La Parábola del Aceite.

La mejor cocinera, la aceitera.

Refrán Popular

El Recepcionista:

¡Madre mía!, ¡Maestra Sheng!
¡Quién nos lo iba a decir!
¡Petrificado me ha dejado el discurso!
¡Sí que dice el tiempo, sí!


Ming:

¡Sí que tienes arte! 05 (9778)
¡Eso sí que es real!
¡El tiempo todo revela!
¡Y revela tu verdad!

¿Cómo es que llamas "ambulante"
a tu trabajo colosal? 10 (9783)
¡Digno es de la mejor novela!
¡Yo la quisiera comprar!



Maestra Sheng:

¡Yo no tengo palabras!
Pues, jamás podrán valorar
el discurso que nos has dado... 15 (9788)
¡Es más que fenomenal!



Juan:

A mí me has dejado aturdido,
no paro ahora de pensar
en la verdad que trae el tiempo,
¡me has recordado a mi mamá! 20 (9793)

A mí mamá la recuerdo bailando,
la recuerdo cantando también,
y, sonriendo, todo me enseña,
como tu verdad y tu tiempo y como Sheng.


Me has resultado entrañable, 25 (9798)
me ha encantado tu Te,
¡qué sabia eres relojera!
¡Quédate con nosotros!, ¡quédate!



Hao:

Eso...¡no te vayas ahora!
¡no te vayas!, ¡quédate! 30 (9803)
Quiero que me cuentes otro
y otro más en el café.


Dishi:

¿Qué quieres que yo te diga?
¡Enamorarme, más bien!
¡Quédate con nosotros! 35 (9808)
¡Y hasta en la noche, cuéntame!


La Relojera:

¡Cuánto me alegran vuestras palabras!
!Qué bonito es ese "te"!
El "te" de quererte hablan
y en el semblante se os ve. 40 (9813)

Hace tiempo que no encuentro
a personas como vosotras.
¡Desde luego que inteligentes
son las que piensan en cosas!



El Recepcionista:

Este almuerzo y sobremesa 45 (9818)
se presentan para el café,
para seguir con una copa
hasta cenar, también.


¡Quédate relojera!
Con nosotros, quédate. 50 (9823)
Una habitación te espera,
preocuparte, ¿de qué?


Ahora traigo unos platos
y unas cervezas, también;
otra cosa quiero escucharte, 55 (9828)
quiero escucharte Te.



La Relojera:

Esta bien...no te tardes,
estate con nosotros, también;
algo tengo aquí escrito,
seguro nos hace bien. 60 (9833)


Ming:

Estabamos con la cerveza,
con su espuma y claridad;
con ella, a la sibila,
hasta vemos en su portal.


Juan:

Pero bien es que nos dices 65 (9838)
que es la hija del Rey,
mucho sabes "Relojera"
háblanos de ella, también.



Sam:

Ummm...dejemos a la sibila
para el tiempo del café. 70 (9843)
Yo quisiera otro cuento.
¿Qué me dice usted?


La Relojera:

¡Qué quieres que te diga, Sam!
Tiempo habrá para el café,
para hablar de lo que queráis 75 (9848)
y para otro cuento, también.



Maestra Sheng:

Me pregunto por los géneros
que nos podamos encontrar.
¿Tienes alguna fábula
que nos puedas contar? 80 (9853)



La Relojera:

¡Claro que tengo fábulas
de animales, cosas,...y hasta espacial!
Tengo fábulas sobre astros,
sobre cometas, sobre el volar...


Sobre naves que atraviesan 85 (9858)
la dimensión del tiempo, hasta alcanzar
lograr traer al presente
el pasado y su verdad.


En fín, preguntar si es que se puede...
siempre se puede lograr 90 (9863)
ir más allá del limite;
y en el amor está.


Más allá del poder
está el querer por las cosas,
si crees que puedes, entonces puedes; 95 (9868)
mas, si quieres...¡revolucionas!

Porque, cuando queremos algo
vamos más allá del poder.
Más hace el que quiere que el que puede,
así es que querer es "poder". 100 (9873)



Hao:

¡Sí que estoy contigo, Relojera!
Ahora que lo dices, más bien,
poder querer es una cosa...
y querer poder, ¿qué es?

Porque se puede querer hacer algo 105 (9878)
para lo que no tienes poder.
Y se puede querer otra cosa
que lo que te da es poder.


Sam:

¿Y querer hacer algo
para lo que necesitas poder? 110 (9883)

¿Será querer lo que no se puede
como se puede querer?
¿O será la fuerza del yo quiero
la que te da tu poder?

En fin...dejaré de cuestionarme 115 (9888)
el poder y el querer,
hasta ahora siempre he visto
el poder del querer.


Porque cuando se quiere se puede,
¡se puede más que el poder! 120 (9893)
¡Grande es el entusiasmo
del querer y su fe!
  
El Recepcionista:

Hablando de entusiasmo,
¿cómo os entusiasmará esto?
Siete cervezas fresquitas 125 (9898)
...y fajitas con pesto.


Es una receta diferente,
me gusta mucho probar,
mezclar bien ingredientes;
algo siempre saldrá. 130 (9903)



Juan:

Mi madre me habló de pequeño
de, en la cocina, la habilidad;
para ello, me ejemplificó con su abuela,
su abuela María – la del bar -,
que con solo pasar la mano, 135 (9908)
pasar la mano por el yantar,
se saca cada ingrediente del plato
y, ¡cómo no!, hasta su punto de sal.

También me dijo mi madre
que le enseñó su abuela a mezclar 140 (9913)
los ingredientes de cualquier receta,
receta que saldrá fenomenal.

Solo se necesita una cosa:
poner amor al cocinar.

Cuando este ingrediente pones, 145 (9918)
cada ingrediente lo sabrá;
así, mucho más rica saldrá la salsa
y con lo que la quieras mezclar.

Y, más te pones, más te dominas,
más dominas tu lugar; 150 (9923)
sin darte cuenta, ya pasas la mano
y sacas hasta el punto de sal.

¡Qué aromática la cocina
cuando se sabe cocinar,
con ese olor que trasmina 155 (9928)
y que te logra enamorar!

¡Feromonas tienen los platos!
¡Olores de seducción!
¡Qué rico acercarte a la mesa
y saborear bien su olor! 160 (9933)


Dishi:

Pues ahora que hablais del querer
y ese olor que trasmina;
que hablais de contar cuentos
y hasta hablar de la sibila.
Me acuerdo que tú, Miguel, 165 (9938)
tú, Miguel "el Recepcionista",
más allá vas de la recepción,
del calzado y de la cocina.

Que mucho han caminado
los zapatos que cosias, 170 (9943)
los que hacías antes a mano,
...tus mercaderías.

Muchas vueltas, Miguel,
son las que da la vida;
unas veces caminas hacia delante, 175 (9948)
otras, el caminar te viene encima.

Porque, muchas cuestas las que se suben
por este camino que es la vida;
piedras que nos encontramos todos,
enseñanzas hay, al pulirlas. 180 (9953)



Maestra Sheng:

Me sorprende lo que cuentas
de su camino andado,
¡Zapatero y Miguel!
Mucho da de sí el calzado.



El Recepcionista:

Así es, me llamo Miguel 185 (9958)
y siempre amé el calzado;
pisar con la suela bien
y remachar bien los lados.

Que, aquello por donde se pisa,
huella de tu calzado es; 190 (9963)
que no os extrañe a ninguno
mi siguiente proceder.

Me entusiasmé con el caminar,
me enamoró la analogía;
así, muchas son las parábolas 195 (9968)
que ya he dejado escritas.

Éstas son un souvenir,
mi regalo, el de algunas veces.
Y lo logro destapar
sólo con algún huesped. 200 (9973)


Es algo que caracteriza
la magia de este lugar,
fue el motel de un amigo
y de otro, su bar.


Ellos migraron lejos, 205 (9978)
así, los quise comprar
después de una nevada
que arrebató el lugar.


Fue una gran helada
la que cayó en los alrededores. 210 (9983)
Unos perdieron la cosecha,
así, todos, los corazones.


Porque, cuando cae el campo,
...cae, también, la ciudad.
¿Quién tiene, ahora, comida 215 (9988)
y dinero para comprar?


La población emigró toda
para buscar otra dicha.
Pueblo inteligente fue
que emprendió otra vida. 220 (9993)


Mas, recuerdo que en el exilio
a las tierras de otro lugar,
emprendieron esa nueva vida
con nueva libra para comprar.


Otro momento habrá para esto, 225 (9998)
os regalé este cuento también;
es el cuento de la moneda,
"La moneda de Ai", es.


Pero ya que nos hemos puesto
tan escritores, tan visionarios...; 230 (10.003)
os relataré una parábola, ahora,
entre degustamos los platos.


Ming:

¡Cómo me sorprende
lo que acabas de decir!
Las vueltas que da la vida 235 (10.008)
y la vida...nos trae aquí,
con la Maestra Sheng y su alumno,
que me recuerdan a mi Xía,
ese fue mi maestro
y Lao-Jun su compañía. 240 (10.013)


Que Lao-Jun es muy cierto,
verdadero es que es su nombre;
Xía, quien fue su alumno
y mi maestro después de entonces,
me ha legado sus enseñanzas 245 (10.018)
y, también, su buen nombre.


Hao:

¡Ay! ¡Si yo os contara...!,
dejémoslo para después;
empléate en la parábola, ahora,
empléate en ella, Miguel. 250 (10.023)
  El Recepcionista:

Pues, sí que me empleo en ella,
en ella me emplearé bien;
mas, antes de empezarla, quiero
que estas aceitunas probeis.

Unas son más verderonas, 255 (10.028)
otras son negras, como veis.
Estas otras son gazpachas,
y las verdes verdes que aquí tenéis.


También las teneis aliñadas
y rellenas de queso, también; 260 (10.033)
también las hay con anchoa
y con pimiento morrón, como veis.


Entonces, en la variedad está el gusto,
en la variedad hay pluralidad;
no todas las aceitunas de mesa 265 (10.038)
saben bien, el aceite, dar.


Así es como la vida
se presenta al elegir,
hay que conocer lo que se quiere
cuando se está por decidir. 270 (10.038)


Así, hay que profundizar en las cosas,
llevarlas a la maduración.
A primera vista, si parecen grandes,
al exprimirlas, ¿qué sucedió?
Que la carne no tiene tal grasa, 275 (10.043)
poco aceite el que me dió.


Entonces hayamos en la aceituna
que antes de la tijana echar,
hay que ver como es la hechura
y la hartura que, de aceite, da. 280 (10.048)


También hay que ver en el árbol
si al plantarlo, crecerá.
Hay árboles que por buen suelo...
necesitan más del buen labrar.
Y cuando no se labran las cosas 285 (10.053)
como deberas, labrarlas, se ha;
sucede que el tiempo devuelve
a cada labranza su cosechar.


Esta es la parábola de la aceituna
y del aceite del cosechar; 290 (10.058)
solo baja por la barba,
y hasta las ropas del capitán,
el aceite bueno que es en pureza
de la abundancia y gracia del buen labrar.




Juan:

Lao-Tsé diría esto, 295 (10.063)
y por mi madre es que lo sé:
todo árbol grande es que crece
del pequeño retoño que un día fue.


Mas, crece arriba el árbol grande,
crece arriba y enorme es, 300 (10.068)
si se ha cultivado con mimo,
agua en medida y mucha fe.


Que toda agua no es buena,
hay agua con mucha cal;
otras aguas son tan débiles 305 (10.073)
que sus minerales no podrán
hacer crecer arriba el árbol
con fuerte el tronco y el anidar.


Así, la tierra madre que es fecunda
y sabia es en su captar, 310 (10.078)
toma la justa medida del agua,
sabe, el árbol, aflorar.


Que todas las tierras no son madres,
la madre fecunda, la del buen arar;
requiere trabajo y disciplina, 315 (10.083)
saber del agua y del mineral.


Todo esto veo en la aceituna,
en su tinaja, en su cosechar:
¡de qué sirve la cáscara!
¿Habrá que el fruto hallar? 320 (10.088)


Así, el buen fruto cuesta,
siempre se ha de mondar;
saber bien cómo es por dentro...
¡Fíjate lo que es mirar
con sabiduría todas las cosas, 325 (10.093)
ir más allá del aparentar!
¡No pongas antes las tinajas,
vayas a, nada, lograr!


He visto en tu parábola, Miguel,
mucho de lo que me contaba mi madre; 330 (10.098)
¡cuánto de bien hizo al contarme
lo que te cuento y que sabes!



El Recepcionista:


¡Sí que has digerido bien
la carne de esta aceituna!
Plantar, Juan, sabes ¡muy bien! 335 (10.103)
Sabes plantar con la Luna.

El aceite de las cosas,
de las cosas, es su esencia;
por la barba bajará aquel
que se le cuida de cerca. 340 (10.108)


Y no todo aceite se cuida,
no todo aceite es esencia;
hay aceites, como la sal,
que cuando pierden su cuenta,
su grasa, su salinidad... 345 (10.113)
ya no son ni mala venta.


Así, sucede con ambos,
al suelo es que se les echa,
y en el suelo es que se hollan:
para nada sirven, así se pesan. 350 (10.118)

Verónica García-Melero
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