El Bolígrafo

En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle sentido a nuestra existencia.

Miguel de Cervantes

¿Por qué llamar, a la sección de Escritura Creativa, “El Bolígrafo”? La cuestión es que me resulta entrañable y motivador dejar atesoradas en las entradas de este blog pequeñas anécdotas; después de todo, dejan esa estela emocional que termina procurando el recuerdo en la memoria o, si no, un aprendizaje.

No quisiera olvidar las palabras de ánimo de alguien que he conocido recientemente, un Sargento de la Guardia Civil. Me ha parecido un Señor sabio, educado y sensible y, a la vez, me ha traído el recuerdo de mi niñez. Recuerdo que por igual me ha traído su compañero, un Guardia de origen cordobés, entrañable y cercano, con quien he compartido parte de la anécdota que a continuación os acerco.

Muchas de las personas que me conocen saben que he crecido en el Restaurante-Bar que fue originariamente de mis abuelos y se encuentra al lado del Cuartel de la Guardia Civil de mi pueblo, Castell de Ferro.

Pues bien, dos de mis primeras amigas fueron Sonia y Eva, hijas de dos Guardias Civiles que frecuentaban el bar de mis abuelos. En especial, el regalo de hoy de un bolígrafo me ha traído a la mente a Rafael, el padre de Sonia; quien me escribía en una pequeña libreta sumas y restas de números para hacer cálculos. Era algo que me entusiasmaba, con lo que terminó siendo una especie de ritual. Era llegar Rafael al bar y ya estaba yo con mi libreta. Recuerdo que pasado un tiempo, me entusiasmé con querer hacer los cálculos a bolígrafo, algo que – siendo tan pequeña – traspasaba ese lápiz que se borra.

Mi abuelo Pepe

De esta manera, quisiera anclar en esta sección tan especial de este blog lo entrañable y cercana que ha sido la Guardia Civil desde mi infancia. Sin ir más lejos, creo que podría decir que me he echado las rodillas abajo en el Cuartel, jugando con hijos e hijas de Guardias. Con todo, no es de esperar una menor conexión cuando el padre de mi abuelo también lo era, así como casi todos sus hijos. Mi abuelo Pepe sentía una enorme atracción hacia las artes escénicas y la música, claro que ser artista en aquellos años era algo no solo complejo de conseguir, sino extravagante y rayano con lo “salido de tiesto”. Así, no quiriendo ser mi abuelo Guardia de ninguna de las maneras, es como finalmente procuraron ayudarlo para montar lo que fue, en sus principios, uno de los chiringuitos pioneros en la costa de Granada.

Con todo, si mi abuelo – que era el mayor – encontró difícil eso de realizarse como artista, su hermano menor, Francisco – conocido como “Pituco”- logró hacerse hueco en las artes y alcanzar a ser uno de los pintores que nos ha legado nuestra España de postguerra, un conocido pintor vanguardista almeriense. Una conocida obra suya son los frescos de la antigua Estación de Autobuses de Almería.

Puerto de Almería, Francisco García Jiménez, Pituco.

Con este recuerdo que me ha traído hoy “el bolígrafo”, no solo traigo a mi mente mi infancia, mis primeros compañeros de juego, anécdotas con los Guardias o a mis abuelos; también puedo recordar esa importancia de tu primera escritura con tinta.

¿Y qué sería esto? Si bien es una tinta que no se puede borrar, como sucede con el lápiz, igual sucede cuando nos decidimos a escribir desde el corazón y desatando nuestra imaginación. Tal vez no sea una escritura sobresaliente, pero es escrita con amor y mucha emoción. Así, por ser simple, es una escritura que no tiene borrador, que es hecha y crece desde la propia experiencia en este blog. De esta manera, ya lleva ese pequeño ingrediente que la hace creativa: la originalidad de la emoción.

Escribir movidos por la inspiración, no importándonos los errores que podamos cometer, creo que ya nos posiciona en algo distintivo y propio como escritores o autores. De esta manera, de explorar aquello que se transmite en lo que denominariamos obra, terminaría por procurar esa cercanía y conexión con el autor que se espera en la Escritura Creativa.

La Escritura Creativa, después de todo, no es sino la expresión práctica de aquello que comprende la Teoría Literaria. Luego, no es de extrañar que ganar en competencia literaria – de hablar en términos educativos – requiera del propio ejercicio práctico. Algo que nos acercan los talleres, hoy día.

Así, cuando leemos una definición para este término – Escritura Creativa- encontramos que es aquella que transciende lo que cabría esperarse de la escritura profesional, periodística, académica o técnica. En este sentido, estamos ante una escritura donde prima la creatividad sobre todas las cosas. Y, por supuesto, abraza todo el género literario a que estamos acostumbrados enumerar: poesía, narrativa, cuento, teatro, novela, ensayo…

En el caso de esta sección, se aborda una Escritura Creativa desde el rasero de la poesía, fundamentalmente. Con todo, esta poesía encuentra una expresión original en su propio ejercicio; pues, transciende su propio género para convertirse en la herramienta con la que transmitir tanto el diálogo filosófico como el cuento o fábula. Podríamos decir que sería una manera de traer al presente géneros literarios más primitivos aunque trabajados en una escritura híbrida; donde se funden la mayeútica con el lenguaje romance y el propósito u objetivo de las enseñanzas morales propias de géneros literarios orientales, hebreos y árabes. Total que, cuando me leo me digo: “No puedes saltar fuera de tu sombra, Vero”. En pocas palabras, creo que todos escribimos sobre aquello que hemos ido encontrando en nuestro camino.

¿Qué podemos encontrar en esta sección? Por el momento, está orientada a desarrollar mi primer libro, “El Libro de Sheng Laoshi”, así como un epígrafe que engloba Cuentos y Fabulas sueltos, sin conexión alguna con un proyecto en especial. Con todo, es probable que surja alguna que otra idea, con lo que aquí encontrará un lugar ideal.

Esta primera entrada que transmite esa esencia personal que espera salpicar todo su contenido se abre a la exploración y a una mejor comprensión del mismo desde el acceso y lectura a aquellos proyectos que comprende. De esta manera, te invito a conocerla mejor desde su lectura. Espero que termines buceando en ella, sería todo un placer.

Con la ilusión de que este “bolígrafo” termine siendo tan académico como el que me han regalado hoy.

Un abrazo a todos mis lectores,

Verónica García-Melero

El Libro de Sheng Laoshi | Cuentos y Fábulas