Metafísica.

El que acumula Te en abundancia será capaz de señorear cualquier cosa.

Fragmento del Epigrama LIX, Libro II El Te, Tao Te King, Lao-Tsé.

¿Has escuchado alguna vez hablar sobre «La Rama Dorada»? Es una obra maestra de Frazer. Uno de los libros más vendidos en la historia y, sin embargo, de los más malentendidos y explorados.

De acuerdo a su introducción, era el típico libro que había que leer debajo de las sábanas, a la luz de una linterna. Tras su aparición en 1890, dió la vuelta al mundo literario; un mundo que tachó a la Rama Dorada de literatura peligrosa, una literatura que nunca deja de desconcertar.

¿A qué podría deberse? Tanto entonces, como actualmente, nos encontramos con una obra cuya esencia descansa en el desafío de la gravedad; pues, altera el orden de aquellas actitudes culturales heredadas en el lector.

Es un libro cuya temática recupera las conexiones entre magia y religión, alcanzando temáticas muy inusuales para la fecha de su publicación. Así, uno de los temás, el tabú, fue un tema importante para Frazer. Con él podía trabajar desde su propia escritura lo que es el tabú en sí; pues, al igual que las palabras o los pensamientos, hay obras que traspasan tanto aquello que se normativiza o se espera de y sobre cualquier cosa.

Conectar ambas, magia y religión, fue un costoso trabajo para este autor que, en realidad, descansaba en llevar a la práctica un estudio comparativo de culturas propias de sus raíces y aquellas otras que había investigado en detalle dentro de otros horizontes culturales.

Si os preguntáis por Frazer – su nombre completo, James George Frazer (1854 – 1941) – es considerado uno de los padres de la antropología moderna. Por su parte, aquellos profundos estudios que llevó a cabo sobre magia, mitología y religión, fueron determinantes en el desarrollo de las humanidades de siglo XX; «desde Claude Levi-Strauss hasta Jacques Lacan, pasando por un amplio elenco de artistas y pensadores – entre los que se encuentran T.S. Eliot, D.H. Lawrence, Sigmund Freud y Francis Ford Coppola , están en deuda con las nociones planteadas en su obra» (Introducción y notas de La Rama Dorada, Fraser, 1944).

¿Por qué hacer un guiño a este autor y su obra? Como comprenderéis, estar desarrollando el Libro de Sheng Laoshi conlleva el estudio y profundización en diversas áreas de conocimiento. En gran medida, son temáticas que he venido a conocer a lo largo de mi vida; no obstante, algunas no las he estudiado en profundidad y otras, para ser sincera, prácticamente nada – como es el caso de la Cábala Judía -.

Entonces, resulta que contraponer religiones, métodos de desarrollo espiritual, así como esa cosmogonía y sincretismo que encierran las muy diversas religiones y culturas de nuestro planeta, requiere de la exploración y de la apertura de mente. ¿Y por qué causa?, si te lo preguntas. Sencillamente, con un sólo propósito: el de alcanzar a ver la importancia de la Regla de Oro en su más amplio espectro. En este sentido, es por esta Regla Áurea por la que, para alcanzar aquello que denominan «el desarrollo del ser», es eregida toda cultura y religión a la que relaciona dicha regla.

En «el desarrollo del ser» nos movemos hacia un plano espiritual, que va más allá de lo físico. Estaríamos, entonces, ante nuestra propia metafísica.

Así, aunar conocimiento universal de muy diversas culturas, junto al dogma que nos proporcionan diferentes religiones, nos conduce por una exploración filosófica de aquello que nos encontramos todos en nuestro camino. ¿Qué es lo que verdaderamente nos hace felices?, ¿qué nos hace ser tolerantes?, ¿qué nos hace ser inteligentes con el medio y con las personas?, ¿qué nos proporciona bienestar?, ¿qué somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos?, ¿quién es Dios?…

Estas cuestiones, entre otras, son el sustrato que sirve de base al diálogo entre la Maestra Sheng y Juan, así como de todos aquellos compañeros que ambos se encuentran por el camino. Podemos ver que cuando prestamos atención a todo aquello que nos rodea, en cada pequeña cosa es que encontramos nuestra propia naturaleza y la enseñanza que nos trae nuestra propia vida, así como la de los demás – si la miramos de cerca -.

Por ejemplo, la universalidad de Isis o la Diosa Madre, nos puede acercar, además de una explicación coherente a nuestros orígenes, la pluralidad de culturas, religiones y mitos que se erigen en torno a esta figura. Así, podíamos preguntarnos ¿es importante la verdad que encierra Isis o la Virgen María en su procesión y culto, o es más importante cómo este culto condiciona la socialización de las gentes de un lugar, proporcionando una identidad social?

En este sentido, tal vez, considerar las perspectivas históricas y culturales que vienen a determinar aquellas características, actitudes, comportamientos e ideas que comportan la idiosincrasia de un colectivo humano nos hagan ver la transcendencia de los conceptos de las cosas, más que querer que una cosa sea la única verdad. Unas veces ciertas ideas, creencias o comportamientos aparecen por razones políticas; otras sólo aparecen por razones más estrictamente sociales y tradicionales; mas, no podemos saltar fuera de nuestra «geografía». Así, para unos lugares se acaecen unas cosas, para otros otras y, sin embargo, lo importante es alcanzar a ver ¿por qué es que están? Posiblemente aquí es donde podamos encontrar un nexo de unión y cooperación universal que acerque a las personas y no las separe por querer ser tan únicos como lo es de única nuestra religión o cultura.

Considerada esta introducción, en la que vengo a reflexionar sobre la importancia de considerar aquello que se presenta controvertido, así como su razón o razones; parecen un momento e intención ideales para acercar al lector la necesidad de investigar, bucear en diversos conocimientos, explorar otros que desconozco y transmitir, por ende, pequeñas averiguaciones que sirven de hilo conductor a la esencia «alquímica» que se pretende lograr con el trabajo.

Ya de por sí la propia palabra Alquimia es controvertida, con lo que este breve articulo de introducción y presentación a la misma pretende abrir la puerta a pequeñas averiguaciones personales sobre metafísica, cosmogonía, sincretismo, filosofía y culturas sobre las que descansa parte de los contenidos del blog y/o necesidades de los mismos.

Para ser sincera, desconozco la mayoría de los símbolos que he utilizado en el diseño del Café Alquimia, del OKO. Sin embargo, ir explorando las razones de porqué y para qué están, pueden valer para profundizar en la verdadera esencia de esta doctrina que se ha presentado a lo largo de la historia con tanto misticismo y ocultismo. No creo que sea positivo mantener empolvado el conocimiento filosófico sobre nuestra metafísica, especialmente cuando otros profesionales, y en otros países, lo promueven dentro de los contextos educativos.

Generalmente, cuando desconocemos o ignoramos cosas, especialemente si se ha eregido en torno a ellas todo un tabú, nos aleja de su conocimiento y, por extensión, de una profunda comprensión de su razón de ser. ¿Será nociva la Alquimia cuando es promovida en la Educación?, ¿será nociva la Alquimia cuando es la madre de la química, la farmacía, la medicina, la industria…?, ¿será nociva la Alquimia cuando el desarrollo espiritual es aquello por lo que verdaderamente está la persona: su plenitud?

De esta manera, expresado el interés por el que se acercará algún que otro artículo que se considera de interés y formación para mis lectores en torno a toda esta temática, es que dejo abierta y organizada una pequeña pèstaña para esta temática tan plural y desconcertante: «Metafísica».

En especial, quisiera mencionar a mi hermano Esaú, actual estudiante de Psicología y un fervoroso y culto lector, quien me ha dejado este libro, «La Rama Dorada», para que me entusiasme y motive por el descubrimiento antropológico que encierran religión y magia; doctrinas que, generalemente, vienen de la mano.

Agradeciendo a todos mis suscriptores su lectura y atención, os dejo un fuerte abrazo y la expresión del contento que me causa ser hoy una pequeña comunidad de más de 36.300 Cafeteros Alquimistas.

A mi hermano le dejo un fuerte abrazo y las gracias por toda la literatura sobre la que me hace pensar y reflexionar.

Verónica García-Melero

Bibliografía

Frazer, James G., La Rama Dorada: magia y religión; Ed. Introducción y Notas de Rober Fraser (1944), Tr. Campuzano, E. y Campuzano; trad. de la nueva ed. de Óscar Figueroa Castro – 3ª ed. – México: FCE. 2011, publicada por el Fondo de Cultura Económica, 1994. México: México D.F.