Etiqueta: el comportamiento de la partícula en el Campo de Higgs

Anexo: El control mental del Qi: el comportamiento de la partícula en el campo de Higgs.

Esta entrada es un Anexo del Artículo: Hoy somos…¡Mucho Chí!

¿Deja la luna de existir porque no la miras?

Albert Einstein (proposición de un koen)

Antes de nada, recordar que esta entrada es un Anexo del Artículo “Hoy somos…¡Mucho Chí!”. De esta manera, se recomienda su lectura para una mejor comprensión de la razón de ser de estas dos hipótesis publicadas en el artículo original, aunque no discutidas.

Con ánimo de ir más allá, de conectar la observación de fenómenos físicos con aquellas observaciones de artistas marciales que hacen con respecto al control mental del flujo de energía corporal – dentro de los que me incluyo, con una experiencia desde los 8 años -; se proponen dos hipótesis para la Comunidad Científica.

La primera de ellas descansa sobre esta observación que vengo a apreciar y, dado mi conocimiento en la materia -solo soy una aficionada – desconozco si el planteamiento que propongo es totalmente correcto. Con todo, apoyo cada relación con conocimiento teórico físico.

La segunda de ellas, sin embargo, se nutre de esta primera observación. Más allá de estar acertada o no en la proposición, debido a insuficiencias en mi conocimiento; la intención de la misma es algo más transcendental para el estudio. Posiblemente, y después de todo, descanse en ese conocimiento primigenio de las artes marciales de los monjes Shaolín, que no son sino la emulación de movimientos de animales, perfectamente fluidos y armónicos, no solo utilizados destrezas de lucha; sino por igual, para nuestra salud integral: cuerpo-mente-espíritu.

En adición, importante se hace subrayar esa necesidad de romper la castración en la que educan a la sociedad, para desplazar o desdeñar cualquier proposición creativa o divergente, con comentarios como de la sociedad en el pensamiento divergente y creatividad de los individuos;

H1: “La adquisición de destrezas en el control del Qi posibilita bien la expansión y distribución de energía, bien su concentración, lo que vendría a ser ese comportamiento de la partícula en el campo de Higgs”.

H2: De esta manera, apreciar el comportamiento de leyes y propiedades físicas en nuestro propio organismo, puede proporcionarnos un campo de investigación holístico, en el que microcosmos (humano) y macrocosmos (universo) nos proporcionan un entendimiento más consistente y veraz de aquellos fenómenos físicos y metafísicos que comprende nuestra realidad y que, a su vez, se interconectan.

De detenernos en la física cuántica, y en concreto en una cuestión que Albert Einstein escribió a su amigo Michele Besso expresando su frustración acerca del fotón: “Estos 50 años de consciente reflexión no me han llevado más cerca de la respuesta que la pregunta ¿qué son los cuanta de luz?” (Dalmau-Santamaría, 2013); podemos avanzar desde su formulación aquellos otros hallazgos que, por igual, nos acerca este mismo Doctor, Dalmau-Santamaría:

Para la física clásica, los 2 modelos propuestos sobre la naturaleza de la luz, el ondulatorio, según el cual es la propagación del campo electromagnético, y el corpuscular, según el cual la luz está constituida por fotones, son incompatibles. Sin embargo, para la física moderna, la física cuántica, ambos modelos se pudieron integrar en un modelo coherente descrito a partir del principio de la dualidad onda-partícula (p. 60).

En otras palabras, no hay diferencias fundamentales entre partículas y ondas: las partículas pueden comportarse como ondas y las ondas como partículas. Es decir, un fotón tiene, por un lado, un comportamiento ondulatorio (onda electromagnética) cuando produce interferencias luminosas, o bien se difracta o se polariza, y por el otro, un comportamiento corpuscular cuando colisiona con otros fotones o con otras partículas (electrones, protones), como ocurre en el efecto fotoeléctrico. Sin embargo, lo más asombroso de este principio es que los fotones se comportan como onda o como partícula según el observador (la conciencia que lo observa) (p. 60).

Cuanto más se ralentizaba la velocidad de una partícula más se condensaba su energía hasta convertirse en una energía supercondensada, que se denominó masa” (p. 59). No obstante, “¿cómo puede el campo de Higgs conferir masa a una partícula? En el campo de Higgs, lo que confiere masa a las partículas elementales son otras partículas, los bosones de Higgs. La existencia del bosón de Higgs (también llamado “partícula de Dios”)” (p. 59).

Algo que nos puede aclarar el comportamiento del electrón es que cuando se “desplaza a través de los bosones de Higgs (campo de Higgs) lo hace con facilidad, por lo que el electrón es casi energía“. De considerar el control mental del Qi, ésto vendría a ser la capacidad de acrecentar la energía y distribuirla por igual – comportamiento ondulatorio/ onda electromagnética“Sin embargo, los muones friccionan más con los bosones, por lo que tienen algo más de masa. Un quark top, por ejemplo, es prácticamente inmovilizado por los bosones de Higgs, por los que su velocidad casi se frena y su energía se convierte en prácticamente masa” (p.59). Éste comportamiento físico vendría a ser el de la concentración de energía, tal, que el foco del cuerpo donde la canalizas se vuelve toda una “maza”.

¿Ha dependido de la conciencia de quien lo observa? Personalmente, considero que ha de ser lo más probable, ya que la proyección mental y energía que comporta, difiere para una proeza de otra. Es decir, si has de focalizarte en fluir con equilibrio, es que proyectas la energía de acuerdo a un comportamiento ondulatorio, como podría ser ejecutar un salto acrobático con potencia suficiente como para romper diversos obstaculos dispuestos en un orden para el cual te concentras. En este sentido, tu campo electromagnético es de un espectro determinado.

Por el contrario, si vas a ser suspendido horizontalmente sobre listones o lanzas, o pretendes romper con la cabeza o mano un bloque, por ejemplo, la concentración de energía ha de ser muy focalizada y mayor.

Se acrece y se concentra en el punto objetivo de tu cuerpo. Posiblemente se aprecie mejor este ejemplo en el golpe seco y fugaz, es un instante en el que liberas la energía cocentrada, de manera que esa liberación es ese “freno” que transfiere la velocidad y energía generada a una partícula, dotándola de “poder”, dotándola de “masa”. Luego, ha debido haber una acelaración y fricción tal, y generar una temperatura tal, que su comportamiento, para ese instante, no comprendería la observación de la conciencia; en tanto liberas la energía, dejas de observar la focalización en un punto para observarte a ti mismo y su fluir con ella. Transformación de masa en energía (luz). Así, ¿ los fotones se comportan como onda o como partícula según el observador (la conciencia que lo observa) ?, ¿deja la luna de existir porque no la miras?

Verónica García-Melero

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