Categoría: Loto III

Loto III. El loto de «El Águila y el Cóndor» (Parte VI).

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Libro del Apostol Juan 14: 6, Reina-Valera 1960 (RVR1960)

No hay camino para la paz, la paz es el camino.

Mahatma Gandhi

LA PUERTA DE DALET: LA PUERTA DEL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA.

Verónica García-Melero
Menorá en la Plaza de San Pedro
Loto III. El loto de «El Águila y el Cóndor» (Parte VI)

( ד )

Quaesivit lanam et linum, et operata est consilia manuum suarum.

Proverbia 31 : 13, Biblia Sacra Vulgata (VULGATE)

Loto III. El loto de «El Águila y el Cóndor» (Parte V).

Quis ut Deus? «Miguel, el gran príncipe que se levantará en el momento del fin».

Daniel 12:1

DALET: LA PUERTA DEL CIELO.

Verónica García-Melero

SHALOM!

P.D.: Patrón de mi municipio, Gualchos, al que pertenece Castell de Ferro. mi pueblo. Quiero recordar con él a mi abuela María, gualchera y muy devota de San Miguel. Dondequiera que estés, abuela, aquí dejo el poder de San MIguel. El poder de Jesús primero en el cielo, el poder de Dios, ¡quién como Él!

Loto III. El loto de «El Áquila y el Cóndor»(Parte V).

Loto III. EL loto de «El Águila y el Cóndor» (Parte IV).

Las palabras de Jesucristo del Capítulo 5 del libro de Mateo me han inspirado de manera especial. Su lectura da mucha felicidad.

Mateo 5
Verónica García-Melero
Loto III. El loto de «El Águila y el Cóndor». Parte IV.
PD: Estando embarazada de mi hijo, el día de su primera patadita. Me recuerda esa luz tan especial que todos llevamos dentro. A las mamás, nos la afloran nuestros hijos de una manera muy especial entretanto los gestamos. La maravilla más grande del mundo.

Loto III. El loto de «El Águila y el Cóndor» (Parte II).

Lo invisible, lo inaudible y lo intangible son indescifrables, por lo tanto se confunden en el uno.

Lao-Tsé, XIV. Tao Te King

Parte II. La transcendencia del TAO y sus matemáticas divinas.


Maestra Sheng:

La puerta, al igual que la ventana,
usa la escuadra al trazarla,
más el abrirla para el espíritu
una curva ha de seguir.
La curva lo engloba todo,
fácil es de doblegarla, sí;
mas, no hay que hacerlo en sometimiento,
sino en doblegar la fe en sí.
Verónica García-Melero