay partes que están escritas
de tu cuerpo, mi amor.

Una de ella es la mano,
y en guematría, su expresión,
es todo lo que encontramos (590)
y en el catorce se vio.

Catorce son tus falanges,
catorce es tu articulación;
la voluntad de tus manos
y en la vida se halló. (595)

Cuando por la vida es que te inclinas,
te inclinas por a lo grande crecer;
creces como persona,
crece, también, tu ser.

El catorce dice tantas cosas, (600)
la casa del Rey es;
rey es cada uno de nosotros
que encuentra el porqué crecer.

Es el sentido de la vida,
en tus manos se lee; (605)
el fruto de lo que hacen
así es que hacen tu ser.

Si la voluntad por elevarte
es que está en tu movimiento...
es que has puesto corazón, mi vida, (610)
y todas tus manos, en ello.

Todas tus manos son todo,
explican todo lo que tu ves;
cada uno de tus dedos tiene
mucho, mucho que hacer. (615)


Representan todo lo que hay,
arriba y abajo, así es.
La diestra es misericordia,
y la izquierda, ¿qué es?

La izquierda es jucio y orden, (620)
las dos has tú de poner;
con el lenguaje con el que el verbo habla,
que habla también en tu ser,
una es vista, la otra acción,
y en sefer es que se lee, (625)
jet y yud, que son sus letras,
Jai, la vida, así es que es.

¿No es Jai, Jet-Yud, escrita
una de tus particiones?
Son las dos manos que has de contemplar (630)
para ver el pardés y sus bendiciones.

Recuerda que el corazón es el límite
que delimita a la palabra;
la Bet es con la que empieza,
con Lámed es con la que acaba. (635)

Esto mismo tú has hecho,
y cuando has puesto el corazón,
las veintidós letras que son enigma
ahora son tus parashot.

Cada parashot es un momento, (640)
cada fragmento, una estación;
a veces se transitan de seguido...
en otras, como que no.

Hay veces que repetimos
de viaje, mi amor; (645)
otras...pues nos quedamos,
nos enamora una estación.

Sea como sea que transites
el Árbol de la Vida,
está en la palabra y sus ramas, (650)
está en la Torah escrita.

Mas, comprenderla, como lo haces,
solo está en el pardés,
¿entiendes que se recibe
cuando con voluntad tu me lees? (655)

Esa voluntad es esplendor,
es el sentido del recibir...
se recibe cuando se otorga;
tu luz te trajo aquí.

Ahora, yo te bautizo, (660)
con este agua de fregar;
el agua de mi cubo, Yair,
un nuevo nombre te hará.

El cambio está en las manos,
y como has sabido agarrar (665)
el cubo de la sabiduría
que lleno de agua está;
la jet y yud que hay en tus manos
por tí las hago yo transitar,
ya no eres Yair, la Yud me quedo, (670)
te pongo la Jet de cambiar;
la cifra que el ocho tiene,
y el diez que me voy a llevar.

Ahora te llamo Jair,
"iluminado" es que significa; (675)
con Yud, Yair era otra cosa
lo que tus letras decían.

"Dios te ensañará significa"...
eso es Yair, y así será;
pero como ahora tú me has cogido (680)
el paño del buen limpiar...
y bien me agarras por el asa
el cubo para fregar...
te bautizo con este nombre
y en la Jet es que está. (685)

Nada pierdes, Todo te cambio,
¿crees que te he traído paz?

Para la siguiente taza que nos tomemos
la Jet me vas a explicar
con el sentido metafísico (690)
y con olor a humedad.

¡No me pises lo mojao!
¡Quédate, mejor, ahí!
Aún no se ha secado el suelo
que ahora vas a seguir. (695)

¿De miel te pongo una cuchara?


Jair:

Mejor, ponme dos.
Así recordaré en su dulzura...
la gracia que hay en tu casa.

Me has llenado tú de ella, (700)
quitandome en cantidad
las cucharadas que ahora pongo
y que me vienen a cambiar.

Ahora, la chispa que yo tenía
tú me la has venido a iluminar... (705)
con la enseñanza que me has dejado...
¡que no pise lo mojao..., mamá!

Por Verónica García-Melero
...aunque sepan tu Nombre, no te conocen....

Capítulo 7. Otro Secreto de Mamá (מא)-.

por Verónica García-Melero

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Bustrofedón:

מאאמ = Señora –> מא = Mamá

Bustrofedón, técnica de Cábala artificial consistente en serpentear las palabras, inspirada en los surcos de tierra que dejaban los bueyes al tirar del arado a su paso.

Buey = Áleph

Capítulo 7. Otro Secreto de Mamá, מא -.

El secreto que te narro
de arriba y abajo es,
es plantar haciendo hieleras
como lo hace el buey.

05 (1.847) Mas, plantar requiere algo,
¿la semilla, no es?
¿Y qué más requiere la siembra
para hacerla crecer?
Como poco requiere agua,
10 (1.852) necesita beber.
La Tierra que es la madre,
la semilla, la chispa del ser,
el agua que está en el vientre;
y así es que está en Mem.

15 (1.857) Dos letras necesitamos
para este plantar:
Áleph que lleva el surco,
también lleva el tirar
y la chispa de la vida
20 (1.862) que la tierra sabe avivar.

Lleva agua, lleva vientre,
y en la tierra es que lo vemos.
Y con el frío que está en la tierra,
y con el soplo que hay en el viento,
25 (1.867) hemos conjugado la energía
que la eleva arriba y vemos.

Este plantar que tienes
cuando lo escribes es mamá (מא).
¿Entiendes la importancia que tiene
30 (1.872) hasta lograr ser tu Bar (בר)?

Pues estas dos letras
requieren tu comprensión,
que aprecies qué te aportan,
que contemples su formación.

35 (1.877) Tal vez, es analogía,
tal vez, halla un sod;
mas, de lo que no cabe duda
es que mamá son las dos.

Te hablaré de Áleph primero
40 (1.882) para organizarme mejor,
no es que quiera ser precisa
como lo es un reloj;
mas, recuerda que en el segundo
la casa es que se halla,
45 (1.887) la Bet, tiene el impulso dentro,
siendo mamá quien lo guarda.

Si Áleph tiene una fuerza
de entre los Elohim que pueden ser,
Eheiéh es la plastilina
50 (1.892) con que empieza el “Aleph”.
Es el primer impulso vivo
que manifiesta la Creación,
el inicio es del movimiento,
es el aliento de Dios.

55 (1.897) Siendo su aliento todo chispa,
energía es que es;
es el poder de la vida
y es alegría también.

Es la felicidad excelsa,
60 (1.902) es Aní Sameaj.
Estoy Feliz es que significa,
trece su guematría me da.
Y trece, ¿qué es trece?
¿No es trece la unidad?
65 (1.907) Es Áleph, entonces uno,
Uno con Dios, es su Verdad.

¿Qué es Aní Sameaj, entonces?
¿No lo vemos en Ahabáh?
Amor es que significa,
70 (1.912) amor, entonces, es unidad.

¿Comprendes la importancia que tiene
el amor de la mamá?
Es querer a tu plastilina
y, por igual, su plasticidad.

75 (1.917) Porque mucho es que hacemos
con el arte del moldeado,
unas veces es que aprendemos,
otras veces...pues tropezamos.

Mas, que no me vaya yo de rama,
80 (1.922) que estaba en la Unidad.
Trece y trece es que suman
en la Tierra, el canal,
el surco que se hace en la Tierra,
en Yud Hei Vav Hei es que está.
85 (1.927) Veintiséis es que me suma,
reducido, un ocho es.
Siendo Sameaj un trece,
me quedo con su mitad.
Pues un cuatro es que consigo
90 (1.932) si me pongo yo a calcular.

Uno más tres, cuatro me suman,
¿esto por qué será?

Mucho ha sido dicho,
mucho lleva el Midrash,
95 (1.937) y el Zohar, que lo contempla,
para el Áleph explicar.

Pues nos referimos ahora a cuatro,
¿dónde el cuatro está?
Si la Mem es que reduzco,
100 (1.942) la Mem que está en mamá,
cuatro es que consigo,
¿será por casualidad?

La unidad de Dios en la tierra,
la hemos visto en su amor,
105 (1.947) el vientre que pone el frío,
y el agua, ¡cómo no!

Aire, agua, tierra y fuego,
cuatro elementos son.
Dos los ponen dos letras,
110 (1.952) sus complementarios, los otros dos.

Que no traza la simbología
más que una raya para recordar
que el fuego está en el aire,
la tierra en el agua está.
115 (1.957) De hecho es que aparecen
cuando se vienen a conjugar.
Si no uno el arriba y abajo,
no los veré jamás.

Sigo con este cuatro
120 (1.962) que te vengo a hilar.
Quiero que entrenes tu jucio,
quiero ponerte a pensar
y que recuerdes el misticismo
que lleva este cantar.

125 (1.967) Que cantar es importante,
lleva un soplo en la voz;
es Áleph que se me ha metido,
no es que sola hable yo.

Hay cuatro cosas importantes
130 (1.972) que se encuentran en “Aleph”.
Presta atención a su elenco,
primero te hablo de tres.

La Necesidad del Movimiento,
la Creatividad, y también,
135 (1.977) la Iniciativa, muy importante,
¿crees recordarlas bien?

Porque, la cuarta,
la más importante,
es que hace a las tres.
140 (1.982) Te hablo, ahora, vida mía,
de la Voluntad en tu ser.

La Voluntad es deseo,
la Voluntad es querer,
la Voluntad es adelantarte,
145 (1.987) echar el pie y correr
entusiasmado por lo que anhelas;
mucho tiene de “Guimel”.

Y Guimel es el hijo,
la diestra escucha es;
150 (1.992) es entendimiento y verbo,
eso es lo que es.
Pues, los labios de la sabiduría
siempre estarán sellados,
salvo para el hijo que a su madre
155 (1.997) busque de buen agrado.

La Madre es Sabiduría,
antes de nada está,
es el verbo que contiene
a toda la Torá.

160 (2.002) Te explica “en el principio”
cómo viene a gestar
tu vida, la que te rodea
y cómo la has de plantar.

Antes de nada estaba,
165 (2.007) hecha fue con dolores de parto;
tiene del hijo, el sufrimiento,
y en sufrimiento lo trajo.

Importante es el dolor,
importante es el sufrimiento,
170 (2.012) importante es escuchar,
ese es el hijo del adentro.

Así, la sabiduría,
la que es la mamá,
es la madre de los misterios
175 (2.017) y sabe a los ojos mirar.
Pues, solo con esto
ella sabe revelar
quienes son sus hijos,
quienes la vienen a buscar.

180 (2.022) Pues si todo ella te otorga,
la vida para empezar,
el cuidado y el protegerte,
y amarte sin más,
no te extrañe que te perdone
185 (2.027) y que vuelva a hilar
el nudo que le dejaste;
ella lo sabe arreglar.

Tiene paciencia la sabiduría,
ella sabe esperar,
190 (2.032) y en la espera está la energía
y el agua de su verdad.

Pues, la energía que hay en la espera
en la paciencia es que está.
La paciencia es esperanza
195 (2.037) y, ¿qué podría ser más?

Pues, si hay esperanza
en lo que espero...
y en mi paciencia está,
en esta energía mezclada con “agua”
200 (2.042) la confianza es su afán.

¡Qué grande es el entusiasmo!
¡Qué grande es esperar!
Aqui estriba en Oriente
lo que llaman vacuidad.
205 (2.047) No querer atrapar el momento,
solo dejarlo pasar
con la esperanza de cambio,
todo en ciclos está.

El sufrimiento te trae tristeza,
210 (2.052) la tristeza el recordar
que se aflige el espíritu
y te tienes que levantar.

Si albergas la espera,
la energía que en la sabiduría está,
215 (2.057) sabrás ser confiado,
sabrás esperar con felicidad.

Pues, la felicidad de que hablamos
está en la Unidad.
Hemos visto que es amor,
220 (2.062) es muy simple, ¿verdad?

Así es que muchos sabios
vienen todos a revelar
que la felicidad es que se inclina
cuando te inclinas en la bondad.

225 (2.067) Cierra ahora tus ojos,
quiero hacerte pensar,
¿qué es aquello que te devuleve
pensar en felicidad?

No es algo físico,
230 (2.072) etéreo es que es.
Así es el recuerdo
del entusiasmo, ¿lo ves?
Quererte, que te admiren,
que te quieran reconocer.
235 (2.077) Que cuenten con tu presencia,
todo es como oler.
Pues, se huele una fragancia
y la recuerdas con felicidad.
Mas, no puedes clavar las flores,
240 (2.082) así es la vacuidad,
el no ser de las cosas
que en la energía está.

Si el olor está en tu simiente
y con sabiduría sabes mirar,
245 (2.087) al mordelo con tus dientes
a miel es que sabrá.

Éste es el recuerdo dulce
que trae a tu paladar
mirar con la sabiduría del alma,
250 (2.092) siempre ve “más allá”.

Pues “más allá” de lo físico
lo metafísico está;
has recordado lo etéreo,
a éter, a tu Verdad.

255 (2.097) Pues tu Verdad se halla
atesorada en tu corazón,
los recuerdos que son afables
como un ancla es que son.
Y te reviven el entusiasmo,
260 (2.102) y te reviven el amor.
Traspasan a lo físico,
sólo tú le pones voz.

Y no se marchita en el tiempo,
inexorable es que es
265 (2.107) el recuerdo de tu mente
que tu corazón puede ver
y lo ha fijado a tu garganta
para hacerlo entender.

Porque lo dibujas
270 (2.112) y lo expresas,
voz le quieres poner.
¿Has visto como transciendes
lo que ves y no ves?


La espera lleva en su escrito
275 (2.117) lleva con ella la Kaf.
Esto en Koaj lo encontramos,
y esto es potencial.
Es la Beth redondeada,
es también la mamá;
280 (2.122) aunque sus atributos están presentes
los ha venido a elevar.

Lleva la espera ecrita,
escrita lleva la Jet,
significan “camino” y “vida”
285 (2.127) y cercar, por tu bien.
Y es la letra que te otorga
la confianza, créeme.

¿Qué, ahora, me falta
para terminar de escribir
290 (2.132) la “espera” en letras hebreas
como te vengo a decir?

Me falta la Mem, mi vida,
me falta una letra madre,
me falta el agua del plantar
295 (2.137) y a la que mamá hace.

Es la letra de la sabiduría,
es Elohim Mevoraj.
¿Será casual que ocupe
el 13 en el lugar?

300 (2.142) Pues, de todas las letras,
ésta es su posición.
Es la posición del cambio,
también es transmutación.
Es transformación, es ciclo,
305 (2.147) es el agua, así es.
Es la matriz cósmica
de la Creación,
lo que ves.

Es la letra de la Reina,
310 (2.152) es la letra de “Melej”,
es la letra de Jésed,
y en las emociones se ve.

Es la misericordia,
y el conocimiento también.
315 (2.157) Si doy a luz la espera
y la separo de su ser,
es Energía, entonces,
lo que venía a contener.

Te recuerdo que en la “espera”
320 (2.162) Beth hemos amplificado,
Kaf que es potencial,
por igual está en tu mano.
Así la energía,
con Kaf y Jet la logramos,
325 (2.167) viene de la “espera” entonces,
de la sabiduría es parto.

Y en este trazar,
mientras vamos y venimos,
hemos amplificado Beth,
330 (2.172) el ocho también hemos tenido.

Recordemos que estamos plantando
y hemos empezado con el Buey,
si espero es porque el cambio
nueva energía me de.

335 (2.177) Así, el bustrofedón
cuando lo traza “Mamá”
y has logrado comprender el secreto
que te deja “esperar”,
es que tu paciencia es excelsa
340 (2.182) te ha sabido elevar.

Así es la “Señora”
que nace en “Mamá”.
Porque la mamá que guarda
y espera en su sufrimiento
345 (2.187) ha sabido ser confiada,
Bitajón lleva adentro.
Es la más grande Sabiduría,
en ella está tu felicidad,
espera en el Cielo siempre,
350 (2.192) es Aní Sameaj.

Por Verónica García-Melero
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