Capítulo 5. El Secreto de Mamá.

A pesar de lo separado que te sientas y percibas, la única verdad es que estás dentro de mí.

Maciel Colombo

Mano diestra y mano siniestra,
a tu boca, lleva Juan;
te ha ocupado un lapso de tiempo
¿qué podrían expresar?


A primera vista...¿que te calles? (05)
¿Será esto, qué será?
¿Las has llevado de repente?
Entonces, algo bestia serás.


Primero, considera tu boca;
luego, tus manos, llévalas. (10)
Así, te guardas de decir nada,
mejor tu muslo caminará.


Que en la vida
se está vivo
si se guarda el caminar. (15)
Muslos fuertes que caminan
siempre logran la verdad.


Que la vida es nuestro gran presente,
mira por tu vida, Juan;
en tu boca y en tus manos tienes (20)
estar vivo y la verdad.


Si prestas oido diestro a lo que digo,
si prestas, hijo, de escuchar;
habrás avanzado en tu camino
ya te has puesto a caminar. (25)


Ahora, ocultas hay palabras
que hayan las manos revelar,
por igual lo ha hecho la boca
y el empezar a caminar.


¿No dan los primeros pasos los hijos (30)
ayudados tanto de su mamá?
Al principio está la madre, entonces,
antes está de caminar.


Ésta es la expresión de la vida,
considerar la sabiduría del empezar, (35)
al igual que tus manos trabajan,
tus pies te han echo caminar.


Y si el principio empieza
justo después de algo más;
ese "más" era el silencio (40)
y el impulso del gestar.


Que el impulso nace primero,
mas, después del silencio está;
así, la sabiduría comienza
en sabernos, siempre, callar. (45)


Porque, más te callas,
más observas,
para cada cosa
su trazar.


¿Has visto la importancia que tiene (50)
el saberse a tiempo callar?
Así, el silencio es sabio
y antes de la sabiduría está.
Silencio es la nada que había,
la templanza del bienestar. (55)
Y era la respuesta primera
antes de nada empezar,
porque todo lo que rompe el silencio
hacia adelante te hará avanzar.


Te alejarás con cada sonido (60)
de su distancia al empezar.
Más hablas, más te alborotas,
más estupideces dices, Juan.
Así, el silencio es el principio
de la integridad y verdad. (65)


Muchas frases en tu camino
te devolverá el silencio, Juan.
Cuando has avanzado lo suficiente
sabrás volver a callar.


Mas, cada uno ha de avanzar (70)
con el diálogo por compañero;
si no rompes tu silencio, ¿qué habra?
Crecer y avanzar,...no creo.


He usado cuatro letras
para inspirar mi pensar: (75)
Tav, Yud y Jet primero,
y Guimel, hijo, para caminar.


Por igual lo ha hecho el sentido
del principio de la verdad;
si el principio de la Ley es una, (80)
en su formación es que se halla, Juan.


Así crecemos desde el silencio,
crecemos cuando rompemos a andar,
cuando rompemos a hablar, ¿qué hacemos?
Rompemos, entonces, el empezar. (85)


Y si empezamos, ya estamos,
está tu yo para empezar.
Si tu yo lo haces crecer, hijo,
¿qué, falta, hecho, te ha?


¿Será ordenar en tu vida, entonces, (90)
el saber ser y el estar?
¿Saber para que estamos?
¿O saber ser, Juan?


Ser-estar lo encontramos
en saber alcanzar (95)
la integridad de lo que en dos polos
se aprecia como dual.


Mucho se ha hablado hasta ahora
de lo que es la vacuidad;
el equilibrio del ser empieza (100)
cuando, de veras, se sabe estar.


Y si sabes estar, ¿qué eres?
¿Qué crees que lleva ese afán?
¿Será en ser honestos, entonces,
donde empieza la integridad? (105)
  Porque, si la honestidad es algo,
seguro es ser de verdad,
y cuando se es cierto, se es claro;
y como el agua se fluye, Juan.


Claro se es como el agua, (110)
agua suave para avanzar;
también se puede alborotar ésta,
alborotada, de golpear, ha.


Mas, la bravura que está en el agua,
está también en su verdad; (115)
si, suave, erosiona la roca;
revuelta se traga una ciudad.


¿Cuándo se embravece el agua?
¿Habrá una corriente de pasar?
Así, en la vida las circunstancias, (120)
aún siendo muy fiel y leal,
te traerán la enseñanza del coraje,
la valentía y tu guerrear.


No es mala el agua brava,
lleva la fuerza del ser, (125)
que, siendo justo, trae consigo
revelar la luz de lo que es.


¿Acaso no es traumático
el venir a la luz el ser?
Más que el dolor del parto (130)
es el del bebé al nacer.


Y se nace de aguas ciertas,
suaves eran en su viajar;
en la turbulencia de venir a la vida
es que se alborotan, entonces, Juan. (135)


Este paso primero, ahora,
lleva la fuerza del agua,
la valentía de cruzar un camino
y la verdad de la esperanza.


Porque esperanza es que llevamos (140)
cuando estamos por nacer,
y persona se es, civílmente,
a las veinticuatro horas del ser.


¿Serán estas veinticuatro horas
casuales, porque sí? (145)
Nadie dice lo contrario,
mas, la analogía dice así:
que en ciclos de doce horas
es que separamos la oscuridad,
día y noche llevan del veinticuatro, (150)
cada una, su mitad.
Vive la luz y vive tu noche,
haz un ciclo, el de aquí,
así habrás forjado tu esencia,
ahora eres ser, no porque sí. (155)


Esta es la primera enseñanza
de, en el principio, reflexionar;
al igual que te hace la madre,
creces en el agua de su verdad.


Más caminas por tu vida, (160)
más esto apreciarás:
la importancia del equilibrio
que te trae tu enseñar.


Porque se aprende a cada instante,
a cada instante se crece, Juan; (165)
mas, la enseñanza que transmites
en tu aprendizaje se hallará.


¿Qué he utilizado ahora?
Lamed, He, Yud y Vav.
El ser-estar significan, (170)
¡fíjate en la integridad!


Esta capacidad de las letras
que son, de Dios, su poder,
empiezan en su manifestación primera,
se encuentran en Elokim ET. (175)
 He venido utilizando
una técnica que utilizan
para el sentido esotérico
y expresar metafísica.


Porque la metafísica es algo (180)
que más allá de lo físico está,
es algo que transciende el cuerpo,
es alma y espiritual.
No solo de pan vive el hombre,
de la palabra vive, por igual: (185)
vive de crear con ella
y en la inspiración es que está.


Ahora, no te parecerá extraño
si te hablo de lo militar;
el diccionario de este género (190)
bien viene a representar
el soplo del entusiasmo
con el que el poeta se deja llevar.


Así, la inspiración es elevada,
es algo espiritual, (195)
mas, atraviesa corazón y alma,
alcanza lo intelectual.


Este transcender un límite
para alcanzar otro, Juan;
lleva el corazón a la mente (200)
y fruto es de su verdad.


El intelecto movido por el entusiasmo
siempre es emocional,
¿has visto la importancia que tiene
saber con el corazón pensar? (205)


Pues, esto sería el cabalista
que con su fe, su amor a Dios,
espera una respuesta afable,
la intuición del corazón.


Está entonces en el alma, (210)
en alma está la canción,
un soplo de aire fresco
la ha traido a tí Dios.


Esta es una manera sencilla
de entender el SOD, (215)
el significado esotérico y metafísico
de la palabra de Dios.


Porque esto es la Cäbala,
otra cosa, nada es.
También es significado alegórico (220)
y comparación imaginativa también.


De lo que no cabe duda
es de que alcanzado este punto,
hemos expresado en metáfora
cómo seguir un camino juntos. (225)


De querer seguir con la intención
de traerte aquí la ciencia,
¿hablamos de exégesis, entonces,
cuando elevamos la conciencia?


La exégesis requiere un texto, (230)
un contexto, tiempo y formación,
tanto para el escenario que trata
como para la letra, su evolución.
Se adhiere al texto bíblico,
siempre no sucede, no; (235)
mas, cabe decir que también es ésta,
y en la hermeneútica se ve,
más allá de la herramienta utilizada
el significado espiritual que se lee.


Entonces, de acuerdo a ciencia, (240)
tenemos que esta intención,
alcanza expresar la palabra
más allá de la reconstrucción.


Apreciemos la perspectiva subjetiva,
aquella, la del incluirme a mí. (245)
En este caso es eiségesis,
lo que me inspiran las palabras a mí.
Kabbalah Mashiah. D. Albert Gozlan.
 Ya que hemos empezado
este tramo desde el silencio,
apreciando el trabajo de las manos, (250)
el camino del pie, su crecimiento;
considerando el principio primero,
considerando el nacer del agua,
importante se hace ahora
reflexionar la primera palabra. (255)


Bereshit es la primera
palabra de la formación,
seis letras la contiene,
en la tierra, la perfección.


La perfección es un hexágono, (260)
la perfección está en la miel,
en el soplo del aire divino,
en las abejas, su ser.


Porque las abejas todo lo dan,
nada guardan para ellas, (265)
así es la luz de Avir,
Avir que vive en ellas.


Esta esencia primera
ya nos trae la generosidad,
nos trae el desapego, (270)
nos trae la voluntad.
Ya te ha dicho desde el principio
que se espera de tí, Juan;
se espera que crezcas en esto,
en descubrir la bondad. (275)


Si ahora te hablara en ciclos,
ya hemos visto que son dos,
seis es un cuarto de todo,
la mitad de cada uno de los dos.


Y, si por mitades yo tomo, (280)
la oscuridad y la claridad;
habrán de alternarse en un ritmo,
aqui empieza la dualidad.


Y, no solo empieza esto,
por igual, si hay bondad, (285)
habrá enseñanza tras otra,
siempre luz se verá.


Y como luz es que vemos,
vemos el ciclo solar,
después de la tormenta, la calma; (290)
¿ves el agua pasar?


Que el agua es sabiduría,
no es conocimiento pretérito;
es la sagacidaz del corazón
expresada desde el verbo. (295)


También aquí está la madre,
la sabiduría del agua tiene,
tiene la manifestación en tu yo,
y mucho más es que contiene.


El Sol se hace importante, (300)
como es en cada cultura,
¿qué tendrá la radiación
de esta estrella y su hermosura?


Como poco hemos visto
los ciclos del danzar, (305)
se mueve el Sol por los cielos,
mas, vueltas la tierra es que da
alrededor del Sol, como bien sabes,
y así tu vida girará.


No soy diestra en las esferas, (310)
mucho me falta saber,
mas, de lo poco que he conocido
también se puede leer
la esencia de lo que te digo,
en las permutaciones se lee. (315)


El Sol lo rige Jacob,
Yud, He, Vav, He; Hashem.
En la Luna encontramos Yosef
y en la palabra Adonai se ve.


En lo extraño de esta doctrina, (320)
en las permutaciones de las letras,
de cada una de las cuatro que tiene,
sus doce permutaciones aciertan
a expresarte la importancia
del ciclo, aprendizaje y conciencia. (325)


También hay dos dimensiones,
hablamos del espacio-tiempo;
en tu microcosmos personal
¿qué podría ser esto?


Una nos ayuda a elevarnos, (330)
nos ayuda a caminar arriba;
caminamos desde la otra,
y emocional es la misma.


Si las emociones es que nos introducen
en aquello que llaman ET, (335)
siendo ET, Alef y Tav,
principio y final, también;
ya nos indican que en ciclos
es como crece el ser.
Mas crece en nuestras palabras, (340)
en aquello que se cree,
crece en nuestras elecciones,
y en pulir nuestro ser.


Y como vienen unidas,
siempre habrás de apreciar (345)
que el elevarte hacia arriba
viene mucho del meditar.


La elevación de nuestro espacio
está entonces en nuestro intelecto:
cómo pensamos y reflexionamos (350)
y cómo guardamos silencio.


Ahora demos paso
a hablar de la grafía.
Lo primero que encontramos
es su grandeza escrita. (355)


Aquí hay una enseñanza
que nos transmiten las Escrituras,
no todas las letras tienen
igual embergadura.


Aquellas trazadas en grande (360)
dicen ser de Beriat;
es el soplo del intelecto,
en el entusiasmo está.
Está en la felicidad por las cosas,
está en tu voluntad; (365)
esta es la primera cosa
para dejarte llevar.
Y cuando te dejas llevar eres tú mismo,
eres tu ser, tu verdad,
esa es la creatividad que nace (370)
en lo que es tu originalidad.


¿Ves la originalidad que trae?
Trae el origen, Juan.
Trae el principio de las cosas,
dibuja tu personalidad. (375)
Kabalah Renovada. Dña. Maciel Colombo

Mucho se podría decir de Bet,
mucho si es bien grande,
más dice de ser primera;
primera y grande es la madre.

Porque para hacerla sonar (380)
antes vino el impulso
que logra su vasija llenar,
así es que se hace el mundo.

Guarda Bet la dualidad,
lo primero en la primera se halla: (385)
el huevo que hay en su pie,
es el hijo de sus entrañas.

Ni buena, ni mala es
porque ella es crecimiento.
Es la casa que siempre es, (390)
es sostén de alimento.
Adentro encuentra su ser,
adentro encuentra su hijo;
la manifestación de la madre está
en traer a la luz su niño. (395)

Si a la luz es que lo traigo
ya acabamos de romper
el silencio del crecimiento
del adentro de Bet.
¿Necesitaremos poner nombre (400)
a estas aguas romper?
En la sabiduría del nacimiento,
en la luz en que viene el ser,
encontramos su cabeza
cuando se está por nacer. (405)

Así, enontramos en el nacimiento,
uniendo la Bet con Resh,
al hijo de su madre,
la palabra Bar es lo que es.

Ya llegado el nacimiento, (410)
en la casa lo guarda Bet,
leche que la madre guarda
para el retoño, y está en su ser.
Así se alimenta al hijo,
así se le ve crecer, (415)
ha alcanzado la conciencia,
esa es la chispa de su ser.

Y la chispa es un soplo
que fuerza le da al crecer.
Ahora tenemos a lo creado (420)
desde la luz de su ser.

Bet- Resh-Aleph es creado,
es la guirnalda de la conciencia;
¿habrá de dejar la casa?
¿habrá de abandonar su tienda? (425)

Justo en este momento
en que empezamos el desarrollo
nos encontramos con la academia
de reales artes para todo.

Porque la vida es una escuela, (430)
es la mejor de todas,
y entre que más la transitas
más es que evolucionas.

¿Has visto cómo amueblas
la cabeza al estudiar, (435)
al aprender cosas nuevas y
ponerlas a practicar?

Esto es lo que trae Shin
si es que estás por comer,
por probar los bocados (440)
que la vida te traerá.

Los bocados son un fuego
que antes de la cabeza están,
más miras hacia adentro,
más te paras a pensar, (445)
más comprendes lo que logras
y en el error siempre está.

Ahora que has aprendido
como tu comida masticar
es que la logras con tus manos, (450)
tus brazos puestos en tu afán.

Esto es lo que trae Yud
cuando se está por avanzar;
Resh-Aleph-Shin-Yud tiene
un significado "Principal". (455)

Mas, si volvemos a caernos,
a perder la cabeza, en vez,
fuego siempre tocaremos,
hasta que chispa sea en tu ser.
Es el impulso en la madre, (460)
la madurez del crecer,
la madurez de ver lo importante
que con los ojos no se ve.
Cuando logras ver esto,
en ti has hecho crecer (465)
el amor de la buena madre,
ahora velas por tu ser.

Has logrado alcanzar tu verdad,
a tu vida le has hecho un ciclo;
sin la casa, ¿que tienes, Juan? (470)
"comenzando" hasta el principio.

Ésta es la expresión de Bereshit,
esta es la verdad de la palabra,
todo el alfabeto a transitar
hasta que la Tav alcanzas. (475)

Así, en el transitar,
en el quemarte con el fuego,
a veces veremos una luz,
otras veces, otra luz vemos.
Así se barajan eventos, (480)
que se repiten, en vez,
unas veces no aprendemos,
otras los dejamos ser.

Ahora quieres crecer,
ahora ves la belleza, lo rico; (485)
has puesto la tienda otra vez,
ahora regresas "En el Principio".

Volvamos ahora hacia atrás,
hagamos ahora otro ciclo.
Alcanzada esta verdad, (490)
sigue avanzando en tu camino.
Así, nos desprendemos
de las piedras que encontramos;
"en mi cabeza" está la enseñanza,
y en mis arrugas, y en mis manos. (495)

Ahora la vida te traerá
la importancia del desapego;
de haber crecido como persona,
y de quererte mucho, cielo.
Así, cuando creces (500)
considerando tu aprendizaje,
verás la importancia de la empatía
que la tolerancia hace.
Esto es amor,
esto es agape, (505)
hemos liberado a yud,
y "en mente" se hace.

Meditar será algo nuevo,
meditar será importante,
pensar cómo se sentirá el otro (510)
con la manera con que trates.

Si esto ves que haces
y regulas tu conducta,
por el fuego, como faquir,
caminarás y no te asusta. (515)

Tu fuego te ha purificado,
y te ha liberado de él,
ahora sano es que te encuentras,
ahora sabes porqué.

Así, tu chispa divina (520)
has logrado iluminar,
la interiorizas en tus emociones
y en tus conductas, Juan.

Ahora eres el hijo,
ahora si eres Bar (525)
crecido y evolucionado
que a la casa vuelve a entrar.
Y si la casa en Bet la vemos,
¿cúal su orden ordinal?
Es segundo su trazado (530)
de las vasijas del crear.
Y segundo es en hebreo
equivalente a un reloj,
si la Yud yo le quitara
es que no despertó. (535)

La verdad es hija del tiempo,
y el tiempo de tu reloj
son cada segundo del día,
de la semana, de la estación.
En ciclos es que nos movemos, (540)
y los ciclos en años son
8766 horas,
los mismos ojos de Metatrón.

¿Se alcanzará tal grado?,
¿tal elevación? (545)
Si logras subir arriba
por la escalera, por su escalón.

Te recuerdo otra vez el cuarto
de veinticuatro, un seis me dió.
En porcentajes un veinticinco, (550)
¡Cero coma veinticinco, por Dios!

Esa fracción requiere
el año en su conjunción,
seis horas que completan
el año de un reloj. (555)

Así, cuando completas el ciclo
dibujas a Bereshit,
cada lección de tu vida
adentro te lleva, ¡sí!

¡Crece siempre hacía arriba! (560)
¡Cultiva tu tierra, Juan!
Recuerda la importancia del agua
y de la tierra y del labrar.
Recuerda que en el silencio
siempre se echa el empezar, (565)
se juicioso en tus actos,
abraza la humildad.

Este camino es virtuoso,
"En el principio" se lee
la respuesta que estuvo siempre (570)
y, como siempre, es el Te.

Es un cruce de caminos
con dos cosas en su centro:
un corazón y un ojo
de la abundancia, su cimiento. (575)

Hemos utilizado el reloj,
su dimensión y el contar su tiempo,
once pasos en escalón
y la Kaf es lo que vemos.

Porque onceava letra es, (580)
la letra de la potencia,
de la fuerza y el poder;
Bet y Yud contenida en ella.

Así, los atributos de Bet,
los atributos de la madre, (585)
están en el verdadero ser,
están en el YO que se hace.

Esto es el Te, hijo,
esto es el crecimiento
que se haya en anclar en tu ser (590)
los verdaderos cimientos.

Por igual en el Tao es
haber alcanzado la potencia,
la fuerza y el poder
y los deseos de tu conciencia. (595)

Esta es la guirnalda, hijo,
que siempre se halló escondida:
en la primera palabra la solución
de cómo se vive la vida.


Te quiero, hijo, hasta el infinito.
Con amor, mamá.


Verónica García-Melero

P.D. Gracias a Dios por iluminarme el pensamiento; gracias a las enseñanzas de D. Albert Gozlan y Dña. Maciel Colombo, maestros de Cábala de quienes continuamente estoy aprendiendo. Enamorada estoy de sus enseñanzas. Este poema tan inspirado para mi hijo no hubiera sido posible si no los hubiera encontrado en mi camino, han sido una puerta que me han abierto a buscar y conocer cada vez más a Dios.
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