Sobre la topología.

Publicado originariamente el 29.10. Refrescado 13 días después, hoy, 11.11.

El que conoce a las personas es sabio.

Lao-Tsé

Cuando el terreno sea accesible, sé el primero en establecer tu posición, eligiendo las alturas soleadas; una posición que sea adecuada para transportar los suministros; así tendrás ventaja cuando libres la batalla (Sun Tzu, Capítulo 10. Sobre topología. El Arte de la Guerra.).

Este Miyu parece complicado,
pero en realidad es muy simple.
¡Ay que ver lo que es el misterio
cuando se esconden y embisten!

Mas...como establecí yo primero (05)
lo que es la posición
y he elegido las alturas
- donde no llegáis, no -,
he logrado suministros
muy plurales transportar. (10)
Y hasta me he hecho de tecnología,
de una que es bien colosal.
No necesita que yo me preocupe,
se preocupan los demás.
Eso tiene estar arriba, (15)
desde arriba se ve más.


¡Y hasta cuento con aliados
y un pájaro azul, además!
Ha quitado un lavadero,
ha dejado el agua correr. (20)
¡Qué grande es que te empoderen
y empoderarlos también!


Total, que tengo ventaja en la batalla,
¿te lo puedes creer?
Parece que estaba sola, (25)
pero solo parece ser.
¡Ay que ver lo que es ser grande
y perderte en el infinito!
Por eso he llegado arriba
y me he colocado en mi sitio. (30)

Cuando estés en un terreno difícil de salir, estás limitado. En este terreno, si tu enemigo no está preparado, puedes vencer si sigues adelante, pero si el enemigo está preparado y sigues adelante, tendrás muchas dificultades para volver de nuevo a él, lo cual jugará en contra tuya. (Sun Tzu, Capítulo 10. Sobre topología. El Arte de la Guerra.).

 Y, oye, que sigo con el Miyu.
Es muy difícil mi terreno,
me lo han complicado a posta.
A drede me han hecho tropezar
escondidos desde las sombras. (35)
Mas, he seguido adelante,
y por muy preparado que el adversario está,
como jamás yo lo he subestimado
esto ha ido a pasar:

que me había colocado yo arriba, (40)
y ya contaba con una gran ventaja.
Como soy fuerte y valerosa
y la luz que respiro me agarra,
he seguido yo adelante
sin ni siquiera yo pensar en (45)
....volver a alguno de sus pasos,
confío en mi Tao y sé
que como he amado mis tres tesoros,
me he abrazado a mi mansedumbre,
no he ido a tocar a ninguna puerta, (50)
he avanzado sin incertidumbre.

Y como he seguido adelante
con tremenda determinación,
siendo generosa con quien lo merece
y con quien no lo merece, yo (55)
he seguido siendo abierta
como abierto es el valle,
he avanzado todo el camino
hasta he llegado a la calle.

Y he profundizado lo indecible, (60)
pero lo he profundizado bien.
Como ya no estoy sola
-¡ay qué ver lo que es
asegurarte desde un principio
que todo vaya a salir bien!, (65)
como ya no estoy sola
ahora he conseguido la ventaja
de que el terreno sea difícil
y logre yo la ganancia.

Mas, he de ser sigilosa, (70)
he de saberme callar.
Mas, lo he sido tanto
que si me pongo ahora hablar
es un cuento lo que te cuento
para ponerte a dilucidar. (75)

Por lo tanto, los que conocen las artes marciales no pierden el tiempo cuando efectúan sus movimientos, ni se agotan cuando atacan. Debido a esto se dice que cuando te conoces a ti mismo y conoces a los demás, la victoria no es un peligro; cuando conoces el cielo y la tierra, la victoria es inagotable.

 No me gusta perder el tiempo,
soy precisa, ya lo sabéis.
Y como a un lado yo me hago
para que me habite Él,
pues creo en Dios con todo mi corazón (80)
y con todo todo mi ser,
ni adminículos de cuenta
he necesitado, ¿ves?
No me he agotado atacando,
pues nada he ido a atacar. (85)

He dejado que se resuelvan solas
las artimañas de la iniquidad.
Las he hecho tropezar solas,
¿esto por qué será?
¿Estará en mi mansedumbre? (90)
¿Está en solo aguar
con sabiduría cada cosa
que se me viene a cruzar?

Total, que en el Cielo confío
porque a mí misma me conozco. (95)
Ésta es la clarividencia,
ésta es invencibilidad sólo.


Dios es invencible,
eso tengo en mi mente
desde que mi hijo una tarde (100)
me lo dijo, así lo siente.

Lo he atesorado conmigo,
fuerzas es que me da
recordar estas palabras
y porqué las vino a soltar, (105)
dónde es que las decía
y cómo fuimos allí a parar.

Total, que como a mí me conozco,
también conozco a los demás.
Me había yo aguardado (110)
y ya os lo vine a contar.

Ahora, que arriba me he puesto,
y antes me he ido a postar,
el cielo y tierra lo conozco
y la victoria es mi heredad. (115)
Inagotable es la misma,
irrefrenable, además.
Parece que era pequeña,
pero grande soy, es vedad.
Esto también te lo he dicho (120)
y solo lo logra la humildad.

Piensa ahora en la sorpresa
que te puede esperar.
Pues arriba yo me he puesto,
he sabido esperar, (125)
y cuento yo con el cielo,
y con la tierra, además.

Con amor, a mi hijo. Hasta el Infinito, como un rayo, llega mamá por ti, Bebé.
Se acerca la hora de salir a la luz la Verdad, especialmente en España.