Ciencia Infusa

Bienvenidos tod@s a CIENCIA INFUSA!

Esta nueva entrada, cuyo objeto es organizar la sección de divulgación científica, se circunscribe fundamentalmente en el área de las Ciencias Sociales, aunque también en el conocimiento que nos proporcionan aquellas otras relacionadas con la neurociencia. Estos aportes salpican nuestra realidad desde los hallazgos e indagaciones que se hacen del mundo en el que vivimos, así como de nosotros mismos en dicho mundo. En este sentido, la idea que nace para ordenar toda esta difusión de conocimiento no es otra sino la Alquimia, especialmente por concebirse como una primera «ciencia».

Considerada ésta, el fundamento que subyace en la misma es la «Transmutación», la transformación de lo negativo en positivo, la transmutación de una ciencia en otra para alcanzar una nueva solución, la transformación personal que nos puede proporcionar el conocimiento sobre algo que ignorabamos o sobre lo que nos habíamos formado una idea preconcebida, por ejemplo. Siguiendo esta línea, es importante subrayar lo mucho que puede llegar a transformar a una persona o entidad el conocimiento sobre alguna tendencia o innovación, en ocasiones se acaecen transformaciones radicales, especialmente en lo que a tecnología se refiere.

Piense ahora en nanotecnología y como puede transformar la vida de una persona. O en la Inteligencia Artificial, como puede alterar completamente una cadena de producción en industria, no solo los medios físicos comprometidos, sino los humanos fundamentalmente. Todos estos nuevos términos son nuestra actualidad y futuro inmediato, al igual que IoT, TAC, Big Data, Crowdfunding, FinTech… Como vemos, los cambios a los que nos vemos obligados por el avance implican el rediseño de trabajos, nuevos nichos de mercado y laborales, nuevas maneras de explorar y explotar el conocimiento humano, por ende. Aqui descansa un gran potencial de la Innovación y Tendencias en Ciencias Sociales, cómo renovarnos en la Industria 4.0., en nuestra ya eclosionada Cuarta Revolución Industrial.

Desde luego que el alcance de la Alquimia es mucho más profundo y extenso que aquello que nos acerca sus orígenes. Razón por la que se considera hacer una primera aproximación.

En este sentido, viene de la mano del despertar de la conciencia y una serie de técnicas mágico-míticas que surgieron con dicho despertar. Es por esto que el Kybalion nos proporciona esa reconocida frase: «Los labios de la sabiduría están sellados, salvo para los oídos del entendimiento». Éste es el sustrato que sirve de base para eregirla como ciencia hermética, para los más ortodoxos, simplemente conocimiento o arte.

Si por hermético nos referimos a «cerrado» o «sellado», el significado que «encierra» no es otro sino el de estar «despiertos» para comprender esas ciencias mágico-místicas. Con todo, si ese autodescubrimiento del ser lo conduce a lo que los alquimistas denominan «opus magna» (gran obra), desde la que alcanzar el despertar de la conciencia y con ello encontrar su «piedra filosofal», también ha sido un arte de los metales que ha llevado consigo el ocultamiento de este verdadero propósito en la Alquimia.

No obstante, desde el ocultamiento de este verdadero propósito es como surge esa ciencia de fórmulas químicas y hallazgos sobre nuestra naturaleza, que condujeron al Alquimista a posicionarse como una figura preeminente en la Edad Media. Reyes, nobles y, posteriormente, burguesía y comerciantes acaudalados, contaban en sus dominios con laboratorios e instrumentos en los que emplear sus técnicas estos alquimistas. Si bien su opos magna era la consecución del oro, desde la transmutación de metales, esto viene a ser esa piedra filosofal en el metal; bien en su quehacer dieron con infinidad de fórmulas químicas y tratamientos de metales y otros materiales desde los que emergieron toda una revolución gremial, comercial y, posteriormente, industrial.

Es curioso que hasta hoy esta Alquimia haya sido relegada a un plano ocultista, mágico o místico, cuando comporta la base sobre la que descansa el despegar de la industria y el comercio en sus grandes proporciones. Por ejemplo, la polvora, un hallazgo que ha conducido a naciones y sus generaciones en la conquista de riquezas y tierras y la imposición de su adoctrinamiento y sometimiento a otras naciones, más allá de la defensa que el armamento pueda proporcionarles. O, el curtido del cuero, otro gran hallazgo que ha transformado, no solo los enseres que le son propios, sino la vestimenta, complementos y calzado desde que eclosonió en la Edad Media.

ciencia infusaLa importancia de la Alquimia en la industria y el panorama mercantil es incuestionable y, para negocioonline.net, ha sido aquella primera conexión que la ha llamado a ir explorándola y descubriéndola. Hoy día son infinidad de símbolos los que se nos acercan. En este sentido, esa visión cosmogónica milenaria que nos brinda la codificación de información que comporta dicha simbología se ha transformado en toda una corriente especulativa. Webs, posts, videos, blogs…hay infinidad de producciones que promueven el conocimiento de estos símbolos, especialmente por sus vínculos culturales e históricos con otras culturas, lo que los transforma en portadores de todo un sincretismo de la simbología y significado que nos proporcionan.

Alcanzado este punto, consideramos muy interesante ir acercando a nuestros lectores y seguidores información científica con respecto a la Alquimia. Desde la que puedan, a su juicio, hacerse una idea mejor formada a aquella que tienen preconcebida. Y desde la que descubran qué es todo aquello que nos proporciona la misma, no solo en el campo espiritual, sino también en la química, farmacia, medicina, industria, psicología, filosofía, historia, antropología, sociología, hermeneútica…y todo aquello que alcance. Esto vendría a configurarse como un pequeño subepígrafe de la sección: «Decodificando la Alquimia», como próximamente se encontrará en su programación.

Volviendo a la Alquimia, es muy curioso que una ciencia que contraviene la doctrina católica de su momento, halla sido explorada extensiblemente por figuras eclesiásticas, algo que iremos compartiendo en el blog, igualmente. Con todo, bien es una ciencia compartida entre estas personas de vida recogida y austera, como es el caso de los monjes taoístas, no solo de los de fe cristiana. Para no ir más lejos, la polvora nació en el laboratorio de algún monje taoísta chino, allá por el siglo IX d.C., habiéndo sido, su primer uso, medicinal.

Finalmente, por infuso se considera aquel conocimiento que es alcanzado por obra de Dios, por mediación divina. ¿Habéis escuchado alguna vez eso de aprobar un examen por ciencia infusa, cuando no se tiene ni idea o prácticamente no se ha podido hacer gran cosa? Bien, ésta es una conocida expresión como véis. Dado el vínculo que la une a la Alquimia, concebiendo a ésta como una primera «ciencia» de calado industrial desde su ejercicio explícito, parece un nombre muy interesante con el que aunar esa primera intención de la misma con la de esta sección: divulgar conocimiento y ciencia.

Ahora, si preguntamos: ¿cómo te has enterado de eso?, y  nos contestan: por Ciencia Infusa.. Tal vez alcancemos con el tiempo a «transmutar» la conocida expresión y sea este blog lo que se nos venga a la mente. Requeriría de mucho trabajo, posiblemente de ir generando subepígrafes, de multiplicarse las entradas por áreas…pero ¿por qué no?

Siempre es posible acercar réplicas de otras noticias y trabajos, expresando sus fuentes, retroalimentándonos de ellas, además de proporcionar artículos propios al respecto. Parece una opción muy acertada, ágil y con la que multiplicar el conocimiento que podamos ofrecer. Con todo, se intentará la redacción de la síntesis de información en gran medida, ya que el procesamiento de la información que se comparte es la dinámica del blog: personal.

Esperando que resulte un rincón de internet de interés, os dejo un abrazo y besotes a tod@s los lectores y seguidores de esta «Ciencia Infusa» del «Ojo».

Atentamente,

Verónica García-Melero

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