El té se bebieron Lao-Jun y Nathanael siguiron a la correspondencia con la vibración, su ley.
05 No quiero atosigarte, tampoco me quiero adelantar, escucha la conversación que tuvieron cuando se pusieron a hablar.
Lao-Jun:
Muy sabroso es el té, 10 más, como lo has servido; ni estaba caliente, ni estaba frío.
Es una temperatura perfecta que explica la vibración; 15 pues, lo caliente expande y lo frio es constricción de la materia con la que se hace toda la creación.
La temperatura es dual, 20 la temperatura es polaridad; lleva un ritmo si la condicionas, en el frío y el calor está.
Mas, la transformación del estado reside en la vibración, 25 así agitamos los átomos así es su ecuación.
Nathanael:
La vibración es principio de todo movimiento, vibra la música al sonar, 30 vibra el silbido del viento.
Vibra su energía, vibra su tempestad; vibra la luz, si la encendemos, ella es electricidad.
35 Vibra nuestra aura, nuestro estado emocional; vibra la llama de la vela, igual nuestro despertar.
Vibra nuestra conciencia 40 si la sabemos elevar, se deshace del ritmo todo, en su vacío es que está.
Pues, la conciencia elevada... ella se agitó más, 45 alcanzo en su agitarse el infinito alcanzar.
Lao-Jun:
Así es, Nathanael, todo es energía, todo es luz...
Y en la vibración estriba, 50 por igual, la virtud, la potencia, la fuerza, la conciencia y tú.
Tú eres energía manifestada en materia; 55 mas, si agitas tus átomos todos al elevar tu conciencia percibirás cómo eres, percibirás tu fuerza.
La fuerza que se persigue 60 en este Camino Integral es la potencia del ser en su mayor potencial.
La Virtud es el camino para lograrla alcanzar; 65 es de intensidad infinita y en tu espíritu está.
Nathanael, el Alquimista:
Esto me cuesta todavía, no sé si lo lograré; tengo entendido que en el control 70 de la mente...se ve.
Comprender nuestra vibración, comprender que nos agitamos, si nos concentramos en que así es con la mente es que logramos 75 controlar nuestra vibraciones y ayudar a los allegados.
Podemos influenciar sus mentes con tan solo esto pensarlo, empieza en el autocontrol primero 80 y comprender que somo planos.
Lao-Jun:
Esto no es suficiente para el reposo alcanzar, para alcanzar la quietud de la mente hay que ser serenidad. 85 Ser uno con el Uno, alcanzar la Integridad; así comprendes que la influencia solo en el amor está.
Porque, siendo Uno con el uno 90 la sabiduría has encontrado, y la sabiduría es el Verbo que crea cuando hablo.
Mas, sabio es el clarividente, el que se supo vencer, 95 el que no abandona a nadie, el que, a pensar, te pone él.
Sabio es ser una ayuda, es saber estar detrás, es saber ser uno con todos, 100 él es la generosidad.
Y como sabio ha sido hallado, ha alcanzado su quietud, no interviene en las cosas y solas se hacen en virtud.
105 Ha apaciguado su mente, sabe el ritmo vencer, no concibe que hay dos polos, concibe el ser y no ser.
Ha alcanzado la constancia, 110 y tranquilamente todo lo acepta, este es el principio mental ´ de la vibración y su fuerza.
El sabio aquieta su mente, su mente serena está, 115 a nada teme el sabio, ésta es su verdad.
Porque camina confiado, camina con el Uno, se ha fundido con la Gran Fuerza, 120 ahora el Tao y el Te es suyo.
Esto se halla en la nobleza, en la pureza del corazón; solo se influye en una mente si solo es por amor: 125 por hacer disipar la angustia, por disipar el rencor, por deshacer la amargura, por desvanecer el dolor. Por bendecir a la mente 130 por desearle amor; sólo así es que influye la mente del resplandor.
Es un influjo perfecto, nada quiere para sí; 135 lo mueve la misericordia y la abundancia, es así.
Nathanael:
En la tierra de donde vengo esta Fuerza es mi Dios, canal es en la Tierra, 140 su nombre, Tetragramatón.
Es Yud-Hei-Vav-Hei de quien hablo, el Yo Soy, Seré y Fui; Quien está, Quien estuvo, Quien estará al Fin. 145 De su conocimiento atesorado en la mística de su pueblo, nos ayuda un sistema tan antiguo como el viento.
Lleva el método el ritmo, 150 lleva la correspondencia también, la vibración, la causa y efecto, polaridad, todo y nada y más bien la generacion que en todo se halla masculino y femenino, así es.
155 Porque el vibrar de los átomos, el vibrar nuestra luz, está en alcanzar la generación de los dos principios: virtud.
Entretanto no hallas 160 la comprensión elevada de que más hallá del sexo la generación se alcanza, no logras comprender que en planos nuestro espíritu cabalga.
165 Mas, no quiero aquí extenderme, te hablaba yo de mi Dios porque en su Palabra dejó guardada interpretar su formación.
Lleva matemática trazada, 170 y lleva permutación en cada una de sus letras, así nos revela Dios los principios que son mentales, los principios de la Virtud, 175 los soplos que son su Fuerza y en la Tierra tu quietud.
Vibran las letras todas, un ritmo es que llevan, llevan trazada geometria, 180 la misma que en las estrellas.
Y como el vibrar es movimiento, las letras has de girar, setenta y dos soplos son un aliento que para tu Gloria están.
185 Mas, no solo vibran las letras, no solo están por girar, las letras de estos soplos son para tí tu vibrar. Te elevarán la conciencia 190 si por elevarla es que estás; como magia es que parece pero la magia no está; es la energía manifiesta y en toda su capacidad. 195 Y se manifiesta si la logras con tu mente canalizar. Requieres buena conciencia para este vibrar.
Lao-Jun:
El Dios de que me hablas 200 en mi Tao ha de estar, mi Tao sigue el Cielo en la Tierra, su verdad. Virtuoso es el camino, todo está en el vibrar; 205 es el centro de la fuerza y de todo lograr.
También veo geometría, los mismos principios son; quiero que más tú me hables 210 de los secretos de tu Dios.
Porque tu Dios es único, tu Dios mi Tao es, mi Tao no es doctrina, ni dogma, solo mi fe 215 por caminar la vida erguido y querer elevar mi ser.
Estas fórmulas que guardan atesoradas sus palabras, encriptadas en la mística 220 que ahora me desatas, quiero conocerlas Nathanael, sé que son certeras pues en liberar el alma está la Verdad de esta ciencia.
225 Todos los alquimistas buscamos al Creador, al Ser Infinito, a La Luz.., como lo llames: Amor.
Unos sabemos unas cosas, 230 otras cosas saben otros; mas, si por crecer es que estás se abrirán los sellos todos. Los de los labios de la sabiduría los de tus oídos, por igual; 235 sabe plantar con la luna quien camina la integridad.
Deshacernos de este plomo requiere transformación; no requiere de romper nada, 240 no requiere la destrucción.
Pues, la sabiduría perfecta todo lo logra mudar y lo transmuta sin esfuerzo; así es tu Dios, además.
Nathanael:
245 La vibración es lo más elevado que en este camino se alcanza; una vez que lo has logrado camina contigo la Madre Santa.
Ésta es la naturaleza, 250 ésta toda su fuerza es, es el Cielo en la Tierra, y manifiesta su poder.
Quiero que recuerdes, Lao-Jun, de esta conversación 255 que la polaridad lleva un ritmo, y el ritmo lleva vibración. Entenderlo y comprenderlo ¿estará en la generación?
Cuento 4. Lao-Jun y el Alquimista: la Correspondencia-.
Narrador:
Andaba por el camino Lao-Jun, solitario, cuando encontró de repente a un Alquimista andando.
05 Se cruzó en su camino, así, se interesó por saber cómo es en Occidente la realización del ser.
Pues mucho se ha ocultado 10 a lo largo de la historia; paradójico que quien oculta tenga la mayor obra.
Y cuando se habla de lo oculto... se ha empercudido tanto el saber 15 que lo han asociado a brujos cuando mística es que es la persona que busca a Dios o la Fuerza de lo que ves.
Virtuosa es su conducta, 20 maravilloso su hacer; ...nada de esto entiende el cerdo. ¡Perlas no le echéis!
Que los labios de la sabiduría siempre se hallarán sellados 25 para aquellos oídos sordos que no buscan de buen agrado.
Pues las puertas del cielo solo se le abren a aquel que es virtuoso en su camino; 30 Tomás de Aquino nos dijo el qué.
Lao-Jun:
¿Cúal es el principio del mago?, ¿del mago de verdad?, ¿de aquel que no doblega para sí mismo, para sí, su voluntad, 35 a la voluntad de las gentes o la materia del lugar?
Nathanael, el Alquimista:
El principio del mago, que para nada brujo es, es no saber de magia alguna, 40 pues solo está en la fe:
dejar al Universo fluir, que fluya libre, en su armonía; es ser uno con el wuji, es la No Acción en tu vida.
Lao-Jun:
45 Me sorprende, «Hermes», el concepto que utilizas. Te hago yo de occidente. Háblame de tu alquimia...
Nathanael, el Alquimista:
Mi alquimia , 50 como la tuya, en los trazados se lee. Geometría sagrada: la perfección de lo que ves.
Utilizo el Wu Wei 55 porque tu comprenderías el concepto que comprende y que te explico enseguida.
Lao- Jun:
Entonces, utilizáis geometría, sagrada, como aquí es. 60 Dibújame ese concepto, me gustaría saber.
Nathanael, el Alquimista:
Por supuesto que dibujamos del Universo, su inmanencia; hemos aplicado números 65 y geometría, como ciencias.
Así, nuestra Nada no es nada, es todo lo que comprende; se agita infinitamente, y siempre es inmanente.
70 El Cero para nosotros representa el vacío, lo primero de lo primero que se hace así mismo.
Es algo no diferenciado 75 y matriz es estelar de toda polaridad que nos rodea y de las dos fuerzas que están.
Femenina y masculina son estas dos fuerzas, 80 la primera engendra a la segunda, y en el fecundar: la tercera.
Mas, se concibe a la primera como si masculina fuera; desde la madre nodriza 85 afuera nace su fuerza.
Asi la madre nodriza es la no diferenciada, el estado primigenio donde se mueve la nada.
90 Mas, la nada es que se agita, se agita su gran vientre; hace crecer el impulso: de lo masculino, es naciente.
Y éste, en la gran nodriza, 95 en la vasija que lo pare, genera un placer intenso; como el del orgasmo, se sabe.
Así, con esta eclosión de fuerza es que se expande la madre; 100 hace crecer todo, lo que se sabe y no se sabe.
Esto podríamos verlo en representaciones ocultas, el dos, que es uno, de la Papisa; 105 el uno, del Mago, su risa.
Y, la risa en lo ocultado, pero que con simpleza se ve, es deshacerte de los nudos, camina el Loco con fe.
110 Porque fe ha de depositarse en lo que es esta Fuerza, no importa el nombre que demos, lo que importa es su Grandeza.
Con todo, esa creación primera, 115 después de lo primigenio, es; primero, entonces, es masculino, el impulso y la luz es.
Lao-Jun:
La tercera para mí es clara, mas, explícala en tu voz; 120 tal vez, en occidente se encuentre la conjunción.
Nathael, el Alquimista:
Si me preguntas por la tercera, la tercera es la compensación, una frase muy corta 125 explica su condición:
"Como arriba es abajo, como abajo es arriba", tu camino óctuple es y, en la virtud, estriba.
Lao-Jun:
130 Ésta es la "No Acción" que en el Wuji vemos; la esencia del Wu Wei, de su trazado: un cero.
La No Acción es algo 135 que bien merece la pena aclarar cuando de él se habla: no forzar es su esencia.
No es lo mismo no actuar que no hacer nada; 140 pues en no actuar se deja libre el crecimiento de lo que tratas.
Así, la No Acción consiste en dejar las cosas crecer y seguir su ritmo, 145 seguir su ritmo y su forma.
Nada habrás de forzar, es sin esfuerzo en tí mismo; ¿esto que quiere decir? Nada fuerces con artificio.
150 Esto que parece fácil, para nada fácil es que es; pocos son los que confían en la correspondencia del Wu Wei.
Nathanael, el Alquimista:
Mucho hay de la conducta, 155 en crecer como el Wu Wei. Empieza en ser neutral con todo lo que ve.
Así, te diría Lao-Jun, con ánimo de que me comprendieras, 160 que mucho lleva Occidente de tu Oriental sapiencia.
Me hice del camino óctuple, ahora camino por enmedio. Camino en el equilibrio del ser, 165 y empieza en el desapego.
Lao-Jun:
¡Qué cierto es lo que me dices! ¿Habrás de asirte de la bondad, de la misericorida, del buen juicio, de la justicia y la humildad?
170 ¡Claro que en el desapego y en esta neutralidad, en la virtud de la conducta y en el buen caminar es que te haces con el Uno 175 inmanencia es tu andar!
Es tu huella inmanencia si no se nota en tu andar el surco de tu caminando y en la No Acción está.
180 Porque si caminas dejando que sea Wuji quien lo haga todo, la perfección de la naturaleza hallarás con gran asombro.
Es como dejar la mochila 185 al Cielo, que lo cargue todo; mas, pocos son los que esto creen, pocos lo caminan todo.
La Ley del Crecimiento en caminar todo es que está, 190 adónde quieras que vayas siempre tú estarás.
Nathanael, el Alquimista:
Se crece siempre considerando que como arriba es abajo, cada enseñanza de la vida 195 viene del sabor amargo.
Subir al cielo, bajar al abismo, esto tiene conocerlo todo. Y entre se conoce y conoce, 200 la cruz a cuestas y sobre el lomo.
Que todos llevamos una cruz, y hemos de asirla con fuerza; acostumbrarnos a que trae enseñanzas, así empieza la ligereza.
205 Claro que hay que vivir experiencias para poder bien decir que no hay nada como el centro para el mejor vivir.
Así el camino óctuple, 210 que en la correspondencia se aprecia, está en vivir la virtud que en el centro se tercia.
Ambos lados de la balanza excelsos son para el desapego, 215 ni mucho de uno u otro: el equilibrio es enmedio.
Si tercio arriba y tercio abajo, en el centro se ve el hexagrama de la abeja 220 y el panal de la miel.
Perfecto es el seis en la tierra, es el dos veces tres, todo lo que alcanza materia tiene el misterio que ves.
225 Y materia es energia, así es que se haya en todo, se haya en el cuerpo carnal junto a todo lo que somos.
Que se vivie de pan y agua, 230 pero de la palabra también; mucho necesita el crecimiento de la sabiduría del hacer.
Así, el espíritu vive mejor y con más viveza, 235 cuando se nutre de la palabra que le eleva la conciencia.
¿Habrá de necesitar un cambio considerable la sociedad? Ya he visto que se habla 240 de Inteligencia Espiritual.
Ésta traspasa las emociones, traspasa la que es emocional; un día alcanzarán el conocimiento que sobre todas es que está.
245 Que el "Estado de Flow" se alcanza cuando elevamos la conciencia: tanto nos gusta algo que, al tiempo, perdemos cuentas.
La atención se hace plena, 250 la focalización, también, no te dispersas de tu objetivo; en tu entusiasmo se ve.
Pues ese entusiasmo, amigo, es como un soplo de Dios, 255 es el soplo de la energía, el Espíritu lo hace dador.
Este ejemplo bien explica, como arriba es abajo. Si arriba todo es excelso, 260 así el Flow cuando trabajo.
Lao-Jun:
Ahora que has puesto ejemplos y te has puesto tan psícologo, deja que te hable de Jung y la de la Correspondencia un poco.
265 Para Jung la sincronicidad, o sincronicidad en los eventos - ese poder sutil... del Wu Wei, su viento-, es reflejar el macrocosmos, 270 en el interior, adentro, en el microcosmos del ser, de tu arriba y abajo, el centro.
Esa "No Acción", del rey soberano 275 está en practicar la virtud: todo le viene a la mano. Nada ha de forzar, solo dejar fluir las cosas, el premio de su bondad 280 es la sincronicidad toda.
Nathanael, el Alquimista:
Por cierto, Lao-Jun, llevo un té delicioso: ni frío, ni caliente, ni verde, ni rojo... 285 ni débil, ni fuerte... pero sabe sabroso.
Lao-Jun:
Cansado es que me siento, ¡qué nos de la sombra un rato! Echarse cuando lo pide el cuerpo... 290 ¿será una cosa de sabios?
Además, con este buen tronco, ¡qué sincronicidad la nuestra!; una mesa, es que parece, ..hasta se ve algo de leña.
295 Ven aquí, sentémonos juntos a la sombra de este árbol; mucho hemos hecho camino... ¿para cuándo el trago?
La boca llevo sequita, 300 me cuesta hablar... lo que hablo; le he puesto los ojos encima... quiero beber de ese vaso.
Xia anduvo un buen trozo de aquello que llaman camino cuando fue su maestro, entonces, quien le propuso acertijo.
05 No quería caer en la transcendencia de lo que encierran las enseñanzas; podrías llamarlo Koen, Miyu, en chino, o adivinanza.
La cuestión es que preguntando 10 y haciendo reflexionar, Lao-Jun interrogó a Xia, quiso hacerlo pensar.
Nada hay más grande que discernir mirando hacia adentro, 15 conectar aquello que se sabe, concectar con lo que es el centro.
Y el centro, como vimos, se logra en la vacuidad, en el vacio del todo, 20 de la nada, la polaridad.
Así, ¿por qué no sería tiempo de encontrar solución a aquello que llaman ritmo marcado por la compensación?
Lao-Jun:
25 Xía, si todo fluye y refluye, fácil se puede ver el avance y retroceso de cualquier ser que es.
Y, cuando digo ser, 30 quiero que consideres que me refiero a cualquier cosa con forma y no forma: haberes.
Que está la ventana y también está la puerta, la alfombra a tus pies y la llave en la puerta; 35 mas, el ojo, a la cerradura, le es su sutilidad, así es que abre la puerta y te deja pasar.
Igual sería la ventana, 40 su espacio, su no ser, el vacio de su forma, el fresco de tu haber.
La alfombra, entonces, es que reposa 45 sobre el suelo que no miramos, pisamos siempre su obra.
Y obra, al suelo, le es su capacidad, de ser aquello que nos cobija, 50 por igual, la propiedad.
Entonces, abstraido esto, quiero que reflexiones ahora sobre el ascender y descender que lleva cualquier cosa.
55 Porque si asciende y desciende cualquier cosa en la vida, entre dos polos se mueve y en la polaridad es que estriba aquello que llaman ritmo, 60 pues se halla en la compensación... ¿De la medida de este movimiento, Xía, qué hace al ritmo dador?
Xía:
Para empezar, le diría maestro que ha elegido preguntarme ahora, 65 ha elegido este momento, ha elegido esta hora.
Tal vez, en esto es que se puede ver que en la vida todo se maniefiesta en su momento, ¿qué puede ser? 70 Puede ser que todo tiene un antes y un después, una ida y una vuelta, una oscilación de su ser.
Sería una reacción 75 a una acción determinada, de ser un boomerang que lanzo, en su regreso, esta mirada. Mas, si acciono un péndulo ¿qué esto podría ser?
80 El devenir de su movimiento sempiterno siempre es; un deber a la derecha, de la izquierda es su haber; esto sería echar cuentas 85 si contable uno es.
Mas, esa compensación que veo en el movimiento, lo hayo en la polaridad de las cosas, en su ascensión y descenso.
90 ¿No es cierto, Maestro, que la vida, en ciclos, se manifiesta tanto para astros como mundos, seres, mente y materia?
Así es que hallo el ritmo 95 de todo aquello que me rodea, ritmo lleva el progreso y también la decadencia.
Ritmo llevan las estaciones, de primavera a primavera; 100 los cambios de la atmósfera, el campo magnético de la Tierra.
Ritmo lleva el crecimiento y la maduración del ser, se desprende de su capullo 105 la mariposa al nacer.
Mas, hasta en esto es que veo cómo del Tao surgen formas y ninguna tiene éste, ...¿el misterio que transforma?
Lao-Jun:
110 ¡Cómo me sorprende Xía tu manera de reflexionar! ¡En un momento has hilado lo que otros no logran enhebrar!
Sutil es la mariposa, 115 pues, con ella se puede ver tanto el ciclo de la vida como el misterio del ser. Misterio que se halla en el Tao y bien simple es que es, 120 no querer hacer imágenes, simplemente, déjalo ser.
Porque querar representarlo en la mente ¿esto qué podría ser? Querer representar una imagen, 125 dar forma al no ser; así, es que en este intento jamás se logrará ver el misterio que el Tao encierra; de la mariposa, el vuelo es.
130 Porque, puedes clavar una mariposa, fijarla a tu pared, utilizando un clavo, mas, ¿esto qué es lo que es? Es clavar una imagen, 135 es una forma captar, que por haberle dado forma pierde, en la mariposa, su afán; pierde el vuelo la mariposa, el vuelo no se puede clavar, 140 así es hacer una imagen de lo que en la no forma está.
Siempre quiero que recuerdes, Xía, que el ritmo se halla en la polaridad, se halla en haber alcanzo el centro, 145 en dejar las cosas pasar.
Así, toda idea de dualidad siempre la habrás de soltar y deshacerte de lo bueno y malo, alto, bajo; maldad, bondad.
150 No pudes hacer distinciones si es que quieres progresar, cada cosa halla en sí misma, de su opuesto, vacuidad.
Así es que la virtud 155 siempre es indiscriminada, halla misericordia en quien la merece y en quien no merece nada.
Un gran paso es que en esto has de dar, antes hablabas de contaminación 160 y ahora en tu ritmo está: transcender cualqueir forma y no forma, ...comprender la vacuidad.
Si creencias es que te formas, 165 simplemente, suéltalas, jamás hagas juicios, comprende el porqué están.
Así, de comprender la existencia de este devenir, 170 de esta causa y efecto y el porqué de tu sufrir, es que se desvanece el mismo cuando logras asir la Ley del Cielo, que es una 175 y en todo el mundo es así:
ama al prójimo como a ti mismo, ama indiscriminadamente y porque sí. Porque si logras en tu corazón esto con el Universo te mueves y así:
180 en armonía con la naturaleza, con infinita paz mental, con quietud en tu conducta y la alegría del bienestar.
Te mueves siempre sereno, 185 sereno es siempre tu hablar, serenas cuando tu hablas, transmites tranquilidad.
Mas, recuerda que eres humano y mucho has de tropezar; 190 levántate ocho veces si siete caiste mal.
Ahora, Xía, querría hablarte de la liberación que encierra el ritmo en su ciclo 195 expuesto en compensación.
Pues, la compensación la hallarás cuando mantengas libre tu mente de divisiones y distinciones, esto es lo que comprende:
200 tener una mente simple, desapegada y silenciosa, donde todo existe en armonía, la forma y la no forma.
Así, la vacuidad 205 es la verdad sutil que encierra el entendimiento de las cosas y su devenir.
Abstraida esta verdad comprenderás que no es tan vasto el Universo, 210 no son tan pequeñas las partículas, pues, son, de tu mente, conceptos.
Pretenden hacer comprensible con palabras y con formas el vuelo de la mariposa... 215 y aprensible no es la cosa.
¿Lo inaprensible qué es? Está más allá de la forma. Inmanejable es su conocimiento, no quieras juicios y normas.
220 Abstrae todo juicio, desapégate de la coherencia, no quieras con palabras calibrar cómo de grande es la inmanencia.
Pues, es algo tan grande 230 que no podemos entender que más allá está de todo: del todo, la Unidad, por ser.
Así es el ritmo, más allá va de la polaridad, 235 transciende la dualidad de las cosas, y en la virtud es que está.
Es como soltar el cuchillo con el que quieres juzgar cada cosa que se acaece 240 si te pones a pensar.
Por esto, la verdad directa y la esencia de las cosas, está en abstraer tu juicio y en dejarlas ser todas.
245 Si esto has alcanzado, habrás alcanzado también la serenidad en tu mente y la realización de tu ser.
Así, tu sueltas este cuchillo 250 ¿y qué te podrías encontrar? Lao-Tsé, el viejo maestro, bien nos dijo el qué será.
Encontrarías el Tao en la punta de tus dedos. 255 Abandona la idea del yo, abandona los conceptos: ni hombre, ni mujer; ni vida, ni muerte; ni corto, ni largo; 260 ni débil, ni fuerte.
Y, ¿cómo esto puede ser? Por igual nos dijo para este quehacer que no se odia nunca, 265 nunca se resiste, ¡eh! Tampoco se lucha nunca, fíjate lo que es:
odiar y tener perspectivas... apegos son, ¿ves? 270 Y el apego impide el crrecimiento del verdadero ser.
Xía:
Comprendo que para muchos esto, dolor de cabeza, es; también se presume escepticismo 275 y hasta el pánico se deja ver...
Pues, difícil es hacer un lado conceptos, más complejo se hace ver la perspectiva nula de las cosas y en todo tu quehacer...
280 Así, cabría preguntarse ¿cómo se halla esta comprensión? ¿Será precisamente en la experiencia de cada cosa, la lección?
¿Habrás padecido sufrimiento, 285 bajado a lo más bajo, en vez, y desde la experiencia vivida lograr, entonces, comprender, que el sufrimiento se libera de raiz y de todo tu ser 290 cuando elevas tu conciencia desde el dolor más bien?
Así, fácil sería comprender cómo es que de todo te deshaces, nada hay que a tí te ate; 295 pues, en el buen atar no hay nudos, ni soga, ni lazo, ni empalme.
El amor, lo transciendes; por igual lo hace tu tolerancia. La evolución del ser comprende 300 que somos uno con todo: la ganancia.
Así, más evoluciona la persona, más integral la persona es, y menos se apega a nada, sin estructuras su hacer. 305 Libre se halla de prejuicios, aqui empieza la tolerancia; comprende que es porque hay otro, y con el otro está su abundancia.
Podría parecer utópico, 310 mas, utópico no es el desarrollo del ser; bien dibuja toda la naturaleza la perfección de lo que ves.
Entonces, como ver, yo veo, veo... que abandonar la dualidad 315 de cada cosa que me rodea para la evolución del ser es su lección primera.
Principio es de la tolerancia y de abrirte a los demás, 320 de hacer a un lado perjuicios, críticas duras o malhablar.
Ahora, lección segunda: ¿cuál podría, ésta, ser, si en la tolerancia empieza 325 la abundancia del ser?
¿Será en tu buena voluntad, en tu virtud indiscriminada que te abres sin perjuicio y en todas direcciones amas?
330 Algo así habló Jesús el Cristo en algunas de sus enseñanzas, crecer como un árbol grande, la copa traspase las ramas que se abren en latitudes 335 y en direcciones se hacen vastas. Profundas sus raíces, fuerza y resiliencia entrañan, crecer vigorosamente requiere de esta abundancia.
340 Mas, el apego ¿qué logra? No logra tal crecimiento, eso pasa con el musgo y hasta lo logra el helecho.
Diferente es el bambú 345 que siete años lleva su crecimiento, se hizo de raices fuertes y crece arriba, buscando el cielo.
Hasta del juicio nos habló Jesús, nos advirtió de no hacer ninguno 350 si no queremos que la vida nos devuelva el medir con que sumo.
¿Y qué me dices de la tolerancia y, por, igual, del desapego?
¿No nos dijo, también, 355 si nos piden caminar una milla, que vayamos entonces dos? ¡Devolved la otra mejilla!
En fin, no es que sea una creencia, aprecio sus palabras como enseñanzas; 360 su vida y obra me parecen fascinantes, inmejorables para la abundancia.
Así, sin hacer religión de las palabras del Maestro es que se aplican de verdad 365 y no se quedan en puro cuento.
Ni se hace dogma, ni, tampoco, doctrina... y mucho menos una religión; Lao-Jun no he visto en nignuna ser como Jesús nos habló.
370 Que fácil es apreciar la cantidad de "fariseos" que se mueven por codicia, vanidad, farfolla y ego.
Así, traspasar el ritmo 375 de la enseñanza cristiana, ¿qué podría ser esto? ¿aplicar de verdad su palabra?
Así, su palabra toda una filosofía es; 380 excelsa y sublime, asimilada a la de Lao-Tsé.
¿Podría haber aprendido Jesús enseñanzas orientales? La investigación deja cuenta 385 de muchas de sus bondades. Hasta se habla de un Cristo Cósmico, un Cristo Oriental, que deja testimonio en su palabra de su conocimiento ancestral.
390 Pero, ahora no quiero excederme en este conocimiento, lo he traido a colación porque en el ritmo lo veo.
Quisiera, Lao-Jun, igual, 395 poner a reflexionar, ese ritmo sempiterno que en nuestra historia está.
Sería como una rueda, cuyos radios convergen en el centro, 400 todo deviene a todo, el cambio, la constante creo.
Así, cambiar es necesario, es el eje de la rueda, fijo es el cambio entonces, 405 en él, vacuidad, veo.
Porque, al igual que se crean mundos, estos también se destruyen; la historia nos evoluciona, entonces, nos cambia, a merced, su silla. 410 Que ponemos posaderas donde nos toca asentar el plan de vida del momento conforme a la sociedad.
Así, siempre hallaremos 415 en cualquier sociedad fruto de su historia, tierra, cultura y algo más... mentes que nos liberan y nos hacen cambiar, 420 nos hacen cuestionarnos el asiento y toda su "comodidad".
Habrá el ritmo ahora de poner la cadera a funcionar, si estamos en retroceso, 425 ¿cómo se podrá avanzar?
Estará el avance en el cambio, estará en la evolución, en el progreso del ser humano, ¿la humanidad es su condición?
430 ¿Necesitaremos una sociedad avanzada, acorde con el conocimiento, o será el "conocimiento" un arma o un culo de mal asiento?
Lao-Jun:
Me fascina la profundidad 435 de cada una de tus palabras, cómo reflexionas, Xía, transmites mucha enseñanza.
Hasta he podido apreciar en tu reflexión sobre el ritmo, 440 cómo es que aprecias la superación y traspasas su abismo.
Pues el devenir del péndulo, de su movimiento ondulatorio, está en conocer la vacuidad, 445 en ser uno con el todo. Está en la comprensión de todo lo que te rodea, abstraerte de juicios y perjuicios, ser como agua, la mente serena.
450 Por el momento es suficiente, dejemos el ritmo aquí, en la polaridad, sabe el maestro, que se logra lo sutil:
la neutralidad de las cosas, 455 de lo que te hace sufrir, la comprensión de las cosas y todo empieza en tí.
¿Habrás de cambiarte tú mismo si es que quieres seguir 460 caminando arriba, en desapego, si la neutralización vive ahí?
Ahora, tomemos, Xía, un té de los que aquí guardo, ni es rojo, ni es verde, 465 ni es dulce, ni amargo... Ni blanco, ni negro, ni débil, ni fuerte... Es un té que siempre guardo y hora es de que lo pruebes.
Caminaban por el medio del camino, un viejo Maestro y su alumno, también; los había unido un dilema, el que su alumno le trajo a él.
05 Andaba algo perdido, después de su trabajo hacer; aunque éste se hubiera limpiado, contaminación creía tener.
Así, de seguir su diálogo 10 conoceremos, más bien, qué es aquello que le preocupa, cómo es que se preocupa y porqué.
Lao-Jun:
Dime, querido Xía, ¿qué te trajo hoy a mí? 15 Te hacía lejos, con mucha dicha. ¿Me equivoco o es así?
Xía:
No sabría cómo decirle, pues, se equivoca y es así. Siento que el Te he alcanzado, 20 mas, ¿me habré salido porque sí?
En fin, he caído en la iracundia, con sentido y hiel, es así. Mas, ¿será ésta mi resistencia o el ensimismarme en mí?
25 ¿Lao-Jun, tengo motivos cuándo con mal se paga el bien? ¿Cuándo te hieren sin sentido, por amedrentarte más bien?
Lao-Jun:
Humano es errar, 30 ¿por qué tomarlo así? Te equivocas cuando así lo aprecias, hasta errar es así.
Si no te he hablado antes de lo que llaman polaridad, 35 lo haré, Xía, ahora, y te velaré una verdad.
Si todo es doble, dos polos tiene, más bien. ¿Serían opuestos el semejante 40 y el antagónico, también?
¿Son los opuestos idénticos en su naturaleza, Xía? En diferente grado expresan, de las cosas, su valía.
45 Así, los extremos se tocan, los opuestos también en el devenir de su flujo, en la verdad de su ser.
Porque, la verdad del ser de las cosas, 50 media verdad es. Una parte trae su axioma, la otra, lo hace nacer; una opaca lo que toca, la otra, lo toca a placer. 55 ¿Será la verdad que conoces toda la verdad que se ve?
Así, en el punto intermedio se halla la gran virtud; frío y calor: temperatura. 60 Resplandor: oscuridad y luz.
¿Resplandece lo que se apaga? Créeme, yo creo que sí; aunque sea muy diminuta, luminiscencia hay ahí. 65 Porque, de apagar lo que brilla, el brillo lo lleva en sí; y el apagarlo porque brilla, mucho dice de sí.
Ahora, quiero escucharte. 70 ¿Cuál es tu apreciación? ¿Habrás entendido, Xía, qué es este resplandor?
Xía:
De considerar el brillo, consideraría, más bien, 75 que aquellos que luz propia llevan la dejan para otros: su Te.
Así, al brillar: alumbras, enciendes la oscuridad, resplandeces porque hay ésta. 80 Si no, ¿brillo habrá?
Simple es apreciar en esto, ésta: tu gran verdad. Todo aparece con dos polos, así es la polaridad.
85 Se resplandece porque hay brillo y, por supuesto, oscuridad. Oscuridad que, con su ritmo, también se vuelve claridad.
Lao-Jun:
Te veo en el camino, 90 no te has apartado de él. Errar es algo humano, rectificar, de sabios, es.
Cuando la oscuridad te esté acechando, aprecia su media verdad, 95 verdad es que te acecha por algo, y el algo en el brillo está.
Si te pongo otro ejemplo, mejor lo haré con emociones; pues, entre grande y pequeño, hay mediano; 100 ¿qué es mediano en sensaciones?
Tenemos aquello que nos agrada, aquello que nos desagrada, por igual; también tenemos el disgusto que nos causa y el placer que nos atrae más.
105 Así es la polaridad de la paz, la que se haya en la quietud, el punto intermedio entre amor y odio, esa es su gran virtud.
Lao-Jun:
Te veo en el camino, 90 no te has apartado de él. Errar es algo humano, rectificar, de sabios, es.
Cuando la oscuridad te esté acechando, aprecia su media verdad, 95 verdad es que te acecha por algo, y el algo en el brillo está.
Si te pongo otro ejemplo, mejor lo haré con emociones; pues, entre grande y pequeño, hay mediano; 100 ¿qué es mediano en sensaciones?
Tenemos aquello que nos agrada, aquello que nos desagrada, por igual; también tenemos el disgusto que nos causa y el placer que nos atrae más.
105 Así es la polaridad de la paz, la que se haya en la quietud, el punto intermedio entre amor y odio, esa es su gran virtud.
Xía:
Hacer hincapié en la voluntad y en el conocimiento de las cosas 110 fácil me conduce, Lao-Jun, a ver la simpleza, que siempre asoma.
El camino simple conduce a la paz, también a la virtud y a la abundancia. ¿Estará la felicidad en tu disponibilidad, 115 será pequeña si es limitada?
Pues, así como te dispones, así como das, recibes. ¿Será tu felicidad grande si además de no dar, la constriñas?
120 Hasta esto es dual, el dar y el recibir. Si tu disposición es por hallar, tu disposición es recibir; mas, si solo está en dar, 125 mayor será su recibir.
Mas, entre ellos, la virtud sería el regalo del Cielo; ni quiero tanto para mí, ni lo que busco lo quiero. 130 Quiero en mi dar y recibir aquello que, del Cielo, velo. Gran tesoro es éste y pocos llegan a verlo.
Lao-Jun:
No busques nada para ti, 135 no dejes que crezca el ego; tampoco te dejes influir por los deseos de ajenos. Pues, todo lo que en el Te se alcanza, se logra por la virtud, 140 siendo la paz su estado, y el regalo, su gratitud.
Ahora, recuerda la virtud indiscriminada: cuida a aquellos que lo merecen, cuida a los que no merecen nada. 145 Extiéndete en todas direcciones sin pensar, solo avanza: como las manecillas del reloj y, así, en el Tao, te anclas.
Xía:
Lao-Jun, antes le he mencionado 150 el ritmo de las cosas; aquello que oscuro fue un día, en su ritmo, luz brota.
¿Podría acercarme, Maestro, alguna de sus reflexiones? 155 Más avanzo en un momento que a través de mis cuestiones.
Lao-Jun:
¡Jamás aseveres eso! ¡Cómo estás hijo mío! De no cuestionarte las cosas, 160 de la puerta, no pasas del quicio.
Precisamente tu reflexión, aquella que te condujo a esto, si bien recuerdo, fue tu resistencia y ahora su esencia te expreso.
165 En la polaridad de las cosas un Taijitu se ve; dos que se complementan, óctuplo es su Te. Ternarios son dos que se unen 170 y en el medio está su infinito; el número nueve es de la gravedad, su destino.
Así, en el centro se halla la virtud de las cosas; 175 sin saber de tu resistencia caminarás ciego, en sombras.
Así, tu resistencia te trajo una gran enseñanza: aceptar que así ha sido; 180 ésa, la primera ganancia.
Otra enseñanza te ha traído: la de la verdadera esencia. El Tao brota del ser y la aceptación: tu prudencia.
185 ¿Habrás de aceptar tu debilidad, aquello que te hace humano, aquello que te sacó de quicio, aquello que te ha irritado? ¿Habrás de cuestionar su verdad, 190 aquello que lo produjo, aquello que lo hizo nacer, aquello que lo indujo?
Así, hemos visto Xía la importancia de la polaridad, 195 ésta nos enseña algo: aceptar la dualidad. Y la dualidad contempla la forma y la no forma, puerta y ventanas se ven, 200 mas, su espacio las horma. Incluso podemos decir que de la casa, éstas, sus formas; la no forma , el espacio entre ellas, de la casa, tu alfombra.
205 Aquí está lo ternario, el dilema más sutil, no forma y forma se unen y comprenderlo: su fin.
Has comprendido que en soltar, 210 en dejar las cosas fluir, apartas de ti la cólera, a tu resistencia le das fin.
Has comprendido que en soltar está el fluir de las cosas, 215 el sabio no interviene en ellas y a todo le llega su hora.
Has comprendido que en soltar está la aceptación de todo, abstraer que no hay separación 220 y el antagonismo, renunciarlo todo.
La Alquimia no es otra cosa que transmutar el plomo en oro; virtud armoniosa que se alcanza en fluir como el agua, solo.
225 De todo es que se habla, cuando se habla del todo; mas, hablaremos del ritmo, Xía, al caminar otro trozo.