Etiqueta: espiritualidad

(I) Hoy somos…¡SUPERNOVAS!

Entrada Reeditada. Primera Publicación: 29 de marzo de 2020.

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Mateo 5:14, Reina-Valera (RVR 1960)

¿Tendría sentido encender una lámpara para iluminar una habitación y, sin embargo, esconderla debajo de la mesa? Entonces, si encendemos un foco para iluminarnos o darnos calor, ¿no es lógico que saquemos el provecho de aquello para lo que ha sido dispuesto? De esta misma manera somos todos, todos somos luz: ¿tendría sentido negar este conocimiento?, ¿tendría sentido apagar nuestra luz, adormecernos y sucumbir al miedo? O, por el contrario, siendo la luz todo un espectro electromagnético, ¿tendría más sentido encendernos y ponernos a brillar?, ¡brillar a todo full!

La luz la vamos a apreciar hoy desde muy diversos «prismas» y, la verdad, depende del prisma, así es su descomposición y esa onda senoidal que, no solo dibuja su espectro multicolor, sino su matemática, por igual.

¿Recordais el album «Dark side of the moon» de Pink Floyd? Esta portada trae a luz uno de los hallazgos de Sir Isaac Newton: apreciar la luz como la composición de corpúsculos y, desde este primer entendimiento, descomponerla en colores espectrales. Lo cierto es que Newton desconocía que la luz era una onda y, más lejos aún estaba de conocer, que era electromagnética. Éstos son hallazgos de una física más reciente que nos refutan hoy día que la luz es energía, es magnética y es perfecta. Con todo, nace de la oscuridad. Sin oscuridad no habría luz.

Aún así, figúrense si ha evolucionado el conocimiento humano con respecto a la luz: ya desde 1801 podemos decir que no todas las luces son perceptibles por el ojo humano. Esta luz no perceptible de la que hablo es la radiación ultravioleta, descubierta en ese año por Joham Wilhelm Ritter. Una luz que, al igual que otra luz, necesita de oscuridad para una mejor apreciación.

Con todo, volviendo a la intención de esta entrada, se pretende dejar en la mente del lector que, para empezar, «nuestra propia mente» es luz. Por igual, vamos a dar un pequeño repaso a la organización y comunicación celular: éstas, también, son luz. Comprenderemos, entonces, que nuestra conciencia es luz, nuestro espíritu es luz y nuestra inteligencia emocional: ¿será luz o será la fuente de nuestra luz? ¿Mayor será nuestro bienestar y paz interiores, mayor será nuestra luz?, ¿mayor es nuestra luz, mayor será nuestra salud?

En este sentido último, otro día procuraremos caminar los senderos del bienestar que conducen a esa luz. Para hoy, que mejor comienzo que empezar a caminar sobre el entendimiento de aquellas primeras preguntas de esta Reflexión de la luz:

¿Podría abstraer el conocimiento de que como polvo de estrellas que soy, provengo de la luz, soy luz y hacia la luz es donde voy? o, ¿podría aventurarme a ir más allá y afirmar que soy luz, biológicamente, y, atendiendo al carácter intrínseco de esta naturaleza inherente que le es propia, necesito de luz del Sol para procesarla en mi interior y crecer, como lo hace una planta?, ¿podría aventurarme a decir que soy «fotosintética» y no haberme excedido en ello? Si no, si concibiera esta luz como aquella que manifiesta mi conciencia, mi «luz existencial», ¿podría decir que biológicamente soy luz y es la luz de mi conciencia la que condiciona el bienestar de mi desarrollo?, ¿está la luz relacionada con mi esencia, con la esencia de mi ser?

A) SOY POLVO DE ESTRELLAS, PROVENGO DE LA LUZ Y HACIA LA LUZ ES DONDE VOY.

Como diría Carl Sagan, «somos polvo de estrella que piensa acerca de las estrellas». No es una frase romática, un ardid poético, es una frase de un prominente divulgador científico del siglo XX con mucho conocimiento de causa. Hoy día, consideremos como la ciencia nos acerca que: «nuestros átomos y los de todo lo que existe están hechos de los desechos de estrellas antiguas que murieron en el pasado remoto del universo» (Toca, A. y Marcos, L., 2019)

En este sentido, consultar el artículo producido Toca y Marcos (2019) para Muy Interesante: «¿Cuál es el origen de la frase «somos polvo de estrellas»? puede resultar muy esclarecedor para esta primera cuestión. Con todo, ¿qué mejor que dejar posteada una imagen que ha viajado conmigo desde que la encontré y desde la que podemos apreciar aquellos elementos que destacan en nuestro organismo y que dan sentido a esta luz de la que hablamos?

Siguiendo este transito de la luz, soy luz, vengo de la luz y a la luz voy, vamos a recordar desde un plano metafísico unas palabras de Jesús el Cristo tanto en el Evangelio de Juan como en el de Tomás, considerado, este último, apócrifo:

Juan 8: 12-20

Jesús dirigió la palabra a los fariseos, diciendo:
“Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida”.
Los fariseos le dijeron: “Tú das testimonio de ti mismo: tu testimonio no vale”. Jesús les respondió:
“Aunque Yo doy testimonio de mí,
mi testimonio vale porque sé de dónde vine y a dónde voy; pero ustedes no saben de dónde vengo ni a dónde voy.
Ustedes juzgan según la carne; Yo no juzgo a nadie, y si lo hago, mi juicio vale porque no soy Yo solo el que juzga, sino Yo y el Padre que me envió.
En la Ley de ustedes está escrito que el testimonio de dos personas es válido.
Yo doy testimonio de mí mismo, y también el Padre que me envió da testimonio de mí”.
Ellos le preguntaron: “¿Dónde está tu Padre?”
Jesús respondió:
“Ustedes no me conocen ni a mí ni a mi Padre; si me conocieran a mí, conocerían también a mi Padre”.
Él pronunció estas palabras en la sala del Tesoro, cuando enseñaba en el Templo. Y nadie lo detuvo, porque aún no había llegado su hora.

Estas palabras invitan a reflexionar acerca del Dios juedocristiano YHVH. Si verdaderamente conocieran al Padre, ¿habrían entedido que en el Padre solo hay amor y luz?. ¿habrían entendido que al ser hechos a su imagen y semejanza esta luz y este amor son perfectos como su creación?, ¿habrían entendido que Dios vive en toda su creación?

Podemos apreciar esta afirmación de Jesús en el Evangelio de Juan, de considerar lo que recapitula el Evangelio de Tomás.

Evangelio de Tomás:

Logion 77: “Jesús dijo: ‘Yo soy la luz que está sobre todas las cosas que estoy todo. De mí todo salió, y me consiguieron todos. Dividir un trozo de madera, allí estoy yo. Levanta la piedra y me encontrarás allí.’”

Como podemos apreciar, siendo el Padre en Jesús, es así que él dice que, por igual, es la luz que está en todas las cosas, puesto que todas las cosas son hechas de esa «luz» de su creación.

Logion 114: «Simón Pedro les dijo: ‘Haz que María nos deje, para las mujeres no merecen la vida.’ Jesús dijo: ‘Mira, yo guiaré para hacerla varón, para que también ella puede llegar a ser un espíritu viviente semejante a vosotros varones. Por cada mujer que se haga hombre entrará en el reino de los cielos.’”

En este sentido, muy importante es eliminar ese sesgo cultural que divide al hombre y la mujer de por aquellos años. Todo un pensamiento transgresor para su momento y para hoy día. ¿Qué es esto? Esto es que Dios nos creó macho y hembra, nos creó con los mismos elementos, con la misma luz. Sesgar la participación en el Reino de Dios por causas sobrevenidas a leyes que desplazan a la mujer a roles pasivos en cuanto a su participación en asuntos sociales y políticos, no es el sesgo de Dios para entrar a su Reino. Sin embargo, bien claro deja que ésta ha de hacerse como el varón, ser un igual, no un diferente.

No se trata de vida de celibato, ¿acaso se necesita el celibato para entrar en el Reino de los Cielos? Lo que se necesita es ser una persona virtuosa: justa, bondadosa, misericordiosa, fuerte y, consecuentemente, con la belleza del alma que le es inherente.

No obstante, podemos profundizar más aún en aquello que la palabra «varón» encierra en una expresión metafórica más profunda de acuerdo a las interpretaciones rabínicas judías de la época de Jesús. En este sentido, por el término «varón» estamos considerando la capacidad dadora que comporta la naturaleza del hombre y que, como bien señala Jesús, por igual lo es en la mujer. Es más, de tomar el rasero de la capacidad de procrear, ¿es la mujer además de receptora, transformadora y, por igual, dadora, entratanto recibe semen y, fecundado en su óvulo, lo trasforma en su interior hasta crear y dar a la luz un hijo? Parece ser que su efecto dador es más bien expansivo o exponencial. No es de extrañar que nuestra historia más ocultada y, recientemente revelada, nos devuelva una sociedad, eminentemente, matriarcal. ¿Habría algún interés en promover el arrinconamiento de la mujer desde las doctrinas religiosas y políticas que distan unos cinco mil años atrás?

Luego, considerada la expresión metafórica del concepto de varón en las escrituras y textos judíos, de ser el sacerdocio y la ensañanza propios del varón, es apreciable que en esta predisposición hacia la búsqueda y conocimiento del Padre que promueve Jesús, está la capacitación en la mujer para tal logro puesto que, por igual, cuenta con las mismas habilidades que un hombre. Lástima que esto haya sido considerado apócrifo, ¿por qué será? Tal vez profundizar en más escrituras apócrifas de diferentes religiones y en comparación con aquello que nos devuelve la historia velada más reciente, nos hagan ver con mayor nitidez las razones por las que ciertos condicionamientos sociales y políticos están, ¿habrá llegado el tiempo de un cambio más profundo en nuestra sociedad?

Otra pregunta sería ¿qué es el Reino de los Cielos? El Reino de los Cielos es explicado reiteradas veces a lo largo de los diferentes Evangelios canónicos y, por igual, los apócrifos.

En este sentido, de tomar el Evangelio de Tomás, nos recordará a otros Evangelios como el de Mateo.

Evangelio de Tomás, logion 20: “Los discípulos le dijeron a Jesús: ‘Díganos qué reino de los cielos es semejante.’ Él les dijo: ‘Es como un grano de mostaza, la más pequeña de todas las semillas, pero cuando cae en tierra preparada, que produce una planta grande y se convierte en un refugio para las aves del cielo.’”

Evangelio de Mateo:

Mateo 13: 31-32:

Les contó otra parábola: «El reino de los cielos es como un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. 32 Aunque es la más pequeña de todas las semillas, cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en árbol, de modo que vienen las aves y anidan en sus ramas».

También, nos acerca otra parábola Mateo 13 en su versículo 33:

33 Les contó otra parábola más: «El reino de los cielos es como la levadura que una mujer tomó y mezcló en una gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa».

Tanto el grano de mostaza, como el grano de levadura, consiguen la más grande de las creaciones, de las evoluciones. En el primer caso, un árbol vigoroso, alto y fuerte, con un ramaje tal, que muchas aves vienen a hacer sus nidos. En el caso de la levadura, con muy poquito se fermenta, se crece la masa y se multiplica en capacidad.

Así es nuestra glándula pineal, el asiento del alma, para Descartes; el Palacio Niwan, para los taoístas; el Ojo Celestial, de los antiguos chinos; el sexto chakra o Ajna (tercer ojo) de la tradición védica; la ventana de Brahma, del hinduismo, etc. Luego, el conocimiento que nos transmite Jesús del Reino de los Cielos, del Reino de Dios, no es otra cosa que alcanzar el conocimiento profundo de nuestro ser, descubrir nuestra verdadera naturaleza, aceptarnos, evolucionar en este camino y despertar nuestra consciencia.

En este sentido, si todos despertamos nuestra consciencia, todos hemos abrazado ese camino virtuoso de bondad, justicia, valor y belleza del alma, ¿no sería la tierra un Paraíso? ¡Por supuesto que sí!, ¿y cómo se logra avanzar por ese camino al despertar, cómo se logra traer el Reino de Dios a la tierra? Solo se logra si avanzamos en nuestro camino siendo fieles a dos principios fundamentales, necesarios y suficientes: con amor al Padre (si no llamémoslo Universo para aquellos que no creen en la existencia de aquello que se concibe con el concepto de Dios) y con amor al prójimo como a uno mismo.

¿Habremos de querernos y aceptarnos para querer y aceptar a los demás?, ¿será el camino del amor al prójimo el camino de la paz, de la tolerancia y de la empatía?. ¿será el camino de la paz y del amor el camino al Reino de Dios, a su perfección celestial?, ¿habremos sido hechos del polvo a imagen de Dios, de su perfección, luz y amor, para ser eso: como su imagen?, ¿si nos alejamos del amor y luz en el que nos hizo, nos alejaremos del Reino de los Cielos?, ¿será importante ser hermanos, ser una gran hermandad para compartir y vivir juntos nuestra necesidad espiritual?, ¿solo de pan vive el hombre?, ¿no necesitará de alimento espiritual?, ¿será mayor el alimento espiritual si es compartido y multiplicado por todos?, ¿será fundamental tener lugares físicos en los que reuninos y compartir nuestras necesidades espirituales? Yo, personalmente, creo que es fundamental. El hecho de que Jesús nos diga que está en cualquier cosa o que el templo está dentro de nosotros mismos, no quita que deje de existir esa necesidad física de Iglesia (entendamos el concepto físico como el lugar que pueda albergar una reunión de personas -bien un campo, bien un edificio -) de la que por igual Él nos habla y, a la vez, ordena que sea instituida y organizada. El problema surge cuando se dogmatizan las palabras con la pretensión de crear divisiones: «La división de las cosas, separa a los hombres, no a las cosas», como diría Bruce Lee, en su Jet Kune Do Tao.

¿Qué podemos abstraer de estas observaciones metafísicas? Simplemente, que toda religión está por lo mismo, por el amor de Dios. Y, si Dios es amor, ¿por qué hay tanta división?, ¿acaso el propósito de Dios es dividirnos? Que yo sepa, el propósito de Dios es que seamos una gran hermandad, que seamos hermanos.

Importante sería ahora considerar la Torre de Babel, igual que nos esparció por la tierra la división de lenguas, así hace cada una de las religiones en la Tierra: dividirnos.

¿Será importante conocer cuál es la única verdad?, ¡claro que sí!, ¡si la única verdad es que somos hechos a imagen y semejanza de Dios o del Universo, como lo quieran llamar! Somos perfectos si nos organizamos como el Universo, ¿y cómo es el Universo perfecto? El Universo es perfecto en vibración, luz, energia y magnetismo; luego, somos perfectos si vibramos en la escala en la que hemos de vibrar, emanando la luz que hemos de emanar, liberando y generando la energía que corresponde a este ciclo y siendo magnéticos, que es la consecuencia de todo.

Y, ¿cómo se consigue todo esto? Se consigue con el amor, porque el amor es lo que nos hace tener luz, vibrar, tener energia a raudales y magnetismo.

Ahora, es momento de continuar con la intención de esta primera entrada, buscando aquellas averiguaciones de la Ciencia de nuestros días que vienen a refutar cada una de las cosas que nos cuestionamos. Otras, aunque en un plano metafísico, son el nuevo paradigma hacia el que apunta la Ciencia Moderna. Muy importante será, para futuras publicaciones, considerar el conocimiento de Albert Gozlan, un maestro maravilloso y excepcional de Cábala Judía. Procuraremos conjugar su conocimiento con el entendimiento de lo que la Cábala Judeocristiana es, para apreciar aquella sabiduría oculta que, en lo concerniente al funcionamiento de nuestra realidad metafísica, ha ido viajando en el Oceáno del tiempo. Por igual, se contrastará con otras culturas, fes y filosofías, para alcanzar el conocimiento de lo que hoy subrayo, la regla de Oro: Dios es amor y su pueblo es todo el que lo busca en amor; puesto que en el amor al prójimo, a uno mismo y a Dios, es en lo que converge toda la Creación. Incluso, de no considerar el concepto de Dios, el equilibrio con el Universo o con la naturaleza es esto: amor y respeto a la naturaleza, a la que nos es propia e interna y a la que nos rodea.

B) SOY LUZ, BIOLÓGICAMENTE y C) NUESTRA CONCIENCIA ES LUZ son dos epígrafes que se publican en una siguiente entrada como continuación a esta primera parte. Una vez publicadas ambas, se procederá a recapitularlas en una sola.

Verónica García-Melero

Bibliografía:

Capes, D. (2020). Explora Dios. ¿Qué es el Evangelio de Tomás? Recuperado de: https://www.exploregod.com/es/articulos/que-es-el-evangelio-de-tomas

Reina-Valera (Ed.) (1960). Juan 8:12-20. Recuperado el 29 de Marzo de 2020 de: https://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan+8%3A+12-20&version=RVR1960

Reina-Valera (Ed.) (1960). Mateo 5:31-33. Recuperado el 29 de Marzo de 2020 de. https://www.biblegateway.com/passage/?search=Mateo+5%3A14&version=RVR1960

Toca, A. y Marcos, L. (25 de Noviembre, 2019). ¿Cuál es el origen de la frase «somos polvo de estrellas»?. Muy Interesante. Recuperado el 29 de Marzo de 2020 de. https://www.muyinteresante.es/ciencia/video/cual-es-el-origen-de-la-frase-somos-polvo-de-estrellas-351574432609

Wikipedia (2020). Luz. Recuperado el 29 de Marzo de 2020 de: https://es.wikipedia.org/wiki/Luz

La Reflexión de la Luz: hoc lumen est.

Entrada Reeditada. Primera Fecha de Publicación: 14 de Diciembre de 2019.

«La Virtud elevada lo es sin parecerlo, por ello tiene Virtud. La Virtud baja se aferra a la apariencia, por lo que no tiene Virtud»

Epigrama XXXVIII, Tao Te King, Lao-Tsé

REVISADO

¿Podría abstraer el conocimiento de que como polvo de estrellas que soy, provengo de la luz, soy luz y hacia la luz es donde voy? o, ¿podría aventurarme a ir más allá y afirmar que soy luz, biológicamente, y, atendiendo al carácter intrínseco de esta naturaleza inherente que le es propia, necesito de luz del Sol para procesarla en mi interior y crecer, como lo hace una planta?, ¿podría aventurarme a decir que soy «fotosintética» y no haberme excedido en ello? Si no, si concibiera esta luz como aquella que manifiesta mi conciencia, mi «luz existencial», ¿podría decir que biológicamente soy luz y es la luz de mi conciencia la que condiciona el bienestar de mi desarrollo?, ¿está la luz relacionada con mi esencia, con la esencia de mi ser?

En este sentido, ¿soy luz?, ¿necesito de la luz solar para ayudar a crecer a la luz de mi conciencia?, ¿necesito de la luz solar para crecer, como la hace mi bambú?, ¿hacia arriba, ahondando sus raíces, siempre buscando el Sol? Es más, antes de seguir por este derrotero de cuestionamientos reiterados, ¿no debería reiterarme a cuestiones en otra dirección?, ¿se habrán cuestionado nuestros ancestros, desde su remota existencia, la importancia y aquello que nos une al Sol?, ¿por qué ha sido el Sol venerado, como un dios?, ¿por qué el Sol se presenta como un símbolo sobre el que edificar un sincretismo que auna las creencias de muy divesas civilizaciones?

Y si decidiera seguir otro derrotero, ¿por qué es tan importante el Sol?, ¿por qué es tan importante su luz para los procesos químicos y hormonales de nuestro organismo?, ¿por qué la luz del Sol condiciona nuestro estado mental y físico?, ¿por qué es posible que en períodos de mayor luz, como la primavera y el verano, estemos más enérgicos y vivos?, ¿más alegres?, ¿con más ganas de socializar, reunirnos, salir, bajar a la playa, tomar el sol, organizar barbacoas, moragas, comidas ocasionales fuera, pasear…?, ¿se debe a que hace mejor tiempo, hace más calor, hay una mayor radiación por nuestra proximidad a él que termina elevando la temperatura y es esto lo que nos condiciona a alterar nuestros hábitos: que hace más sol?

ascensionY si considero que es más sabio considerar el Sol desde la dimensión física, entonces ¿sería importante alcanzar el conocimiento de la física de la luz? En este sentido, ya que por física atiendo al conocimiento de la física natural, la observada como causa-efecto en la naturaleza, ¿tendría sentido retrotaerme al conocimiento epistemológico del concepto de la luz, diferenciar qué es luz de lo que no lo es?, ¿se presenta la luz como algo dual?, ¿atiende la luz a una dimensión polar que la define, esto es, ésta existe de haber tinieblas, de haber un concepto totalmente opuesto:la oscuridad? Es más, ¿el conocimiento que, sobre su polaridad, se tiene, ha sido reflexionado primero desde un alcance metafísico?, ¿habrá sido la metafísica de la luz y la conciencia la que nos ha permito dar a luz el entendimiento de lo que la física de la luz es?

¿Y si existe alguna relación entre nuestro crecimiento biológico, físico y mental, condicionado por el Sol?, ¿se debería en parte a lo que ingerimos?, ¿mayor es la relación directa de biomoléculas fotovoltáicas en el alimento, mayor es la luz que ingerimos?, ¿mayor es la luz que ingerimos, mayor es nuestro bienestar físico?, ¿mayor es nuestro bienestar físico, mayor es nuestra predisposición a una actitud positiva?, ¿una actitud positiva nos condiciona en una conducta constructiva, en un pensamiento positivo, empoderador?, o, ¿será que meditar sobre la luz, la luz de nuestra conciencia, nos conduce a una actitud positiva?, ¿es así que podemos entonces edificar valores positivos y sabios sobre los que construir nuestra personalidad?, ¿o será que la luz la encontramos en todo, y es desde ese todo desde el que podemos evolucionar en bienestar? De esta manera, somos luz y necesitamos de la luz para iluminar nuestro organismo y nuestra conciencia.

Si hasta el momento, toda esta dialéctica de cuestiones se presenta ramificada, antes de irnos por las ramas e instalarnos en la copa, procuremos caminar cada una de ellas en dirección hacia la raíz que las ha traido a su existencia. Descendamos por el tronco, no obstante, y alcancemos un conocimiento al respecto de la luz, desde diversas perspectivas, al menos, aquellas que nos cuestionamos. Posiblemente, desde el conocimiento que al respecto refuta a día de hoy la ciencia, podamos firmemente subrayar aquellas palabras de Jesús el Cristo: «sois la luz del mundo». ¿Será esto cierto?

Bien, con esta reflexión se considera haber hecho alguna que otra apreciación no observada hasta el momento. Seguro que alguno de los profesionales que siguen el blog logra dilucidarla o le sirve de nueva perspectiva. Como suele decirse, a buen entendedor, pocas palabras bastan.

Un abrazo a todas aquellas personas que se unen a la experiencia  negocioonline.net.

¡UBUNTU, UBUNTU!

Verónica García-Melero

Bibliografía

Existen numerosas aportaciones hoy día al respecto de todas las preguntas que se han planteado en esta reflexión. Con respecto a la medicina dejo unas pocas para que ustedes hagan sus averiguaciones si les resulta de interés:

https://books.google.es/books?id=StitDwAAQBAJ&pg=PT236&lpg=PT236&dq=somos+luz+medicina&source=bl&ots=K2i0xzUT-n&sig=ACfU3U20Rck0OSFgfTvpwt2hwVXVDhbv3w&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwjIurfz_bXmAhWS3eAKHVD2AzsQ6AEwBnoECAkQAQ#v=onepage&q=somos%20luz%20medicina&f=false

https://www.ciber-bbn.es/noticias/luz-aplicada-a-la-salud-y-la-medicina-en-la-ranm

https://www.facebook.com/ceciliagarcia.mujermedicina/posts/somos-luz/468867917029376/

También investiguen en Centros de Inteligencia, como el de la OCDE. Existe información muy valiosa al respecto.

El camino de los 13 lotos.

La flor que florece en la adversidad es la más rara y bella de todas.

Buda

El relato que te acerco hoy, hijo, espero que lo atesores con amor. Haz de él una estrella que, en tu corazón, lata siempre. Una estrella que ayude a guiarte, que siempre viva en tí y en tu día a día. Una estrella que te ilumine, que te alumbre en tus discernimientos y, por supuesto, sea una llama que avive cada uno de tus gestos. Porque como siempre te diré, a las personas se las conoce por sus hechos, no por sus palabras. Observa siempre ésto y te hará sabio; pues, con poco, serás hábil para desentrañar su verdadera esencia. Sabrás distinguir el bien y el mal. Por esto, ¡abre los ojos!,¡lávalos con el conocimiento y la sabiduría práctica de la vida! Esto te dará una seguridad plena: la observación.

Es por esto por lo que has de considerar tres cosas siempre. La primera de ellas sería el apreciar tus juicios para tí mismo, esto es: «el silencio». La segunda cosa sería sobre cómo apreciar tus juicios. Así, para la apreciación de los mismos, recuerda siempre esta sabiduría: «La puerta es a la sonrisa, lo que el espejo a los ojos». Fácilmente comprenderás que cuando una persona pronuncia una verdadera sonrisa, por igual sonrien sus ojos. De no ser así, será algo fingido; por lo tanto, apreciarás que «las cosas fingidas, como flores marchitas, caen; puesto que ninguna simulación puede durar largo tiempo» – ésto mismo dijo Marco Tulio Cicerón-. Y, finalmente, considera «el recogimiento»: la humildad en tus actos, juicios y observaciones.

Sinograma de la palabra «dào», conocida como Tao, traducida literalmente como «camino».

Te estoy hablando de flores, ¿has visto qué de belleza encierra una flor?,

¿serán las flores perfectas?, ¿atienden a alguna proporción?,

¿será su proporción divina, como divino es su Creador?

Aprecio la creación en una rosa y también la evolución,

ésta es nuestra conciencia, también nuestra aspiración. ___________________5

Sabido es que representa a Cristo, a su despertar, a su amor.

También representa su misericordia, su fe incondicional, su dolor.

La rosa es especial en el Cristianismo, en otras culturas, lo es otra flor.

¿Será tan válida como la rosa una flor de otro color?,

¿será posible simbolizar la conciencia, la sabiduría, la transformación, __10

en un loto como el de Buda, el que a su paso deja con amor?

Porque cuando Buda pasa, pasa y deja una lección,

y la lección en la estela de perfume envuelta,

envuelta de ritmo y acordes, como una canción.

Buda nos acerca enseñanzas, siempre lo hizo con devoción, _______________15

por igual nos las acercó Cristo, envueltas en parábolas para la razón.

También es sabido que afligía a Cristo, y mucho, en su pasión,

hablar del conocimiento que nos transmitía,

Él nos enseña y, sin embargo, ¿quién aprecia su proporción?

Porque la medida de Cristo es justa, verdadera y vive en el amor, _________20

por igual ha sido transmitido por Buda, conducirnos a la paz interior.

Me gustaría que cerraras los ojos y que meditaras en la felicidad.

Ciérralos fuertemente, así será fácil dejarte llevar,

y ahora, ábrelos mirando adentro, ¿qué te dice tu corazón?

¿Has visto qué bienestar contemplas, apreciando el amor? ________________25

¿Ves como un abrazo, un apretón de manos, o un simple achuchón;

también contar contigo, contar también con tu opinión;

por igual decir te quiero, apreciar tu presencia, tu razón;

e incluso reconocer tus méritos, tus logros, sacrificios, superación;

son aquellas cosas que la felicidad te ha mostrado desde tu interior? _____30

¿Se me han olvidado cosas?, ¡pues claro que sí, hijo!, ¿acaso soy Dios?

Pero en su camino inspirado, muy cerca de contemplarlo estoy,

después de todo, espero la muerte y que junto a Él me lleve con bendición.

Pero también, esperando la muerte, vivo mi vida con mucho amor;

desconozco el día que llegue, así es que te dejo mi valoración, ____________ 35

para que siempre la lleves contigo, la tengas presente, mi corazón.

¿Cómo podría, cariño mío, estar presente siempre, si ya soy mayor?

A veces me pongo a hacer cálculos, para cuando tu cuarenta,

¿cuántos tendré yo?

Entonces, caigo en la cuenta que tal vez chochee, ¡qué se yo!, ___________ 40

porque vivir quiero hacerlo bastante, quiero estar junto a tí, mi amor.

Quiero verte crecer contento, crecer viviendo con admiración,

todas esas cosas importantes, que se las lleva el viento, de un volón.

Porque el tiempo es siempre el presente, es deshacerte de excesos,

de tanto pasado, que no es sino depresión. _______________________________45

Y por igual, si te obstinas con el futuro, la ansiedad te subirá la tensión.

Apreciar el momento de hoy, agradecerlo, abrazarlo con devoción.

¿Te has dado cuenta del regalo?, presente se llama al día de hoy.

Tal vez te estés preguntando, ¿por qué en el camino, trece lotos, hay?

Y, ¿por qué no hay simplemente rosas, si de rosas, el camino de en medio, es?

Simplemente porque para abrir la rosa de nuestra conciencia,

para alcanzar nuestra paz,

es necesario apreciar grandes enseñanzas, desde las que poder reflexionar.

Posiblemente me quede corta,

tan solo son enseñanzas que te ayudan a pensar, ________________________ 55

a reflexionar en tu día a día, a apreciar la bondad.

Pero las aprecio singulares para el cambio, para la transformación personal,

para meditar en nuestra vida, para ayudarnos a despertar.

A abrir los ojos a la vida vívida,

a la vida serena, sosegada, llena de paz. ___________________________________ 60

Necesitarás conocerte a ti mismo, para dejar de dormitar.

Necesitarás de mucha más sabiduría que la vida (Sheng) te deje al pasar.

No hay nada como la experiencia propia,

pero ¿y tener experiencias apreciando como llegar a tu paz?

Me refiero a estar sereno, seguro, confiado, _______________________________ 65

lleno de esplendor, viviendo en paz.

Doblegando cualquier contratiempo,

manteniéndo la calma, sintiéndote confiado,

fluyendo como el mar.

Y, ahora, si me permites, ha llegado el tiempo de… ________________________ 70

contarte los trece relatos; los trece, el camino harán,

y, así, los trece lotos, a tus pies, quedarán.

Como siempre, Juan; como siempre, cariño, con amor, mamá.

Flor de loto morada.

El Libro de Sheng Laoshi.

«In every job that must be done, there’s an element of fun».

Mary Poppins.

El Libro de Sheng Laoshi: Panegírico a Juan.

Si bien me ocupo de una basta filosofía, vetusta y enrraizada, presentada infranqueable, libre de influencia alguna, establecida remotamente y siempre compañera de viaje; bien me ocupo, y a través de ella, de exaltar la fuerza y coraje del amor de verdad, de sentir amar verdaderamente.

Y ese amor es mi hijo, mi dios griego, mi Apolo, mi Panegírico. Y ese amar es insuflarme valor como lo haces, alentarme vida, entusiasmarme el alma, avivarme el espíritu.

Porque a través de tí, Juan, establezco mi camino. Un camino cambiante, un camino de mil pasos que comienzo nuevamente hoy con ir más allá de la edición del libro de filosofía que hice por tí, y para mí por igual. De esta manera, si el Libro de Sheng Laoshi como guía básica de filosofía China es una guía para tí, para mañana, para mí; la intención de este libro, «Sheng Laoshi» («La maestra Sheng (vida)»), espera ser por igual una guía, aunque una guía muy especial. Como irás leyendo, estará salpicada de cuentos y relatos que nos permitan a tí, a mí y a todo aquel que lo aprecie, conocer aquella sabiduría atesorada en cada pequeña enseñanza filosófica. De esta manera se puede poner orden a muchos conceptos dispersos que, aunque aprendemos, olvidamos también con el transcurso del tiempo.

Mayo 2017

¿No será bonito, entonces, reflexionar la enseñanza de un cuento?, ¿no será más sencillo discernir y anclar la sabiduría que nos acerca el mismo que simplemente estudiar esa enseñanza? Como podrás apreciar, el simple hecho de procesar la información de cualquier cosa en un escrito – en un ensayo, por ejemplo -, nos ayuda a anclar ese conocimiento. La neurociencia nos dice, en este sentido, que utilizamos procesos aferentes-eferentes neuronales, los que trabajan la procesación de la información y nos conducen a dar significación a aquello que pretendemos aprender. Porque la simple escucha, la simple lectura, no involucran tantos de nuestros sentidos; es así que la involucración activa en aquello que se hace nos permite aprender eficazmente. Nos permite poner todos nuestros sentidos en ello.

Sin embargo, esa involucración activa ha de nacer del entusiasmo por lo que se hace, de poner en ello nuestra voluntad. Así, si hoy aquí te dejo conocimientos encerrados en cuentos, por igual te invito a que el día de mañana, cuando tú consideres que ha llegado tu tiempo, reflexiones y los reinventes, y hagas de ellos tus mejores cuentos, hijo.

Es fácil observar que breves historias sobre las cosas que nos rodean, atendiendo a un marco ideológico y filosófico que nos pueda servir de vehículo, más que profundizar en la gnosis de cada doctrina, nos puede procurar nuestra propia iluminación. Porque en sí, como verás hijo mío, no son sino enseñanzas universales, que están presentes siempre en el tiempo, que viajan en él, pero vienen a ser su eje. Si todo cambia y gira, la enseñanza se mantiene fija y constante a lo largo de la eternidad, ésta siempre es la misma, sólo que en el mayor número de los casos no la apreciamos, no la vemos. Y pasa delante de nuestros ojos, totalmente inadvertida.

A través de tí, Juan, es como alcanzo la luz, siempre te diré esto. Curiosamente «luz» fue tu primera palabra, luego azul («sul»), luego azul y verde («sul y verde»), como así es representada la felicidad. Si ahora te llama ésto la atención, cualquier buscador te devolverá imágenes de campos verdes con azules intensos, por felicidad. Y esa felicidad, ese «sul y verde» es lo que he alcanzado gracias a tí. Porque es a través de tí, hijo, como alcanzo la luz. Hay luces que se encienden para otros y, sin embargo, terminan iluminándonos. De esta misma manera, el alumbrarte me ha traido la claridad que anhelaba.

¿Sabías la importancia y transcendencia de esta conexión en nuestra realización como madres? Hay algunas mamás que no conciben ser mamá como tal realización, claro que con el tiempo aprecian esa verdadera esencia. Siempre habría de empezar en la empatía, en la empatía para con las demás mamás. Porque de no empatizar con el sentimiento de ser madre y de lo que se quiere a un hijo, bien simple es de entender que profesar una conducta con malicia agazapada hacía los hijos de los demás es propio de no ser una mamá realizada. ¿Será una buena madre entonces? Es probable que sí lo sea, claro que alguna circunstancia de su vida la haya podido empañar y apagar. Seguro termina iluminándose con cualquier circunstancia que le acaezca, siempre ten fe en que todo cambia, en que las personas son inteligentes y sabias, saben rectificar y, por supuesto, no juzgues, Juan.

Esa realización de la que te hablo como madres ha sido estudiada en el tiempo. De entre los eruditos que en esta figura se han detenido, aprecia el conocimiento que transmite Carl Gustav Jung en el campo de la psicología analítica. En este sentido, con el arquetipo de la madre, de lo «maternal», se entienden por características y por antonomasia para con esta realización de la que te hablo: «la mágica autoridad de lo femenino; la sabiduría y la altura espiritual más allá del intelecto; lo bondadoso, protector, sustentador, lo que da crecimiento, fertilidad y alimento; el lugar de la transformación mágica, del renacer; el instinto o impulso que ayuda […]» (C. G. Jung. Los arquetipos y lo inconsciente colectivo, página 79).

Pues hijo, todas estas cosas has hecho florecer en mí, no hallo mayor realización en este mundo que ser tu mamá. Me has transformado, me has llenado de tu magia. Porque, Juan, eres pura magia, puro amor. Una bendición del cielo.

Febrero 2019

Si profundizas entenderás la importancia de los relatos, ¿cómo de otra manera podría yo hacerte saber aquella altura espiritual que va más allá del intelecto? Sencillamente es llenarte de ese soplo de Dios, que te inspira en su sabiduría y te ayuda a plasmar esa bondad y crecimiento que en el corazón albergamos todas. Pero no hallamos mejor manera para expresarlo que el relato, que la imagen, que la religión, que el mito, que el sueño.

Y si los sueños, sueños son, yo sueño con contarte cuentos. Así, fácil es de entender que escribirte este libro es contarte mis sueños. Con él podré despertar, cambiarme a mi misma para crecer en el espíritu, podré renovar mi interior y mi vida, consecuentemente. Porque con el conocimiento de lo que contiene aprendo a quererme, te hablo de la Ley del Crecimiento: «donde quiera que vayas siempre estarás tú». Entonces, ¿no estaré por igual en el cuento? Por igual, cuando lo asimiles tú: ¿no estarás por igual en el cuento?

Recuerda siempre que lo que nos rodea nos refleja y reflejamos lo que nos rodea: sé responsable con lo que reflejas. Si te propones ordenar, ya has dado un primer paso; un primer paso en ordenar hago al escribirte este libro. Pues es fruto de una conexión contigo, producto de mis pasos, ahora junto a tí, para tí y contigo.

Recuerda también aquello que dijo Platón: «El que aprende y aprende y no practica lo que sabe, es como el que ara y ara y no siembra». Por esto, cada vez que asimiles una enseñanza, procura ponerla en prática. Importante sería, por igual, recordarte a Mary Poppins: «hay un elemento de diversión en cada trabajo que debemos hacer», procura ver la diversión, procura abrazar la emoción por aquello que haces. Es como poner un azucarillo en las cosas para endulzarlas, es «una cucharada repleta de azúcar» diría Mary Poppins, – de unos ocho a diez gramos, el azucarillo es-.

A spon full of sugar.

Recuerda que lo que sembramos es lo que recogemos. Si sembramos amor, dedicación y entusiasmo, de seguro la vida nos ha de premiar con más amor, dedicación y entusiasmo.

Por eso, hijo, no olvides que la llama del entusiasmo te mantiene focalizado en objetivos, te mantiene activo, productivo, eficiente, eficaz y consecuentemente: FELIZ.

No olvides que la llama del amor te procura fuerza, coraje, y te mantiene vivo, querido, importante: FELIZ.

No olvides que la dedicación es el trabajo constante que termina convirtiéndose en afición o amor por lo que haces, y por ende, eso te hace FELIZ.

A mi hijo: la luz de mi vida. Quien me hace FELIZ.

Te quiero, mamá.

P.D.: La presente entrada es la apertura a un libro de ética inspirado en mi hijo. Comienza con una dedicatoria para él. Posteriormente se añaden cada uno de los cuentos como entradas. Se prevé añadir gran parte del contenido del libro; no obstante, la obra completa se publicará como libro de papel para su difusión. Espero que os anime y guste su lectura en vuestro día a día.

Por igual, también dejo un pequeño cover de voz mezclada con una canción original, soy una mamá muy aficionada a la música y, también, a bailar y cantar con mi hijo. Este tema, en especial, fue el tema que empecé a cantar para bailar y también dormir en mis brazos a mi sobrina Berta. Es una canción muy especial para mí, posiblemente porque fue en mi sobrina en quien empecé a aflorar ese sentimiento de protección y amor incondicional materno.

Curiosamente, ambos, mi sobrina y mi hijo, contaron con la misma habitación en el hospital, y mi hermana y yo, la misma cama. Curiosamente, se llevan un ciclo zodiacal, ambos comparten el mismo signo. Ambos son «mono», ambos son una monería de hermosos, por dentro y por fuera, porque así es la hermosura.

Un abrazo a todos mis lectorxs y suscriptorxs.

Atentamente,

Verónica García-Melero

These boots are made for walking. Cover de voz con la canción original de Nancy Sinatra.