T-veo (17). La Primera Cena: hacía un nuevo paradigma económico.

Lo que las leyes no evitan, puede evitarlo la honradez.

Séneca (Corduba, 4 a. C.-Roma, 65 d. C.)
Café Alquimia: t-veo en el OKO.
Capítulo 17. La Primera Cena: hacia un nuevo paradigma económico.

Toma FaRsa

Curiosidades:

Curiosidad 1.

Una de las curiosidades del t-veo de hoy nos lo trae una de las frases motto de Café Alquimia. La misma que subraya el último escalón de ascenso a la barra: «Me quitas el sueño y hueles bien, debes ser café».

Esta frase, que es una traducción de: «You take my sleep away and smell good…you must be coffee», contiene un error gramatical en su traducción al español; y es la ausencia de la preposición «de». Esto es: «[…] debes de ser café».

Este error, junto a otros que se irán revelando – como algunos que encierran las «Tomas faRsas» –, nos transmite una gran enseñanza: no podemos hacer coincidir aquello que forma parte de una cultura o aquello que ha sido fruto de su historia – como ocurre en el entendimiento del lenguaje -; ya que cada sociedad posee unas características propias que son inherentes a su contextualización social e histórica, su propia historia, lenguaje y norma.

De esta manera, aquello que en un determinado territorio y momento del tiempo funcionó, nos puede acercar conocimiento con el que ayudarnos a reflexionar en nuestras decisione; saunque, no hemos de perder el norte y tener siempre en cuenta que: ni el contexto, ni la sociedad, ni el momento son idénticos. Igual sucede con el lenguaje, aquello que se concibe para con la expresividad de una lengua y atiende a sus propias normas; no comporta una idéntica expresividad y norma para con otra lengua foránea.

Por ser simple, ésto sería como el bañarse en un río: «Jamás te bañas dos veces en el mismo río».

Curiosidad 2.

Nuestra curiosidad 2 viene de la mano de la 1; podemos asegurar que la intención del t-veo de hoy, y para con lo que se propone transmitir, comporta la consideración previa de este «error» gramatical desde sus esbozos iniciales de diseño.

Considerar a Keynes justo debajo de la escalera que contiene un error en algo sublime – como es un motto de esta propuesta didáctica y divulgativa- conlleva el reflexionar sobre todas aquellas bondades que lleva aparejada la puesta en práctica de su paradigma económico dentro de diferentes contextos sociales, económicos e históricos.

No todo funciona siempre igual y de la misma manera. Ésto, tan axiomático, fue lo que condujo a Keynes a desafiar todo el pensamiento económico tradicional de su momento: gran parte de la comprensión de sentido común de las relaciones económicas era, lamentablemente, erróneo.

Adicionalmente, se contempla considerando una crisis que se veia venir: cuando los tipos de interés se invierten (como sucede de unos pocos años hasta ahora), vaticinan una crisis económica.

Sin embargo, a todos nos ha sorprendido la crisis del Coronavirus. Esta situación, totalmente imprevista, acentúa más aún aquello que se pretende transmitir: la necesidad de cambiar todo un paradigma económico, reinventar la economía.

Ésto requiere de hacernos nuevas preguntas con las que rediseñar o diseñar de nuevo indicadores, medidas, análisis y, por supuesto, sistemas con los que crecer en abundancia de bienestar y riqueza.

Decodificar el entramado del sistema bancario nos puede conducir, en este sentido, a aflorar aquellas vicisitudes que malogran el verdadero sentido – a grandes rasgos – de la política económica y de la economía política: crecer equitativa y justamente en prosperidad, bienestar y riqueza. En este sentido, ¿habrá corrupción, esto es, rebeldes que contravienen la norma, violan el derecho y corrompen el Sistema?

Hoy día, vivimos en una Sociedad del Conocimiento, donde la población está cada vez más informada y se cuestiona las intenciones y propaganda de: tanto instituciones y organismos nacionales e internacionales, como la propia clase política.

Hoy día, vivimos en una transformación sin precedentes: una tercera revolución industrial que se erige sobre una población cada vez más concienciada en la necesidad de preservar el medioambiente, su naturaleza, dejar espacio para la diversidad de culturas, pensamientos, creencias y, por supuesto, ser cada vez más tolerantes en sociedad.

Hoy día, nuestro acceso a la información nos conduce, cada vez más, al deseo del Bienestar Integral, aquel propósito de vida de cada persona: ser felices.

Así es que, nos cuestionamos si nuestra legislación y norma velan verdaderamente por aquello que promocionan, especialmente cuando se circunscribe a derechos humanos fundamentales como lo es, por ejemplo, la libertad de expresión y todo el aparato democrático que conlleva.

Silenciarnos sería hacer de nosotros marionetas y…no creo que vender tanta democracia e igualdad tenga por fin último opacarnos, arrinconarnos para que terminemos caminando cabizbajos y desvalidos. ¡Eso es algo inconcebible!

Hoy día, la población se mueve hacia el deseo de una sociedad y sistema más justo, democrático y digno; donde la honradez, en aquello que se promueve, sea palpable, no una mera estela en el viento.

Hoy día, estamos por pagar las cosas con el sonido del caer de la moneda, si lo que nos venden es aroma de fiasco, fraude o estafa.

Así es que, estamos en esa búsqueda de desarrollo personal y social, tanto en nuestro universo personal, como en el de toda la sociedad. Algo que, con pocas palabras, significa que no estamos dispuestos a aceptar «cosas» inaceptables.

Apreciar que en un momento de oscuridad «fascinante» se puede volver a reinventar la Economía, no es nada que se aprecie, ni remotamante, lejano; sino justo lo contrario: más vívido y posible que nunca jamás.

Nosotros, la humanidad al completo, somos nacidos para ser libres y crecer y desarrollarnos en nuestro potencial, contando con un aparato político que verdaderamente vele por la soberanía de los pueblos y no quede sometido a aquellos «controladores sociales» que son un número extraordinariamente ínfimo y diminuto en sentido de «tener humanidad».

Hoy día, sabemos diferenciar qué es un avance tecnológico de lo que no lo es. Que contar con tecnologías más rápidas y amplias para la comunicación y almacenamiento de datos no suponen ningún avance científico, ni logro alguno, si lo que hacen es acabar con nuestra salud y propociarnos enfermedades. Por el contrario: ES TODO UN ATRASO. ¿Tendrán que ser inocuas para nuestra salud y, a la vez, rápidas y masivas para el big data para considerarlas un avance? ¡Pues claro que sí!

Pero… ¿sumarán estas tecnologías tan malogradas en «crecimiento» del PIB? ¡Por supuesto que sí! Nos enferman y demandamos «la cura» del aparato «sanitario»; esto es: más demanda de servicios clínicos, médicos y tratamientos farmacológicos. Y, como vemos, ¿nos hemos, verdaderamente, desarrollado? ¡Pues claro que no!

Sin embargo, ¿podríamos verdaderamente avanzar en tecnología y demanda de servicios sanitarios y farmaceúticos? ¡Por supuesto que sí! Sólo es reinventar el concepto de demanda clínica y farmaceútica: ahora lo demandamos para estar cada vez más fuertes, sanos, felices y vivos. Terapias y productos para el BIENESTAR.

Solo en este sector se puede producir una enorme transformación si se vuelve a la farmacia tradicional, a su «alquimia»: aquella que elabora sus propias medicinas y ungüentos y también alcanza en gran profundidad la industria alimentaria más exquisita; desde su perspectiva industrial hasta la de la economía doméstica. Nuevas fórmulas naturales de extractos para nuestra cocina con las que mejorar nuestra salud – por ejemplo -.

Para ello, requerirían de una excelsa producción en materias primas y procesados, una transformación de la industria farmaceútica – tal y como la conocemos – hacia otra natural y ecológica que vela por la biodiversidad, la cohesión social y el medio ambiente; además de ofrecer paquetes de servicios de medicinas tradicionales naturales: aquellas orientadas en potenciar el Qi, reducir las dolencias con técnicas y terapias de quiromasaje, acupuntura, mindfulness, terapias de felicidad, ejercicios zen y de autoestima… Sistemas nuevos que se pueden establecer desde la cooperación o desde la concepción de Unidades Estratégicas de Negocio (UEN) donde convergen diferentes especialistas para acercar una visión más completa y de conjunto. Trabajar por equipos…otra apuesta que multiplica el trabajo.

En fin… solo es concebir el mundo desde el rasero de hacer el bien. ¿Se imagina, si tiene calvicie, que en una farmacia lo atiende también un profesional que pasa consulta en un ambiente más familiar y cercano y no tan inhóspito como lo es una consulta? Seguro que se siente mejor y, lo mismo, hasta se anima más gente y habla de su nuevo cabello con más «soltura» – por ejemplo -.

Una mujer decidida es capaz de atar un elefante con uno de sus cabellos.

Proverbio Oriental

La palabra AVANCE ES MEJORAR y EMPEORAR LA SALUD, fácil es de entender, es TODO UN ATRASO. Nadie, ni nada, puede saltar fuera de su propia sombra.

La humanidad ha alcanzado el punto álgido, el del conocimiento y deseo del desarrollo personal y social; tiempo es, consecuentemente, de un gran cambio.

¿Hace falta para el cambio alguna revuelta? Por supuesto que no, ¡SI DE NOSOTROS SALE TODA LA RIQUEZA QUE DA LA TIERRA!

Lo único que necesitamos es LA FUERZA DE LA UNIÓN y la unión descansa en ser personas con sentido de la moral y de la justicia, honradas, tolerantes y solidarias. ¡ES MUY FÁCIL! En vez de movernos en el miedo y en la discriminación y exclusión social; hemos de movernos en el respeto, la tolerancia y la fraternidad con las personas. ¡COOPERAR ES GRATIS Y SE GANA MUCHO MÁS!

Domingo de Soto procuró, para Newton, el conocimiento fundamental de la dinámica del movimiento. Es decir, no importa el tamaño del vector – no importa no estar arriba de la escalera -, importa la fuerza – la unión de las gentes – que se le aplique. Esto es, si Arquímedes dijo: «dadme un punto de apoyo y moveré el mundo»…entonces, ahora sabemos todos dónde ponernos para, con mucha fuerza, apoyar: ¡SEGURO MOVEMOS EL MUNDO!

¡FELIZ DÍA A TODAS LAS PERSONAS TRABAJADORAS DEL PLANETA!

Un beso

Verónica García-Melero