Capítulo 7. El Secreto de la Formación de Abraham.

Vete de tu país y de tus parientes y de la casa de tu padre al país que yo te mostraré; y haré de tí una nación grande y te bendeciré y de veras haré grande tu nombre; y resulta ser tú una bendición. Y ciertamente bendeciré a los que te bendigan, y al que invoque mal contra tí lo maldeciré, y ciertamente se bendecirán por medio de tí todas las familias del suelo.

Génesis 12:1-3
 
El avance que se espera,
en el juicio indulgente, está;
está en hacer buenas obras
y en saber, las cosas, pesar.

Esto lo encontramos ahora, (05)
lo encontramos en Abram,
cómo crecer hacia arriba,
el proposito del avanzar.

En Abram hay mucho más que esto,
en Abraham está la Formación, (10)
y la herencia divina que lleva
el pactó que la confirmó.

Otro día tendremos para hablar
del Rey y Sacerdote de Melquisedec,
quien a Abraham bendijo en su momento (15)
y el pacto del Cielo dejó con él.

Hoy nos concetraremos
en cómo se logra la Formación,
de Abram al Padre excelso:
Abraham tras su construcción. (20)

Para ello, por analogía,
tomaré un fruto, no una flor,
y te explicaré, también, con el árbol,
cómo es la Formación:
cómo se ordenan las esferas, (25)
qué es limitación,
cómo contar las estrellas,
cómo se empieza a caminar,
cómo se sube el tronco
del árbol de tu verdad, (30)
cómo son los atributos
que se logran manifestar.

Y de una manera sencilla
seguro se puede alcanzar
a ver ese árbol en ti mismo; (35)
en tu cuerpo, que es tu casa,
y cómo cada parte del mismo
te elevan a la corona que alcanzas.

Te trazaré en geometría
los nudos que hay en el tronco; (40)
si lo talara, veo anillos,
mas, si yo los descompongo
y los aislo y rodeo,
seis rodean a uno solo.

Habrá una sinergia en el árbol, (45)
en el avanzar por lo que somos,
verás el hexágono en el trazo
y todo al árbol, todo, todo.

También verás toda su copa,
aquello que se percibe; (50)
percibes el color de las hojas
y el de las frutos que vides,
y escucharás el baibén de sus hojas,
saborearás también sus frutos,
con cuatro sentidos que usas (55)
para apreciar lo que te sumo.

Pues, la copa del árbol es
lo que a tu cuerpo, tu cabeza;
siete puertas tienes en ella,
para cuatro sentidos, abiertas. (60)

Así, las puertas sentido dan
a descomponer los anillos del tronco,
con seis a uno rodeamos;
siete, en suma, los que pongo.

Estas siete puertas abiertas (65)
son una espada para el espíritu,
si logras asirla con fuerza
avanzas por tu camino.

Y cuando avanzas, solo hay camino
si es que te quieres elevar, (70)
en esa emoción sola
es donde la sinergia está.

Así es que el fruto partimos,
dejamos sus cáscaras atrás,
y exploramos el interior que tiene (75)
y saboreamos su verdad.

La gracia que alberga el fruto
en tu paladar estará,
estará en aquello que hablas
despues de ponerte a pensar. (80)

Mas, si con las manos yo expresara
el propósito de la Formación,
me llevaría de la malo derecha
justo debajo de mi voz
el dedo anular, el del anillo, (85)
y señalaría mi boca,
se circuncida la lengua entonces,
eso es lo que evoluciona.

Evoluciona la Belleza
y evoluciona en la voz, (90)
en cómo nos dirigimos a otros,
cómo prestamos atención;
cómo somos indulgentes
en el juicio que pronunciamos.
Si pesas lleva la justicia, (95)
aquí es que sopesamos
la compasión y la severidad
que fruto son de lo que hablamos.

Así, nuestro juicio se suaviza,
hemos traspasado el ego; (100)
mas, aun no hemos alcanzado el gran salto
que nos elevaría hacia el cielo.

Pues, estaría en repetir la conducta,
estaría en nuestra feminidad abrazar,
ese es el dedo meñique (105)
que libre se quedó al colocar
el anular señalando nuestra boca
y los otros que quedan atrás.

El meñique es un dedo
que por la fuerza está, (110)
abraza nuestro aspecto femenino,
mas, lo abraza con bondad.

Es la victoria que lo acompaña,
es la belleza que ya está
presente en esta intención primera (115)
la de saberte siempre callar.

Mas, en este gesto que hacemos,
el corazón viene a tropezar
sobre la porción de la garganta
donde la nuez es que está. (120)

Señalamos con la misericordia,
señalamos con la amabilidad
el centro de nuestra energía
cuando nos ponemos a hablar.

Este dedo representa (125)
la puerta del despertar,
de traer la luz a nuestra vida
y dejarnos habitar
por la belleza que vislumbramos
y empieza en la voluntad. (130)

Este gesto no es absurdo,
este gesto lleva mucho,
lleva el control del ego,
lo que, con Miguel, yo lucho.

Lleva señalar la importancia (135)
de aquello por lo que estamos,
estamos por ayudarnos entre nosostros,
algo que empieza en nuestras manos.

Y está ese dedo mequiñe,
que reafirma la victoria (140)
sobreviene a la bondad y belleza
que vive en la misericordia.

Hemos trazado un gesto
para poder interpretar
la transcendencia que tiene el símbolo (145)
que en las manos está.

Yo no he ideado los gestos,
ni los símbolos que en los dedos están,
esta información es primera
y nos viene desde Abraham. (150)

De antaño vienen representaciones
de las emanaciones de nuestro ser,
unas las pintan en árboles,
otras dibujan tu ser.

Así, de la mano derecha, (155)
hemos puesto a Tiferet
debajo de la Verdad y Gracia
que en la boca, con Tav, se ven.

Hacia la victoria en el logro
nos acompaña Netsaj, (160)
ese centro que es dominio
de lo que te pones a cabilar.
Y lleva la suavidad de la madre,
lleva la feminidad,
abrazar la misericordia que recuerda (165)
el sentimiento antes de hablar.

Si el dedo corazón nos tropieza
con la garganta en este gesto,
la nuez nos recuerda la misericordia
que puerta es de su centro. (170)

Que todos movemos la nuez,
aunque ni siquiera se nos note,
cuando nos ponemos a hablar
aquí, la amabilidad, se pone.

Así, si logras alcanzar la corona, (175)
en la boca tendrás
la gracia de Dios en tu palabra
y en la indulgencia es que está.

De este gesto, que está en un saludo
que a mí tu me hiciste, y yo tomé, (180)
me ha inspirado la alegoría,
me ha inspirado tu nuez,
y la nuez con que tropezaba
buscando la esperanza que ves
en el propósito de Lej Lejá, primero (185)
y en el de Vayera, luego después.

Porque el Árbol de la Vida
¿tendrá frutos solo?
¿o tendrá también flores,
ramas, hojas y abrojos? (190)

Así, conocemos su estructura,
así sabremos apreciar
que en la columna, el tronco,
y en las raíces está,
está también en la copa (195)
y en la rama del anidar,
el Él que todos albergamos
y que está en evolucionar.

Esa columna del centro
que es de todo, conciliación, (200)
es el punto intermedio
que se manifiesta en la voz.

El método aquí ubica
a Tiferet y Yesod,
entre Maljut y Keter, (205)
lo superior e inferior.

Y comprende las tres letras,
las tres letras que son madres,
las mismas que hacen la mezcla
y pesan el fruto que haces. (210)

Si las raíces son buenas
y han buscado sus nutrientes,
firmes se han clavado en el suelo
y para arriba es que prenden.

Ahora con el agua, (215)
con su alimento de Dios,
suben en su sabiduría
por su tronco, Yesod.

Así es tu conocimiento,
así es tu crecimiento, amor, (220)
fundamento tiene el tronco
de todo el pueblo de Dios.

Así es tu fundamento,
así es que será tu copa.
¿Lleva la hoja de tu follaje (225)
la luz de Dios o la sombra?

Porque aquello que es tocado
por la gracia de Dios,
siempre florece en abundancia,
florece, siempre, en esplendor. (230)

Porque la floración es el precio
de la abundante sabiduría:
haber nutrido tu tierra
y agua justa y en medida.

Lleva la floración consigo (235)
el aspecto de Tiferet,
el equilibrio en la medida,
así es como crece el ser.

Y cuando florece está dispuesto
para dar a ver sus frutos, (240)
este es el camino de su fuego,
del discernimiento, de su jugo.

¿Ha sido la savia sabia,
ha sabido madurar
la flor que florece en la vida (245)
del follaje donde está?

¿Ha sido la savia sabia,
ha sabido alcanzar
la copa que es del árbol
el nutrirla con bondad? (250)

En los frutos que otorgamos
es que vemos cómo somos,
frutos buenos da el buen árbol,
y como los de Israel, ni uno solo.

Que Isarael es un nombre (255)
que integra la dualidad,
lo femenino y lo masculino,
misericordia y severidad.
Lleva la justa medida,
lleva la mezcla ideal, (260)
Isis, femenina,
y masculino, Ra.
Recuerda los nombres utilizados
nacen en la tierra en que están,
no es de extrañar lo egipcio (265)
en el exilio del que saldrán.

Este "vete por tí", este pueblo de Israel,
lleva consigo el conocimiento
que en las estrellas está.
Está el limite en el hombre, (270)
y éste es su entendimiento:
Kéter, la corona arriba
habrás alcanzado en este momento.

Si has dejado a tu árbol
crecer en la bondad, (275)
cada anillo de su tronco
han revelado tu verdad.
Así el hombre que es bueno,
como un buen árbol es,
se conoce por los frutos al árbol, (280)
y, por supuesto, al hombre, también.

Si con las letras madres medimos
al árbol que se deja ver,
ya te he dicho que son la mezcla
que en la balanza se leen. (285)
Si Mem ha sido excelsa:
la misericordia de tu ser,
ha hecho un árbol fuerte
y hasta Kéter llega él.

Mas, el árbol que no es bueno, (290)
fruto bueno no dará,
hemos de abrir su fruto
y revelar su verdad.

Aquello que lleva dentro
ha sido su fundamento, (295)
y la floración de su vida toda
ha dado su discernimiento.

Tiferet y Yesod revelan el fruto
y fruto son de tu voluntad,
si tu voluntad ha sido buena, (300)
bueno es el fruto que das.

Mas, los árboles que son excelsos,
aquellos que vienen a anidar,
son los del entendimiento
como el que logró Abraham. (305)

La expresión imaginativa
nos ha devuelto una nuez,
la misma con que tropezaba
y en tu saludo se ve.

Ahora consideremos (310)
el árbol en el que está,
mucho hay del espíritu
en el árbol del nogal.

Y su fruto, por supuesto,
fruto es espiritual (315)
que lleva consigo el pacto
de aquello por lo que se está.

Se está por lo acordado,
por lo que se viene a esperar,
esto mismo representa (320)
la esfera de Abraham.
Esquema Árbol nogal alegórico de la columna central del Árbol de la Vida. Apuntes personales.

Esto que ahora hemos hecho
lleva mucho de Remez,
técnica para insinuaciones
de lo que, escrito, tu lees. (325)

Mas, lleva de la investigación primero,
lleva comparar también,
así, llevan Derash en ellas
y llevan Peshat, también.

Pero, lleva la inspiración primera (330)
la que esto me hace escribir,
es un libro que inspiras a que te escriba
y yo te lo dejo aquí.

¿Hemos visto un secreto
al, este gesto, trazar? (335)
¿O es más bien una alegoría
para ponernos a pensar
en la importancia de los símbolos
que en las manos están?

Si abrazo esta exégesis, (340)
prefiero mejor subrayar
que esiégesis es lo que me mueve
en mi interpretación personal.

Mas, mi interpretación subjetiva
solo la puedo hallar (345)
en la inspiración de mi hijo siempre
y, con ella, a Dios, encontrar.

Espero que te emocione,
que te haga recapacitar
el valor de las Escrituras (350)
y porqué es que están.

Seguro alcanzas conocimiento,
seguro refuerzas tu fe en Él,
y dejas que viva en tu vida
y sea lámpra a tus pies. (355)

Si explicamos Lej Lejá
y a Vayera, también,
con el árbol y con el fruto
que se eligen para entender,
hemos de considerar una cosa, (360)
y es lo que los hace ser:
de tres dimensiones necesitamos
para ver árbol que se ve,
mas, de cuatro las que necesitamos
para apreciar lo que es. (365)
Pues, el árbol es crecimiento,
y el fruto también lo es;
de lo tridimensional necesitan
y necesitan del tiempo, también.

Tres son las letras madres (370)
que hacen el juicio que ves,
la mezcla en las tres se conjuga,
las tres letras hacen al ser.

Si en el vientre se halla una madre,
la madre es al agua, lo que a la vasija del ser (375)
es la sabiduría que se alcanza
cuando más que andar, se está por crecer.

Para apreciar esta enseñanza
en Lej Lejá que es "vete por ti",
aprendemos a salir de nuestra tierra (380)
a aquella que Dios te muestra a tí.
Expresión con Geometría Sagrada de Lej Lejá = Vete por tí.
Apuntes Personales

Este movimiento primero
que nace en tu voluntad,
es la explicación primera
de porqué la formación está. (385)

Está para hacerte crecer arriba,
y por tu árbol espiritual crecer,
y está en el dominio de tu persona
y en la fuerza de tu ser.

Mas, se halla en la alabanza, (390)
en saberte doblegar
a la esperanza que hay en la palabra
y glorificar por lo que está.

Se requiere del sufrimiento,
y de querer a Dios buscar, (395)
de buscar la fuerza que te proporciona
cuando, en tí, Él ve tu humildad.

Así, empieza la sabiduría,
así empieza la comprensión
de que la Mem, la primera letra (400)
que une en extremo a Netsaj y Hod,
es la letra de abrazar a la madre
que llevamos todos en el interior.

Si esta parte femenina
tu has abrazado de Dios, (405)
se aprecia bueno tu fundamento,
tu piedra angular
tu generación.

Mas, el árbol no es inmediato,
el árbol requiere de tu crecer; (410)
eso nos indica ahora
que algo de Keter ves.
Pues, algo elevado
es que te ha llevado a la luz,
al deseo de recibir ésta (415)
y otrogar lo que recibes tú.

Esta sabiduría primera
ha hecho una copa crecer,
de repente ya tienes un árbol,
tienes un proyecto del ser. (420)

Has valorado la sabiduría
que puedes alcanzar con Él,
y el entendimiento que te proporciona
querer otorgar aquello que ves.

Mas, tu camino no ha terminado, (425)
justo acaba de empezar.
Acaba de empezar el fuego
y cómo saberlo canalizar.

Esta Shin que arriba se halla,
entre Biná y Jojmá es canal, (430)
es aquella que has visto
cuando te ha movido tu voluntad.

Mas, para dejar al Dios vivo
en tu casa morar,
has de recorrer todo el árbol, (435)
y saber a tu nuez hallar.

Aunque, antes de hallar tu nuez
has de pasar por otra esfera,
el Guedurá en este árbol,
que es la misericordia abierta. (440)

Es la bondad que sube
y baja, siempre, por la derecha;
la sabiduría que hay en Dios
y alcanzan tus pies en la tierra.

Así, en tu plegaria y tu movimiento, (445)
los cuales se hallan en tus pies,
se encuentra el nuevo intento
para el Árbol mejor conocer.

Mas, igual es que necesitamos
en lo que materializamos con el pensamiento (450)
ser justos con lo que tratamos
y, por igual, ser severos.

Mas, la severidad no es la meta,
la severidad es la intención
de apreciar y valorar emociones (455)
que nacen, igual, en el interior.

Así, todo esto necesitamos
para manifestar nuestra creación,
no solo hablo de ideas
sino del crecimiento interior. (460)

Cuando verdaderamente apreciamos
la belleza que hay en nuestra voluntad,
que nos lleva a experimentar el milagro
que siempre en la luz está,
es que hacemos de esa luz lámpara (465)
para ponernos a caminar.

Ahora sabemos de estrellas,
ahora sabemos delimitar,
poner límites en nuestros juicios
antes de ponernos a hablar. (470)

Hemos insistido en nuestras formas,
nos hemos puesto a caminar,
y apreciando la luz que vemos
es cuando Dios se revelará.

La presencia de Dios es la Alef, (475)
es la sinergia por la que Dios está,
abrir la nuez que hemos hallado
saber toda su carne hallar.

Si los dos extremos que he trazado
se desplazan en este abrir (480)
y dejamos la cáscaras de la nuez
que en la sinergía yo descubrí,
ahora nos hemos movido
y hemos visto su intención:
el propósito primero es fundamento (485)
reflejo de todo lo superior.
Expresión con Geometría Sagrada de Vayera: Y vió…
Apuntes Personales

Así, en nuestra sexualidad hay todo
aquello por lo que el árbol está,
son nuestras pulsiones de vida
y hemos saberlas canalizar. (490)
Es una cruz que llevamos,
hemos de aprender a dominar
el impulso por el apego
que en el amor no está.


Es la parte más salvaje, (495)
es nuestra parte animal,
y nos domina si no dominamos,
si no nos sabemos controlar,
es así que la voluntad es la llave
que hace, a la nuez, quebrar. (500)

En Abraham, en su pasaje,
en su Vayera es que leemos
que en el tercer día estaba
el peor de todos ellos,
de los que hay en la circuncisión, (505)
y la sexualidad es lo que vemos.

Nuestro fundamento como personas
se haya en nuestro autocontrol,
así nos dominamos en nuestros impulsos,
así dominamos nuestra voz. (510)

Porque, igual que el impulso animal
es un instinto básico
sacar a flote nuestras emociones:
ira y bondad,
agrio y amargo, (515)
miedo y templanza,
dulce y salado;
en dominarlas, está nuestra mente,
más logramos con el corazón calmado.

Así, Tiferet es un centro que une (520)
tanto a Keter como a Yesod,
a la Justicia y a la Misericordia,
al recibir y al otorgar dador.
Es el juicio indulgente
que logra el sabio al caminar (525)
y haber dejado la luz encendida
que en el templo de su casa está.

El propósito del ser es esta Belleza
que se halla en la introspección,
en conocer lo que hay en nuestras conductas (530)
en reconocer lo que nos sucedió,
en ser sabios en nuestros juicios,
en modeular nuestra voz,
es sabernos callar a tiempo
en sopesar con justo son. (535)

Hemos trazado el tronco entero,
hemos alcanzado a ver
que las tres letras madres,
la Men, la Shin y la Aleph,
terminan de manifestarse completas (540)
cuando te decides a crecer,
a comprender que no solo eres carne,
sino alma y espíritu también.

Más comprendes que eres todo,
más te alegras de saber (545)
cada cosa que te sucede
y cómo edifican tu ser.

Te desprendes de lo superfluo,
te desprendes de la apariencia,
y profundizas en tu conocimiento (550)
y más elevas tu conciencia.

Te liberas del apego
de todo aquello que es pasajero,
de lo carnal y de lo material
y, al amor, pones primero. (555)

Primero pones tu bienestar,
primero pones tus sentimientos,
y los que haces sentir a los demás,
y los que no gustas, pones freno.

Pones freno a los demás (560)
si no albergan este sentimiento:
el del respeto y la comprensión
y el de no abusar del resto.

Te apartas de la supercialidad
de la farfolla y del cuento, (565)
de aquello que no es dignidad,
que no es digno, ni es honesto.

Te apartas de la soberbia,
te apartas de la fanfarronería,
de la codicia y del amasar, (570)
de la envidia y la grosería.

Te apartas sin esfuerzo
porque has sabido comprender
que en la humildad es que se halla
la verdadera gloria del ser. (575)

Mas, la humildad no es humillación,
la humildad no es sometimiento,
la humildad es saber de tus capacidades
y dejar, al otro, su descubrimiento.

Como antes te había dicho, (580)
mucho hay de la Formación
en las parashá Lej Lejá y Vayera
para apreciar su intención.

Cuando sale Abrahám de su tierra,
sube a otra dimensión, (585)
a la de conocer de las esferas
y de los límites de Dios.
Se conocen en la voluntad que lleva
de verás y firme el corazón;
es el deseo vehemente (590)
que se materializa en la acción.

La voluntad movemos sólo
cuando movemos la intención:
la acción está en nuestra mano,
también está en nuestra visión, (595)
si juntas las consideramos,
una vida es que se gestó
movida por el entusiasmo,
el espíritu, el soplo de Dios.

En la plegaria de Abrahan vemos, (600)
y por igual en su intención,
que dos veces es que corre
para ofrecer su bendición.

A pesar de estar en su peor día
y del momento de más calor, (605)
ha puesto a mover sus piernas;
sus caderas llevan en esta intención
tener presente aquello que lo mueve
y la belleza de su atención.

Ha sido un hombre hospitalario, (610)
no solo con quien se le apareció,
hospitalario es consigo mismo,
ésto, en la sabiduría, halló.

Ha movido con fuerza sus hombros
a pesar de su debilidad, (615)
y ha cargado a un ternero joven
para ponerlo a cocinar.

Ha ordenado a su esposa,
a Sarah a puesto a medir,
tres medidas de sémola (620)
por tres que se ven venir.

Lleva el entusiasmo en el pecho,
lleva misericordia y justicia,
bendecir a estos tres extraños
como con todos siempre atina. (625)

Si vió a Dios, ahora ve a tres hombres,
tres Ángeles se le aparecen,
Rafael que lo cura de su herida,
Mijael que a su mujer atiende,
y saca a Lot de Sodoma y Gomorra (630)
cuando Gabriel sale y allí es que se mete.

Llevan los tres ángeles consigo
la columna de la que hablamos,
el agua, el aliento y el fuego,
y el valorar aquello que damos. (635)

Han abrazado de Abraham,
con amor, su hospitalidad,
lo han curado de sus heridas
a Sara, fertilidad, le han concedido
a pesar de sus años y a Lot lo rescatarán. (640)
Y ha pasado a Sodoma y Gomorra
Gabriel, también, a comprobar,
cual es el grado hospitalario
y porqué es que sus gentes están.

Así ha aplastado como el agua, (645)
ha quemado con el fuego,
ha avivado con el aire,
ha corregido la avera de ellos.

Mas, a Abraham lo hayan justo,
y esta es una lección, (650)
al salir de su tienda logra
ver de, Dios, su Formación.

Ahora entiende el camino
que se halla para el ser,
para elevarlo hacia la guirnalda (655)
que en su corona se ve.

Ahora entiende Abraham
que la grandeza del hombre es mucha
el hombre podrá contar las estrellas
y mira que estrellas hay muchas. (660)

En la realización del ser hay una corona
y está en la unión con Dios,
en alcanzar el conocimiento
del propósito para el que lo formó.

Así, si lograras esta corona (665)
que se halla en tu indulgencia,
la que camina junto a tu sabiduría
a tu misericordia, justicia y paciencia,
habrás logrado dominar
todo aquello por lo que Dios te hizo, (670)
la materia comprenderás,
controlarla es tu destino,
está en los límites de tu ser
elevarte en tu camino.

Una vez hallas alcanzado esto, (675)
un nuevo destino se hizo,
el de mover la conciencia del humano
a su propósito divino.

Es un conocimiento ascentral,
es el conocimiento de los conocimientos, (680)
lo quisieron antes atesorar
y lo han mezclado con farfolla y cuento.

Ahora es tiempo de despertar,
es tiempo de entender este método,
y solo se halla en la bondad, (685)
en la humildad y en el desapego.

La sabiduría y la vida están
siempre delante de tus ojos,
ojos que hacen la vista, además,
y hacen el pensamiento todo. (690)

Respiramos nuestra simiente,
respiramos aquello que plantamos,
procura plantar paz,
que en la mala cosecha, ¿qué hayamos?
Recogeremos tempestades (695)
si plantamos maldad solo,
esto es hedor a tu nariz,
elige lo que bien huele solo.

Escucha tu dominio
en tu severa intención, (700)
como recompensa a tu otro oído
es riqueza lo que éste oyó.
La gracia lleva en la boca,
lleva en tu boca la verdad,
ser justo con tu palabra (705)
que hable la honestidad.

Si esto aprecias en tu cabeza,
has dominado todo ese fuego
que deja vivir el entusiasmo
y sube el aire del pecho. (710)

Mas, misericordia es la que alcanzas,
será los zapatos de tus pies,
la alabanza y la plegaria
y el movimiento por lo que ves.

Así, con esta enseñanza, (715)
la del símbolo ver en el ser,
es que el ombligo es nuestro centro,
es nuestra conexión con Él,
no solo con nuestra madre,
sino la madre cósmica también, (720)
este equilibrio del que te hablo
es que se halla en Tiferet.

Seguro que si buscas este método
que se halla en la Kábala,
encontrarás significado y sentido (725)
a lo que estas palabras te hablan.

Que, difícil se presenta
para ponerse a explicar,
la simbología y las esferas,
aquello por lo que están, (730)
usando las partes del cuerpo,
usando también su trazar,
y la enseñanza de la palabra
que escrita está en la Torá.

Este es el misticismo (735)
que siempre podrás encontrarár
si te acercas a Dios con cariño,
buscándolo, siempre, con humildad.

Las técnicas no son tan extrañas,
¿te has parado a pensar (740)
en esa sincronicidad que hay
en ciertos eventos, Juan?

Tal vez son insinuaciones,
o tu mente los quiera encontrar,
mas, poco se sabe del Espiritu (745)
y de lo que es Espiritual.

¿Será tiempo de que te muevas
hacia algo más que lo carnal?
Pan es que necesitamos para la vida,
y también esta clase de pan. (750)
Saciar tu alma, la esperanza,
de aquí es el enseñar.

Pues, la nuez lleva consigo
la simbología de por lo que está,
es un fruto bien vetusto (755)
en el campo espiritual
que lleva la enseñanza, consigo,
de aquello por lo que se está.

Es aquello que se espera,
es el pacto por lo que se está, (760)
es la misma simbología de Jesed,
donde alcanzamos a Abraham,
él es puerta de la misericordia,
y en la nuez, es igual,
dar al otro lo que es debido, (765)
dar lo previamente acordado,
el mismo significado tiene
la simbología de la nuez que casco.

Verónica García-Melero
Expresión con Geometría Sagrada de la formación del Árbol de la Vida atendiendo a la expresión imaginativa de Lej Lejá y Vayera.
Apuntes Personales
Nota: En la integración de los dos aprendizajes que nos viene a ilustrar el Zohar en la parashá de Lej Lejá y en la de Vayera podemos abstraer la ley de causa-efecto en la intención firme de mover, desde la bondad, nuestra voluntad. El inicio de los Rujot y de la Shefá que están en Dios, la observación del Árbol de la Vida y su Formación.
Con todo, es una expresión geométrica totalmente inspirada y fruto de mi interacción personal.
Siempre, dando gracias a Dios por ello y a mi hijo, pues cada cosa que escribo en su libro es fruto de sus anécdotas conmigo. Con todo, quiero recordar y agradecer a Albert y Maciel la formación y conocimiento que comparten y a quienes estimo como mis maestros de Kábala. Un fuerte abrazo y bendiciones.
La razón por la que dejar mis notas personales de esta libreta de facturas, no es otra sino la de dejar mis notas originales antes de pasar a limpio y contar algo muy anecdótico. Actualmente, es el blog donde tomo apuntes desde que estoy en mi casa.

No obstante, hoy considero que es algo más especial el blog. Es uno de los que guarda mi hermana Rosa del “Tío Pepe”, así es como llamamos en mi casa a José López Bellido, un conocido artesano guitarrero granadino a quien nos ha unido una larga relación con uno de sus sobrinos. Alguien que ha venido a repartir esta Navidad unos 10 millones de euros con el Primer Premio de la Lotería. No es que haya conseguido un décimo, pero he tenido casualmente este blog y no he podido evitar el recordar vivencias con él y su mujer. Una pareja extraordinaria, súper feliz, y muy muy cariñosos.
Os dejo un fuerte abrazo y el conocimiento de que es un blog que me inspira sobremanera y que me entraña vuestro cariño, algo que me ha reconfortado desde el recuerdo y en este momento. Si no me ha tocado la lotería, me ha tocado el recuerdo de vuestra simpatía y amor.
¡Qué Dios os bendiga!

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