Categoría: Sabiduría práctica

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: las Columnas del Templo.

Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.

Proverbios 31:31 RVR 1960

Sam:

Antes de seguir con la Pesaj,
dejemos una cosa clara,
mucho llaman mi atención
las columnas de la entrada.

Mucho hemos dicho de ellas,
eso no hay quien lo niegue,
mas, que no quede en el tintero
lo que el dieciocho tiene.

Si no, busquemos significado
en los metros de esos codos:
ocho coma diez a las columnas
que, en longitud, es su todo.

¿Hay alguna razón por la que,
a cosas, pongan nombre?
¿Esto es por casualidad
o alguna verdad se esconde?


Juan:

Ahora que preguntas ésto
es que me acuerdo de Jehovanisí,
el nombre con que Moisés
a su altar llamó, y no porque así.

Que Jehovanisí significa
mucho para este espacio:
vestiduras sagradas de Dios
ese es el significado.



Maestra Sheng:


Ahora que mencionais ésto,
decidme, ¿qué os parece este nombre,
Acacia es que me llamo ahora,
Acacia, ahora, es mi nombre?

¿Creéis que es una estupidez
de esas que usan en clave,
o hay mucho para transcender
cuando de este hablar se sabe?




Juan:


Si me hablas de Acacia...
¡en qué podría pensar!
Ya me dijo que en su embarazo,
cuando esperaba ser mamá,
le dió por ver esta novela...
Acacias treinta y nueve, ¿verdad?



Maestra Sheng:

Umm..justo es mencionarlo
y con ésto de la permutación,
de hacer girar los sentidos,
de hacer girar la intención;
es un noveinta y trés que se lee,
mucho encierra su valor.

Un valor que, para escuelas,
voluntad y amor es,
mas, lo utilizan con mano izquierda
y nada me gusta su quehacer.

Que con poco que lee una,
fácil puede apreciar
que doblegar la intención de otro,
porque sí, a tu voluntad,
de amor a Dios no lleva nada,
por los frutos los conocerás.

Pero, ahora a lo que vamos,
como me has dicho, Juan;
Acacias es esa novela,
que poco tardé yo en tragar.
Que la tensión por los suelos,
y el calor del verano...
recuerdo que me dejaron floja,
capítulos vi muchos...y a diario.

Con todo, ¿qué os parece
decir: mi nombre es Acacia?
¿Qué creéis que es esto
si de la Papisa se trata?


Sam:

No podría ser otra Acacia
que la Sacerdotisa del Templo,
la puerta de la vida abre,
es como un Árbol al cielo.

Puesto que la acacia es un árbol
sagrado en el Egipto, creo,
¿cómo no pensar en la Sibila?
Bet es su letra en hebreo.

De Egipto, no es que sepa mucho
mas, al Árbol, la Acacia es
el Árbol de Osiris y Isis,
árbol de cobijo a dios fue
Es un árbol que por algo está,
así, con esta nota diferente
¿qué hallar en su divinidad?
Es el árbol de la vida y muerte.

Se presenta con una doble intención,
como lo son las columnas a la entrada,
¿vida y muerte es lo que son?
Al menos, así es en la Acacia.


Juan:

Lo que dices se puede ver
cuando hablamos de simbología,
la Sacerdotisa del Templo está
en morir en tu cambio...y renacer en Vida.

Así, en las columnas está,
está intención sagrada
ocho con diez metros que están
por pesar la Vida que hablan.

Ocho es a Chet,
lo que diez es a Yod,
si unimos ambas, entonces,
Jai, la Vida, gestó.

Así, en todo este caminar
que lleva el mirar adentro
se alcanza en la longitud que está
el dieciocho que también cuento.

Y no es que se cuente al sumar
la Chet y la Yod que la Vida llevan,
también es que en metros está
el mismo valor que la Vida pesa.

¡Anda que no está chulo
esto de observar apreciaciones!
Parece una tontería a priori
y luego se vuelven contestaciones.

Y si dieciocho es que lo vemos,
por igual, en la luna a sus pies,
con la luna también vemos
la astrología de esta mujer.

Mas, con Bet también vemos
el agua de la creación,
el conocimiento primero,
el saber, su manifestación.

¿Qué es el dieciocho que vemos
en Jai, en la vida que vela,
tiene sentido aquí el Sar,
el ciclo que la Luna lleva?

Porque dieciocho son los años
en los que vuelven la Luna y la Tierra
a encontrarse en su posición,
así, sus órbitas nos lo revelan.

Que, otra gran curiosidad
que acabamos de ver ahora
es que el agua en la tierra está,
aquí, entonces, es su forma.

Así, ¿podría esto ser
una sincronización de lo que hablamos,
que en el pecho de esta mujer
está lo mismo que hay en sus manos?
«Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos» – Proverbios 31:31, RVR 1960 –
 
Sam:

En fin, que si cogemos los números
y nos ponemos a hacer apreciaciones,
la más simple que veo yo
es la de hablar en números vórtices.

El dieciocho es simétrico,
mas, no solo en su representar,
de arriba a abajo se traza
este número, por igual.

Tiene la curiosidad de que
su descomposición es un nueve:
el doble de la suma vorticial,
dieciocho, también, contiene.

Mas, un espejo se hace entonces
cuando el producto con su número hayamos,
lo que hemos encontrado ahora
en su potencia, al elevarlo,
es el número ochenta y uno,
con la coma, los metros que hablamos.



Maestra Sheng:

Ahora que hacéis cálculos
me he acordado del Camino Óctuple,
ocho son los radios que convergen
en el centro, la Unidad, su nombre.

Este camino del centro
que representa la eternidad,
el principio y final del camino,
el Tao del Cielo, el Te de acá;
se consigue, como en tu arcano,
en la Sibila inmortal.

Que la inmortalidad no es otra cosa
que la misma que está en la Acacia,
despertar del aturdimiento lleva
conocer la Verdad, de Dios, su Gracia.

Y, en Oriente, este camino,
como sabéis, se hace andando,
siendo virtuoso en tu hacer,
bondad inmerecida en elevado grado.

Así, en el Tao, en su evolución, ¿qué es lo que vemos?
Un modelo de conducta para la humanidad y el desapego.
La totalidad universal, la máxima plenitud vemos,
ser inteligentes con los seres, con la naturaleza, con lo que hacemos.

Profundizar en su filosofía, ahora no lo haremos,
mas, la codicia y la ambición, son aquello que deshacemos.

Y, ¡qué bien es que ata
el que no necesita cuerdas!
Nadie puede desatar
lo que, éste, bien aprieta.

Así, al amor, el Tao, en su esencia
es libertad en el ser,
amar de verdad, sin correspondencia.

Cuando esto logramos,
cerca estamos de la iluminación,
hemos logrado tal grado
que el apego mudó.

Muta el aferramiento
por el entendimiento, en las cosas;
y mucho hay para Te
cuando la misericordia logras.

Este sentimiento sincero
que nace del alma
es el amor de la Sibila
que en la puerta ella guarda.

Pues, la Vida es el Camino,
y el Camino es la Fe,
la Fe, lleva tenerte:
la misericordia y tu Te.

En fin, que el Camino no es
sino una introspección,
sabiduría de la vida
que encuentra el amor.

Más avanzas, más conoces
que en no apegarte a nada
lo que está es tu mejor dote.

Porque cuando nada ansías
la naturaleza propone
el mayor de los regalos
y tu mesa dispone.

Así, es atar, cuando de verás se sabe,
no necesitaste cuerdas,
y deshacerse, el nudo, no sabe.

Siempre caminará eterno
el nudo de esta unión,
nace de la misericordia
y vive en el corazón.


Así es mirarte adentro
para cualquiera de tus cosas;
si logras conocerte de verás,
vencerás cualquier cosa.
Pues, tu mente hallara quietud,
una paz desmesurada,
se conoce y acepta su inquietud
y su inquietud se vuelve almohada.

Ésta es la vacuidad
que hallamos en todas las cosas,
sería, a cada oruga, ser;
volar su verdadera mariposa.

Y cuando se vuela,
se siente el aire,
se siente, del soplo,
su voluntad;
aquello que pone en tu camino,
será, del Padre, tu felicidad.

Verás que en la libertad del ser
está la mayor atadura,
pues en dejar ser y no imponer
es que está la hermosura.

Y como hermoso es ésto,
nada, al Te, es equiparable,
¡claro que compartirlo a medias,
como sabrás, es mejor que sabe!
«Aquel que sabe atar no necesita cuerdas y sin embargo, nadie puede desatar lo que él ha unido» – Lao-Tsé – .
  Sam:


Acabo de acordarme de aquello que dijo Jung,
el alumno que fue de Freud, y mucho en Oriente halló;
en su búsqueda de conocimientos, de rayar con lo arcano,
en su encuentro encontró material de éste..."estereotipado".

Mas, como dice este término, mejor no lo usemos,
no es atajo a las representaciones que en el ser todos hacemos.
Que los arquetipos, todos, son de ayer, hoy y mañana,
si aceptas lo que te somete, transformarás en alegría tus ramas.



Juan:

Oye, no os pongáis demasiado filosóficas...
que estabamos en el Camino Óctuple
y ya está volando la mariposa.

Antes de iros por las ramas,
mejor lleguemos a la raíz,
¿qué es 10 y 8, entonces,
al mundo Oriental, en sí?



Mestra Sheng:

Diez y ocho, si los sumamos,
hemos visto ya lo que es,
dieciocho es, a la Sibila,
la Luna a los pies.

Y, siendo la Luna
a la mujer, su vientre,
es la vasija del agua,
conocimiento deviene.

El Ciclo Sar, hemos visto,
y aquí viene una conexión,
si los números los unimos,
mas no en adición,
lo que encontramos es otra cosa:
ciento ocho es que son.

Este número empieza
con la Luna, como verás,
ciento ocho son los pasos
que desde ésta, tu darás,
para alcanzar al Sol andando,
y en cada huella los hallarás.

Cada uno de estos pasos,
son, en el Budismo, culminación,
fuerza y benevolencia de la Verdad,
aquella que ocultarse, no,
no puede hacer ésta,
como tampoco la Luna y el Sol.

Estos ciento ocho pasos
son, de Buda, su caminar,
su transito por la Tierra,
su número, en veces, reencarnar.

Son, entonces, los Budas que se esperan,
llamémoslos en cualquiera de las tres maneras.

Ciento ocho son los pasos de la ascensión,
aquellos mismos que en peldaños, a su escaleras, son.
Son las cuentas del rosario, el que usan en canción:
en sus mantras, en sus cantos y también en oración.

Así, todo se salpica
de éste número sagrado,
desde el número de cuentas
hasta el número de peldaños.

Templos importantes
se disponen en el mismo número,
la lóngitud del Río Ganges,
es, de sus grados, producto.

Que su longitud y latitud
están por alguna cosa,
delimitar con exactitud
la divinidad por sí sola.

Mas, si ésto parece poco
y resulta un tanto coincidente,
lo importante de los peldaños,
lo que en el rosario siempre se cuente,
no es otra cosa que los canales
que en el chakra corazón convergen.

Ciento ocho son las energías
que se canalizan hacia el corazón,
ciento ocho son los pasos,
las bendiciones de la Creación.

Así, es que se nutre,
por igual, está cultura,
de eliminar el número cero
cuando vorticial es su cintura.

De esta manera hallamos
en la primera adición
el número dieciocho
y, por igual, es ascensión.

Importante son los pasos,
las pruebas que ha de pasar el Monje,
dieciocho son éstas
y en superarlas está su dote.

Así, aquel Monje Saholín
que ha superado estas pruebas
puede, del folklore Oriental,
escribir y dejar su huella.

 

Sam:

Mucho es que transciende,
en verdad, este número:
la mayoría de edad,
el servicio militar y sumo...

La repetición del eclipse,
las cosas que Odín sabía,
alianzas secretas, también,
y ciertos ritos en masonería.

También son las rosas
que lleva la Virgen María,
de las dieciocho, lleva en los pies,
dos rosas, el alma mía.

Son los años para casarse,
en el Talmud, como se decía;
licencia para conducir son,
son los dieciocho monos que decía.

Y, volviendo a los Monjes Shaolín,
con los dieciocho monos por pruebas,
la disposición, diferente es,
mas, el tres, seis y nueve se aprueba.

Que ya que nos hemos puesto
a hablar del Oriente,
tres, seis y nueve son,
para el Taijitu, la lente.

Lente del Universo es,
y de todo lo que transforma,
el Tao del Cielo es del Cielo
y en la Tierra adquiere su forma.

Misterioso es en física,
con Tesla nos viene dicho,
energía, vibración, y luz,...
¿podría ser hasta el sonido?

Conocer los misterios del tres,
son conocer los del seis y el nueve,
todo por ellos transitará
de manera neutral, asi se mueve.


Vacuidad que nace
en el desapego,
lleva este ritmo
el alejarse del ego.


Es el movimiento perfecto,
matemática sagrada es su horma,
coge dos dimensiones, entonces,
y una espiral es que se forma.

Así es la ascensión
en el Espíritu de la persona,
cada paso que das arriba,
más te elevea y evoluciona.

Te hace girar por igual,
te hace poner grandes pruebas,
en tu verdadero entendimiento
está la sabiduría entera.

Abre la puerta en el uno
y quédate en su dos,
así, habrás alcanzado
la grandeza que vive en Dios.

Y, si ahora me pongo hebrea,
y la puerta, Dalet, es cuatro,
de ponerme en el uno,
catorce veo en trazado.

De pasar ahora al dos,
es que veo, entre otras cosas,
en trazado cuarenta y dos,
¿no es toda la casa, toda?

¿Sería entonces verdad
que se cumple en profecía
que a su Casa es que vendrá,
a la Colmena de la Vida,
la Vida misma del Verbo?,
¿en David vive la Vida?

¡Qué el Señor establezca
el trono de David
y su trono para siempre,
ésto es Jaquin;
y entonces en la fortaleza
- lo que es Boaz aquí -,
del Señor, la fortaleza,
se regocijará el rey, así!

 

Sam:

¡Qué fascinante es
todo esto que se cuenta
en número árabe, entonces,
y en hebreo se pesa!

Claro me ha quedado
que muy diferente es
una filosofía para la vida
y creer en tu Dios y fe.

Que vivir para la armonía
y para el desarrollo del ser,
es la evolución que se espera
al caminar hacia el punto G.


Juan:

¡Cómo estás, Sam, querida!
¿En qué estás pensando?
El punto es el Omega,
el punto hacia el que vamos.

Ésto da para la Noosfera
y el propósito de la humanidad,
tiempo habrá para ésto
ahora..¡a hilar!

Maestra Sheng, había preguntado
por aquello de la Acacia,
ahora que lo recuerdo bien
mucha Acacia hay en la Palabra.



Maestra Sheng:

Me alegra, Juan, querido,
que me hables de ésto,
quería ver si recuerdas
la Acacia del pueblo hebreo.

Mas, antes de hablar de Acacias,
ya que en sí es un Árbol,
entretanto vienen todos,
de La Voluntad, leamos
los dos capítulos siguientes
que nos harán comprender
mucho de lo que se ha dicho
y de lo que en la Palabra se lee.



Sam:

A mí me parece perfecto,
por cierto, ¿qué hora es?


Juan:

Si mi reloj no me falla,
las 13:13 son,
es tiempo para la Vida,
el Amor y la Unión.


Ming:


¡Ai!, ¡dejaos de leer!,
Dishi y Hao querrán saberlo,
y por supuesto yo...
esperad a que vengan ellos.

Tiempo es ahora para hablar,
para hacer algo con el tiempo,
tomemos algo fresquito...
un té helado, yo quiero.

¡Ai!, ¡fijaos ahí!
¿cómo, esto, decir?
Escuchad bien por la ventana,
tú, Sheng, ven aquí...
¿será eso un Sahasrara? ..... 464 (8221)

Verónica García-Melero
Loto V. El lot de Sam «la tarotista»: las Columnas del Templo.

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: OM y Bet.

“Om Mani Padme Hum“

La joya del loto

Sam:


Cuando hablamos de dualidad,
hablamos de un continuo;
algo que en su devenir,
opuesto traerá, fijo.


Aquí creo que hay una enseñanza,
¿estará tal vez en la vacuidad?
Porque vacuidad,
no es que halla nada,
ya hemos visto que será.


Vendría a ser como el karma,
tejido de causa que efecto traerá.
Vendría a ser el complemento,
aquello que existe porque el otro está.


Así, se desvanece al apreciar ésto
el concepto de aquello que es dual.
Uno se necesita a otro,
la forma de uno,
vacío a otro será.
El no ser
es ser en su forma;
el vacío del no ser,
su forma será.


En fin, que parece complicado,
pero fácil es de apreciar, Juan;
que la tolerancia y acercarte a otros
descansa mucho en la bondad.
Descansa en la misericordia,
la compasión: su piedad;
por igual, lo hace la paciencia,
fruto dulce a tu boca traerá.


Este avivar el espíritu,
esta manera de caminar,
es gestionar las emociones,
ser amable y generosidad.


En la conducta empieza lo noble,
empieza, aquí, la humanidad,
y te ayuda a subir arriba,
a elevarte: espiritualidad.
Así, en la conducta,
es donde empieza la virtud,
aquí empiezas a ser humano,
aquí empieza la gratitud.


De esta manera es que vemos
que la vacuidad del Zen
no es negar que haya opuestos,
es abstraer el ritmo del ser.



Juan:


Me encanta cómo te explicas,
eres como la Sibila, Bet.
Sam y Bet son la misma cosa,
Sam, su nombre es dios, es;
la letra hebrea de la que hablamos,
igual nos dice que es Bet.

¿Cómo podría decir yo ésto?
Reflexionemos sobre su letra,
mucho hay de sanscrito dicho
en lo que el hebreo aquí pesa.

Así, de coger el Om,
el mantra más sagrado y vivo,
es el origen de la creación,
y también es su sonido.
Es el Señor de las Aguas,
aquel que es su principio,
es quien se mueve por ellas,
¿y qué simboliza? Lo divino.

Es en el Universo,
la Realidad Superior;
Brahman, de quien hablo,
verdad eterna y bendición.

También es infinito,
también es asexual,
es penetrante y no cambia,
y todo cambio traerá.

Esto podría ser la inmanencia,
solo es así la eternidad,
es lo que Ain Sof llaman,
y su shefa lo revelará.

Siendo el sonido primero,
el sonido primordial,
comprende en un instante de tiempo
a toda la realidad.




Maestra Sheng:


Está en aquello que hemos dicho,
también está en la vacuidad,
se es uno y en su vacío
forma al dos es que hará:
ser el uno dos veces,
así empieza lo universal.
Así, el vacio de la forma,
su forma a Bet traerá,
en apariencia es doble,
parece ser la dualidad.
Pero parecer no es ser,
es una imagen,
así, es que está en Daath,
alcanzar ser con el Uno
lo que en realidad es su verdad.


Así, Dios son ambas cosas,
a su imagen es que somos hechos,
no es masculino y femenino,
aquí se confunden los sexos.
Pues no hay sexos, ya no existen,
del ser es su integridad;
se es asexual como el Principio,
el uno y el dos es su verdad.

Integrar en tu ser comprende
alcanzar este conocimiento,
macho y hembra fuimos hechos
a su imagen, el entendimiento.

Esto no quita para nada
que nos diferencien los sexos,
mas, transciende el ser y todo cambia,
se funde, así, con el Universo.

Si buscaramos información,
especialmente del Padre Nuestro,
el antiguo, el que Jesús dijo,
el que escrito está en arameo,
se refiere a Abba, ¿como Padre?,
como Padre-Madre dice el texo.

Y si solo cogemos la palabra,
alef-bet, bet-alef habla;
columnas de arriba y abajo,
unidas al ser, por su estaca.
Trazadas están a la derecha,
camino recto es del que hablan,
la misericordia es, a las virtudes,
la mayor y grande abundancia.

De arriba es que nos viene,
del Ain Sof, su agua:
oxígeno que es masculino,
en hidrógeno, femenino, es agua.

Lo primero es una semilla,
que a Bet, cuando ves, dilata;
mas, despúes es que viene,
lo que contiene el agua.

Si considerara la alegoría,
el buscar en las palabras,
de ser Mem alguna cosa,
se sabe, entonces, qué es agua.

El agua es algo divino,
en su heredad es que se espera,
que Bet, la reina madre,
se haga de la corona de ella.

Hablar de alef, es hablar de mucho,
el Yo y tu yo y la espera,
es inclinarte en el camino,
así, el agua se precia.

Porque en la bondad del ser
está la mayor de las cosas;
es acercarte a ser como Él
y alcanzar con el Uno, la gloria.


Gran misticismo hay en ésto,
que no lo llamen oculto,
que el conocimiento espiritual,
si bien es que es de otro mundo,
para el mundo es que está
y aquí empieza lo fecundo.


La abundancia del ser
en sus virtudes empieza,
en ser humilde y honesto,
en hablar la verdad: su grandeza.

La religión nos habla de ésto
como el mayor de los tesoros,
ser así te traerá,
el mayor de los oros.
Fuerza, templanza te traerá,
belleza y justicia, comprenden,
así es la inmortalidad en Él,
pocos se ve que esto entienden.


Por igual, está el desagradar a Dios
lo que sería también tu karma,
si mentira hay en tu voz,
soberbia, y mucha, agazadapa.

Vicios que son al alma,
y de los que más detesta Padre-Madre;
acercarte a la virtud vendrá
tu mano diestra, tu padre-madre.
Que diestra es la misericordia,
también de ella habló Jesús,
devuelve la otra mejilla,
de Dios, ésto, su gratitud.



Sam:


Antes de seguir con ésto,
no me quisiera olvidar
de la propia grafía de Om,
y su sonido universal.
Cuando lo trazamos vemos
por igual, a la letra Bet,
el espermatozoide que es uno,
en hebreo, Nun, también;
y la vasija que lo contiene,
el clavo fijado a tu pared.
Entonces, ¿qué contiene?


Contiene a la Creación,
el uno y uno que hacen vasija,
el uno y la vasija, la Unión.


Contiene a los dos principios
que contiene la vida,
oxígeno para vivir,
hidrógeno para fluir vida.


Así, en Bet está,
la madre de todas las cosas,
el vientre, que es vasija,
y todas ellas las forma.
Y, ¿cómo se forma ésto?
¡Cómo se podría formar!,
¿no es abundante el vientre
de aquella que es mamá?
Así en su abundancia,
Jasadim está,
ésta es la misericordia,
devoción y fe serán.


Maestra Sehg:


¡Cómo me alegra vuestro pensamiento!,
¡anda que no hilais bien!
Acabo de acordarme
que algó habrá escrito de Bet
en el libro de la Voluntad,
pues, voluntad es Bet.
También hay algún pasaje
de lo que el alef-bet es,
la importancia de las emociones,
el árbol de la vida, también.
Claro que también hay otro árbol,
ese el el de un cuento,
¿lo llevas Juan, contigo,
has leído los que tengo?



Juan:


Alguno que otro he leído,
cuando tengo momento;
al principio del Camino
me regaló, para cuentos,
el libro que así se llama,
el Libro de los Cuentos.


Maestra Sheng:

Ahora me gustaría,
para concluir esta observación,
que busquemos simbología
que expresa este cartón.
Lleno está de imágenes,
la Cábala para mí, ésto no es, no;
más lleva de sociedad secreta,
que de lo que es Ain Sof.
Mas, nadie puede negar
que utilizan conocimiento
de la palabra abrahámica,
pongámosle, ahora, verso. ............241 (7407)

Verónica García-Melero
Loto V. El loto de Sam «la Sacerdotisa»: Om y Bet.

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: la Vacuidad de Bet.

El que se conoce a sí mismo tiene clarividencia.

Lao-Tsé
 

Juan:


Antes de seguir con la dinámica
de lo que explica, en Bet, la Cábala;
de lo que pudiera hacer ver Occidente,
sociedad secreta y palabra abrahámica;
importante es para reflexionar
la mayor de sus transcendencias:
en la puerta está la madre,
¿está a tú entrar o salió de ella?,
¿será que la Sibila está
para hacerte ver en ella?
¿Es la sibila la forma
que de el vacio es,
y a la vez es el vacio
que en su forma es?,
¿es el ser de una cosa
que no se opone a su no ser?,
¿son entonces la misma cosa?
¿será esto tela a sus pies?


Porque son la misma cosa,
el ser y el no ser;
a veces no vemos esta cosa,
en la carancia se puede ver.
Cuando en algo sobresalimos
pronto se puede aqui ver,
un ejemplo que ejemplifica
la forma del vacío
que vacio forma y es.


En el sobresalir hay una forma
para el vacio del no ser,
no siendo esta forma,
su vacío entonces es
el anhelo por esta forma,
competitividad es lo que es.


Así, son la misma cosa,
se es y no se es,
¿necesita el sobresalir de algo?,
¿cuál es el ago de sobresalir?
así, se traspasa una frontera,
y la misma hace su salir.
Así, hablamos de una red dinámica
que en la vacuidad está;
explica y articula la vida
y cada ciclo te traerá.


Un destello condiciona a otro,
oscuridad hay en el brillar,
el resplandecer sería deshacerte de algo,
en deshacerte del ego es que está.


Ese algo que trae este dilema
en el ego se puede ver;
cuanto más es que lo vences,
más luz es que se ve.
Cuando hemos complementado ésto,
la forma es vacío y el vacío forma es;
habremos visto enseguida
que el dilema: carencia es.
Percepción que nos trae a la mente
la insuficiencia de algo que no se es;
no te esfuerces tras el viento,
esfuérzate solo por él.


Así verás que en ser más fuerte,
en ser mejor de lo que se es,
más es que vences tu ego
y en la abundancia esto se ve.


Entonces, ¿qué vemos ahora?
Ahora, lo que se ve,
es que en esta red de eventos,
en esforzarse está la fe.
La fe está en el movimiento,
así se escapa del no ser,
nada tiene que ver con la nada,
ni con vacío, ésto no es.


Así, el deshacerte del ego,
entre otras cosas, traerá:
pura potencia a tu vida,
fortaleza y voluntad.


Si no compites con nada,
jamás es que pierdes algo.
Tampoco es que lo ganas,
así, siempre ganas algo.
Al menos el crecimiento,
alejado del egoísmo:
¿si me viene algún genio,
lo apedreo por ser distinto?
¿Le amedranto en su vivir,
le apago el espíritu,
solo por que su mente traspasa
lo que a mi me hacía distinto?


Fácil es ver aquí
que mucho hay de soberbia,
hacerse para sí
con vista; ésto te traerá guerra.
Ésto, ¿qué te traerá?
Te traerá mucha pena,
el de ser a la forma el vacío,
ésta será tu guerra.

El deshacerte de muchos anhelos
está en no competir,
en apreciar la vida con otras lentes
está en mejor vivir.
Está en vivir felices,
está en ser agradecidos,
está en querernos mucho,
en cada uno de los sentidos.


Así te quieres,
así es que subes,
por el árbol de esta vida,
así, a la puerta está,
delante de la vida,
la Sacerdotisa del templo,
la madre, la Sibila;
aquella que te concibe,
es concebirte a tu yo, primero;
mucho hay, para lograr ésto,
en deshacerte de tu ego.


Así es el amor de madre,
así es que es en la Sibila;
incondicional es quererte,
en la misericordia estriba.
Mucho de esto hemos dicho,
no quisiera olvidarme,
que importante es el anhelo:
el imposible, el desesperante;
para avanzar por el camino,
con su aprendizaje, liberalizarte.


Sam:
Umm..algo de Budismo veo,
hasta me atrevería decir Zen;
más imortante se hace ahora
recordar por nuestro bien,
que en esto hay mucho de nuestra letra,
de la que describimos, Bet.


Esta manera que describes
para hacerte de la luz,
la que llaman shefa en hebreo,
la abundancia, su virtud;
es que se gana en esta forma:
en el acercamiento, en la quietud.

No es de extrañar que ambas formas,
la Cábala y el Zen,
sean dos ejemplos metafísicos
de caminar, más bien.


En aprender está liberarnos,
en el conocimiento se ve,
saber es que te abre los ojos,
en la ceguera también se ve:
que mucho de lo que ésta lleva
es ignorancia en su ser
de aquello que la evoluciona
y en la conducta se ve.
Esta manera de la que hablas
en el acercamiento crea
la solidaridad con el otro
que la empatía te deja.


Así, más escuchamos:
más nos olvidamos de nosotros,
más atentos a todo estamos
más se nos abren los ojos.
Que prestar atención es a la persona,
lo que a dedicarle es tu tiempo,
en el amor incondicional empieza,
y empieza por tí el contento.


Inclínate a escuchar,
incínate a escuchar a otro,
subirás árbol arriba,
te llenarás de luz, todo.
Misericordiosa, esta acción es;
empieza en el amor contigo,
así es que, das para todo aquel,
lo que tu corazón lleva consigo.


Maestra Sheng:

Que bonitas vuestras reflexiones
para hablar de nuestro camino,
desarrollo espiritual es,
a evolucionar, todos vinimos.
No vinimos a ser santos,
ese no es nuestro destino,
mas venimos siempre a Tierra
a mejorar lo que fuimos.

Hablar en pasado no estriba
considerar ahora la reencarnación,
no se conoce con certeza,
mas, Jesús se reencarnó.
Otros hablan con certeza,
estamos por la reencarnación;
lo importante es ahora
hablar de lo que nos pasó.


Nuestro pasado inmediato
fruto es de nuestra elecciones,
nadie puede escapar de un salto
de lo que llevan sus decisiones.


Mas, en este elegir caminos,
cruces que nos vienen al paso,
se nos pasa lo que nos viene encima,
sea bueno o malo el paso.


Así, al hablar en pasado,
mejorar lo que fuimos,
es ser inteligentes con todo
lo que nuestra experiencia hizo.
Venimos entonces a reciclarnos
en cada paso de nuestro camino,
unos lo andan de una manera
otros lo andan distinto.
Mas, a todos nos es huella
aquello que nos deja dicho
el sufrimiento con el que nos encontramos,
sabiduría es para nuestro sino.

Así, en esta letra hebrea está,
la que porta la Sacerdotisa,
el pararnos y reflexionar,
mirar adentro, más que arriba.
Mirar adentro está en Bet.
Está en seguir nuestra guia,
nuestra intuición podría ser,
el sexto sentido de la Sibila.
De creer en Dios, con Bet irás
buscando al Dios del infinito,
ascendiendo por el árbol arriba,
abrazando lo que, tu fe, cifra.


Mas, si no crees en Dios,
y lo haces tan solo en tí mismo,
por igual su meditación está
en abrazar tu inspiración, hijo.

En fin, ¡cómo te diría!,
me encantaría que creyeras en Dios,
buscarlo será, de entre todas,
la mejor de tu decisión.

Claro que hay para mucho rato
cuando te pones a entender qué es ésto,
¿qué podría decirte yo,
si apenas se nada, ahora lo aprendo.


Me inspiró algo que encontré
cuando, Juan, eras muy tierno,
fueron los poderes de Dios
y todavía no he salido de ésto.


Algo curiosa soy,
mas, también mi escepticismo,
no digo que sea de rehusar,
más, indago lo que para mí afirmo.
En fin, que de la Cábala
se puede ir hablando por el camino,
de todo aquello que descubra
y de lo que me revela mi instinto.
Complejo se hace abstraer
que es para un plano distinto,
está para subir arriba,
para elevarte por el camino.


Espiritual, es sobre todo,
siempre ese será el sentido,
así apartas con simpleza
aquello que no es su sino.
Y, por más que una mira,
y aprende cosas diferentes,
en buscar a Dios está
todo aquello que se aprehende.


Ahora, con la filosofía,
con la cultura, con el arte,
con las corrientes de pensamiento,
con aquello que más te atrae,
con el símbolo de las cosas,
con lo que portan al revelarte,
con echar la mirada a un lado
y a otro, para enterarte;
es que interpretas estos signos
conocimiento de un mundo aparte. .......262 (7167)

Verónica García-Melero
Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: la Vacuidad de Bet.

¡Tengo el corazón contento!

El agradecimiento es la memoria del corazón.

Lao-Tsé

¡Bienvenidxs a esta pequeña entrada del Libro de Sheng Laoshi!

El motivo principal de esta entrada son Juan y Raquel, unos alumnos del mismo cole de mi hijo quienes me han hecho llegar unos dibujos fascinantes, preciosos, ¡ME ENCANTAN!, ¡no os podéis hacer una idea de lo mucho que me han llegado al corazón!, ¡MIL GRACIAS, JUAN y RAQUEL!

Por cierto, el colegio es Nuestra Señora de Gádor, en Béjar, Almería. Un colegio que me encanta, muy bonito en todos los sentidos.

Me han hecho saber en muy diversas ocasiones lo mucho que gusta el t-veo; en especial, es un café muy divertido que no es otra cosa sino ofrecer una visión actualizada e innovadora de metodologías didácticas para el aprendizaje y la divulgación científica, por igual.

Con todo, me han hecho llegar Juan y Raquel dos hojas repletas de dibujitos donde plasman esa esencia que se pretende transmitir, algo que me ha llegado a lo más profundo de mi corazón. En ocasiones necesitamos recibir palmaditas en el hombro, ánimos, algo que nos aliente, y este regalo vuestro lo aprecio como si del cielo me hubiera caido, es una maravilla.

Composición de Dibujos de Juan y Raquel.
Composición de dibujitos con dedicatoria I. Juan y Raquel.
Composición de dibujitos II. Juan y Raquel.

Precisamente hace eso, alentarme a seguir avanzando por ese «Camino de los trece lotos» que, más allá de inspirarme en mi hijo, espero a través de él poder inspirar a otros niños, como lo sois vosotros y, por igual, a muchos adultos. Además, lo concibo como una idea interesante para entusiasmar a muchos papás y mamás en el relato, en el cuento, en idear un pequeño mundo de fantasía desde el que inspirar a sus hijos; tanto en la lectura, como en la escritura. Lo que es más, aflorar emociones, valores y esa manera de ser única que cada uno de nosotros albergamos.

No sé si conocéis la historia de J.K. Rowlling, la escritora de Harry Potter. Así por encima, es una historia y personajes que esta mamá ideó para sus hijos, su cuento e historia fantástica y llena de valores. Por razones de la vida, esta escritora se divorció, quedándose muy ajustada para afrontar el porvenir de sus hijos, así como el suyo. Fueron sus hijos quienes la animaron a seguir y publicar su libro y…¡menudo éxito! Personalmente, me parece un regalo caido del cielo, ese soplo de inspiración y buena voluntad que nos devuelve Dios cuando nos mueve el amor en las cosas.

Como habéis podido apreciar hasta el momento, el Libro de Sheng Laoshi está enfocado en transmitir conocimientos filosóficos muy diversos, siempre con el ánimo de hacer llegar valores éticos, discernimientos emocionales y, por supuesto, también enseñanzas de muy diversas doctrinas – como se irá viendo-. Por igual, no puedo perder de vista qué es este libro, porque este libro de la «Maestra Vida» no es sino la ilusión de atesorar para mi hijo cómo piensa su mamá. Sus valores, su manera de ser.

En fin, es simple apreciar que me mueve esa idea de querer dejarle dicho y por escrito muchas enseñanzas que al hablar, al dialogar sobre ellas, puede que no las exprese de una manera tan reflexiva. Tampoco tan edulcorada como lo es la poesía, es una expresión muy bella en el lenguaje.

Con todo, obviamente al dejarlo publicado en este blog – claro está-, espero llegar al corazón de muchas personas. Es un libro que espero publicar si Dios quiere, un libro que espero que guste y sea apreciado, como ya estoy viendo que así es. Éste es el mejor regalo que cualquiera que se intenta hacer paso en la escritura puede recibir, que la aprecien y valoren. Que le hagan saber que llega a los corazones.

Bueno, también quiero recordar hoy otras muchas cosas que me han traido a la mente estos dibujos tan bonitos. Entre otros trabajos, he sido profesora alrededor de unos ocho años, docente en Inglaterra un añito y siete en un pequeño gabinete de estudio desde el que he podido ayudar a muchos estudiantes, de muy diversas edades y etapas y ciclos. En fin, desde primaria hasta universitarios. He logrado transformar a mis estudiantes, además de las calificaciones. Considero que transformar un muy deficiente en matriculas de honor es algo que transciende la calificación, es algo que implica mucho amor y, por supuesto, inteligencia emocional. Pues esa matrícula no tiene el honor más que en el corazón. En apreciar los valores éticos y esa gestión de emociones que ayuda tan intensamente a llegar al alma de los estudiantes y transformarlos, animarlos, ayudarles a aflorar su potencial y creer en él.

Estos dibujos que me han traído hoy Juan y Raquel me han recordado a mis estudiantes y a muchos otros dibujitos que me han hecho y han salpicado de amor cada uno de los rincones de mi casa. Ayer, nada más ver los vuestros, los puse en la nevera de mi cocina. Curiosamente hacía solo unos días que había quitado los de mis últimas alumnas, simplemente porque la tinta había sido evaporada por la luz, apenas podía apreciarse. Ahora, los tengo junto a los de mi hijo y junto a mi corazón.

Con todo, también guardo muchos de ellos entre mis cosas. Aquí os dejo un retrato que me hizo Alex, un alumno muy especial. Espero que esté muy animado haciendo cositas.

Retrato estilo cómic, de Alex.

Por igual, también quisiera hacer un guiño a mis sobrinas Berta y Mayra en esta entrada, quienes están muy animadas con escribir conmigo algún que otro cuento. Así que…espero que llenen de su magia este rincón de internet. Por el momento, vamos a explorar una técnica didáctica muy divertida..cuando llegue el momento hablaremos de ella.

Seguramente también se anima mi hermana mayor, Mary, la responsable de que hoy cuente con «Nena», aquella muñequita que, inspirada en mi, me diseñó en un principio, con ánimo de que me entusiasmara a jugar con ella y mis sobrinas.

¿Por qué dejar escrito,
dejar escrito un cuento?
Porque, inmortalizar su enseñanza,
podemos en el tiempo.
Sería como una imagen,
como una fotografía,
que con solo ojearla
presente está ese día.
(Berta y Mayra con su tita Vero).

Solo hice un pequeño cambio en la cara de Nena: los labios. Claro que las gafas y ropa si son de mi cosecha, una expresión personal de la felicidad. Posiblemente apreciaba esa felicidad a través de las gafotas, a través de ser una misma.

«Nena» está inspirada, fundamentalmente, en estas tres fotos que os dejo a continuación: bebé, niña y un perfil de mi 29 cumpleaños (esta foto ha llegado así a día de hoy ya que recorte ese trozo para explorar en photoshop y, por lástima, he perdido la foto completa con el tiempo y con los formateos de ordenador). No sé si aparecerá algún día la foto completa, espero que sí. En ella aparezco distraída, hablando con mi hermano Esaú.

Y, bueno, para aquellos que os preguntáis por esa inspiración en «Nena», aquí os dejo unas imágenes para que os hagías una idea de lo simpática y colleja que es dicha inspiración.

Bebé (dos años y tres meses). Delante de la barra del bar de mis abuelos, Pepe y María.
5 años, foto de la cartilla escolar.
24/03/2007, en mi 29 cumpleaños.

Espero que «Nena» os transmita mucha alegría y simpatía desde el café Alquimia, desde su t-veo en el OKO y, por supuesto, os transmita valiosas reflexiones sobre la vida este Libro de Sheng Laoshi que se presenta, en parte, por aquí. No es otra cosa sino eso: aquello que nos va enseñando la vida, claro que desde un prisma totalmente personal.

Un abrazo y besotes a todxs mis lectorxs y seguidorxs y, en especial, a Juan y Raquel, ¡qué Dios os bendiga, guapísimos! ¡Mil gracias!

Verónica García-Melero

El camino de los 13 lotos.

La flor que florece en la adversidad es la más rara y bella de todas.

Buda

El relato que te acerco hoy, hijo, espero que lo atesores con amor. Haz de él una estrella que, en tu corazón, lata siempre. Una estrella que ayude a guiarte, que siempre viva en tí y en tu día a día. Una estrella que te ilumine, que te alumbre en tus discernimientos y, por supuesto, sea una llama que avive cada uno de tus gestos. Porque como siempre te diré, a las personas se las conoce por sus hechos, no por sus palabras. Observa siempre ésto y te hará sabio; pues, con poco, serás hábil para desentrañar su verdadera esencia. Sabrás distinguir el bien y el mal. Por esto, ¡abre los ojos!,¡lávalos con el conocimiento y la sabiduría práctica de la vida! Esto te dará una seguridad plena: la observación.

Es por esto por lo que has de considerar tres cosas siempre. La primera de ellas sería el apreciar tus juicios para tí mismo, esto es: «el silencio». La segunda cosa sería sobre cómo apreciar tus juicios. Así, para la apreciación de los mismos, recuerda siempre esta sabiduría: «La puerta es a la sonrisa, lo que el espejo a los ojos». Fácilmente comprenderás que cuando una persona pronuncia una verdadera sonrisa, por igual sonrien sus ojos. De no ser así, será algo fingido; por lo tanto, apreciarás que «las cosas fingidas, como flores marchitas, caen; puesto que ninguna simulación puede durar largo tiempo» – ésto mismo dijo Marco Tulio Cicerón-. Y, finalmente, considera «el recogimiento»: la humildad en tus actos, juicios y observaciones.

Sinograma de la palabra «dào», conocida como Tao, traducida literalmente como «camino».

Te estoy hablando de flores, ¿has visto qué de belleza encierra una flor?,

¿serán las flores perfectas?, ¿atienden a alguna proporción?,

¿será su proporción divina, como divino es su Creador?

Aprecio la creación en una rosa y también la evolución,

ésta es nuestra conciencia, también nuestra aspiración. ___________________5

Sabido es que representa a Cristo, a su despertar, a su amor.

También representa su misericordia, su fe incondicional, su dolor.

La rosa es especial en el Cristianismo, en otras culturas, lo es otra flor.

¿Será tan válida como la rosa una flor de otro color?,

¿será posible simbolizar la conciencia, la sabiduría, la transformación, __10

en un loto como el de Buda, el que a su paso deja con amor?

Porque cuando Buda pasa, pasa y deja una lección,

y la lección en la estela de perfume envuelta,

envuelta de ritmo y acordes, como una canción.

Buda nos acerca enseñanzas, siempre lo hizo con devoción, _______________15

por igual nos las acercó Cristo, envueltas en parábolas para la razón.

También es sabido que afligía a Cristo, y mucho, en su pasión,

hablar del conocimiento que nos transmitía,

Él nos enseña y, sin embargo, ¿quién aprecia su proporción?

Porque la medida de Cristo es justa, verdadera y vive en el amor, _________20

por igual ha sido transmitido por Buda, conducirnos a la paz interior.

Me gustaría que cerraras los ojos y que meditaras en la felicidad.

Ciérralos fuertemente, así será fácil dejarte llevar,

y ahora, ábrelos mirando adentro, ¿qué te dice tu corazón?

¿Has visto qué bienestar contemplas, apreciando el amor? ________________25

¿Ves como un abrazo, un apretón de manos, o un simple achuchón;

también contar contigo, contar también con tu opinión;

por igual decir te quiero, apreciar tu presencia, tu razón;

e incluso reconocer tus méritos, tus logros, sacrificios, superación;

son aquellas cosas que la felicidad te ha mostrado desde tu interior? _____30

¿Se me han olvidado cosas?, ¡pues claro que sí, hijo!, ¿acaso soy Dios?

Pero en su camino inspirado, muy cerca de contemplarlo estoy,

después de todo, espero la muerte y que junto a Él me lleve con bendición.

Pero también, esperando la muerte, vivo mi vida con mucho amor;

desconozco el día que llegue, así es que te dejo mi valoración, ____________ 35

para que siempre la lleves contigo, la tengas presente, mi corazón.

¿Cómo podría, cariño mío, estar presente siempre, si ya soy mayor?

A veces me pongo a hacer cálculos, para cuando tu cuarenta,

¿cuántos tendré yo?

Entonces, caigo en la cuenta que tal vez chochee, ¡qué se yo!, ___________ 40

porque vivir quiero hacerlo bastante, quiero estar junto a tí, mi amor.

Quiero verte crecer contento, crecer viviendo con admiración,

todas esas cosas importantes, que se las lleva el viento, de un volón.

Porque el tiempo es siempre el presente, es deshacerte de excesos,

de tanto pasado, que no es sino depresión. _______________________________45

Y por igual, si te obstinas con el futuro, la ansiedad te subirá la tensión.

Apreciar el momento de hoy, agradecerlo, abrazarlo con devoción.

¿Te has dado cuenta del regalo?, presente se llama al día de hoy.

Tal vez te estés preguntando, ¿por qué en el camino, trece lotos, hay?

Y, ¿por qué no hay simplemente rosas, si de rosas, el camino de en medio, es?

Simplemente porque para abrir la rosa de nuestra conciencia,

para alcanzar nuestra paz,

es necesario apreciar grandes enseñanzas, desde las que poder reflexionar.

Posiblemente me quede corta,

tan solo son enseñanzas que te ayudan a pensar, ________________________ 55

a reflexionar en tu día a día, a apreciar la bondad.

Pero las aprecio singulares para el cambio, para la transformación personal,

para meditar en nuestra vida, para ayudarnos a despertar.

A abrir los ojos a la vida vívida,

a la vida serena, sosegada, llena de paz. ___________________________________ 60

Necesitarás conocerte a ti mismo, para dejar de dormitar.

Necesitarás de mucha más sabiduría que la vida (Sheng) te deje al pasar.

No hay nada como la experiencia propia,

pero ¿y tener experiencias apreciando como llegar a tu paz?

Me refiero a estar sereno, seguro, confiado, _______________________________ 65

lleno de esplendor, viviendo en paz.

Doblegando cualquier contratiempo,

manteniéndo la calma, sintiéndote confiado,

fluyendo como el mar.

Y, ahora, si me permites, ha llegado el tiempo de… ________________________ 70

contarte los trece relatos; los trece, el camino harán,

y, así, los trece lotos, a tus pies, quedarán.

Como siempre, Juan; como siempre, cariño, con amor, mamá.

Flor de loto morada.

La fábula de «Las Ranas y el Pozo».

Haz el bien y no mires con quien; haz el mal, y guárdate.

Mi bisabuela Filomena.

Mi madre, María Filomena, me contó una fábula sobre unas ranas y un pozo. Una fábula que me parecía triste en su final, así es que he decidido cambiar el mismo. En realidad no es que busque simplemente un final felíz, sino reflexionar un poco más o ir más allá de la primera enseñanza aparente. En ocasiones, cuando leemos una fábula o se nos es transmitida oralmente, nos quedamos en la superficie. Es por esto que procurar profundizar en sus enseñanzas nos puede aflorar una nueva perspectiva, una nueva visión de los acontecimientos que sirvan de vehículo para aquello que logramos discernir.

La fábula de hoy espera llegar al corazón de muchas personas, especialmente de muchas mamás. Lo cierto es que al reflexionar sobre lo que queremos para nuestros hijos, ¿no debería ser igual que aquello otro que procuramos para los hijos de los demás?, ¿sería importante entonces mirar hacía adentro y apreciar qué es aquello que hacemos para con nuestros iguales y cómo ésto puede salpicar tanto a nuestros hijos, como a los de los demás?

¿Qué quiero decir? Le propongo un ejemplo que le ayudará a discernir con más profundidad la fábula que le acerco en esta entrada. Imagínese que desconoce a su vecina, es algo bohemia, parece que su vida es algo desordenada, propia de este tipo de personas. Jamás ha hablado con ella; sin embargo, le han corrido un tupido velo socialmente desde la difamación, a la que usted se apunta desde el desconocimiento.

¿Cómo puede sentirse su vecina «bohemia»? Tenga presente que todo lo que ha llegado a sus oídos es difamación, ¿por qué habrán hecho esto?, ¿qué esconde su vecina si es una persona dulce y agradable? Posiblemente mucha bondad. Sin embargo, usted le ha corrido un tupido velo, la desplaza, humilla y critica y, con ello, salpica a su hijo. Está usted desvirtuando la imagen de su vecina la «bohemia» a su hijo, ¿se ha dado usted cuenta?

¿Se imagina usted ahora que su vecina la «bohemia» es una mamá tan excepcional que con sus ideas procura maneras con la que hacer las cosas bien a las demás? Lo hace tan bien que se ha ganado tal odio por aquellos que gustarían de ser como ella, que no han hecho otra cosa más que difamarla; con el ánimo de que personas, como usted, directamente la desplacen. Algunas veces la difamación alcanza las cosas retorcidas y crueles.

Es importante atender a los hechos de las personas. Son muchos los genios a lo largo de la historia que nos han transmitido una misma enseñanza al respecto y es que: a las personas se las conoce por los hechos, no por las palabras. Cuando quiera saber cómo es alguien, atienda a lo que hace, no a lo que dice.

Generalmente las personas que procuran lavar mucho su imagen y venderse, no cesan de bienhablar de sí mismos, vanagloriarse y cuidar toda una falsa apariencia. Es muy probable que no sea una buena persona; para empezar ya no es una conducta honesta y sincera. Es más, en tanto maquina qué decir esta persona de sí misma para asegurse toda una imagen de bondad, ya se está alejando totalmente de tal bondad en tanto este comportamiento lleva aparejada la malicia agazapada. Ésto es ser una persona maquiavélica: el fin justifica los medios. No importa qué hacer para justificar un propósito. ¿Se imagina ahora que hasta esta «bondadosa» persona es la que ha difamado a su vecina la «bohemia»?

También tenga presente que del talento hablan, de la mediocridad no. También tenga presente, no obstante, que las personas inteligentes discuten ideas, las medianas los sucecesos y las pequeñas, a las personas. Se imagina ahora que le propician a la «bohemia» este insulto que lleva aparejado la verdadera esencia de quien lo ha ideado. ¿No sería algo extraordinariamente cruel?

Su vecina no es tal bohemia, en realidad, es tan bohemia como lo puede ser usted y, es más, hace de tripas corazones para poder hacer todo lo que hace, su vida es extraordinariamente disciplinada; claro que no tiene tiempo de arreglarse tanto. De algo habrá que quitar tiempo para ganarlo. Por igual, es tan sencilla, que aunque dispone de cosas con las que estar más arreglada, una vieja camiseta o un viejo chándal le vienen como anillo al dedo para estar cómoda haciendo tanta cosa. Total, ella es tan bohemia que en realidad vive para hacer cosas por los demás.

Sea una persona sabia y discierna las enseñanzas que transmite la siguiente fábula: «Las ranas y el pozo». Es probable que la próxima vez que le hagan llegar un bulo se cuestione el propósito del mismo. Sea una persona reflexiva, ésto no es más que ser sabia; como poco para su día a día. A continuación comienza la fábula:

Mi madre me contó que en una ocasión, en las entrañas de un bosque, vivía todo un ejército de ranas. Éstas eran las defensoras del lugar y, por igual, eran el hombro sobre el que llorar del resto de los animales del bosque. Eran unas criaturas muy tolerantes y comprensivas que, con espontaneidad, expresaban sus emociones. Al menos, su comportamiento era claro y transparente.

Aférrimas a aquello que en primer lugar vienen a representar, la metamorfosis que en sí experimentan a lo largo de su existencia, todas ellas gozaban de esa especial habilidad para adaptarse a los cambios y a los ambientes.

Con todo, también gozaban del defecto de la egolatría, de buscar la atención de los demás, de hacerse notar. Así es que algunas de ellas, llevadas por esta característica que explotaban con sutileza, se eregían como líderes forzosos de entre su propio ejercito.

Habia una rana, Verdad, que destacaba por su creatividad y manera con la que llegar al corazón de sus compañeras, así como de los demás animales del bosque. Esta habilidad de Verdad, era tal, que había alcanzado el conocimiento de no posicionarse por encima de ninguna de sus compañeras para contar con su valoración. Esta humildad la había procurado eregirse como un líder natural, pues es en esta cualidad donde descansa el sentido del verdadero liderazgo. Por igual, era una rana muy apasionada con sus ideales; luego, gustaba de compartirlos con todos los demás animales del bosque, claro que no lo hacía intencionalmente. De manera extraña, la providencia le procuraba circunstancias o contextos donde dejaba, desde su conducta y hechos, preciosas enseñanzas.

Solía ser callada, observadora y, en apariencia, tímida. Sin embargo, después de conversar con ella, terminaban asimilando un carácter fuerte a la vez que dulce, moviéndose en un intervalo entre la extroversión e introversión. Tal vez de manera natural escuchaba y prestaba atención a todo aquel que se le acercaba, con lo que barajaba con soltura este acercamiento. Calibraba su interactuación con agilidad, haciendo sentir bien a todo aquel que se le acercaba. Era una rana pacífica y sosegada y, también, muy risueña. Era difícil no reirse con ella.

Verdad tuvo un hijo que nació sordo. Algo que le causó en un principio una pena tremenda. No obstante, y con ánimo de adaptarse a esta circunstancia sempiterna, se aventuró en el descubrimiento de muchos de los aspectos y conocimientos que se requerían para una buena crianza; tanto de su hijo y aquella peculiaridad que presentaba, como de la crianza en general. De esta manera, se ganó mucho cariño entre muchas de sus compañeras y demás amigos animales del bosque.

Sin embargo, aquellas ranas que se habían eregido como líderes no solastraban la bondad y capacidad de Verdad, con lo que diseminaron como el polen todo un bulo entre los animales del bosque y sus propias compañeras. Hicieron saber a todos los animales del bosque que esa aparente bondad de Verdad no era más que una manera de embaucar, pues secretamente ella era bruja. Sólo buscaba contar con el apoyo de todos los animales del bosque para, finalmente, eregirse como líder y ponerlos a todos a sus pies.

Tal chisme creó una aversión radical de los animales del bosque hacia Verdad. A sabiendas de lo bien que se sentían con ella, de su manera de empatizar…no procuraron más que crear una explicación acorde con este nuevo conocimiento, una explicación que los liberara de esta nueva tensión: «¿Cómo alguien como Verdad puede ser así? Posiblemente es cosa de brujas, que te embrujan con la mirada y las palabras y lo único que buscan es engañarte y su propio beneficio».

Con esta actitud salpicaron a su hijo, quien en el colegio empezó a recibir el desplazamiento de algunos compañeros. Compañeros que, aunque pequeños, apreciaban el desdén hacia su madre cuando hablaban de ella en casa. De esta manera, a veces se acercaban a él con cautela.

Sin embargo, la sordera de su hijo, en gran medida, lo inmunizó de las habladurías de los adultos sobre su mamá. Y, lo que es más, su mamá era tan amorosa y dulce, tan cercana e infantil, que había hecho de ella hasta una compañera de juegos. Pensaba que cuando la miraban con desprecio, tan solo era el querer parecerse a su mamá. Pues su mamá era muy divertida y él, aunque no oyera, si observaba que las mamás de sus compañeros no jugaban tanto con ellos como con él hacía su mamá.

Un día, de pronto, empezó a llover sin cesar. La lluvia cada vez se hizo más y más pesada, de manera que pronto todo empezó a cargarse de agua. El río se desbordó, todo quedó inundado.

Las ranas líderes condujeron a todas las compañeras por el bosque hacía aquello que consideraron era un lugar a salvo. Sin embargo, cuando creyeron estar a salvo, no estaban sino sobre la boca de un descomunal pozo. De repente hubo un estruendo inconmensurable que ensordeció a todas las ranas, la tierra tembló y abrió unos canales subterráneos que, en instantes, secaron el pozo. Igual de repentina fue la salida del sol, que se llevó consigo la lluvia.

Ahora, todas las ranas se veían en la profundidad del pozo. La distancia que separaba el suelo del pozo de su boca era tal que ninguna rana hizo el más mínimo intento por saltar y salir de él. Era un imposible, algo inalcanzable para unos animalitos como ellas. Así, pronto se encomendaron a Dios, con la esperanza de que volviera a traer esa fuerte lluvia que rellenara aquel ingente hoyo.

Lucas, sin embargo, empezó a saltar, una y otra vez. Cada vez con más energía y brío. Miraba a su alrededor y apreciaba a todo el ejército de ranas gritando, con cada vez más energía. Todas las ranas del pozo le profesaban desaliento continuo en sus intentos: «¡Deja ya de saltar!, ¡para ya!» – gritaban muchas-. «¿Acaso no ves que no lo vas a conseguir jamás?» -replicaban con tono enérgico y despreciable otras-. «¿Es que además de sordo eres tonto?, jajajaja» – dijo con tremendo desdén y vituperio una de las líderes-. Entonces, de repente Lucas, tras un fuerte salto, movido por un milagroso soplo de viento, alcanzó la boca del pozo.

Lucas se inclinó en la boca del pozo y, balbuceando, comenzó a dar las gracias a todas las ranas por sus ánimos: «¡Gracias, gracias, por animarme a salir!, ¡muchas gracias!, ¡no lo hubiera conseguido sin vosotras!»…Su mamá lo miraba llorando, «hijo mío, Dios te bendiga y proteja, ¡qué lección has dado!, con fe todo es posible, hasta mover una montaña. ¡Qué tu discapacidad te haya confundido en esta fe tan grande…». Con todo, insólitamente, en su llanto, cayó desplomada al suelo. Su rostro se palideció enseguida, aunque conservando una dulzura y serenidad indescriptibles.

Lucas, empezó a llamar a su mamá incesantemente: «¡mamá!, ¡mamá!»…Sin embargo, su mamá yacía en el fondo del pozo, había fallecido de emoción y amor. Lucas, que no terminaba de comprender qué es lo que estaba pasando, empezó a llorar desconsoladamente, llamando a su mamá a gritos, a voces, con perfecta dicción. De repente, percibió que oía, escuchaba todo lo que se decía en el pozo. De esta manera, dirigió su mirada con vehemencia hacia las ranas líderes y preguntó: ¿cómo habéis podido hacer esto a mi mamá, la habéis difamado, le habéis causado un gran dolor en el corazón? Ahora, que ha podido verme feliz, a salvo, ajeno a vuestra maldad… ha terminado por descansar en paz. Os diría que deberíais yacer como lo hace mi mamá si me asemejara a vosotras, pero me dáis pena, me entristece que haya ranas así en el mundo, que hacen lo que sea para opacar a los demás. No importando qué. Es una actitud vergonzosa, imperdonable sería a los ojos de Dios lo que habéis hecho, porque difamar es matar en vida a una persona; es hacerla desplazar por todos, es negarle su verdadera esencia, es destruirla o..intentarlo, porque mi mamá jamás perdió las ganas de vivir, la fe en los demás y el buen humor. Aún así seguía siendo amable, pensando en que algo os haría cambiar la actitud. Desearía que vierais en vuestros corazones lo que habéis hecho, solo así os arrepentiríais de verdad.

Entonces, un fuerte llanto rompió en las entrañas del pozo. Todas las ranas lloraban desconsoladamente, no solo la muerte de Verdad, sino cómo habían conducido a Verdad por tanta injusticia y dolor. Lloraban por su mal proceder, por haber sido tan mezquinas, crueles y cobardes. Lloraban sinceramente su arrepentimiento. Este llanto fue tal, y tan milagroso, que logró llenar el pozo, lo suficiente, como para que todas pudieran alcanzar la boca del pozo y salir.

A continuación se dirigieron a Lucas, mostrándole su más sentido arrepentimiento, pidiéndole su perdón. A lo que Lucas le dijo: «yo siempre os he perdonado, ¿no habéis escuchado el dicho que dice, no hay peor ciego que el que no ve? Pues igual ocurre con los sordos. Escuchásteis sus palabras, su dulzura y sabiduría, su buen humor, su paz; sin embargo le hicísteis oídos sordos con el único pretexto de aseguraros vuestra propia apariencia, con el único pretexto de autoconvenceros en vuestra errónea elección. Procurad ser empáticas si esa es una de las cualidades que nos caracterizan; procurad ser creativas, vosotras las líderes, y no opaquéis porque sí, solo movidas por la envidia. Porque, si no os alegráis de vuestras cualidades, ¿cómo os váis a alegrar de las de los demás?; si no os alegráis de vosotras mismas, ¿cómo os váis a alegrar de los demás? El verdadero amor empieza en uno mismo, como acabáis de hacer. El arrepentimiento sincero empieza en el amor a uno mismo, en saber que ese mal que hemos hecho no nos gustaría recibirlo. Esto no es sino la regla de oro: tratar a los demás como nos gusta que nos traten».

Con mucho amor a mi hijo y a mi madre, a mi Marifilo; que es maravillosa y no se da cuenta de lo grande que es. Hoy yo te lo recuerdo, mamá.

Por dentro y por fuera es la hermosura; como la tuya, mamá.

Verónica García-Melero