Los peldaños de la Palabra.

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.

Juan 6:56 RVR 1960
            ¡Qué difícil es hablar de escaleras!, 
        ¡mucho más la de Dios!,
        Con la poca fe que se le tiene,
        muchos no creen que existió.
05      Muchos creen que es un cuento,
        un cuento con tradición.
        ¿Ha visto alguien al Padre?
        ¿Cómo estamos así?, ¡por Dios!
        Entonces subamos arriba,
10      entretanto, te cuento yo
        que hay dos Árboles que la hacen
        y diferentes son los dos.
 
        Uno es el de la Vida,
        sólo se avanza en amor,
15      y se entiende por el camino,
        entre se sube escalón y escalón,
        que el Árbol que plantó al lado,
        el Árbol de la tentación,
        lo llamó “Sabiduría”,
20      pero como la que hay en Él, no.
 
        Así es que al dejar sembrada
        la semilla de la confusión,
        de la duda, del discernimiento,
        de hallar la mejor opción,
30      es que se camina en la Vida,
        caminando viene la tentación.
 
        En esta primera enseñanza
        ya podemos vernos en Dios,
        hechos somos a su semejanza,
35      y en su semejanza está la opción.
 
        Está elegir entre dos caminos,
        está pensar con el corazón,
        está pensar en lo que aprendemos,
        está también la tentación.
 
40      Está la oscuridad necesaria
        para entender en el corazón,
        que caminando por la vida,
        es que se adquiere valor.
 
        Se adquiere disciplina y ánimo,
45      también se logra la superación,
        y también se consigue pulirnos
        y desempolvarnos de la tentación.
 
        ¿Qué es la tentación entonces?
        ¡Pecado no lo llames, no!
50      Que pecado es un invento
        hecho por algún inventor.
        Por aquel que quiere igualarse,
        hacerse como Dios.
        Esa palabra es un veneno
55      y escrita en su Palabra no está;
        es un veneno utilizado
        para opacar en debilidad,
        para ofuscar a las personas,
        para amedrentar a la humanidad,
60      para conducirlas por el miedo,
        para alejarlas de su libertad.
        En la Palabra de Dios, Padre,
        bien escrito está,
        Leyes dictadas en normas;
65      contravenirlas, ¿qué será?
        ¿No serán conductas que desaprueba,
        conductas que te hacen mal?
        Así, si bien empezamos,
        llamando a cada cosa por su nombre,
70      veremos más en la Palabra de Dios,
        veremos más de lo que se esconde.
 
        Entonces me dirás enseguida,
        la Palabra llena de “pecados” está,
        ¿estás segura de lo que dices?
75      La palabra “pecado” escrita está.
       
        Entonces te diré enseguida,
        corre y ponte a comprobar,
        si la traducción que han difundido
        esconde esta gran verdad.
80      Corre y busca a un erudito,
        a un sabio traductor,
        y te afirmará lo que te digo:
        se habla de transgresión,
        se habla de conductas que no aprueba,
        se habla de violación.
85      De infringir una norma,
        de no tener sentido de la moral.
 
        ¿Cuál es el sentido entonces
        de ocultar esta gran verdad?
        ¿Se habrá perdido por completo
90      el sentido de la moral?
        ¡Qué bien escrito está en el texto,
        no cambiar su palabra!
        Tarde o temprano ocurrirá
        que el tiempo la verdad te traiga.
 
95      Y, hablando de tiempo,
        ¿te has dado cuenta también,
        cómo otras culturas
        nos hacen entender,
        que, con el tiempo, la verdad se sabe,
100     ocultarla no se puede?, ¿ves?
        Que la verdad es como la luna,
        como el Sol, también es.
 
        Son tres cosas, que son grandes,
        y ocultarlas no se puede, ¡no!
105     El pecado ha sido la palabra
        utilizada con alguna intención:
        ¿con la de hostigarte mucho miedo
        y alejarte más de Dios?
        Porque el camino de la escalera
110     no te lo enseñan, ¡no!
        Solo te dicen que no lo subas,
        ¡qué vas tú sólo a entender!
        Anda y reza esto y lo otro,
        ¿te lo has aprendido bien?
115     Inclina la rodilla bien en el suelo,
        pega la vuelta y a tu quehacer.
        Que el no decirte cómo llegar al Padre,
        ¿ésto es la fe en Él?
        No dejarte conocer al Padre,
120     no dejarte conocer que en Dios,
-    si no, llámalo Universo -
        pero a lo que voy yo,
        que en Dios, en conocerlo,
        está tú superación.
 
125     Si bien lo llamas Universo,
-    hay tanto para la confusión -,
        llámalo entonces Universo,
        pero ¡búscalo, búscalo!
 
        Busca alinearte con la naturaleza,
130     en realidad, esto es Dios;
        quiere que te alinees con la vida,
        con todo tu alrededor,
        con Él, contigo mismo,
        y con el prójimo, ¡cómo no!
 
135     Quiere que recapacites,
        que lo busques en oración,
        que lo busques y le hables,
        Él te escucha con amor.
        Que bien te tiene contados
140     los cabellos de tu cabeza,
        te ha escudriñado los riñones,
        tu corazón, ha avaluado, su grandeza.
 
        Entonces, ¿qué hay de la piedra
        en la que puso Cristo su Iglesia?
145     La piedra que dejó a Pedro,
        a Pedro dejo en cabeza.
        Sabía de la fragilidad,
        de la debilidad del hombre,
        mas, supo desde el principio
150     qué se edificaría en su nombre.
        Se edificaría una Iglesia
        alrededor del “pecado”,
        del miedo envuelto en rezo
        en diezmo, bula y “bacalao”.
 
155     Pero aun así dejó su piedra
        en Pedro, quien tres veces lo negó,
        sabiendo que la imperfección humana
        lo negaría en su evolución.
        Inclinarían la rodilla,
160     ¿ante Él?, ¡oh no!
        Para que te inclinas delante
        si al salir de la Iglesia, amor,
        fáltate tierra,y en un instante,
        ya eres un traidor:
165     criticas, malhablas, envidias,
        te prestas a la difamación,
        te emborregas con la actitud de otros,
        ¿aceptas tu condición?
 
        Si no, ¿cómo te lo diría?,
170     vuelva mañana, ¡por Dios!
        Que como eres imperfecto,
        ¡no salgas de esto!, ¡no!
        ¿Vas a pasarte la vida entera
        hablando de imperfección,
175     cuando dijo Cristo en su palabra
        cómo ser perfectos en Dios?
        Perdona que te recuerde,
        perfecto se es en amor,
        perfecto se es abrazándote fuerte
180     y comprendiendo tu imperfección.
       
        También vino como Salvador,
        para anunciarte cómo es el Reino,
        cómo se llega a Dios,
        para hablarte de lo simple de esto.
185     Todo reside en el amor.
        Así, si amas, como Él nos dijo,
        ¿no habría evolución en todos?
        ¡Cómo es que esto no se ha visto!
 
        ¿No habría evolución si te observas,
190     si observas tu proceder,
        si procuras crecer en tus experiencias,
        habrás de considerarlas más bien?
 
        Pero todo se ha vuelto “pecado”,
        en vez de llamarlo conducta,
195     y con el bulto de la palabra
        a la gente se le asusta.
        Una palabra para apagar el espíritu,
        para asustar a las gentes,
        para tenerla rezando y repitiendo esto…
200     La avala la imperfección, ¿entiendes?
        Pues, entiende bien el Evangelio,
        coge la Palabra de Cristo,
        aprecia cada una de sus enseñanzas
        y qué lo que nos deja dicho.
 
205     ¿Te preguntas por la Iglesia?
-    Ten cuidado con el escalón,
        vayas a resbalarte subiendo,
        ahora te cuento, amor –.
 
        En la Iglesia Católica Romana,
210     Y Apostólica, también,
        es que sabía ya Cristo,
        que ese sería su parabién.
 
        ¿Necesitará el pueblo de Dios
        estar a la altura
215     de aquellos que se elevan sobre Él?
        Fácil es entender entonces,
        entender en este quehacer,
        que hubiera y haya clero bajo,
        intermedio y alto, también.
220     Presta de mezclarse en el ambiente
-    dicho bien viejo es:
        donde fueres, haz lo que vieres-,
        Y mucho de esto es lo que es.
        También es atar en corto,
225     mucho de lo que es “saber”,
        hállase en la cerradura del mundo
        el conocimiento de Dios, de Él.
 
        Mas, importante es recordarte,
        la grandeza que hay en Dios,
230     dicho fue en Jeremías,
        el misterio de su amor:
        traspasa a todo lo escrito,
        aquél que encuentra a Dios;
        pues, Él le revelará secretos,
235     es la guirnalda de este amor.
 
        Es el premio de subir la Vida,
        la del árbol que nos dio.
        La del árbol de abrazar su palabra,
        de hacerlo lámpara a tus pies,
240     de confiar en su palabra.
        Ésto es lo que lleva a Él.
 
 
        También sabía bien Cristo,
        Que todo se “politizaría”,
        se mezclaría su palabra con otras,
245     mucho se perdería.
 
        Claro que anterior a Cristo
        son otras culturas también,
        son muchos de los saberes
        que también los supo Él.
 
250     Así es que, pudo ser un antes,
        un antes y un después,
        pero entre que es después y antes,
        antes hubo de Él,
        otros personajes en la historia,
255     que, por igual, se repiten en Él.
 
        No quiero decir que sean Cristo,
        Él es el hijo del Hombre,
        pero si hubo anterior al mismo
        grandes hombres, de renombre.
260     Trajeron gracia a su pueblo,
        trajeron poner en orden,
        el espíritu y el alma,
        lo que es el hombre.
        Y, claro, esto no interesaba,
265     ni antes, ni en tiempos de Jesús,
        Así es que le dieron muerte a todos:
 
        -¡qué no los despiertes, tú!
        ¡No les digas que son hermanos!,
        ¡No les hables de su poder!,
270     ¡No le digas que siendo hermanos
        hallarán por fin saber
        que son luz y es lo que emanan,
        que son tan grandes como Él!
 
        ¡Podrían lograr los milagros,
275     al Universo tener
        alineado con sus vidas,
        abundancia hay en Él!
 
        ¡No les digas que en la conducta
        ésta la gran virtud!
280     ¡No les digas que se hagan sabios,
        ésta es la virtud!

        ¡Qué aprendiendo de ellos mismos,
        aprenderán la rectitud!

        ¡Aprenderán que en estar unidos,
285     alejados de la división,
        todo lo pueden como hermanos,
        iguales son a los ojos de Dios!

        ¡Unidos no podrán doblegarse
        a nuestro poder y traición,
290     a nuestra manera de engañarlos
        y de darles perdición!
        ¡Qué la ignorancia es el arma
        con la que hemos llevado esta historia,
        el saber para unos pocos!-

295     ¡Pero no se asen de esta gloria!
 
        -¡Confundámoslos con el dinero,
        pongámoslo como Dios,
        seguro que pagando todo con esto
        se alejan de su amor!

300     ¿Y si despiertan y se dan cuenta
        de que en la unión está
        darse cuenta de que el impuesto
        nace de su bondad?
 
        ¿Y si despiertan y se dan cuenta
305     que el dinero es un invento?
        Se unirán y nos dirán:
        ¡Nos crearemos otro dinero!
        ¡Otra moneda que nace
        del pago de nuestro trabajo,
310     con tiempo para la familia,
        y sin tanto sabor amargo!

        ¡Nos pagaremos entre nosotros,
        siendo iguales y como hermanos!
        ¡Dejaremos un poco para un fondo
315     que compartamos a raudales!

        ¡Todos somos honestos,
        para todos habrá abundancia!
        ¡Disfrutaremos teniéndolo todo,
        ésta es, de Dios, su ganancia!
 
320     Si de la Palabra habláramos un rato,
        podríamos hasta entender,
        que grabado está en Sumeria
        el diluvio, ¿de Noé?
        ¿No fue anterior a éste?
325     Esto es lo que es:
        que mezclar en la Palabra
        sucesos, de antes y de después,
        aún diciendo verdades,
        confunden, más bien.
330     Hacen que te alejes del propósito,
        del propósito de la fe.
 
        ¡Pero son tantas culturas!
        ¡Hay tanto saber!
        ¡Tantos símbolos y señales!
335     ¡Tanto que aprender!
        Que mejor, no digamos nada,
        -se dicen los fariseos,
        los sacerdotes de los templos,
        también se dicen los caldeos-,
340     ¡no digamos nada!,
        lo dejamos para acceder,      
        ¡subamos por la escalera nosotros!
        ¡a ellos hagámoslos caer!
 
        Hasta quien es el Padre es difuso,
345     es difuso abstraer
        que en Dios, el Padre del Universo,
        en Dios, Yud Hei Vav Hei,
        se han confundido dos entes,
        y uno antropomórfico es.
 
350     Éste hacía de Dios en la tierra,
        así, se confunden en Él,
        la divinidad del Padre de los Cielos:
        la divinidad del pueblo de Israel.
        Porque si esto también mezclamos,
355     ¿cómo vamos a creer
        en un Dios que coincide con Enki?,
        ¡Si hasta parece que es Lucifer!
 
        Por eso es que Jesús nos dice,
        que conociéndolo a Él,
360     es que se conoce al Padre,
        pues el Padre vive en Él.
 
        ¡Qué el pueblo de Israel es todo
        aquel que lo quiera buscar!,
        y se busca mirando hacia adentro,
365     para poderlo encontrar.
 
        Se busca en la redención,
        en tu sincero arrepentimiento,
        en mirarte y comprender
        qué es lo que te trae tormento.
 
370     Se busca en la fe,
        aquí empieza el desapego,
        a dos señores no se pueden amar;
        ama a Dios y no al dinero.
 
        Se busca en la humildad,
375     en la nobleza de tu persona,
        en la bondad de tus actos
        y en tu misericordia.
 
        Se busca en la vacuidad:
        en la compresión de los extremos,
380     se desvanece la dualidad
        cuando en su virtud la vemos.
 
        Se busca en la verdad,
        en tu verdad, en ser sincero,
        la personalidad empieza aquí:
385     la felicidad de ser auténtico.
 
        Porque cuando las cosas se fingen
        y en tu hacer llevas máscara,
        mentira llevas en los labios,
        e hipocresía en el alma.
 
390     Y como sabes que la llevas,
        por igual, sabes también,
        que no estás siendo sincero,
        que no lo haces bien.
        ¡Lástima si eres arrogante!
395     y esto te niegas también;
        caminarás por la vida amargado,
        rezumando envidia y desdén.
 
        Cuando las personas se aceptan,
        y se quieren de verdad,
400     es que buscan a Dios sin saberlo,
        ¡Fíjate lo que es Juan (1)!
 
        Recordar los dos mandatos
        que nos heredó, en su voz, Jesús,
        es simplificar lo que te he dicho,
405     fíjate en su virtud:
        En amar a Dios sobre todas las cosas,
        y en amar al prójimo como a ti mismo;
        tienes todo lo que deseas, de Dios,
        y la felicidad a tus pies, en tu camino.
 
410     Suelta tu mochila,
        deja que Él lleve tu carga,
        te lo dice constantemente,
        ¿qué no entiendes de su palabra?
 

        Ten confianza en su palabra
415     y su bendición te derramará,
  al igual que al ave da nido
a tí te cobijará.

Si al ave que está en los cielos
        Él provee su alimento,
420     ¿crees que no te daría todo
        Aquel que te dió el aliento?
 
        Si Maná cayó del Cielo,
        en tiempos de Moisés,
        en tiempos de Jesús nos trajo
425     la transubstanciación en su ser.
       
        Toma su pan y su vino
        y recuerda a tu paladar
        que en la gracia de su palabra
        la verdad se halla, Juan.

Verónica García-Melero
 
(1) Juan: Viene del hebreo יוחנן (Yôḥānnān), que quiere decir 'El fiel a Dios'.