Categoría: Innovación

Educación Phi

El todo es mayor que la suma de sus partes.

Metafísica, Aristóteles.

Proponerse ordenar, ya es un paso; y ordenar lo que una se propone, es otro. Así es como nace esta idea.

La de hoy, espero que crezca en el tiempo, es la de dar comienzo a la organización de mis métodos, observaciones e ideas para la Educación. Estoy convencida de que una estructura organizada de publicaciones puede valer para ordenar ideologías y conceptos que, poco a poco, pueden brindar la oportunidad de conocerlos, comprenderlos y poder ponerlos en práctica.

Así, si bien se han ido publicando fragmentos de un proyecto de investigación que en breve se terminará de publicar y promocionar con una prueba piloto, también se han ido publicando otros artículos y ensayos relacionados con aquellas apreciaciones fundamentales que considero para el ejercicio de mi propio método.

¿Qué método sería éste? Simplemente, un método que logra aflorar la importancia de aquellas directrices y metodologías fundamentales que nos ayudan a reorientar la Educación hacia un nuevo concepto: una Cadena de Valor.

Traer a la luz aquellas metodologías que se presentan idoneas requieren de una profunda justificación teórica: tanto legislativa y de recomendaciones institucionales, como de avance científico, por igual. Pero, alcanzar el conocimiento de cómo dar con esta «tecla» ha requerido del ejercicio práctico de un nuevo enfoque ontológico y epistemológico, el cual descansa en la aplicación intrincada de interrelaciones de elementos dentro de un sistema. Conocimiento que se alcanza desde la aplicación de la Teoría de la Unicidad.

Progresivamente se iran añadiendo entradas para la justificación y apreciación de este nuevo paradigma que, desde la expresión práctica de su método, nos devuelve una Educación «Positiva, Holística e Inclusiva», a la cual, llamo Educación «PHI».

Otro día se profundizará en el porqué de este acrónimo – PHI-; por hoy, dejar esta pequeña entrada como introducción y soporte para organizar las siguientes, es ya un primer paso.

Con la ilusión de que inspire a muchas de aquellas personas que se acercan por negocioonline.net.

Un abrazo.

Verónica García-Melero

T-veo (17). La Primera Cena: hacía un nuevo paradigma económico.

Lo que las leyes no evitan, puede evitarlo la honradez.

Séneca (Corduba, 4 a. C.-Roma, 65 d. C.)
Café Alquimia: t-veo en el OKO.
Capítulo 17. La Primera Cena: hacia un nuevo paradigma económico.

Toma FaRsa

Curiosidades:

Curiosidad 1.

Una de las curiosidades del t-veo de hoy nos lo trae una de las frases motto de Café Alquimia. La misma que subraya el último escalón de ascenso a la barra: «Me quitas el sueño y hueles bien, debes ser café».

Esta frase, que es una traducción de: «You take my sleep away and smell good…you must be coffee», contiene un error gramatical en su traducción al español; y es la ausencia de la preposición «de». Esto es: «[…] debes de ser café».

Este error, junto a otros que se irán revelando – como algunos que encierran las «Tomas faRsas» –, nos transmite una gran enseñanza: no podemos hacer coincidir aquello que forma parte de una cultura o aquello que ha sido fruto de su historia – como ocurre en el entendimiento del lenguaje -; ya que cada sociedad posee unas características propias que son inherentes a su contextualización social e histórica, su propia historia, lenguaje y norma.

De esta manera, aquello que en un determinado territorio y momento del tiempo funcionó, nos puede acercar conocimiento con el que ayudarnos a reflexionar en nuestras decisione; saunque, no hemos de perder el norte y tener siempre en cuenta que: ni el contexto, ni la sociedad, ni el momento son idénticos. Igual sucede con el lenguaje, aquello que se concibe para con la expresividad de una lengua y atiende a sus propias normas; no comporta una idéntica expresividad y norma para con otra lengua foránea.

Por ser simple, ésto sería como el bañarse en un río: «Jamás te bañas dos veces en el mismo río».

Curiosidad 2.

Nuestra curiosidad 2 viene de la mano de la 1; podemos asegurar que la intención del t-veo de hoy, y para con lo que se propone transmitir, comporta la consideración previa de este «error» gramatical desde sus esbozos iniciales de diseño.

Considerar a Keynes justo debajo de la escalera que contiene un error en algo sublime – como es un motto de esta propuesta didáctica y divulgativa- conlleva el reflexionar sobre todas aquellas bondades que lleva aparejada la puesta en práctica de su paradigma económico dentro de diferentes contextos sociales, económicos e históricos.

No todo funciona siempre igual y de la misma manera. Ésto, tan axiomático, fue lo que condujo a Keynes a desafiar todo el pensamiento económico tradicional de su momento: gran parte de la comprensión de sentido común de las relaciones económicas era, lamentablemente, erróneo.

Adicionalmente, se contempla considerando una crisis que se veia venir: cuando los tipos de interés se invierten (como sucede de unos pocos años hasta ahora), vaticinan una crisis económica.

Sin embargo, a todos nos ha sorprendido la crisis del Coronavirus. Esta situación, totalmente imprevista, acentúa más aún aquello que se pretende transmitir: la necesidad de cambiar todo un paradigma económico, reinventar la economía.

Ésto requiere de hacernos nuevas preguntas con las que rediseñar o diseñar de nuevo indicadores, medidas, análisis y, por supuesto, sistemas con los que crecer en abundancia de bienestar y riqueza.

Decodificar el entramado del sistema bancario nos puede conducir, en este sentido, a aflorar aquellas vicisitudes que malogran el verdadero sentido – a grandes rasgos – de la política económica y de la economía política: crecer equitativa y justamente en prosperidad, bienestar y riqueza. En este sentido, ¿habrá corrupción, esto es, rebeldes que contravienen la norma, violan el derecho y corrompen el Sistema?

Hoy día, vivimos en una Sociedad del Conocimiento, donde la población está cada vez más informada y se cuestiona las intenciones y propaganda de: tanto instituciones y organismos nacionales e internacionales, como la propia clase política.

Hoy día, vivimos en una transformación sin precedentes: una tercera revolución industrial que se erige sobre una población cada vez más concienciada en la necesidad de preservar el medioambiente, su naturaleza, dejar espacio para la diversidad de culturas, pensamientos, creencias y, por supuesto, ser cada vez más tolerantes en sociedad.

Hoy día, nuestro acceso a la información nos conduce, cada vez más, al deseo del Bienestar Integral, aquel propósito de vida de cada persona: ser felices.

Así es que, nos cuestionamos si nuestra legislación y norma velan verdaderamente por aquello que promocionan, especialmente cuando se circunscribe a derechos humanos fundamentales como lo es, por ejemplo, la libertad de expresión y todo el aparato democrático que conlleva.

Silenciarnos sería hacer de nosotros marionetas y…no creo que vender tanta democracia e igualdad tenga por fin último opacarnos, arrinconarnos para que terminemos caminando cabizbajos y desvalidos. ¡Eso es algo inconcebible!

Hoy día, la población se mueve hacia el deseo de una sociedad y sistema más justo, democrático y digno; donde la honradez, en aquello que se promueve, sea palpable, no una mera estela en el viento.

Hoy día, estamos por pagar las cosas con el sonido del caer de la moneda, si lo que nos venden es aroma de fiasco, fraude o estafa.

Así es que, estamos en esa búsqueda de desarrollo personal y social, tanto en nuestro universo personal, como en el de toda la sociedad. Algo que, con pocas palabras, significa que no estamos dispuestos a aceptar «cosas» inaceptables.

Apreciar que en un momento de oscuridad «fascinante» se puede volver a reinventar la Economía, no es nada que se aprecie, ni remotamante, lejano; sino justo lo contrario: más vívido y posible que nunca jamás.

Nosotros, la humanidad al completo, somos nacidos para ser libres y crecer y desarrollarnos en nuestro potencial, contando con un aparato político que verdaderamente vele por la soberanía de los pueblos y no quede sometido a aquellos «controladores sociales» que son un número extraordinariamente ínfimo y diminuto en sentido de «tener humanidad».

Hoy día, sabemos diferenciar qué es un avance tecnológico de lo que no lo es. Que contar con tecnologías más rápidas y amplias para la comunicación y almacenamiento de datos no suponen ningún avance científico, ni logro alguno, si lo que hacen es acabar con nuestra salud y propociarnos enfermedades. Por el contrario: ES TODO UN ATRASO. ¿Tendrán que ser inocuas para nuestra salud y, a la vez, rápidas y masivas para el big data para considerarlas un avance? ¡Pues claro que sí!

Pero… ¿sumarán estas tecnologías tan malogradas en «crecimiento» del PIB? ¡Por supuesto que sí! Nos enferman y demandamos «la cura» del aparato «sanitario»; esto es: más demanda de servicios clínicos, médicos y tratamientos farmacológicos. Y, como vemos, ¿nos hemos, verdaderamente, desarrollado? ¡Pues claro que no!

Sin embargo, ¿podríamos verdaderamente avanzar en tecnología y demanda de servicios sanitarios y farmaceúticos? ¡Por supuesto que sí! Sólo es reinventar el concepto de demanda clínica y farmaceútica: ahora lo demandamos para estar cada vez más fuertes, sanos, felices y vivos. Terapias y productos para el BIENESTAR.

Solo en este sector se puede producir una enorme transformación si se vuelve a la farmacia tradicional, a su «alquimia»: aquella que elabora sus propias medicinas y ungüentos y también alcanza en gran profundidad la industria alimentaria más exquisita; desde su perspectiva industrial hasta la de la economía doméstica. Nuevas fórmulas naturales de extractos para nuestra cocina con las que mejorar nuestra salud – por ejemplo -.

Para ello, requerirían de una excelsa producción en materias primas y procesados, una transformación de la industria farmaceútica – tal y como la conocemos – hacia otra natural y ecológica que vela por la biodiversidad, la cohesión social y el medio ambiente; además de ofrecer paquetes de servicios de medicinas tradicionales naturales: aquellas orientadas en potenciar el Qi, reducir las dolencias con técnicas y terapias de quiromasaje, acupuntura, mindfulness, terapias de felicidad, ejercicios zen y de autoestima… Sistemas nuevos que se pueden establecer desde la cooperación o desde la concepción de Unidades Estratégicas de Negocio (UEN) donde convergen diferentes especialistas para acercar una visión más completa y de conjunto. Trabajar por equipos…otra apuesta que multiplica el trabajo.

En fin… solo es concebir el mundo desde el rasero de hacer el bien. ¿Se imagina, si tiene calvicie, que en una farmacia lo atiende también un profesional que pasa consulta en un ambiente más familiar y cercano y no tan inhóspito como lo es una consulta? Seguro que se siente mejor y, lo mismo, hasta se anima más gente y habla de su nuevo cabello con más «soltura» – por ejemplo -.

Una mujer decidida es capaz de atar un elefante con uno de sus cabellos.

Proverbio Oriental

La palabra AVANCE ES MEJORAR y EMPEORAR LA SALUD, fácil es de entender, es TODO UN ATRASO. Nadie, ni nada, puede saltar fuera de su propia sombra.

La humanidad ha alcanzado el punto álgido, el del conocimiento y deseo del desarrollo personal y social; tiempo es, consecuentemente, de un gran cambio.

¿Hace falta para el cambio alguna revuelta? Por supuesto que no, ¡SI DE NOSOTROS SALE TODA LA RIQUEZA QUE DA LA TIERRA!

Lo único que necesitamos es LA FUERZA DE LA UNIÓN y la unión descansa en ser personas con sentido de la moral y de la justicia, honradas, tolerantes y solidarias. ¡ES MUY FÁCIL! En vez de movernos en el miedo y en la discriminación y exclusión social; hemos de movernos en el respeto, la tolerancia y la fraternidad con las personas. ¡COOPERAR ES GRATIS Y SE GANA MUCHO MÁS!

Domingo de Soto procuró, para Newton, el conocimiento fundamental de la dinámica del movimiento. Es decir, no importa el tamaño del vector – no importa no estar arriba de la escalera -, importa la fuerza – la unión de las gentes – que se le aplique. Esto es, si Arquímedes dijo: «dadme un punto de apoyo y moveré el mundo»…entonces, ahora sabemos todos dónde ponernos para, con mucha fuerza, apoyar: ¡SEGURO MOVEMOS EL MUNDO!

¡FELIZ DÍA A TODAS LAS PERSONAS TRABAJADORAS DEL PLANETA!

Un beso

Verónica García-Melero

Zero brick in the wall: el poder del pensamiento crítico.

La educación es la llave para abrir la puerta de oro de la libertad.

George Washington Carver

Para comprender el alcance de esta entrada, la cual versa sobre: (a) el pensamiento crítico y su reflejo o no en la educación pública, (b) los intereses en promover este pensamiento y contraponerlos con nuestra realidad e hstoria, (c) observar aquellos valores que se transmiten en la Educación y (d) hacer observáble el distanciamiento en la Educación desde la estratificación social o «clasismo»; importante se hace valernos de una fértil herramienta para su ejercicio y desarrollo: la poesía.

Aunque, por igual, siendo un blog personal y habiendo sido la misma tan importante y crucial en mi vida, resulta entrañable y curioso acercar unas anécdotas familiares y un poema muy especial de mi infancia, como el que sigue:

A. Una anécdota de infancia.

VIII. EL REINO PERDIDO (en otras versiones clasificado como Poema I)

Las huestes de Don Rodrigo
desmayaban y huían
cuando en la octava batalla
sus enemigos vencían.

Rodrigo deja las tiendas
y del real se salía,
solo va el desventurado,
sin ninguna compañía;
el caballo de cansado
ya moverse no podía,
camina por donde quiere
sin que él le estorbe la vía.

El rey va tan desmayado
que sentido no tenía;
muerto va de sed y hambre,
de verle era gran mancilla;
iba tan tinto de sangre
que una brasa parecía.
Las armas lleva abolladas,
que eran de gran pedrería;
la espada lleva hecha sierra
de los golpes que tenía;
el almete de abollado
en la cabeza se hundía;
la cara llevaba hinchada
del trabajo que sufría.

Subiose encima de un cerro
el más alto que veía
desde allí mira sus banderas,
y estandartes que tenía,
cómo están todos pisados
que la tierra los cubría;
mira por los capitanes
que ninguno parescía.
Mira el campo tinto en sangre
la cual arroyos corría.

El triste de ver acuesto
que gran mancilla en si tenía,
llorando de los sus ojos
de esta manera decía:

"Ayer era Rey de España,
hoy no lo soy de una vía,
ayer tenía criados
y gente que me servía;
hoy no tengo ni una almena
que pueda decir que es mía.
¡Desdichada fue la hora,
desdichado fue aquel día
en que nací y heredé
tan grande señoría;
pues lo había de perder todo
junto y en día!
¡Oh, muerte! ¿por qué no vienes
y te llevas este alma mía?
Pues, este cuerpo mezquino
te lo agradecería".

Romancero Viejo (o Romancero Español o Romancero Viejo Español)
Delante de la barra del bar de mis abuelos Pepe y María.

Fui muy torpe en hablar, según me han dicho mis padres, pensaban que era «muarra», porque no lograba decir una palabra entendible para los tres años. Sin embargo, para esa edad, viendo a mi hermana mayor con sus tareas de párvulos, me fascinó eso de sentarme en una silla sobre otra para lograr alcanzar la mesa y, así, ponerme a hacer el copiado de todo aquello que veía. Me fascinó eso de aprender. Entretanto me enseñaba mi madre a leer, aprendía, a la vez, la grafía de las letras. En poco tiempo, terminé leyendo, escribiendo y hablando. ¡Todo un hito personal! Pero como para no terminar siendo un hito, mi padre al repasar nuestras tareas se irritaba con los atranques y al final «me cundió más que quemar broza».

Para ese momento, me fascinaba una cartilla, escribir, leer y todo aquello que advirtiera relacionado. Según mis padres, solía despertarme muy temprano – sobre las cinco de la mañana o antes – y, en mi emoción e inquietud, me iba al salón de mi casa. Encendía la luz y empezaba a abrir y cerrar cajones buscando el material – no era consciente de que ocasionaba molestias -; de esta manera, despertaba a mis padres.

Tengo el vago recuerdo de ver a mi madre aparecer de repente en el pasillo, claro que ella revive la escena y me vivifica el diálogo y el panorama: «¡Vero!, ¿qué estás haciendo?» – con la cara adormecida -, «¡venga, chiquilla, acuestaté ya, anda!» A lo que me negaba sin palabras, dando un paso atrás..y miraba con tanta ternura y encanto que terminaba mi madre diciéndome, algo asi como:, «bueno, pero no hagas más ruido, no abras más cajones,…¿no ves que nos vas a despertar a todos?».

De mayor, cuando se ha recordado esta anécdota tan usual en mis costumbres de infancia, me han hecho saber que al volver a su dormitorio, se reían de las cosas que tenía.

Por aquel entonces, para cuando tenía cuatro años, iba con mi madre al bar de mi abuelo Pepe. Ella se encargaba de ayudar en limpiar y dejarlo todo preparado en la cocina para el día siguiente. Unas tareas que hacía en las ausencias de mi abuela María y mi tía Paquita, quienes subían a pasar alguna pequeña temporada invernal en Asturias – región donde vive gran parte de mi familia paterna, hoy día- .

Entretanto acondionaba mi madre todo, me fue enseñando a mejorar mi lectura y a aprender a recitar poemas del Viejo Romancero. El primero de ellos fue «Fontefrida, Fontefrida»; sin embargo, terminó resultándome corto. Así que, nos aventuramos a aprender el Poema VIII, el de «El Reino Perdido». Al menos, así es como aparece clasificado en el libro de casa.

Desde ese entonces, he sentido siempre fascinación por la poesía y la literatura. En EGB, recuerdo que en séptimo curso apareció un nuevo proyecto educativo: «Poetas en el Aula», al que nos unió Doña Rosa Baena, nuestra profesora de lengua, tutora y directora del Centro – la mejor maestra que he tenido jamás: maravillosa y muy humana – . Eso de los certámenes, me encantó y, sacar a flote la capacidad expresiva del lenguaje lírico, me enamoró. Ponerme yo a escribir poemas es algo que he vivenciado en la música; también he sido cantante y no he podido evitar hacer mis propias letras y canciones; es algo que me encanta.

Hoy he querido recordar ese poema que me enseñó mi madre, el cual recitamos ocasionalmente. Supongo que hacerlo juntas nos ayuda en las pequeñas lagunas de versos que podamos tener; de hecho, al procurar escribirlo de memoria he olvidado algunos versos, los cuales he ido a buscar.

Revivir este poema, es revivir, además de mi infancia y recuerdos, la importancia de la poesía en nuestra Educación. Generalmente se le asocia a cierta debilidad y sensiblería que «para nada sirve»; cuando, precisamente, es la cuna, no solo de la más elevada destreza lingüistica y expresiva, sino de la interpretación de figuras y recursos estilísticos portadores de todo un intenso simbolismo que nos ayudan a agudizar el ingenio, ser sagaces y, consecuentemente, madurar nuestro pensamiento crítico.

De considerar la capacidad interpretativa que nos proporciona la literatura y, en especial, la poesía, un acierto sería acercar el análisis de un video y canción para la intención, en gran medida, de esta entrada: analizar la evolución de nuestro sistema educativo, su conexión con nuestro presente y aquellos valores que verdaderamente se promueven para el crecimiento y avance social y económico de nuestros días. ¿Se incluirá la poesía?

B. Una expresión práctica de las destrezas lingüísticas y literarias.

Siguiendo esta línea, volver la mirada a mi pasado reciente, puede proveerme una expresión práctica de aquello que vengo a afirmar. De esta manera:

Another brick in the wall” es una canción que va más allá de la crítica al sistema educativo de los años 50, los que correspondieron a su compositor: Roger Waters. Concretamente, su autor evoca el trauma de niñez que sufrió tras la muerte de su padre; momento que sintetiza como «un ladrillo en la pared». Su primer gran trauma.

Con cada una de sus experiencias traumáticas crea un muro, un muro que lo proteja. Posiblemente, en su propia visión de protección o burbuja que hace, utiliza un muro, como los muros de guerra donde murió su padre (Segunda Guerra Mundial).

Estos «ladrillos» (traumas) también representan a cada uno de los alumnos y los contextualiza en la escuela, donde reciben: oscuro sarcasmo – como menciona la letra de esta canción -, la pretensión del control moral y ético del sistema y una disciplina draconiana. Y donde conviven con profesores preocupados sólo en adoctrinar e insuflar más que obediencia. Caracterísitcas propias del paradigma tradicional, cuyo objetivo último es transmitir un conocimiento reglado, dentro de un sistema severo que no deja espacio para la creatividad, la autorrealización o la autonomía. Un sistema que opaca la motivación y el entusiasmo. Todo esto queda sintetizado en el minuto 1:48 de esta otra versión de la canción (…), donde escuchamos: «Repeat after me:..» (repite después de mí), después de haber ridiculizado al alumno por escribir poesía.

Vemos los niños desfilar como zombies a la trituradora: adoctrinados a los que se les castra la imaginación y la creatividad, y se les amolda a las directrices de un sistema controlador que, tomando la cadena de valor de Porter (1985) como referencia, nos hace productos – «commodities»– no diferenciados dentro de una cadena de producción.

Por eso: «¡Hey! ¡Profesores! ¡Dejad a los niños en paz!». Como viene a decir Perez, (1999), dejad que aprendan a vivir y a ser. No solo a conocer y hacer (Delors et al., 1996).

Y, ¿qué sucede con el muro? Lamentablemente, entre todos van configurando ese muro que no les deja ver más allá, el muro del conformismo. Un muro que los separa de la autorrealización. Que los separa del «puding«.

Esta hermeneútica no es sino la interpretación de la canción y video de Pink Floyd: «Another brick in the wall». Un trabajo realizado para la asignatura, del primer trimestre, «Sociedad y Familia» del Máster del Profesorado que cursé en el año académico 2017-2018. Un trabajo, como podemos apreciar, que se enfoca en el pensamiento crítico y la hermeneútica y bien nos puede valer para hacer una crítica objetiva, tanto a nuestro actual sistema, como a esta nueva normalidad que se nos presenta para la Educación.

¿Qué quiere dar solución este análisis crítico? ¿Qué es aquello que nos transmite Pink Floyd en su canción y vídeo?, ¿qué quieren decir su letra y cada una de sus secuencias?, ¿cuál es la transcendencia de su temática para la fecha en que fue compuesto y grabado este tema, así como para la actual? ¿Por qué habrá sido una canción tomada como bandera para promover una educación íntegral, equitativa y transcendental para la vida de las personas?, ¿por qué la educación, según Nelson Mandela, será la mejor de las armas para cambiar el mundo?

Volviendo al sentido del análisis propuesto para «Another Brick in the Wall», se hace observable la importancia de la literatura y su temática lírica. Los recursos estilísticos utilizados en el lenguaje poético se transmutan en apreciaciones simbólicas en las imágenes del vídeo y, desde el entendimiento que nos proporciona esa plasticidad literaria del poema, podemos alcanzar un conocimiento más profundo de aquello que se nos presenta ante los ojos. Éste sería el sentido crítico que nos proporciona la métrica y el análisis literario para transmutarlo en la simbología del propio vídeo.

Ridiculizar al alumno por escribir poesía, va más allá de ensordecer la sensibilidad de hacer sonar, con ritmo, las palabras; como podemos apreciar. Si la métrica, los recursos y la hermeneútica que lleva envuelta la poesía nos transmiten la enseñanza de ser un vehículo para ese «sentido crítico» que, en apariencia, espera de nosotros nuestro actual sistema educativo; ¿opacar esta sensibilidad y capacidad lingúística desde el desmerecimiento y humillación tendrá por fin último alejarnos de la agudeza, ingenio y sagacidad que le son inherentes?, ¿será esto cierto hoy día?, ¿estamos en un sistema educativo que se inclina, como en antaño, hacia la élite?, ¿interesará a la élite que la población goce de ese sentido crítico que contrapone la experiencia vivida con la normatividad y deseo de aquello que se promueve?, ¿contrastar nuestra realidad con la deseabilidad del sistema nos puede conducir a apreciar la relatividad de nuestra vida dentro de esa «ley general de aparente progreso«?

C. ¿Qué es el pensamiento crítico?

El sentido crítico, como vengo definiendo desde las habilidades que lo ponen de manifiesto (agudeza del ingenio, sagacidad, contraste de información e interpretación de datos y símbolos), consiste en aquel pensamiento que, desde el proceso que involucra, tiene como objetivo: analizar, entender y evaluar la manera en la que se organizan aquellos conocimienos que se pretenden interpretar y representar en el mundo; y, en particular, las opiniones o afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como verdaderas (ver Kahneman, Slovic y Tversky (Eds.), 1982).

Esta última definición contrapone, en adición, el método científico delimitado dentro del campo de las heurísticas con la heurística en psicología; esto es, el atajo mental. Para refrescar la mente se aconseja el artículo publicado al respecto: «Estereotipos (II): heurística como atajo mental desde la perspectiva de la psicología«.

Con todo, un mayor entendimiento nos lo proporciona el definir de manera generalizada el concepto de «Heurística». […]. En concreto, su definición atiende a los términos «hallar» y «descubrir».[…] La heurística […] se refiere a aquellas ciencias, artes o disciplinas del descubrimiento; encaminadas, por consiguiente, en la aplicación de un método científico. […] En este sentido por «heurística» se entiende aquellos procedimientos, estrategias, esquematizaciones, silogismos, leyes o conclusiones sobre el conocimiento que se pretende hallar o descubrir de cualquier cosa». (García-Melero, 2019)

D. ¿Ha sido el pensamiento crítico de la ciudadanía amenazado a lo largo de nuestra historia?

Alcanzado el entendimiento de lo que el pensamiento crítico es y habiéndonos cuestionado la importancia de la poesía – además de su ridiculización en el ejemplo propuesto – como instrumento para aflorar las destrezas de este pensamiento; bien se hace importante hacernos otras preguntas para abordar su contestación desde un pequeño marco teoríco que las enmarca y arroja luz.

En este sentido, ¿seguirá nuestro sistema silenciando, hoy día, a aquellas personas que promueven el sentido crítico de las cosas, afloran la disonancia entre la normatividad y deseabilidad del sistema y las realidades social, económica y ambiental? o, por el contrario, ¿serían personas a las que, dada su contribución ética y moral – además de económica y social – , se les concedería un trato digno, justo y rayano con lo especial?

El pensamiento contracorriente no es rebelde; por el contrario, sigue su curso de pensamiento en otro sentido, aunque acogiéndose a la propia norma, derecho y desabilidad del Sistema establecido para todos. Por estas fundamentales razones es a contracorriente, normativo y opuesto a la rebeldía. Ésto último, el pensamiento rebelde, sería la corrupción: se opone a la norma, viola el derecho, se aleja de la deseabilidad que promueve el Sistema y lo corrompe.

D.1. Jesús de Nazareth: el Salvador del mundo humillado en la Cruz.

Preguntar «si seguirá» nuestro sistema silenciando, degradando o humillando, a personas que presentan un desafío al sistema, aún acogiéndose a derecho y norma y haciéndolos prevalecer – algo totalmente opuesto a la rebeldía, en tanto es sucinto a derecho – , encuentra más de un grave y transcendental antecedente: Jesucristo y Sócrates, por ejemplo.

Hablar del paso de Jesucristo por la historia se considera axiomático. Él, a quien consideramos la encarnación del Verbo en figura humana – predicha desde remotas edades -, aparece cuando la humanidad había alcanzado tal punto de materialización que no podría ser salvada a menos que el Espíritu Divino lograra manifestarse en el mundo físico. De esta manera, esa «Luz» que no había terminado de tangibilizarse en la Tierra, consigue encarnarse en Jesús de Nazareth y convertirse, así, en el Eje de la Evolución Humana (Schure, 1990, p. 9).

Con Jesús de Nazareth alcanzamos una revolución interior, de valor incalculable; pues, logra cambiar la faz del mundo entero. Con Él surge una transformación de la mentalidad; una mentalidad que cabalga en una dialéctica entre: la sensibilidad y la inteligencia, la intuición y la razón. Importante se hace subrayar que, para aquel momento, prevalecía la videncia sobre la intuición y, la razón, estaba supeditada a un papel secundario: la Ciencia no era más que una hija de la Religión (Schure, 1990, p. 9).

Jesús de Nazareth es un antes y un después, su paso por la historia es tal que marca toda una «taxonomía» para la cronología de nuestros acontencimientos, de nuestra historia per se: antes de Cristo y después de Cristo.

Con Jesúcristo concebimos a la Sabiduría primordial como una continuación armoniosa de esta dialéctica a la que obedece esta transformación de mentalidad. Desde este momento, el dominio del mundo material se convertirá en el objetivo de la humanidad; la razón empieza a predominar sobre el sentimiento (Schure, 1990, p. 9).

Luego, cabe preguntarnos, si su presencia en la Tierra es la de enseñarnos esa transformación mental desde el equilibrio, la que nos conduce a nuestra «Luz», a nuestra «Verdad», ¿cómo es que el ejercicio del poder, del dominio y del sometimiento de las gentes han venido creciendo, predominando la razón y alejando a las clases sociales?, ¿existe algún conocimiento que va más allá de aquello que promueven, a grandes rasgos, nuestras actuales religiones y que, sin embargo, no nos han venido a educar en él?, ¿existe un conocimiento oculto y esotérico en las enseñanzas del cual nos han alejado desde el aborregamiento?, ¿no fue dado este conocimiento para todos?, ¿es posible que si nuestra civilización hubiera crecido armónicamente, equilibrando nuestra sensibilidad (inteligencia emocional) e inteligencia, nuestra intuición y razón; nuestra civilización actual fuese verdaderamente civilizada, humana y justa?, ¿sería nuestra civilización, hoy día, armoniosa, solidaria, empática, pacífica?, ¿hubiera progresado nuestra civilización, de considerar tal equilibrio, de otra manera?

Desde luego que el conocimiento que nos transmite Jesús de Nazareth – cada una de sus enseñanzas a lo largo de los Evangelios-, nos conduce al entendimiento de cómo autorregular nuestra conducta, cómo buscar ese equilibrio entre sensibilidad e inteligencia, intuición y razón; necesarios para conocer nuestra «Verdad», conocer que somos «Luz»; esto es, lo que en otras culturas y fes – cuestionado que también fueran conocidas por Jesucristo – se conoce como iluminación o despertar de la conciencia, entre otros (ver Schure, 1990; Tolle, 2001).

¿Podemos apreciar que fue silenciado? ¡Silenciado no!, podemos apreciar, de leer los Evangelios, que fue injustamente torturado, y le propiciaron la más humillante de las muertes a condenados en su tiempo: la crucificción.

D.2. Sócrates: el error, la mayeútica y el despertar de la conciencia.

El paso de Sócrates por la historia es tal que supone un cero absoluto en el eje de cartesianas de la filosofía occidental. Es la figura filosófica que marca un antes y un después en el pensamiento «griego«. Precisamente se debe a concebir el pensamiento filosófico desde el prisma de la moral; además de su método, el cuál es la esencia del pensamiento crítico y su método científico. Este método es una heurística que nos conduce a contraponer ideas – incluso las ignoradas o el error-, cuestionarlas reiteradamente y, así, alcanzar a dar a luz el conocimiento de las cosas (ver Segura (Ed.), 2017).

Preguntarnos si la poesía habrá sido importante en el pensamiento de Sócrates, posiblemente nos conduzca a una respuesta afirmativa. Pues, Sócrates era capaz de recitar al completo toda la obra en verso de Esopo, un gran fabulista de la Antigua Grecia, semilegendario, caracterizado por su agudeza, brillantez y sagacidad; habilidades con que impregnaba cada una de las reflexiones y enseñanzas que transmitía en sus fábulas (ver Segura (Ed.), 2017, Wikipedia 2020A). Una muy interesante, precursora de la disonancia cognitiva, la encontramos en la Zorra y las uvas. Una fábula que nos ha servido para ir más allá y conectarla con la experiencia cognitiva óptima: La zorra y las uvas y el estado de Flow.

La transcendencia de la sagacidaz, el ingenio y la agudeza que transmite el lenguaje lírico es fácilmente apreciable en las destrezas hermeneúticas y su conexión con la realidad. Son habilidades propias que conducen y, a su vez, son vehículo del cuestionamiento de las cosas. De esta forma, presentándose tan axiomático que cada uno de nosotros no puede saltar fuera de su propia sombra; fácil es comprender que somos una parte de aquello que encontramos en nuestro camino. Luego, ¿sería importante la instrucción previa recibida en Sócrates para el desarrollo de su método? Obviamente, sí.

Por su parte, la importancia de su método reside en la aplicación práctica que nos ofrece desde su pensamiento moral (ver Segura (Ed.), 2017). Como podemos apreciar, este alcance es análogo al de la intención de la obra de Esopo: fábulas para el sentido de la moral y de la justicia, fábulas para hacer pensar (Wikipedia, 2020A).

Siguiendo esta línea, en el ejercicio del método socrático pretendemos el conocimiento, no solo de cualquier cosa, sino fundamentalmente de uno mismo, junto al autodominio que lleva aparejado la autoexploración y el autoconocimiento, nos permiten restaurar la relación entre el ser humano (microcosmos en filosofía oriental) y la naturaleza (medio ambiente, espiritual – macrocosmos en filosofía oriental-). Luego, su método dialéctico y su mayeútica están encaminados en esta nueva cosmovisión: el razonamiento moral. Aquel razonamiento que, a través de su método, nos devuelve una ciencia que busca el interior del ser humano (ver Segura (Ed.), 2017).

La muerte de Sócrates

«nosce te ipsum» (conócete a tí mismo y conocerás el Universo y a los dioses – el despertar de la conciencia – ).

Inscripción del frontispicio del Templo de Apolo – Delfos -.

Pues bien, siendo un hombre de bien, que promocionaba el desarrollo de la virtud de la persona: su misericordia, bondad, belleza, fortaleza y sentidos de la justicia y de la moral; fue silenciado por el Sistema con una condena de muerte.

Sócrates murió envenenado con cicuta porque «corrompía» a la juventud con su pensamiento. Esto es, los conducía a tener pensamiento crítico, a ser reflexivos, a autoexplorarse, tener autodominio y ser personas con valores éticos y con sentidos de la justicia y de la moral. Pero ésto no interesaba a la élite, con lo que se lavaron las manos – como precursores de Pilatos -, subrayándose en que se oponía a la doctrina y creencias de culto a los dioses atenienses: Sócrates cuestionaba la verdad de su mito como conocimiento sobre el que eregir toda una Creación y promocionar una forma de vida ética y con sentidos de la justicia y de la moral (ver Segura (Ed.), 2017; Wikipedia, 2020).

veritas filia temporis

Aforismo latino

Dicen que la verdad es hija del tiempo. En este sentido, el tiempo nos ha devuelto, en la figura de Sócrates, un pensador prominente, totalmente contracorriente, que se acoge a la norma y la lleva más allá: al bienestar de las gentes desde el desarrollo y cultivo de su virtud, de su moral.

El tiempo nos ha sacado a flote una gran verdad: el Sistema económico y social del momento de Sócrates silenció la posibilidad de diseminar una manera con la que hacer, a la ciudadanía, personas con sentido crítico. Personas que observan las cosas, su expresión práctica y se cuestionan si verdaderamente son dadoras de la certeza que promueven o, por el contrario, la corrompen.

E.3. Sócrates en la Escuela.

No menos importante es acercar la visión educativa de este método. Desde las perspectivas de la psicología cognitiva y de la pedagogía, en el método socrático – idea ignorada o error y/o mayeútica – encontramos toda una metodología didáctica con la que hacer alcanzable, no solo ese pensamiento crítico que se promueve en nuestra actual legislación educativa, sino también: «ayudar a construir modelos mentales funcionales dotados de poder predictivo y explicativo que ayudan a la construcción de aprendizajes significativos; como metodología activa, involucra un proceso interpretativo que permite comprender la realidad, confiriéndole el carácter de  actividad constructiva. Igualmente, favorece la relación interpersonal entre maestro y discípulo, así como con el grupo, lo que permite una mayor socialización, además de conferir el efecto catalizador que procura la emoción en el aprendizaje. Sin olvidar que esta metodología metacognitiva ayuda a desarrollar la reflexión, el pensamiento deductivo e inductivo, la solución de problemas, el planteamiento de hipótesis, entre otros,  lo que deriva en una mayor actividad cerebral, que como ha sido probado, procura su mayor desarrollo y favorece la inteligencia». (García-Melero, 2020A).

E.3.1. La Mayeútica: la quintaesencia de la Universidad de Harvard.

De preguntarnos por su aplicación práctica en nuestra actual educación, en primer lugar cabe señalar la educación elitista; como lo es la Universidad de Harvard – la primera posicionada en el mundo en el ranking de Shanghái 2019 para la calidad y excelencia educativa -. (El País, (Ed.), 2019). En esta Universidad el método socrático ocupa un lugar preheminente, siendo la quintaesencia de su sistema pedagógico (ver Donham, 1922, citado por García-Melero, 2020A).

De considerar un apunte histórico sobre la aplicación del método científico desde el que aflorar la importancia del método socrático en esta Universidad, Donham (1922) bucea en las anécdotas e intenciones educativas de la Universidad de Harvard y nos acerca que «Christopher Langdell, desarrolló en 1870 el método de casos más antiguo conocido. De acuerdo a este mismo autor, por aquel año Langdell era el nuevo decano de la Harvard Law School (HLS) y procedió a abordar su clase desde el método socrático debatiendo un caso que sus alumnos posteriormente deberían producir y dar solución. Su éxito fue tal, que en 1920 la escuela de negocios, Harvard Business School (HBS) introdujo en la asignatura de marketing el método del caso en 1920. Posteriormente, se fueron sucediendo otras de sus escuelas» (García-Melero, 2020A)

En adición, Donham, en su trabajo, explica que el objetivo principal es que los estudiantes aprendan por sí mismos, a través de procesos de pensamiento independiente, desarrollando la capacidad de usar sus conocimientos y habilidades, construyendo nuevos significados desde aprendizajes anteriores. Ya que, según este autor, los conocimientos sin la capacidad de ponerlos en práctica no son útiles, además de que la habilidad no alentada continuamente por nuevos conocimientos convierte en rutina a cualquier actividad (García-Melero, 2020A) [Se recomienda la lectura del Fragmento de un Trabajo de Investigación «Sócrates en la Escuela»].

F. Posibilidades del Método Socrático.

Como podemos apreciar, el Método Socrático en su conjunto – así como aquella intención moral para la que lo trajo a luz Sócrates: la de conducirnos a nuestra realización, al despertar de nuestra conciencia – , es todo un método didáctico y también pedagógico que cumple, más que sobradamente, tanto las intenciones educativas de nuestra legislación, como las recomendaciones de instituciones y organizaciones internacionales para tal fin y para el progreso científico que promueven. Considerando como tales:

(a) la ruptura del distanciamiento entre profesor y alumno, (b) la promoción de la socialización en clase, (c) la focalización de la atención en el alumno, (d) la capacidad de procurar la emoción como catalizadora del aprendizaje, (e) la facilidad para trabajar la cooperación y el trabajo en pares, (f) la posibilidad que brinda para promover metodologías metacognitivas que, por igual, ayuden a: (g) desarrollar la reflexión, (h) el pensamiento deductivo e inductivo, (i) la solución de problemas, (j) el planteamiento de hipótesis, (k) la creatividad; esto es, aquello que comporta el desarrollo de nuestro pensamiento crítico desde la aplicación de (l) las heurísticas como mediadoras para potenciar las destrezas lógico-matemáticas transferidas desde el desarrollo de las destrezas lingüísticas; (m) la construcción de aprendizajes significativos (Chickering y Gamson, 1987; Dumont, Instance y Benavides, (OCDE Eds.) 2010; Libro Verde de la Comisión, 2003; LOMCE, 2013; Real Decreto 1105 Currículo básico de ESO y Bachillerato, 2014; Resolución del Parlamento Europeo y del Consejo, 2006).

F.1. El Pensamiento Crítico en la Ciudadanía: ¿nuestra Educación lo promueve o lo castra?

Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes.

Albert Einstein

Existe una diferencia formal y profunda entre los modelos pedagógicos que, en esencia, dilucida nuestra Comunidad Educativa para el progreso y mejora de nuestra educación, y aquellos otros modelos que, en existencia, prevalecen en el aula. En este sentido, existe una disonancia entre lo que las recomendaciones y orientaciones del grueso de nuestra actual legislación y Comunidad Científica proponen para la mejora de la calidad de nuestra educación y aquello que verdaderamente cobra vida en las aulas.

De considerar el reflejo de la calidad de la educación en la ciudadanía: el Informe de la UNESCO, visto como la fuerza de empuje de los propósitos educativos de la educación mundial, direcciona la intención educativa hacia la autonomía del aprendizaje, hacia el aprender a aprender, intensificando el sentido de la responsabilidad y de la solidaridad (Delors et al., 1996). Sin embargo, nuestro sistema educativo es parco en dar a luz una ciudadanía emprendedora y activa, en este sentido, Domínguez y Molina (2012) advierten de la necesidad de contar con una población crítica, informada y cualificada, que sea capaz de emprender proyectos y gestionarlos; lo que requiere de una implicación coherente de las autoridades educativas.

Por otra parte, en relación al perfil del trabajador que demanda el mercado laboral, Robins (1996) recuerda la necesidad de acercar los contenidos y competencias clave en que son instruidas las personas a la realidad empresarial. Como subraya este autor, y no pudiendo olvidar en última instancia que el aprendizaje adquirido en los centros ha de perfilar al futuro trabajador y/o emprendedor, el grado de competencias y habilidades del perfil del alumno se presenta muy alejado de lo que empresas y organizaciones demandan en sus trabajadores. 

Si la intención de nuestra Educación es la de formarnos para nuestro futuro mercado laboral, ¿cómo de bien lo está haciendo la Educación Española? Lamentablemente, contamos con la Educación más triste de la Comunidad Europea, «nos hayamos considerablemente alejados de las previsiones políticas educativas europeas, en tanto nuestro país se presenta como aquel con mayores tasas de abandono escolar, así como un nivel de formación superior medio en la población bastante suficiente, además de alejado del de aquellos países vecinos más desarrollados – en contraposición a la mitificación de la creencia popular de la sobrecualificación de la población española –» (García-Melero, 2019) [Se recomienda la lectura del Ensayo Científico el 4º Nivel de Concreción Curricular]

En este sentido – profundicemos un poco más – , cuatro años después de la apreciación de Robins, esto es, en el 2000: «el Consejo Europeo fijó en Lisboa la estrategia educativa europea: «Convertir Europa en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con más cohesión social» (Marina 2018).

Sin embargo, ¿qué es lo que ha sucedido? Descaradamente apreciamos una doble moral en el Sistema, si bien el Informe de la UNESCO direcciona las intenciones de políticas educativas hacia la autonomía del aprendizaje, hacia el aprender a aprender, intensificando el sentido de la responsabilidad y de la solidaridad (Delors et al., 1996); y, por otra prte, el compromiso Europeo se pronuncia con una economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con más cohesión social» (Marina, 2018) – algo a lo que ayudaría enormemente el Método Socrático como hemos podidio comprobar, quintaesencia de la educación de la élite -; definitivamente esa normatividad y deseabilidad es totalmente ignorada desde el propio ejercicio práctico de la legislación y organización del sistema educativo europeo.

Para que comprendan mejor la intención manifiesta del Sistema Educativo; si bien desde la LOMCE nos especifican ocho competencias como las que siguen: 1. Competencia en comunicación lingüística. 2. Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología. 3. Competencia digital. 4. Aprender a aprender. 5. Competencias sociales y cívicas. 6. Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor. 7. Conciencia y expresiones culturales – preciosas en apariencia -, también nos castran la manera en la que conseguirlas. En este sentido, «la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaria, preocupada por el influjo de las ‘fake news’ y de las redes sociales, ha pedido a educadores, padres y gobernantes que fomenten el pensamiento crítico de los jóvenes para ayudarles a tomar decisiones informadas«(Marina, 2018). Pero, ¿qué es lo que nos encontramos? Nos encontramos que «la única asignatura que tiene como objetivo específico desarrollar esa competencia, que es la Filosofía, ha sido eliminada de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, y reducida en el Bachillerato» (Marina, 2018).

Podemos apreciar con nitidez que la implicación coherente de las instituciones educativas con los propósitos educativos en los que ha de instruir al futuro trabajor y en los que ha de acomodar su acción, difiere de lo que se espera desde la normatividad y recomendación institucional, así como de lo que dilucida la ciencia.

De considerar un repaso al pensamiento crítico, aquello que nos ha traído hoy aquí; ya hemos podido apreciar la importancia y «transcendencia» del Método Socrático y de las enseñanzas de Jesús de Nazareth. No solo nos ayudan a desarrollar nuestra inteligencia emocional, autorregular nuestra conducta y, por supuesto, el pensamiento crítico; sino que, adicionalmente, el Método Socrático es la quintaesencia de la Universidad mejor posicionada internacionalmente y sobre la figura de Jesús de Nazareth se ha edificado todo un imperio de religiones «cristianas». ¿Habrá alguna intención manifiesta de «silenciar» la promoción del pensamiento crítico en nuestra ciudadanía?, ¿sería ésta la razón definitiva por la que «silenciaron» a Sócrates y a Jesús de Nazareth?

Hoy, 2018, tenemos a la vicepresidenta del Gobierno abogando por maneras con las que fomentar el pensamiento crítico, maneras con las que no «aborregarnos«, aunque simplemente sea para discernir qué es «fake» de lo que no lo es. De buscar más y más información, de irnos a 2010, por ejemplo, tenemos a Pedro Rascón, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), quien nos subraya rotundamente que «el cambio social de nuestra era aún no ha sido trasladado a la escuela» (Rius, 2010).

¿Hemos de seguir buscando más apuntes al respecto? Personalmente, no concibo nada más interesante para poner la guindilla a este artículo – tan emocional para mí – que ponerme en las palabras de Leonardo da Jandra. Un filósofo excepcional, al que espero leer mucho.

F.2. Leonardo da Jandra: la opinión de un gran filósofo sobre cómo nuestro Sistema castra el pensamiento crítico.

Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo, lo que hace falta es cambiarlo.

Leonardo Da Jandra, escritor y filósofo mejicano.

Hoy día, estoy convencida de que, en tanto se promueve la contribución personal de la ciudadanía en aquellos objetivos económicos y sociales para el desarrollo sostenible que se espera y, por otra parte, los Organimos e Instituciones Educativas – nacionales y supranacionales – insisten en la necesidad de contar con una población autónoma en su aprendizaje y con un elevado sentido crítico y de la responsabilidad; estas personas que afloran las vicisitudes del sistema, promoviendo cambios desde nuevas apreciaciones y/o fórmulas, han de contar con el propio respaldo y apoyo de las gentes y gobiernos. ¿Tendría sentido, entonces, promover una cosa para luego castigarla? No creo, ¿verdad?

Al menos, considero que es un gesto loable, inteligente y, por igual, participativo y solidario con la sociedad, eso de promover el sentido crítico constructivo. Porque, malhablar es algo carente de honra y madurez; mas, alinearte con la deseabilidad, principios y normas del sistema político, económico, social y educativo global para promover críticas constructivas – basadas en el método científico – desde las que sacar a flote vicisitudes y, a su vez, promover alternativas, es algo honroso.

En este sentido, importante se hace subrayar el pensamiento cosmocentrista que promueve el profesor y filósofo Leonardoda Jandra, quien viene a cuestionar aquella intención educativa de nuestro sistema actual.

En «Lecturas Sumergidas», Emma Rodriguez (2014) nos acerca un trabajo fascinante: «Leonardo da Jandra: “La ética, no la libertad, debe ser lo primero”». La riqueza de este trabajo es tal que, sobradamente, traspasa las expectativas de la intención primera que buscaba para aflorar el pensamiento de da Jandra. Así, a continuación se hace una selección de aquellas partes de su ensayo que traen a la luz aquellas vicisitudes que éste filósofo y escritor ha explorado y encontrado en nuestro actual Sistema – más allá de lo educativo – social, político, económico y ambiental.

De acuerdo a Rodríguez (2014) Leonardo da Jandra es un escritor y filósofo mexicano de esos «contracorriente», de esos que transmiten un mensaje con fuerza y se hace eco; muy a pesar de los «outsiders» y medios oficiales, quienes, generalmente, se muestran ajenos a aquel pensamiento que no es copia de lo que promueve «la tendencia». Este escritor y filósofo se aleja de «la tendencia», tanto, que hasta decide mudarse, junto a su mujer, lejos del mundanal ruído. Con todo, su obra: «Filosofía para desencantados», nos acerca una visión amplia de nuestro paradigma actual y la necesidad que surge de ir transmutándolo hacia nuevas formas.

Si en palabras de Kuhn (1972), la efectividad de la investigación bajo un paradigma se perpetua en tanto éste se retroalimenta, desde el ejercicio del método, en la experiencia que lo conduce a ir reciclándose con nuevos cambios; da Jandra nos va a acercar esa necesidad de cambio que descansa, fundamentalmente en el sentido de la ética en la ciudadanía.

En este sentido, ¿abremos de dar un salto «cuántico» per se? Esto es, ¿habremos de volver a plantearnos un paradigma más primitivo y cosmocentrista, de manera tal que nos permita aunar nuestra razón y lógica con nuestra intuición, emoción y sensibilidad humanas?, ¿habrá de prevalecer en nuestra sociedad un hemisferio sobre otro, o habrán de venir, otra vez, en su versión primigenia: unidos y de la mano?, ¿aquel equilibrio entre sensibilidad e inteligencia, entre intuición y razón que nos acerca Jesús de Nazareth para alcanzar nuestra «Luz», nuestra «Verdad», será el verdadero propósito, no solo para la realización del ser humano, sino para la realización de una vida focalizada en el aprendizaje y la evolución y en armonía con nuestra naturaleza ambiental?, ¿será la proposición de Jesús de Nazareth similar a aquella que, en Occidente, promovió Sócrates cuatro siglos antes?, ¿serán las proposiciones de Jesús de Nazareth y de Sócrates aquellas que promueven vetustas filosofías orientales, centradas en el respeto de la naturaleza y en el equilibrio del ser?, ¿será de extrañar que la vida contemplativa de los monjes de Shaolín sea un mundo aparte, en el «Universo» Tibet?

Actualmente, considerando la nueva situación que se nos presenta – ese nuevo cambio de vida que se vaticina- , bien puede valernos para apreciar cómo es que, aún hoy, nuestros sistema parece devolver más que ladrillos para un muro que nos separa de nuestra realización, que nos doblega en el conformismo infeliz.

De acuerdo a la información que nos revela Rodríguez (2014), «hoy, en la sociedad del consumo y de la tecnología, habitar en medio de la naturaleza salvaje, funciona como un estímulo para ir a la obra, para abrir las páginas de una entrega que nos atrapa con su carga de crítica a las sociedades actuales, una crítica que para nada se queda ahí, en el mero grito, en el descontento, sino que funciona como punto de partida para plantear el ideal de un mundo que “sin dejar de ser racional y pragmático sea al mismo tiempo moral y espiritual”.

Podemos apreciar como se funde esa intención que se promueve desde este artículo: la de la necesidad de trabajar nuestro pensamiento crítico y la de poner al alcance de la ciudadanía métodos filosóficos que nos ayuden a reflexionar y hacer críticas constructivas, amén de toda su contribución positiva en el buen desempeño de nuestras «competencias clave».

Siguiendo esta línea, el plantear el ideal de un mundo que «sin dejar de ser racional y pragmático sea al mismo tiempo moral y espiritual» es «un objetivo inconcebible sin la mediación de la filosofía, filosofía que debe volver a los espacios públicos y que debe atreverse, una y otra vez, a “poner el pensamiento cabeza abajo” (Rodríguez, 2014).

Sin embargo vivimos en un tiempo donde se empuja la filosofía de manera tal que ya es solo una asignatura amoldada en «comentarios de texto estructurados» para Bachillerato – también alejada del propio ejercicio del pensamiento y reflexión desde su ejecución práctica –

¿Por qué hasta para la asignatura de filosofía de Bachillerato se castra el pensamiento crítico y se conduce al alumno a organizar la vida y obra de un filósofo dentro de una estructura que no deja espacio más que para hacer coincidir aquella información que – dado lo que he podido trabajar con mis alumnos – viene ya orientada a cada epígrafe del comentario?, ¿no sería más reflexivo trabajar junto al comentario de texto la elaboración de ensayos?, ¿o contraponer en un ensayo pensamientos de diferentes filósofos? Desde luego que, de considerar aquellas habilidades y destrezas, así como preferencias, que la nueva generación de Zers presenta; la elaboración y redacción de historias y ensayos es la que más fascina entre ellos. De acuerdo al análisis de investigaciones llevadas a cabo por las instituciones y organizaciones que abajo se detallan en la imagen (sobradamente más de 10.000 observaciones a escala global), el 26% de la población mundial de esta nueva Generación Z siente especial atracción hacia esta metodología (García-Melero, 2019B). [Se aconseja la lectura Decodificando la Generación Z: Mapa de Habilidades].

De continuar un poco con este apunte de mi experiencia profesional, todos sabemos que ese epígrafe del comentario de texto destinado a contraponer las características del pensamiento no deja espacio, practicamente, para la creatividad, originalidad y el desarrollo del pensamiento crítico.

Adicionalmente, todavía me estoy preguntando cómo es que los profesores de filosofía – al menos de los centros de los alumnos con los que he trabajado – no le acercan comentarios de texto redactados por ellos mismos como guía. La verdad es que es la primera vez que hacen un trabajo académico de tal madurez; habiéndose castrado la asignatura de filosofía y limitarse al bachillerato, ¿no creen que la capacidad reflexiva y madurez de los alumnos la están castrando hasta para el propio comentario que les ofrecen?

Y si considero: «¿habláis en clase de las cosas?», «¿os piden que cuestionéis lo que os explican, qué lo conectéis con el mundo exterior?»...La respuesta es el silencio y que escuchan o leen los apuntes que, con respecto a cada filósofo, les provee el profesor. ¿Estamos también en filosofía con el grave problema de la clase magistral, desplazando el propio método filosófico por alguna razón? Porque, la verdad, a mi me fascina la filosofía, si fuera licenciada de esta «maravilla», para su asignatura, y siendo quien proveyera la instrucción práctica de esta disciplina, ¡lo flipaba sola haciendo pensar a mis niños! Que por poner a pensar, pongo a pensar y a reflexionar desde las matemáticas. Algo que me ha garantizado transformaciones en mis alumnos: de muy deficientes a matriculas de honor.

Ahora, recordando que es un blog personal y volviendo a da Jandra: «Por qué vivimos en tiempos tan anti filosóficos?»

De acuerdo a Rodríguez (2014), estamos atravesando unos tiempos en los que «se entra en decadencia y se potencia la oralidad y la genitalidad sobre la reflexión crítica. El tiempo actual es un tiempo generalmente anti filosófico porque se busca la gratificación por encima de todo. Y aquí he de citar a los señores que yo llamo neo-fenicios, quienes tienen en sus manos el poder económico, que es ante el que ahora está supeditado el poder político».

Siguiendo este argumento, como ya venimos señalando con respecto al pensamiento crítico y la filosofía: se promueve, pero a la vez se desplaza con «sutileza» o, lo que es peor, se reduce y limita la presencia de la filosofía tan sólo a bachillerato. En este sentido, Rodriguez (2014) se pone en palabras de da Jandra y nos dice así: «Estos señores hacen un énfasis muy específico en sacar a la filosofía y a la ética de la enseñanza, porque una juventud consciente, reflexiva, crítica, es muy difícil de domesticar. Está claro que la filosofía representa el mayor obstáculo para quienes manejan todo el aparato a nivel global y, por eso mismo, para mí representa toda una garantía contra la domesticación de la conciencia».

Alcanzado este punto, creo que ha sido más que suficiente para sacar a flote esa pretensión del Sistema con querer hacer de nosotros, los ciudadanos, meros ladrillos de un muro que nos separa del verdadero conocimiento de nuestro potencial y riqueza como humanos y como sociedad.

De considerar el pensamiento crítico per se, otro día trabajaremos las posibilidades tan grandes que brinda la enseñanza de Ciencias de Empresa y Economía para agudizar el ingenio, la creatividad, promover el desarrollo del espíritu de empresa y el sentido de la iniciativa, ser críticos y, de entre muchas otras cosas, promover el desarollo de habilidades orientadas en la solidaridad, el liderazgo, la cooperación, el trabajo en equipo…

Importante se hace hoy recordar que es una asignatura OBLIGATORIA en aquellos países que cuentan con mejores sistemas educativos, con mejores resultado es pruebas estandarizadas de control de calidad y excelencia educativa y, por supuesto, con las economías más desarrolladas del planeta ¿por qué será?

Ahora, volviendo a la trasliteración de los términos que nos proporciona la Cadena de Valor de Michael Porter (1987), si consideramos nuestro resultado como «futuros Trabajadores» que nos devuelve a la sociedad la Cadena de Valor de nuestro actual Sistema Educativo, podemos apreciar que: como estrategia entre agentes dentro de una cadena productiva que persigue la comunicación abierta y el beneficio mutuo, creando una ventaja competitiva; definitivamente, no encaja con el «producto» de nuestra educación actual. Razón por la cual considero que sí somos fruto de una mera cadena de producción, no de la de valor.

Por último, y volviendo a la ventaja competitiva de la cadena de valor, según Bueno (1996) se genera por medio de competencias distintivas o claves, las cuales generan una «rentabilidad relativa» sobre los»rivales».

¿Por qué no la buscamos de verdad?, porque establecidas ya están.

Finalmente, más que conclusión, ya que se ha ido trabajando la misma con respecto a la información que se suministra en cada epígrafe; considero importante volver a recordar las maravillas del cénit del método científico del pensamiento filosófico: el Método Socrático.

Como podemos apreciar, el Método Socrático en su conjunto – así como aquella intención moral para la que lo trajo a luz Sócrates: la de conducirnos a nuestra realización, al despertar de nuestra conciencia – , es todo un método didáctico y también pedagógico que cumple, más que sobradamente, tanto las intenciones educativas de nuestra legislación, como las recomendaciones de instituciones y organizaciones internacionales para tal fin y para el progreso científico que promueven. Considerando como tales:

(a) la ruptura del distanciamiento entre profesor y alumno, (b) la promoción de la socialización en clase, (c) la focalización de la atención en el alumno, (d) la capacidad de procurar la emoción como catalizadora del aprendizaje, (e) la facilidad para trabajar la cooperación y el trabajo en pares, (f) la posibilidad que brinda para promover metodologías metacognitivas que, por igual, ayuden a: (g) desarrollar la reflexión, (h) el pensamiento deductivo e inductivo, (i) la solución de problemas, (j) el planteamiento de hipótesis, (k) la creatividad; esto es, aquello que comporta el desarrollo de nuestro pensamiento crítico desde la aplicación de (l) las heurísticas como mediadoras para potenciar las destrezas lógico-matemáticas transferidas desde el desarrollo de las destrezas lingüísticas; (m) la construcción de aprendizajes significativos (Chickering y Gamson, 1987; Dumont, Instance y Benavides, (OCDE Eds.) 2010; Libro Verde de la Comisión, 2003; LOMCE, 2013; Real Decreto 1105 Currículo básico de ESO y Bachillerato, 2014; Resolución del Parlamento Europeo y del Consejo, 2006).

Recordad siempre las experiencias de Sócrates y Jesús de Nazareth. Sus miradas críticas fueron tan críticas, que le cerraron los ojos. Con todo, esto es signo de que aquello que se miraba era muy verdadero.

Preferible es ser silenciados por derribar un muro para la mejor visión y alcance de todos, que guardar nuestro propio silencio ante aquello que se presenta inaceptable. Por lo menos, personalmente, me gusta recordar, para nuestra singularidad y sentido altruista y solidario, las palabras de Ernesto Ché Guevara – no es que sea revolucionario, era contracorriente su pensamiento -: «Prefiero morir de pie antes que vivir arrodillado».

Necesaria no es ninguna revuelta, en ello no coincido con Ché; pues, más traspasa la pluma que cualquier arma, y la paz, más sabia es que cualquier revuelta. Como nos dijo Nelson Mandela: «La Educación es el arma más poderosa con la que cambiar el mundo».

Aquí os dejo mi mirada crítica y el mensaje de que no hay nada más grande que el amor. El amor está en dar, más que en recibir. El amor es, así, libre y nace, por tanto, en el verdadero altruismo; sin esperar nada a cambio. Porque si das amor de acuerdo a aquel que recibes, entonces no es amor, es la condescendencia de la correspondencia.

De esta manera, ¿es apasionado y puro el amor por promover tus ideales y pensamiento? Yo creo que sí, procuran una fuerza inefable.

Con mucho amor, a todas aquellas personas que encuentran inspiración en alguna de mis palabras.

Un beso

Verónica García-Melero

Fragmento del Romance de las Guerras de Francia y Aragón. Viejo Romancero.

 - "No maldigaís a mi madre, 
que a la guerra iré yo;
me daréis vuestras armas,
y vuestro caballo trotón".

- "Conocerante por tus manos,
más finas no son".

- "Yo le quitaré los guantes, padre,
para que las tueste el sol".

- "Conocerante por tus pechos,
que asoman bajo el jubón".

- "Yo los apretaré padre,
al par de mi corazón".

- "Conocerante por tus ojos,
¡cuán bellos son!"

- "Yo los revolveré padre,
como si fuera un traidor".

Siete años anduvo en guerra
y nadie la conoció,
tan solo el hijo del Rey,
que en sus ojos se prendó.

Hoy te quiero agradecer, mamá, la manera tan dulce y sabia con la que me enseñaste a leer, escribir y cantar poesía. Gracias por sembrar en mí la pasión y entusiasmo por el descubrimiento, por la hermeneútica de las cosas. Porque éstas traspasan el dictado, son como las miradas o las sonrisas.

Si los ojos son el espejo del alma, la sonrisa es su puerta.

Esta entrada es muy especial para mí, inspirada en mis padres; aunque de manera especial, en mi madre. Con amor, vuestra hija.

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Wikipedia (2020B) Sócrates. Recuperado el 25 de Abril de 2020 de: https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%B3crates

Vídeo: Another Brick in the wall (HD) (Parts 1,2&3 Full Version). Recuperado de: https://youtu.be/DARIh0ElaxM

Maíz y Ajedrez.

El estado de paz es fácil de mantener cuando aún no hay conflictos;

es fácil hacer proyectos cuando aún no hay obstáculos.

Lo que es frágil es fácil de romper,

lo que es pequeño es fácil de esparcir.

Actúa antes de que se produzcan acontecimientos,

ordena antes de que aparezca el desorden.

Fragmento del Epigrama LXIV del Libro II «El te» del Tao te King, Lao-Tsé

Habiéndome especializado en Dirección Estratégica Internacional, como tal, no puedo negar que siento fascinación por las raices de esta disciplina. ¿Y cuáles son? Ni más, ni menos, que el mundo militar y sus estrategias y tácticas de guerra y ocupación. Con todo, no menos importante es ese juego de estrategia militar ancestral – todo un deporte olímpico hoy día -, es decir: el ajedrez.

El Ajedrez es un juego que me ha acompañado toda la vida. Desde muy pequeña, recuerdo a mi abuelo Pepe – una vez terminada la «bulla» del mediodía -, sentarse en la mesa del fondo con algún cliente extranjero. Unas veces lo era francés, otras veces italiano, alemán, inglés..; claro que con los franceses tendría más afinidad. Él estuvo viviendo unos años en París y, la verdad, aprendió bastante bien la lengua. Así, de competir con algún contrincante francés, además de contar con el tiempo perfecto para comentarios – más de los justos – en otra lengua; también, ganar, podría apreciarse como un momento de superioridad sobre el otro pueblo – esto suele pasar, trascendemos la «realidad» de las cosas en las experiencias místicas, como lo es jugar contra un oponente de otra nacionalidad – .

Tanto el juego, como el hacer dadora a la finura que se espera de quien conoce otra cultura y sabe expresarse en la misma, son tácticas con las que mi abuelo – y posteriormente mi padre -, rendían gentileza al saber estar francés, italiano o alemán – por poner un ejemplo -. Ésto les procuro una ventaja en lo que era su negocio hostelero, uno de los pioneros en la playa de Granada. Aunque también lo era el de mi abuelo Antonio – mi abuelo materno -, en la Playa de la Rijana. También aficionado al ajedrez, aunque, sobre todas las cosas, a la pesca. De hecho, casualmente, conoció a mi padre pescando, mucho antes de ser novio de su hija – para ese entonces, ya había fallecido – .

Es curioso que esta simpatía por la restauración, y de manera aventurera, sea compartida por parte y parte; no os extrañe que haya dado yo el paso de traerlo a la nube, junto al suelo ajedrezado del Café Alquimia.

Con todo, volviendo a esta reminiscencia familiar, fue toda una tradición en nuestra casa la del Ajedrez. Mi abuelo Pepe enseñó a mi padre – Juan – a jugar. Mi padre, que es grandioso cuando algo le fascina, terminó siendo campeón de Andalucía y Subcampeón de España, creo recordar. La cuestión es que era buenísimo, le encantaba y terminó enseñándonos a todos sus hijos a jugar. Disfrutaba una barbaridad enseñándonos y, con los años, debatiéndose en duelo. Nos enseñó muchas tácticas, ataques y defensas. Y, también, filosofía, si sabes apreciar la hermeneútica de su dictado. Por ejemplo, recuerdo que me decía: «¿has visto cómo me ha ganado hoy el francés? Pues, a veces, no solo hay que saber perder, si no saber dejarse ganar». Entonces, nos mirábamos mutuamente y sabía que lo había entendido; sonriendo le decía: «¡qué bien echas el engoo!».

El dinero es un estiércol estupendo como abono, lo malo es que muchos lo toman por la cosecha.

Joseph Joubert (1754 – 1824).

«¡Qué bien echas el engoo!» ya era materia para otra enseñanza. «Cuando se pesca es mejor echar más a los peces, echar en abundancia, porque cuanto más das, más terminas recogiendo. Como todo en la vida», venía a decirme mi padre. Ésto, hoy día, es toda una clase magistral de economía: la de incrementar la capacidad económica de las economías domésticas (los peces del mar – que somos todos- ), para mejorar el rendimiento y beneficio de la comunidad/país/planeta (el de todos). El efecto expansivo económico debido al incremento en las rentas de las «unidades» de «consumo e inversión».

Habría aquí materia para revisar el postulado de Keynes, hacernos nuevas preguntas, tal vez rediseñar los mercados de valores y enfocarlos en la «certeza», en su perfección, podría ser un comienzo, una nueva cosmovisión. ¡Vayámos a por ello!

El Jaque Pastor.

De entre las enseñanzas que me transmitió mi padre en el Ajedrez, está la que viene asociada al «Jaque Pastor». Para los no conocedores de este maravilloso deporte mental, la historia de esta jugada es ancestral y, a la vez, muy reveladora del comportamiento humano. Tan antigua es que, aunque podría variar en el lujo de detalles que se ofrece, siempre es la misma.

La que yo conozco pone en el tablero, no solo a dos contrarios, si no a dos opuestos de la sociedad: a un noble y a un pastor de ovejas. El Ajedrez, un juego asociado a la realeza y nobleza, aquella cúspide de la sociedad que se pensaba merecedora de éste juego, ya que implicaba grandes destrezas mentales – las que se esperan de personas muy inteligentes como se hacían éstos a sus propios ojos -; no era merecedor de la plebe, del campesinado. A las clases plebeyas se le ofreció distancia en su participación y capacidad para el juego, lo que no quita que lo jugaran por igual.

En esta ocasión, caminaba el noble por sus tierras cuando advirtió a un joven pastor jugando al ajedrez. No le simpatizó en absoluto, con lo que, al hacerse como éste el pastor – en inteligencia y capacidad -, el noble lo retó a una partida en la que, como premio, se debatía la propiedad del rebaño o su multiplicación. Así, el noble retó al pastor con: deshacerse de su rebaño en caso de perder; sustraer una cabeza de ganado por cada movimiento que lo hubiera conducido a su fracaso de hacerse un igual, aún en tablas; y, por el contrario; el noble multiplicaría su ganado por el número de movimientos que lo condujeran a su éxito.

A pesar de que la propuesta no se presentaba equilibrada, el pastor había de acceder forzosamente. De esta manera, al pastor no le quedó otra que rogar al Dios del Cielo por su iluminación; de quedarse sin ganado, no tendría sustento para su familia.

Se dispuso el tablero y sus elementos y, en solo cuatro movimientos, el pastor derrotó al noble. El noble, irritado por tal hazaña, en su soberbia le preguntó, con ánimo de amedrentar al pastor: «¿cómo puedes ser tan éstupido, de tener esta capacidad para el juego, cómo no has realizado más jugadas, tu rebaño sería aún mayor?» A lo que contestó el pastor:

"Tenía 100 cabezas, 
ahora tengo 400,
mas, cabida, mi Señor,
no encontraré ni para éstas.

Habré de sacrificar unas pocas,
llevarlas a matadero;
otras de las que me sobran,
las regalaré a compañeros.

Mas, en cuatro movimientos,
como por obra del Cielo,
le he dejado una enseñanza
que recordará siempre, creo".

Preguntarnos por la enseñanza de esta jugada, rápido nos puede conducir a la primera regla del oro del ajedrez: no subestimar a tu adversario. Una enseñanza propia de la milicia y de las artes marciales. Mas, la transcendencia de esta partida alcanza los estratos sociales, el desequilibrio al que se somete a la clase obrera desde el acceso al poder, programar al pueblo en la incapacidad para acometer asuntos de gran embergadura ya que requieren de conocimiento, frenar el acceso al conocimiento a la clase obrera y ofrecer una desventaja tanto en los resultados económicos a conseguir como en las condiciones de acceso al juego – pensar que se puede perder todo o casi todo, es una conducta que hostiga al contrario, infiriendo temor – .

¿Podríamos decir que, hoy día, nuestro ente político, institucional, gubernamental, de derecho – nacional e internacional – se acerca a la posición de este noble en el tablero de juego?, ¿nos acercamos nosotros a la figura del pastor?

Esta apreciación puede valer como una parábola desde la que plantearnos muy diversas cuestiones. No obstante, para el momento, y en relación con la intención de proponer una cosmovisión y revisión al postulado del keynesianismo, bien puede valer la celeridad de esta jugada y su simpleza para proponer una gran observación que puede transformar toda una Economía.

Siguiendo esta línea, la incertidumbre en la inversión de esa otra función que añade al dinero Keynes – la de ser un instrumento de inversión / incertidumbre desde la perspectiva del interés y el tipo de cambio de la divisa – y la hace dadora de toda una nueva visión de la Economía, bien es merecedora de volver a revisarse. Es merecedora de nuevas cuestiones que nos acerquen una realidad más profunda de su alcance y repercusión en el Bienestar de la Sociedad y el reparto equitativo de la renta, por ser simple.

¿Es posible que el rediseño de la inversión de capitales dentro de mercados perfectos, con valores de renta fija, eviten las incidencias intencionadas por agentes externos con una basta capacidad económica? Esto es, ¿es posible que si trabajamos con mercados de valores perfectos, no dejados al amparo de la «autorregulación» de capitales – ya que la mayoría se concentran en pocas manos -, se evite el desequilibrio inusitado de crisis financieras que aparecen repentinemente y, consecuentemente, se evite que se deprima la economía de aquellas zonas que no alcanzan a reponerse por falta de capacidad «monetaria» para la inversión propia?

Trabajar con la función de inversión a que se presta el dinero, desde la certidumbre (el conocimiento certero de aquello que se espera recibir), elimina loobies y agentes que operan a gran escala y posiciones favorecidas desde el control/acceso de/a la información privilegiada. De esta manera, no se deja al arbitrio de unos pocos el ciclo económico y sus consecuencias sobre toda la población mundial.

Si se preguntan cómo se haría esto, la respuesta es extraordinariamente simple: con emisión de empréstitos por empresas privadas para el acceso a capital y con un presupuesto de precios fijos para los mercados de bienes que se prestan a la especulación.

En lo que respecta a la emisión del empréstito en sustitución de la emisión de acciones, se abre la posibilidad del abanico de rendimientos – unas empresas podrán ofrecer mayores intereses que otros y dentro de uno u otro horizonte temporal -, claro que sin dejarlas al arbitrio de fuerzas económicas exógenas en ese «libre comercio».

Con respecto al establecimiento de precios fijos, como lo pudieran ser los de los productos agropecuarios, eliminaría el ruido que ocasiona la intermediación en la comercialización; no dejando inflar los precios debido a unas comisiones tan exageradamente elevadas que vienen, en ocasiones, a triplicar el beneficio del agricultor. Algo extraordinariamente injusto.

Una medida como ésta es transcendental para nuestra Economía, además de no dejar al arbitrio de especulaciones el precio de nuestra cesta de consumo, estabiliza los precios y, por igual, un verdadero reparto equitativo y justo de la renta. Pero, es más, no detraer la capacidad económica de los agricultores desde el ofrecimiento de precios ínfimos, conduce a éstos, desde una mayor renta, a promover el mismo sentido equitativo y justo en la contratación laboral. Lo que conduce a salir de esa precariedad laboral en que se encuentra gran parte de la población que trabaja como peón agrícola; por igual, ayudaría a incrementar la contribución social de los mismos y, por ende, sacar a flote gran parte de la economía sumergida.

Con todo, esta medida no solo es de transcendencia económica y social; también lo es para el desarrollo sostenible y la cohesión social que se espera en nuestros sistemas actuales. Comporta una mejora de las condiciones laborales, el disfrute de una mejor calidad de vida, una renta equidistribuida más alta, se orienta en la igualdad social, en el Bienestar Social y en el sentido de la justicia – por ser breves – .

Estas dos medidas combinadas, devuelven en gran extensión la hegemonía del control monetario y, por extensión, económico y social, a los gobiernos y/o sus monarcas; son medidas que devuelven la soberanía del pueblo a sus pueblos. Porque, de navegar en una Economía totalmente desequilibrada, donde empresas privadas y grandes magnates, desde su presión, inciden en políticas gubernamentales que afectan al bienestar de sus gentes; que yo sepa, es poner la soberanía de los pueblos en las manos de quien más dinero tiene. En este sentido, de ser muy pocos, ¿es merecedora la humanidad de que navegue en un mar con oleaje inducido por grandes movimientos de capitales de unos pocos o es merecededora de que sus gobiernos y monarcas procuren aguas tranquilas y pacíficas en las que navegar, no permitiendo que se caigan del barco? ¿Habrá que construir otro barco? Porque otro barco es fácil de contruir siempre que cuente con el apoyo de nosotros, los ciudadanos.

Por hoy, apreciando ésta observación económica, anticipo un trabajo interesante a presentar en este blog, que no es otro sino el de decodificar el sistema bancario para comprender cómo es que la soberanía popular queda en manos de empresas privadas que controlan la política monetaria desde una oferta monetaria que no se basa en un patrón oro, sino en una promesa de respaldo de los gobiernos que, a la vez, queda en entredicho por la organización y legislación en la que se ampara. Por igual, será un trabajo desde el que se logre un entendimiento profundo de qué es el dinero, cómo funciona el mercado monetario, su legislación, cómo se crea el dinero, cómo se respalda, cómo se abre su funcionamiento a otras estrategias económicas, qué es eso de la compra/venta de deuda pública o el «nuevo corabono» y la conexión, de ciertos elementos y correlación entre ellos, con la Teoría de las Puertas Giratorias. Como bien digo, será presentado en breve: (III) Hoy somos… ¡ECONOMISTAS!

Un vistazo a lo que nos dice la Teoría.

En lo que ahora respecta, hablar de mercados perfectos, bien se merece poner al alcance de vosotros, mis lectores, algo de conocimiento económico. En este sentido, la comprensión de los mercados perfectos se puede hacer observable de considerar los fallos de mercado.

Siguiendo esta línea, la asignación no eficiente de los recursos disponibles en el mercado es lo que ocasiona aquello que denominamos «fallos de mercado». Es muy probable que halla oído hablar de ellos o, al menos, sea más de una la ocasión con la que se ha encontrado esta expresión. Una expresión que dice bastante por sí sola, aunque implica ciertos matices.

Para comprender los fallos de mercado podemos decir que esta asignación no eficiente de rescursos disponibles hace de los propios mercados, mercados imperfectos, en tanto no se puede obtener una situación óptima para la sociedad con respecto a dichos recursos comprometidos. En una situación de fallo de mercado, por tanto, se produce la intervención del Estado con ánimo de corregirlo. No obstante, la experiencia demuestra que la intervención ayuda a apaliar, contener o suavizar el problema que ocasiona dicho fallo, no llegando a eliminarlo (ver Mankiw, 2002).

Paradójicamente, cuando consideramos estas situaciones de fallo de mercado, estas imperfecciones, es porque concebimos a priori una teoría económica de competencia perfecta. Siguiendo esta línea, para ilustrar con más claridad cómo una situación que roza lo utópico (si existen algunos mercados perfectos, aunque los menos) termina por manifestar asignaciones no eficientes y eficaces de los recursos, podemos considerar el mercado de competencia perfecta, así como las caracterísitcas que lo definen.

En este sentido, de acuerdo a VV.AA. (2017), asistimos a un mercado de competencia perfecta cuando:

  • Existen muchos oferentes y demandantes, siendo el mercado Libre: no existe ninguna intervención de la autoridad.
  • Transparente: existe información perfecta.
  • Perfecto: no existe diferenciación en el producto.
  • Normal: el precio es independiente de la actuación individual de cada sujeto.Luego, es un mercado ajeno a las externalidades y a los fallos de mercado.

Sin embargo, parece ser que no es más que la definición de un mercado ideal que se utiliza en economía para determinar el equilibrio entre oferta y demanda, como se ha venido a mencionar con anterioridad. Un mercado en el que el Coste Marginal se equipara al Ingreso Marginal y éste al precio. De ahí, la razón de llamarse: precio aceptante.

Siguiendo esta línea, la economía de mercado demuestra que ante una situación perfecta, en muy corto plazo, los productores tienden a desarrollar estrategias de diferenciación del producto que las conducen a elevar su cuota de mercado y, así, eregirse como líderes que, a su vez, imponen un nuevo precio. Esto conduce a concebir el mercado como forzado, con lo que, de seguir siendo libre, transparente y orquestado por numerosos oferentes y demandantes, asistiríamos, ahora, a una organización de mercado de competencia monopolística. Este hecho es un fallo de mercado que justifica la ulterior intervención de la autoridad.

Sin embargo, si hablo de competencia perfecta y se originan estos «fallos», ¿cómo sería posible la propuesta?

A pesar de esta realidad, Mankiw (2002) nos recuerda que sí es posible asistir a mercados de competencia perfecta en la actualidad, especialmente los podemos encontrar en mercados de ciertos productos agropecuarios y en el de algunos títulos-valores. Donde contamos con muchos oferentes y demandantes, el mercado es libre, transparente, perfecto – sin diferenciación en el producto – y, lo mejor de todo, independiente de la actuación individual de cada sujeto; lo que se categoriza como normal.

Así, en las Bolsas de valores, los valores de los títulos se determinan de acuerdo a las leyes de oferta y demanda, existe información perfecta y, para determinados valores, el mercado es libre y normal. Podríamos hablar, en este caso, de determinados valores de renta fija.

De esta manera tenemos que, si sustituimos la inversión en capitales de valores de renta variable ( acciones ) por valores de renta fija ( fracciones de deuda – obligaciones para la empresa – ), contamos con una asignación eficiente de recursos y necesidades – éste es un concepto arcaico de la Economía que descansa en adecuar los recursos a las verdaderas necesidades – . De esta manera, no se produce el «fallo de mercado» que, para éstos instrumentos financieros, viene de la mano de la especulación, el control de información y el poder de participación de pequeños grupos. Esos ciclos de libre comercio quedarían restringidos al libre comercio, per se, de capitales, aunque con una esperanza cierta en la inversión; lo que conduce al autoajuste de recursos y necesidades reales y mantiene el mercado perfecto.

Una visualización de la propuesta.

Por su parte, los precios fijos para productos agropecuarios, eliman todo el ruido que ocasiona la especulación y, en adición, son numerosas las contribuciones de esta medida para la expansión económica, el desarrollo sostenible y la cohesión social.

Si se preguntan ¿cómo hacer para que el espíritu de igualdad y justicia de esta medida sea extensible a agricultores y ganaderos? Es decir, ¿cómo hacer para que agricultores y ganaderos se comprometan a una contratación digna de su personal y ayude a desterrar la precariedad laboral si se les ofrece un precio digno y dentro de un reparto equitativo y justo del beneficio que involucra su propio mercado? Basta con agilizar una medida instrumental que posibilite un control certero diario de la contratación. En este sentido, una app para firmar diariamente la jornada laboral sería una medida práctica y acertada.

Con todo, son muchas zonas agrícolas las que se encuentran comprometidas con sus trabajadores y procuran desterrar este sometimiento tan precario del jornalero. Para ello, se valen de la contratación mensual, como es el caso de la contratación en gran parte de las serranías.

Reflexionar sobre esta situación requiere de la reflexión de todos. Por una parte, tenemos agricultores y ganadores – por ejemplo -, con explotaciones pequeñas, tanto, que no alcanzan a cubrir los sueldos y salarios cuando los precios son tales que incluso hay que poner endeudamiento encima. Una ruína. Por otra parte, tenemos autónomos, como un vendedor al por menor de verduras y hortalizas – por ejemplo -, éste, en su pequeño comercio, posiblemente necesite de un empleado. Este pequeño empleado, nada más que en media jornada, requiere de un seguro social de alrededor de 400 euros. Considerando que la contratación mensual de un jornalero no alcanza los 300, podemos apreciar lo injusto que le puede parecer a este pequeño empresario la posición del pequeño agricultor que mantiene en precariedad a su trabajador.

En adición al precio fijo para productos agropecuarios – por ejemplo -, ¿sería necesario crear nuevas fórmulas de contribución social económicas que afloren economía sumergida, por una parte; y, por otra, permitan una participación más justa y equilibrada de todos? En este sentido, disponer de más renta, fomenta el consumo y la inversión; algo, nuevamente, expansivo para la economía. Un ajuste, de ser necesario, podría apreciarse en tramos de renta y tipos y coeficientes, aunque también, puede no ser necesario de venir aparejado de un rebajamiento en los impuestos indirectos; los de consumo.

Si caminas sólo, irás más rápido. Si caminas acompañado, llegarás más lejos.

Confucio

¿Qué sucedería? Sucedería que, si en vez de pagar unos 300 euros como autónomo, existiera una tarifa plana para todos de unos 80, ¿habría muchos más autonomos en España de esos millones que arroja la estadística? Por otra parte, rebajar la contribución social general, también promocionaría la contratación por empresas o, lo que es más, la construcción de un tejido empresarial, cada vez, menos simple; cuna de la diversificación, diversidad, especialización, nuevas fórmulas, nuevas oportunidades, nuevas visiones, nuevas ideas. La unión hace la fuerza y caminar, lo que es caminar, se llega más lejos acompañado. Se llega más lejo desde la cooperación que brinda el propio centro de trabajo.

Porque, actualmente, de considerar nuevas fórmulas con las que empoderar a pequeños empresarios y autónomos en la contratación, está la figura del autónomo dependiente: aquel cuyo ingreso depende en al menos un 75% de un único «cliente» – creo recordar -. Esto es, es posible que si usted tiene un pequeño comercio de frutas y hortalizas y se siente agobiado con los seguros sociales, se sienta más aliviado si se plantea esta figura «contractual», la del autónomo dependiente. Transfiere la cantidad de su seguro como «mayor venta» en su autónomo dependiente y, por otra parte, se ha ahorrado un buen pico por cada trabajador. En adición, la «independencia» del trabajador puede fomentar la contratación de servicios de personal de despacho de ventas por otros empresarios con necesidades de recursos humanos puntuales. Una nueva manera con la que fomentar la cooperación entre pequeños empresarios y círculos que vendrían a configurarse como gremios.

En resumen, hablar de esta medida requiere de una involucración social de todos y de un espíritu del sentido de la justicia. ¿Se han parado a pensar muchos de aquellos que contratan a jornaleros y solo añaden unas pocas jornadas a sus trabajadores, tales, que requieren éstos de cinco o más campañas para poder acceder a una prestación de desempleo?

De esta manera, cuando se promueven nuevas medidas y dentro de un sector tan básico como lo es la agricultura, ganadería y pesca – por ejemplo – , requieren que vengan acompañadas de proyectos estatales que, bien los despleguen completamente, bien se envistan de concesiones administrativas u otras fórmulas, ayuden a crear nuevos empleos desde la creación de nuevas actividades o renovación de las mismas.

(En el artículo de opinión «La Alquimia del pastel y fiasco» promuevo algunas ideas que pueden ayudar al crecimiento y transformación de este sector).

Una ayuda con la que retroalimentar el sistema desde la creación de nuevas empresas sería la de fomentar el propio consumo interior de aquello que se produce. Otra, lo sería la de explotar aquellos recursos que se hacen dadores de nuevas fórmulas y, siempre, procurar alinearlos con los objetivos de desarrollo sostenible.

La unión hace la fuerza.

Como podemos apreciar, la observación detenida del comportamiento y norma de aquellas Organizaciones e Instituciones de las que emana nuestra puesta en funcionamiento, nos posibilita: un mejor entendimiento de aquellos factores que requieren una nueva visión que los haga merecedores de esa soberanía popular que promueven; la retroalimentación del proceso junto a sus puntos críticos o débiles; la apertura a nuevos modelos económicos y empresariales con los que conducir a la humanidad hacia el Bienestar y la paz; maneras con las que reinventar el proceso económico y contagiar a nuestros líderes, gobiernos y monarcas con el afán de superación y la mejora contínua.

Volviendo al Ajedrez, podría decir que la táctica y la estrategia son algo que he vivido desde muy pequeña. En la facultad logré ponerle nombre a esa perpectiva empresarial; sin embargo, más te aventuras a profundizar en la misma y en sus posibilidades, más aprecias lo susceptible que es cualquier doctrina, ciencia o entramado de relaciones, de ser objeto de un plan estratégico y táctico.

Si consideramos el Ajedrez, además de contar con la peculiaridad de ser cuestionado como un legado alienígena – junto al maíz -, es la cuna del «Arte de la Guerra» más vívida.

El Ajedrez descansa sobre pequeñas tácticas de juego que se concatenan desde la primera acción y la defensa posterior ante la primera respuesta del adversario. Según has abierto el juego, así te has abierto a distintas tácticas. Y, según observas la pluralidad de alternativas en ambos, el adversario y tu mismo, así es que puedes doblegar la ventaja en tu interés. Como podemos apreciar, es un juego donde la visión espacial, la lógica y la creatividad convergen. En este sentido, es una pena apreciar comentarios de algunos hombres que menosprecian las habilidades de las mujeres para este juego; como si ser bueno con la lógica o visión espacial fuera algo exclusivamente masculino y, en adición, sobre lo único en lo que descansara la táctica.

Con esta valoración, podemos apreciar que aquella intención en la que se educa a la humanidad, la de hacer prevalecer el lóbulo izquierdo (el de las mates y lógica – por ser simple -) sobre el derecho ( el de la creatividad, el arte, la empatía y el pensamiento divergente), es la intención que guía a la humanidad. Cada vez más alejada de sus verdaderas raíces, de su verdadera esencia.

Hoy día, todo apunta a una reconciliación de mente y espíritu; aquella que permite el sentido de la igualdad, la integridad y la tolerancia, porque simplemente descansa en nuestra inteligencia emocional, en nuestro corazón, en el amor.

En otra ocasión hablaremos de «El Cóndor y el Águila»; para hoy, recordad que solo hay un camino para el verdadero avance, para el avance de todos y para la verdadera abundancia: la que nos trae el respeto, la paz y el amor.

En especial, a mi hijo, con amor, mamá.

Desayuno con herradura de chocolate de la panadería Virgen del Carmen – la de nuestra vecina Encarnita – .
Es el hojaldre más bien hecho que he probado jamás y a mi hijo…le encanta.

Con la ilusión de que mi hijo crezca en un mundo más justo y pacífico.

Agradeciendo a Dios que me ilumina el pensamiento; a mi padre, su inspiración; y a mi hijo, su verdadero amor.

Con mucho cariño a todos los que me leen y se inspiran en alguna que otra idea de las que se comparten en este blog.

Un beso

Verónica García-Melero

Bibliografía

Mankiw, N. Gregory (2002). Principios de Economía. Madrid: S.A. McGraw-Hill / Interamericana de España.

V.AA. (2017). Bloque de Economía para la Oposición al Cuerpo Técnico de Hacienda del Estado. Madrid: CEF

La Alquimia del «pastel y fiasco».

Adán, dábale arroz a la zorra; el Abad, nada.

Palíndromo español «tuneado».

¿Por qué utilizar la «Maritoñi» para esta entrada? ¡Madre mía!, para mí fue un verdadero fiasco, y no la Maritoñi – que está exquisita -, si no el pensar que se hacía por toda España. ¡Qué desengaño!

Para que me comprendáis, os voy a compartir una anécdota de cuando estudiaba en la facultad. Era mi primer año y, de éstos días que se me apeteció algo dulce, se me pasó la «Maritoñi» por la cabeza. Habíamos bajado a desayunar todo el grupo de compañeras cuando me preguntan: «¿Vero, tu qué te vas a pedir?». A lo que contesté: «Hoy quiero comerme una Maritoñi». De repente hubo risas, bastantes y..algo, entre dos aguas – ¿qué es lo que querrá decir? -, recuerdo que me preguntaron – como si fuera hoy -: «¿Una «Maritoñi»?, ¿qué es una «Maritoñi»?»… La cuestión es que me quedé muy extrañada, ¿cómo no iban a saber qué son las «Maritoñis», que son «mega» conocidas en «Graná»?.. Terminé explicándoles qué y cómo son, algo que causó curiosidad; con lo que en una de mis vueltas a casa, me hice de una cajita de Maritoñis para presentarlas en Sevilla.

Así, evocando un desengaño personal, además de ser el pastel que ahora después apreciaremos; ¿por qué no utilizarlas en esta entrada como anécdota e icono de los dulces de Granada?

Es más, hasta podría valer la entrada para sugerir que, dada su exquisitez, bien podría plantearse algún otro empresario de España fomentar el consumo de la «Maritoñi» a nivel nacional, utilizar supermercados como canales de distribución – para empezar – y, obviamente, multiplicar la producción e intalaciones. Consecuentemente, se multiplica el empleo e inversiones, y la empresa, tanto la jurídica como el proyecto, se presenta prometedora. Estoy completamente convencida de que cuando la prueben, sera todo, menos un fiasco.

Esta práctica, la de recomendar el consumo de productos nacionales, es muy conocida en las Economías Autárquicas y las de Estabilización; como lo fueron las que se vivieron en España después de la Guerra Civil.

Recordáis la paella de los domingos, aquella que «recomendaba» Francisco Franco. Pues, si son muchas las desaveniencias que se consideran con respecto a su figura -algunas completamente deplorables -, también es sabio subrayar aquellas otras proposiciones que ayudaron a impulsar la Economía Nacional.

El caso del arroz, «promocionar» su consumo «dominguero», ayudó a impulsar la producción de arroz, su distribución, crear algo de aparato industrial alrededor y, aumentar, consecuentemente, el empleo. En este sentido, y dentro del conocimiento popular, también ha viajado el descontento de las gentes. En Huelva existen grandes marismas que proveen gran parte de nuestro arroz nacional; la apreciación que he escuhado a muchos onubenses es la de: «nosotros lo producimos» y «la cigala» los vende. En fin, desconozco completamente como es la situación actual, pero que bien puede homogeneizarse la participación industrial de Andalucía con respecto a otras zonas geográficas españolas con las que presenta asimetrías en este sector secundario.

¿Os habéis dado cuenta de la de oportunidades que tiene al alcance Andalucía? Viene a ser una de las huertas de Europa y, sin embargo, es muy pobre en industrias de procesados. Aquí siempre he visto un filón para el crecimiento. Contando con ese coste mínimo que supone el transporte – otro filón para las estrategias de eficiencia en costes -, además de poder contar con acceso a productos de calidad intermedia que terminan perdidos; bien pueden ser; primera y segunda, merecedores de: tomates fritos, nuevos kepchups, nuevas salsas, nuevos licores, nuevos delicatessen,…y muchas de nuestra hortalizas, pueden ser merecedoras de congelados de: pistos, braseados,..o simplemente troceados y menestras. ¿Y la conserva natural?

¡Madre mía!, a veces he revisado documentos y datos empresariales y he visto que nos comemos en Andalucía nuestros propios productos, aunque por empresas que nos lo compran en España, pocesan y venden – o, lo que es más extraordinario, en el extranjero. ¡Anda que no hay para hacer para nuestro propio crecimiento y empleo!

Ahora que es importante dar ideas y promover maneras con las que dar una nueva visión a las cosas, crear oportunidades: en el campo de Andalucía yo no dejo de ver oportunidades. Si nuestro Gobierno coopera en el impulso de proyectos, así como empresas de distribución, el crecimiento sería compartido y más expansivo, por ser simple.

Harina de otro costal sería pensar en crear una nueva línea de supermercados andaluces. Puede renacer desde la cooperación de otras cooperativas ya existentes, donde se unen para promocionar y crecer con los propios productos. ¿Podría esto mermar el crecimiento de otras empresas españolas ya consolidadas? Lo cierto es que sí y no. Depende de si cooperan o no. De cooperar, bien pueden sustituir ciertos bienes de consumo por otros, bien pueden participar como inversionistas… En fin, las fórmulas son muy diversas. Lo que no hay que perder de vista es el Norte, y el Norte es que Andalucía es la Comunidad Autónoma con mayor potencial de consumo, ¿habría que plantearse en Andalucía cuál es el grado de participación de su sector secundario en la industria de la alimentación?

Así, si nos ponemos a pensar en ideas, también es bueno pensar en todos y, de haber asimetrías hoy día en la participación de la industria de la alimentación – tan exageradamente básica -; también es bueno considerarlas para procurar no acentuar la distancia, sino acercar a las gentes.

Otro ejemplo, si os deteneis a pensar en las «uvas» de «Nochevieja», el caso es análogo al del arroz; aunque, enfocado en sobreponer a la Economía en un caso de excedente de la producción. No es tan antigua la historia de nuestras uvas, data de la primera mitad del siglo XX. Con ánimo de ayudar al sector, se promocionó el consumo de las «12 uvas de la suerte». Y, la verdad, ayudó sorprendentemente. El eco ha llegado a nuestros días, transformando, incluso, el precio para esta fecha que las hizo dadoras de la «suerte».

¿Os imagináis la de sectores que se pueden sustentar, estabilizar y/o impulsar si tan solo promovemos el consumo de algunos de nuestros productos de manera nacional? En realidad, viene a ser una manera de cooperación entretejida dentro del propio tejido empresarial español. Sustituyendo el consumo de productos foráneos por otros nacionales.

Esta simpleza de cooperación ayuda a mantener la riqueza de aquellos que participan y, la verdad, no creo que cueste mucho diseñar puntos de cooperación desde los que concentrar y redistribuir algunos de nuestros apreciados tesoros, para empezar.

Algunos de ellos lo encuentro en la industria de los quesos, también en las cárnicas, y—¡cómo no!, ¡el calzado y las pieles! ¿Sabiáis que nuestro calzado y pieles son venerados en el extranjero? Los consideran de una calidad excepcional; hasta España es conocida como la «piel de Toro». ¿Por qué no fomentar el consumo de nuestros zapatos y botas? Después de todo son de más calidad y, adicionalmente, españoles. Más empleo y crecimiento.

También, hablando de fiascos, que mejor hablar que de nuestros vinos. ¿Por qué no fomentar el consumo de nuestras rarezas? En España, una cultura que traspasa las fronteras es el Jerez; primo hermano del Brandy. Su historia, muy por encima, nace de la explotación de un cierto tipo de uvas por empresarios anglosajones; fundamentalmente británicos. Ellos dieron vida a este vino tan exquisito, lo promocionaron y han hecho una maravilla de él. Aqui es palpable lo transcendental que es saber poner nombre a las cosas y diseminar el nombre y sus virtudes. ¿Os imagináis que hacéis algo similar con el vino Málaga o el vino de naranja de Sevilla? Una pena que éste último se pueda encontrar en escasos puntos de comercio, como lo es El Corte Inglés.

Este vino de naranja, siempre que ha venido alguien a hacerme una visita -entretanto vivía en Sevilla -, era un vino que, si no he comprado como regalo, lo he ofrecido como sugerencia para probar. Desde esa expléndida vista a la Catedral de Sevilla que encuentras en los veladores de los bares que recorren la calle arriba, se hace todo un deleite para quien se ofrece como todo un souvenir.

Hacer de las esquisiteces, souvenires, es otra tarea a explotar en España. Pero, ¿qué me decís del aceite de oliva? Somos los máximos productores de aceite de oliva y, sin embargo, contamos con un contingente que limita nuestras entregas comunitarias. ¿Qué tal si se crean empresas foráneas en Europa, con otros socios, con las que multiplicar nuestras posibilidades entretanto se mejora este contingente? Es una empresa que, adicionalmente, hace crecer fuera. Claro que, indirectamente, comprende control español.

Bueno, estas ideas, son solo eso, ideas; aunque pueden terminar por motivar a alguien o servir como palmadita en el hombro.

Ideas para el desarrollo de empresas más complejas, requieren de cimentarlas sobre sus por qué y para qué. Espero transferir alguna que otra, entretanto promuevo mi pensamiento. Pero, eso, que importante se hace ahora promover ideas y maneras de hacer cosas, de una manera u otra, terminan por alumbrar a alguna persona o servir de motor para crear otras nuevas en la mente de otra persona.

Muy importante es subrayar ese término de «nacionalismo». ¿Se promueve el nacionalismo con la construcción y crecimiento de empresas españolas y la promoción de ideas para procurar frenar las asimetrías? No contemplo ésto como un nacionalismo, contemplo ideas que, por igual, pueden ser puestas en funcionamiento en cualquier otro país. Luego, no es un nacionalismo, es una manera de hacer crecer a una nación: a lo largo y ancho, pensando en todos y también en el de afuera. Así, considero que lo fundamental es traspasar esos ideales políticos que enmarañan las cosas y ver ésto como simples ideas para crecer y aprender a cooperar; valiéndose, por supuesto, del orgullo nacional, del entusiasmo por nuestras cosas, ¿acaso no es en cada país el fruto de las manos de sus gentes?

Que, es una pena que salgamos de viaje y nos enamoremos de la camiseta británica y, luego en España, asociemos llevar nuestros colores a ideales «fachas» de políticas pretéritas que solo están por crear división en las gentes. ¿Os habéis dado cuenta de los extranjeros, como lucen con orgullo camisetas de sus propios países cuando vienen a España?, ¿acaso de la única camiseta española que nos vamos a enorgullecer es de la «roja»? A mi esto me ha parecido una estupidez siempre y, es más, me ha dado pena. Me da pena que se desgaste el amor por nuestras cosas, amparándose en ideologías políticas trasnochadas que remueven el pasado para hacerlas dadoras de intenciones agazapadas.

Para no irme muy lejos, estoy recordando ahora el rollo de la exhumación de Francisco Franco, los delitos de la Guerra Civil..¡madre mía!, ¿y los delitos de ahora, no son nuestro presente?, ¿tiene sentido remover linderos de antaño para acentuar la separación de las personas con ideologías desmejoradas desde la pretensión? En fin, que no soy ni de derechas ni de izquierdas, ni del centro ese que llaman centro; porque la verdad, en España, siempre veo el mismo perro, aunque con distinto collar.

Si se preguntan por mi ideología política, como pueden ver, apunta en el keynesianismo, aunque hacia una Economía Solidaria y Humana. Apunta, consecuentemente en el biocentrismo y en la Economía y Sociedad del Aprendizaje; sin olvidar poner a las personas como centro de los intereses sociales y económicos – salvando siempre el ecosistema y biodiversidad-. Asi que, no tiene nada que ver con nada de lo que veo, porque todo lo que veo me parece bastante mejorable.

Otro día repasaré porqué me parece bastante mejorable el ente político de España. Por el momento, con promocionar ideas que podrían valer, me parece que estoy aportando un granito de «arroz».

Por cierto, si se preguntara alguien si mi intención es la de liderar partido político alguno; no tengo el más mínimo interés. Aunque sí lo tengo, y mucho, en promover mi pensamiento y que alcance el corazón de las gentes y de nuestros actuales líderes u otros que surgieran. Me siento infinitamente feliz acercando ídeas, revisando cosas que no me parecen apropiadas y, por supuesto, escribiendo, ¡me encanta un escribir!

Con cariño, a todas aquellas personas que me leen.

Un beso… ligar es ser ágil.

Verónica García-Melero

P.D.: Os llevo a una canción con casi 1.000 millones de visualizaciones: 0% de aquellos elementos que suelen promover y, sin embargo, usar lo divergente, lo absurdo, le ha valido para ser todo un éxito. Think out of the fox.

(02). El Poder del Aguacate: desde la cognición hasta el desarrollo sostenible.

El poder es un gran afrodisiaco y yo soy una persona muy poderosa.

Madonna
Ciencia Infusa 02. El Poder del Aguacate: desde la cognición hasta el desarrollo sostenible.

Bibliografía:

Gómez, A. (12, Marzo, 2020). Una nueva razón para comer aguacate que ni te imaginas. Alimente. Nutrición. Recuperado el 14 de marzo de 2020 de: https://www.alimente.elconfidencial.com/nutricion/2020-03-12/sobrepeso-nueva-razon-comer-aguacate-imaginas_2492092/

Perea, F. (23, Enero, 2020). El Aguacate, alimento sostenible y único en nutrientes. WAO. Revista de Mercado. Recuperado el 14 de marzo de 2020 de: https://www.revistamercados.com/articulo/aguacate-el-alimento-sostenible-y-unico-en-nutrientes-wao/

Recetas de Escándalo (Ed.) (18, Septiembre, 2015). Tartar de atún rojo y guacamole. Recetas de Escándalo. Recuperado el 14 de marzo de 2020 de: https://www.recetasdeescandalo.com/tartar-de-atun-rojo-y-aguacate-una-receta-exquisita/

Sebastian, K. (n.f.). Virtudes Mayayo para Delivering iBooks & Design. Colonia: Naumann & Göbel Verlagsgesellschaft mbH

T-veo (15). La Primera Cena: el desarrollo sostenible.

Cada vez que la Ciencia abre una puerta, Dios está detrás.

Albert Einstein

Toma FaRsa:

Recordando el día de Pi, por mi abuela María, que falleció un 14 de marzo; fecha en la que nació Albert Einstein.