Capítulo 6. El secreto de la Avera de la Evolución.

7. De modo que YHVH dijo: “Voy a borrar de sobre la superficie del suelo a hombres que he creado, desde hombre hasta animal doméstico, hasta animal moviente y hasta criatura voladora de los cielos, porque de veras me pesa haberos hecho”. 8. Pero Noé halló favor a los ojos de YHVH.

Génesis 6: 7-8
 Recuerda que este Libro
de misticismo te quiere hablar;
decodificando qué hay en los escritos
entenderás la espiritualidad
que se alcanza con este método, (05)
con el método del recibir.

Entenderás la importancia de la Palabra,
la del Dios Vivo, y la de aquí.

Para que entiendas este secreto,
para que lo logres alcanzar, (10)
he de rebobinar un tanto,
hasta empezar por Noaj.

Diez son las generaciones
que nos llevan a Abraham,
de las averas corregidas (15)
en el tiempo de Noaj.

108 es que valen,
es su valor de contar,
la complexión de los ciclos
y el valor de avanzar. (20)

Así, las fallas se corrigen
hacia una nueva intención,
en Noaj estaba la alabanza
y también la sumisión;
movía con fe sus caderas, (25)
su pensamiento y audición.

Noaj escuchaba las palabras,
aquello que venía de Dios;
de Matusalén, su linaje,
bien es que atesoró (30)
el respeto y temor que merecen
lo Todopoderoso que hay en Dios.

Mas, en tiempo de Noaj vivían,
casi casi como Dios,
con buen tiempo y cosechas (35)
con, cada 40 años, labor.

El buen vivir hizo crecer en la gentes
para su tiempo, su perdición,
"Jamas", el robo que acometían,
robar por engañar, por diversión; (40)
por aplastar a otra persona,
por someterla, sin más,
y movidos por la perfidia
y por quererse ensalzar.

También fue en estas gentes (45)
la Zerah levatalá:
la depravación de sus conductas
y la tierra arruinar.

Así, el pacto que Dios hizo,
a sus ojos se elevó, (50)
no estuvo en Noaj predicarlo,
solo su ejecución.

Noaj elevó un gran Arca,
120 años le costó,
entretanto la edificaba (55)
nadie es que se acercó
a contribuir con su gran obra;
mucho se vituperó.
 Negaron obediencia al Padre;
la lluvia, hasta rechazaron, (60)
con el agua de su tierra creían
que tendrían ya demasiado.

Mas, el agua que hay en la tierra
es la tierra que proviene de Él,
de la formación con que nos hizo, (65)
así lo rechazarón a Él.

Así, vino la calamidad enseguida,
la soga al cuello se echaron,
negaron el agua del cielo
y la sabiduría de la que hablo. (70)

Llegose el tiempo perfecto,
llegose el tiempo Kairós,
y fuego salía del suelo
que, el agua llovida, hirvió.

Murieron las gentes ahogadas, (75)
por la soberbia del pez,
por la soberbia de querer comerse
a otro por querer comer.

Murieron las gentes cocidas,
por la soberbia del ser (80)
que se ensalza sobre personas,
animales, plantes, vergel,
y contamina con su conducta
aquello que le es herencia,
podrir el suelo que pisa, (85)
quebarlo con su conciencia.
 
En el diluvio, LeMabul,
es que contamos 108,
es el valor de la corrección
y de avanzar a lo que somos. (90)

Hoy somos herencia
de la descendencia de Noaj,
también, traemos esta tara
y, también, otras taras más.

Porque con Noaj aprendemos (95)
el obedecer y callar,
la sumisión y grandeza,
lo que es majestad.

Aprendemos que quien alarma
siempre se lleva rechazo, (100)
negar aquello que avisa
y tragar encima el plomazo
de desdeñarlo porque no se asimila
aquello sobre lo que se alarma;
así, el mensajero es mezquino, (105)
y malo es, y no lo que habla.

Cuando se advierte de un peligro
y el peligro no se quiere ver,
se hace ver al mensajero
como al mensaje que hay en él. (110)

Así, para este momento,
para el tiempo de Noaj,
no se procedió a la alarma
sino al obedecer y callar.

Justo era para su tiempo, (115)
y lo justo que esperaba Dios;
esta enseñanza nos trae
el necesitar nuestra voz,
no para alarmar a otro
sino para prestarle atención. (120)

Así, el avance que se espera,
en el juicio indulgente, está;
está en hacer buenas obras
y en saber, las cosas, pesar.

Esta enseñanza mística (125)
con la palabra se lee,
ahondar el sentido alegórico
y lo que revela Hashem.

Mas, mucho se ha intentado,
con el paso de los tiempos, (130)
se ha intentado hacer del Arca
un mito y mucho cuento.

Datos históricos los hay de sobra
para corrobar que Noé
fue profeta en su tiempo (135)
y de la construcción que el Arca fue.

Historiadores y exploradores
desde el tiempo de Marco Polo,
han corroborado la existencia,
en el Monte Ararat, de su escombro. (140)

Y si tomamos la cronología
del tiempo bíblico que se lee,
unos cuatro mil años antes de Cristo
es el tiempo de Noé. (145)

Noaj en hebreo, en castellano Noé,
es el profeta primero del Arca de la fe,
reliquias siguen vivas,
reliquias que se pueden ver,
de otra historia no las hay, (150)
ni anterior es Gilgamesh.

Otro día habrá para la cronología,
para, la evolución, entender;
aquella que llevan los siete días
de la Creación: alegoría es. (155)

Entonces, si hay profeta
para el tiempo que se lee,
y hay escombros y entre escombros
la ciencia prueba ver
la descendencia en el hombre (160)
y del animal que escogió él,
no se extrañen de la profecia
ni de la fuerza de Dios, Él.


Verónica García-Melero
Juan, Octubre 2020
Génesis 9: 1-17
Génesis 9:17 Entonces Dios le dijo a Noé: «Este arco iris es la señal del pacto que yo confirmo con todas las criaturas de la tierra».
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