Categoría: Judaísmo

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: las Columnas del Templo.

Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.

Proverbios 31:31 RVR 1960

Sam:

Antes de seguir con la Pesaj,
dejemos una cosa clara,
mucho llaman mi atención
las columnas de la entrada.

Mucho hemos dicho de ellas,
eso no hay quien lo niegue,
mas, que no quede en el tintero
lo que el dieciocho tiene.

Si no, busquemos significado
en los metros de esos codos:
ocho coma diez a las columnas
que, en longitud, es su todo.

¿Hay alguna razón por la que,
a cosas, pongan nombre?
¿Esto es por casualidad
o alguna verdad se esconde?


Juan:

Ahora que preguntas ésto
es que me acuerdo de Jehovanisí,
el nombre con que Moisés
a su altar llamó, y no porque así.

Que Jehovanisí significa
mucho para este espacio:
vestiduras sagradas de Dios
ese es el significado.



Maestra Sheng:


Ahora que mencionais ésto,
decidme, ¿qué os parece este nombre,
Acacia es que me llamo ahora,
Acacia, ahora, es mi nombre?

¿Creéis que es una estupidez
de esas que usan en clave,
o hay mucho para transcender
cuando de este hablar se sabe?




Juan:


Si me hablas de Acacia...
¡en qué podría pensar!
Ya me dijo que en su embarazo,
cuando esperaba ser mamá,
le dió por ver esta novela...
Acacias treinta y nueve, ¿verdad?



Maestra Sheng:

Umm..justo es mencionarlo
y con ésto de la permutación,
de hacer girar los sentidos,
de hacer girar la intención;
es un noveinta y trés que se lee,
mucho encierra su valor.

Un valor que, para escuelas,
voluntad y amor es,
mas, lo utilizan con mano izquierda
y nada me gusta su quehacer.

Que con poco que lee una,
fácil puede apreciar
que doblegar la intención de otro,
porque sí, a tu voluntad,
de amor a Dios no lleva nada,
por los frutos los conocerás.

Pero, ahora a lo que vamos,
como me has dicho, Juan;
Acacias es esa novela,
que poco tardé yo en tragar.
Que la tensión por los suelos,
y el calor del verano...
recuerdo que me dejaron floja,
capítulos vi muchos...y a diario.

Con todo, ¿qué os parece
decir: mi nombre es Acacia?
¿Qué creéis que es esto
si de la Papisa se trata?


Sam:

No podría ser otra Acacia
que la Sacerdotisa del Templo,
la puerta de la vida abre,
es como un Árbol al cielo.

Puesto que la acacia es un árbol
sagrado en el Egipto, creo,
¿cómo no pensar en la Sibila?
Bet es su letra en hebreo.

De Egipto, no es que sepa mucho
mas, al Árbol, la Acacia es
el Árbol de Osiris y Isis,
árbol de cobijo a dios fue
Es un árbol que por algo está,
así, con esta nota diferente
¿qué hallar en su divinidad?
Es el árbol de la vida y muerte.

Se presenta con una doble intención,
como lo son las columnas a la entrada,
¿vida y muerte es lo que son?
Al menos, así es en la Acacia.


Juan:

Lo que dices se puede ver
cuando hablamos de simbología,
la Sacerdotisa del Templo está
en morir en tu cambio...y renacer en Vida.

Así, en las columnas está,
está intención sagrada
ocho con diez metros que están
por pesar la Vida que hablan.

Ocho es a Chet,
lo que diez es a Yod,
si unimos ambas, entonces,
Jai, la Vida, gestó.

Así, en todo este caminar
que lleva el mirar adentro
se alcanza en la longitud que está
el dieciocho que también cuento.

Y no es que se cuente al sumar
la Chet y la Yod que la Vida llevan,
también es que en metros está
el mismo valor que la Vida pesa.

¡Anda que no está chulo
esto de observar apreciaciones!
Parece una tontería a priori
y luego se vuelven contestaciones.

Y si dieciocho es que lo vemos,
por igual, en la luna a sus pies,
con la luna también vemos
la astrología de esta mujer.

Mas, con Bet también vemos
el agua de la creación,
el conocimiento primero,
el saber, su manifestación.

¿Qué es el dieciocho que vemos
en Jai, en la vida que vela,
tiene sentido aquí el Sar,
el ciclo que la Luna lleva?

Porque dieciocho son los años
en los que vuelven la Luna y la Tierra
a encontrarse en su posición,
así, sus órbitas nos lo revelan.

Que, otra gran curiosidad
que acabamos de ver ahora
es que el agua en la tierra está,
aquí, entonces, es su forma.

Así, ¿podría esto ser
una sincronización de lo que hablamos,
que en el pecho de esta mujer
está lo mismo que hay en sus manos?
«Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos» – Proverbios 31:31, RVR 1960 –
 
Sam:

En fin, que si cogemos los números
y nos ponemos a hacer apreciaciones,
la más simple que veo yo
es la de hablar en números vórtices.

El dieciocho es simétrico,
mas, no solo en su representar,
de arriba a abajo se traza
este número, por igual.

Tiene la curiosidad de que
su descomposición es un nueve:
el doble de la suma vorticial,
dieciocho, también, contiene.

Mas, un espejo se hace entonces
cuando el producto con su número hayamos,
lo que hemos encontrado ahora
en su potencia, al elevarlo,
es el número ochenta y uno,
con la coma, los metros que hablamos.



Maestra Sheng:

Ahora que hacéis cálculos
me he acordado del Camino Óctuple,
ocho son los radios que convergen
en el centro, la Unidad, su nombre.

Este camino del centro
que representa la eternidad,
el principio y final del camino,
el Tao del Cielo, el Te de acá;
se consigue, como en tu arcano,
en la Sibila inmortal.

Que la inmortalidad no es otra cosa
que la misma que está en la Acacia,
despertar del aturdimiento lleva
conocer la Verdad, de Dios, su Gracia.

Y, en Oriente, este camino,
como sabéis, se hace andando,
siendo virtuoso en tu hacer,
bondad inmerecida en elevado grado.

Así, en el Tao, en su evolución, ¿qué es lo que vemos?
Un modelo de conducta para la humanidad y el desapego.
La totalidad universal, la máxima plenitud vemos,
ser inteligentes con los seres, con la naturaleza, con lo que hacemos.

Profundizar en su filosofía, ahora no lo haremos,
mas, la codicia y la ambición, son aquello que deshacemos.

Y, ¡qué bien es que ata
el que no necesita cuerdas!
Nadie puede desatar
lo que, éste, bien aprieta.

Así, al amor, el Tao, en su esencia
es libertad en el ser,
amar de verdad, sin correspondencia.

Cuando esto logramos,
cerca estamos de la iluminación,
hemos logrado tal grado
que el apego mudó.

Muta el aferramiento
por el entendimiento, en las cosas;
y mucho hay para Te
cuando la misericordia logras.

Este sentimiento sincero
que nace del alma
es el amor de la Sibila
que en la puerta ella guarda.

Pues, la Vida es el Camino,
y el Camino es la Fe,
la Fe, lleva tenerte:
la misericordia y tu Te.

En fin, que el Camino no es
sino una introspección,
sabiduría de la vida
que encuentra el amor.

Más avanzas, más conoces
que en no apegarte a nada
lo que está es tu mejor dote.

Porque cuando nada ansías
la naturaleza propone
el mayor de los regalos
y tu mesa dispone.

Así, es atar, cuando de verás se sabe,
no necesitaste cuerdas,
y deshacerse, el nudo, no sabe.

Siempre caminará eterno
el nudo de esta unión,
nace de la misericordia
y vive en el corazón.


Así es mirarte adentro
para cualquiera de tus cosas;
si logras conocerte de verás,
vencerás cualquier cosa.
Pues, tu mente hallara quietud,
una paz desmesurada,
se conoce y acepta su inquietud
y su inquietud se vuelve almohada.

Ésta es la vacuidad
que hallamos en todas las cosas,
sería, a cada oruga, ser;
volar su verdadera mariposa.

Y cuando se vuela,
se siente el aire,
se siente, del soplo,
su voluntad;
aquello que pone en tu camino,
será, del Padre, tu felicidad.

Verás que en la libertad del ser
está la mayor atadura,
pues en dejar ser y no imponer
es que está la hermosura.

Y como hermoso es ésto,
nada, al Te, es equiparable,
¡claro que compartirlo a medias,
como sabrás, es mejor que sabe!
«Aquel que sabe atar no necesita cuerdas y sin embargo, nadie puede desatar lo que él ha unido» – Lao-Tsé – .
  Sam:


Acabo de acordarme de aquello que dijo Jung,
el alumno que fue de Freud, y mucho en Oriente halló;
en su búsqueda de conocimientos, de rayar con lo arcano,
en su encuentro encontró material de éste..."estereotipado".

Mas, como dice este término, mejor no lo usemos,
no es atajo a las representaciones que en el ser todos hacemos.
Que los arquetipos, todos, son de ayer, hoy y mañana,
si aceptas lo que te somete, transformarás en alegría tus ramas.



Juan:

Oye, no os pongáis demasiado filosóficas...
que estabamos en el Camino Óctuple
y ya está volando la mariposa.

Antes de iros por las ramas,
mejor lleguemos a la raíz,
¿qué es 10 y 8, entonces,
al mundo Oriental, en sí?



Mestra Sheng:

Diez y ocho, si los sumamos,
hemos visto ya lo que es,
dieciocho es, a la Sibila,
la Luna a los pies.

Y, siendo la Luna
a la mujer, su vientre,
es la vasija del agua,
conocimiento deviene.

El Ciclo Sar, hemos visto,
y aquí viene una conexión,
si los números los unimos,
mas no en adición,
lo que encontramos es otra cosa:
ciento ocho es que son.

Este número empieza
con la Luna, como verás,
ciento ocho son los pasos
que desde ésta, tu darás,
para alcanzar al Sol andando,
y en cada huella los hallarás.

Cada uno de estos pasos,
son, en el Budismo, culminación,
fuerza y benevolencia de la Verdad,
aquella que ocultarse, no,
no puede hacer ésta,
como tampoco la Luna y el Sol.

Estos ciento ocho pasos
son, de Buda, su caminar,
su transito por la Tierra,
su número, en veces, reencarnar.

Son, entonces, los Budas que se esperan,
llamémoslos en cualquiera de las tres maneras.

Ciento ocho son los pasos de la ascensión,
aquellos mismos que en peldaños, a su escaleras, son.
Son las cuentas del rosario, el que usan en canción:
en sus mantras, en sus cantos y también en oración.

Así, todo se salpica
de éste número sagrado,
desde el número de cuentas
hasta el número de peldaños.

Templos importantes
se disponen en el mismo número,
la lóngitud del Río Ganges,
es, de sus grados, producto.

Que su longitud y latitud
están por alguna cosa,
delimitar con exactitud
la divinidad por sí sola.

Mas, si ésto parece poco
y resulta un tanto coincidente,
lo importante de los peldaños,
lo que en el rosario siempre se cuente,
no es otra cosa que los canales
que en el chakra corazón convergen.

Ciento ocho son las energías
que se canalizan hacia el corazón,
ciento ocho son los pasos,
las bendiciones de la Creación.

Así, es que se nutre,
por igual, está cultura,
de eliminar el número cero
cuando vorticial es su cintura.

De esta manera hallamos
en la primera adición
el número dieciocho
y, por igual, es ascensión.

Importante son los pasos,
las pruebas que ha de pasar el Monje,
dieciocho son éstas
y en superarlas está su dote.

Así, aquel Monje Saholín
que ha superado estas pruebas
puede, del folklore Oriental,
escribir y dejar su huella.

 

Sam:

Mucho es que transciende,
en verdad, este número:
la mayoría de edad,
el servicio militar y sumo...

La repetición del eclipse,
las cosas que Odín sabía,
alianzas secretas, también,
y ciertos ritos en masonería.

También son las rosas
que lleva la Virgen María,
de las dieciocho, lleva en los pies,
dos rosas, el alma mía.

Son los años para casarse,
en el Talmud, como se decía;
licencia para conducir son,
son los dieciocho monos que decía.

Y, volviendo a los Monjes Shaolín,
con los dieciocho monos por pruebas,
la disposición, diferente es,
mas, el tres, seis y nueve se aprueba.

Que ya que nos hemos puesto
a hablar del Oriente,
tres, seis y nueve son,
para el Taijitu, la lente.

Lente del Universo es,
y de todo lo que transforma,
el Tao del Cielo es del Cielo
y en la Tierra adquiere su forma.

Misterioso es en física,
con Tesla nos viene dicho,
energía, vibración, y luz,...
¿podría ser hasta el sonido?

Conocer los misterios del tres,
son conocer los del seis y el nueve,
todo por ellos transitará
de manera neutral, asi se mueve.


Vacuidad que nace
en el desapego,
lleva este ritmo
el alejarse del ego.


Es el movimiento perfecto,
matemática sagrada es su horma,
coge dos dimensiones, entonces,
y una espiral es que se forma.

Así es la ascensión
en el Espíritu de la persona,
cada paso que das arriba,
más te elevea y evoluciona.

Te hace girar por igual,
te hace poner grandes pruebas,
en tu verdadero entendimiento
está la sabiduría entera.

Abre la puerta en el uno
y quédate en su dos,
así, habrás alcanzado
la grandeza que vive en Dios.

Y, si ahora me pongo hebrea,
y la puerta, Dalet, es cuatro,
de ponerme en el uno,
catorce veo en trazado.

De pasar ahora al dos,
es que veo, entre otras cosas,
en trazado cuarenta y dos,
¿no es toda la casa, toda?

¿Sería entonces verdad
que se cumple en profecía
que a su Casa es que vendrá,
a la Colmena de la Vida,
la Vida misma del Verbo?,
¿en David vive la Vida?

¡Qué el Señor establezca
el trono de David
y su trono para siempre,
ésto es Jaquin;
y entonces en la fortaleza
- lo que es Boaz aquí -,
del Señor, la fortaleza,
se regocijará el rey, así!

 

Sam:

¡Qué fascinante es
todo esto que se cuenta
en número árabe, entonces,
y en hebreo se pesa!

Claro me ha quedado
que muy diferente es
una filosofía para la vida
y creer en tu Dios y fe.

Que vivir para la armonía
y para el desarrollo del ser,
es la evolución que se espera
al caminar hacia el punto G.


Juan:

¡Cómo estás, Sam, querida!
¿En qué estás pensando?
El punto es el Omega,
el punto hacia el que vamos.

Ésto da para la Noosfera
y el propósito de la humanidad,
tiempo habrá para ésto
ahora..¡a hilar!

Maestra Sheng, había preguntado
por aquello de la Acacia,
ahora que lo recuerdo bien
mucha Acacia hay en la Palabra.



Maestra Sheng:

Me alegra, Juan, querido,
que me hables de ésto,
quería ver si recuerdas
la Acacia del pueblo hebreo.

Mas, antes de hablar de Acacias,
ya que en sí es un Árbol,
entretanto vienen todos,
de La Voluntad, leamos
los dos capítulos siguientes
que nos harán comprender
mucho de lo que se ha dicho
y de lo que en la Palabra se lee.



Sam:

A mí me parece perfecto,
por cierto, ¿qué hora es?


Juan:

Si mi reloj no me falla,
las 13:13 son,
es tiempo para la Vida,
el Amor y la Unión.


Ming:


¡Ai!, ¡dejaos de leer!,
Dishi y Hao querrán saberlo,
y por supuesto yo...
esperad a que vengan ellos.

Tiempo es ahora para hablar,
para hacer algo con el tiempo,
tomemos algo fresquito...
un té helado, yo quiero.

¡Ai!, ¡fijaos ahí!
¿cómo, esto, decir?
Escuchad bien por la ventana,
tú, Sheng, ven aquí...
¿será eso un Sahasrara? ..... 464 (8221)

Verónica García-Melero
Loto V. El lot de Sam «la tarotista»: las Columnas del Templo.

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: el Perfeccionamiento.

El pueblo utiliza los ojos y las orejas para ver y escuchar al sabio y éste lo trata como un niño.

Fragmento del Epigrama XLIX, Libro II, El Te, del Tao te King, Lao-Tsé

Sam:

Ahora que nos ponemos,
otra vez, a reflexionar
sobre los simbolos que vemos
en la Papisa Real,
hay una cosa que he visto
y no la quisiera pasar;
es sobre geometria sagrada
que encierra el Daat.

Si en Daat es que colocan
a la Sacerdotisa del tarot,
vemos que, como número,
lleva consigo el dos;
también hemos pesado
cómo el uno la hace:
uno y uno que hacen dos,
uno y dos, a sus pies yace.

Mas, también es un cinco,
es su tiara papal,
al sacerdote, al papa,
su opuesto será.

No solo es que sea su opuesto,
implica sus dimensiones:
conocer de los secretos,
del mando, poder y direcciones.

Comprende, así, la conjunción
de lo dual y lo ternario,
vacuidad que el dos vemos
en el tres logra tal grado.

Mas, muchas mas cosas son
las que veo en el arcano,
que cinco elementos son
lo que es Torá a sus manos,
ascender por la escalera arriba
es cuidar el templo anciano.


Maestra Sheng:

Mucho se podría decir
si solo números cogemos,
el trece se ha visto aquí:
el cambio y el amor, veo.

Sería una transformación
la que contempla esta carta,
cuidarte en tu vida lleva
construir el templo que guarda.


Juan:
Pues ahora que esto apreciáis,
también yo podría ver,
que ahora vendría el veintiuno,
¿qué, ésto, podría ser?
¿No es la transformación completa
la que se espera del ser?
Saca, Sam, por favor la carta,
que la vea por encima, ¿a ver?

Así es que, este arcano
viene con una corona,
no se de que hierba será,
pero de laurel pude ser toda.

Sería como el logro completo,
así es que viene en un aro,
o corona para transcender
por la puerta y su arco.

Total, que sería un circulo
y comprende lo completo,
la desnudez lleva en su interior
lleva deshacerte del cuento.

Sería la culminación,
la realización personal,
haber alcanzado la meta,
sentir la felicidad.

Sin embargo, si me cuestiono
por la serie de Fibonacci,
hemos visto el uno y el dos,
el tres, el cinco y ¿qué mas hay?
El trece del amor y cambio,
el veintiuno que lo transciende,
entonces me falta uno,
el que nos suma el trece.



Maestra Sheng:

Aquí si que me sorprende
el conocimiento que aplica el sistema,
no es de extrañar que religión
y palabra en el tarot se lean.

No me parece apropiado
decir que, Cábala, es ésto,
que lo sumen al Árbol de la Vida,
el arcano no es tan viejo.

Pero, a lo que íbamos,
a hilar lo que vemos,
si el ocho es que falta,
a las columnas miremos.

Si éstas son trazadas
a lado y lado, que son dos;
una que queda a la derecha,
la misericordia, Jaquín, Yod.
A la zquierda queda la segunda
que no es otra sino Boaz,
comprende la letra Bet,
y a la justicia representará.

Mas, aquello que la une
a nuestra matemática sagrada
lo encontramos leyendo todos
la palabra sagrada.

En primero de Reyes se lee
lo que es la construcción del templo,
la descripción que se hace de todo,
Hiram Ariff estuvo en ello.
Mas, antes de Hiran Ariff,
vayamos a lo que vamos,
el trazado de cada una
es dieciocho codos de alto.

No es de extrañar aquí
que a los pies tenga una Luna,
si para el arcano, en números,
esa es su fortuna.

Mas, lo importante de la medida
en metros se puede ver,
cada uno de estas columnas,
8,10 en metros es.

No es que solo el ocho veamos,
¿qué hacemos con el 10?,
La justicia es el ocho,
y Yod, ¿no es diez?
Desde luego que todo lo tejen
cuando han dibujado estar cartas,
mas que usarlas en adivinación
cuenta, la Torá, la baraja.

Secretos que encierra la palabra
y la Cábala revela,
mas, prohibido y bien está,
hacer adivinación con ella.

Con todo, sigamos ahora
con la descripción de la palabra,
en Primera de Reyes, siete,
la descripción, así, se haya.
Nos dice que en la decoración
trazaron dos cadenas,
de doscientos metros de largo
y atadas a cada una de ellas.
Las decoran con granadas,
como las que aquí vemos;
importante es la granada
para el Judaísmo, creo.

Pues, la granada contempla,
como símbolo, mucho,
613 granos tiene
de promedio este fruto.
¿Cuántas son las leyes
en el judaismo, si sumo?
613 granos que son,
a la Halajá, todo el zumo.

Por igual, es la granada
de los siete frutos elegidos
que Dios consagra para todos
y cada uno de sus hijos.
Importante es también
considerar en la granada
que es el fruto de la unión
para hermanos y hermanas.



Sam:
¡Qué fascinante es ésto!,
ver en el tarot,
conocimiento sagrado y mucho
para hacer su creación.
Estoy intrigada todavia
por aquello de las cadenas,
dices que doscientos metros
tienen cada una de ellas.

¿Qué crees que representa
éste número concreto?
¿Qué es Jaquín y Boaz,
ahora, a todo esto?



Maestra Sheng:

Diferentes son los métodos
de medir en la Cábala,
uno simple y sencillo
es pesar la palabra.
El hebreo es especial,
no contiene vocales,
mas, cada letra es que pesa
en números y vorticiales.
Comprende las matemáticas
cuantitativas y cualitativas;
Rodín avanzó en ésto,
ahora es una movida.

De representar en números,
cada uno de los doscientos,
la letra hebrea que lo pesa
es la letra Resh, cielo.
En su representar ascentral,
aquel que viene de antaño,
el doscientos, que es Resh,
es cabeza al cuerpo humano.
Así, por cabeza, al contar,
cuando contamos cabezas,
¿qué es lo que contamos, entonces?
Personas, con cada una de ellas.

De esta manera se disponen,
cada una de las cadenas,
hacía adentro del centro,
hacía dentro es que cercan.
Sentido tiene ahora
ver que ésta es su disposición,
como así leemos todos
en 1Reyes 7: 15 -22.

El templo es la casa,
y en esta misma representación
es que simboliza la letra que vemos,
en la Sacerdotisa, su dos.
La letra Bet contempla
el mirar hacia adentro,
no es que se haye fuera ella,
te recuerda tu propio cuerpo.
Así, el templó está
en cada una de las personas,
rodear con cadenas será
transformar tu persona.

Así, una está por otra,
¿qué podría, ésto, ser?
Yod, Jaquín, la misericordia:
el Él establecerá en el ser:
Bet, Boaz, la justicia,
la fortaleza que está en Él.
Este Él del que hablamos
no es otro sino Dios,
pero a lo igual es cultivarlo
con mimo y cariño en el interior.

Éste sería el templo,
cuidar y mimar tu cuerpo,
mas, no solo es carne, entonces,
todo lo que con Resh vemos.
Es cuidar la persona,
y también su mente,
es cuidar el espíritu;
así, todo ésto tiene.

En edificar tu templo,
en tu cuidado está,
entrar por la puerta
del adentro mirar.
Comprende las dos cosas
que lo edifican, Sam y Juan:
ser justos y misericordiosos,
ser fieles a Dios,
así es que alcanzamos
a ser como nos creó.


Sam:

Aún me faltan los nombres,
¿por qué están bautizadas
las columnas que aquí vemos
a cada lado de la entrada?


Maestra Sheng:

De seguir con la Cábala y
con el sentido de su método,
mucho hay en la confrontación
de las columnas que vemos.

Si bien es que esto son,
lo que justo ahora hemos dicho,
son la dualidad de las cosas,
así es que todo vivimos.

Necesitamos de conocer ambas
para poder progresar
el sentido de la justicia,
y desarrollar nuestra bondad.

Más avanzas, más es que creces,
así, al sentido figurado,
doblegarlas es que puedes,
¿cuál será el grado?

Si giramos hacia dentro,
una de las Resh,
la que ha de cesar por otra
para crear el juicio de Él,
siempre encontramos una cosa
¿doscientos y doscientos, qué es?
Si es que suman cuatrocientos
en el inclinarte se ve,
tu avance y tu progreso,
en tu verdad se lee.

Así, dibujan otra letra,
trazado de Tav es,
sería, al griego, la omega;
el aprendizaje en sí es.


Juan:

También es que representa,
si consideramos lo ya dicho,
que el conocimiento lleva con ella,
lleva el pacto divino.

Así, lleva en el centro,
la señal, el pacto,
lleva la verdad con ella
y en su cruz, lo cifrado.

Ésto da para hablar
mucho de Jesucristo,
la cruz simboliza mucho,
de la casa de David vino.
Incluso podemos hablar de patriarcas,
de lo que heredadorn en sus dichos,
aquello que testamentaron
y en apócrifo quedó el dicho.



Sam:

Ahora que lo mencionas,
también sucede con Jesucristo,
Él nos habló de nuestro templo,
en el interior, el Reino vivo.
Lo habló con parábolas,
con su saber judío;
¿Cómo es que es apócrifo
lo que con Tomás nos vino?



Maestra Sheng:

Por igual diríamos de Enoc,
con el nos viene un nuevo Libro,
el Libro de la Vida hereda,
¿quién irá al paraíso?

Es extraño que en el mundo
religiones se edifiquen en otras,
quiten, pongan o renieguen
lo que las palabras forman.

Total, como siempre digo,
se puede hacer el camino,
con el vivir oriental que hacemos,
haciendo nuestro Tao, amigos.
Ni es doctrina, ni religión,
y mucho menos, un dogma,
es conocimiento para la reflexión
y en tu vivir, lo domas.
Mucho hay de Jesucristo
en este mismo camino;
así es que, vino Él
a traer algo distinto.

Por el momento creo que es suficiente
apreciar como el tarot,
compila símbolos y conocimeinto
pero no es para la superación.
Que es un método vetusto,
pero no es tan arcano,
que utilizan para códigos,
y encriptar lo charlado.

Para nada es que sirve
como método espiritual,
si bien nos advierte Dios
de alejarnos del adivinar.

Así, ¿qué hemos hecho?
Hemos aplicado, entre otras cosas,
el sentido común a lo que vemos,
y el símbolo de las cosas.

Mas, siendo su vínculo judío,
la palabra aquí es que vemos,
que veamos la palabra, hijos,
no es significado de credo.

Justo ha llegado la hora,
de alcanzar el almuerzo;
Jaquín y Boaz son dos nombres
que profetizan con su credo;
hablemos de la Pesaj ahora,
y por qué esos nombres del Cielo.
Hablemos de la casa de David,
y del Mesias y de la Verdad, quiero. 344 (7752)


Verónica García-Melero
Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: el Perfeccionamiento.

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: la Vacuidad de Bet.

El que se conoce a sí mismo tiene clarividencia.

Lao-Tsé
 

Juan:


Antes de seguir con la dinámica
de lo que explica, en Bet, la Cábala;
de lo que pudiera hacer ver Occidente,
sociedad secreta y palabra abrahámica;
importante es para reflexionar
la mayor de sus transcendencias:
en la puerta está la madre,
¿está a tú entrar o salió de ella?,
¿será que la Sibila está
para hacerte ver en ella?
¿Es la sibila la forma
que de el vacio es,
y a la vez es el vacio
que en su forma es?,
¿es el ser de una cosa
que no se opone a su no ser?,
¿son entonces la misma cosa?
¿será esto tela a sus pies?


Porque son la misma cosa,
el ser y el no ser;
a veces no vemos esta cosa,
en la carancia se puede ver.
Cuando en algo sobresalimos
pronto se puede aqui ver,
un ejemplo que ejemplifica
la forma del vacío
que vacio forma y es.


En el sobresalir hay una forma
para el vacio del no ser,
no siendo esta forma,
su vacío entonces es
el anhelo por esta forma,
competitividad es lo que es.


Así, son la misma cosa,
se es y no se es,
¿necesita el sobresalir de algo?,
¿cuál es el ago de sobresalir?
así, se traspasa una frontera,
y la misma hace su salir.
Así, hablamos de una red dinámica
que en la vacuidad está;
explica y articula la vida
y cada ciclo te traerá.


Un destello condiciona a otro,
oscuridad hay en el brillar,
el resplandecer sería deshacerte de algo,
en deshacerte del ego es que está.


Ese algo que trae este dilema
en el ego se puede ver;
cuanto más es que lo vences,
más luz es que se ve.
Cuando hemos complementado ésto,
la forma es vacío y el vacío forma es;
habremos visto enseguida
que el dilema: carencia es.
Percepción que nos trae a la mente
la insuficiencia de algo que no se es;
no te esfuerces tras el viento,
esfuérzate solo por él.


Así verás que en ser más fuerte,
en ser mejor de lo que se es,
más es que vences tu ego
y en la abundancia esto se ve.


Entonces, ¿qué vemos ahora?
Ahora, lo que se ve,
es que en esta red de eventos,
en esforzarse está la fe.
La fe está en el movimiento,
así se escapa del no ser,
nada tiene que ver con la nada,
ni con vacío, ésto no es.


Así, el deshacerte del ego,
entre otras cosas, traerá:
pura potencia a tu vida,
fortaleza y voluntad.


Si no compites con nada,
jamás es que pierdes algo.
Tampoco es que lo ganas,
así, siempre ganas algo.
Al menos el crecimiento,
alejado del egoísmo:
¿si me viene algún genio,
lo apedreo por ser distinto?
¿Le amedranto en su vivir,
le apago el espíritu,
solo por que su mente traspasa
lo que a mi me hacía distinto?


Fácil es ver aquí
que mucho hay de soberbia,
hacerse para sí
con vista; ésto te traerá guerra.
Ésto, ¿qué te traerá?
Te traerá mucha pena,
el de ser a la forma el vacío,
ésta será tu guerra.

El deshacerte de muchos anhelos
está en no competir,
en apreciar la vida con otras lentes
está en mejor vivir.
Está en vivir felices,
está en ser agradecidos,
está en querernos mucho,
en cada uno de los sentidos.


Así te quieres,
así es que subes,
por el árbol de esta vida,
así, a la puerta está,
delante de la vida,
la Sacerdotisa del templo,
la madre, la Sibila;
aquella que te concibe,
es concebirte a tu yo, primero;
mucho hay, para lograr ésto,
en deshacerte de tu ego.


Así es el amor de madre,
así es que es en la Sibila;
incondicional es quererte,
en la misericordia estriba.
Mucho de esto hemos dicho,
no quisiera olvidarme,
que importante es el anhelo:
el imposible, el desesperante;
para avanzar por el camino,
con su aprendizaje, liberalizarte.


Sam:
Umm..algo de Budismo veo,
hasta me atrevería decir Zen;
más imortante se hace ahora
recordar por nuestro bien,
que en esto hay mucho de nuestra letra,
de la que describimos, Bet.


Esta manera que describes
para hacerte de la luz,
la que llaman shefa en hebreo,
la abundancia, su virtud;
es que se gana en esta forma:
en el acercamiento, en la quietud.

No es de extrañar que ambas formas,
la Cábala y el Zen,
sean dos ejemplos metafísicos
de caminar, más bien.


En aprender está liberarnos,
en el conocimiento se ve,
saber es que te abre los ojos,
en la ceguera también se ve:
que mucho de lo que ésta lleva
es ignorancia en su ser
de aquello que la evoluciona
y en la conducta se ve.
Esta manera de la que hablas
en el acercamiento crea
la solidaridad con el otro
que la empatía te deja.


Así, más escuchamos:
más nos olvidamos de nosotros,
más atentos a todo estamos
más se nos abren los ojos.
Que prestar atención es a la persona,
lo que a dedicarle es tu tiempo,
en el amor incondicional empieza,
y empieza por tí el contento.


Inclínate a escuchar,
incínate a escuchar a otro,
subirás árbol arriba,
te llenarás de luz, todo.
Misericordiosa, esta acción es;
empieza en el amor contigo,
así es que, das para todo aquel,
lo que tu corazón lleva consigo.


Maestra Sheng:

Que bonitas vuestras reflexiones
para hablar de nuestro camino,
desarrollo espiritual es,
a evolucionar, todos vinimos.
No vinimos a ser santos,
ese no es nuestro destino,
mas venimos siempre a Tierra
a mejorar lo que fuimos.

Hablar en pasado no estriba
considerar ahora la reencarnación,
no se conoce con certeza,
mas, Jesús se reencarnó.
Otros hablan con certeza,
estamos por la reencarnación;
lo importante es ahora
hablar de lo que nos pasó.


Nuestro pasado inmediato
fruto es de nuestra elecciones,
nadie puede escapar de un salto
de lo que llevan sus decisiones.


Mas, en este elegir caminos,
cruces que nos vienen al paso,
se nos pasa lo que nos viene encima,
sea bueno o malo el paso.


Así, al hablar en pasado,
mejorar lo que fuimos,
es ser inteligentes con todo
lo que nuestra experiencia hizo.
Venimos entonces a reciclarnos
en cada paso de nuestro camino,
unos lo andan de una manera
otros lo andan distinto.
Mas, a todos nos es huella
aquello que nos deja dicho
el sufrimiento con el que nos encontramos,
sabiduría es para nuestro sino.

Así, en esta letra hebrea está,
la que porta la Sacerdotisa,
el pararnos y reflexionar,
mirar adentro, más que arriba.
Mirar adentro está en Bet.
Está en seguir nuestra guia,
nuestra intuición podría ser,
el sexto sentido de la Sibila.
De creer en Dios, con Bet irás
buscando al Dios del infinito,
ascendiendo por el árbol arriba,
abrazando lo que, tu fe, cifra.


Mas, si no crees en Dios,
y lo haces tan solo en tí mismo,
por igual su meditación está
en abrazar tu inspiración, hijo.

En fin, ¡cómo te diría!,
me encantaría que creyeras en Dios,
buscarlo será, de entre todas,
la mejor de tu decisión.

Claro que hay para mucho rato
cuando te pones a entender qué es ésto,
¿qué podría decirte yo,
si apenas se nada, ahora lo aprendo.


Me inspiró algo que encontré
cuando, Juan, eras muy tierno,
fueron los poderes de Dios
y todavía no he salido de ésto.


Algo curiosa soy,
mas, también mi escepticismo,
no digo que sea de rehusar,
más, indago lo que para mí afirmo.
En fin, que de la Cábala
se puede ir hablando por el camino,
de todo aquello que descubra
y de lo que me revela mi instinto.
Complejo se hace abstraer
que es para un plano distinto,
está para subir arriba,
para elevarte por el camino.


Espiritual, es sobre todo,
siempre ese será el sentido,
así apartas con simpleza
aquello que no es su sino.
Y, por más que una mira,
y aprende cosas diferentes,
en buscar a Dios está
todo aquello que se aprehende.


Ahora, con la filosofía,
con la cultura, con el arte,
con las corrientes de pensamiento,
con aquello que más te atrae,
con el símbolo de las cosas,
con lo que portan al revelarte,
con echar la mirada a un lado
y a otro, para enterarte;
es que interpretas estos signos
conocimiento de un mundo aparte. .......262 (7167)

Verónica García-Melero
Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: la Vacuidad de Bet.

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: el Amor de Verdad.

Solo el amor nos da el sabor de la eternidad.

Proverbio Judío
 



Sam:

¡Madre mía!, ¡Sheng, por Dios!
¡Lo que me fascina esta imagen!
¿Es la reina de la palabra,
la reina de Israel la guarde?


Porque, en apariencia parece
muy asimilada a la Sacerdotisa,
la misma que lleva a Bet,
la luna la hace Papisa.

Al menos así en mi tarot
es como se asimila a esta imagen;
¿qué le falta?, creo yo...
al menos columnas, ¿y el traje?


Bueno...no es exactamente igual
mas, en apariencia es la misma;
botella que abraza con fe,
el agua le viene de arriba...
¿Será botella el canal del cielo
que la reina guarda como felina?
Para la Sacerdotisa de mi tarot
sería la Torá: la palabra divina.




Maestra Sheng:


Muy asimilada es esta imagen
a aquella que en tu tarot es Papisa.
Si no, llámala Reina Madre,
también, llámala Sacerdotisa.
Por igual, es la diosa madre;
Isis, gran madre egipcia.
Acertado es llevar
el agua en su vasija.

Por la primavera es que está,
está, entonces, por lo fecundo.
Mas, el agua, tanto hay aquí,
miremos hacia el otro mundo.

Mucho es el esoterismo
que han encerrado en tus cartas;
mas, por viejas que sean éstas,
no son a la Torá, tan arcanas.
Que el tarot es del medievo,
cuando la Cábala eclosionó;
mas, su saber es primero a éste,
madre es de la religión.



Juan:

Eso me llama la atención,
el encerrar cosmogonía
en cartas hechas para representar
...¿o es otra su valía?


Que mucho hay de adivinación
y justo está en oposición a la ley;
bien fácil es apreciar en ésto
que detrás habría algún rey.


Cuando digo rey, me refiero
a aquellos que ocultaron el conocimiento,
sabido es que en tiempos de Jesús
el millón traspasaba en conocerlo.
Así, ocultar conocimiento místico,
aquel que también llaman mágico,
comprende la inspiración divina;
el Sod, secreto, y lo que han hecho trágico.


Porque, si anterior es al tarot
el conocimiento del Cielo,
el que velado fue a Adam,
el que Noé trajo entero;
el que recibió Moisés en el monte,
y en la roca, y en almendro,
el que recibió abriendo aguas,
liberando su entendimiento;
¿cómo podría abrazar el tarot
si es posterior y es desconcierto?



Maestra Sheng:


Esa es la primera enseñanza
que guarda la Torá,
sus secretos son revelados
y en la Teshuvá está.
En ella empieza lo más grande
que guarda la humanidad,
ésta no es otra cosa
que mover su voluntad.

Y, la voluntad es al árbol,
lo que a Kéter, su corona;
viajar en tu tiempo te trae
limpiar tu corazón a solas.

¿Habrás de soltar el lastre
y el recibir por recibir,
habrás de soltar tu egoismo
para, entonces, mejor vivir?
Otro día sería tiempo
de hablar de estas dimensiones;
virtudes que son al alma,
y al espíritu, emanaciones.


Mas, con el tiempo nos ha llegado
ésto que llaman colocar
cartas de tarot en el árbol
y hacer en ellas significar.


Si ésto fuera lo único,
como parecerme, me parece sabio;
mas, han hecho con ello,
a la Torá, mucho agravio.


Empezar por la ley, aquello que la contraviene,
¿tiene sentido decir que adivina?,
¡qué va a adivinar! Espera en Dios tu trece.


Que trece es el número
que pesa en hebreo al amor,
en trece llegó el carnero
de la fe puesta en Dios.

Así es como aparece
en lo dicho por Abraham,
a Isaac llevaba consigo,
también llevaba un puñal.
Mas, el ángel de Dios le dijo,
para y échate atrás,
profunda ha sido tu fe hijo,
la ofrenda, de Dios, vendrá.

Ésto que aquí te cuento,
misterio es de la Torá,
aquello que más allá alcanza
en el sentido de la Cábala está.



Sam:


Hay tanto para liar,
que escoger la esencia de ella,
fácil será para velar
secretos que la palabra encierra.


Mas, como dije antes a Juan,
reflexivo es mi interés;
¿no es ese el gran principio
que comprende éste ajedrez?

Que, sabido es que comporta
en cada uno de sus Arcanos
caminos que suben y bajan,
planetas, letras y astros.

Encierran conocimiento primero,
aquel que vela la letra,
lo transfigura en su dibujo,
¿su imagen así lo encierra?

Y ahora que me detengo,
una pregunta tengo, Sheng,
¿por qué oculta se halla
la Sacerdotisa del tarot,
en el árbol de la vida?,
¿por qué no tiene sefirot?




Maestra Sheng:

Antes de contestarte yo ésto,
reflexionemos en los arquetipos,
los mismos que exploró Jung,
anteriores son los chinos.
La estrella de David, igual,
anterior es en oriente,
y como señala el tarot,
por los astros, futuro, presente,
es que se expresa ésta,
entre otras de sus corrientes.


¿Será transcendental para todos
comprender que en este sistema
han hecho coincidir conocimiento,
haciendo de ello emblemas?


Porque, más allá de reflexionar,
comprende toda esa baraja,
arquetipos de ayer y hoy,
y todo lo que el tiempo traga.


Podríamos verlos como un sistema
que interpreta más que la palabra,
transporta conocimiento antiguo,
transforma aquello que habla.


Así, importante es apreciar
todo lo que comprende el dibujo,
sabio como sistema es,
mas, lo han hecho cosa de brujos.
Lo han hecho, ¿para qué?
¿para contravenir la palabra?
¿adivinación hay en esto,
adivinación en las cartas?
¿Habrá reflexión en lanzar
y ver que hay en la tirada?
¿Querrás tu futuro alterar
en función de lo que hablan?


Porque, fácil es apreciar
cómo te sugestionan
para moverte en pro de aquello
que parece que condicionan.

Por esto es que te digo
que sabio me parece como sistema,
recopilar cosmogonía de ayer
y símbolos para el dilema.


De esta manera, valen para recordar
aquello que guardan los senderos;
ahora, Sam, pregúntate
¿en dónde es que se dice de ellos?



Juan:


Espere un momento, Maestra Sheng,
parece que coge hilo,
intrigado estoy también
por aquello que Sam dijo.

¿Cuál es la razón
por la que no hay sefirot
para aquella carta arcana
de la Sacerdotisa en tarot?




Maestra Sheng:


Para entender en el árbol
el porqué de esta peculiaridad,
observemos la carta que para ésta
en su baraja guarda Sam.

Saca querida ese arcano
y procurad hablarme de ella.
¿Qué es lo que quiere decir?
¿Cuál es su dilema?
¿Por qué aparecerá aquí
y por toda la tierra,
sentada la gran madre,
por qué llevara diadema?

Si no, llámala tiara,
o corona papal,
la cuestión,
¿qué es lo que corona,
por qué y para qué será?


¿Por qué lleva con ella
un libro o un pergamino?
¿Tomado se habrá, la Sacerdotisa,
todo el te por el camino?


¿Guardará entonces secretos
y por eso es que aparece
con una mirada imprecisa...
mira adentro o de frente?


¿Llevará sus ropas en colores
azul y blanco, rojo y verde,
por aguna razón extraña?,
¿por qué su ropa así se teje?


A los pies lleva la luna,
también lleva un huevo,
¿fue el huevo de las aguas
el que eclosionó primero?


¿Qué serían las aguas?,
¿por qué se halla entrepuertas?
El libro es a la Tora,
lo que a Dios, la botella.


Y, de seguir con la mirada,
puesta en este arcano,
¿por qué sembrado lleva
de granadas un campo?
¿qué es aquello que guarda,
o aquello a lo que da paso?
En el tarot viene ella,
con un libro en el regazo.


También se halla sentada
entre las columnas del templo,
aquel que Salomón construyó
y Dios llegó a verlo.


Son las columnas dispuestas
en blanco y negro, mas bien;
¿significarán las del templo
o van más allá de él?


Hay tanto para preguntarte
cuando observas estas imágenes,
arquetipos de todos los tiempos
con letras, estrellas y viajes.
Si reveláis cada impresión
y cada uno de sus símbolos,
llegaréis a la conclusión
de aquello que, al fin, hízolo.



Sam:


Hízolo el tiempo,
la cultura, también.
Hízolo la experiencia
y la sabiduría de él.
Hízolo las circunstancias
que construyeron una forma,
en todos los lados se tiene
una imagen como norma.

Mas, no todas las imágenes
que encerra mi baraja,
serían arquetipos duros,
algunos son ideales.

Aunque los ideales
parecen ser, más bien,
concentrar la transcendencia
del conocimiento oculto en él.


Juan:

Es curiosa esa palabra,
oculto, para describir
aquello que mantuvieron en secreto,
esotérico es su decir.

En otro momento repasamos
lo que intencionan estas palabras,
ahora te diré enseguida
algo que dice esa carta.

Si de tomar, tomo la tiara:
tomo la coronación.
Veo el ascenso y la alegoría
de lo que es superación.

Ahora, valdría preguntarnos
por aquello que te corona,
en el camino del Tao,
el sufrimiento, te evoluciona.


Así, por igual, para lo que encierra este arcana,
corona que porta la Sibila, la que no es tan anciana.


Mas, sus años lleva encima, no hay quien se los quite,
lleva el tiempo del crecimiento; el tiempo del sufrir, vide.
Vide más en la corona, la culminación, también, vide;
la luz que emana de la oscuridad, y con chispas, así la hice.
Vide la iluminación en ella, la luz del ser vide,
la inteligencia cósmica hallada, más allá de lo que mire.
Vide la guirnalda de hermosura, ¿quién portaría la corona?
La sabiduría que el sufrimiento lleva, en amor todo lo transforma.
Así, te elevas en el espíritu, así alcanzas la corona;
secretos guardados en su regazo, ¿por qué será que los porta?


No podría hacer a la Papisa,
a la dama de la Sabiduría,
a la gran madre del conocimiento,
a Isis, a la Sibila:
sin su diadema o tiara encima,
sin su corona de piña,
sin su guirnalda de entendimiento,
sin su don de sabiduría.

Ahora, si me pregunto
por cada cosa que veo,
si sigo y tiro del hilo
quédome solo y leo, leo.


Leo que se puede decir tanto
de aquello que encierra el símbolo,
...que una imagen porque sí,
nadie así la hizo.


¿Será una imagen universal,
una imagen del todo,
algo que en el ADN,
sin querer, llevamos todos?
¿Asignaremos desde el inconsciente
una imagen a la significación
que viene a portar cada sentido
que conduce nuestra intuición?



Maestra Sheng:


Ésta es la transcendencia
que guardan estas cartas,
conocimiento velado en estaciones,
en estrellas, símbolos, mantras...
en letras hebreas del cielo,
en el conocimiento viejo del alma.

El sincretismo que encierran,
refleja nuestra hermosura,
el camino de la vida hacemos
aquí en la Tierra, y en nuestra Luna.
Así, la Luna es satélite,
la Luna un espejo es,
comprende el subconsciente,
lo que deberas se es.

La Luna también comprende,
que igual que aquí, es allí;
es en el Nilo, también en Méjico,
también Europa, también Pekín...

¿Qué querría decir con ésto?
¡Pues que podría decir!
Cosmogonía hay en el símbolo,
el sincretismo, su devenir.

Ambos comporta la imagen,
para el momento, es descubrir,
porqué es que te aparece ahora
la Sacerdotisa frente a tí.

Así, estamos descifrando,
cada cosa que vemos en ella,
aún nos falta mucho queridos,
¿qué será de la ropa en ella?

Que de tomar los colores,
azul, rojo y oro también se ve;
reales son los colores éstos,
mas no como el rojo y verde, ¿eh?

Rojo y verde son portadores
de lo opuesto en cromatismo,
reales son los colores éstos
así nos viene en el cristianismo.

El Maestro así es que viste,
con el rojo y el verde real,
los colores que Miguel porta,
el Arcángel de la Verdad.

También lo hace en cian y blanco,
así es que viene el Maestro al andar,
la tralla lleva en el suelo,
pescando llega el Mashiáh.

Pescando lleva su cian puesto,
verde y azul hacen cian,
esperanza y corazón lo hacen,
en la garganta lleva verdad.
Vestido con luz nos llega
y con el cian de su reflejo,
colores que, al agua, son
los secretos del cielo.

Que los colores en flor nos vienen,
siempre, recordadlo bien,
doce fundamentales en seis primarios,
así la luz se lee.
Se lee en opuestos,
en complementarios,
el blanco a todos
el trece es.

Luz y agua lo visten,
así es que se viste el pez,
así se viste a Nun primigenio,
así es que se viste al ser.

Se viste de lo que es primero,
de lo que su subconsciente es,
es luz y sabiduría primera,
en su corona se lee.

Mas, ¿habrás de sumergirte en las aguas?
¿habras de, primero, saber
qué es aquello que te sumerge
y cómo nadas con él?

Esto es la sabiduría
que se alcanza con la experiencia,
no es ser docto, ni erudito,
en ninguna de las materias.
Es abrir tu entendimiento
a todo aquello que te rodea,
es seguir el fluir del agua,
así es como es su estrella.

Y ¿qué es la estrella que aquí vemos,
vemos algún astro en él,
en el arcano del que hablamos,
que luz es la que se ve?

Además de ver sabiduría,
el reflejo vemos del ser,
vemos el espejo, ¿dónde lo vemos?
Siempre lo veremos en los pies.

Los veremos enseñando una cosa,
¡a caminar, si no, no hay te!
Lo vemos en los pies, entonces,
entonces, lo vemos en gimel.
Lo vemos en el tres del camello,
en acumular abundancia del ser.
Lo llevamos en el llevar agua,
para el camino: su te.
Lo llevamos en la realización que llaman,
en masonería, la gran G.
Lo llevamos entonces en nuestra riqueza,
eso es lo rico del ser:
abundancia hay en la sabiduría,
la humildad se ase con él.

Mas, como todo, ¿qué nos llega?
Nos llega la dualidad,
gimel está por lo tortuoso
de la abundancia del ser,
así es que también está en esta letra
la vanidad que hay en el tres.

Curioso es que de Dios, ninguno,
de sus poderes comprende gimel,
el tres comprende el todo,
si todo tú tienes en poder,
¿te esforzarías tras la grandeza
que hay en el camino de Él?

Fácil es ver que ésto
no llevaría a tomar te,
tomar te lleva tenerte:
tu misericordia en mi ser.

Y el camino de la misericordia,
como el amor de la madre es,
no quiere para tí otra cosa,
otra cosa que tu bien.

Sería el otorgamiento completo,
el recibir para dar,
el transcender todo aquello
que en la tierra llaman carnal.

Mas, inocente es este amor,
es el más sincero y puro,
siendo imperfectos todos,
¿te enamorarás sin disimulo?

Aquí estriba la encrucijada
que lleva el dos al tres,
elevarte en el espíritu,
está en apartarte del tres.


Y, más te apartas,
más lo consigues,
¿por que será
que esto es?


Así sucede al apartarte,
desde la vacuidad del no ser,
tu dos se vuelve en uno,
se es ser con tu no ser.

Se es ser con el "Uno",
así de grande es,
todo lo contempla la Sibilia:
uno y dos son tres.
Y el tres lo comprende todo,
lo tuviste siempre a los pies,
más en tu adentro se halla solo,
así es como es Bet.

Ese es un gran secreto
de aquello que bien se lee.
Leemos también un astro,
¿y qué en el astro se lee?
¿Está menguante o en creciente,
cómo la luna se ve?
Unas veces es que subimos,
otras nos dejamos caer.

Podríamos decir tanto,
tanto de cada cosa que se ve,
que justo con el agua nos viene
el huevo primigenio, el te.

El huevo del conocimiento,
de la sabiduría, también, es;
el huevo que nos trae a todos,
a la unión de cada ser.

El huevo que fue primero,
lo fecundo también es,
comprende algo adentro el huevo,
¿afuera se sabe que es?


Que la cosmogonía cristiana
también nos dice qué es lo que es,
siempre vino la gallina
a por sus polluelos, en vez.

Mas, siempre le tiraron piedras,
la echaron atrás los ciegos,
aquellos que se hacían doctos,
aquellos nada sabios, sino lelos.

Aquellos que usaban el símbolo
para toda clase de aberraciones,
ocultar como elevar el espíritu,
la primera de sus intenciones.

Porque elevarte en el espíritu,
es deshacerte del ego,
de aquello material que te ata,
de aquello que trae recelo.

Simple sería ver en esto
la primera de sus enseñanzas,
en cultivar tu espíritu está
la mayor de las abundancias.

Mas, como no, ésto, lo vemos,
se oculta el conocimiento y se engaña.
Así, la Sibila está,
la Sacerdotisa de esta carta,
velando la entrada al ser,
de mirar adentro trata.
Trata de lo que es teshuvá,
de esto primero trata,
¿será la teshuvá continua,
o de un momento se trata?

¿Nos conocemos en un instante
o en cada instante más conocemos
aquello que nos eleva hacia arriba,
o aquello que nos ancla al suelo?

Más te conoces, más te elevas,
así se desvanecen los instantes,
mas, en granadas viene el camino,
¿descubriste lo que no amaste?
Estos frutos son esencia
de nuestras más grandes pasiones,
probar las granadas todas,
te traerá, en evoluciones,
conocer cada una de ellas,
conocer de tus dilaciones:
las tentaciones que son tuyas,
cuáles son tus vacilaciones.

Más profundizas por el camino,
más cuenta te darás, entonces,
que las tentaciones son las mismas,
aquí y en todas las regiones.

Mas, sólo por esto no están
las granadas del camino,
granadas que son cortina
a la luz, su destino.

Sabiduría alcanzarás caminando,
sabrás de tí en el camino,
sabrás que la granada se hace
con cientos de sus hijos.
Mirarás hacia muchos lados,
y terminarás viendo los mismos.
Los hijos de la Sibila,
en sus ojos se delatan,
se iniciaron en su camino
y de ésto, en parte, trata.


Así es que llaman a la Papisa,
a la Sacerdotisa también llaman,
la Viuda que, del tarot,
hace fecunda la baraja.

No es que se halle casta y sola,
pero sí es inmaculada,
para elevarse lleva mucho
de lo que tiene cada carta.

Para elevarse, ¿cómo hacerlo?,
¿qué será inmaculada?

Dicho y sod del Zohar es
que los puros llegarán a verle,
subirán la escalera arriba,
se asirán de su trece.

Así, en la viuda, ¿qué se ve?,
se ve el trece del cambio,
el trece que amor es,
si en letras hebreas lo pesamos.

La transmutación del ser es,
así el trece, también es cuatro,
puerta que custodia la Sibila,
no hay que doblegarse en su paso.

Mas, si hay que inclinarse hacia dentro,
en el espíritu, doblegarse;
vemos el dos y el cuatro ahora,
y el tres, y lo que es ternario.

Inmaculado es el corazón
que ha alcanzado la Sibila,
no quiera nadie hacer ver
que solo en la sexualidad estriba.
Porque la sexualidad es la cruz,
todos la cargamos arriba,
nos aferra en nuestras pasiones, todas;
así es que a la tierra te haría.

La soledad de la Papisa
es la impertubabilidad viva,
es haberse hecho del ritmo,
es fluir con la vida.
Es el conocimiento que se haya
comprendiendo las emociones,
aprendizaje que fue social,
y social sigue siendo la gran matrona.

¿Cómo podría el conocimiento
a la Sibila gustarle,
preferirá la Sibila entendimiento,
abstraer por qué ese arte?

Así es la sabiduría
y creo que lo dije al principio,
la madre sabe que es madre,
el padre conoce que es padre.

Y siendo el saber indudable,
incuestionable es su arte,
no requiere de libro alguno,
su corazón siempre lo halle.

Así, la Papisa es Sibila,
Sibila es la Gran Madre,
es la Isis del Nilo,
es el amor de madre.
El amor impersonal es,
el que se otorga por el bien de otro,
el que procura lo mejor sacar
el que lo otorga todo.
Inocente es este amor,
te hablo de la inocencia,
de no llevar agazapado nada,
de no revolver la conciencia.
Es tan grande este amor,
que así es que está en la madre,
está en su fecundación,
en su huevo y en su clase.
Está en su sufrimiento,
así es que su amor nace
del más profundo de los sentimientos:
la misericordia es quien lo hace.


Así, nuestro amor de Verdad
está en abrazar nuestra madre,
está en abrazar cuidarnos,
en conocernos, está la madre.


Está en aprender de todo,
en devolver la otra mejilla,
en ser implacables ante cualquier cosa,
en transformar cualquier desdicha.
Está en hacer oro
del plomo de la perfidia,
está en mantenernos firmes
aunque fluyendo como brisa.


Está en adaptarnos siempre,
está en la superación,
en caminar la escalera arriba,
escalón tras escalón.


Mucho es que encierra este arcano,
ahora sigamos con la Bet.
¿Por qué será importante
ser el dos esta mujer? ................. 650 (6905)

Verónica García-Melero
Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: el Amor de Verdad.

Capítulo 2. El Secreto de la Torah.

Es como el buen óleo sobre la cabeza,
El cual desciende sobre la barba,
La barba de Aarón,
Y baja hasta el borde de sus vestiduras;

Salmos 133:2 RVR 1960
 






                        La Torá en su origen,
                        un cilindro la contiene.
                        ¿Están separadas sus palabras?
                        Parece que no, en las letras deviene
05 (414)                uno de sus secretos…
                        signos, no hay, no los contiene.
 
                        ¿Signos de puntuación?
                        Así es, no se hallan escritos.
                        En secuencias apareció
10 (419)                el secreto, también el mito.
 
                        ¿A qué me refiero yo?,
                        ¿qué se haya cifrado?,
                        ¿es el misterio de Dios,
                        en letra, número y grado?
15 (424)                     ¿Cómo te diría yo?...
                        La cábala, ¿cuál es su hallazgo?,
                        ¿es por inspiración de Dios
                        revelar lo no hallado?
                        Claro está que es leer
20 (429)                       con un arte elevado
                        los designios de Dios;
                        llámalo: profetizado.
 
                        Porque, desde luego que la Torá,
                        con la inspiración del cielo,
25 (434)                     letras jeroglíficas de misterio,
                        para el sentido verdadero,
                        es el propósito de este arte,
                        interpretarlo, de nuevo,
                        el contenido de la Torah;
30 (439)                   esa es la cábala, según veo.
 
                        Y, ¿quién puede revelar
                        esos secretos del cielo?,
                        ¿quién puede desvelar
                        su sentido verdadero?
 
35 (444)                ¿A quién revela el Santo,
                        bendito sea, los misterios supremos
                        de su nombre santo?
 
                        Puede entenderse bien,
                        aquí mismo, entendamos
40 (449)                   en el Zohar III, 78b,
                        interpretemos, leamos:
                        Bienaventurados son los justos:
                        de ayer, hoy, los esperados;
                        deséelos en su gloria,
45 (454)                bendito sea, el Santo,
                        para revelarles misterios supremos,
                        misterios de su nombre santo.
                        No los revela a ángeles,
                        tampoco a ningún santo.
 
50 (459)                   Esto viene a leerse,
                        así es que interpretamos
                        que el hombre está por encima
                        de estrellas, ángeles, astros.
                        Es un comensal que el Santo hizo
55 (464)                   para sentarlo en su mesa,
                        a su imagen y semejanza lo hizo,
                        esa: su mayor grandeza.
                        Así, puede conversar con el hombre
                        como un igual, su destino;
60                    mas, no confunda el humano
                        quién es el Santo: ¡Sea, el Santo, bendito!
 
                        Mas, como un igual,
                        no es igual,
                        solo es: parecido.
65                    Así, en la humildad está
                        este hermoso destino.
                        De ello nos habló Jacob,
                        Isaac también lo hizo,
                        Primero lo hizo Abraham,
70                    y Moisés, también lo hizo.
                        No sería Patriarca Salomón,
                        aunque en Proverbios quedó dicho:
                        corona de hermosura sobrevendrá
                        a la humildad, su destino.
 
75                    Curiosamente, también está,
                        escritura es del Taoísmo,
                        hermosura sobrevendrá,
                        lo que a corona, al Tao, su nido.
                        Aves lo sobrevolarán,
80                    otras lo querrán por cobijo.
                        Hará que se arrimen a él,
                        castas diversas…
                        estudiosos y ricos.
                        ¿Le querrán la corona arrebatar?
85                    ¡Es algo tan excepcional y distinto!
                        Pues, celebridades, las hay a miles,
                        políticos, doctos, eruditos…
                        ¿Y que me dices de acaudalados?
                        ¡Millones hay de ricos!
90                    Mas, ninguno logra alcanzar
                        lo que el virtuoso en su camino.
 
                        De esta corona de grandeza,
                        la mayor de las hermosuras,
                        el Rey Salomón dijo de ella:
95                    más que oro y plata, más se avalúa.
           
                        El sabio no requerirá buscar
                        de nadie, a nadie en su camino,
                        mas, de su Tao éste hizo Te,
                        virtuoso es su destino.
 
100                   Precisamente es la humildad,
                        alejarse del apego,
                        del tumulto, la celebridad;
                        éstos avivan el ego.
 
                        ¿Cómo, cabalista, iba a ser,
105                   quien busca la fama, el apego,
                        la celebridad envuelta de fe
                        por la abundancia del dinero?
                        ¿No es el dinero un falso dios,
                        un falso dios que tanto engaña?,
110                   a tantos, los conduce a la muerte;
                        a otros tantos, le es guadaña;
                        a otros, le es corrupción;
                        a otros, por una bolsa los traga;
                        a otros, le es condición:
115                   inseguridad envuelta de mucha patraña.
           
                        ¿Querrá Dios que nos falte?
                        ¡para vivir, nos hizo,
                        y en abundancia!
                        Ponlo, a Él, primero,
120                   ¿faltárate algo?,
                        ninguna ganancia.
 
                        Mas, ¡qué pocos lo que, esto, creen!
 
                        Y por más bolsa que tengan…
                        su propia bolsa, los traga;
125                   pues, la hermosura del sabio,
                        el dinero no paga.
           
 
                        ¡Qué decir del Rey David!,
                        de David, el Rey ungido,
                        padre del Rey Salomón;
130                   ¿leísteis sus Salmos? Cantando lo dijo.
                        También cantando nos enseñó,
                        a entonar un nuevo sentido,
                        a la Torá, a las buenas nuevas,
                        de nuestra salvación, nuestro sino.
 
135                   Mas, ¿cómo cantar a Dios
                        y qué cantar, por qué y cuándo?
                        ¿Cómo?, ¿qué se yo?...
                        Que tú, que si yo,
                        que si cuándo….
140                   ¿Cuándo y cómo cantar?,
                        ¿requeriré en mi canto
                        primero saber por qué,
                        para qué es que yo canto?
 
                        De esta manera simple,
145                   ¿necesitará la Tierra
                        conocer la gloria del Padre,
                        conocer su letra hebrea?
 
                        Así es que te traigo hoy
                        la vivificación de algo escrito.
150                   Sólo con ello quiero yo
                        resucitar lo ya dicho.
                        Tal vez, al poner voz,
                        hallemos algo de sentido
                        o, ¿por qué no?, mejor guardar
155                   y entender lo que es bendito.
 
                        Siempre caigo en recordarte:
                        yo creo en Jesucristo.
 
                        Al igual que hizo Él,
                        para buscar a Dios,
160                   se hace preciso
                        estudiar linderos de antaño:
                        Judeocristianos, Judíos.
                        No quiere decir que sean todos,
                        pero ¿qué, ahora, son?
165                   ¿serán, ahora, precisos?

Verónica García-Melero