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Nathanael y la Correspondencia.


No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.

Jesus de Nazareth en Mateo 7:6, Reina Valera (RVR 1960)

Narrador:
 
        Andaba por el camino
        Lao-Jun, solitario,
        cuando encontró de repente
        a un Alquimista andando.
 
05      Se cruzó en su camino,
        así, se interesó por saber
        cómo es en Occidente
        la realización del ser.
 
        Pues mucho se ha ocultado
10      a lo largo de la historia;
        paradójico que quien oculta
        tenga la mayor obra.
 
        Y cuando se habla de lo oculto...
        se ha empercudido tanto el saber
15      que lo han asociado a brujos
        cuando mística es que es
        la persona que busca a Dios
        o la Fuerza de lo que ves.
 
        Virtuosa es su conducta,
20      maravilloso su hacer;
        ...nada de esto entiende el cerdo
        ¡perlas no le echéis!
 
        Que los labios de la sabiduría
        siempre se hallarán sellados
25      para aquellos oídos sordos
        que no buscan de buen agrado.
 
        Pues las puertas del cielo
        solo se le abren a aquel
        que es virtuoso en su camino;
30      Tomás de Aquino nos dijo el qué.
 
 
 
 
Lao-Jun:
 
        ¿Cúal es el principio del mago?
        ¿del mago de verdad?
        ¿de aquel que no doblega para sí mismo,
        para sí, su voluntad,
35      a la voluntad de las gentes
        o la materia del lugar?
 
 
Nathanael, el Alquimista:
 
        El principio del mago,
        que para nada brujo es,
        es no saber de magia alguna,
40      pues solo está en la fe:
 
        dejar al Universo fluir,
        que fluya libre, en su armonía;
        es ser uno con el wuji,
        es la No Acción en tu vida.
 
 

Lao-Jun:
 
45      Me sorprende, Nathanael,
        el concepto que utilizas.
        Te hago yo de occidente.
        Háblame de tu alquimia...
 


 
Nathanael, el Alquimista:
 
        Mi alquimia ,
50      como la tuya,
        en los trazados se lee.
        Geometría sagrada:
        la perfección de lo que ves.
 
        Utilizo el wu wei
55      porque tu comprenderías
        el concepto que comprende
        y qué te explico enseguida.
 
 

Lao- Jun:
 
        Entonces, utilizáis geometría,
        sagrada, como aquí es.
60      Dibújame ese concepto,
        me gustaría saber.
 
 
 
Nathanael, el Alquimista:
 
        Por supuesto que dibujamos
        del Universo, su inmanencia;
        hemos aplicado números
65      y geometría, como ciencias.
 
        Así, nuestra nada no es nada,
        es todo lo que comprende;
        se agita infinitamente,
        y siempre es inmanente.
 
70      El cero para nosotros
        representa el vacío,
        lo primero de lo primero
        que se hace así mismo.
 
        Es algo no diferenciado
75      y matriz es estelar
        de toda polaridad que nos rodea
        y de las dos fuerzas que están.
 
        Femenina y masculina
        son estas dos fuerzas,
80      la primera engendra a la segunda,
        y en el fecundar: la tercera.
 
        Mas, se concibe a la primera
        como si masculina fuera;
        desde la madre nodriza
85      afuera nace su fuerza.
 
        Asi la madre nodriza
        es la no diferenciada,
        el estado primigenio
        donde se mueve la nada.
 
90      Mas, la nada es que se agita,
        se agita su gran vientre;
        hace crecer el impulso:
        de lo masculino, es naciente.
 
        Y éste, en la gran nodriza,
95      en la vasija que lo pare,
        genera un placer intenso,
        como el del orgasmo, se sabe.
 
        Así, con esta eclosión de fuerza
        es que se expande la madre,
100     hace crecer todo,
        lo que se sabe y no se sabe.
 
        Esto podríamos verlo
        en representaciones ocultas,
        el dos de la Papisa es uno,
105     el uno, del Mago, su risa.
 
        Y, la risa en lo ocultado,
        pero que con simpleza se ve,
        es deshacerte de los nudos,
        camina el loco con fe.
 
110     Porque fe ha de depositarse
        en lo que es esta Fuerza,
        no importa el nombre que demos,
        lo que importa es su Grandeza.
 
        Con todo, esa creación primera,
115     después de lo primigenio, es;
        primero, entonces, es masculino,
        el impulso y la luz es.
 

Lao-Jun:
 
        La tercera para mí es clara,
        mas, explícala en tu voz;
120     tal vez, en occidente
        se encuentre la conjunción.
 
 
 
Nathael, el Alquimista:
 
        Si me preguntas por la tercera,
        la tercera es la compensación,
        una frase muy corta
125     explica su condición:
 
        "Como arriba es abajo,
        como abajo es arriba",
        tu camino óctuple es
        y, en la virtud, estriba.



 
Lao-Jun:
 
130     Ésta es la "No Acción"
        que en el Wuji vemos;
        la esencia del Wu Wei,
        de su trazado: un cero.
 
        La No Acción es algo
135     que bien merece la pena
        aclarar cuando de él se habla:
        no forzar es su esencia.
 
        No es lo mismo no actuar
        que no hacer nada;
140     pues en no actuar se deja libre
        el crecimiento de lo que tratas.
 
        Así, la No Acción
        consiste en dejar las cosas
        crecer y seguir su ritmo,
145     seguir su ritmo y su forma.
 
        Nada habrás de forzar,
        es sin esfuerzo en tí mismo;
        ¿ésto que quiere decir?
        Nada fuerces con artificio.
 
150     Esto que parece fácil,
        para nada fácil es que es;
        pocos son los que confían
        en la correspondencia del wu wei.
 
 

 
Nathanael, el Alquimista:
 
 
        Mucho hay de la conducta,
155     en crecer como el wu wei.
        Empieza en ser neutral
        con todo lo que ve.
 
        Así, te diría lao-Jun,
        con ánimo de que me comprendieras,
160     que mucho lleva Occidente
        de tu Oriental sapiencia.
 
        Me hice del camino óctuple,
        ahora camino por enmedio,
        camino en el equilibrio del ser,
165     y empieza en el desapego.
 
 

 
Lao-Jun:
 
        ¡Qué cierto es lo que me dices!
        ¿Habrás de asirte de la bondad,
        de la misericorida, del buen juicio,
        de la justicia y la humildad?
 
170     ¡Claro que en el desapego
        y en esta neutralidad,
        en la virtud de la conducta
        y en el buen caminar
        es que te haces con el Uno
175     inmanencia es tu andar!
 
        Es tu huella inmanencia
        si no se nota en tu andar
        el surco de tu caminando
        y en la No Acción está.
 
180     Porque si caminas dejando
        que sea Wuji quien lo haga todo,
        la perfección de la naturaleza
        hallarás con gran asombro.
 
        Es como dejar la mochila
185     al Cielo, que lo cargue todo;
        mas, pocos son los que esto creen,
        pocos lo caminan todo.
 
        La Ley del Crecimiento
        en caminar todo es que está,
190     adónde quieras que vayas
        siempre tú estarás.


 
Nathanael, el Alquimista:
 
        Se crece siempre considerando
        que como arriba es abajo,
        cada enseñanza de la vida
195     viene del sabor amargo.
 
        Subir al cielo,
        bajar al abismo,
        ésto tiene conocerlo todo.
        Y entre se conoce y conoce,
200     la cruz a cuestas y sobre el lomo.
 
        Que todos llevamos una cruz,
        y hemos de asirla con fuerza;
        acostumbrarnos a que trae enseñanzas,
        así empieza la ligereza.
 
205     Claro que hay que vivir experiencias
        para poder bien decir
        que no hay nada como el centro
        para el mejor vivir.
 
        Así el camino óctuple,
210     que en la correspondencia se aprecia,
        está en vivir la virtud
        que en el centro se tercia.
 
        Ambos lados de la balanza
        excelsos son para el desapego,
215     ni mucho de uno u otro:
        el equilibrio es enmedio.
 
        Si tercio arriba y tercio abajo,
        en el centro se ve
        el hexagrama de la abeja
220     y el panal de la miel.
 
        Perfecto es el seis en la tierra,
        es el dos veces tres,
        todo lo que alcanza materia
        tiene el misterio que ves.
 
225     Y materia es energia,
        así es que se haya en todo,
        se haya en el cuerpo carnal
        junto a todo lo que somos.
 
        Que se vivie de pan y agua,
230     pero de la palabra también;
        mucho necesita el crecimiento
        de la sabiduría del hacer.
 
        Así, el espíritu vive
        mejor y con más viveza,
235     cuando se nutre de la palabra
        que le eleva la conciencia.
 
        ¿Habrá de necesitar un cambio
        considerable la sociedad?
        Ya he visto que se habla
240     de Inteligencia Espiritual.
 
        Ésta traspasa las emociones,
        traspasa la que es emocional;
        un día alcanzarán el conocimiento
        que sobre todas es que está.
 
245     Que el "Estado de Flow" se alcanza
        cuando elevamos la conciencia:
        tanto nos gusta algo
        que, al tiempo, perdemos cuentas.
 
        La atención se hace plena,
250     la focalización, también,
        no te dispersas de tu objetivo;
        en tu entusiasmo se ve.
 
        Pues ese entusiasmo, amigo,
        es como un soplo de Dios,
255     es el soplo de la energía,
        el Espíritu lo hace dador.
 
        Este ejemplo bien explica,
        como arriba es abajo.
        Si arriba todo es excelso,
260     así el Flow cuando trabajo.
 
 

Lao-Jun:
 
        Ahora que has puesto ejemplos
        y te has puesto tan psícologo,
        deja que te hable de Jung
        y la de la Correspondencia un poco.
 
265     Para Jung la sincronicidad,
        o sincronicidad en los eventos
        - ese poder sutil...
        del Wu Wei, su viento-,
        es reflejar el macrocosmos,
270     en el interior, adentro,
        en el microcosmos del ser,
        de tu arriba y abajo, el centro.
 
        Esa "No Acción",
        del rey soberano
275     está en practicar la virtud:
        todo le viene a la mano.
        Nada ha de forzar,
        solo dejar fluir las cosas,
        el premio de su bondad
280     es la sincronicidad toda.
 


Nathanael, el Alquimista:
 
        Por cierto, Lao-Jun,
        llevo un té delicioso:
        ni frío, ni caliente,
        ni verde, ni rojo...
285     ni débil, ni fuerte...
        pero sabe sabroso.
 
 

Lao-Jun:
 
        Cansado es que me siento,
        ¡qué nos de la sombra un rato!
        Echarse cuando lo pide el cuerpo...
290     ¿será una cosa de sabios?
 
        Además, con este buen tronco,
        ¡qué sincronicidad la nuestra!;
        una mesa, es que parece,
        ..hasta se ve algo de leña.
 
295     Ven aquí, sentémonos juntos
        a la sombra de este árbol;
        mucho hemos hecho camino...
        ¿para cuándo el trago?
 
        La boca llevo sequita,
300     me cuesta hablar...
        lo que hablo;
        le he puesto los ojos encima...
        quiero beber de ese vaso.

Verónica García-Melero
El Libro de los Cuentos. Nathanael y la Correspondencia.

Xía y el Ritmo.

El compás tiene que salir del corazón.

Frase de «La Niña de tus Ojos».
 
Narrador:


Xia anduvo un buen trozo
de aquello que llaman camino
cuando fue su maestro, entonces,
quien le propuso acertijo.


No quería caer en la transcendencia (05)
de lo que encierran las enseñanzas;
podrías llamarlo Koen,
Miyu, en chino, o adivinanza.



La cuestión es que preguntando
y haciendo reflexionar, (10)
Lao-Jun interrogó a Xia,
quiso hacerlo pensar.


Nada hay más grande
que discernir mirando hacia adentro,
conectar aquello que se sabe, (15)
concectar con lo que es el centro.



Y el centro, como vimos,
se logra en la vacuidad,
en el vacio del todo,
de la nada, la polaridad. (20)


Así, ¿por qué no sería tiempo
de encontrar solución
a aquello que llaman ritmo
marcado por la compensación?









Lao-Jun:


Xía, si todo fluye y refluye, (25)
fácil se puede ver
el avance y retroceso
de cualquier ser que es.


Y, cuando digo ser,
quiero que consideres (30)
que me refiero a cualquier cosa
con forma y no forma: haberes.


Que está la ventana y también está la puerta,
la alfombra a tus pies y la llave en la puerta;
mas, el ojo, a la cerradura, (35)
le es su utilidad,
así es que abre la puerta
y te deja pasar.


Igual sería la ventana,
su espacio, su no ser, (40)
el vacio de su forma,
el fresco de tu haber.


La alfombra, entonces,
es que reposa
sobre el suelo que no miramos, (45)
pisamos siempre su obra.


Y obra, al suelo,
le es su capacidad,
de ser aquello que nos cobija,
por igual, la propiedad. (50)


Entonces, abstraido esto,
quiero que reflexiones
sobre el ascender y descender
que lleva cualquier cosa.


Porque si asciende y desciende (55)
cualquier cosa en la vida,
entre dos polos se mueve
y en la polaridad es que estriba
aquello que llaman ritmo,
pues se halla en la compensación... (60)
¿de la medida de este movimiento,
Xía, qué hace al ritmo dador?






Xía:


Para empezar, le diría maestro
que ha elegido preguntarme ahora,
ha elegido este momento, (65)
ha elegido esta hora.


Tal vez, en esto es que se puede ver
que en la vida todo se maniefiesta
en su momento, ¿qué puede ser?
Puede ser que todo (70)
tiene un antes y un después,
una ida y una vuelta,
una oscilación de su ser.

Sería una reacción
a una acción determinada, (75)
de ser un boomerang que lanzo,
en su regreso, esta mirada.

Mas, si acciono un péndulo
¿qué esto podría ser?
El devenir de su movimiento (80)
sempiterno siempre es;
un deber a la derecha,
de la izquierda es su haber;
esto sería echar cuentas
si contable uno es. (85)


Mas, esa compensación
que veo en el movimiento,
lo hayo en la polaridad de las cosas,
en su ascensión y descenso.


¿No es cierto, Maestro, (90)
que la vida, en ciclos, se manifiesta
tanto para astros como mundos,
seres, mente y materia?


Así es que hallo el ritmo
de todo aquello que me rodea, (95)
ritmo lleva el progreso
y también la decadencia.


Ritmo llevan las estaciones,
de primavera a primavera;
los cambios de la atmósfera, (100)
el campo magnético de la Tierra.


Ritmo lleva el crecimiento
y la maduración del ser,
se desprende de su capullo
la mariposa al nacer. (105)


Mas, hasta en esto es que veo
cómo del Tao surgen formas
y ninguna tiene éste,
...¿el misterio que transforma?




Lao-Jun:


¡Cómo me sorprende Xía (110)
tu manera de reflexionar!
¡En un momento has hilado
lo que otros no logran enhebrar!


Sutil es la mariposa,
pues, con ella se puede ver (115)
tanto el ciclo de la vida
como el misterio del ser.

Misterio que se halla en el Tao
y bien simple es que es,
no querer hacer imágenes, (120)
simplemente, déjalo ser.

Querer representarlo en la mente
¿esto qué podría ser?
Querer representar una imagen,
dar forma al no ser; (125)
así, es que en este intento
jamás se logrará ver
el misterio que el Tao encierra,
de la mariposa, el vuelo es.

Porque, puedes clavar una mariposa, (130)
fijarla a tu pared,
utilizando un clavo,
mas, ¿esto qué es lo que es?
Es clavar una imagen,
es una forma captar, (135)
que por haberle dado forma
pierde, en la mariposa, su afán;
pierde el vuelo la mariposa,
el vuelo no se puede clavar,
así es hacer una imagen (140)
de lo que en la no forma está.


Siempre quiero que recuerdes, Xía,
que el ritmo se halla en la polaridad,
se halla en haber alcanzo el centro,
en dejar las cosas pasar. (145)


Así, toda idea de dualidad
siempre la habrás de soltar y
deshacerte de lo bueno y malo,
alto, bajo; maldad, bondad.


No pudes hacer distinciones (150)
si es que quieres progresar,
cada cosa halla en sí misma,
de su opuesto, vacuidad.
Así es que la virtud
siempre es indiscriminada, (155)
halla misericordia en quien la merece
y en quien no merece nada.


Un gran paso es que en esto has de dar,
antes hablabas de contaminación
y ahora en tu ritmo está: (160)
transcender cualqueir forma
y no forma,
comprender la vacuidad.
Si creencias es que te formas,
simplemente, suéltalas, (165)
jamás hagas juicios,
comprende el porqué están.


Así, de comprender la existencia
de este devenir,
de esta causa y efecto (170)
y el porqué de tu sufrir,
es que se desvanece el mismo
cuando logras asir
la Ley del Cielo, que es una
y en todo el mundo es así: (175)
ama al prójimo como a ti mismo,
ama indiscriminadamente y porque sí.

Porque si logras en tu corazón esto
con el Universo te mueves y así:
en armonía con la naturaleza, (180)
con infinita paz mental,
con quietud en tu conducta
y la alegría del bienestar.


Te mueves siempre sereno,
sereno es siempre tu hablar, (185)
serenas cuando tu hablas,
transmites tranquilidad.


Mas, recuerda que eres humano
y mucho has de tropezar;
levántate ocho veces (190)
si siete caiste mal.


Ahora, Xia, querría
hablarte de la liberación
que encierra el ritmo en su ciclo
expuesto en compensación. (195)


Pues, la compensación la hallarás
cuando mantengas libre tu mente
de divisiones y distinciones,
esto es lo que comprende:
tener una mente simple, (200)
desapegada y silenciosa,
donde todo existe en armonía,
la forma y la no forma.
Así, la vacuidad
es la verdad sutil (205)
que encierra el entendimiento
de las cosas y su devenir.


Abstraida esta verdad comprenderás
que no es tan vasto el Universo,
no son tan pequeñas las partículas, (210)
pues, son, de tu mente, conceptos.
Pretenden hacer comprensible
con palabras y con formas
el vuelo de la mariposa...
y aprensible no es la cosa. (215)


¿Lo inaprensible qué es?
Está más allá de la forma.
Inmanejable es su conocimiento,
no quieras juicios y normas.


Abstrae todo juicio, (220)
desapégate de la coherencia,
no quieras con palabras calibrar
cómo de grande es la inmanencia.


Pues, es algo tan grande
que no podemos entender (225)
que más allá está de todo
por ser, del todo, la Unidad.


Así es el ritmo,
más allá va de la polaridad,
transciende la dualidad de las cosas, (230)
y en la virtud es que está.

Es como soltar el cuchillo
con el que quieres juzgar
cada cosa que se acaece
si te pones a pensar. (235)
Por esto, la verdad directa
y la esencia de las cosas,
está en abstraer tu juicio
y en dejarlas ser todas.


Si esto has alcanzado, (240)
habrás alcanzado también
la serenidad en tu mente
y la realización de tu ser.


Así, tu sueltas este cuchillo
¿y qué te podrías encontrar? (245)
Lao-Tsé, el viejo maestro,
bien nos dijo el qué;
encontrarías el Tao
en la punta de tus dedos,
abandona la idea del yo, (250)
abandona los conceptos:
ni hombre, ni mujer;
ni vida, ni muerte;
ni corto, ni largo;
ni débil, ni fuerte. (255)

Y, ¿cómo esto puede ser?
Por igual nos dijo
para este quehacer
que no se odia nunca,
nunca se resiste, ¡eh! (260)
Tampoco se lucha nunca,
fíjate lo que es:
odiar y tener perspectivas...
apegos son, ¿ves?
Y el apego impide el crrecimiento (265)
del verdadero ser.


Xía:


Comprendo que para muchos
esto, dolor de cabeza, es;
también se presume escepticismo
y hasta el pánico se deja ver... (270)
Pues, difícil es hacer un lado conceptos,
más complejo se hace ver
la perspectiva nula de las cosas
y en todo tu quehacer...


Así, cabría preguntarse (275)
¿cómo se halla esta comprensión?
¿Será precisamente en la experiencia
de cada cosa, la lección?
¿Habrás padecido sufrimiento,
bajado a lo más bajo, en vez, (280)
y desde la experiencia vivida
lograr, entonces, comprender,
que el sufrimiento se libera
de raiz y de todo tu ser
cuando elevas tu conciencia (285)
desde el dolor más bien?


Así, fácil sería comprender
cómo es que de todo te deshaces,
nada hay que a tí te ate;
pues, en el buen atar no hay nudos, (290)
ni soga, ni lazo, ni empalme.


El amor, lo transciendes;
por igual lo hace tu tolerancia;
la evolución del ser comprende
que somos uno con todo: la ganancia. (295)


Así, más evoluciona la persona,
más integral la persona es,
y menos se apega a nada,
sin estructuras su hacer.
Libre se halla de prejuicios, (300)
aqui empieza la tolerancia;
comprende que es porque hay otro,
y con el otro está su abundancia.


Podría parecer utópico,
mas, utópico no es el desarrollo del ser; (305)
bien dibuja toda la naturaleza
la perfección de lo que ves.


Entonces, como ver, yo veo, veo...
que abandonar la dualidad
de cada cosa que me rodea (310)
para la evolución del ser: su lección primera.


Principio es de la tolerancia
y de abrirte a los demás,
de hacer a un lado perjuicios,
críticas duras o malhablar. (315)


Ahora, lección segunda,
¿cuál podría, ésta, ser,
si en la tolerancia empieza
la abundancia del ser?


¿Será en tu buena voluntad, (320)
en tu virtud indiscriminada
que te abres sin perjuicio
y en todas direcciones amas?


Algo así habló Jesús el Cristo
en algunas de sus enseñanzas, (325)
crecer como un árbol grande,
la copa traspase las ramas
que se abren en latitudes
y en direcciones se hacen vastas.
Profundas sus raíces, (330)
fuerza y resiliencia entraña,
crecer vigorosamente
requiere de esta abundancia.


Mas, el apego ¿qué logra?
No logra tal crecimiento, (335)
eso pasa con el musgo
y hasta el helecho esto alcanza.


Diferente es el bambú
que siete años lleva su crecimiento,
se hizo de raices fuertes (340)
y crece arriba, buscando el cielo.


Hasta del juicio nos habló Jesús,
nos advirtió de no hacer ninguno
si no queremos que la vida
nos devuelva el medir con que sumo. (345)
¿Y qué me dices de la tolerancia
y, por, igual, del desapego?
¿No nos dijo, también,
si nos piden caminar una milla,
que vayamos entonces dos? (350)
¡Devolved la otra mejilla!




En fin, no es que sea una creencia,
aprecio sus palabras como enseñanzas;
su vida y obra me parecen fascinantes,
inmejorables para la abundancia. (355)


Así, sin hacer religión
de las palabras del Maestro
es que se aplican de verdad
y no se quedan en puro cuento.


Ni se hace dogma, ni, tampoco, doctrina... (360)
y mucho menos una religión;
Lao-Jun no he visto en nignuna
ser como Jesús nos habló.


Que fácil es apreciar
la cantidad de "fariseos" (365)
que se mueven por codicia,
vanidad, farfolla y ego.


Así, traspasar el ritmo
de la enseñanza cristiana,
¿qué podría ser esto? (370)
¿aplicar de verdad su palabra?


Así, su palabra
toda una filosofía es;
excelsa y sublime,
asimilada a la de Lao-Tsé. (375)


¿Podría haber aprendido Jesús
enseñanzas orientales?
La investigación deja cuenta
de muchas de sus bondades.
Hasta se habla de un Cristo Cósmico, (380)
un Cristo Oriental,
que deja testimonio en su palabra
de su conocimiento ascentral.


Pero, ahora no quiero excederme
en este conocimiento, (385)
lo he traido a colación
porque en el ritmo lo veo.


Quisiera, Lao-Jun, igual,
poner a reflexionar,
ese ritmo sempiterno (390)
que en nuestra historia está.




Sería como una rueda,
cuyos radios convergen en el centro,
todo deviene a todo,
el cambio, la constante creo. (395)
Así, cambiar es necesario,
es el eje de la rueda,
fijo es el cambio entonces,
en él, vacuidad, veo.


Porque, al igual que se crean mundos, (400)
estos también se destruyen;
la historia nos evoluciona, entonces,
nos cambia, a merced, su silla.
Que ponemos posaderas
donde nos toca asentar (405)
el plan de vida del momento
conforme a la sociedad.


Así, siempre hallaremos
en cualquier sociedad
fruto de su historia, (410)
tierra, cultura y algo más...
mentes que nos liberan
y nos hacen cambiar,
nos hacen cuestionarnos el asiento
y toda su "comodidad". (415)


Habrá el ritmo ahora
de poner la cadera a funcionar,
si estamos en retroceso,
¿cómo se podrá avanzar?


Estará el avance en el cambio, (420)
estará en la evolución,
en el progreso del ser humano,
¿la humanidad es su condición?
¿Necesitaremos una sociedad avanzada,
acorde con el conocimiento, (425)
o será el "conocimiento" un arma
o un culo de mal asiento?



Lao-Jun:


Me fascina la profundidad
de cada una de tus palabras,
cómo reflexionas, Xía, (430)
transmites mucha enseñanza.


Hasta he podido apreciar
en tu reflexión sobre el ritmo,
cómo es que aprecias la superación
y traspasas su abismo. (435)


Pues el devenir del péndulo,
de su movimiento ondulatorio,
está en conocer la vacuidad,
en ser uno con el todo.
Está en la comprensión (440)
de todo lo que te rodea,
abstraerte de juicios y perjuicios,
ser como agua, la mente serena.


Por el momento es suficiente,
dejemos el ritmo aquí, (445)
en la polaridad, sabe el maestro,
que se logra lo sutil:
la neutralidad de las cosas,
de lo que te hace sufrir,
la comprensión de las cosas (450)
y todo empieza en tí.


¿Habrás de cambiarte tú mismo
si es que quieres seguir
caminando arriba, en desapego,
si la neutralización vive ahí? (455)


Ahora, tomemos, Xía,
un té de los que aquí guardo,
ni es rojo, ni es verde,
ni es dulce, ni amargo...
Ni blanco, ni negro, (460)
ni débil, ni fuerte...

Es un té que siempre guardo
y hora es de que lo pruebes;
ven aquí, siéntate conmigo... acércame tu vaso.

Verónica García-Melero
El Libro de los Cuentos. Xía y el Ritmo.

Los peldaños de la Palabra.

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.

Juan 6:56 RVR 1960
            ¡Qué difícil es hablar de escaleras!, 
        ¡mucho más la de Dios!,
        Con la poca fe que se le tiene,
        muchos no creen que existió.
05      Muchos creen que es un cuento,
        un cuento con tradición.
        ¿Ha visto alguien al Padre?
        ¿Cómo estamos así?, ¡por Dios!
        Entonces subamos arriba,
10      entretanto, te cuento yo
        que hay dos Árboles que la hacen
        y diferentes son los dos.
 
        Uno es el de la Vida,
        sólo se avanza en amor,
15      y se entiende por el camino,
        entre se sube escalón y escalón,
        que el Árbol que plantó al lado,
        el Árbol de la tentación,
        lo llamó “Sabiduría”,
20      pero como la que hay en Él, no.
 
        Así es que al dejar sembrada
        la semilla de la confusión,
        de la duda, del discernimiento,
        de hallar la mejor opción,
30      es que se camina en la Vida,
        caminando viene la tentación.
 
        En esta primera enseñanza
        ya podemos vernos en Dios,
        hechos somos a su semejanza,
35      y en su semejanza está la opción.
 
        Está elegir entre dos caminos,
        está pensar con el corazón,
        está pensar en lo que aprendemos,
        está también la tentación.
 
40      Está la oscuridad necesaria
        para entender en el corazón,
        que caminando por la vida,
        es que se adquiere valor.
 
        Se adquiere disciplina y ánimo,
45      también se logra la superación,
        y también se consigue pulirnos
        y desempolvarnos de la tentación.
 
        ¿Qué es la tentación entonces?
        ¡Pecado no lo llames, no!
50      Que pecado es un invento
        hecho por algún inventor.
        Por aquel que quiere igualarse,
        hacerse como Dios.
        Esa palabra es un veneno
55      y escrita en su Palabra no está;
        es un veneno utilizado
        para opacar en debilidad,
        para ofuscar a las personas,
        para amedrentar a la humanidad,
60      para conducirlas por el miedo,
        para alejarlas de su libertad.
        En la Palabra de Dios, Padre,
        bien escrito está,
        Leyes dictadas en normas;
65      contravenirlas, ¿qué será?
        ¿No serán conductas que desaprueba,
        conductas que te hacen mal?
        Así, si bien empezamos,
        llamando a cada cosa por su nombre,
70      veremos más en la Palabra de Dios,
        veremos más de lo que se esconde.
 
        Entonces me dirás enseguida,
        la Palabra llena de “pecados” está,
        ¿estás segura de lo que dices?
75      La palabra “pecado” escrita está.
       
        Entonces te diré enseguida,
        corre y ponte a comprobar,
        si la traducción que han difundido
        esconde esta gran verdad.
80      Corre y busca a un erudito,
        a un sabio traductor,
        y te afirmará lo que te digo:
        se habla de transgresión,
        se habla de conductas que no aprueba,
        se habla de violación.
85      De infringir una norma,
        de no tener sentido de la moral.
 
        ¿Cuál es el sentido entonces
        de ocultar esta gran verdad?
        ¿Se habrá perdido por completo
90      el sentido de la moral?
        ¡Qué bien escrito está en el texto,
        no cambiar su palabra!
        Tarde o temprano ocurrirá
        que el tiempo la verdad te traiga.
 
95      Y, hablando de tiempo,
        ¿te has dado cuenta también,
        cómo otras culturas
        nos hacen entender,
        que, con el tiempo, la verdad se sabe,
100     ocultarla no se puede?, ¿ves?
        Que la verdad es como la luna,
        como el Sol, también es.
 
        Son tres cosas, que son grandes,
        y ocultarlas no se puede, ¡no!
105     El pecado ha sido la palabra
        utilizada con alguna intención:
        ¿con la de hostigarte mucho miedo
        y alejarte más de Dios?
        Porque el camino de la escalera
110     no te lo enseñan, ¡no!
        Solo te dicen que no lo subas,
        ¡qué vas tú sólo a entender!
        Anda y reza esto y lo otro,
        ¿te lo has aprendido bien?
115     Inclina la rodilla bien en el suelo,
        pega la vuelta y a tu quehacer.
        Que el no decirte cómo llegar al Padre,
        ¿ésto es la fe en Él?
        No dejarte conocer al Padre,
120     no dejarte conocer que en Dios,
-    si no, llámalo Universo -
        pero a lo que voy yo,
        que en Dios, en conocerlo,
        está tú superación.
 
125     Si bien lo llamas Universo,
-    hay tanto para la confusión -,
        llámalo entonces Universo,
        pero ¡búscalo, búscalo!
 
        Busca alinearte con la naturaleza,
130     en realidad, esto es Dios;
        quiere que te alinees con la vida,
        con todo tu alrededor,
        con Él, contigo mismo,
        y con el prójimo, ¡cómo no!
 
135     Quiere que recapacites,
        que lo busques en oración,
        que lo busques y le hables,
        Él te escucha con amor.
        Que bien te tiene contados
140     los cabellos de tu cabeza,
        te ha escudriñado los riñones,
        tu corazón, ha avaluado, su grandeza.
 
        Entonces, ¿qué hay de la piedra
        en la que puso Cristo su Iglesia?
145     La piedra que dejó a Pedro,
        a Pedro dejo en cabeza.
        Sabía de la fragilidad,
        de la debilidad del hombre,
        mas, supo desde el principio
150     qué se edificaría en su nombre.
        Se edificaría una Iglesia
        alrededor del “pecado”,
        del miedo envuelto en rezo
        en diezmo, bula y “bacalao”.
 
155     Pero aun así dejó su piedra
        en Pedro, quien tres veces lo negó,
        sabiendo que la imperfección humana
        lo negaría en su evolución.
        Inclinarían la rodilla,
160     ¿ante Él?, ¡oh no!
        Para que te inclinas delante
        si al salir de la Iglesia, amor,
        fáltate tierra,y en un instante,
        ya eres un traidor:
165     criticas, malhablas, envidias,
        te prestas a la difamación,
        te emborregas con la actitud de otros,
        ¿aceptas tu condición?
 
        Si no, ¿cómo te lo diría?,
170     vuelva mañana, ¡por Dios!
        Que como eres imperfecto,
        ¡no salgas de esto!, ¡no!
        ¿Vas a pasarte la vida entera
        hablando de imperfección,
175     cuando dijo Cristo en su palabra
        cómo ser perfectos en Dios?
        Perdona que te recuerde,
        perfecto se es en amor,
        perfecto se es abrazándote fuerte
180     y comprendiendo tu imperfección.
       
        También vino como Salvador,
        para anunciarte cómo es el Reino,
        cómo se llega a Dios,
        para hablarte de lo simple de esto.
185     Todo reside en el amor.
        Así, si amas, como Él nos dijo,
        ¿no habría evolución en todos?
        ¡Cómo es que esto no se ha visto!
 
        ¿No habría evolución si te observas,
190     si observas tu proceder,
        si procuras crecer en tus experiencias,
        habrás de considerarlas más bien?
 
        Pero todo se ha vuelto “pecado”,
        en vez de llamarlo conducta,
195     y con el bulto de la palabra
        a la gente se le asusta.
        Una palabra para apagar el espíritu,
        para asustar a las gentes,
        para tenerla rezando y repitiendo esto…
200     La avala la imperfección, ¿entiendes?
        Pues, entiende bien el Evangelio,
        coge la Palabra de Cristo,
        aprecia cada una de sus enseñanzas
        y qué lo que nos deja dicho.
 
205     ¿Te preguntas por la Iglesia?
-    Ten cuidado con el escalón,
        vayas a resbalarte subiendo,
        ahora te cuento, amor –.
 
        En la Iglesia Católica Romana,
210     Y Apostólica, también,
        es que sabía ya Cristo,
        que ese sería su parabién.
 
        ¿Necesitará el pueblo de Dios
        estar a la altura
215     de aquellos que se elevan sobre Él?
        Fácil es entender entonces,
        entender en este quehacer,
        que hubiera y haya clero bajo,
        intermedio y alto, también.
220     Presta de mezclarse en el ambiente
-    dicho bien viejo es:
        donde fueres, haz lo que vieres-,
        Y mucho de esto es lo que es.
        También es atar en corto,
225     mucho de lo que es “saber”,
        hállase en la cerradura del mundo
        el conocimiento de Dios, de Él.
 
        Mas, importante es recordarte,
        la grandeza que hay en Dios,
230     dicho fue en Jeremías,
        el misterio de su amor:
        traspasa a todo lo escrito,
        aquél que encuentra a Dios;
        pues, Él le revelará secretos,
235     es la guirnalda de este amor.
 
        Es el premio de subir la Vida,
        la del árbol que nos dio.
        La del árbol de abrazar su palabra,
        de hacerlo lámpara a tus pies,
240     de confiar en su palabra.
        Ésto es lo que lleva a Él.
 
 
        También sabía bien Cristo,
        Que todo se “politizaría”,
        se mezclaría su palabra con otras,
245     mucho se perdería.
 
        Claro que anterior a Cristo
        son otras culturas también,
        son muchos de los saberes
        que también los supo Él.
 
250     Así es que, pudo ser un antes,
        un antes y un después,
        pero entre que es después y antes,
        antes hubo de Él,
        otros personajes en la historia,
255     que, por igual, se repiten en Él.
 
        No quiero decir que sean Cristo,
        Él es el hijo del Hombre,
        pero si hubo anterior al mismo
        grandes hombres, de renombre.
260     Trajeron gracia a su pueblo,
        trajeron poner en orden,
        el espíritu y el alma,
        lo que es el hombre.
        Y, claro, esto no interesaba,
265     ni antes, ni en tiempos de Jesús,
        Así es que le dieron muerte a todos:
 
        -¡qué no los despiertes, tú!
        ¡No les digas que son hermanos!,
        ¡No les hables de su poder!,
270     ¡No le digas que siendo hermanos
        hallarán por fin saber
        que son luz y es lo que emanan,
        que son tan grandes como Él!
 
        ¡Podrían lograr los milagros,
275     al Universo tener
        alineado con sus vidas,
        abundancia hay en Él!
 
        ¡No les digas que en la conducta
        ésta la gran virtud!
280     ¡No les digas que se hagan sabios,
        ésta es la virtud!

        ¡Qué aprendiendo de ellos mismos,
        aprenderán la rectitud!

        ¡Aprenderán que en estar unidos,
285     alejados de la división,
        todo lo pueden como hermanos,
        iguales son a los ojos de Dios!

        ¡Unidos no podrán doblegarse
        a nuestro poder y traición,
290     a nuestra manera de engañarlos
        y de darles perdición!
        ¡Qué la ignorancia es el arma
        con la que hemos llevado esta historia,
        el saber para unos pocos!-

295     ¡Pero no se asen de esta gloria!
 
        -¡Confundámoslos con el dinero,
        pongámoslo como Dios,
        seguro que pagando todo con esto
        se alejan de su amor!

300     ¿Y si despiertan y se dan cuenta
        de que en la unión está
        darse cuenta de que el impuesto
        nace de su bondad?
 
        ¿Y si despiertan y se dan cuenta
305     que el dinero es un invento?
        Se unirán y nos dirán:
        ¡Nos crearemos otro dinero!
        ¡Otra moneda que nace
        del pago de nuestro trabajo,
310     con tiempo para la familia,
        y sin tanto sabor amargo!

        ¡Nos pagaremos entre nosotros,
        siendo iguales y como hermanos!
        ¡Dejaremos un poco para un fondo
315     que compartamos a raudales!

        ¡Todos somos honestos,
        para todos habrá abundancia!
        ¡Disfrutaremos teniéndolo todo,
        ésta es, de Dios, su ganancia!
 
320     Si de la Palabra habláramos un rato,
        podríamos hasta entender,
        que grabado está en Sumeria
        el diluvio, ¿de Noé?
        ¿No fue anterior a éste?
325     Esto es lo que es:
        que mezclar en la Palabra
        sucesos, de antes y de después,
        aún diciendo verdades,
        confunden, más bien.
330     Hacen que te alejes del propósito,
        del propósito de la fe.
 
        ¡Pero son tantas culturas!
        ¡Hay tanto saber!
        ¡Tantos símbolos y señales!
335     ¡Tanto que aprender!
        Que mejor, no digamos nada,
        -se dicen los fariseos,
        los sacerdotes de los templos,
        también se dicen los caldeos-,
340     ¡no digamos nada!,
        lo dejamos para acceder,      
        ¡subamos por la escalera nosotros!
        ¡a ellos hagámoslos caer!
 
        Hasta quien es el Padre es difuso,
345     es difuso abstraer
        que en Dios, el Padre del Universo,
        en Dios, Yud Hei Vav Hei,
        se han confundido dos entes,
        y uno antropomórfico es.
 
350     Éste hacía de Dios en la tierra,
        así, se confunden en Él,
        la divinidad del Padre de los Cielos:
        la divinidad del pueblo de Israel.
        Porque si esto también mezclamos,
355     ¿cómo vamos a creer
        en un Dios que coincide con Enki?,
        ¡Si hasta parece que es Lucifer!
 
        Por eso es que Jesús nos dice,
        que conociéndolo a Él,
360     es que se conoce al Padre,
        pues el Padre vive en Él.
 
        ¡Qué el pueblo de Israel es todo
        aquel que lo quiera buscar!,
        y se busca mirando hacia adentro,
365     para poderlo encontrar.
 
        Se busca en la redención,
        en tu sincero arrepentimiento,
        en mirarte y comprender
        qué es lo que te trae tormento.
 
370     Se busca en la fe,
        aquí empieza el desapego,
        a dos señores no se pueden amar;
        ama a Dios y no al dinero.
 
        Se busca en la humildad,
375     en la nobleza de tu persona,
        en la bondad de tus actos
        y en tu misericordia.
 
        Se busca en la vacuidad:
        en la compresión de los extremos,
380     se desvanece la dualidad
        cuando en su virtud la vemos.
 
        Se busca en la verdad,
        en tu verdad, en ser sincero,
        la personalidad empieza aquí:
385     la felicidad de ser auténtico.
 
        Porque cuando las cosas se fingen
        y en tu hacer llevas máscara,
        mentira llevas en los labios,
        e hipocresía en el alma.
 
390     Y como sabes que la llevas,
        por igual, sabes también,
        que no estás siendo sincero,
        que no lo haces bien.
        ¡Lástima si eres arrogante!
395     y esto te niegas también;
        caminarás por la vida amargado,
        rezumando envidia y desdén.
 
        Cuando las personas se aceptan,
        y se quieren de verdad,
400     es que buscan a Dios sin saberlo,
        ¡Fíjate lo que es Juan (1)!
 
        Recordar los dos mandatos
        que nos heredó, en su voz, Jesús,
        es simplificar lo que te he dicho,
405     fíjate en su virtud:
        En amar a Dios sobre todas las cosas,
        y en amar al prójimo como a ti mismo;
        tienes todo lo que deseas, de Dios,
        y la felicidad a tus pies, en tu camino.
 
410     Suelta tu mochila,
        deja que Él lleve tu carga,
        te lo dice constantemente,
        ¿qué no entiendes de su palabra?
 

        Ten confianza en su palabra
415     y su bendición te derramará,
  al igual que al ave da nido
a tí te cobijará.

Si al ave que está en los cielos
        Él provee su alimento,
420     ¿crees que no te daría todo
        Aquel que te dió el aliento?
 
        Si Maná cayó del Cielo,
        en tiempos de Moisés,
        en tiempos de Jesús nos trajo
425     la transubstanciación en su ser.
       
        Toma su pan y su vino
        y recuerda a tu paladar
        que en la gracia de su palabra
        la verdad se halla, Juan.

Verónica García-Melero
 
(1) Juan: Viene del hebreo יוחנן (Yôḥānnān), que quiere decir 'El fiel a Dios'.          

El Anillo de Fuego.

La posesión de cualquier cosa empieza en la mente.

Bruce Lee
Narrador: 

Estaban enamorados,
la Luna y el Sol,
estaban reconociendo
toda su pasión;
se amaban en la ausencia, (05)
también en la lejanía,
se amaban con locura;
mas, no se veían.


Este amor sincero,
que, de su inocencia, nació, (10)
los acercó a conocerse
y a transformarse los dos.
Los llenó de alegría
y también de contento;
mas, no podían verse, (15)
éste era su anhelo.


El Sol:


Yo soy de muchas palabras,
resuelto, decidido...aunque protector;
fuerte, también enérgico,
para cualquier cosa, todo un campeón. (20)


Mas, tú con tu resistencia
con tu magnetismo y toda tu atracción,
con esa sensibilidad al moverte
que con tu energía...eres absorción;
has hecho que atenue mis ansias, (25)
que refrene mi nervio, mi consternación.


Este sosiego que me das, Luna,
me ha hecho ser más resistente,
ha hecho ganar en mí,
la perseveración, como suerte. (30)


Siendo ahora más paciente
y más comedido...

Como no te veo, porque tu te alejas
cuando estoy encendido..
no puedo evitar mis ansias (35)
y decirte, amor, todo lo que digo.



La Luna:


Esto que ves en mí,
por igual lo has hecho crecer,
has transformado mi persona
me has hecho renacer. (40)


Me has llenado de energía,
me has llenado de ilusión,
me siento como una niña,
me siento llena de acción.


Has hecho que mi apatía (45)
se vuelva toda emoción,
mi sensibilidad se ha transformado
en empuje, fuerza y pasión.


Antes era contenida,
contigo soy expansión; (50)
tu hablar, me llena de vida,
ahora soy: seducción.




El Sol:


Pues sí que me seduces, reina,
me ha enamorado tu seducción,
tu piel pálida y serena, (55)
tu voz dulce y tu persuasión.


Haces que me sienta distinto,
contigo me siento mejor;
no solo conmigo mismo,
sino con todo mi alrededor. (60)


Me encanta, de tí, el misterio,
tu integridad ytu visión.
Y, ¡cómo no!, la pureza
del misterio de tu compasión.




La Luna:


¡Ay, mi Sol!, ¡eres increible!, (65)
que persuasión la de tu voz,
sí que veo tu luz de mi reflejo
reflejada en tu interior.


Pero..he de confesarte,
que también has cambiado mi ser, (70)
ahora..me gusta ansiarte,
así es que te anhela mi ser.


Me has llenado de dicha, toda,
y la generosidad que hay en tí
me culmina con misericordia, (75)
belleza has inspirado en mi vivir.


Pero, como no te tengo, Sol de mi vida,
siempre salgo en la oscuridad,
he ganado en perspicacia
y con Dios es que quiero hablar. (80)


Dios:

Pues no te tardes, Reina mía
que soy todo oídos, vida.

¿Cómo es que quieres hablar?
Te había gestado poco parlanchina,
serena, tímida y pasividad. (85)


Pero, como dices que estás dispuesta
a, conmigo, Reina, algo tratar...
Dime, ¿qué quieres en esta mesa
que cambie, quite o ponga en otro lugar?


La Luna:


Me siento muy sola, ¡Dios mío! (90)
me duele mi respirar,
amo al Sol con locura
...ni vergüenza me da esto hablar.


¿Cómo nos has hecho de esta manera?
¿por qué no lo puedo ver? (95)
¿salgo cuando él se acuesta?
¿oscuridad, para mí, por qué?


Yo quiero más que su reflejo,
yo quiero quererlo encontrar,
yo quiero que nos amemos, (100)
¡ni vergüenza me da esto hablar!




Dios:


¡Sí que te has hecho persuasiva!
¡Menuda es tu seducción!
Y yo que me esperaba el trato
hablando, regateando al Sol. (105)


Pues, os concedo un gran regalo,
el más bello de los encuentros os doy,
será furtivo, pero intenso,
y será para siempre el amor.


Tened esta alianza, (110)
un anillo de fuego es,
que dibujareis en el cielo juntos,
¡que en vuestro camino os encontreis!


Y, hoy que te has empeñado...
de los hombres, os abro la puerta; (115)
os cambio de dimensión, mis cielos,
y para siempre os la dejo abierta.


Hallad lo que os revelo
en este nuevo pacto dador,
que vuestra luz se una por siempre (120)
y que siempre reine el amor.



Verónica García-Melero

Nota.

Celebrando hoy, día 21 de Junio, que coincide un eclipse de Sol con el Solsticio de Verano. Un momento espectacular en nuestro Cielo y espacio-tiempo. Se alcanzará a verlo en la Tierra alrededor de las 5:45 pm.

Curiosidad: La puerta de los hombres: nombre simbólico con el que los griegos antiguos denominaban al Solsticio de Verano.
El Libro de los Cuentos: El Anillo de Fuego

Lao-Jun y la Polaridad.

Si tu disponibilidad a dar felicidad es limitada, también lo será tu disponibilidad a recibirla.

Reflexión 4ª del Hua Hu Ching, Lao-Tsé
Narrador:

Caminaban por el medio del camino,
un viejo Maestro y su alumno, también;
los había unido un dilema,
el que su alumno le trajo a él.

Andaba algo perdido, (05)
después de su trabajo hacer;
aunque éste se hubiera limpiado,
contaminación creía tener.

Así, de seguir su diálogo
conoceremos, más bien, (10)
qué es aquello que le preocupa,
cómo es que se preocupa y porqué.




Lao-Jun:

Dime, querido Xia,
¿qué te trajo hoy a mí?
Te hacía lejos, con mucha dicha, (15)
¿me equivoco o es así?


Xia:

No sabría cómo decirle,
pues, se equivoca y es así.
Siento que el Te he alcanzado,
mas, ¿me habré salido porque sí? (20)

En fín, he caído en la iracundia,
con sentido y hiel, es así.
Mas, ¿será ésta mi resistencia
o el ensimismarme en mí?

¿Lao-Jun, tengo motivos (25)
cuándo con mal se paga el bien?,
¿cuándo te hieren sin sentido,
por amedrentarte más bien?



Lao-Jun:

Humano es errar,
¿por qué tomarlo así? (30)
Te quivocas cuando así lo aprecias,
hasta errar es así.

Si no te he hablado antes
de lo que llaman polaridad;
lo haré, Xia, ahora, (35)
y te velaré una verdad.

Si todo es doble,
dos polos tiene, más bien;
¿serían opuestos el semejante
y el antagónico, también? (40)

¿Son los opuestos idénticos
en su naturaleza, Xia?
En diferente grado se expresan;
de las cosas: su valía.

Así, los extremos se tocan, (45)
los opuestos también
en el devenir de su flujo,
en la verdad de su ser.

Porque, la verdad del ser de las cosas,
media verdad es; (50)
una parte trae su axioma,
la otra, lo hace nacer;
una opaca lo que toca,
la otra, lo toca a placer;
¿será la verdad que conoces (55)
toda la verdad que se ve?

Así, en el punto intermedio
se halla la gran virtud;
frío y calor: temperatura;
resplandor: oscuridad y luz. (60)

¿Resplandece lo que se apaga?
Créeme, yo creo que sí;
aunque sea muy diminuta
luminiscencia hay ahí.
Porque, de apagar lo que brilla, (65)
el brillo lo lleva en sí;
y el apagarlo porque brilla,
mucho dice de sí.

Ahora, quiero escucharte,
¿cuál es tu apreciación?, (70)
¿habrás entendido, Xia,
qué es este resplandor?


Xia:

De considerar el brillo,
consideraría, más bien,
que aquellos que luz propia llevan (75)
la dejan para otros: su Te.

Así, al brillar: alumbras,
enciendes la oscuridad,
resplandeces porque hay ésta,
si no, ¿brillo habrá? (80)

Simple es, apreciar en ésto,
ésta: tu gran verdad.
Todo aparece con dos polos,
así es la polaridad.

Se resplandece porque hay brillo (85)
y, por supuesto, oscuridad.
Oscuridad que, con su ritmo,
también se vuelve claridad.


Lao-Jun:

Te veo en el camino,
no te has apartado de él. (90)
Errar es algo humano,
rectificar, de sabios, es.

Cuando la oscuridad te esté acechando,
aprecia su media verdad,
verdad es que te acecha por algo, (95)
y el algo en el brillo está.

Si te pongo otro ejemplo,
mejor lo haré con emociones;
pues, entre grande y pequeño, hay mediano;
¿qué es mediano en sensaciones? (100)

Tenemos aquello que nos agrada,
aquello que nos desagrada, por igual;
también tenemos el disgusto que nos causa;
y el placer que nos atrae más.

Así es la polaridad de la paz, (105)
la que se haya en la quietud,
el punto intermedio entre amor y odio,
esa es su gran virtud.

La luz es al amor,
lo que la oscuridad al odio; (110)
paz hay en el medio del camino,
resplandor es lo que toco.


Xia:

Hacer hincapié en la voluntad
y en el conocimiento de las cosas,
fácil me conduce, Lao-Jun, (115)
a ver la simpleza, que siempre asoma.

El camino simple conduce a la paz,
también a la virtud y a la abundancia;
¿estará la felicidad en tu disponibilidad,
será pequeña si es limitada? (120)

Pues, así como te dispones,
así como das, recibes;
¿será tu felicidad grande
si además de no dar, la costriñas?

Hasta ésto es dual, (125)
el dar y el recibir;
si tu disposición es por hallar,
tu disposición es recibir;
mas, si solo está en dar,
mayor será su recibir. (130)

Mas, entre ellos, la virtud
sería el regalo del Cielo;
ni quiero tanto para mí,
ni lo que busco lo quiero;
quiero en mi dar y recibir, (135)
aquello que del Cielo, velo;
gran tesoro es éste;
y pocos llegan a verlo.


Lao-Jun:

No busques nada para tí,
no dejes que crezca el ego; (140)
tampoco te dejes influir
por los deseos de ajenos.
Pues todo lo que en el te se alcanza,
se logra por la virtud,
siendo la paz su estado (145)
y el regalo, su gratitud.

Ahora, recuerda la virtud indiscriminada:
cuida a aquellos que lo merecen,
cuida a los que no merecen nada.
Extiéndete en todas direcciones (150)
sin pensar, solo avanza:
como las manecillas del reloj
y, así, en el Tao, te anclas.


Xia:

Lao-Jun, antes le he mencionado
el ritmo de las cosas; (155)
aquello que oscuro fue un día,
en su ritmo, luz brota.

¿Podría acercarme, Maestro,
alguna de sus reflexiones?
Más avanzo en un momento (160)
que a través de mis cuestiones.


Lao-Jun:

¡Jamás aseveres eso!
¡Cómo estás hijo mío!
De no cuestionarte las cosas,
de la puerta, no pasas del quicio. (165)

Precisamente tu reflexión,
aquella que te condujo a ésto,
si bien recuerdo, fue tu resistencia
y ahora su esencia te expreso.

En la polaridad de las cosas (170)
un Taijitu se ve;
dos que se complementan,
óctuplo es su Te.
Ternarios son dos que se unen
y en el medio está su infinito; (175)
el número nueve es
de la gravedad, su destino.
Así, en el centro se halla
la virtud de las cosas;
sin saber de tu resistencia (180)
caminarás ciego, en sombras.

Así, tu resistencia
te trajo una gran enseñanza:
aceptar que así ha sido;
ésa, la primera ganancia. (185)

Otra enseñanza te ha traído:
la de la verdadera esencia.
El Tao brota del ser
y la aceptación: tu prudencia.

¿Habrás de aceptar tu debilidad, (190)
aquello que te hace humano,
aquello que te sacó de quicio,
aquello que te ha irritado?
¿Habrás de cuestionar su verdad,
aquello que lo produjo, (195)
aquello que lo hizo nacer,
aquello que lo indujo?

Así, hemos visto Xia
la importancia de la polaridad,
ésta nos enseña algo: (200)
aceptar la dualidad.
Y la dualidad contempla
la forma y la no forma,
puerta y ventanas se ven,
mas, su espacio las orma. (205)
Incluso podemos decir que
de la casa, éstas, sus formas;
la no forma , el espacio entre ellas,
de la casa, tu alfombra.

Aquí esta lo ternario, (210)
el dilema más sutil,
no forma y forma se unen
y comprenderlo: su fin.

Has comprendido que en soltar,
en dejar las cosas fluir, (215)
apartas de tí la cólera,
a tu resistencia le das fin.

Has comprendido que en soltar
está el fluir de las cosas,
el sabio no interviene en ellas (220)
y a todo le llega su hora.

Has comprendido que en soltar
está la aceptación de todo,
abstraer que no hay separación
y el antagonismo, renunciarlo todo. (225)

La Alquimia no es otra cosa
que transmutar el plomo en oro;
virtud armoniosa que se alcanza
en fluir como el agua, solo.

De todo es que se habla, (230)
cuando se habla del todo;
mas, hablaremos del ritmo, Xia,
al caminar otro trozo.


Verónica García-Melero



El Koen de De Chao Chen.

El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Juan 3:8 Reina Valera, (RVR 1960)
Narrador: 

Caminaba Nicodemo
por en medio del camino,
cuando, de repente, un anciano,
le cambió su destino.


Palabras para iniciados
éstas, no son;
son para aquellos que las atesoran
y piensan con el corazón.

Claro que pedir ésto,
¿sería pedir demasiado?
Extraño, se hace, del sabio,
significar su diálogo.

Mas, Nicodemo supo entenderlo,
¿por qué es que sería esto?
En la segunda palabra se logra
descifrar su significado.


¿Sería la palabra segunda?
¿sería metáfora en ella?
¿sería guematría escondida
entre la cifra y la letra?

Pon atención, ahora,
a lo que el sabio le dijo;
t¿endrá significado, entonces,
cada palabra que ha dicho?




El Anciano De Chao Chen:

Cuando un árbol cae, ¿hace algún ruido?
¿Habrá de haber observador?
¿El observador hace el sonido?
¿Dejará la Luna de estar
si de repente no la miro?

Así es el Espíritu en que nacemos,
así es; siempre el mismo.
Nacemos desde el corazón,
nacemos en nuestro camino,
en mirarnos a dentro
en escuchar qué somos,
y para qué vinimos.

Fíjate, cuando el viento sopla,
el Espíritu, en tí, se mueve, hijo;
¿sabrás para que es que se mueve?,
¿sabrás por qué esto es lo que hizo?
¿Sabrás que es tu consciencia
que de despertar vino?

Cuando aprecies que eres uno
con éste fuego sagrado,
serás como el agua en movimiento
serás lo que ocupe en su vaciado.

Alcanzarás tu consciencia
y la de todas las cosas,
alcanzarás la verdad
de la realidad toda

Así es que sabemos
poco del Espíritu,
de bautizarnos con agua,
de glorificar nuestro vino.

Del Espíritu,
su movimiento,
al agua es su fluir,
no quieras abrazarlo contigo
solo acéptalo seguir.

Así es que el verdadero sabio
no interfiere en las cosas,
el devenir de su Espíritu puro
pondrá a cada cosa su forma.


Nicodemo:

¿Habría yo de angustiarme
por lo que me devenga el mañana?
¿Estará en dejar la mochila,
más que a cuestas, olvidada?



El Anciano De Chao Chen:

Rápido has entendido
la verdad de mis palabras;
mas, quiero que me hables del viento
y de la brisa y de la calma.

¿Podrás decirme, hijo,
si la certeza de la brisa
se halla en dejarla sentir,
sin atesorarla con prisa?


Nicodemo:

La brisa, como el viento,
movimiento del aire son;
uno más suave, otro más fiero,
pero lo mismo son.

Son movimientos del aire,
como lo son del corazón;
¿quién podría doblegarlos?
¿tal vez mi corazón?

¿Habré de mantenerme impasible,
dejar al aire pasar,
mantenerme en mi ritmo,
obviar su paladar?

Que, paladar sería tanto
la palabra como la intención;
aquello que el aire trae
y el sabor de su intención.

Por eso es que enmedio,
en el centro del camino,
se puede el aire alcanzar
y dejar su paso y su destino.


El Anciano De Chao Chen:

Me alegra tu pensar,
tu avanzar por el camino;
seguro hayas el agua
que apague tu sed, hijo.

Espero, otro día, encontrarte
en este cruce de caminos;
¿traerás contigo te, agual, sal y vino?
(102 versos)

Verónica García-Melero

La Escalera.

Fe es dar el primer paso, incluso cuando no ves toda la escalera.

Martin Luther King
Narrador:

[Estaban dos sabios andando
por en medio del camino,
hablaban de las injusticias
hablaban del desatino.
Estaba la conversación-------------------------------05
en su punto álgido
cuando se apareció entre ellos
la “eternidad” en un salto
].

 
 Dror:
 
 ¡Pero son tantas culturas!
 ¡Hay tanto saber!-------------------------------------------10
 ¡Tantos símbolos y señales!
 ¡Tanto que aprender!

"Que mejor, no digamos nada",
-se dicen los fariseos,
los sacerdotes de los templos,-------------------------15
también se dicen los caldeos-,
"¡no digamos nada!,
lo dejamos para acceder,      
¡subamos, por la escalera, nosotros!
¡a ellos hagámoslos caer!"
---------------------------20


Elad:

¡Hola, amigos!, ¿qué tal?
Os venía escuchando,
tanta razón tenéis,
que hasta he dado un salto.

Cada vez que escucho ésto,------------------------25
me parece tan indigno,
me parece tan soberbio,
vetusto, vil y enfermizo;
que suelo quedarme parado
pero hoy, de un salto, he venido.----------------30

He venido a escucharos,
a recordaros el parasiempre,
a recordarlos la eternidad,
a refrescaros la mente.


Carmiel:

Pues veníamos hablando---------------------------35
del Pueblo de Dios,
que Israel somos todos
los que lo buscamos en amor.

Que, no importa hoy día
ser de una religión u otra,-------------------------40
de una filosofía o cultura,
bajo una u otra norma.

La viña de Dios es,
como la que hablaba Cristo,
cizaña y trigo nacerán,-----------------------------45
esto se hace preciso.

Así es que con una ojeada se ve
qué, de entre todo, es trigo;
guadaña que guarda Dios
para segar todo, salvo sus hijos.-----------------50


Elad:

Muy acertadas tus palabras,
¡cómo no lo iban a ser, hijo!
Si su promesa está en el amor
y en todos sitios es el mismo.

No hay que dar tantas vueltas-------------------55
al asunto de la evolución,
quererte para amar a otro,
y amar a toda la Creación.


Podrán llamar al origen el Uno,
otros lo llamarán Universo,-----------------------60
otros pondrán nombre a Dios;
recordad: Dios, YHVH , es eterno.

Y por igual lo son sus promesas,
éstas son desde el principio,
éstas son para siempre,------------------------------65
éstas son para el día
que traiga el amor, ¿habrá muerte?

Que, muerte hay siempre que
aquellos que quieren estar arriba
empujen a patadas a los demás------------------70
para que no suban la cima.

Unos vividores son
que, a espensas de los humanos,
se dan la buena vida
y no le viene de sus manos.

¿Habrá de venir un castigo--------------------------75
para aquellos oportunistas,
para los hacedores de mal,
para los que se suben arriba,
para los que se hacen superiores,
para los que pisotean a los hombres,-----------80
para los que, por preservar su poder,
hacen de todo, hasta aberraciones?

¿Habrá de venir un castigo
para aquellos divisores,
los que se quedaron con la sabiduría,----------85
los que la mezclaron en horrores?

¿Habrá de venir un castigo
para los que doblegan a las gentes,
para los que las engañan y maltratan,
para los que, en todo, mienten?--------------------90

¿Habrá de venir un castigo
para los que confunden a las personas,
para los que los programan en malediciencia,
valiéndose de aberraciones?-----------------------95

¿Habrá de venir un castigo
para aquellos que son avaros,
para los que en su egoísmo se quedan
con el sudor de su trabajo?

¿Habrá de venir un castigo-------------------------100
para aquellos imprudentes
que engañan con sus intenciones
y la salud les quita a sus gentes?

¡Ay!, ¡cuánto es que voy a reirme!---------------105
¡Cuándo llegue la gracia de Él!
¡Sabiduría prefigurada!,
¡ésta viene con Él!
El Espíritu Santo
la más sabia de todas las cosas,-------------------110
sabe posarse en su juicio,
así, las marcará todas.

Claro que podría ser todo
tan grande y diferente,
si ponen la abundancia al servicio---------------115
de aquellos que la merecen.
Y, ¿quiénes merecen ésto?
¿No serían ahora las gentes?,
¡qué vivan tranquilos con todo!,
¡en el flujo de la economía deviene!---------------120

Se puede sacar de la nada
para atosigar y oprimir,
de la misma manera se puede
para la abundancia y el buen vivir.


Dror:

Ésto que dices me parece---------------------------125
de lo más liberador
quitarnos de encima un yugo
y el yugo ahora hacerse dador.

¿Querrá hacerse, el yugo, distinto;
querrá hacerse, el yugo, dador?----------------130
Éste sería el gran cambio para todos,
todos viviríamos en amor.

Amaríamos a nuestros líderes,
los abrazaríamos con emoción,
tiempo habría para la gracia,-------------------135
la familia y la bendición.

Tiempo habría para nuestras aficiones,
para emocionar el corazón;
¡claro que parece un sueño!
¿Se hará, este sueño, dador?---------------------140


Carmiel:

La verdad es que es impensable,
un giro de esta embergadura,
eliminar derrepente tanta
aberración, mal y hartura.

¡Qué la hartura sea otra,--------------------------145
qué la hartura sea digna,
que se pague con amor,
con Ai, la nueva libra!


Elad:

¿Por qué no iba a ser posible
esperar un cambio en los líderes?-----------150

Cuando se da en abundancia,
ésta se torna a tí,
el amor de lo que se da,
se dobla en su recibir.

Y cuando todo se para,----------------------------155
y también hay que reparar,
se empieza con el corazón primero,
a éste le viene heredad.

¡Poner el amor primero!,
¡poner a la humanidad!
,---------------------------160
solo puede tener del Dios del Cielo,
de todas, la mayor bondad.

Verónica García-Melero