Categoría: Taoísmo

Loto VI. El loto de Lao-Ming: el Sahasrara.

Sé como el Sol y con tu interior calentarás la Tierra.

Maestro Po a Pequeño Saltamontes (Serie Kung Fu)
 Ming: 

Esto que veis aquí
es, para el intercambio, medida;
con el estanque es que se ve
la fuerza milagrosa de la Vida.

El Sahasrara es (05)
el loto más extraño,
es el loto más sutil,
es..como el final del Tao.
Es el Tao en su final,
mas, a la vez, un inicio; (10)
es, para el renacer en si
y, así, conocer lo divino.

Poderes ocultos se hayan en él,
es, lo que al shiddi, le es logro;
le es perfección al poder, (15)
es hacer el deseo solo.
Éste es el éxito en si,
así es que comienza todo,
con aquel que percibe un sonido
y su nota, séptima, es de todo. (20)
Su música que está en si,
en su chakra, le es corona,
primario no es este radiar,
transcendencia es a la persona.

¿Cómo, esto, decir? (25)
Ven aquí, y te lo cuento,
si te cuento, ¿qué pasará?
¿Atención pondrás al silencio?

El sonido de quien percibe algo
está guardo en su mantra, (30)
y, si al distinguir, no logro oír,
es el principio de la nada.

Nada y todo empiezan aquí,
así empieza la mañana,
empieza porque tiene fin, (35)
Omega alcanza a la mañana.


Maestra Sheng:

Aum, es que oigo aquí,
aquí la O se vuelve entrada,
puertas del Ein Sof Or,
corona de Kéter la guarda. (40)

Y, así, también veo el fin,
también veo la mañana,
vasija que recibe la luz,
amor y unión en la palabra.

Curioso es este OM, (45)
su mantra védico concreto;
aquel que ayuda a limpiar,
es el mismo que llena de afecto.

Mucha sincronicidad veo
en aquello que lleva el canto, (50)
con la luz y la vasija de Dios,
la Mem, que es trece, lleva ese pacto.


Ming:

Sí es cierto que coinciden
el hebreo y el sánscrito
en la luz pura y la frecuencia (55)
de pronunciar este canto.


Maestra Sheng:

Hasta la palabra Amén comprende,
Alef-Mem-Nun en hebreo
el significado del Om está
en agradecer lo que no veo. (60)


Juan:

¡Qué interesante es ésto!
Háblanos un poco más,
¿qué es el loto Sahasrara,
por qué y para qué está?

Porque, comprender...he comprendido (65)
que es el loto de la transcendencia,
es el loto sutil de entre todos,
es la verdadera esencia.

Es el renacer de la persona,
es volver a nacer en lo que somos, (70)
es abrir nuestra visión,
la comprensión y la unidad con el Todo.

Es el loto particular,
es el loto del Camino,
es el loto que se alcanza en el Te; (75)
el ojo, al cruce, es su destino.

Así, como saber,
poco es que conozco de esto,
háblanos de sus raices,
de las palabras, de lo que huelo. (80)


Ming:

Como importante, lo es mucho,
mas, su importancia está en el primero,
Avalokiteshvara abrás de abrir,
esto habrás de hacer primero.

¿Cómo podrías tu subir (85)
las escaleras que suben al tejado
si quitas los peldaños todos?
¿Alcanzarás el último de un salto?

Difícil se ve ésto,
aunque nadie negará que sea posible,
un sufrimiento inmenso padecerás (90)
y el Cielo, en tu virtud, te asiste.

Cuando procuramos avanzar
caminando por la vida,
la vida empieza de verdad
cuando el amor nos mira. (95)

Y nos mira si de verdad
es que nosotros la miramos,
y mirarla es recibir,
y dar aquello de nuestras manos.

En el desapego es que está (100)
la verdadera misericordia,
la inocencia del amor sincero,
de la compasión y la concordia.

Por igual, lo es del amor
que nace en este jardín: (105)
afecto envuelto de atracción
y de inocencia pueril.

Así, la pasión empieza
como una guerra con el desapego,
la atracción que te hace sentir (110)
te hace sentir el deseo.

En este aprendizaje verás
que el amor es solo una cosa
cuando sin cuerdas atas a tí
el amor que nace en misericordia. (115)

Tu pasión es que se puede sentir,
se puede sentir solo una cosa:
el desapego ha hecho de tí
deshacerte del ego y de tu soga.

Libre el amor ves, (120)
sin embargo, tienes garantía
de la fidelidad que vive en él;
aunque no lo escuches, suena cada día.

Este verdadero empezar
te adentra, entonces, en tu Camino, (125)
te hace comprender, igual,
que en tu conducta está tu destino.


Sam:

¡Qué interesante es ésto!
¡Cómo me gusta saber
de metafísicas vetustas (130)
equiparables en saber!

Podría parecer extraño,
apenas conozco yo la Cábala,
mas, veo en esta conducta
ser honesto con tu palabra. (135)


Ming:

Por supuesto que la honestidad
es principio de la virtud,
con dos caras no se camina
por la senda de la rectitud.

Muy bonito es apreciar (140)
que en todo este conocimiento,
se puede transcender la cultura,
la religión y todo el cuerpo.

Pues, lo importante está
en reconducir tu talento, (145)
transciende lo superfial
así, alcanzarás su Aliento.

Pero, bueno, a lo que iba,
¡qué no se me olvide la raiz!
Al igual que un árbol, (150)
que nace desde aquí,
después, desde las ramas
- y sabiéndolas asir -,
es que se logra subir y bajar
por el Camino sin fin. (155)

¿Qué podría ser ésto?
Avanzar con conocimiento:
lo primero del principio,
es la Omega del comienzo.

Todo reside aquí, (160)
todo reside en tu conducta,
en tu energía vital vivir,
en conocer lo que te asusta.

Así es que se presenta
una sabiduría abundante: (165)
fruto es de tus manos y
de cada una de sus falanges.

Es la sabiduría un río
que surca la tierra en su curso,
las curvas de su camino (170)
son, de tus huellas, dibujo.


Maestra Sheng:

Aquí hay una gran enseñanza
importante para todos,
las huellas de tu camino
están en tu caminar, solo. (175)

Es como caminar por la playa
hundiendo tus pies en la arena,
con cada ola que pasa,
se desvanece la huella entera.

Así, cada uno, es que tiene un Tao, (180)
un camino diferente,
mas, diferente no es su Tao;
que el avanzar para todos
en el Tao hacia el Cielo
comprende el mismo sentido, (185)
alcanzar su Te cuando lo encuentro.


Ming:

Así es, Sheng querida,
¿cómo de otra forma iba a ser?,
el Te está en un sentido,
el sentido de la virtud es. (190)
Y virtuosa es la persona
que alcanza la sabiduría
de comprender como se avanza
feliz y en paz en la vida.

Así, la virtud indiscriminada (195)
empieza en la misericordia:
en dar lo mejor de tí,
cualquiera que sea la persona.

No juzgas, esto aprendes;
y aprendes, por igual, (200)
a devolver tu otra mejilla:
esto reside en tu paz.

Cuando la mente es serena
se para y reflexiona,
cuestiona el porqué de todo, (205)
porqué habrá sido tal cosa.

Entonces, en su pensar
es que alcanza una cosa,
una cosa trae a otra;
aceptarlo: tu primera cosa. (210)

Cada cosa trae una enseñanza,
eso, del Te, es la cosa;
cuando comprendas que es esto
habras alcanzado su cosa.

Pues la cosa del Te es muy simple (215)
y empieza en tu conducta,
regular tu conducta tiene
hacerte, con el ritmo, una.

No obstante, como os decía,
al Avalokiteshavara está (220)
al inicio de tu Camino,
¿cuál será tu final?

Será una transformación grande,
que abundancia te traerá,
te llenará de energía y fuerza, (225)
de gloria y vitalidad.

Así, el resplandor,
aquello que nos hace brillantes,
empieza en el entidimiento a las cosas;
así es a cada instante. (230)

Cuando avanzas hay una lección
que puede ser vista en los chakras,
centros energéticos son,
los mismos Sefirot en Cábala.


Juan:

Y, ¿no es idolatría (235)
esto de mezclar
símbolos y conocimientos
de folklore universal?

Todavía estoy inquieto por la raiz de la palabra,
que la palabra es mucha, esí es que crece la palabra. (240)

Mas, su raíz es su esencia y, con ésta, al pensar
es que se tira de un hilo que te hace avanzar
en el siginificado de las cosas, en el porqué están;
todo ésto está en la palabra si la sabemos mirar.

Ming:

Esa primera pregunta que haces (245)
es común a muchas gentes,
especialmente Occidentales,
que a su Dios tienen en mente.

Yo no niego su existencia,
tampoco es que la afirme, (250)
solo veo lo que es primero:
lo Todopoderoso existe.

Importante no es la creencia
de si tiene o no nombre,
aquello a lo que ponemos nombre, (255)
nace de lo que no tiene nombre.

De esta manera sencilla
es que no se puede delimitar
el Tao constante de Todo,
en la inmanencia es que está. (260)

Mas, este Dios omnipresente,
este Dios todopoderoso,
es la fuente vital primera,
es la energía del cosmos,
es la Fuerza Superior, (265)
es por la que está todo,
es anterior a ésto
así es la razón de Todo.

Este Ser infinito,
es un ser Eterno, (270)
está antes de la materia,
del movimiento y del tiempo.

Así, es eterno y, limites, no tiene;
no tiene fronteras que lo delimite,
fuera del tiempo está y está siempre. (275)

Esta Fuerza Superior, es en su ser esta Fuerza,
nace y vive en su interior, y muere y renace la Fuerza.
Así, es una Fuerza Superior, nada hay que la transcienda,
este ser desde el interior es lo que es la inmanencia.

Entonces, ¿no es igual? (280)
¿acaso no es la misma Fuerza?
¿no es quien no llena de esplendor,
de alegría, de vida o tristeza?

Porque cuando suceden acontecimientos
todos es que suceden en la vida, (285)
¡porqué me haces ésto Dios!
¡Ah!, no es esto, Dios es que lo permitía...

Estas son algunas frases
que logran explicar,
el porqué de las causa y efectos, (290)
enseñanzas traeran:
Dios aprieta pero no ahoga,
y con cada uno de sus apretones
es que verdaderamente avanzas
si comprendes las situaciones. (295)

Sigo viendo la misma Cosa,
sigo viendo el mismo ser,
habría que seguir tejiendo tiempo
para poder, así, comprender
que el nombre del Uno, (300)
el nombre del Todo, de Dios,
es el Yo soy lo que yo soy,
lo que fui, lo que seré, es Dios.

Entonces, si son la misma cosa,
y al definirlo, las mismas palabras usamos; (305)
¿cómo iba a ser idolatría
amar a la misma cosa que amamos?

Entonces, rápidamente
me hablarás de falsos dioses,
me hablarás de politeismo, (310)
ateísmo, credo, mito y, entonces,
lo importante de todo esto
en su momento está;
y el momento lleva cuatro cosas:
tiempo, cultura, tierra y sociedad. (315)

Estas cuatro cosas condicionan
la forma y ser de la deidad,
pero lo que transciende a todas
es buscar el origen universal.

¿Cuál es nuestro origen? (320)
¿qué es, que será?
¿por qué para todos la luz es primero,
por qué en la luz está la verdad?
¿por qué el Sol es importante,
y el reflejo de la Luna, igual? (325)
¿por qué en el cristianismo Jesucristo
es la estrella que por la mañana está?
¿por qué es que el cristianismo tiene
..tiene esa peculiaridad solar?
¿Acaso no es de tradición judía (330)
encender siete luces en la Menorá?
  Sam:

Me resulta fascinante
este tema para conversar,
aunque, bien complejo se hace
poco a poco se ha de tratar. (335)

Hablar a la ligera
de estas apreciaciones,
requiere atar nudos,
trazar arcos y proporciones.

Que el arco nos lo da la órbita, (340)
y la proporción, la cronología;
el nudo nos ata las cosas que
la cuerda, a la laguna, perdería.

Y lagunas de conocimiento
aquí parecen perderse, (345)
pero que parezcan hacerlo
no es serlo, es diferente.


Maestra Sheng:

Tienes razón, Sam,
y ahora que estoy pensando...
tiempo habrá en el almuerzo (350)
para hablar de esto un rato.

Ya tenemos reflexiones
para ponernos a indagar,
para hacer ver alguna cosa;
doce ojos que ven más. (355)


Juan:

No quiero que se te olvide,
aún estoy con la raíz,
¿cuál es el significado
de Sahasrara, Ming?


Ming:

El loto de la corona (360)
violaceo es que parece,
pero empieza en la luz primera
así es que éste aparece.

Aunque el representar
parerece violáceo, (365)
es en la luz lo imperceptible...
ultravioleta es el rayo.

Así está en la descomposición,
en su último grado,
comprende, así, al violeta, (370)
también comprende al blanco.

De esta manera es
el más sutil de los rayos,
cincuenta pétalos
en veinte capas, (375)
así se halla su estado.

Es representativo de los canales,
aquí habría ciento ocho;
son los mil pétalos entonces,
mil pétalos es todo. (380)

Es tres veces la perfección,
es alcanzar la maestría
en cada una de las tres...
dimensiones que, aquí, habría.

El producto de las tres (385)
es por ellas multiplicarlas,
la perfección que se halla en diez,
es el diez que la Tierra haya.

Así, cada dimensión
en la que avanza la persona, (390)
se interrelaciona en cada instante
y se elava hacia la corona.

Así, se crece en ideales
mientras haya voluntad;
las dos son necesarias (395)
para, en la intuición, lograr.

De esta manera, por igual,
es lo que al principio decía,
es la fuerza milagrosa
del intercambio de la vida. (400)

Esto es Maia aquí,
esto es Maya, ¿María?,
esto es la tela a los pies
que lleva la Sacerdotisa.

En fin, lleva amor maternal (405)
el volcarte en la voluntad,
hacer crecer tus principios,
así, tus ideales, lograr.

Y, entre avanzas y avanzas
por todo este camino, (410)
refinas todos los chakras;
y a tu piedra le das pulido.

Esto, daría, entonces,
hasta para ponernos a hablar,
de la Tabla Esmeralda, (415)
del hermetismo Occidental.

Mas, que no se me olvide, Ai,
que no se me vaya a olvidar,
veinte por cincuenta es mil
y en mil es que está (420)
la raiz de la palabra
en los mil pétalos está.

Sahasrara se descompone
en Sahasra, que es mil,
ara, significa radios (425)
que al unirlos se queda así:
Sahasrara es, entonces,
la rueda de los rayos, mil,
de los radios que en ella convergen,
de abrirte en su centro y Vivir. (430)

Fácil es ver, entonces,
que guarda mucha similitud
con los Sefirot del Árbol de la Vida
y, por igual, con la emanación.

Un conocimiento explica unos centros, (435)
al igual es que lo hace la Cábala,
conocimiento astrológico comprende,
comprende el Universo esta enseñanza.

Aquí sí que hay para desempolvar
la bondad de la astrología, (440)
con el tiempo, con ocultar...
le ha hecho mucho mal, la perfidia.


Maestra Sheng:

Sí que va a ser interesante
la conversación de nuestro almuerzo,
aqui vienen Dishi y Hao, (445)
hablaremos para un nuevo comienzo.


Hao:

¡Fijaos!, ¿qué traigo aquí?
¡La mejor de las cervezas!
¿No es la espuma que veis aquí
como el Sahasrara que hay en la mesa? (450) (8671)

Verónica García-Melero
Loto VI. El loto de Lao-Ming: el Sahasrara.

El Anillo de Fuego.

La posesión de cualquier cosa empieza en la mente.

Bruce Lee
Narrador: 

Estaban enamorados,
la Luna y el Sol,
estaban reconociendo
toda su pasión;
se amaban en la ausencia, (05)
también en la lejanía,
se amaban con locura;
mas, no se veían.


Este amor sincero,
que, de su inocencia, nació, (10)
los acercó a conocerse
y a transformarse los dos.
Los llenó de alegría
y también de contento;
mas, no podían verse, (15)
éste era su anhelo.


El Sol:


Yo soy de muchas palabras,
resuelto, decidido...aunque protector;
fuerte, también enérgico,
para cualquier cosa, todo un campeón. (20)


Mas, tú con tu resistencia
con tu magnetismo y toda tu atracción,
con esa sensibilidad al moverte
que con tu energía...eres absorción;
has hecho que atenue mis ansias, (25)
que refrene mi nervio, mi consternación.


Este sosiego que me das, Luna,
me ha hecho ser más resistente,
ha hecho ganar en mí,
la perseveración, como suerte. (30)


Siendo ahora más paciente
y más comedido...

Como no te veo, porque tu te alejas
cuando estoy encendido..
no puedo evitar mis ansias (35)
y decirte, amor, todo lo que digo.



La Luna:


Esto que ves en mí,
por igual lo has hecho crecer,
has transformado mi persona
me has hecho renacer. (40)


Me has llenado de energía,
me has llenado de ilusión,
me siento como una niña,
me siento llena de acción.


Has hecho que mi apatía (45)
se vuelva toda emoción,
mi sensibilidad se ha transformado
en empuje, fuerza y pasión.


Antes era contenida,
contigo soy expansión; (50)
tu hablar, me llena de vida,
ahora soy: seducción.




El Sol:


Pues sí que me seduces, reina,
me ha enamorado tu seducción,
tu piel pálida y serena, (55)
tu voz dulce y tu persuasión.


Haces que me sienta distinto,
contigo me siento mejor;
no solo conmigo mismo,
sino con todo mi alrededor. (60)


Me encanta, de tí, el misterio,
tu integridad ytu visión.
Y, ¡cómo no!, la pureza
del misterio de tu compasión.




La Luna:


¡Ay, mi Sol!, ¡eres increible!, (65)
que persuasión la de tu voz,
sí que veo tu luz de mi reflejo
reflejada en tu interior.


Pero..he de confesarte,
que también has cambiado mi ser, (70)
ahora..me gusta ansiarte,
así es que te anhela mi ser.


Me has llenado de dicha, toda,
y la generosidad que hay en tí
me culmina con misericordia, (75)
belleza has inspirado en mi vivir.


Pero, como no te tengo, Sol de mi vida,
siempre salgo en la oscuridad,
he ganado en perspicacia
y con Dios es que quiero hablar. (80)


Dios:

Pues no te tardes, Reina mía
que soy todo oídos, vida.

¿Cómo es que quieres hablar?
Te había gestado poco parlanchina,
serena, tímida y pasividad. (85)


Pero, como dices que estás dispuesta
a, conmigo, Reina, algo tratar...
Dime, ¿qué quieres en esta mesa
que cambie, quite o ponga en otro lugar?


La Luna:


Me siento muy sola, ¡Dios mío! (90)
me duele mi respirar,
amo al Sol con locura
...ni vergüenza me da esto hablar.


¿Cómo nos has hecho de esta manera?
¿por qué no lo puedo ver? (95)
¿salgo cuando él se acuesta?
¿oscuridad, para mí, por qué?


Yo quiero más que su reflejo,
yo quiero quererlo encontrar,
yo quiero que nos amemos, (100)
¡ni vergüenza me da esto hablar!




Dios:


¡Sí que te has hecho persuasiva!
¡Menuda es tu seducción!
Y yo que me esperaba el trato
hablando, regateando al Sol. (105)


Pues, os concedo un gran regalo,
el más bello de los encuentros os doy,
será furtivo, pero intenso,
y será para siempre el amor.


Tened esta alianza, (110)
un anillo de fuego es,
que dibujareis en el cielo juntos,
¡que en vuestro camino os encontreis!


Y, hoy que te has empeñado...
de los hombres, os abro la puerta; (115)
os cambio de dimensión, mis cielos,
y para siempre os la dejo abierta.


Hallad lo que os revelo
en este nuevo pacto dador,
que vuestra luz se una por siempre (120)
y que siempre reine el amor.



Verónica García-Melero

Nota.

Celebrando hoy, día 21 de Junio, que coincide un eclipse de Sol con el Solsticio de Verano. Un momento espectacular en nuestro Cielo y espacio-tiempo. Se alcanzará a verlo en la Tierra alrededor de las 5:45 pm.

Curiosidad: La puerta de los hombres: nombre simbólico con el que los griegos antiguos denominaban al Solsticio de Verano.
El Libro de los Cuentos: El Anillo de Fuego

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: las Columnas del Templo.

Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.

Proverbios 31:31 RVR 1960

Sam:

Antes de seguir con la Pesaj,
dejemos una cosa clara,
mucho llaman mi atención
las columnas de la entrada.

Mucho hemos dicho de ellas,
eso no hay quien lo niegue,
mas, que no quede en el tintero
lo que el dieciocho tiene.

Si no, busquemos significado
en los metros de esos codos:
ocho coma diez a las columnas
que, en longitud, es su todo.

¿Hay alguna razón por la que,
a cosas, pongan nombre?
¿Esto es por casualidad
o alguna verdad se esconde?


Juan:

Ahora que preguntas ésto
es que me acuerdo de Jehovanisí,
el nombre con que Moisés
a su altar llamó, y no porque así.

Que Jehovanisí significa
mucho para este espacio:
vestiduras sagradas de Dios
ese es el significado.



Maestra Sheng:


Ahora que mencionais ésto,
decidme, ¿qué os parece este nombre,
Acacia es que me llamo ahora,
Acacia, ahora, es mi nombre?

¿Creéis que es una estupidez
de esas que usan en clave,
o hay mucho para transcender
cuando de este hablar se sabe?




Juan:


Si me hablas de Acacia...
¡en qué podría pensar!
Ya me dijo que en su embarazo,
cuando esperaba ser mamá,
le dió por ver esta novela...
Acacias treinta y nueve, ¿verdad?



Maestra Sheng:

Umm..justo es mencionarlo
y con ésto de la permutación,
de hacer girar los sentidos,
de hacer girar la intención;
es un noveinta y trés que se lee,
mucho encierra su valor.

Un valor que, para escuelas,
voluntad y amor es,
mas, lo utilizan con mano izquierda
y nada me gusta su quehacer.

Que con poco que lee una,
fácil puede apreciar
que doblegar la intención de otro,
porque sí, a tu voluntad,
de amor a Dios no lleva nada,
por los frutos los conocerás.

Pero, ahora a lo que vamos,
como me has dicho, Juan;
Acacias es esa novela,
que poco tardé yo en tragar.
Que la tensión por los suelos,
y el calor del verano...
recuerdo que me dejaron floja,
capítulos vi muchos...y a diario.

Con todo, ¿qué os parece
decir: mi nombre es Acacia?
¿Qué creéis que es esto
si de la Papisa se trata?


Sam:

No podría ser otra Acacia
que la Sacerdotisa del Templo,
la puerta de la vida abre,
es como un Árbol al cielo.

Puesto que la acacia es un árbol
sagrado en el Egipto, creo,
¿cómo no pensar en la Sibila?
Bet es su letra en hebreo.

De Egipto, no es que sepa mucho
mas, al Árbol, la Acacia es
el Árbol de Osiris y Isis,
árbol de cobijo a dios fue
Es un árbol que por algo está,
así, con esta nota diferente
¿qué hallar en su divinidad?
Es el árbol de la vida y muerte.

Se presenta con una doble intención,
como lo son las columnas a la entrada,
¿vida y muerte es lo que son?
Al menos, así es en la Acacia.


Juan:

Lo que dices se puede ver
cuando hablamos de simbología,
la Sacerdotisa del Templo está
en morir en tu cambio...y renacer en Vida.

Así, en las columnas está,
está intención sagrada
ocho con diez metros que están
por pesar la Vida que hablan.

Ocho es a Chet,
lo que diez es a Yod,
si unimos ambas, entonces,
Jai, la Vida, gestó.

Así, en todo este caminar
que lleva el mirar adentro
se alcanza en la longitud que está
el dieciocho que también cuento.

Y no es que se cuente al sumar
la Chet y la Yod que la Vida llevan,
también es que en metros está
el mismo valor que la Vida pesa.

¡Anda que no está chulo
esto de observar apreciaciones!
Parece una tontería a priori
y luego se vuelven contestaciones.

Y si dieciocho es que lo vemos,
por igual, en la luna a sus pies,
con la luna también vemos
la astrología de esta mujer.

Mas, con Bet también vemos
el agua de la creación,
el conocimiento primero,
el saber, su manifestación.

¿Qué es el dieciocho que vemos
en Jai, en la vida que vela,
tiene sentido aquí el Sar,
el ciclo que la Luna lleva?

Porque dieciocho son los años
en los que vuelven la Luna y la Tierra
a encontrarse en su posición,
así, sus órbitas nos lo revelan.

Que, otra gran curiosidad
que acabamos de ver ahora
es que el agua en la tierra está,
aquí, entonces, es su forma.

Así, ¿podría esto ser
una sincronización de lo que hablamos,
que en el pecho de esta mujer
está lo mismo que hay en sus manos?
«Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos» – Proverbios 31:31, RVR 1960 –
 
Sam:

En fin, que si cogemos los números
y nos ponemos a hacer apreciaciones,
la más simple que veo yo
es la de hablar en números vórtices.

El dieciocho es simétrico,
mas, no solo en su representar,
de arriba a abajo se traza
este número, por igual.

Tiene la curiosidad de que
su descomposición es un nueve:
el doble de la suma vorticial,
dieciocho, también, contiene.

Mas, un espejo se hace entonces
cuando el producto con su número hayamos,
lo que hemos encontrado ahora
en su potencia, al elevarlo,
es el número ochenta y uno,
con la coma, los metros que hablamos.



Maestra Sheng:

Ahora que hacéis cálculos
me he acordado del Camino Óctuple,
ocho son los radios que convergen
en el centro, la Unidad, su nombre.

Este camino del centro
que representa la eternidad,
el principio y final del camino,
el Tao del Cielo, el Te de acá;
se consigue, como en tu arcano,
en la Sibila inmortal.

Que la inmortalidad no es otra cosa
que la misma que está en la Acacia,
despertar del aturdimiento lleva
conocer la Verdad, de Dios, su Gracia.

Y, en Oriente, este camino,
como sabéis, se hace andando,
siendo virtuoso en tu hacer,
bondad inmerecida en elevado grado.

Así, en el Tao, en su evolución, ¿qué es lo que vemos?
Un modelo de conducta para la humanidad y el desapego.
La totalidad universal, la máxima plenitud vemos,
ser inteligentes con los seres, con la naturaleza, con lo que hacemos.

Profundizar en su filosofía, ahora no lo haremos,
mas, la codicia y la ambición, son aquello que deshacemos.

Y, ¡qué bien es que ata
el que no necesita cuerdas!
Nadie puede desatar
lo que, éste, bien aprieta.

Así, al amor, el Tao, en su esencia
es libertad en el ser,
amar de verdad, sin correspondencia.

Cuando esto logramos,
cerca estamos de la iluminación,
hemos logrado tal grado
que el apego mudó.

Muta el aferramiento
por el entendimiento, en las cosas;
y mucho hay para Te
cuando la misericordia logras.

Este sentimiento sincero
que nace del alma
es el amor de la Sibila
que en la puerta ella guarda.

Pues, la Vida es el Camino,
y el Camino es la Fe,
la Fe, lleva tenerte:
la misericordia y tu Te.

En fin, que el Camino no es
sino una introspección,
sabiduría de la vida
que encuentra el amor.

Más avanzas, más conoces
que en no apegarte a nada
lo que está es tu mejor dote.

Porque cuando nada ansías
la naturaleza propone
el mayor de los regalos
y tu mesa dispone.

Así, es atar, cuando de verás se sabe,
no necesitaste cuerdas,
y deshacerse, el nudo, no sabe.

Siempre caminará eterno
el nudo de esta unión,
nace de la misericordia
y vive en el corazón.


Así es mirarte adentro
para cualquiera de tus cosas;
si logras conocerte de verás,
vencerás cualquier cosa.
Pues, tu mente hallara quietud,
una paz desmesurada,
se conoce y acepta su inquietud
y su inquietud se vuelve almohada.

Ésta es la vacuidad
que hallamos en todas las cosas,
sería, a cada oruga, ser;
volar su verdadera mariposa.

Y cuando se vuela,
se siente el aire,
se siente, del soplo,
su voluntad;
aquello que pone en tu camino,
será, del Padre, tu felicidad.

Verás que en la libertad del ser
está la mayor atadura,
pues en dejar ser y no imponer
es que está la hermosura.

Y como hermoso es ésto,
nada, al Te, es equiparable,
¡claro que compartirlo a medias,
como sabrás, es mejor que sabe!
«Aquel que sabe atar no necesita cuerdas y sin embargo, nadie puede desatar lo que él ha unido» – Lao-Tsé – .
  Sam:


Acabo de acordarme de aquello que dijo Jung,
el alumno que fue de Freud, y mucho en Oriente halló;
en su búsqueda de conocimientos, de rayar con lo arcano,
en su encuentro encontró material de éste..."estereotipado".

Mas, como dice este término, mejor no lo usemos,
no es atajo a las representaciones que en el ser todos hacemos.
Que los arquetipos, todos, son de ayer, hoy y mañana,
si aceptas lo que te somete, transformarás en alegría tus ramas.



Juan:

Oye, no os pongáis demasiado filosóficas...
que estabamos en el Camino Óctuple
y ya está volando la mariposa.

Antes de iros por las ramas,
mejor lleguemos a la raíz,
¿qué es 10 y 8, entonces,
al mundo Oriental, en sí?



Mestra Sheng:

Diez y ocho, si los sumamos,
hemos visto ya lo que es,
dieciocho es, a la Sibila,
la Luna a los pies.

Y, siendo la Luna
a la mujer, su vientre,
es la vasija del agua,
conocimiento deviene.

El Ciclo Sar, hemos visto,
y aquí viene una conexión,
si los números los unimos,
mas no en adición,
lo que encontramos es otra cosa:
ciento ocho es que son.

Este número empieza
con la Luna, como verás,
ciento ocho son los pasos
que desde ésta, tu darás,
para alcanzar al Sol andando,
y en cada huella los hallarás.

Cada uno de estos pasos,
son, en el Budismo, culminación,
fuerza y benevolencia de la Verdad,
aquella que ocultarse, no,
no puede hacer ésta,
como tampoco la Luna y el Sol.

Estos ciento ocho pasos
son, de Buda, su caminar,
su transito por la Tierra,
su número, en veces, reencarnar.

Son, entonces, los Budas que se esperan,
llamémoslos en cualquiera de las tres maneras.

Ciento ocho son los pasos de la ascensión,
aquellos mismos que en peldaños, a su escaleras, son.
Son las cuentas del rosario, el que usan en canción:
en sus mantras, en sus cantos y también en oración.

Así, todo se salpica
de éste número sagrado,
desde el número de cuentas
hasta el número de peldaños.

Templos importantes
se disponen en el mismo número,
la lóngitud del Río Ganges,
es, de sus grados, producto.

Que su longitud y latitud
están por alguna cosa,
delimitar con exactitud
la divinidad por sí sola.

Mas, si ésto parece poco
y resulta un tanto coincidente,
lo importante de los peldaños,
lo que en el rosario siempre se cuente,
no es otra cosa que los canales
que en el chakra corazón convergen.

Ciento ocho son las energías
que se canalizan hacia el corazón,
ciento ocho son los pasos,
las bendiciones de la Creación.

Así, es que se nutre,
por igual, está cultura,
de eliminar el número cero
cuando vorticial es su cintura.

De esta manera hallamos
en la primera adición
el número dieciocho
y, por igual, es ascensión.

Importante son los pasos,
las pruebas que ha de pasar el Monje,
dieciocho son éstas
y en superarlas está su dote.

Así, aquel Monje Saholín
que ha superado estas pruebas
puede, del folklore Oriental,
escribir y dejar su huella.

 

Sam:

Mucho es que transciende,
en verdad, este número:
la mayoría de edad,
el servicio militar y sumo...

La repetición del eclipse,
las cosas que Odín sabía,
alianzas secretas, también,
y ciertos ritos en masonería.

También son las rosas
que lleva la Virgen María,
de las dieciocho, lleva en los pies,
dos rosas, el alma mía.

Son los años para casarse,
en el Talmud, como se decía;
licencia para conducir son,
son los dieciocho monos que decía.

Y, volviendo a los Monjes Shaolín,
con los dieciocho monos por pruebas,
la disposición, diferente es,
mas, el tres, seis y nueve se aprueba.

Que ya que nos hemos puesto
a hablar del Oriente,
tres, seis y nueve son,
para el Taijitu, la lente.

Lente del Universo es,
y de todo lo que transforma,
el Tao del Cielo es del Cielo
y en la Tierra adquiere su forma.

Misterioso es en física,
con Tesla nos viene dicho,
energía, vibración, y luz,...
¿podría ser hasta el sonido?

Conocer los misterios del tres,
son conocer los del seis y el nueve,
todo por ellos transitará
de manera neutral, asi se mueve.


Vacuidad que nace
en el desapego,
lleva este ritmo
el alejarse del ego.


Es el movimiento perfecto,
matemática sagrada es su horma,
coge dos dimensiones, entonces,
y una espiral es que se forma.

Así es la ascensión
en el Espíritu de la persona,
cada paso que das arriba,
más te elevea y evoluciona.

Te hace girar por igual,
te hace poner grandes pruebas,
en tu verdadero entendimiento
está la sabiduría entera.

Abre la puerta en el uno
y quédate en su dos,
así, habrás alcanzado
la grandeza que vive en Dios.

Y, si ahora me pongo hebrea,
y la puerta, Dalet, es cuatro,
de ponerme en el uno,
catorce veo en trazado.

De pasar ahora al dos,
es que veo, entre otras cosas,
en trazado cuarenta y dos,
¿no es toda la casa, toda?

¿Sería entonces verdad
que se cumple en profecía
que a su Casa es que vendrá,
a la Colmena de la Vida,
la Vida misma del Verbo?,
¿en David vive la Vida?

¡Qué el Señor establezca
el trono de David
y su trono para siempre,
ésto es Jaquin;
y entonces en la fortaleza
- lo que es Boaz aquí -,
del Señor, la fortaleza,
se regocijará el rey, así!

 

Sam:

¡Qué fascinante es
todo esto que se cuenta
en número árabe, entonces,
y en hebreo se pesa!

Claro me ha quedado
que muy diferente es
una filosofía para la vida
y creer en tu Dios y fe.

Que vivir para la armonía
y para el desarrollo del ser,
es la evolución que se espera
al caminar hacia el punto G.


Juan:

¡Cómo estás, Sam, querida!
¿En qué estás pensando?
El punto es el Omega,
el punto hacia el que vamos.

Ésto da para la Noosfera
y el propósito de la humanidad,
tiempo habrá para ésto
ahora..¡a hilar!

Maestra Sheng, había preguntado
por aquello de la Acacia,
ahora que lo recuerdo bien
mucha Acacia hay en la Palabra.



Maestra Sheng:

Me alegra, Juan, querido,
que me hables de ésto,
quería ver si recuerdas
la Acacia del pueblo hebreo.

Mas, antes de hablar de Acacias,
ya que en sí es un Árbol,
entretanto vienen todos,
de La Voluntad, leamos
los dos capítulos siguientes
que nos harán comprender
mucho de lo que se ha dicho
y de lo que en la Palabra se lee.



Sam:

A mí me parece perfecto,
por cierto, ¿qué hora es?


Juan:

Si mi reloj no me falla,
las 13:13 son,
es tiempo para la Vida,
el Amor y la Unión.


Ming:


¡Ai!, ¡dejaos de leer!,
Dishi y Hao querrán saberlo,
y por supuesto yo...
esperad a que vengan ellos.

Tiempo es ahora para hablar,
para hacer algo con el tiempo,
tomemos algo fresquito...
un té helado, yo quiero.

¡Ai!, ¡fijaos ahí!
¿cómo, esto, decir?
Escuchad bien por la ventana,
tú, Sheng, ven aquí...
¿será eso un Sahasrara? ..... 464 (8221)

Verónica García-Melero
Loto V. El lot de Sam «la tarotista»: las Columnas del Templo.

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: la Vacuidad de Bet.

El que se conoce a sí mismo tiene clarividencia.

Lao-Tsé
 

Juan:


Antes de seguir con la dinámica
de lo que explica, en Bet, la Cábala;
de lo que pudiera hacer ver Occidente,
sociedad secreta y palabra abrahámica;
importante es para reflexionar
la mayor de sus transcendencias:
en la puerta está la madre,
¿está a tú entrar o salió de ella?,
¿será que la Sibila está
para hacerte ver en ella?
¿Es la sibila la forma
que de el vacio es,
y a la vez es el vacio
que en su forma es?,
¿es el ser de una cosa
que no se opone a su no ser?,
¿son entonces la misma cosa?
¿será esto tela a sus pies?


Porque son la misma cosa,
el ser y el no ser;
a veces no vemos esta cosa,
en la carancia se puede ver.
Cuando en algo sobresalimos
pronto se puede aqui ver,
un ejemplo que ejemplifica
la forma del vacío
que vacio forma y es.


En el sobresalir hay una forma
para el vacio del no ser,
no siendo esta forma,
su vacío entonces es
el anhelo por esta forma,
competitividad es lo que es.


Así, son la misma cosa,
se es y no se es,
¿necesita el sobresalir de algo?,
¿cuál es el ago de sobresalir?
así, se traspasa una frontera,
y la misma hace su salir.
Así, hablamos de una red dinámica
que en la vacuidad está;
explica y articula la vida
y cada ciclo te traerá.


Un destello condiciona a otro,
oscuridad hay en el brillar,
el resplandecer sería deshacerte de algo,
en deshacerte del ego es que está.


Ese algo que trae este dilema
en el ego se puede ver;
cuanto más es que lo vences,
más luz es que se ve.
Cuando hemos complementado ésto,
la forma es vacío y el vacío forma es;
habremos visto enseguida
que el dilema: carencia es.
Percepción que nos trae a la mente
la insuficiencia de algo que no se es;
no te esfuerces tras el viento,
esfuérzate solo por él.


Así verás que en ser más fuerte,
en ser mejor de lo que se es,
más es que vences tu ego
y en la abundancia esto se ve.


Entonces, ¿qué vemos ahora?
Ahora, lo que se ve,
es que en esta red de eventos,
en esforzarse está la fe.
La fe está en el movimiento,
así se escapa del no ser,
nada tiene que ver con la nada,
ni con vacío, ésto no es.


Así, el deshacerte del ego,
entre otras cosas, traerá:
pura potencia a tu vida,
fortaleza y voluntad.


Si no compites con nada,
jamás es que pierdes algo.
Tampoco es que lo ganas,
así, siempre ganas algo.
Al menos el crecimiento,
alejado del egoísmo:
¿si me viene algún genio,
lo apedreo por ser distinto?
¿Le amedranto en su vivir,
le apago el espíritu,
solo por que su mente traspasa
lo que a mi me hacía distinto?


Fácil es ver aquí
que mucho hay de soberbia,
hacerse para sí
con vista; ésto te traerá guerra.
Ésto, ¿qué te traerá?
Te traerá mucha pena,
el de ser a la forma el vacío,
ésta será tu guerra.

El deshacerte de muchos anhelos
está en no competir,
en apreciar la vida con otras lentes
está en mejor vivir.
Está en vivir felices,
está en ser agradecidos,
está en querernos mucho,
en cada uno de los sentidos.


Así te quieres,
así es que subes,
por el árbol de esta vida,
así, a la puerta está,
delante de la vida,
la Sacerdotisa del templo,
la madre, la Sibila;
aquella que te concibe,
es concebirte a tu yo, primero;
mucho hay, para lograr ésto,
en deshacerte de tu ego.


Así es el amor de madre,
así es que es en la Sibila;
incondicional es quererte,
en la misericordia estriba.
Mucho de esto hemos dicho,
no quisiera olvidarme,
que importante es el anhelo:
el imposible, el desesperante;
para avanzar por el camino,
con su aprendizaje, liberalizarte.


Sam:
Umm..algo de Budismo veo,
hasta me atrevería decir Zen;
más imortante se hace ahora
recordar por nuestro bien,
que en esto hay mucho de nuestra letra,
de la que describimos, Bet.


Esta manera que describes
para hacerte de la luz,
la que llaman shefa en hebreo,
la abundancia, su virtud;
es que se gana en esta forma:
en el acercamiento, en la quietud.

No es de extrañar que ambas formas,
la Cábala y el Zen,
sean dos ejemplos metafísicos
de caminar, más bien.


En aprender está liberarnos,
en el conocimiento se ve,
saber es que te abre los ojos,
en la ceguera también se ve:
que mucho de lo que ésta lleva
es ignorancia en su ser
de aquello que la evoluciona
y en la conducta se ve.
Esta manera de la que hablas
en el acercamiento crea
la solidaridad con el otro
que la empatía te deja.


Así, más escuchamos:
más nos olvidamos de nosotros,
más atentos a todo estamos
más se nos abren los ojos.
Que prestar atención es a la persona,
lo que a dedicarle es tu tiempo,
en el amor incondicional empieza,
y empieza por tí el contento.


Inclínate a escuchar,
incínate a escuchar a otro,
subirás árbol arriba,
te llenarás de luz, todo.
Misericordiosa, esta acción es;
empieza en el amor contigo,
así es que, das para todo aquel,
lo que tu corazón lleva consigo.


Maestra Sheng:

Que bonitas vuestras reflexiones
para hablar de nuestro camino,
desarrollo espiritual es,
a evolucionar, todos vinimos.
No vinimos a ser santos,
ese no es nuestro destino,
mas venimos siempre a Tierra
a mejorar lo que fuimos.

Hablar en pasado no estriba
considerar ahora la reencarnación,
no se conoce con certeza,
mas, Jesús se reencarnó.
Otros hablan con certeza,
estamos por la reencarnación;
lo importante es ahora
hablar de lo que nos pasó.


Nuestro pasado inmediato
fruto es de nuestra elecciones,
nadie puede escapar de un salto
de lo que llevan sus decisiones.


Mas, en este elegir caminos,
cruces que nos vienen al paso,
se nos pasa lo que nos viene encima,
sea bueno o malo el paso.


Así, al hablar en pasado,
mejorar lo que fuimos,
es ser inteligentes con todo
lo que nuestra experiencia hizo.
Venimos entonces a reciclarnos
en cada paso de nuestro camino,
unos lo andan de una manera
otros lo andan distinto.
Mas, a todos nos es huella
aquello que nos deja dicho
el sufrimiento con el que nos encontramos,
sabiduría es para nuestro sino.

Así, en esta letra hebrea está,
la que porta la Sacerdotisa,
el pararnos y reflexionar,
mirar adentro, más que arriba.
Mirar adentro está en Bet.
Está en seguir nuestra guia,
nuestra intuición podría ser,
el sexto sentido de la Sibila.
De creer en Dios, con Bet irás
buscando al Dios del infinito,
ascendiendo por el árbol arriba,
abrazando lo que, tu fe, cifra.


Mas, si no crees en Dios,
y lo haces tan solo en tí mismo,
por igual su meditación está
en abrazar tu inspiración, hijo.

En fin, ¡cómo te diría!,
me encantaría que creyeras en Dios,
buscarlo será, de entre todas,
la mejor de tu decisión.

Claro que hay para mucho rato
cuando te pones a entender qué es ésto,
¿qué podría decirte yo,
si apenas se nada, ahora lo aprendo.


Me inspiró algo que encontré
cuando, Juan, eras muy tierno,
fueron los poderes de Dios
y todavía no he salido de ésto.


Algo curiosa soy,
mas, también mi escepticismo,
no digo que sea de rehusar,
más, indago lo que para mí afirmo.
En fin, que de la Cábala
se puede ir hablando por el camino,
de todo aquello que descubra
y de lo que me revela mi instinto.
Complejo se hace abstraer
que es para un plano distinto,
está para subir arriba,
para elevarte por el camino.


Espiritual, es sobre todo,
siempre ese será el sentido,
así apartas con simpleza
aquello que no es su sino.
Y, por más que una mira,
y aprende cosas diferentes,
en buscar a Dios está
todo aquello que se aprehende.


Ahora, con la filosofía,
con la cultura, con el arte,
con las corrientes de pensamiento,
con aquello que más te atrae,
con el símbolo de las cosas,
con lo que portan al revelarte,
con echar la mirada a un lado
y a otro, para enterarte;
es que interpretas estos signos
conocimiento de un mundo aparte. .......262 (7167)

Verónica García-Melero
Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: la Vacuidad de Bet.

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: el Amor de Verdad.

Solo el amor nos da el sabor de la eternidad.

Proverbio Judío
 



Sam:

¡Madre mía!, ¡Sheng, por Dios!
¡Lo que me fascina esta imagen!
¿Es la reina de la palabra,
la reina de Israel la guarde?


Porque, en apariencia parece
muy asimilada a la Sacerdotisa,
la misma que lleva a Bet,
la luna la hace Papisa.

Al menos así en mi tarot
es como se asimila a esta imagen;
¿qué le falta?, creo yo...
al menos columnas, ¿y el traje?


Bueno...no es exactamente igual
mas, en apariencia es la misma;
botella que abraza con fe,
el agua le viene de arriba...
¿Será botella el canal del cielo
que la reina guarda como felina?
Para la Sacerdotisa de mi tarot
sería la Torá: la palabra divina.




Maestra Sheng:


Muy asimilada es esta imagen
a aquella que en tu tarot es Papisa.
Si no, llámala Reina Madre,
también, llámala Sacerdotisa.
Por igual, es la diosa madre;
Isis, gran madre egipcia.
Acertado es llevar
el agua en su vasija.

Por la primavera es que está,
está, entonces, por lo fecundo.
Mas, el agua, tanto hay aquí,
miremos hacia el otro mundo.

Mucho es el esoterismo
que han encerrado en tus cartas;
mas, por viejas que sean éstas,
no son a la Torá, tan arcanas.
Que el tarot es del medievo,
cuando la Cábala eclosionó;
mas, su saber es primero a éste,
madre es de la religión.



Juan:

Eso me llama la atención,
el encerrar cosmogonía
en cartas hechas para representar
...¿o es otra su valía?


Que mucho hay de adivinación
y justo está en oposición a la ley;
bien fácil es apreciar en ésto
que detrás habría algún rey.


Cuando digo rey, me refiero
a aquellos que ocultaron el conocimiento,
sabido es que en tiempos de Jesús
el millón traspasaba en conocerlo.
Así, ocultar conocimiento místico,
aquel que también llaman mágico,
comprende la inspiración divina;
el Sod, secreto, y lo que han hecho trágico.


Porque, si anterior es al tarot
el conocimiento del Cielo,
el que velado fue a Adam,
el que Noé trajo entero;
el que recibió Moisés en el monte,
y en la roca, y en almendro,
el que recibió abriendo aguas,
liberando su entendimiento;
¿cómo podría abrazar el tarot
si es posterior y es desconcierto?



Maestra Sheng:


Esa es la primera enseñanza
que guarda la Torá,
sus secretos son revelados
y en la Teshuvá está.
En ella empieza lo más grande
que guarda la humanidad,
ésta no es otra cosa
que mover su voluntad.

Y, la voluntad es al árbol,
lo que a Kéter, su corona;
viajar en tu tiempo te trae
limpiar tu corazón a solas.

¿Habrás de soltar el lastre
y el recibir por recibir,
habrás de soltar tu egoismo
para, entonces, mejor vivir?
Otro día sería tiempo
de hablar de estas dimensiones;
virtudes que son al alma,
y al espíritu, emanaciones.


Mas, con el tiempo nos ha llegado
ésto que llaman colocar
cartas de tarot en el árbol
y hacer en ellas significar.


Si ésto fuera lo único,
como parecerme, me parece sabio;
mas, han hecho con ello,
a la Torá, mucho agravio.


Empezar por la ley, aquello que la contraviene,
¿tiene sentido decir que adivina?,
¡qué va a adivinar! Espera en Dios tu trece.


Que trece es el número
que pesa en hebreo al amor,
en trece llegó el carnero
de la fe puesta en Dios.

Así es como aparece
en lo dicho por Abraham,
a Isaac llevaba consigo,
también llevaba un puñal.
Mas, el ángel de Dios le dijo,
para y échate atrás,
profunda ha sido tu fe hijo,
la ofrenda, de Dios, vendrá.

Ésto que aquí te cuento,
misterio es de la Torá,
aquello que más allá alcanza
en el sentido de la Cábala está.



Sam:


Hay tanto para liar,
que escoger la esencia de ella,
fácil será para velar
secretos que la palabra encierra.


Mas, como dije antes a Juan,
reflexivo es mi interés;
¿no es ese el gran principio
que comprende éste ajedrez?

Que, sabido es que comporta
en cada uno de sus Arcanos
caminos que suben y bajan,
planetas, letras y astros.

Encierran conocimiento primero,
aquel que vela la letra,
lo transfigura en su dibujo,
¿su imagen así lo encierra?

Y ahora que me detengo,
una pregunta tengo, Sheng,
¿por qué oculta se halla
la Sacerdotisa del tarot,
en el árbol de la vida?,
¿por qué no tiene sefirot?




Maestra Sheng:

Antes de contestarte yo ésto,
reflexionemos en los arquetipos,
los mismos que exploró Jung,
anteriores son los chinos.
La estrella de David, igual,
anterior es en oriente,
y como señala el tarot,
por los astros, futuro, presente,
es que se expresa ésta,
entre otras de sus corrientes.


¿Será transcendental para todos
comprender que en este sistema
han hecho coincidir conocimiento,
haciendo de ello emblemas?


Porque, más allá de reflexionar,
comprende toda esa baraja,
arquetipos de ayer y hoy,
y todo lo que el tiempo traga.


Podríamos verlos como un sistema
que interpreta más que la palabra,
transporta conocimiento antiguo,
transforma aquello que habla.


Así, importante es apreciar
todo lo que comprende el dibujo,
sabio como sistema es,
mas, lo han hecho cosa de brujos.
Lo han hecho, ¿para qué?
¿para contravenir la palabra?
¿adivinación hay en esto,
adivinación en las cartas?
¿Habrá reflexión en lanzar
y ver que hay en la tirada?
¿Querrás tu futuro alterar
en función de lo que hablan?


Porque, fácil es apreciar
cómo te sugestionan
para moverte en pro de aquello
que parece que condicionan.

Por esto es que te digo
que sabio me parece como sistema,
recopilar cosmogonía de ayer
y símbolos para el dilema.


De esta manera, valen para recordar
aquello que guardan los senderos;
ahora, Sam, pregúntate
¿en dónde es que se dice de ellos?



Juan:


Espere un momento, Maestra Sheng,
parece que coge hilo,
intrigado estoy también
por aquello que Sam dijo.

¿Cuál es la razón
por la que no hay sefirot
para aquella carta arcana
de la Sacerdotisa en tarot?




Maestra Sheng:


Para entender en el árbol
el porqué de esta peculiaridad,
observemos la carta que para ésta
en su baraja guarda Sam.

Saca querida ese arcano
y procurad hablarme de ella.
¿Qué es lo que quiere decir?
¿Cuál es su dilema?
¿Por qué aparecerá aquí
y por toda la tierra,
sentada la gran madre,
por qué llevara diadema?

Si no, llámala tiara,
o corona papal,
la cuestión,
¿qué es lo que corona,
por qué y para qué será?


¿Por qué lleva con ella
un libro o un pergamino?
¿Tomado se habrá, la Sacerdotisa,
todo el te por el camino?


¿Guardará entonces secretos
y por eso es que aparece
con una mirada imprecisa...
mira adentro o de frente?


¿Llevará sus ropas en colores
azul y blanco, rojo y verde,
por aguna razón extraña?,
¿por qué su ropa así se teje?


A los pies lleva la luna,
también lleva un huevo,
¿fue el huevo de las aguas
el que eclosionó primero?


¿Qué serían las aguas?,
¿por qué se halla entrepuertas?
El libro es a la Tora,
lo que a Dios, la botella.


Y, de seguir con la mirada,
puesta en este arcano,
¿por qué sembrado lleva
de granadas un campo?
¿qué es aquello que guarda,
o aquello a lo que da paso?
En el tarot viene ella,
con un libro en el regazo.


También se halla sentada
entre las columnas del templo,
aquel que Salomón construyó
y Dios llegó a verlo.


Son las columnas dispuestas
en blanco y negro, mas bien;
¿significarán las del templo
o van más allá de él?


Hay tanto para preguntarte
cuando observas estas imágenes,
arquetipos de todos los tiempos
con letras, estrellas y viajes.
Si reveláis cada impresión
y cada uno de sus símbolos,
llegaréis a la conclusión
de aquello que, al fin, hízolo.



Sam:


Hízolo el tiempo,
la cultura, también.
Hízolo la experiencia
y la sabiduría de él.
Hízolo las circunstancias
que construyeron una forma,
en todos los lados se tiene
una imagen como norma.

Mas, no todas las imágenes
que encerra mi baraja,
serían arquetipos duros,
algunos son ideales.

Aunque los ideales
parecen ser, más bien,
concentrar la transcendencia
del conocimiento oculto en él.


Juan:

Es curiosa esa palabra,
oculto, para describir
aquello que mantuvieron en secreto,
esotérico es su decir.

En otro momento repasamos
lo que intencionan estas palabras,
ahora te diré enseguida
algo que dice esa carta.

Si de tomar, tomo la tiara:
tomo la coronación.
Veo el ascenso y la alegoría
de lo que es superación.

Ahora, valdría preguntarnos
por aquello que te corona,
en el camino del Tao,
el sufrimiento, te evoluciona.


Así, por igual, para lo que encierra este arcana,
corona que porta la Sibila, la que no es tan anciana.


Mas, sus años lleva encima, no hay quien se los quite,
lleva el tiempo del crecimiento; el tiempo del sufrir, vide.
Vide más en la corona, la culminación, también, vide;
la luz que emana de la oscuridad, y con chispas, así la hice.
Vide la iluminación en ella, la luz del ser vide,
la inteligencia cósmica hallada, más allá de lo que mire.
Vide la guirnalda de hermosura, ¿quién portaría la corona?
La sabiduría que el sufrimiento lleva, en amor todo lo transforma.
Así, te elevas en el espíritu, así alcanzas la corona;
secretos guardados en su regazo, ¿por qué será que los porta?


No podría hacer a la Papisa,
a la dama de la Sabiduría,
a la gran madre del conocimiento,
a Isis, a la Sibila:
sin su diadema o tiara encima,
sin su corona de piña,
sin su guirnalda de entendimiento,
sin su don de sabiduría.

Ahora, si me pregunto
por cada cosa que veo,
si sigo y tiro del hilo
quédome solo y leo, leo.


Leo que se puede decir tanto
de aquello que encierra el símbolo,
...que una imagen porque sí,
nadie así la hizo.


¿Será una imagen universal,
una imagen del todo,
algo que en el ADN,
sin querer, llevamos todos?
¿Asignaremos desde el inconsciente
una imagen a la significación
que viene a portar cada sentido
que conduce nuestra intuición?



Maestra Sheng:


Ésta es la transcendencia
que guardan estas cartas,
conocimiento velado en estaciones,
en estrellas, símbolos, mantras...
en letras hebreas del cielo,
en el conocimiento viejo del alma.

El sincretismo que encierran,
refleja nuestra hermosura,
el camino de la vida hacemos
aquí en la Tierra, y en nuestra Luna.
Así, la Luna es satélite,
la Luna un espejo es,
comprende el subconsciente,
lo que deberas se es.

La Luna también comprende,
que igual que aquí, es allí;
es en el Nilo, también en Méjico,
también Europa, también Pekín...

¿Qué querría decir con ésto?
¡Pues que podría decir!
Cosmogonía hay en el símbolo,
el sincretismo, su devenir.

Ambos comporta la imagen,
para el momento, es descubrir,
porqué es que te aparece ahora
la Sacerdotisa frente a tí.

Así, estamos descifrando,
cada cosa que vemos en ella,
aún nos falta mucho queridos,
¿qué será de la ropa en ella?

Que de tomar los colores,
azul, rojo y oro también se ve;
reales son los colores éstos,
mas no como el rojo y verde, ¿eh?

Rojo y verde son portadores
de lo opuesto en cromatismo,
reales son los colores éstos
así nos viene en el cristianismo.

El Maestro así es que viste,
con el rojo y el verde real,
los colores que Miguel porta,
el Arcángel de la Verdad.

También lo hace en cian y blanco,
así es que viene el Maestro al andar,
la tralla lleva en el suelo,
pescando llega el Mashiáh.

Pescando lleva su cian puesto,
verde y azul hacen cian,
esperanza y corazón lo hacen,
en la garganta lleva verdad.
Vestido con luz nos llega
y con el cian de su reflejo,
colores que, al agua, son
los secretos del cielo.

Que los colores en flor nos vienen,
siempre, recordadlo bien,
doce fundamentales en seis primarios,
así la luz se lee.
Se lee en opuestos,
en complementarios,
el blanco a todos
el trece es.

Luz y agua lo visten,
así es que se viste el pez,
así se viste a Nun primigenio,
así es que se viste al ser.

Se viste de lo que es primero,
de lo que su subconsciente es,
es luz y sabiduría primera,
en su corona se lee.

Mas, ¿habrás de sumergirte en las aguas?
¿habras de, primero, saber
qué es aquello que te sumerge
y cómo nadas con él?

Esto es la sabiduría
que se alcanza con la experiencia,
no es ser docto, ni erudito,
en ninguna de las materias.
Es abrir tu entendimiento
a todo aquello que te rodea,
es seguir el fluir del agua,
así es como es su estrella.

Y ¿qué es la estrella que aquí vemos,
vemos algún astro en él,
en el arcano del que hablamos,
que luz es la que se ve?

Además de ver sabiduría,
el reflejo vemos del ser,
vemos el espejo, ¿dónde lo vemos?
Siempre lo veremos en los pies.

Los veremos enseñando una cosa,
¡a caminar, si no, no hay te!
Lo vemos en los pies, entonces,
entonces, lo vemos en gimel.
Lo vemos en el tres del camello,
en acumular abundancia del ser.
Lo llevamos en el llevar agua,
para el camino: su te.
Lo llevamos en la realización que llaman,
en masonería, la gran G.
Lo llevamos entonces en nuestra riqueza,
eso es lo rico del ser:
abundancia hay en la sabiduría,
la humildad se ase con él.

Mas, como todo, ¿qué nos llega?
Nos llega la dualidad,
gimel está por lo tortuoso
de la abundancia del ser,
así es que también está en esta letra
la vanidad que hay en el tres.

Curioso es que de Dios, ninguno,
de sus poderes comprende gimel,
el tres comprende el todo,
si todo tú tienes en poder,
¿te esforzarías tras la grandeza
que hay en el camino de Él?

Fácil es ver que ésto
no llevaría a tomar te,
tomar te lleva tenerte:
tu misericordia en mi ser.

Y el camino de la misericordia,
como el amor de la madre es,
no quiere para tí otra cosa,
otra cosa que tu bien.

Sería el otorgamiento completo,
el recibir para dar,
el transcender todo aquello
que en la tierra llaman carnal.

Mas, inocente es este amor,
es el más sincero y puro,
siendo imperfectos todos,
¿te enamorarás sin disimulo?

Aquí estriba la encrucijada
que lleva el dos al tres,
elevarte en el espíritu,
está en apartarte del tres.


Y, más te apartas,
más lo consigues,
¿por que será
que esto es?


Así sucede al apartarte,
desde la vacuidad del no ser,
tu dos se vuelve en uno,
se es ser con tu no ser.

Se es ser con el "Uno",
así de grande es,
todo lo contempla la Sibilia:
uno y dos son tres.
Y el tres lo comprende todo,
lo tuviste siempre a los pies,
más en tu adentro se halla solo,
así es como es Bet.

Ese es un gran secreto
de aquello que bien se lee.
Leemos también un astro,
¿y qué en el astro se lee?
¿Está menguante o en creciente,
cómo la luna se ve?
Unas veces es que subimos,
otras nos dejamos caer.

Podríamos decir tanto,
tanto de cada cosa que se ve,
que justo con el agua nos viene
el huevo primigenio, el te.

El huevo del conocimiento,
de la sabiduría, también, es;
el huevo que nos trae a todos,
a la unión de cada ser.

El huevo que fue primero,
lo fecundo también es,
comprende algo adentro el huevo,
¿afuera se sabe que es?


Que la cosmogonía cristiana
también nos dice qué es lo que es,
siempre vino la gallina
a por sus polluelos, en vez.

Mas, siempre le tiraron piedras,
la echaron atrás los ciegos,
aquellos que se hacían doctos,
aquellos nada sabios, sino lelos.

Aquellos que usaban el símbolo
para toda clase de aberraciones,
ocultar como elevar el espíritu,
la primera de sus intenciones.

Porque elevarte en el espíritu,
es deshacerte del ego,
de aquello material que te ata,
de aquello que trae recelo.

Simple sería ver en esto
la primera de sus enseñanzas,
en cultivar tu espíritu está
la mayor de las abundancias.

Mas, como no, ésto, lo vemos,
se oculta el conocimiento y se engaña.
Así, la Sibila está,
la Sacerdotisa de esta carta,
velando la entrada al ser,
de mirar adentro trata.
Trata de lo que es teshuvá,
de esto primero trata,
¿será la teshuvá continua,
o de un momento se trata?

¿Nos conocemos en un instante
o en cada instante más conocemos
aquello que nos eleva hacia arriba,
o aquello que nos ancla al suelo?

Más te conoces, más te elevas,
así se desvanecen los instantes,
mas, en granadas viene el camino,
¿descubriste lo que no amaste?
Estos frutos son esencia
de nuestras más grandes pasiones,
probar las granadas todas,
te traerá, en evoluciones,
conocer cada una de ellas,
conocer de tus dilaciones:
las tentaciones que son tuyas,
cuáles son tus vacilaciones.

Más profundizas por el camino,
más cuenta te darás, entonces,
que las tentaciones son las mismas,
aquí y en todas las regiones.

Mas, sólo por esto no están
las granadas del camino,
granadas que son cortina
a la luz, su destino.

Sabiduría alcanzarás caminando,
sabrás de tí en el camino,
sabrás que la granada se hace
con cientos de sus hijos.
Mirarás hacia muchos lados,
y terminarás viendo los mismos.
Los hijos de la Sibila,
en sus ojos se delatan,
se iniciaron en su camino
y de ésto, en parte, trata.


Así es que llaman a la Papisa,
a la Sacerdotisa también llaman,
la Viuda que, del tarot,
hace fecunda la baraja.

No es que se halle casta y sola,
pero sí es inmaculada,
para elevarse lleva mucho
de lo que tiene cada carta.

Para elevarse, ¿cómo hacerlo?,
¿qué será inmaculada?

Dicho y sod del Zohar es
que los puros llegarán a verle,
subirán la escalera arriba,
se asirán de su trece.

Así, en la viuda, ¿qué se ve?,
se ve el trece del cambio,
el trece que amor es,
si en letras hebreas lo pesamos.

La transmutación del ser es,
así el trece, también es cuatro,
puerta que custodia la Sibila,
no hay que doblegarse en su paso.

Mas, si hay que inclinarse hacia dentro,
en el espíritu, doblegarse;
vemos el dos y el cuatro ahora,
y el tres, y lo que es ternario.

Inmaculado es el corazón
que ha alcanzado la Sibila,
no quiera nadie hacer ver
que solo en la sexualidad estriba.
Porque la sexualidad es la cruz,
todos la cargamos arriba,
nos aferra en nuestras pasiones, todas;
así es que a la tierra te haría.

La soledad de la Papisa
es la impertubabilidad viva,
es haberse hecho del ritmo,
es fluir con la vida.
Es el conocimiento que se haya
comprendiendo las emociones,
aprendizaje que fue social,
y social sigue siendo la gran matrona.

¿Cómo podría el conocimiento
a la Sibila gustarle,
preferirá la Sibila entendimiento,
abstraer por qué ese arte?

Así es la sabiduría
y creo que lo dije al principio,
la madre sabe que es madre,
el padre conoce que es padre.

Y siendo el saber indudable,
incuestionable es su arte,
no requiere de libro alguno,
su corazón siempre lo halle.

Así, la Papisa es Sibila,
Sibila es la Gran Madre,
es la Isis del Nilo,
es el amor de madre.
El amor impersonal es,
el que se otorga por el bien de otro,
el que procura lo mejor sacar
el que lo otorga todo.
Inocente es este amor,
te hablo de la inocencia,
de no llevar agazapado nada,
de no revolver la conciencia.
Es tan grande este amor,
que así es que está en la madre,
está en su fecundación,
en su huevo y en su clase.
Está en su sufrimiento,
así es que su amor nace
del más profundo de los sentimientos:
la misericordia es quien lo hace.


Así, nuestro amor de Verdad
está en abrazar nuestra madre,
está en abrazar cuidarnos,
en conocernos, está la madre.


Está en aprender de todo,
en devolver la otra mejilla,
en ser implacables ante cualquier cosa,
en transformar cualquier desdicha.
Está en hacer oro
del plomo de la perfidia,
está en mantenernos firmes
aunque fluyendo como brisa.


Está en adaptarnos siempre,
está en la superación,
en caminar la escalera arriba,
escalón tras escalón.


Mucho es que encierra este arcano,
ahora sigamos con la Bet.
¿Por qué será importante
ser el dos esta mujer? ................. 650 (6905)

Verónica García-Melero
Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: el Amor de Verdad.

Lao-Jun y la Polaridad.

Si tu disponibilidad a dar felicidad es limitada, también lo será tu disponibilidad a recibirla.

Reflexión 4ª del Hua Hu Ching, Lao-Tsé
Narrador:

Caminaban por el medio del camino,
un viejo Maestro y su alumno, también;
los había unido un dilema,
el que su alumno le trajo a él.

Andaba algo perdido, (05)
después de su trabajo hacer;
aunque éste se hubiera limpiado,
contaminación creía tener.

Así, de seguir su diálogo
conoceremos, más bien, (10)
qué es aquello que le preocupa,
cómo es que se preocupa y porqué.




Lao-Jun:

Dime, querido Xia,
¿qué te trajo hoy a mí?
Te hacía lejos, con mucha dicha, (15)
¿me equivoco o es así?


Xia:

No sabría cómo decirle,
pues, se equivoca y es así.
Siento que el Te he alcanzado,
mas, ¿me habré salido porque sí? (20)

En fín, he caído en la iracundia,
con sentido y hiel, es así.
Mas, ¿será ésta mi resistencia
o el ensimismarme en mí?

¿Lao-Jun, tengo motivos (25)
cuándo con mal se paga el bien?,
¿cuándo te hieren sin sentido,
por amedrentarte más bien?



Lao-Jun:

Humano es errar,
¿por qué tomarlo así? (30)
Te quivocas cuando así lo aprecias,
hasta errar es así.

Si no te he hablado antes
de lo que llaman polaridad;
lo haré, Xia, ahora, (35)
y te velaré una verdad.

Si todo es doble,
dos polos tiene, más bien;
¿serían opuestos el semejante
y el antagónico, también? (40)

¿Son los opuestos idénticos
en su naturaleza, Xia?
En diferente grado se expresan;
de las cosas: su valía.

Así, los extremos se tocan, (45)
los opuestos también
en el devenir de su flujo,
en la verdad de su ser.

Porque, la verdad del ser de las cosas,
media verdad es; (50)
una parte trae su axioma,
la otra, lo hace nacer;
una opaca lo que toca,
la otra, lo toca a placer;
¿será la verdad que conoces (55)
toda la verdad que se ve?

Así, en el punto intermedio
se halla la gran virtud;
frío y calor: temperatura;
resplandor: oscuridad y luz. (60)

¿Resplandece lo que se apaga?
Créeme, yo creo que sí;
aunque sea muy diminuta
luminiscencia hay ahí.
Porque, de apagar lo que brilla, (65)
el brillo lo lleva en sí;
y el apagarlo porque brilla,
mucho dice de sí.

Ahora, quiero escucharte,
¿cuál es tu apreciación?, (70)
¿habrás entendido, Xia,
qué es este resplandor?


Xia:

De considerar el brillo,
consideraría, más bien,
que aquellos que luz propia llevan (75)
la dejan para otros: su Te.

Así, al brillar: alumbras,
enciendes la oscuridad,
resplandeces porque hay ésta,
si no, ¿brillo habrá? (80)

Simple es, apreciar en ésto,
ésta: tu gran verdad.
Todo aparece con dos polos,
así es la polaridad.

Se resplandece porque hay brillo (85)
y, por supuesto, oscuridad.
Oscuridad que, con su ritmo,
también se vuelve claridad.


Lao-Jun:

Te veo en el camino,
no te has apartado de él. (90)
Errar es algo humano,
rectificar, de sabios, es.

Cuando la oscuridad te esté acechando,
aprecia su media verdad,
verdad es que te acecha por algo, (95)
y el algo en el brillo está.

Si te pongo otro ejemplo,
mejor lo haré con emociones;
pues, entre grande y pequeño, hay mediano;
¿qué es mediano en sensaciones? (100)

Tenemos aquello que nos agrada,
aquello que nos desagrada, por igual;
también tenemos el disgusto que nos causa;
y el placer que nos atrae más.

Así es la polaridad de la paz, (105)
la que se haya en la quietud,
el punto intermedio entre amor y odio,
esa es su gran virtud.

La luz es al amor,
lo que la oscuridad al odio; (110)
paz hay en el medio del camino,
resplandor es lo que toco.


Xia:

Hacer hincapié en la voluntad
y en el conocimiento de las cosas,
fácil me conduce, Lao-Jun, (115)
a ver la simpleza, que siempre asoma.

El camino simple conduce a la paz,
también a la virtud y a la abundancia;
¿estará la felicidad en tu disponibilidad,
será pequeña si es limitada? (120)

Pues, así como te dispones,
así como das, recibes;
¿será tu felicidad grande
si además de no dar, la costriñas?

Hasta ésto es dual, (125)
el dar y el recibir;
si tu disposición es por hallar,
tu disposición es recibir;
mas, si solo está en dar,
mayor será su recibir. (130)

Mas, entre ellos, la virtud
sería el regalo del Cielo;
ni quiero tanto para mí,
ni lo que busco lo quiero;
quiero en mi dar y recibir, (135)
aquello que del Cielo, velo;
gran tesoro es éste;
y pocos llegan a verlo.


Lao-Jun:

No busques nada para tí,
no dejes que crezca el ego; (140)
tampoco te dejes influir
por los deseos de ajenos.
Pues todo lo que en el te se alcanza,
se logra por la virtud,
siendo la paz su estado (145)
y el regalo, su gratitud.

Ahora, recuerda la virtud indiscriminada:
cuida a aquellos que lo merecen,
cuida a los que no merecen nada.
Extiéndete en todas direcciones (150)
sin pensar, solo avanza:
como las manecillas del reloj
y, así, en el Tao, te anclas.


Xia:

Lao-Jun, antes le he mencionado
el ritmo de las cosas; (155)
aquello que oscuro fue un día,
en su ritmo, luz brota.

¿Podría acercarme, Maestro,
alguna de sus reflexiones?
Más avanzo en un momento (160)
que a través de mis cuestiones.


Lao-Jun:

¡Jamás aseveres eso!
¡Cómo estás hijo mío!
De no cuestionarte las cosas,
de la puerta, no pasas del quicio. (165)

Precisamente tu reflexión,
aquella que te condujo a ésto,
si bien recuerdo, fue tu resistencia
y ahora su esencia te expreso.

En la polaridad de las cosas (170)
un Taijitu se ve;
dos que se complementan,
óctuplo es su Te.
Ternarios son dos que se unen
y en el medio está su infinito; (175)
el número nueve es
de la gravedad, su destino.
Así, en el centro se halla
la virtud de las cosas;
sin saber de tu resistencia (180)
caminarás ciego, en sombras.

Así, tu resistencia
te trajo una gran enseñanza:
aceptar que así ha sido;
ésa, la primera ganancia. (185)

Otra enseñanza te ha traído:
la de la verdadera esencia.
El Tao brota del ser
y la aceptación: tu prudencia.

¿Habrás de aceptar tu debilidad, (190)
aquello que te hace humano,
aquello que te sacó de quicio,
aquello que te ha irritado?
¿Habrás de cuestionar su verdad,
aquello que lo produjo, (195)
aquello que lo hizo nacer,
aquello que lo indujo?

Así, hemos visto Xia
la importancia de la polaridad,
ésta nos enseña algo: (200)
aceptar la dualidad.
Y la dualidad contempla
la forma y la no forma,
puerta y ventanas se ven,
mas, su espacio las orma. (205)
Incluso podemos decir que
de la casa, éstas, sus formas;
la no forma , el espacio entre ellas,
de la casa, tu alfombra.

Aquí esta lo ternario, (210)
el dilema más sutil,
no forma y forma se unen
y comprenderlo: su fin.

Has comprendido que en soltar,
en dejar las cosas fluir, (215)
apartas de tí la cólera,
a tu resistencia le das fin.

Has comprendido que en soltar
está el fluir de las cosas,
el sabio no interviene en ellas (220)
y a todo le llega su hora.

Has comprendido que en soltar
está la aceptación de todo,
abstraer que no hay separación
y el antagonismo, renunciarlo todo. (225)

La Alquimia no es otra cosa
que transmutar el plomo en oro;
virtud armoniosa que se alcanza
en fluir como el agua, solo.

De todo es que se habla, (230)
cuando se habla del todo;
mas, hablaremos del ritmo, Xia,
al caminar otro trozo.


Verónica García-Melero



El Koen de De Chao Chen.

El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Juan 3:8 Reina Valera, (RVR 1960)
Narrador: 

Caminaba Nicodemo
por en medio del camino,
cuando, de repente, un anciano,
le cambió su destino.


Palabras para iniciados
éstas, no son;
son para aquellos que las atesoran
y piensan con el corazón.

Claro que pedir ésto,
¿sería pedir demasiado?
Extraño, se hace, del sabio,
significar su diálogo.

Mas, Nicodemo supo entenderlo,
¿por qué es que sería esto?
En la segunda palabra se logra
descifrar su significado.


¿Sería la palabra segunda?
¿sería metáfora en ella?
¿sería guematría escondida
entre la cifra y la letra?

Pon atención, ahora,
a lo que el sabio le dijo;
t¿endrá significado, entonces,
cada palabra que ha dicho?




El Anciano De Chao Chen:

Cuando un árbol cae, ¿hace algún ruido?
¿Habrá de haber observador?
¿El observador hace el sonido?
¿Dejará la Luna de estar
si de repente no la miro?

Así es el Espíritu en que nacemos,
así es; siempre el mismo.
Nacemos desde el corazón,
nacemos en nuestro camino,
en mirarnos a dentro
en escuchar qué somos,
y para qué vinimos.

Fíjate, cuando el viento sopla,
el Espíritu, en tí, se mueve, hijo;
¿sabrás para que es que se mueve?,
¿sabrás por qué esto es lo que hizo?
¿Sabrás que es tu consciencia
que de despertar vino?

Cuando aprecies que eres uno
con éste fuego sagrado,
serás como el agua en movimiento
serás lo que ocupe en su vaciado.

Alcanzarás tu consciencia
y la de todas las cosas,
alcanzarás la verdad
de la realidad toda

Así es que sabemos
poco del Espíritu,
de bautizarnos con agua,
de glorificar nuestro vino.

Del Espíritu,
su movimiento,
al agua es su fluir,
no quieras abrazarlo contigo
solo acéptalo seguir.

Así es que el verdadero sabio
no interfiere en las cosas,
el devenir de su Espíritu puro
pondrá a cada cosa su forma.


Nicodemo:

¿Habría yo de angustiarme
por lo que me devenga el mañana?
¿Estará en dejar la mochila,
más que a cuestas, olvidada?



El Anciano De Chao Chen:

Rápido has entendido
la verdad de mis palabras;
mas, quiero que me hables del viento
y de la brisa y de la calma.

¿Podrás decirme, hijo,
si la certeza de la brisa
se halla en dejarla sentir,
sin atesorarla con prisa?


Nicodemo:

La brisa, como el viento,
movimiento del aire son;
uno más suave, otro más fiero,
pero lo mismo son.

Son movimientos del aire,
como lo son del corazón;
¿quién podría doblegarlos?
¿tal vez mi corazón?

¿Habré de mantenerme impasible,
dejar al aire pasar,
mantenerme en mi ritmo,
obviar su paladar?

Que, paladar sería tanto
la palabra como la intención;
aquello que el aire trae
y el sabor de su intención.

Por eso es que enmedio,
en el centro del camino,
se puede el aire alcanzar
y dejar su paso y su destino.


El Anciano De Chao Chen:

Me alegra tu pensar,
tu avanzar por el camino;
seguro hayas el agua
que apague tu sed, hijo.

Espero, otro día, encontrarte
en este cruce de caminos;
¿traerás contigo te, agual, sal y vino?
(102 versos)

Verónica García-Melero

Loto III. El loto de «El Águila y el Cóndor» (Parte II).

Lo invisible, lo inaudible y lo intangible son indescifrables, por lo tanto se confunden en el uno.

Lao-Tsé, XIV. Tao Te King

Parte II. La transcendencia del TAO y sus matemáticas divinas.


Maestra Sheng:

La puerta, al igual que la ventana,
usa la escuadra al trazarla,
más el abrirla para el espíritu
una curva ha de seguir.
La curva lo engloba todo,
fácil es de doblegarla, sí;
mas, no hay que hacerlo en sometimiento,
sino en doblegar la fe en sí.
Verónica García-Melero