Recomendaciones propuestas para las Intervenciones Escolares/Educativas por la Guía Práctica Clínica sobre las Intervenciones Terapéuticas en el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad.

La atención, al igual que el tiempo, ni se compra ni se vende: se presta.

Reflexión personal.

El Grupo de Trabajo de la Guía Práctica Clínica (i.e. GPC) sobre las Intervenciones Terapéuticas en el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (i.e. TDA/TDAH) nos define dicha guía  como un «conjunto de recomendaciones basadas en una revisión sistemática de la evidencia y en la evaluación de los riesgos y beneficios de las diferentes alternativas, con el objetivo de optimizar la atención sanitaria de los pacientes» (Guías de Práctica Clínica en el SNS, 2017, p. 7).

De acuerdo a la literatura de dicha GPC, ésta se diseña con objeto de orientar en el diagnóstico clínico, algo que subraya la misma, y, por extensión, a otros Organismos e Instituciones con los que interactúa el paciente que presenta este trastorno, en especial aquellos cuyo objetivo son los Servicios Sociales y la Educación.

            En lo referente a la organización de dicha GPC, está estructurada de manera tal, que adecua sus recomendaciones en consideración a la esfera objetivo, considerando como ésta aquel marco que presenta unas características afines. En este sentido, en lo que respecta a la Educación, podemos considerar las recomendaciones que la GPC propone para la “Formación académica, habilidades sociales e incorporación al mercado laboral de alumnos con TDAH”.

            De acuerdo a este marco, la GPC (2017) diferencia tres dimensiones de acción: a) la organización y gestión del tiempo, b) la coordinación entre la institución académica, el sistema sanitario y el entorno familiar y, c) las intervenciones escolares/educativas.

            En adición, cabe subrayarse la codificación que asigna en la toma de medidas, graduada con letras capitales, donde la recomendación A es la de mayor consistencia científica en cuanto a la evidencia empírica, efectividad y eficacia de la intervención práctica que propone. En este sentido, es altamente recomendable en la Intervención escolar/educativa:

  1. Para mejorar la función ejecutiva y el comportamiento de inatención, utilizar intervenciones diseñadas que promuevan la utilización del estímulo visual y auditivo, de manera que entrenen al alumno en diferentes tipos de atención.
  2. Para mejorar el rendimiento escolar, utilizar metodologías que ayuden en el entrenamiento de la memoria operativa, técnicas orales o visoespaciales, técnicas de refuerzo, técnicas de elaboración de historias o las combinadas con intervenciones de manejo de contingencias (utilización de hojas de registro o seguimiento diario)
  3. Para mejorar aspectos de la conducta, utilizar aquellas metodologías que incluyen terapia cognitivo-conductual y programas de actividad física continuada.

            Por igual, dicha GPC (2017) propone, con respecto a la ubicación del alumno, variar sus adaptaciones en clase, tanto físicas, como aquellas relacionadas con la temporalización de actividades y las pruebas de evaluación. En este sentido, la gestión del tiempo se presenta como dimensión desde la que ofrecer soluciones, luego, se hace conveniente incluir formación de padres y madres para afrontar el TDAH y sus déficits asociados, al igual que formar al profesorado en estrategias de gestión de aula, desde las que puedan incorporar metodologías que sintonicen con estas propuestas y ayuden, extensiblemente a gestionar el tiempo.

            Con relación a las propuestas de la GPC (2017), el diseño de un juego que ayude al entrenamiento de la memoria operativa y se enfoque en técnicas de refuerzo, orales y visoespaciales se presenta como una buena opción. En este sentido, con ánimo de adecuar la oferta educativa que se propone desde el diseño de este “juego” a la demanda que, para la Intervención Escolar/Educativa, propone la GPC (2017), una solución que se presenta ventajosa sería un quizz diario, con preguntas orales y que versara sobre contenidos nucleares. De esta manera, indiscutible,  se consiguen el entrenamiento de la memoria operativa y las técnicas de refuerzo y orales.

            En adición, si el “juego” consigue el desplazamiento y/o reubicación del alumno en el aula, trabajar con alguna contingencia, como es el seguimiento diario de contenidos nucleares y la gestión del tiempo, dicho “juego” ayuda extensiblemente en el rendimiento, conducta y atención del alumno, además de considerar la técnica visoespacial para mejorar la conducta de inatención. Técnica que se considera reforzada de utilizar imágenes desde un proyector o pizarra digital.

            En este sentido, podemos aunar los propósitos del aprendizaje activo para la consecución del aprendizaje significativo junto a las pautas que hemos seleccionado en relación a la atención de alumnos con TDA/TDAH, de esta manera, de sumar la cooperación y trabajo en pares, sería una propuesta metodológica que, en un principio, perfila muy sobresalientemente las recomendaciones institucionales, políticas y médicas.

Verónica García-Melero

Presentación del Proyecto

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