Etiqueta: Ubuntu

Ubuntu y Otredad: un camino hacia la Educación Inclusiva

«El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen» — Rabindranath Tagore

El año pasado, estando formándome en un Máster Universitaro y en vísperas de mis exámenes, mi hijo, con solo 16 meses, me dijo: ¡Ubuntu!, ¡Ubuntu! Inmediatamente me pregunté, «¿esto es una palabra de verdad…que mi niño se lo inventa mucho?» La cuestión es que me dejo llevar por sus gestos, anécdotas y palabras espontáneas, son mi fuente de inspiración junto a los recuerdos de mi padre. En fin, que me resultó una palabra extraña, con lo que busqué en internet alguna pista sobre su remota existencia. Pues, para mi sorpresa, curiosamente ¡sí existe! y es más, encierra toda una filosofía de vida, es una filosofía africana y es «mucho más que una palabra» como bien dice el artículo primero que encontré.

Una vez que logré comprender el significado de la misma, me emocionó tremendamente, era un momento en el que necesitaba ánimo y parece que vino como caída del cielo. Fue una serendipia total, necesitaba un algo que me motivara y subiera el ánimo y allí estaba mi niño como siempre, ahora con su Ubuntu para mamá.

Si os preguntáis que es Ubuntu, lo más ilustrativo que encuentro para su definición sería el recuerdo que tengo de una pequeña anécdota que leí al respecto, la de aquel primer artículo. De acuerdo a la misma, un antropólogo, en una tribu africana, propuso a los niños una pequeña carrera. Para premiar el logro de aquel que alcanzara en primer lugar la meta, colocó en el destino final de dicha carrera, un miniñoárbol, dos cestas con frutas frescas. Para la sorpresa del antropólogo, cuando dió la señal de salida, todos los niños empezaron a correr cogidos de las manos, logrando alcanzar el árbol entre todos y rodeándolo. Acto seguido, empezaron con entusiasmo a disfrutar de su merecido premio. El antropólogo se acercó y preguntó a aquel chico que destacaba por sus dotes en la carrera porqué no había corrido el sólo, hubiera sido muy probable que hubiera ganado la carrera, disfrutaría de las cestas de frutas sólo para él. A esta proposición respondió el chico: ¿cómo voy a ser feliz si no lo son los demás? ¡Ubuntu!, ¡Ubuntu!

Con ánimo de acercar una definición más concreta, es una palabra que proviene de las lenguas zulú y xhosa, vienen a comportar un concepto tradicional africano en tanto comprende una regla ética enfocada en la lealtad de las personas y las relaciones entre las mismas. Una definición más extensa y profunda nos la acerca Desmond Tutú:

«Una persona con ubuntu es abierta y está disponible para los demás, respalda a los demás, no se siente amenazado cuando otros son capaces y son buenos en algo, porque está seguro de sí mismo ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos».

Otras definiciones de ubuntu podrían ser:

  • «Humanidad hacia otras personas«
  • «Si todos ganan, tú ganas«
  • «Eramos porque nosotros somos«
  • «Una persona se hace humana a través de las otras personas«
  • «Una persona es persona en razón de las otras personas«
  • «Yo soy lo que soy en función de lo que todas las personas somos«
  • «La creencia es un enlace universal de compartir que conecta a toda la humanidad
  • Humildad
  • Empatía
  • Yo soy porque nosotros somos, y dado que somos, entonces yo soy;
  • Nosotros somos por tanto soy, y dado que soy, entonces somos.

(ver Wikipedia, Ubuntu (filosofía), 2019).

Este concepto viene, más que a ser definido como empatía, a simbolizar lo que la empatía es. Este concepto, en tanto comprende el reconocimiento de nuestra persona por los demás para llegar a ser, esto es: soy persona porque los demás me reconocen como tal, es el principio de la «Otredad». Siendo la «Otredad» una noción habitual en filosofía, sociología y antropología.

De acuerdo a Pérez y Merino (2013), la otredad consiste en el «reconocimiento del Otro como un individuo diferente, que no forma parte de la comunidad propia«. En este sentido, reconocer la existencia de un Otro comprende, intrínsecamente, que la propia persona asuma su identidad, para, desde la diferencia, construir la riqueza social y el crecimiento de las personas.

Estos autores nos explican que el reconocimiento de un Otro implica la existencia de algo que no es propio, luego, no forma parte de la existencia individual de cada uno, razón de ser por la que esta noción se construye a través de distintos mecanismos psicológicos y sociales.

Socialmente es un concepto que se erige desde la alteridad y la oposición, en este sentido el Otro es aquello que no somos, no seremos, e incluso, no queremos ser. No obstante, hay que considerar la perspectiva de cada individuo, como subrayan Pérez y Merino (2013), para los occidentales el Otro será el oriental y viceversa, para el oriental, el Otro será el occidental.

Analizarnos a nosotros mismos a través de la mirada del otro es un estudio en el que se ocupó Jean Paul Sartre (1905-1980). En su trabajo utilizó este término para representar este objeto, llegando a la conclusión de que la Otredad constituye el día a día de las personas, experimentándose a través de la empatía, el rechazo, la tolerancia y la simpatía (ver Pérez y Merino, 2013).

Como podemos apreciar, el reconocimiento de nosotros mismos nace en el reconocimiento de nuestra persona por los demás, es un concepto estrechamente vinculado con Ubuntu. Aunque, si bien la Otredad comporta la diferencia, la diversidad y la riqueza social, bien Ubuntu es un término más aproximado a una manera de ser y hacer las cosas que confiere el significado a la empatía, viniendo a constituir una regla ética dentro de una cultura.

La Otredad es algo «palpable» en dicha empatía, aunque también lo es en el rechazo, la tolerancia y la simpatía. Estas diferencias que se construyen a través de distintos mecanismos sociales y psicológicos y dotan a las sociedades de riqueza, en tanto se reconoce la singularidad de cada individuo, no son sino un vehículo conductor de la Educación Inclusiva. Siendo su motor, como hemos observado, la inteligencia emocional. Pues son las regulaciones de la conducta, las gestiones de las emociones, el desarrollo de la empatía y la tolerancia, la escucha activa, entre otros, los que posibilitan el desarrollo de la inteligencia emocional de la persona (ver Goleman, 1996) y, con ello, el social y cognitivo (ver Vigotsky, 1987) – de tomar en consideración al constructivismo como base teórica del aprendizaje -.

Ahora consideremos la definición que encorseta a la Educación Inclusiva, de acuerdo a la UNESCO:

¨ La inclusión se ve como el proceso de identificar y responder a la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades, y reduciendo la exclusión en la educación. Involucra cambios y modificaciones en contenidos, aproximaciones, estructuras y estrategias, con una visión común que incluye a todos los niño/as del rango de edad apropiado y la convicción de que es la responsabilidad del sistema regular, educar a todos los niño/as ¨.. (Inclusión Educativa (Ed.), 2006)

Un análisis más profundo de esta definición nos conduce a diferenciar dos grandes acciones, siendo éstas: la identificación de la diversidad y la respuesta educativa. Por su parte, la respuesta educativa comprende la adecuación de estrategias de intervención educativa que provean una mayor participación de todos los estudiantes, lo que comprenderá adecuaciones curriculares a los perfiles de los alumnos. Aquí estriba uno de los grandes problemas de la acción docente: ¿qué metodología utilizar?, ¿cómo intervenir exitosamente en el aula?, ¿cómo hacer para adecuar una metología a todos? Igual de importante es reflexionar sobre la clase magistral tan enquistada en nuestro sistema educativo, ¿puede una metodología como ésta adecuarse a las necesidades de los alumnos?, ¿requerirán las metodologías de enseñanza-aprendizaje adecuarse a los alumnos?

Por otra parte, consideramos la identificación de esas diferencias que presenta el alumnado, un serio problema para favorecer el desarrollo de actitudes de inclusión en el mismo, no haber sido previamente identificadas por el profesor.

Al respecto de la Educación Inclusiva, de la atención a la diversidad, surgen dilemas y cuestiones que afectan directamente al alumno, en tanto es éste el destinatario final de la Educación. Si un profesor no goza de formación adecuada para el el reconocimiento de sintomatologías en algunos alumnos, muy difícil se presenta el logro de la Inclusión. No obstante, cabe preguntarnos, ¿el docente hace algo por buscar información al respecto de este problema como lo hace cualquier otro profesional de otra ciencia en cualquier otro problema que le surja? Es honesto reflexionar acerca del compromiso y responsabilidad en el profesor para con la Educación reglada. En este sentido, todo profesional busca su autoformación para adaptarse a las necesidades que surjen.

A título personal, considero que internet nos pone al alcance muy diversa información al respecto de la diversidad del alumno y la Educación Inclusiva, cada vez es mayor en número, tanto de fuentes como en cantidad. Tutoriales, congresos, conferencias, revistas, libros digitales, páginas webs, páginas sociales, vídeos…en fin, existe un acceso a la información ingente, el que no ha habido jamás y, sin embargo, parece que nos encontramos más perdidos que nunca. Esto tiene un nombre, ahora mismo no lo recuerdo, pero algo tiene que ver con colapsar la mente ante el hecatombe de información que nos empuja a no hacer nada. Es posible que tanta variedad y número produzca alienamiento, cansancio, tal vez pereza, o nos haga dudar en la elección. La cuestión es que se termina por no hacer nada. Y como vemos, algo hay que hacer, al menos, por amor propio, por vocación por lo que se hace.

alq ieComo vemos, esta entrada, la cual pretende hacer conciencia acerca de la necesidad de educar en inteligencia emocional, ha intentado acercar el sustrato filosófico y psicológico de la empatía, así como la repercusión de la misma en el individuo y en el progreso social. Una sociedad avanza en tolerancia, valores, civismo y ética, en tanto es educada en la misma. Mayor es la inteligencia emocional, mayor es la respuesta cognitiva. Mayor es la inteligencia emocional, mayor es la autopercepción positiva de la persona. Mayor es la inteligencia emocional, mayor es su seguridad. Mayor es su inteligencia emocional, mayor es su autonomía. Mayor es su inteligencia emocional, mayor es su bienestar. Entonces, podemos concluir que una mayor inteligencia emocional nos hace más inteligentes, nos hace más inteligentes espiritualmente, nos hace autónomos, libres, nos proporciona bienestar y nos hace personas llenas de valores, tales, que nos hacen personas con sentido crítico, responsables, tolerantes y con iniciativa propia, personas emprendedoras, personas con afán y superación, personas que se caen y se levantan. Y son las personas así las que ponen la cadera a funcionar, las que promueven las empresas, las que empujan y tiran de la Economía. No olvidemos nunca que la Educación revierte en la Economía de un país, así es la Educación de un país, así es su Economía. Ahora, pensemos en las Educaciones líderes: EEUU, Reino Unido, Suecia, China, Alemania…¿no son sus Economías líderes también?

Recordad Ubuntu, la Otredad y Desmond Tutú: «Una persona con ubuntu es abierta y está disponible para los demás, respalda a los demás, no se siente amenazada cuando otros son capaces y son buenos en algo, porque está segura de sí misma ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos».

Luego, ¿no sería importante educar a las personas en reconocer las diferencias?, ¿en reconocer sus talentos y habilidades?, ¿en sentirse felices consigo mismos?, ¿en saber ponerse en los zapatos de los demás?

Con enseñanzas como éstas, hablar de la empatía, de la otredad, de ubuntu, de sus significados…ya tienes material como para trabajar en clase la inteligencia emocional; algo que, de acuerdo a la legislación educativa actual , has de hacer a diario durante unos minutos, y si no, en tutoria. Pero, piensa, ¿no es simple transmitir pequeñas enseñanzas todos los días?, ¿reflexionar unos minutos sobre algun valor ético, social y/o moral?, ¿utilizar una pequeña frase para hacer pensar? Es muy probable que termine conmoviendo el corazón de alguien.

Recordad empoderar a «vuestros niños» con frases positivas, con creencias potenciadoras. Otro día hablaremos de ellas. Por el momento, os recuerdo que en el artículo «La Mala Educación» os animaba en el cambio.

«Recuerde, el cambio empieza en usted».

 

Con amor, a mi hijo.

Verónica García-Melero

 

Bibliografía

Educación Inclusiva (Ed.), (2006). ¿Qué significa educación inclusiva?.  Recuperado de: http://www.inclusioneducativa.org/ise.php?id=1

Goleman, D. (1996). Inteligencia Emocional. Barcelona: Kairós

Perez, J. y Merino, M. (2013). Definición de otredad. Recuperado de: https://definicion.de/otredad/

Vigotsky, L.S. (1987). Pensamento e linguagem. São Paulo: Martins Fontes.

Wikipedia, (2019). Ubuntu (filosofía). Recuperado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Ubuntu_(filosof%C3%ADa)