Categoría: Sabiduría práctica

¡Tengo el corazón contento!

El agradecimiento es la memoria del corazón.

Lao-Tsé

¡Bienvenidxs a esta pequeña entrada del Libro de Sheng Laoshi!

El motivo principal de esta entrada son Juan y Raquel, unos alumnos del mismo cole de mi hijo quienes me han hecho llegar unos dibujos fascinantes, preciosos, ¡ME ENCANTAN!, ¡no os podéis hacer una idea de lo mucho que me han llegado al corazón!, ¡MIL GRACIAS, JUAN y RAQUEL!

Por cierto, el colegio es Nuestra Señora de Gádor, en Béjar, Almería. Un colegio que me encanta, muy bonito en todos los sentidos.

Me han hecho saber en muy diversas ocasiones lo mucho que gusta el t-veo; en especial, es un café muy divertido que no es otra cosa sino ofrecer una visión actualizada e innovadora de metodologías didácticas para el aprendizaje y la divulgación científica, por igual.

Con todo, me han hecho llegar Juan y Raquel dos hojas repletas de dibujitos donde plasman esa esencia que se pretende transmitir, algo que me ha llegado a lo más profundo de mi corazón. En ocasiones necesitamos recibir palmaditas en el hombro, ánimos, algo que nos aliente, y este regalo vuestro lo aprecio como si del cielo me hubiera caido, es una maravilla.

Composición de Dibujos de Juan y Raquel.
Composición de dibujitos con dedicatoria I. Juan y Raquel.
Composición de dibujitos II. Juan y Raquel.

Precisamente hace eso, alentarme a seguir avanzando por ese «Camino de los trece lotos» que, más allá de inspirarme en mi hijo, espero a través de él poder inspirar a otros niños, como lo sois vosotros y, por igual, a muchos adultos. Además, lo concibo como una idea interesante para entusiasmar a muchos papás y mamás en el relato, en el cuento, en idear un pequeño mundo de fantasía desde el que inspirar a sus hijos; tanto en la lectura, como en la escritura. Lo que es más, aflorar emociones, valores y esa manera de ser única que cada uno de nosotros albergamos.

No sé si conocéis la historia de J.K. Rowlling, la escritora de Harry Potter. Así por encima, es una historia y personajes que esta mamá ideó para sus hijos, su cuento e historia fantástica y llena de valores. Por razones de la vida, esta escritora se divorció, quedándose muy ajustada para afrontar el porvenir de sus hijos, así como el suyo. Fueron sus hijos quienes la animaron a seguir y publicar su libro y…¡menudo éxito! Personalmente, me parece un regalo caido del cielo, ese soplo de inspiración y buena voluntad que nos devuelve Dios cuando nos mueve el amor en las cosas.

Como habéis podido apreciar hasta el momento, el Libro de Sheng Laoshi está enfocado en transmitir conocimientos filosóficos muy diversos, siempre con el ánimo de hacer llegar valores éticos, discernimientos emocionales y, por supuesto, también enseñanzas de muy diversas doctrinas – como se irá viendo-. Por igual, no puedo perder de vista qué es este libro, porque este libro de la «Maestra Vida» no es sino la ilusión de atesorar para mi hijo cómo piensa su mamá. Sus valores, su manera de ser.

En fin, es simple apreciar que me mueve esa idea de querer dejarle dicho y por escrito muchas enseñanzas que al hablar, al dialogar sobre ellas, puede que no las exprese de una manera tan reflexiva. Tampoco tan edulcorada como lo es la poesía, es una expresión muy bella en el lenguaje.

Con todo, obviamente al dejarlo publicado en este blog – claro está-, espero llegar al corazón de muchas personas. Es un libro que espero publicar si Dios quiere, un libro que espero que guste y sea apreciado, como ya estoy viendo que así es. Éste es el mejor regalo que cualquiera que se intenta hacer paso en la escritura puede recibir, que la aprecien y valoren. Que le hagan saber que llega a los corazones.

Bueno, también quiero recordar hoy otras muchas cosas que me han traido a la mente estos dibujos tan bonitos. Entre otros trabajos, he sido profesora alrededor de unos ocho años, docente en Inglaterra un añito y siete en un pequeño gabinete de estudio desde el que he podido ayudar a muchos estudiantes, de muy diversas edades y etapas y ciclos. En fin, desde primaria hasta universitarios. He logrado transformar a mis estudiantes, además de las calificaciones. Considero que transformar un muy deficiente en matriculas de honor es algo que transciende la calificación, es algo que implica mucho amor y, por supuesto, inteligencia emocional. Pues esa matrícula no tiene el honor más que en el corazón. En apreciar los valores éticos y esa gestión de emociones que ayuda tan intensamente a llegar al alma de los estudiantes y transformarlos, animarlos, ayudarles a aflorar su potencial y creer en él.

Estos dibujos que me han traído hoy Juan y Raquel me han recordado a mis estudiantes y a muchos otros dibujitos que me han hecho y han salpicado de amor cada uno de los rincones de mi casa. Ayer, nada más ver los vuestros, los puse en la nevera de mi cocina. Curiosamente hacía solo unos días que había quitado los de mis últimas alumnas, simplemente porque la tinta había sido evaporada por la luz, apenas podía apreciarse. Ahora, los tengo junto a los de mi hijo y junto a mi corazón.

Con todo, también guardo muchos de ellos entre mis cosas. Aquí os dejo un retrato que me hizo Alex, un alumno muy especial. Espero que esté muy animado haciendo cositas.

Retrato estilo cómic, de Alex.

Por igual, también quisiera hacer un guiño a mis sobrinas Berta y Mayra en esta entrada, quienes están muy animadas con escribir conmigo algún que otro cuento. Así que…espero que llenen de su magia este rincón de internet. Por el momento, vamos a explorar una técnica didáctica muy divertida..cuando llegue el momento hablaremos de ella.

Seguramente también se anima mi hermana mayor, Mary, la responsable de que hoy cuente con «Nena», aquella muñequita que, inspirada en mi, me diseñó en un principio, con ánimo de que me entusiasmara a jugar con ella y mis sobrinas.

¿Por qué dejar escrito,
dejar escrito un cuento?
Porque, inmortalizar su enseñanza,
podemos en el tiempo.
Sería como una imagen,
como una fotografía,
que con solo ojearla
presente está ese día.
(Berta y Mayra con su tita Vero).

Solo hice un pequeño cambio en la cara de Nena: los labios. Claro que las gafas y ropa si son de mi cosecha, una expresión personal de la felicidad. Posiblemente apreciaba esa felicidad a través de las gafotas, a través de ser una misma.

«Nena» está inspirada, fundamentalmente, en estas tres fotos que os dejo a continuación: bebé, niña y un perfil de mi 29 cumpleaños (esta foto ha llegado así a día de hoy ya que recorte ese trozo para explorar en photoshop y, por lástima, he perdido la foto completa con el tiempo y con los formateos de ordenador). No sé si aparecerá algún día la foto completa, espero que sí. En ella aparezco distraída, hablando con mi hermano Esaú.

Y, bueno, para aquellos que os preguntáis por esa inspiración en «Nena», aquí os dejo unas imágenes para que os hagías una idea de lo simpática y colleja que es dicha inspiración.

Bebé (dos años y tres meses). Delante de la barra del bar de mis abuelos, Pepe y María.
5 años, foto de la cartilla escolar.
24/03/2007, en mi 29 cumpleaños.

Espero que «Nena» os transmita mucha alegría y simpatía desde el café Alquimia, desde su t-veo en el OKO y, por supuesto, os transmita valiosas reflexiones sobre la vida este Libro de Sheng Laoshi que se presenta, en parte, por aquí. No es otra cosa sino eso: aquello que nos va enseñando la vida, claro que desde un prisma totalmente personal.

Un abrazo y besotes a todxs mis lectorxs y seguidorxs y, en especial, a Juan y Raquel, ¡qué Dios os bendiga, guapísimos! ¡Mil gracias!

Verónica García-Melero

El camino de los 13 lotos.

La flor que florece en la adversidad es la más rara y bella de todas.

Buda

El relato que te acerco hoy, hijo, espero que lo atesores con amor. Haz de él una estrella que, en tu corazón, lata siempre. Una estrella que ayude a guiarte, que siempre viva en tí y en tu día a día. Una estrella que te ilumine, que te alumbre en tus discernimientos y, por supuesto, sea una llama que avive cada uno de tus gestos. Porque como siempre te diré, a las personas se las conoce por sus hechos, no por sus palabras. Observa siempre ésto y te hará sabio; pues, con poco, serás hábil para desentrañar su verdadera esencia. Sabrás distinguir el bien y el mal. Por esto, ¡abre los ojos!,¡lávalos con el conocimiento y la sabiduría práctica de la vida! Esto te dará una seguridad plena: la observación.

Es por esto por lo que has de considerar tres cosas siempre. La primera de ellas sería el apreciar tus juicios para tí mismo, esto es: «el silencio». La segunda cosa sería sobre cómo apreciar tus juicios. Así, para la apreciación de los mismos, recuerda siempre esta sabiduría: «La puerta es a la sonrisa, lo que el espejo a los ojos». Fácilmente comprenderás que cuando una persona pronuncia una verdadera sonrisa, por igual sonrien sus ojos. De no ser así, será algo fingido; por lo tanto, apreciarás que «las cosas fingidas, como flores marchitas, caen; puesto que ninguna simulación puede durar largo tiempo» – ésto mismo dijo Marco Tulio Cicerón-. Y, finalmente, considera «el recogimiento»: la humildad en tus actos, juicios y observaciones.

Sinograma de la palabra «dào», conocida como Tao, traducida literalmente como «camino».

Te estoy hablando de flores, ¿has visto qué de belleza encierra una flor?,

¿serán las flores perfectas?, ¿atienden a alguna proporción?,

¿será su proporción divina, como divino es su Creador?

Aprecio la creación en una rosa y también la evolución,

ésta es nuestra conciencia, también nuestra aspiración. ___________________5

Sabido es que representa a Cristo, a su despertar, a su amor.

También representa su misericordia, su fe incondicional, su dolor.

La rosa es especial en el Cristianismo, en otras culturas, lo es otra flor.

¿Será tan válida como la rosa una flor de otro color?,

¿será posible simbolizar la conciencia, la sabiduría, la transformación, __10

en un loto como el de Buda, el que a su paso deja con amor?

Porque cuando Buda pasa, pasa y deja una lección,

y la lección en la estela de perfume envuelta,

envuelta de ritmo y acordes, como una canción.

Buda nos acerca enseñanzas, siempre lo hizo con devoción, _______________15

por igual nos las acercó Cristo, envueltas en parábolas para la razón.

También es sabido que afligía a Cristo, y mucho, en su pasión,

hablar del conocimiento que nos transmitía,

Él nos enseña y, sin embargo, ¿quién aprecia su proporción?

Porque la medida de Cristo es justa, verdadera y vive en el amor, _________20

por igual ha sido transmitido por Buda, conducirnos a la paz interior.

Me gustaría que cerraras los ojos y que meditaras en la felicidad.

Ciérralos fuertemente, así será fácil dejarte llevar,

y ahora, ábrelos mirando adentro, ¿qué te dice tu corazón?

¿Has visto qué bienestar contemplas, apreciando el amor? ________________25

¿Ves como un abrazo, un apretón de manos, o un simple achuchón;

también contar contigo, contar también con tu opinión;

por igual decir te quiero, apreciar tu presencia, tu razón;

e incluso reconocer tus méritos, tus logros, sacrificios, superación;

son aquellas cosas que la felicidad te ha mostrado desde tu interior? _____30

¿Se me han olvidado cosas?, ¡pues claro que sí, hijo!, ¿acaso soy Dios?

Pero en su camino inspirado, muy cerca de contemplarlo estoy,

después de todo, espero la muerte y que junto a Él me lleve con bendición.

Pero también, esperando la muerte, vivo mi vida con mucho amor;

desconozco el día que llegue, así es que te dejo mi valoración, ____________ 35

para que siempre la lleves contigo, la tengas presente, mi corazón.

¿Cómo podría, cariño mío, estar presente siempre, si ya soy mayor?

A veces me pongo a hacer cálculos, para cuando tu cuarenta,

¿cuántos tendré yo?

Entonces, caigo en la cuenta que tal vez chochee, ¡qué se yo!, ___________ 40

porque vivir quiero hacerlo bastante, quiero estar junto a tí, mi amor.

Quiero verte crecer contento, crecer viviendo con admiración,

todas esas cosas importantes, que se las lleva el viento, de un volón.

Porque el tiempo es siempre el presente, es deshacerte de excesos,

de tanto pasado, que no es sino depresión. _______________________________45

Y por igual, si te obstinas con el futuro, la ansiedad te subirá la tensión.

Apreciar el momento de hoy, agradecerlo, abrazarlo con devoción.

¿Te has dado cuenta del regalo?, presente se llama al día de hoy.

Tal vez te estés preguntando, ¿por qué en el camino, trece lotos, hay?

Y, ¿por qué no hay simplemente rosas, si de rosas, el camino de en medio, es?

Simplemente porque para abrir la rosa de nuestra conciencia,

para alcanzar nuestra paz,

es necesario apreciar grandes enseñanzas, desde las que poder reflexionar.

Posiblemente me quede corta,

tan solo son enseñanzas que te ayudan a pensar, ________________________ 55

a reflexionar en tu día a día, a apreciar la bondad.

Pero las aprecio singulares para el cambio, para la transformación personal,

para meditar en nuestra vida, para ayudarnos a despertar.

A abrir los ojos a la vida vívida,

a la vida serena, sosegada, llena de paz. ___________________________________ 60

Necesitarás conocerte a ti mismo, para dejar de dormitar.

Necesitarás de mucha más sabiduría que la vida (Sheng) te deje al pasar.

No hay nada como la experiencia propia,

pero ¿y tener experiencias apreciando como llegar a tu paz?

Me refiero a estar sereno, seguro, confiado, _______________________________ 65

lleno de esplendor, viviendo en paz.

Doblegando cualquier contratiempo,

manteniéndo la calma, sintiéndote confiado,

fluyendo como el mar.

Y, ahora, si me permites, ha llegado el tiempo de… ________________________ 70

contarte los trece relatos; los trece, el camino harán,

y, así, los trece lotos, a tus pies, quedarán.

Como siempre, Juan; como siempre, cariño, con amor, mamá.

Flor de loto morada.

La fábula de «Las Ranas y el Pozo».

Haz el bien y no mires con quien; haz el mal, y guárdate.

Mi bisabuela Filomena.

Mi madre, María Filomena, me contó una fábula sobre unas ranas y un pozo. Una fábula que me parecía triste en su final, así es que he decidido cambiar el mismo. En realidad no es que busque simplemente un final felíz, sino reflexionar un poco más o ir más allá de la primera enseñanza aparente. En ocasiones, cuando leemos una fábula o se nos es transmitida oralmente, nos quedamos en la superficie. Es por esto que procurar profundizar en sus enseñanzas nos puede aflorar una nueva perspectiva, una nueva visión de los acontecimientos que sirvan de vehículo para aquello que logramos discernir.

La fábula de hoy espera llegar al corazón de muchas personas, especialmente de muchas mamás. Lo cierto es que al reflexionar sobre lo que queremos para nuestros hijos, ¿no debería ser igual que aquello otro que procuramos para los hijos de los demás?, ¿sería importante entonces mirar hacía adentro y apreciar qué es aquello que hacemos para con nuestros iguales y cómo ésto puede salpicar tanto a nuestros hijos, como a los de los demás?

¿Qué quiero decir? Le propongo un ejemplo que le ayudará a discernir con más profundidad la fábula que le acerco en esta entrada. Imagínese que desconoce a su vecina, es algo bohemia, parece que su vida es algo desordenada, propia de este tipo de personas. Jamás ha hablado con ella; sin embargo, le han corrido un tupido velo socialmente desde la difamación, a la que usted se apunta desde el desconocimiento.

¿Cómo puede sentirse su vecina «bohemia»? Tenga presente que todo lo que ha llegado a sus oídos es difamación, ¿por qué habrán hecho esto?, ¿qué esconde su vecina si es una persona dulce y agradable? Posiblemente mucha bondad. Sin embargo, usted le ha corrido un tupido velo, la desplaza, humilla y critica y, con ello, salpica a su hijo. Está usted desvirtuando la imagen de su vecina la «bohemia» a su hijo, ¿se ha dado usted cuenta?

¿Se imagina usted ahora que su vecina la «bohemia» es una mamá tan excepcional que con sus ideas procura maneras con la que hacer las cosas bien a las demás? Lo hace tan bien que se ha ganado tal odio por aquellos que gustarían de ser como ella, que no han hecho otra cosa más que difamarla; con el ánimo de que personas, como usted, directamente la desplacen. Algunas veces la difamación alcanza las cosas retorcidas y crueles.

Es importante atender a los hechos de las personas. Son muchos los genios a lo largo de la historia que nos han transmitido una misma enseñanza al respecto y es que: a las personas se las conoce por los hechos, no por las palabras. Cuando quiera saber cómo es alguien, atienda a lo que hace, no a lo que dice.

Generalmente las personas que procuran lavar mucho su imagen y venderse, no cesan de bienhablar de sí mismos, vanagloriarse y cuidar toda una falsa apariencia. Es muy probable que no sea una buena persona; para empezar ya no es una conducta honesta y sincera. Es más, en tanto maquina qué decir esta persona de sí misma para asegurse toda una imagen de bondad, ya se está alejando totalmente de tal bondad en tanto este comportamiento lleva aparejada la malicia agazapada. Ésto es ser una persona maquiavélica: el fin justifica los medios. No importa qué hacer para justificar un propósito. ¿Se imagina ahora que hasta esta «bondadosa» persona es la que ha difamado a su vecina la «bohemia»?

También tenga presente que del talento hablan, de la mediocridad no. También tenga presente, no obstante, que las personas inteligentes discuten ideas, las medianas los sucecesos y las pequeñas, a las personas. Se imagina ahora que le propician a la «bohemia» este insulto que lleva aparejado la verdadera esencia de quien lo ha ideado. ¿No sería algo extraordinariamente cruel?

Su vecina no es tal bohemia, en realidad, es tan bohemia como lo puede ser usted y, es más, hace de tripas corazones para poder hacer todo lo que hace, su vida es extraordinariamente disciplinada; claro que no tiene tiempo de arreglarse tanto. De algo habrá que quitar tiempo para ganarlo. Por igual, es tan sencilla, que aunque dispone de cosas con las que estar más arreglada, una vieja camiseta o un viejo chándal le vienen como anillo al dedo para estar cómoda haciendo tanta cosa. Total, ella es tan bohemia que en realidad vive para hacer cosas por los demás.

Sea una persona sabia y discierna las enseñanzas que transmite la siguiente fábula: «Las ranas y el pozo». Es probable que la próxima vez que le hagan llegar un bulo se cuestione el propósito del mismo. Sea una persona reflexiva, ésto no es más que ser sabia; como poco para su día a día. A continuación comienza la fábula:

Mi madre me contó que en una ocasión, en las entrañas de un bosque, vivía todo un ejército de ranas. Éstas eran las defensoras del lugar y, por igual, eran el hombro sobre el que llorar del resto de los animales del bosque. Eran unas criaturas muy tolerantes y comprensivas que, con espontaneidad, expresaban sus emociones. Al menos, su comportamiento era claro y transparente.

Aférrimas a aquello que en primer lugar vienen a representar, la metamorfosis que en sí experimentan a lo largo de su existencia, todas ellas gozaban de esa especial habilidad para adaptarse a los cambios y a los ambientes.

Con todo, también gozaban del defecto de la egolatría, de buscar la atención de los demás, de hacerse notar. Así es que algunas de ellas, llevadas por esta característica que explotaban con sutileza, se eregían como líderes forzosos de entre su propio ejercito.

Habia una rana, Verdad, que destacaba por su creatividad y manera con la que llegar al corazón de sus compañeras, así como de los demás animales del bosque. Esta habilidad de Verdad, era tal, que había alcanzado el conocimiento de no posicionarse por encima de ninguna de sus compañeras para contar con su valoración. Esta humildad la había procurado eregirse como un líder natural, pues es en esta cualidad donde descansa el sentido del verdadero liderazgo. Por igual, era una rana muy apasionada con sus ideales; luego, gustaba de compartirlos con todos los demás animales del bosque, claro que no lo hacía intencionalmente. De manera extraña, la providencia le procuraba circunstancias o contextos donde dejaba, desde su conducta y hechos, preciosas enseñanzas.

Solía ser callada, observadora y, en apariencia, tímida. Sin embargo, después de conversar con ella, terminaban asimilando un carácter fuerte a la vez que dulce, moviéndose en un intervalo entre la extroversión e introversión. Tal vez de manera natural escuchaba y prestaba atención a todo aquel que se le acercaba, con lo que barajaba con soltura este acercamiento. Calibraba su interactuación con agilidad, haciendo sentir bien a todo aquel que se le acercaba. Era una rana pacífica y sosegada y, también, muy risueña. Era difícil no reirse con ella.

Verdad tuvo un hijo que nació sordo. Algo que le causó en un principio una pena tremenda. No obstante, y con ánimo de adaptarse a esta circunstancia sempiterna, se aventuró en el descubrimiento de muchos de los aspectos y conocimientos que se requerían para una buena crianza; tanto de su hijo y aquella peculiaridad que presentaba, como de la crianza en general. De esta manera, se ganó mucho cariño entre muchas de sus compañeras y demás amigos animales del bosque.

Sin embargo, aquellas ranas que se habían eregido como líderes no solastraban la bondad y capacidad de Verdad, con lo que diseminaron como el polen todo un bulo entre los animales del bosque y sus propias compañeras. Hicieron saber a todos los animales del bosque que esa aparente bondad de Verdad no era más que una manera de embaucar, pues secretamente ella era bruja. Sólo buscaba contar con el apoyo de todos los animales del bosque para, finalmente, eregirse como líder y ponerlos a todos a sus pies.

Tal chisme creó una aversión radical de los animales del bosque hacia Verdad. A sabiendas de lo bien que se sentían con ella, de su manera de empatizar…no procuraron más que crear una explicación acorde con este nuevo conocimiento, una explicación que los liberara de esta nueva tensión: «¿Cómo alguien como Verdad puede ser así? Posiblemente es cosa de brujas, que te embrujan con la mirada y las palabras y lo único que buscan es engañarte y su propio beneficio».

Con esta actitud salpicaron a su hijo, quien en el colegio empezó a recibir el desplazamiento de algunos compañeros. Compañeros que, aunque pequeños, apreciaban el desdén hacia su madre cuando hablaban de ella en casa. De esta manera, a veces se acercaban a él con cautela.

Sin embargo, la sordera de su hijo, en gran medida, lo inmunizó de las habladurías de los adultos sobre su mamá. Y, lo que es más, su mamá era tan amorosa y dulce, tan cercana e infantil, que había hecho de ella hasta una compañera de juegos. Pensaba que cuando la miraban con desprecio, tan solo era el querer parecerse a su mamá. Pues su mamá era muy divertida y él, aunque no oyera, si observaba que las mamás de sus compañeros no jugaban tanto con ellos como con él hacía su mamá.

Un día, de pronto, empezó a llover sin cesar. La lluvia cada vez se hizo más y más pesada, de manera que pronto todo empezó a cargarse de agua. El río se desbordó, todo quedó inundado.

Las ranas líderes condujeron a todas las compañeras por el bosque hacía aquello que consideraron era un lugar a salvo. Sin embargo, cuando creyeron estar a salvo, no estaban sino sobre la boca de un descomunal pozo. De repente hubo un estruendo inconmensurable que ensordeció a todas las ranas, la tierra tembló y abrió unos canales subterráneos que, en instantes, secaron el pozo. Igual de repentina fue la salida del sol, que se llevó consigo la lluvia.

Ahora, todas las ranas se veían en la profundidad del pozo. La distancia que separaba el suelo del pozo de su boca era tal que ninguna rana hizo el más mínimo intento por saltar y salir de él. Era un imposible, algo inalcanzable para unos animalitos como ellas. Así, pronto se encomendaron a Dios, con la esperanza de que volviera a traer esa fuerte lluvia que rellenara aquel ingente hoyo.

Lucas, sin embargo, empezó a saltar, una y otra vez. Cada vez con más energía y brío. Miraba a su alrededor y apreciaba a todo el ejército de ranas gritando, con cada vez más energía. Todas las ranas del pozo le profesaban desaliento continuo en sus intentos: «¡Deja ya de saltar!, ¡para ya!» – gritaban muchas-. «¿Acaso no ves que no lo vas a conseguir jamás?» -replicaban con tono enérgico y despreciable otras-. «¿Es que además de sordo eres tonto?, jajajaja» – dijo con tremendo desdén y vituperio una de las líderes-. Entonces, de repente Lucas, tras un fuerte salto, movido por un milagroso soplo de viento, alcanzó la boca del pozo.

Lucas se inclinó en la boca del pozo y, balbuceando, comenzó a dar las gracias a todas las ranas por sus ánimos: «¡Gracias, gracias, por animarme a salir!, ¡muchas gracias!, ¡no lo hubiera conseguido sin vosotras!»…Su mamá lo miraba llorando, «hijo mío, Dios te bendiga y proteja, ¡qué lección has dado!, con fe todo es posible, hasta mover una montaña. ¡Qué tu discapacidad te haya confundido en esta fe tan grande…». Con todo, insólitamente, en su llanto, cayó desplomada al suelo. Su rostro se palideció enseguida, aunque conservando una dulzura y serenidad indescriptibles.

Lucas, empezó a llamar a su mamá incesantemente: «¡mamá!, ¡mamá!»…Sin embargo, su mamá yacía en el fondo del pozo, había fallecido de emoción y amor. Lucas, que no terminaba de comprender qué es lo que estaba pasando, empezó a llorar desconsoladamente, llamando a su mamá a gritos, a voces, con perfecta dicción. De repente, percibió que oía, escuchaba todo lo que se decía en el pozo. De esta manera, dirigió su mirada con vehemencia hacia las ranas líderes y preguntó: ¿cómo habéis podido hacer esto a mi mamá, la habéis difamado, le habéis causado un gran dolor en el corazón? Ahora, que ha podido verme feliz, a salvo, ajeno a vuestra maldad… ha terminado por descansar en paz. Os diría que deberíais yacer como lo hace mi mamá si me asemejara a vosotras, pero me dáis pena, me entristece que haya ranas así en el mundo, que hacen lo que sea para opacar a los demás. No importando qué. Es una actitud vergonzosa, imperdonable sería a los ojos de Dios lo que habéis hecho, porque difamar es matar en vida a una persona; es hacerla desplazar por todos, es negarle su verdadera esencia, es destruirla o..intentarlo, porque mi mamá jamás perdió las ganas de vivir, la fe en los demás y el buen humor. Aún así seguía siendo amable, pensando en que algo os haría cambiar la actitud. Desearía que vierais en vuestros corazones lo que habéis hecho, solo así os arrepentiríais de verdad.

Entonces, un fuerte llanto rompió en las entrañas del pozo. Todas las ranas lloraban desconsoladamente, no solo la muerte de Verdad, sino cómo habían conducido a Verdad por tanta injusticia y dolor. Lloraban por su mal proceder, por haber sido tan mezquinas, crueles y cobardes. Lloraban sinceramente su arrepentimiento. Este llanto fue tal, y tan milagroso, que logró llenar el pozo, lo suficiente, como para que todas pudieran alcanzar la boca del pozo y salir.

A continuación se dirigieron a Lucas, mostrándole su más sentido arrepentimiento, pidiéndole su perdón. A lo que Lucas le dijo: «yo siempre os he perdonado, ¿no habéis escuchado el dicho que dice, no hay peor ciego que el que no ve? Pues igual ocurre con los sordos. Escuchásteis sus palabras, su dulzura y sabiduría, su buen humor, su paz; sin embargo le hicísteis oídos sordos con el único pretexto de aseguraros vuestra propia apariencia, con el único pretexto de autoconvenceros en vuestra errónea elección. Procurad ser empáticas si esa es una de las cualidades que nos caracterizan; procurad ser creativas, vosotras las líderes, y no opaquéis porque sí, solo movidas por la envidia. Porque, si no os alegráis de vuestras cualidades, ¿cómo os váis a alegrar de las de los demás?; si no os alegráis de vosotras mismas, ¿cómo os váis a alegrar de los demás? El verdadero amor empieza en uno mismo, como acabáis de hacer. El arrepentimiento sincero empieza en el amor a uno mismo, en saber que ese mal que hemos hecho no nos gustaría recibirlo. Esto no es sino la regla de oro: tratar a los demás como nos gusta que nos traten».

Con mucho amor a mi hijo y a mi madre, a mi Marifilo; que es maravillosa y no se da cuenta de lo grande que es. Hoy yo te lo recuerdo, mamá.

Por dentro y por fuera es la hermosura; como la tuya, mamá.

Verónica García-Melero