¿Se grava en IRPF la cuota de IVA por analogía?

Aunque la analogía es a menudo engañosa, es lo menos engañosa que tenemos.

Samuel Butler

Hoy, 28 de Junio, día en que estoy terminando mi momento renta 2020, he caído en la cuenta de la ANALOGÍA, una palabra que viene a definir la relación de semejanza entre cosas distintas. Algo que me conduce a pensar en el sincretismo y en la cosmogonía que subyacen en ese intento por aproximar figuras afines dentro de distintas culturas, religiones, filosofías e, incluso, para con momentos en el espacio y tiempo diferentes.

Puede ser que a martillazos hagamos coincidir la figura de Thoth, el Atlante, en Hermes Trimegisto… Mas, a martillazos no se puede calzar el zapato de una renta en el pie de un impuesto ya devengado.

Para explicarme mejor, vamos a considerar un pequeño estudio de caso referente a los rendimientos íntegros de la actividad económica y sus devengos impositivos. Con todo, conforme avanzamos en la observación de ciertas normas de nuestro Ordenamiento Jurídico, lograremos visualizar el porqué encadenarlas de esta manera que se presenta.

Comencemos, entonces, con una norma contemplada por nuestra Ley General Tributaria. Siguiendo esta línea, nuestro actual Código Civil en su artículo 3, apartado 1, nos expresa que «Las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas».

¿Es importante considerar el artículo 3.1. del Código Civil? Desde luego que lo es, y mucho. Para empezar, vamos a poder interpretar el sentido propio de las palabras y, con ello, la norma.

Pues bien, en nuestra Ley General Tributaria, (i.e. LGT) encontramos, en la Sección 3ª sobre Interpretación, calificación e integración del Capítulo II sobre Normas Tributarias, el siguiente artículo sobre la prohibición expresa de la analogía. Hablo del artículo 14 que dice así: «No se admitirá la analogía para extender más allá de sus términos estrictos el ámbito del hecho imponible, de las exenciones y demás beneficios o incentivos fiscales».

Luego, parece ser que nuestra actual LGT nos deja claro, muy claro, que por analogía no se puede extender más allá de sus términos estrictos el ámbito del hecho imponible de X tributo.

Bien, consideremos ahora qué es el hecho imponible. El Hecho Imponible es tipificado en el artículo 20 de esta misma ley, la LGT, y dice así: «1. El hecho imponible es el presupuesto fijado por la ley para configurar cada tributo y cuya realización origina el nacimiento de la obligación tributaria principal. 2. La ley podrá completar la delimitación del hecho imponible mediante la mención de supuestos de no sujeción»

Pues bien, si estamos con el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (i.e. IRPF), vayamos ahora a la Ley que lo regula, la Ley sobre el Impuesto de Renta de las Personas Físicas (i.e. LIRPF) a buscar cuál es el hecho imponible que delimita dicha ley en concepto de Rendimientos Íntegros de Actividades Económicas.

Para tal fin consultamos en la Sección 3ª sobre Rendimientos de actividades económicas del Capítulo II sobre Definición y determinación de la renta gravable del Título III Determinación de la Base Imponible. Total, que encontramos en esta 3ª sección el Artículo 27 tipificando los Rendimientos íntegros de actividades económicas.

De acuerdo al articulo 27 LIRPF:

«1. Se considerarán rendimientos íntegros de actividades económicas aquellos que, procediendo del trabajo personal y del capital conjuntamente, o de uno solo de estos factores, supongan por parte del contribuyente la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios.

En particular, tienen esta consideración los rendimientos de las actividades extractivas, de fabricación, de comercio o prestación de servicios, incluidas las de artesanía, agrícolas, forestales, ganaderas, pesqueras, de construcción, mineras, y el ejercicio de profesiones liberales, artísticas y deportivas.

No obstante, tratándose de rendimientos obtenidos por el contribuyente procedentes de una entidad en cuyo capital participe derivados de la realización de actividades incluidas en la Sección Segunda de las Tarifas del Impuesto sobre Actividades Económicas, aprobadas por el Real Decreto Legislativo 1175/1990. de 28 de septiembre, tendrán esta consideración cuando el contribuyente esté incluido, a tal efecto, en el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos, o en una mutualidad de previsión social que actúe como alternativa al citado régimen especial conforme a lo previsto en la disposición adicional decimoquinta de la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de ordenación y supervisión de los seguros privados.

2. A efectos de lo dispuesto en el apartado anterior, se entenderá que el arrendamiento de inmuebles se realiza como actividad económica, únicamente cuando para la ordenación de ésa se utilice, al menos, una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa».

Ahora, mi pregunta, aquello que no termino de encajar dentro de la actual legislación tributaria es el tratamiento que le profesan al flujo de capital originado por la imposición de otro impuesto indirecto de consumo que YA esta gravando la renta originada. Hablo de imputar como rendimiento íntegro de la actividad económica el flujo de capital que origina la imposición del Impuesto del Valor Añadido sobre su base imponible: generalmente las ventas y compras de la actividad. En palabras simples: declarar como renta el IVA Devengado y Soportado.

Luego, esto quiere decir que hemos gravado la actividad con IVA, un impuesto indirecto de consumo, a lo largo de todo el ejercicio fiscal. Es más, liquidamos este flujo de capital haciendo las correspondientes liquidaciones y, con ello, procedemos a ingresar si nos hemos excedido mensual o trimestralmente o dejamos el saldo deudor de hacienda a compensar. Es más, ¿no es hasta final de año que puede solicitarse la devolución del IVA soportado en exceso?

Total, que mensual o trimestralmente se liquida el flujo de capital que se origina por la imposición de un impuesto indirecto al consumo en nuestros rendimientos de actividades económicas. Es un flujo de capital liquidable que ha nacido de la imposición de un impuesto indirecto que grava ese trabajo personal y capital conjuntamente, o de uno solo de estos factores.

Así que tenemos que gravamos nuestro consumo con IVA, un impuesto que genera un flujo de capital nacido de dicha imposición tributaria. Con el solo devengo del impuesto ya ha nacido una obligación tributaria y para con un hecho imponible.

Y tenemos el IRPF que grava el rendimiento de la actividad. Luego, no podemos decir que por analogía el flujo del IVA es una renta a efectos de IRPF, puesto que nace de una imposición tributaria, es una obligación tributaria en sí, ha sido liquidada su cuota a lo largo del ejercicio y nuestra legislación nos advierte que «No se admitirá la analogía para extender más allá de sus términos estrictos el ámbito del hecho imponible, de las exenciones y demás beneficios o incentivos fiscales» (Art. 14 LGT).

Adicionalmente, si buscamos el Artículo 17 de la LGT, podemos esclarecer qué son los Rendimientos íntegros del trabajo. Luego, incuestionablemente, el devengo impositivo del IVA no cae dentro del amparo de este artículo. Así es que estamos con la “analogía” de equiparar una renta de rendimientos íntegros de actividad económica con el flujo de capital que genera el devengo de un impuesto que , en sí, ya es obligación tributaria y que, a la vez, es la cuota del tributo.

Por lo tanto, dejo aquí esta observación para que se mire más de cerca esa «analogía» entre la renta generada como rendimientos íntegros de actividad y la que genera una obligación tributaria ya liquidada y nacida de un impuesto indirecto al consumo.

Otro día hablaremos más detenidamente de en qué consiste el Régimen Especial Foral de Navarra y País Vasco. Tal vez, si todos comprendemos bien en qué consiste, todos queramos un Régimen Especial para cada Comunidad Autónoma. Nos quedamos gestionando nuestros impuestos y…¿habría presupuesto estatal? Yo creo que Andalucía, siendo potencia, triunfaba como las berenjenas en agosto. La gente del campo entenderá lo que quiero decir. Es que soy muy de campo, me encanta un pueblo.

Entenderemos todos que en la igualdad es donde puede haber unión. Aplicar medidas que procuran desventajas es algo que para nada une a los pueblos, sino todo lo contrario, los separa. Y, lo peor, creando asimetrías. Una lástima es eso.

¿Qué tal si Andalucía despierta?

Verónica García-Melero

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Webgrafía:

Código Civil.

Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Ley General Tributaria.