Capítulo 10. Las Cuerdas de Aia.

Bendijo el Rey David a יהוה: “Tuya es, oh יהוה, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh יהוה, es el reino, y tú eres excelso sobre todos”.

1 Corintios 29:11


«Apus Apus, ¿qué te pasa?
¿Qué has venido a hacer?
¿Cómo te paras conmigo?
En mi camiseta, ¿por qué?

Y la cuestión es que no te mueves, (05)
conmigo te quedas, ¿por qué?
Pensaba que eras un águila,
muy chiquita, un bebé.
Pero, Aia, tú eres vencejo,
¿por qué te has parado?, ¿por qué?» (10)

Siempre he tenido el recuerdo
de este inhóspito suceso,
pararse conmigo un "aguilucho"
que resultó ser vencejo.

Y lo extraño, ahora entiendo, (15)
que en hebreo eres Aia;
me ha movido un impulso
a saber cómo es tu raza.

Y eres un ave especial,
un ave que nunca para, (20)
meses pasas volando...
¡no me digas que no eres rara!

Hasta duermes mientras vuelas,
y sin ni siquiera tocar el suelo;
el nido haces con tu saliba (25)
ni para eso tienes freno.

Y vuelas, vuelas alto...
tanto como un avión;
y tu velocidad de crucero:
el doce al cuadro, ¿no? (30)

Aia, ahora que caigo,
siendo un ave tan colosal,
tan enigmática por tu vuelo
y no quererte posar,
me pregunto, ¿por qué, Aia, (35)
conmigo fuiste a parar?

¿Será que de las aves
buscaste en mí protección?,
¿te resultó tranquila mi mirada,
mi sonrisa o fue mi voz? (40)

Porque te hablaba, Aia, mucho,
como a mi gata, corazón;
y te acariciaba la cabeza,
cerrabas los ojos con amor.

¡Qué extraño este suceso! (45)
Pararte conmigo, ¿por qué?
Siendo un ave que no paras,
que siempre te quieres mover...

Hace días, no hace tantos,
volaste en mi pensamiento, (50)
recordé con cariño la anécdota,
ahora quiero escribirte un cuento.

Pero mi cuento no es un cuento
es una colección que no para,
un impulso que me mueve (55)
y hacia el Cielo me jala.

He descubierto una disciplina
mientras me echaba a volar,
me tiré en los brazos de Dios
y Él me vino a encontrar. (60)

Ahora soy yo el vencejo,
y vuelo y vuelo sin cesar,
y cada día más yo quiero
tener a Dios para hablar.

Lo busco, siempre lo encuentro, (65)
siempre me quiere sonreir;
no le gusta verme triste,
y me ha hecho pensar en tí.

Y, ahora que en tí yo pienso
he aprendido en tu "escoger" (70)
que no hay camino que esté marcado
para nuestro vuelo detener.

Estoy segura que esta hazaña,
la de tenerte conmigo en casa,
abrazada a mi camiseta (75)
y enganchándola con tus patas,
me ayudará a volar contigo,
a no pisar siquiera el suelo,
volaré en la Palabra,
¿descifraré algún secreto? (80)

No me importa si revelo
algo elevado o no,
me interesa poner orden
a cómo vuelo, ¡por Dios!

Y el impuso es que me lleva (85)
a cantar, como tú, vencejo;
no sé si el ritmo que cojo
es más o menos bueno.
Pero siento ese ritmo...
y más lo sigo con el tiempo; (90)
en el cantar hay vibración
y en el sonido del verso.

Como esto es lo que somos,
átomos vibrando,
me he dado cuenta que más vibro (95)
si me agito en este canto.

Así es que vuelo arriba,
vuelo como tú, y no paro.
Voy a escribirte una fábula,
no quiero parar ni un rato. (100)

LAS CUERDAS DE AIA


Narrador:

Sentose un anciano en un cerro,
allí veía a las gentes,
ríos que discernían colinas,
lagunas y torrentes.

Sentose, estaba cansado, (105)
ya moverse no podía,
cuatro piedras para su cabeza,
allí se le quedó dormida.

Y tuvo un sueño el anciano,
ermitaño era de una cueva, (110)
encerrado estaba aprendiendo,
quería contar las estrellas.

Llevaba consigo la tradición,
llevaba consigo conocimiento;
el oral que bien se contaban (115)
en el tiempo sus ancestros.

En el sueño se acercaba
un joven vencejo esta vez;
tenía cara afable,
pues le agradaba él. (120)
El vencejo era liviano,
pero fuertes eran sus garras,
empezó una conversación, entonces,
cosa que no fue extraña.

El anciano escuchaba, (125)
quiso el vencejo conversar,
le narró unos secretos
sobre el Cielo estelar.

0. AIN SOF: Sin límites.


Aia:

Hay una Fuerza Suprema,
hay algo antes del Uno, (130)
hay una nada sin límites
raíz es de lo que sumo.

Es transcendente, pues agota
el límite que no es su ser;
no puedo explicar con palabras (135)
la esencia de lo que es.

Es anterior a todas las cosas,
las cosas nacen en Ella;
es infinita, es inmutable;
todo cambia; mas, no Ella. (140)

¡Es esta Fuerza tan grande!
En ella está el poder,
la energía, la frecuencia
y la vibración de tu ser.

Es sonido, es reverberación, (145)
es música orquestada;
hay un canto en su voz
aunque no diga palabra.
Inmutable, así es que es;
todo lo crea, y no cambia. (150)
Claro que ha hecho al hombre
a su imagen y con palabra.

Necesitaba envestirlo
de habilidades, como las de Ella.
Le ha dado todos los poderes, (155)
sobre astros, sobre estrellas.

Así, puede dar órdenes
si alinea su ser
con el propósito de la Fuerza:
solo se halla en el bien. (160)

Raziel, el Anciano de días:

Perdona que te interrrumpa,
esto no puede ser así;
blanco y negro,
claro y oscuro
se necesitan para seguir; (165)
para extraer una enseñanza,
para tu camino "escoger".

Y se escoge si no hay forma,
si no se quiere contener
la huella de tu zapato (170)
que deja en el suelo al correr.

En fin, no sé si me explico,
no sé si me has entendido bien;
la luz se aprecia en la tiniebla,
la oscuridad le da su ser. (175)


Aia:

Comprendo lo que me dices,
ahora entiendeme bien;
una cosa es blanco y negro,
otra cosa es crecer;
y se crece hacia lo blanco, (180)
lo negro es dejarte caer.

¡Qué sí! que el negro es la ayuda
para, del blanco, entender
que lo elevado es potencia
que disipa lo negro de él. (185)


Raziel, el Anciano de días:

¡Ah, vale! Ahora entiendo,
ya sé que quieres decir.
El equilibrio y el crecimiento,
se logran en discernir;
en ser afable en el juicio (190)
y, con la palabra, amable;
necesitarás a la misericordia,
hables lo que hables.


Aia:

Juicio y misericordia necesitas
para alcanzar tal belleza; (195)
la de crecer hacia la Luz
y elevar tu conciencia...

Bien, pero no te envales,
tal vez, con mis secretos
puedas conocer otras dimensiones, (200)
hasta entender qué es el tiempo.

Desde luego que esta Fuerza
anterior a todas las cosas,
es anterior al tiempo,
es inmortalidad toda. (205)

Es inmóvil, quieta está,
alrededor de Di-s se mueve;
es inmutable y no cambia,
hasta a Di-s es que mueve.

Porque la Eternidad está en Di-s, (210)
y, al cosmos, la Eternidad contiene;
el tiempo que está en Cosmos
en el devenir le deviene...
que se realiza el tiempo en el Cosmos,
¡fíjate lo que le deviene! (215)

El devenir deviene en el tiempo,
el tiempo se realiza en el Cosmos,
está en movimiento en la Eternidad,
¿qué va a ser?, ¡el Cosmos!
 
Raziel, el Anciano de días:


Desde luego que es misteriosa
esta Fuerza Colosal,
extraño se me hace lo que dices,
difícil es de explicar...
y de comprender, nada te digo,
anda, cuéntame más... (255)

Te llamaría por tu nombre,
el mio es Raziel,
muy dado soy para los enigmas,
y éste...figúrate,
complejo es que se me hace, (230)
inefable, más bien.


Aia:

Me llamo Aia, Anciano de días,
mucho me queda por decir;
estoy segura de que cuando vuele
tú me podrás seguir. (235)

Al menos, volando hacia el Cielo,
te elevarás desde aquí
y comprenderás dimensiones,
mundos, energías...en fin.
Que mejor es que sigamos, (240)
¿cómo podría seguir?

I. El Lenguaje de las Ramas.


Raziel, el Anciano de días:

¡No te vays por las ramas!
Mejor quédate aquí,
intrigado me has dejado,
Aia, sigue por mí. (245)

Aia:

Cada rama de este árbol
tiene, justo, una raíz.
Raices en número,
son las ramas,
las ramas, el decir. (250)

Y el sonido del viento,
el agitar lo de aquí,
el agitar "lo que hay",
...te lo voy a decir.

Todo lo que te rodea (255)
una ilusión es;
es la copa que desde el cielo
del árbol, tu ves.

Las raíces allá se hallan,
arriba es que están; (260)
como arriba es abajo,
éste es el empezar.

Las raíces son primeras,
ellas son emanación;
por ellas brota la energía (265)
que alcanza esta Creación.
Ellas envían la sabia,
ellas hacen crecer;
hay que querer buscarlas
y alimentarte y beber. (270)

Las ramas son el lenguaje
con que se envía la radiación;
si cada raíz tiene una rama,
en el cálculo hay expresión,
y voz si agitas la rama, (275)
esto es Sefirot.

Tenemos un lenguaje único,
un lenguaje tan especial,
que es número, es matemática,
es verbo, y además, (280)
es expresión con vocales,
es pluralidad.

Depende de lo que busques,
así es que encontrarás;
no hay lenguaje en la Tierra (285)
que te hable esta verdad.

Es el lenguaje de las ramas,
en el Árbol haya su expresión,
estos tres libros que tenemos
son su viva voz. (290)

La de la Fuerza de la que te hablo,
te hablo de tu Resplandor;
eres energía manifiesta,
tu alma es su expresión.

El Espíritu que agita (295)
con el viento estas ramas,
traerán en cada momento
una lección, así Ella habla.

Diez centros de energía
dan forma a este Árbol, (300)
es el Árbol de tu Vida,
¡fíjate de lo que hablo!

Cada uno es que expresa
una cualidad de esta Luz,
de la Luz de la Fuerza, (305)
de la que es infinitud.



Raziel, el Anciano de días:

Me gusta este lenguaje,
quiero saber mucho más;
y que me hables de ese vocablo,
Sefirot...¿por qué está? (310)


Aia:

Si para algo aquí has venido,
has venido para crecer,
hacer evolucionar a tu alma,
eso tienes que hacer.

Pero con la ilusión que nos rodea, (315)
con el apego a las cosas,
se hacen a lo material,
se olvidan de esta cosa.

Nuestro trabajo en este plano,
en este plano existencial, (320)
en forma de materia,
y siendo energía al vibrar,
es recuperar esta esencia
la que está en la afinidad
de la Luz que nos hace (325)
y la Luz por la que se está.

Así, estas Sefirot son centros
de nuestras diez energías principales,
cada uno expresa, en lo figurado,
de Di-s, sus cualidades. (330)

Somos hechos a su imagen,
así es que albergamos
las cualidades de Dí-s todas;
así somos, hermanos.

Nuestro trabajo es corregirnos, (335)
es pulir nuestra personalidad;
necesitaremos de experiencias,
necesitaremos caminar,
y saber cómo se camina,
y saber también pisar. (340)



Raziel, el Anciano de días:

Me parece complicado,
difícil es de entender...
¿qué más transita esas ramas?
¿cómo se conectan?, a ver.
¿Hay forma estructurada?, (345)
¿qué las hace ser?,
¿son las energías principales
todo lo que se ve?

II. La Formación.


Aia:

Los centros de energía,
a los que he llamado Sefirot, (350)
se hallan, Raziel, en tu cuerpo,
en toda su extensión.

Y cada centro es que contiene,
por igual, un sistema;
es energía fractal, (355)
ese es el dilema.

Fluye energía de arriba a abajo,
de abajo a arriba, por igual;
así es como tú vibras,
así será la profundidad (360)
que alcances en tus raíces,
que en el Cielo están.
Y fluye de Norte a Sur,
fluye del Sur hasta el Norte,
de Este a Oeste, fluye igual, (365)
y en su inversa, responde.

Tres flujos que son libros
y son enseñanzas también,
si se extienden y se unen,
y se trazan en su ser; (370)
superpuestas se desplazan,
ahora se puede ver
diez puntos que se unen,
32 senderos se leen.

He dibujado una semilla, (375)
y un fruto también,
de sus raíces a la copa
por ahí descienden bien
las 22 inteligencias cósmicas
de todo lo que ves, (380)
de todo lo que se halla,
se calcula y se lee,
de todo lo que se habla;
de la Creación, dan fe.

Así, 22 son la inteligencias, (385)
son el Principio y el Fin
de todo lo que tu contemplas,
del uno al otro confín.

Ahora, para que lo entiendas,
para que lo logres visualizar, (390)
traza de arriba a abajo
una linea recta, para empezar.

Traza dos diagonales,
de Norte a Sur, de Este a Oeste;
traza líneas imaginarias... (395)
¿dime, a ver, qué contiene?


Raziel, el Anciano de días:

Veo un rectángulo en el centro,
y si los uno, también,
un hexágono es que trazo,
y dos triángulos se ven. (400)

Y si los superpongo,
y deslizo, como dijiste,
veo diez nodos, diez uniones,
los centros que me asisten.

¡Qué divertido este trazado! (405)
¡Qué interesante, también!
¿Así es la geometría
de todo lo que se ve?

Por cierto, las energías,
esas inteligencias de las que hablas, (410)
dices que son 22,
¿en el Árbol es que hablan?

Aia:

Hablan en el Árbol,
tu lógica los asignará
a cada uno de los senderos, (415)
fácil es de trazar.

Lo importante es que conozcas
qué son en primer lugar;
son energía siempre
con el tinte de la cualidad. (420)

Una aporta una cosa,
la otra, otra cosa más;
y puedes sumar con ellas,
permutarlas y girar,
tomarlas de sus extremos, (425)
las puedes recortar,
y dividir, si así te hablan,
y las puedes colocar,
leer de derecha a izquierda
y ponerte a serpentear... (430)
depende de tu impulso
así es que las verás.

Más adelante te hablaré de todas,
ahora sólo quédate
que tres de ellas son madres (435)
en el fuego se lee,
también contienen a la madre,
contienen a todo el ser,
y el juicio que se nos hace,
mezcla son de tu crecer. (440)

Estas son importantes,
estas rigen tu ser,
el tronco de tu árbol,
columna vertebral es.

Así es que representan (445)
mucho de lo que es el ser.
Diez Sefirots que son centros
en tus manos es que se ven,
y el camino que tu caminas,
porque caminan tus pies. (450)

Lo importante no es reconocerlas,
no es aprenderlas para codificar
y dar señales como de humo
con este lenguaje colosal,
lo importante es que las descubras (455)
conforme avanzas al caminar;
importante es que contemples
la importancia por la que están.

No necesitas preocuparte
de querer saber sus nombres, (460)
dónde se hallan ellas guardadas,
qué es lo que más esconden.

Lo importante es que contemples
que en el centro de tu ser
se halla cifrada la llave (465)
que te abre a este saber.

III. EL CORAZÓN


Raziel, el Anciano de Días:

Ese saber es enseñanza,
en la Lamed se lee,
una letra con la que termina
la escritura, la que es la Ley. (470)

Así, en la Escritura
ya tenemos que como fin
hay una enseñanza primera,
saber tu ser construir.

Pero este fin tiene un principio, (475)
y el principio es lo dual,
todo aquello que te rodea
que te hará tanto pensar,
y echar un pie tras otro,
y ponerte a tropezar. (480)

Esa letra es la Casa,
es la Bet en donde está,
en como comienza todo,
todo aparece dual.

Dual son las emociones, (485)
siempre tendrás que descubrir
la opuesta de una en otra
para saber bien distinguir
que en lo ternario, en el Centro,
es que se encuentra tu evolución, (490)
es la virtud manifiesta
de toda expresión.

Este centro de cada cosa
para cada cosa es virtud,
es el punto intermedio, (495)
es su rectitud.

Asi el centro es que se une
y usando estas dos letras
encontrarás el Corazón,
donde la sabiduría se sienta. (500)

Raziel, el Anciano de días:

Ahora te comprendo,
entiendo todo mucho mejor.
No he de apresurarme,
querer poner a todo voz;
he de descubrir en mi experiencia (505)
lo que es manifestación
y el impulso que me eleva,
y revelar información.


Aia:

¡Eso mismo! ¡Qué acertado!
Me ha gustado tu reflexión. (510)
Hasta que no sientas el impulso,
hasta que no sientas amor
por conocerte y conocer,
por descubrir tu corazón
es que para nada sirve (515)
Letra, Árbol o Sefirot.

Esto no es aprenderlo,
esto no es recitar,
ni conectar letras con ramas,
ni mucho menos gesticular... (520)
eso para nada sirve,
eso es conocer
conocimiento pretérito
que ensoberbece el ser.

Te perderás en el conocimiento (525)
de lo que ya escrito está
y no darás a tu corazón el intento,
no le darás la oportunidad
de descubrir la sabiduría;
pues, ahí es que está. (530)
En la Vida es que se halla,
esa es su verdad.

De esta manera, cuando alcances
a moverte por amor,
la sabiduría habrá abierto la puerta (535)
que se halla en el corazón.

Descubrirás cosas ocultas,
estas mismas que ya has olvidado,
todos las llevamos en los genes
solo hay que recuperarlo (540)
en el despertar de la conciencia,
en el corazón, mi amado.

IV. יהוה


Raziel, el Anciano de días:

¡Pero, no te vayas! ¿Por qué vuelas?
También quiero conocer
el nombre de Di-s, esa Fuerza; (545)
me confunde, no sé...

Entiendo por Fuerza...un Ser Inifinito,
un Ser eterno, un Ser inmortal,
un Ser que es fuera del tiempo,
incluso fuera de la gravedad. (550)

Lo aprecio, según tú me has dicho,
a un Dios, ¿increado?,
más allá de la Creación lo entiendo,
así, tú, me lo has dibujado.


Aia:

La revelación del Ser Infinito, (555)
la revelación de su Gloria, Raziel,
es una Creación desde la nada
hacia la existencia, eso es.

Siendo la Creación su obra,
estando Ain Sof fuera del tiempo, (560)
no es de extrañar lo inefable
de explicarlo y comprenderlo.

Mas, si quieres que revele
con sus Inteligencias, su nombre,
empieza la Ley diciendo (565)
cómo es. Escucha, hombre:
 «Bereshit Bara Elhim Et»
El Principio y Fin fue creado
con la inteligencia de Él,
como si fuera un teclado. (570)

Ese ET son sus Inteligencias,
son sus Fuerzas Creadoras,
Alef y Tav son dos letras
que simbolizan la Obra toda.

Son las Inteligencias de las que hablo, (575)
y, con ellas, es Ain Sof:
todo lo que manifiesta
desde el principio, su Creación.

Si atiendes a un método
que te revelo, con amor, (580)
es notaricón como se llama,
la lección primera en la Creación.

Quieres penetrar en el Universo,
saber "lo que hay", tú quieres;
yo te asciendo a lo sobrenatural (585)
y el Sod, secreto, aquí tienes.

Más allá de la comparación imaginativa,
más allá de la alegoría,
es el significado oculto
que revela la Divinidad misma. (590)

Este notaricón es un método
al que te moverá un impulso,
impulso que nace en el corazón
y así es como yo descubro
que las iniciales o finales, (595)
me estoy refiriendo a las letras,
juntas forman otra palabra,
algo te llevó a leerlas.

Así, en este principio
tenemos cómo se llama, (600)
Jesucristo así lo nombraba,
así lo nombraba: Abba.

Abba está en el comienzo,
Abba está en el fin,
en el verbo se halla Abba (605)
¿por qué será esto así?

Es lo que Ain Sof creó primero
para poderlo asistir,
lo han traducido como Padre,
¿por qué será esto así? (610)
¿Será porque se ha construido
un mundo patriarcal,
rechazando a su naturaleza,
a la madre que siempre está?

Desde el principio tenemos ET, (615)
desde el principio tenemos Abba,
Abba es Padre-Madre, y es
con Abba como todo acaba.

Seguro en tu camino
encuentras ese Padre-Madre nuestro, (620)
entiendes las palabras originarias
entiendes mejor el texto.

Abba, como así lo llama Jesús,
es la expresión en esta tierra
de la Creación de todas las cosas, (625)
¿será hoy anatema?

Lo dudo, es indudable
e incuestionable lo que te digo,
cuando despiertes del sueño
leerás lo que te digo. (630)

Mas, Abba es un título,
Abba no es un nombre,
es como ser mamá,
cuando Aia es mi nombre.

De esta manera tenemos (635)
que camina el pueblo sin saber
cómo es que se llama Abba,
¿le preguntaremos alguna vez?

Y llegará el momento para esto,
arderá un arbusto a placer, (640)
y no se quemarán sus ramas,
con lenguaje se hará ver.
Alef-Hei-Yud-Hei es el nombre,
dicho es "Eheié";
ésta es la revelación primera, (645)
revelación fue en ese arder.
אֶהְיֶה אֲשֶׁר אֶהְיֶה, Ehyeh Asher Ehyeh, [ehˈje aˈʃer ehˈje]

Más tarde es que transmuta
la Alef por la Yud,
contiene su chispa divina
y expresa su magnitud. (650)

Yud-Hei-Vav-Hei es su nombre,
este nombre es un canal
de la fuerza de Ain Sof al hombre
en esta tierra carnal.

Sin embargo, hay algunas cosas (655)
que te harán tanto dudar...
No te dejes llevar por nada,
¡qué te guíe tu Voluntad!
así apreciarás a Abba
en Yud Hei Vav Hei, escrito está, (660)
es un Dios de amor,
es Uno, por igual.
Se es lo que Se es,
Se Será lo que Será,
será y es, en el amor; (665)
y, también, en integridad.

Yo Soy Quien Yo Soy,
Yo Seré Quien Seré,
es su nombre traducido,
te hablo de Abba, ¿lo ves? (670)
YHVH engloba todo,
Abba así es, es como es,
engloba todos sus atributos
mas, no se pueden contener,
se entienden uno a uno, (675)
así se deja conocer.

V. Los Tres Libros.


Raziel, el Anciano de días:

Entiendo lo que me dices,
aunque tengo una cuestión;
me has hablado de tres libros
para la comunicación, (680)
me refiero a lo que se escribe,
a lo que se calcula también,
y por supuesto a la voz del sonido,
la letra hebrea en su contener.

Esto del Sefirot, creo haberlo entendido, (685)
mas, del lenguaje del que me hablas,
quisieran ahora mis oídos
que les expliques de que se tratan
¿puedes darle más sentido?



Aia:

Creo que no he sido clara, (690)
o mejor, no muy profunda,
bien merecen los tres libros
recorrer su andadura.

Sepher es la forma
con que dibujamos las letras, (695)
con este libro es que tratamos
el espacio, el mundo, el texto de ellas.

El valor númerico, lo que calculamos,
aquello que expresa la guematría,
es el libro que es Sephar (700)
para el número y su valía.

Con Sephar es que pesamos
el valor de la palabra,
lleva fecha y dimensión,
lleva pasar al otro lado. (705)

Así, en la guematría descansa
más que una técnica de comunicación,
es lenguaje de la alegoría,
por igual de la intuición,
y de comparar un texto con otro, (710)
y por igual, la revelación.

Mas, nos queda la voz de que hablaba,
me referí a la comunicación,
Sippur es el Libro que menciona
cómo es la comunicación. (715)

Así Sippur es espíritu,
y, por igual, es el alma,
es el nombre de la letra
y tambíen su pictograma.

Así, las tres divisiones (720)
en las que se gesta la Creación
son los tres Libros de que te hablo
libros de la Formación.
Tres son las divisiones,
Universo, Año y Alma son, (725)
espacio, tiempo y espíritu
eso es lo que son.

VI. Los Nombres.


Raziel, el Anciano de días:

Ha entendido el nombre de Abba,
me gusta llamarlo así,
y deletrear YHVH, Aia, (730)
mi espíritu me mueve aquí.

Sé ahora que es Sippur
llamarlo como se llama,
el nombre de cada letra
al pronunciarlo lleva mi alma.

¿Qué más títulos es que tiene (735)
este Ser Infinito, Aia?
Me gustaría que me explicaras
algo más junto a la palabra.

Aia:

YHVH de los Ejércitos
representa a todas la Sefirot; (740)
siendo centros de energía
es que te escucha Ain Sof;
así es que toma impulso
y pone oído a tu voz.

Elohim Chaim es otro nombre, (745)
Dios Viviente es lo que es,
la fuerza creativa de la vida,
el fundamento de tu ser.
Y es el Rey del Universo,
reina a todos tus centros, (750)
a los energéticos como te dije,
diez son los que cuento.

Es Omnipotente y Todopedoroso,
así es El Shaddai,
fundamento y Dios Viviente (755)
de todo "lo que hay".
Elevado y Exaltado,
Clemente y Misericordioso es,
mora en la eternidad su Nombre
Kadosh, el Santo, Voluntad es. (760)

Así es que separamos
y elevamos la Voluntad,
es la fuerza, el impulso
que en la copa del árbol está.

VII. Los 32 Senderos.


Raziel, el Anciano de días:

De los 32 senderos...creo que me falta algo, (765)
¿hay algo más que me puedas decir?
Son las Inteligencias de las que hablas
y los centros del Árbol que ví.


Aia:

Ya te he hablado que con el cuerpo
todo se puede explicar, (770)
así es que para abajo,
por la médula espinal
descienden 31 nervios
¿el otro dónde está?

La complexión del 32 (775)
está en nuestra cabeza
es un nervio que la rige
y se divide en docena.

Esta enseñanza del cuerpo
se manifiesta en la cabeza, (780)
en los sentidos que tenemos
y en su capacidad y fuerza.

Así, en la cabeza
se nos concentran casi todos:
vista, oído, olfato y gusto, (785)
estos son los que logro.

Importante es la cabeza,
importante es la mente,
mas, los 31 nervios que bajan
y rigen el cuerpo que se siente, (790)
simbolizan el tacto, todo,
y la mente, que es latente.

Así la mente late,
la mente está por el corazón,
por el tacto, por lo que toco, (795)
por aquello que me mueve, amor.

Y siendo todos un conjunto
en su suma uno dan,
si por amor es por lo que se mueven
en este elevar espiritual, (800)
no es de extrañar que simbolizan todo
por lo que YHVH está.

Así si YHVH es Uno,
en hebreo 13 me dá;
Ahabáh (AHBH) que es amor (805)
el mismo peso tendrá.



Así, si lo sumamos,
¿13 y 13 que son?
Son el peso de la palabra,
el valor del Tetragramatón. (810)
אחד + אהבה = יהוה

Raziel, el Anciano de días:

Los nombres de las Sefirot
aún no me los has dicho.
¿Hay algo en la Palabra
para valorar lo que pido?



Porque si no encuentro algo (815)
que refuerce mi fe,
tal vez vería charlatanería,
y me haga dejar de creer.

VIII. LAS CUERDAS DE AIA


Aia:

Yo te ofrezco las cuerdas,
llámalas de Aia, (820)
cuerdas para que hiles
lo que deja mi palabra.

Te harás un collar hilando
cada una de las enseñanzas,
las Sefirots son cuentas, (825)
cuentas para tu garganta.

Pues en la garganta hay mucho,
en la garganta está la voz,
y a la nuez, que bien se mueve,
habrás de poner atención. (830)

Las Sefirot son cuentas,
cuentas para tu collar,
repartidas por tu cuerpo
y en pies y manos están.

Si tus falanges son catorce, (835)
por algo es que están,
así es la mano hebrea,
así es que pesa Yad.

El catorce es la casa
es la casa del Rey, (840)
David que esto vale (דוד / 646),
así es que pesa su Ley.

En las manos, por su trabajo,
en ello hallarás la recompensa,
«sean alabadas sus manos, (845)
alábenlas en las puertas»
.

El catorce es cinco,
en cada mano lo encontrarás;
catorce es uno y cuatro:
el doblegar y el pulgar. (850)

Así con las manos
es que se echan las cuentas,
cinco y cinco a cada lado
los dedos son los que pesan
los centros de energía, (855)
a izquierda y a derecha.

Una te dará Amor,
la otra te dará Fuerza,
"Chasadin" son tus amores,
"Gevurot" son tus fuerzas. (860)

«Mi mano izquierda ha fundado
la Tierra y mi mano derecha
ha extendido los Cielos»;
lee, siempre, bien la letra.

Si en la Creación algo destaca (865)
en esta izquierda y derecha,
es lo masculino y femenino,
es el macho y la hembra.

Es el recibir lo femenino,
es lo masculino el dar, (870)
en este toma y dame
una vasija harás.

Y masculino no es solo macho,
y femenino no es solo hembra,
atiende a sus intenciones, (875)
atiende a la letra.

Derecha es masculina,
así es Chasadin, la que tensa, (880)
la que enamora a Gevurot,
dando, Gevurot, su fuerza.


La alianza en tu dedo,
es el corazón, el amor,
y, no en el anular lo vemos, (885)
es en el Centro, ¡cómo no!

Así, el Centro es todo
en su alcance y extensión;
no limites a las palabras,
eso es Ain Sof. (890)

«La obra de tus dedos»
es también la Creación.
Dicho fue por el Salmista,
dicho fue a viva voz.

Ahora, atiende, Raziel, (895)
a los nombres que te lego,
¡los has leido tantas veces!,
pon atención al texto.

La circuncisión también es...
y también está en la lengua, (900)
es la palabra Milah circuncisión
y hebrea es su letra.

Es la facilidad de la palabra,
es la capacidad de expresión
elocuente, como la abeja, (905)
elocuente, será tu voz.
En tu voz es que habla Abba,
Abba es la graducación,
la nuez es de tu garganta
el buen fruto y revelación. (910)

IX. LAS MANOS.


Raziel, el Anciano de días:

Sigue, Aia, con los nombres,
sigue con su representar,
con los dedos, con las falanges,
con la Palabra, por igual.

Dime qué significan, (915)
dime para qué están.
Ahora mejor entiendo los Centros
y la capacidad del "hablar".

¡Qué interesantes los tres libros!
¿Libros que son de estrellas? (920)
Eso se me hace la raíz
de la palabra que veo en ellas.
Mas, es cuenta, es una perla,
un añadido de mi collar,
y para que collar yo tenga (925)
todas las he de hilar.


Aia:

Eso es, lo has comprendido,
no dilatemos este momento,
con los pulgares yo te trazo
de arriba abajo, Tierra y Cielo.

Así, en tu mano derecha (930)
encuentras coronación,
Kéter se llama la corona,
y Cielo, del Árbol, y raíz son.

La Tierra que está en tu izquierda,
no es mas que esta expresión, (935)
Malkut que es este mundo,
el otro extremo, su dirección.

Hemos trazado el arriba y abajo,
hemos trazado su iniciación,
cuando hayas entendido esto (940)
empezará tu comprensión.

Te hablé de Norte a Sur,
te hablé de este trazado,
la diagonal de la que hablo
centro es de tus manos. (945)

Así, tenemos Amor,
así, a Chesed tenemos,
te hablo de la derecha,Raziel,
y aquí es donde lo vemos.

Y tienes la Fuerza, (950)
tienes el Juicio, igual,
en la izquierda es que tienes
a, como centro, Geburah.

Tus dedos direccionales,
aquellos que todo lo indican, (955)
son los que apuntan hacia el camino
hacia la Gracia que le es Divina.

Así, en la derecha
tienes a Jojmah,
reflejo que es la izquierda, (960)
como Sefirot, Binah.

La otra diagonal de la que hablo,
la que es tu Este y Oeste,
son las direcciones que tomes
camina siempre hacia Oriente. (965)

Son los dedos de las alianzas,
los del compromiso son,
así te comprometes con tu crecimiento
así es que sería tu evolución.

Razón de ser que está en la belleza, (970)
y en conocer tu evolución,
a la derecha tienes Tiferet,
a la izquierda tienes Yesod.

Y la derecha es es Este,
Oeste es tu Yesod; (975)
el fundamento desde lo oscuro
es que revela su evolución.

No me he olvidado de los meñiques,
estos son tu ayuda extra,
los que te ayudarán a subir arriba (980)
por el Árbol de tu ciencia.

¿Has visto cuando ases,
cuando ases cualquier cosa
como los meñiques sujetan
con fuerza más que de sobra? (985)

Así son tus meñiques,
son esa fuerza siniestra
que te ayudan en tu carga
y que bien la doblegan,
la hacen sumisas a tus manos, (990)
a tus manos dan fuerza,
y mueves la carga toda,
de dominio diestro las llenan.

Así, el Árbol de tu Vida
reside en tu perspicacia, (995)
en la sagacidaz con que te muevas,
en tu prudencia, en tu ganancia.

Así, en tu sumisión encuentras
de todas, la mayor fuerza,
tu majestad, tu gloria, Raziel, (1000)
caminan desde Hod, por la izquierda.

Y tu fuerza, te dará dominio,
te traerá el autocontrol,
no es de extrañar que sea activa,
Netsaj, la Victoria de tu amor. (1005)

¿Te estoy hablando claro?
¿Me has entendido Raziel?
Quisiera que no vacilaras,
y que lo sepas tejer.

X. El Ser Diez.

 
Raziel, el Anciano de días:

Claro, claro...lo que se dice, (1010)
podría decir que tal vez
si reflexiono con el tiempo...
pues seguro hallo entender.

Los nombres, que son hebreos,
¿qué quieren decir? (1015)
Seguro están implícitos
en lo que has venido a decir.



Aia:

Así es, así lo he dicho,
nada ha quedado sin decir.
Maljut es la Tierra, Kéter la Corona, (1020)
y aquí empieza el seguir.
Belleza hay en equilibrio,
aquí se echa Tiferet,
y el fundamiento de tu crecimiento
es en Yesod donde lo ves. (1025)

Tus centros, son tu juicio,
tu amor, tu majestad,
claro ha quedado antes,
son Jésed y Gueburáh.
Y...la Victoria de tus meñiques, (1030)
se encuentra en Netsaj,
y la majestuosidad de su fuerza
es que en Hod la encontrarás.

Tu dirección, tu objetivo,
en la sabiduría está, (1035)
te hablo ahora de la palabra
que la pronuncia: Jojmá.

Y el entendimiento, que es su juicio,
que es la siniestra del discernir,
significa entendimiento (1040)
eso Biná quiere decir.

En la dirección, ¿quién te orquesta?
¿Quién te haría seguir?
Abba, que son sus inteligencias,
el verbo de su decir; (1045)
y aquello que significan,
YHVH lo harás en tí.

Pero recuerda que son diez,
ni son nueve, ni son once,
diez es la complexión, (1050)
lo completo de este orden.

Desde el principio te dije
lo inmutable que es Ain Sof,
lo eterno, lo indescifrabel,
lo inefable de su amor. (1055)

Así, las cualidades,
las que Abba tiene,
las mismas de la Creación,
no son entendidas mas que de una en una
esto es el diez, como no. (1060)

No es comprensible entender
lo que antes de nada está,
pues transciende a lo inmanente
y en Ain Sof es que está.
Así, YHVH su nombre, (1065)
a esta tierra, su canal,
es la expresión más cercana
que el hombre podría alcanzar.

No quieras atrapar en tus manos
aquello que transciende tu realidad, (1070)
la realidad que tu contemplas
no comprende esta realidad.

Así, YHVH no se incluye
en estas diez expresiones,
estas expresiones son centros (1075)
centros que a su imagen dispone
para que entiendas cómo crecer
para que, por fin, evoluciones.

Raziel, el Anciano de días:


Pues, sabes Aia, lo que te digo
no resulta tan sinisestro, (1080)
ni tan misterioso, ni tan difícil,
es moverte con el corazón adentro.

No quiero que me digas más nada,
seguro en mi camino encontraré,
que he de escrutar con ellas (1085)
llegar a la esencia de mi ser.

Seguro encuentro en su Palabra,
seguro encuentro revelación,
fe, firmeza y grandeza,
cariño, amor y protección. (1090)

Porque este entendimiento
que se encuentra en el corazón
me traerá la respuesta
al valor de su voz,
al cálculo del que hablas, (1095)
por igual, a su formación.

Importante es la simbología,
importante la conexión,
la rareza con la que habla,
con la que habla mi Dios. (1100)

Me he acostumbrado tanto
a esta expresión incompleta,
que hace a un lado lo femenino,
de la madre que lleva...
que aunque siguiera así llamándo (1105)
a este Ser Infinito,
bien sabe que sé que es Abba,
aunque, yo, Dios, le digo.


¡Qué fácil es entender
que todos somos Israel! (1110)
Israel es liberarnos
es quererlo conocer.

Anterior es a todo lo que he hallado,
en el tiempo se puede ver,
lástima con ocultar tanto (1115)
y complicarlo a más no poder.



Aia:

Seguro vengo en otro sueño
y te hablo de sus Inteligencias,
de las simples y las dobles,
de las madres, de todas ellas. (1120)



Raziel, el Anciano de días:

No, no quiero que aparezcas,
yo las quiero descubrir.
Ya me has dicho qué están en el fuego
y en la madre, y en pesar
el juicio, que es mi mezcla, (1125)
aquí es que están.



Aia:

Y, de la Palabra ¿no te digo nada?,
¿dónde tu puedes hallar
cómo se nombran sus centros,
los que te hacen evolucionar? (1130)

Raziel, el Anciano de días:


Sé que en primero de Corintios
yo los puedo encontrar,
y en Proverbios,
y en Isaías...
y en Éxodo, ¿qué más? (1135)

Ahora prestaré oído,
ahora esucharé mejor,
ahora he abierto los ojos,
los ojos, gracias, a Dios.



Aia:

Me alegra que profundices, (1140)
que tu amor te haga dador
de la voluntad por tu crecimiento
y por tu desarrollo, ¡cómo no!

Pero sí se que me aparezco
en otro sueño, Raziel, (1145)
no podrás evitarme,
estoy segura, lo sé.

Tal vez yo te corrija,
o te haga mejor entender
qué es idolatría, (1150)
y qué no es.

Por el momento, si en tu vida
has encontrado filosofía
que te ha hecho llegar a mí,
seguro no es idolatría. (1155)

Porque aprender cómo eres
y poner, tú, a crecer
la enseñanza y la sabiduría
que te deja tu recorrer,
nada contraviene a la Palabra (1160)
sino lo contrario es que es.

Otra cosa es que malogren
hasta las palabras de la filosofía,
las que están por el crecimiento
y, su virtud, dejan dormida. (1165)

Por esto, seguro vuelvo,
seguro converso otra vez,
y te hablo de la Voluntad, mi vida,
te hablo de ella, Raziel.

Verónica García-Melero


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