Hacía una Nueva Economía.

– El pueblo no tiene qué comer…

– Si no tienen pan, que coman costra de pastel.

Réplica de la tía de la Reina María Antonieta e hija de Luis XV, a la súplica del pueblo francés.

Los sobrenombres, como todos sabemos, vienen a sustituir al propio valiéndose de la significación de aquella característica o cualidad peculiar o especial que diferencia, de entre otras personas, al sujeto que nombra.

Podríamos, incluso, aventurarnos a decir «al sujeto que lo detenta«, entretanto muchos sobrenombres son «impuestos» a personas amparándose en actos humanos ilegítimos. Esto es, actos injustos y crueles con los que desvalorizar, arruinar o desmejorar la imagen pública de una persona. Algunos alcanzan la difamación o la repulsión de los demás; un acto muy inhumano atribuir un nombre indigno a otra persona.

En este sentido, por igual lo son las palabras, como es el caso de la Reina María Antonieta. Esta Reina, se nos presenta como derrochadora y presumida, así es que se ganó el sobrenombre de «Madame Déficit«. Sin embargo, de acuerdo a figuras políticas preeminentes de su época, Francia ya estaba en bancarrota para cuando María Antonieta llegó. Ella, al igual que los demás, se sumó al ritmo de vida glamurosa de Versalles; contagiada por la superficialidad, la pompa y el «snobismo» de aquella época (Castelot, 2000; Zweig, 1998).

Retrato de Maria Antonieta en vestido ligero blanco.
Anécdota: «Una de las ironías de la Revolución Francesa es que este vestidito blanco se convirtió, básicamente, en el uniforme de las revolucionarias«, continúa Weber-. Las mujeres que consideraron que María Antonieta había sido terrible para Francia y clamaron porque le cortaran la cabeza, y clamaron por beber su sangre, fueron las mismas que quedaron encantadas con el vestidito blanco por su sencillez, y porque era bastante barato (National Geographic en Español, 2020)

Con todo, y contradictoriamente, María Antonieta contaba con una personalidad marcada y, a diferencia de los demás, puso de moda un atuendo más informal y sencillo. Como lo es su gusto por vestidos blancos austeros y naturales, en contraste con lo que se espera en la corte; y un uso no tan excesivo de zapatos, como así hacían otros en la corte, que gastaban 365 pares al año (National Geogrphic en Español (Ed.), 2020).

Jean-Jacques Rousseau, por su tiempo, dejó advertido que la frase: «si no tienen pan, que les den el hojaldre en lugar del paté«, fueron palabras puestas en la boca de María Teresa de Austria (esposa de Luis XV). Por otra parte, Stefan Zweig, desde un análisis biográfico profundo, nos acerca la realidad de aquella frase que le ha sido atribuida a María Antonieta: «si no tienen pan, que le den costra de pastel«. Esta frase fue pronunciada como réplica de la tía de la Reina María Antonieta e hija de Luis XV a la súplica del pueblo francés (ver Castelot, 2000; Zweig, 1998).

De esta manera, demustra la historia que fueron otra reina y relativa al Rey Luis XV, coetáneas de María Antonieta, quienes expresaron este descarado menosprecio por su pueblo. Fueron palabras extraordinariamente ruines, crueles y deshumanizadas.

«L’autre-chienne», el sobrenombre que más caló en el pueblo francés y en la corte, hace muestra del cinismo político con que arruinar definitivamente la imagen de María Antonieta. Así es que, en este apodo, que es una paranomasia en francés de las palabras «autrichienne«, austriaca, y «autre chienne«, otra perra; se deja entrever que es «otra perra» como lo fueron aquellas otras dos cortesanas anteriores que pronunciaron palabras de desprecio a su pueblo; mas, sin embargo, le atribuyeron a María Antonieta (Castelot, 2000). Podemos apreciar que es «otra perra» la que habría de profesar tal antipatía por parte de su pueblo.

En adición, fue difamada como manipuladora del marido en pro de doblegar fortuna a sus intereses. En este sentido, si bien recuperamos que ya estaba en bancarrota Francia, también cabe rememorar otro ardid por ofuscar y amedrentar la figura y espíritu de la Reina María Antonieta más allá de la corte.

De entre las aventuranzas que, dentro de la corte, alcanzan todos los casados está ese libertinaje con que se prestan a las liaisons. En este caso tenemos a un marido misógino, como nos acercan historiadores e investigadores, que no tuvo amante alguna; de manera que se manipuló tal situación – procurando la hombría del Rey, tampoco dió hijos a María Antonieta hasta los siete años de matrimonio – y se acusó falsamente a María Antonieta de pornografía. Como vemos, otro nuevo ardid pensado desde la perfidia con el que desmejorar y deshonrar a la Reina. Luego, en suma, tenemos que en este plan por arruinar a María Antonieta, se le acusó de manipuladora. Una intención para su persona que, mezclada con ese «despilfarro de la ya bancarrota de la corte» eclosionó en otro sobrenombre con el que procurar darle más muerte en vida: también fue una «loba austriaca» – (ver Castelot, 2000; National Geographic en Español (Ed.), 2020; Zweig, 1998).

No menos importante es subrayar su belleza. Era una Reina que ha sido recordada como una Nefertiti, con mucha gracia, donaire, estilo y hermosura (National Geoographic en Español (Ed.), 2020). ¿Habría también envuelta la envidia de «otras perras«?

María Antonieta fue condenada por alta traición: había traicionado y matado de hambre a los franceses mientras ella se regodeaba en sus lujos versallescos. De esta manera, la mañana del 16 de octubre de 1973, el pueblo salió en masa a las calles de la capital gala para insultarla y lanzarle escupitajos. Se cuenta que antes de que le cortaran la cabeza pisó a su ejecutor, a quien le dijo: «Perdón, señor, no ha sido a propósito» (Barreira, 2019).

Los historiadores e investigadores refutan la intención de un complot maquiavélico y fríamente calculado con el que ofrecer a la Reina María Antonieta como cabeza de turco al pueblo francés. De esta manera, la imagen impuesta desde la difamación, tortura, manipulación y vejación no es otra sino la de una Reina despilfarradora que ha llevado a la ruína a Francia: es manipuladora, se presta a juegos pornográficos y, además, es cruel y déspota con su pueblo; cuando éste pide ayuda, su falta de humanidad y corazón la llevan a ponerse en la boca «si no tienen pan, que le den costra de pastel«.

Así, desde este entramado de traiciones ¿crees que convencieron al pueblo de las atrocidades de esta Reina, de sus malas conductas?, ¿crees que repitiendo hasta la saciedad «sus palabras» han conseguido el colofón para la hartura y odio del pueblo?, ¿crees que han conseguido con esta estratagema, un chivo expiatorio, una cabeza de turco?

Contra esta cabeza de turco arremeterá el pueblo francés en su movimiento hacia la liberación del yugo de la monarquía y del sistema feudal. Y así fue, María Antonieta terminó guillotinada, fue un chivo expiatorío o cabeza de turco en todo el alcance y extensión de la palabra.

Hoy, sin embargo, con ánimo de esclarecer la figura y paso por la historia de la Reina Maria Antonieta, el quehacer y descubrimiento de historiadores, investigadores y escritores nos ha traido la verdad de esta desdichada Reina. Así, «se ha registrado una proliferación de imágenes de María Antonieta, desde su tiempo hasta ahora, como si cada época, cada grupo, quisiera crear su reina: de traidora extranjera a mártir, de heroína adolescente a madre ejemplar, de mujer de la cultura a icono de la moda» (Barreira, 2019).

¿Cuál es la transcendencia de esta estratagema?

La libertad conduce al pueblo, E. Delacroix, 1830.

Curiosamente, Thomas Jefferson nos dejó dicho que si no fuera por la Reina María Antonieta, no hubiera habido Revolución Francesa (National Geographic en Español (Ed.), 2020)Ahora bien, cuando hablamos de Revolución Francesa, y dentro del contexto y situación en la que se acaecen estos acontecimientos y circunstancias, caben hacerse numerosas preguntas que nos conectan con nuestro presente.

Si la corte francesa ya estaba en bancarrota, ¿habría algún interés agazapado en las intenciones del Rey, de manera tal que cediendo a los ideales de una clase burguesa millonaria que traspasa la riqueza de la corona, ésta proveyera protección y participación al Rey, entretanto se promueve la libertad, igualdad y fraternidad del pueblo?, ¿se ha abolido la diferenciación de clases con esta Revolución?, ¿persiste todavía hoy en la sociedad una disitinción de clases?, ¿se consiguió verdaderamente esa libertad, igualdad y fraternidad en la población?, ¿podemos apreciarla hoy día?, ¿podemos apreciar desde este giro histórico como una clase rica burguesa ha ido transformando el sistema económico y bancario?, ¿fue esta Revolución Francesa un fiasco para la humanidad?, ¿fue esta Revolución Francesa el viacrucis para hacerse, como reyes, la burguesía más acaudalada?, ¿crees que hoy día nos controla una élite que traspasa el gobierno y las intenciones del gobierno para sus gentes?, ¿crees que podrían doblegar las intenciones de los gobiernos nacionales y supranacionales entretanto poseen alrededor del 90 % de la riqueza mundial?, ¿crees que habremos de necesitar una nueva economía?, ¿una nueva manera con la que participar todos en la riqueza mundial, alejados del sometimiento de unos pocos?,

¿Te has dado cuenta de la fortaleza y poder que tiene la humanidad unida?

Entretanto el trabajo, impuestos y consumo proviene de nosotros, ¿emana el poder de nosotros? ¿Sería necesario un nuevo concepto económico para una situación económica como la que atravesamos?, ¿es saludable que el Banco Central Europeo inyecte capital en los países de la UE más débiles y pretenda «recuperar» en parte o gran parte esa ayuda mediante la adquisición de deuda pública nacional y su reunificación conjunta para la venta de valores?, ¿podrán estos acaudalados burgueses a través de sus empresas privadas comprar la deuda y someter a los gobiernos?, ¿sabéis que los préstamos, en nuestra historia reciente, se han creado y se crean de la nada con un interés cero?, ¿no sería más rentable, para toda la humanidad y los gobiernos de todo el mundo, sacar dinero de la nada para ayudar con prestaciones a sus gentes, abánderándose de la solidaridad y humanidad?, ¿no sería así posible mantener el flujo de la economía, mantener nuestra riqueza, nuestra capacidad de consumo y seguir expandiéndonos todos sin necesidad de ese «aparente rapto» de la economía por parte de estos burgueses acaudalados y sus empresas privadas?, ¿es ético dejar en manos de unos pocos el control económico que se transfiere desde las participaciones en las deudas públicas de los países?, ¿se aprecia con claridad que deprimiéndose la economía de un país, caen los precios y por «cuatro» gordas se adquieren grandes inversiones?, ¿se aprecia que si se produce lo que antes menciono, las zonas favorecidas sobre las demás terminan marginando a éstas, acentuando la división de las gentes desde una nueva inflación que los aliena y arrumba, los aleja de la realización en la «aparente ciudad democrática«?

Nuestra situación actual va más allá de de una crisis de guerra; la solución no está en medidas para una economía de guerra, que después de todo, como nos demuestra la experiencia en la historia, están en el desarrollo de nuevas fórmulas y planes de inversión. Hoy día, la situación económica global es tal, que necesitamos de una nueva fórmula global económica muy sencilla: emitir dinero con el que mantener la capacidad económica de las familias y personas que se encuentran en situación de desempleo o han perdido su actividad económica; amén de no haber perdido además a un familiar o ser este familiar el que proveyera recursos para su casa.

Esta fórmula es completamente válida, es acorde con el funcionamiento de la emisión de oferta monetaria de los bancos centrales, evita que se deprima la economía, mantiene el flujo económico y su riqueza, evita que se creen asimetrías, procura una participación y control absoluto de los gobernos de la situación – no dejando cesión de control alguno a sujetos o entidades privadas – y nos beneficia a todos. Es más, su efecto es expansivo en la calidad de vida y tranquilidad de la ciudadanía, de quienes emana la riqueza, los impuestos y el trabajo.

Además de procurarse medidas hacia una nueva normalidad, hacia una nueva forma de vida: con tiempo y calma, sin atropellos y sin desesperaciones; facilita un estado armonioso y feliz en las personas, necesario en un momento tan crucial como el que estamos atravesando.

Desde una situación como ésta, con un nuevo modelo económico que hace a los gobiernos y a su política monetaria verdaderos benefactores del pueblo (del que emana la riqueza); el flujo de la economía se hace expansivo y facilita la creación de nuevas fórmulas comerciales y empresas que provean nuevos trabajos y permitan autorregularse la economía hacia el pleno empleo.

Este modelo económico descansa en la igualdad de oportunidades, en un Estado y Unidad Económica verdaderamente benefectores de su pueblo, ¿acaso hay alguna necesidad en dejar en manos privadas los intereses de toda la población? Por supuesto que no; con todo, lo democrático sería que nos sondearan a todos con esta proposición y estas preguntas.

Es más, nuestra Declaración de Derechos Humanos, promovida por la ONU, procura acercarnos un camino hacia la paz, la igualdad y la preservación de la especie humana, así como de su calidad de vida y bienestar.

¿Haría falta ahora un gran cambio? Por supuesto que necesitamos un cambio pacífico y ordenado, en el que participemos todos y hagamos virar la economía y dobleguemos la balanza hacia el contento de todos.

Ahora, cuando consideramos un Estado benefactor, no estamos considerando ningún comunismo; se requiere de la participación de todos, de la empresa privada por igual, pero sin ceder el gobierno ni el más mínimo ápice de control sobre los intereses económicos y sociales; ya que los interese económicos y sociales son los de todos, no los de unos pocos.

Ésta es la verdadera soberanía de un pueblo, la verdadera democracia de un pueblo y el verdadero gobierno que vela por la grandeza, la riqueza y el crecimiento de sus gentes; amén de aquellos pueblos que cuentan con monarquías: ¿no es éste su deber como realeza?

Ésta es la verdadera igualdad, libertad y fraternidad que nos acerca hoy lo que, por aquellos años, fue un fiasco cuando volvemos página y revisamos aquello que nos contó a medias quien nos contó la historia; en este caso, de la Reina María Antonieta y de la intención agazapada por esa «igualdad, libertad y fraternidad y si no, la muerte».

Hoy puede ser el día de un nuevo concepto de Revolución Francesa, movido por ese espíritu de igualdad, libertad y fraternidad; aunque totalmente alejado de la muerte y el sacrificio. Ya han sido demasiados los sacrificios y muertes que ha padecido la humanidad entera a lo largo de la historia; todos ellos abanderados del deseo de conquista, de poder y de riquezas que, después de todo, ¿para qué sirven si no hay salud? ¿Acaso están para inferir amenazas a otros pueblos y estar castigándolos en ese deseo enfermizo de control y poder?, ¿dónde está ese amor y fraternidad que predican sus religiones y fes? No olvidemos jamás que todas ellas, todas, están por la «Regla de Oro», ¿cómo es que cuesta ver ésto?

Por igual, siendo ésta una entrada que abre paso a un nuevo marco ecónomico; importante se hace apreciar también que sus ideas permiten diseñar otro nuevo Orden Mundial, muy distinto a ese que acostumbramos advertir en videos, noticias, libros; se procurará acercar la redacción científica de su tesis desde: (a) el entendimiento histórico, (b) la observación de teorías, (c) la visión crítica de las vicisitudes aconómicas actuales, y (d) la proposición y diseño de nuevas fórmulas y maneras de hacer las cosas. Todo con ánimo de hacer ver en el plano económico, social y medioambiental, que el Gobierno puede ser un verdadero benefactor, dónde líderes y monarcas se sientan felices por un trabajo honesto y por la alegría que les causaría el contento de sus gentes. Es, como se puede apreciar, una Economía del Bienestar.

Desde luego que no es un modelo utópico, es un modelo muy aterrizado y, seguro, puede ser la inspiración para muchas políticas.

Y, bueno, si me decidía, o no, a expresar la intención de este trabajo como recurso abierto – siempre puede ser visto como una utopía, un sueño-, las palabras de Pepe Mujica me han terminado de dar la palmadita en el hombro.

Verónica, la hormiga atómica.

Finalmente, hablando de sobrenombres, cuando se ponen, lo suyo es que sean dignos, que transmitan alguna cualidad. Siendo un blog personal, quisiera compartir algo, pues eso: personal. Mis hermanos me pusieron de pequeña: Verónica, la hormiga atómica; tal vez porque, a pesar de ser muy tirillas por aquel entonces, tenía una labia para negociar las cosas: ¡increible! Mi madre siempre me ha dicho que tengo un piquito de oro y, mi padre; que ¡qué bien le das a la tarabita! Y, la verdad sea dicha, me encanta una lengua. Según hablas, así puedes conquistar cualquier materia; algo que he investigado bastante (otro día hablaremos de esta conexión para las heurísticas en matemáticas).

Con amor, a todos aquellos que seguís negocioonline.net y, de manera muy especial, a mi bebé, a mi Juan.

Verónica García-Melero

Aquí dejo una de las canciones que le canto mientras bailo con él.

Bibliografía:

Barreira, D. (2019). María Antonieta recupera la cabeza: cómo la «reina traidora» se ha convertido en un icono pop El Español. Recuperado el 11 de Abril de 2020 de: https://www.elespanol.com/cultura/historia/20191016/maria-antonieta-recupera-cabeza-reina-traidora-convertido/436957430_0.html

Castelot, A. (2000). María Antonietta – la vera storia di una regina incompresa (en italiano). Milán: Fabbri Editori.

National Geographic en Español (Ed.), (2020). 5 datos que seguro no sabías sobre María Antonieta. Cultura. Recuperado el 12 de Abril de 2020 de: https://www.ngenespanol.com/el-mundo/quien-fue-maria-antonieta-historia-revolucion-francesa/

Zweig, Stefan (1998). María Antonieta Reina Consorte de Luis XVI, Rey de Francia, 1755 – 1793 – Biografía. Ciudad de México: Porrúa.