Categoría: Inclusión Social

Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: la Vacuidad de Bet.

El que se conoce a sí mismo tiene clarividencia.

Lao-Tsé
 

Juan:


Antes de seguir con la dinámica
de lo que explica, en Bet, la Cábala;
de lo que pudiera hacer ver Occidente,
sociedad secreta y palabra abrahámica;
importante es para reflexionar
la mayor de sus transcendencias:
en la puerta está la madre,
¿está a tú entrar o salió de ella?,
¿será que la Sibila está
para hacerte ver en ella?
¿Es la sibila la forma
que de el vacio es,
y a la vez es el vacio
que en su forma es?,
¿es el ser de una cosa
que no se opone a su no ser?,
¿son entonces la misma cosa?
¿será esto tela a sus pies?


Porque son la misma cosa,
el ser y el no ser;
a veces no vemos esta cosa,
en la carancia se puede ver.
Cuando en algo sobresalimos
pronto se puede aqui ver,
un ejemplo que ejemplifica
la forma del vacío
que vacio forma y es.


En el sobresalir hay una forma
para el vacio del no ser,
no siendo esta forma,
su vacío entonces es
el anhelo por esta forma,
competitividad es lo que es.


Así, son la misma cosa,
se es y no se es,
¿necesita el sobresalir de algo?,
¿cuál es el ago de sobresalir?
así, se traspasa una frontera,
y la misma hace su salir.
Así, hablamos de una red dinámica
que en la vacuidad está;
explica y articula la vida
y cada ciclo te traerá.


Un destello condiciona a otro,
oscuridad hay en el brillar,
el resplandecer sería deshacerte de algo,
en deshacerte del ego es que está.


Ese algo que trae este dilema
en el ego se puede ver;
cuanto más es que lo vences,
más luz es que se ve.
Cuando hemos complementado ésto,
la forma es vacío y el vacío forma es;
habremos visto enseguida
que el dilema: carencia es.
Percepción que nos trae a la mente
la insuficiencia de algo que no se es;
no te esfuerces tras el viento,
esfuérzate solo por él.


Así verás que en ser más fuerte,
en ser mejor de lo que se es,
más es que vences tu ego
y en la abundancia esto se ve.


Entonces, ¿qué vemos ahora?
Ahora, lo que se ve,
es que en esta red de eventos,
en esforzarse está la fe.
La fe está en el movimiento,
así se escapa del no ser,
nada tiene que ver con la nada,
ni con vacío, ésto no es.


Así, el deshacerte del ego,
entre otras cosas, traerá:
pura potencia a tu vida,
fortaleza y voluntad.


Si no compites con nada,
jamás es que pierdes algo.
Tampoco es que lo ganas,
así, siempre ganas algo.
Al menos el crecimiento,
alejado del egoísmo:
¿si me viene algún genio,
lo apedreo por ser distinto?
¿Le amedranto en su vivir,
le apago el espíritu,
solo por que su mente traspasa
lo que a mi me hacía distinto?


Fácil es ver aquí
que mucho hay de soberbia,
hacerse para sí
con vista; ésto te traerá guerra.
Ésto, ¿qué te traerá?
Te traerá mucha pena,
el de ser a la forma el vacío,
ésta será tu guerra.

El deshacerte de muchos anhelos
está en no competir,
en apreciar la vida con otras lentes
está en mejor vivir.
Está en vivir felices,
está en ser agradecidos,
está en querernos mucho,
en cada uno de los sentidos.


Así te quieres,
así es que subes,
por el árbol de esta vida,
así, a la puerta está,
delante de la vida,
la Sacerdotisa del templo,
la madre, la Sibila;
aquella que te concibe,
es concebirte a tu yo, primero;
mucho hay, para lograr ésto,
en deshacerte de tu ego.


Así es el amor de madre,
así es que es en la Sibila;
incondicional es quererte,
en la misericordia estriba.
Mucho de esto hemos dicho,
no quisiera olvidarme,
que importante es el anhelo:
el imposible, el desesperante;
para avanzar por el camino,
con su aprendizaje, liberalizarte.


Sam:
Umm..algo de Budismo veo,
hasta me atrevería decir Zen;
más imortante se hace ahora
recordar por nuestro bien,
que en esto hay mucho de nuestra letra,
de la que describimos, Bet.


Esta manera que describes
para hacerte de la luz,
la que llaman shefa en hebreo,
la abundancia, su virtud;
es que se gana en esta forma:
en el acercamiento, en la quietud.

No es de extrañar que ambas formas,
la Cábala y el Zen,
sean dos ejemplos metafísicos
de caminar, más bien.


En aprender está liberarnos,
en el conocimiento se ve,
saber es que te abre los ojos,
en la ceguera también se ve:
que mucho de lo que ésta lleva
es ignorancia en su ser
de aquello que la evoluciona
y en la conducta se ve.
Esta manera de la que hablas
en el acercamiento crea
la solidaridad con el otro
que la empatía te deja.


Así, más escuchamos:
más nos olvidamos de nosotros,
más atentos a todo estamos
más se nos abren los ojos.
Que prestar atención es a la persona,
lo que a dedicarle es tu tiempo,
en el amor incondicional empieza,
y empieza por tí el contento.


Inclínate a escuchar,
incínate a escuchar a otro,
subirás árbol arriba,
te llenarás de luz, todo.
Misericordiosa, esta acción es;
empieza en el amor contigo,
así es que, das para todo aquel,
lo que tu corazón lleva consigo.


Maestra Sheng:

Que bonitas vuestras reflexiones
para hablar de nuestro camino,
desarrollo espiritual es,
a evolucionar, todos vinimos.
No vinimos a ser santos,
ese no es nuestro destino,
mas venimos siempre a Tierra
a mejorar lo que fuimos.

Hablar en pasado no estriba
considerar ahora la reencarnación,
no se conoce con certeza,
mas, Jesús se reencarnó.
Otros hablan con certeza,
estamos por la reencarnación;
lo importante es ahora
hablar de lo que nos pasó.


Nuestro pasado inmediato
fruto es de nuestra elecciones,
nadie puede escapar de un salto
de lo que llevan sus decisiones.


Mas, en este elegir caminos,
cruces que nos vienen al paso,
se nos pasa lo que nos viene encima,
sea bueno o malo el paso.


Así, al hablar en pasado,
mejorar lo que fuimos,
es ser inteligentes con todo
lo que nuestra experiencia hizo.
Venimos entonces a reciclarnos
en cada paso de nuestro camino,
unos lo andan de una manera
otros lo andan distinto.
Mas, a todos nos es huella
aquello que nos deja dicho
el sufrimiento con el que nos encontramos,
sabiduría es para nuestro sino.

Así, en esta letra hebrea está,
la que porta la Sacerdotisa,
el pararnos y reflexionar,
mirar adentro, más que arriba.
Mirar adentro está en Bet.
Está en seguir nuestra guia,
nuestra intuición podría ser,
el sexto sentido de la Sibila.
De creer en Dios, con Bet irás
buscando al Dios del infinito,
ascendiendo por el árbol arriba,
abrazando lo que, tu fe, cifra.


Mas, si no crees en Dios,
y lo haces tan solo en tí mismo,
por igual su meditación está
en abrazar tu inspiración, hijo.

En fin, ¡cómo te diría!,
me encantaría que creyeras en Dios,
buscarlo será, de entre todas,
la mejor de tu decisión.

Claro que hay para mucho rato
cuando te pones a entender qué es ésto,
¿qué podría decirte yo,
si apenas se nada, ahora lo aprendo.


Me inspiró algo que encontré
cuando, Juan, eras muy tierno,
fueron los poderes de Dios
y todavía no he salido de ésto.


Algo curiosa soy,
mas, también mi escepticismo,
no digo que sea de rehusar,
más, indago lo que para mí afirmo.
En fin, que de la Cábala
se puede ir hablando por el camino,
de todo aquello que descubra
y de lo que me revela mi instinto.
Complejo se hace abstraer
que es para un plano distinto,
está para subir arriba,
para elevarte por el camino.


Espiritual, es sobre todo,
siempre ese será el sentido,
así apartas con simpleza
aquello que no es su sino.
Y, por más que una mira,
y aprende cosas diferentes,
en buscar a Dios está
todo aquello que se aprehende.


Ahora, con la filosofía,
con la cultura, con el arte,
con las corrientes de pensamiento,
con aquello que más te atrae,
con el símbolo de las cosas,
con lo que portan al revelarte,
con echar la mirada a un lado
y a otro, para enterarte;
es que interpretas estos signos
conocimiento de un mundo aparte. .......262 (7167)

Verónica García-Melero
Loto V. El loto de Sam «la tarotista»: la Vacuidad de Bet.

Hacia una Cadena de Valor en la Educación: el Aprendizaje Activo.

Si me lo dices, lo escucharé. Si me lo muestras, lo veré. Pero, si me dejas experimentarlo…lo aprenderé.

Lao-Tsé

A. Introducción.

Nuestra historia da testimonio del potencial del aprendizaje activo. Este concepto, en tanto implica la involucración activa del aprendiz en su propio aprendizaje (Bonwell y Einson, 1991) puede ser visto en enseñanzas filosóficas ancestrales. Por ejemplo, en proverbios atribuidos a Lao-Tsé (S. VI a. C.): “Si me lo dices,lo escucharé. Si me lo muestras, lo veré. Pero si me dejas experimentarlo, lo aprenderé”; o en enseñanzas de su obra Tao-Te King: “[…] Por eso el hombre de experiencia prefiere la sustancia a la cáscara, prefiere el fruto a la flor” (Golden (Trad.), 2012, p. 54). En esta última reflexión Lao-Tsé nos instruye a involucrarnos en la tarea, a ser un “hombre de experiencia”. Así, desde esta predisposición activa se prefiere la consecución del “fruto” (trabajo), no su mera contemplación u observancia, lo que viene a llamar “flor”.

Siguiendo esta línea, estas enseñanzas filosóficas han viajado a lo largo del tiempo, acercándonoslas,  igualmente, otros pensadores, científicos u hombres de muy diversas ciencias. Como, por ejemplo, Benjamín Franklin (1706-1790), político, polímata, científico e inventor estadounidense, quien nos dejó un conocido pensamiento: “Dímelo, y tal vez lo olvide. Enséñame, y tal vez lo recuerde. Involúcrame, y lo aprenderé”. No es arriesgado, en consecuencia, afirmarque el concepto de aprendizaje activo, acuñado originariamente por Revans (1971) como la reflexión que de la experiencia propia hace el individuo sobre su propio aprendizaje y cuyo logro se consigue centrando las tareas en un contexto social, es un concepto vetusto y arraigado en la historia de la humanidad.

Este mismo autor, Revans (1983), durante la década de los ochenta, trasladó el concepto de aprendizaje activo al mundo empresarial. Evidenciando, desde las investigaciones que llevó a cabo dentro de este sector, que los directivos aprenden los unos de los otros en tanto mejoran su aprendizaje a través de la interacción mutua y la experiencia compartida.

El aprendizaje activo, más recientemente, ha sido definido por Bonwell y Einson (1991) como aquellas actividades instruccionales que involucran a los estudiantes en hacer cosas y pensar sobre lo que están haciendo. Desde sus investigaciones y aportaciones han promovido el uso de estas metodologías en el aula, donde se ha evidenciado la efectividad que procuran en el aprendizaje del alumno en contraposición al uso de metodologías tradicionales.

B. El «Cono de las Experiencias de Dale».

No obstante, para hacer observable la obsolescencia de las metodologías que prevalecen aún en las aulas podemos considerar, en primer lugar, el estudio de Edgar Dale para la metodología de enseñanza audiovisual. De sus investigaciones nos procuró el conocido “Cono de Experiencias”. Este cono es presentado como una ayuda visual para “explicar las interrelaciones existentes entre los diversos tipos de materiales audiovisuales, así como de sus posiciones individuales en el proceso del aprendizaje” (Dale, 1964, p. 45).

De este estudio se desprende qué métodos son más y menos efectivos en el proceso de aprendizaje, siempre, considerando algunos aspectos adicionales, como son las acciones ejecutadas por el alumno. Así, desde la observación de la siguiente Figuras, podemos apreciar que las experiencias directas con propósito, artificiales y dramatizadas, requieren de la participación de todos los sentidos, de materiales objetivos (sustanciales), y van a favorecer el anclaje del aprendizaje.

Figura 1. Vinculación entre las distintas experiencias propuestas por Dale (1964) y las distintas funciones que desempeña el alumno en cada una de ellas (elaboración propia basada en Dale, 1964)
Recuperado de: Dale (1964)

Siguiendo esta línea, Aldana (2014) nos acerca desde sus estudios de neurociencia que el funcionamiento del cerebro, para lograr al máximo su capacidad, requiere del funcionamiento en tres modos: aferente-sensitivo (la percepción sensorial, la implicación de los sentidos), el procesamiento (análisis, retención y descarte; tomar apuntes, por ejemplo), y eferente-respuesta motora (un debate, por ejemplo). Ello muestra la incidencia positiva que sobre el aprendizaje del alumno procura la involucración activa del mismo.  Sin embargo, actualmente asistimos a la clase magistral, a la exposición, a los símbolos visuales y verbales, metodologías que no favorecen el recuerdo ni la construcción de aprendizajes significativos (ver Adler, 1987; Aldana, 2014; Cross, 1987; Raelin & Coghlan, 2006; Strauss y Fulwier, 1989/1990; Sutherland & Bonwell, 1996; Ueltschy, 2001; Umble & Umble; 2004).

Si bien, el estudio de Dale (1964) fue producido en la década de los sesenta en relación al aspecto educativo de los medios audiovisuales dentro del campo de la educación formal y considerando los avances tecnológicos de aquel momento, se ha hecho una relectura y reinterpretación incorporando los avances tecnológicos a todos los niveles y extrapolando el estudio a los contextos informales y no formales (ver Aldana, 2014; Castillo, 1994).

En este sentido, Castillo (1994) incorpora espacios y agentes diferentes que dan lugar a una “Telaraña de Experiencias”. De su estudio, en el que une la educación formal con la producción formal, más allá de la escuela-trabajo que es propia de esta línea de investigación, Castillo (1994) subraya el alcance que tiene esta conexión entre espacios y agentes sobre el aprendizaje del alumno, el desarrollo de la autonomía del aprendizaje, la generación de nuevas empresas y la integración en el mundo productivo. Ambos sistemas han de observarse, en consecuencia, como un entramado de intercambios de teorías, información, tecnologías, así como bienes y servicios, que favorecen la adquisición y potenciación de las competencias clave que aborda este trabajo.

C. El mal de la Educación: el exceso de metodologías tradicionales.

De acuerdo a Strauss y Fulwier (1989/1990), la experiencia ha demostrado que las clases magistrales, aquellas cuya metodología se centra en las presentaciones y explicaciones verbales, hacen de los estudiantes meros espectadores. De ellos se espera que absorban gran cantidad de contenidos a través de una intensa actividad mental deductiva e inductiva favorecida por su experiencia personal previa, pero que, sin embargo, no deja realmente nada significante o permanente en la mente del estudiante. Esta observación empírica encuentra parangón en otro conocido proverbio asiático: “Lo escucho, y lo olvido. Lo veo, y lo recuerdo. Lo hago, y lo aprendo”.

En este sentido, Cross (1987) afirma que cuando los estudiantes son involucrados en la tarea de aprendizaje activamente, aprenden mucho más que cuando son receptores pasivos de la instrucción. Por su parte, Adler (1987) subraya de genuino a todo aquel aprendizaje activo, no pasivo. Éste involucra procesos cognitivos más complejos, no sólo memorísticos. Además, este autor ofrece una visión del aprendizaje activo enfocando al estudiante como principal agente del proceso de enseñanza-aprendizaje, en detrimento del papel del docente, quien ha de actuar como guía del proceso. En este sentido, el rol del docente como guía de sus alumnos es una necesidad de cambio a incorporar en las aulas, como demandan las conclusiones de numerosos estudios (ver Tebar, 2003; Aldana, 2014;  Prensky, 2010; Bonwell y Einson, 1991; Chickering and Gamson, 1987)

Luego, es observable la necesidad de incorporar metodologías activas en las estrategias de enseñanza-aprendizaje a orquestar por el docente, ya que proporcionan, en primera instancia, aprendizajes significativos. En segundo lugar, proveen la interacción social necesaria para que se acometan los objetivos generales y específicos que nuestro sistema educativo contempla para estas etapas y, por otra parte; contemplan los principios que para la Buena Práctica predican Chickering y Gamson (1987).

Las fortalezas de las metodologías de aprendizaje activo frente a las tradicionales son destacadas por distintas ciencias de la educación. En el área de Economía merecen especial mención las aportaciones de la neurociencia, del aprendizaje con sentido (aprendizaje significativo), de la sociología de la educación, así como de la psicopedagogía. Tras conocer las virtudes del aprendizaje activo con respecto a otras metodologías menos centradas en el estudiante desde estas disciplinas estaremos en mejores condiciones de apreciar los beneficios educativos que reportan dichas técnicas y metodologías basadas en el aprendizaje activo.

D. Aportaciones de las neurociencias a la educación: las maravillas del Aprendizaje Activo.

Fernández-Abascal, Martín y Domínguez Sánchez (2001) nos vienen a definir el aprendizaje como un cambio en los mecanismos de conducta, relativamente permanente, y que es debido a la experiencia del sujeto con los acontecimientos del medio. En este sentido, estos mismos autores determinan que aprendemos de lo que hacemos, ya que la experiencia que nos proporciona nuestra interactuación con los acontecimientos vividos, produce cambios en el organismo. No es el aprendizaje, sin embargo, el único factor que influye en la conducta, sino otros procesos, como la motivación, la oportunidad que brinde un determinado aprendizaje, las capacidades mentales y sensoriales del cerebro, las capacidades motoras del organismo y la actitud.

Para tener conciencia de la importancia de los demás procesos involucrados en el aprendizaje se hace fundamental considerar el tipo de aprendizaje que se produce dentro de estas dos etapas educativas. Siguiendo esta línea, el aprendizaje del alumno en ESO y Bachillerato puede ser clasificado como voluntario o intencional. De acuerdo a esta clasificación, Fernández-Abascal, Martín y Domínguez-Sánchez (2001) determinan que, además de ser sustentado en contextos educativos específicos de carácter institucional, requiere de sistemas complejos para su asimilación. Estos sistemas complejos para la asimilación del aprendizaje son inseparables de la voluntad y la motivación del discente, junto a la intervención de un agente educativo o docente. Se requiere, en consecuencia, de una acción educativa intencional, sistemática y planificada, que a su vez procure la motivación y el mantenimiento de este proceso conductual a lo largo de todo el aprendizaje involucrado. Algo que comprende los principios de desarrollo de la reciprocidad y cooperación entre estudiantes y del fortalecimiento y aliento de los contactos entre estudiantes y docentes propuestos por Chickering y Gamson (1987) para la Buena Práctica.

De acuerdo a la importancia de la motivación y el mantenimiento de este proceso conductual para llevar a fin el aprendizaje, Gardner (2011) subraya la importancia del esfuerzo, considerando la predisposición positiva que hacia el mismo brinda la filosofía oriental. Según él, importa qué decidimos hacer, cómo nos involucramos con la tarea, aunque también son igual de importantes los medios de que disponemos y la calidad de la educación. Estos elementos que condicionan la predisposición positiva hacia el aprendizaje también influyen en el desarrollo de la inteligencia, en la conducta y en el desarrollo de la personalidad. De manera análoga se pronuncian Bandura y Walters (1974), destacando la continuidad que se produce en el aprendizaje desde la infancia hasta la madurez y, subrayando la importancia que tienen las experiencias de aprendizaje de la niñez y la adolescencia.

En línea con el argumento anterior, Aldana (2014) nos remarca cómo no todas las experiencias en el proceso de enseñanza-aprendizaje producen verdaderos cambios en la conducta, entendiendo el aprendizaje como tal cambio conductual.  Para ello nos informa de cómo los avances en neurociencia y biología, así como en neuroeducación, afluyen en la importancia extrema de los procesos de aferencia-eferencia neuronales para la optimización del aprendizaje.  Al igual que Gardner (2011) y Bandura y Walters (1974), recupera la importancia de la esencia de la filosofía oriental. En este sentido, Aldana (2014) nos viene a advertir de la necesidad de desprendernos del uso de la memoria intermedia para dar paso al esfuerzo, a la constancia y repetición.

Desde los procesos de aferencia-eferencia neuronales se lleva a cabo un verdadero procesamiento de la información, con lo que posibilitan un aprendizaje efectivo y permanente. Con respecto a la tangibilización de este proceso neuronal desde la aplicación de la metodología de enseñanza sugiere la necesidad de llevar a cabo en clase, entre otros, el proceso de toma de notas, las esquematizaciones y las producciones de información por parte del estudiante. Estas últimas se alcanzan desde metodologías propias del aprendizaje activo como elencan Bonwell y Einson (1991) en su trabajo sobre estrategias instruccionales.

Igual importancia concede a la interactuación continua del docente con sus alumnos, a la socialización, al discernimiento de lo que se hace, al movimiento físico y a la necesidad de transmitir emociones como integradoras del aprendizaje. Todas estas características comprenden claves para que nuestra respuesta motora se active positivamente y nuestra predisposición hacia el aprendizaje sea, igualmente, positiva. Ayudando, consecuentemente, a mantener la atención y motivación en el proceso conductual que conlleva dicho aprendizaje. Estas técnicas favorecen y posibilitan la respuesta motora y la actitud.

La observancia de estas características en las metodologías de enseñanza-aprendizaje procuran aprendizajes significativos, si bien, además de favorecer el recuerdo en el estudiante, ayudan a la construcción de las habilidades sociales en que se espera educar íntegramente al alumno, especialmente, aquellas que devienen en los procesos de socialización e interactuación entre iguales y entre profesor y alumnos (Aldana, 2014). Esto, en adición, comprende los principios de Buena Práctica que sobre dicha materia predican Chickering y Gamson (1987).

D.1. Beneficios del aprendizaje con sentido o aprendizaje significativo.

De acuerdo a Ausubel (1976), el elemento que dota al aprendizaje como significativo es su funcionalidad. Según este autor, no se puede considerar de manera aislada la adquisición de nuevos conocimientos para definirlos como aprendizajes, éstos requieren, por una parte, de un proceso natural de repetición. Po otra parte, “adquirir grandes volúmenes de conocimiento es sencillamente imposible si no hay aprendizaje significativo” (Ausubel, 1976, pág. 82). Además, para ser considerados aprendizajes significativos requieren de dos condiciones fundamentales:

  • De una predisposición del aprendiz para aprender de manera significativa. Es decir, que exista un componente emocional y/o afectivo.
  • De la presentación de material que tenga significado lógico. Es decir, un material que se presente de una manera no arbitraria y sustancial y permita establecer una conexión con algunas ideas de anclaje previas.

En consecuencia, esta teoría establece un hilo conductor entre un contenido significativo o sustancial, que permita la conexión con conocimientos previos, junto a una predisposición positiva del aprendiz, para así conseguir un aprendizaje significativo.

Siguiendo esta línea, Ausubel (1976) delimita, para el proceso de construcción de significados la importancia de la predisposición del aprendiz. No obstante, Novak (1983) considera la influencia de la experiencia emocional en el proceso de aprendizaje, lo que lo confiere carácter humanista. De acuerdo a este autor, las acciones en las que se intercambian significados y sentimientos entre maestro y aprendiz son lo que dan sentido a cualquier evento educativo. De acuerdo a este argumento, Novak postula que no es suficiente que haya predisposición por parte del aprendiz y que el material sea significativo, se requiere de la emoción, del sentimiento y de relación interpersonal con el profesor. Una información que, igualmente, nos acerca Aldana (2014).

La motivación y la socialización son ingredientes necesarios para favorecer los aprendizajes significativos. En este sentido, la conducta y los procesos mentales superiores tienen su origen en contextos sociales (Vigotsky, 1987), y adquieren sentido a través de la mediación, que es la que posibilita la internalización de los mismos. De esta manera, Vigotsky (1987) postula que el aprendizaje significativo es social.

En la conexión con el mundo real es donde encuentra sentido lógico la observación del aprendizaje significativo como proceso crítico. En este sentido, el estudiante ha de ser crítico con lo que aprende, ha de analizar desde distintas perspectivas el material que se le presenta, enfrentarse a diferentes puntos de vista y atribuir significados, no limitándose a manejar el lenguaje con apariencia de conocimiento (Ausubel, 2002). Siguiendo esta línea, Gowin (1981) postula que debe comprobarse el significado que el estudiante atribuye al contenido trabajado; y Novak (1983), afirma que para posibilitar la internacionalización del conocimiento, el pensamiento del aprendiz ha de ser capaz de establecer relaciones entre los conceptos aprendidos. Ello determina la construcción de procesos mentales superiores desde el procesamiento de la información (en relación a lo que Aldana (2014) nos acerca como proceso aferente-eferente sensitivo). De acuerdo a Novak (1983) esta internacionalización del conocimiento tiene su expresión en la construcción de mapas mentales.

Por otra parte, ha de considerarse el currículo oculto definido por Coll (2010), citado en VV.AA. (2017), el cual constituye el aprendizaje incidental que se produce junto al voluntario en las instituciones educativas. En gran medida, depende de la relación social que el alumno viene a establecer tanto con sus compañeros como con el resto de agentes implicados en la institución, y no solo de la intención del formador o la del Centro educativo. Por consiguiente, se hace necesario crear un clima en el ambiente educativo que propicie y fortalezca las relaciones sociales entre los distintos agentes envueltos.

Con lo que, dada la relación establecida entre estos elementos, es importante considerar metodologías didácticas que conecten con conocimientos previos, permitan la interactuación entre alumno y profesor, favorezcan la socialización y construcción de vínculos emocionales, permitan la conexión con la realidad y posibiliten el discernimiento del aprendizaje. Estas metodologías, como hemos observado para las aportaciones en neurociencia, casan con los principios de buena práctica propuestos con Chickering y Gamson (1987), presentándose alcanzables desde la praxis de metodologías de aprendizaje activo.

D.1.2. El docente y el alumno como reflejo de la sociedad actual.

Desde este apartado se analiza el papel de dos agentes, docente y discente, desde un prisma sociológico, acercando las características que han de reunirse en el ejercicio de la docencia y las peculiaridades que presentan los alumnos de la era digital para con el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Actualmente, al profesor se le considera, cada vez más, un mediador en el aprendizaje de sus estudiantes (Tebar, 2003). Es una función en el docente que, igualmente, se observa al analizar el aprendizaje activo en tanto su rol es el de aparecer como guía y dinamizador de las estrategias metodológicas. De esta manera su papel como mediador estriba en su capacidad de desviar el foco del proceso de enseñanza hacia el alumno (ver en Raelin & Coghlan, 2006; Sutherland & Bonwell, 1996; Ueltschy, 2001; Umble & Umble; 2004).

De acuerdo a Tebar (2003) el docente de hoy día ha de poseer ciertos rasgos fundamentales, de los que cabe destacar  (a) dominar los contenidos y planificar su transmisión, aunque, siendo flexible; (b) establecer metas generales que permitan la adquisición del hábito de estudio, la autoestima y la perseverancia, de manera que conduzcan a la plena autonomía; (c) facilitar interacción con los recursos, promocionar el trabajo colaborativo, regular los aprendizajes y evaluar los progresos; (d) fomentar la curiosidad, la creatividad, el pensamiento divergente, la consecución de aprendizajes significativos, premiar la originalidad; (e) potenciar el sentimiento de capacidad, de valía, de consecución de metas; (f) establecer espacios de crecimiento reflexivo, debates, análisis; y (g) desarrollar en los alumnos actitudes positivas.

Estos rasgos, descritos para el docente, han de posibilitar al mismo la capacidad para educar al alumno en las habilidades y destrezas inherentes a las competencias clave (Tebar, 2003). En tanto el profesor ha de posibilitar la manera y medios que faciliten en el alumno una mejor comprensión de sí mismo, del medio y del otro (Delors et al., 1996), en igual medida es relevante que sea un profesional en el dominio de la gestión de emociones (Cabello, Ruíz-Aranda y Fernández-Berrocal, 2010).

Esta capacidad en el docente se presenta fundamental para la identificación, comprensión y regulación de emociones y, con ello, la extensión en este conocimiento al alumno. En su conjunto vienen a configurar destrezas y habilidades que inciden en la salud física y mental, influyen en la calidad de relaciones interpersonales, así como en los procesos de aprendizaje y el rendimiento académico y laboral (Mayer, Roberts & Barsade, 2008; Brackett & Caruso, 2007 citados por Cabello, Ruíz-Aranda y Fernández-Berrocal, 2010).

Consecuentemente, dada la inevitable negociación que se establece entre el profesor y los alumnos sobre el propio proceso de aprendizaje, se hace importante observar las peculiaridades que presenta el estudiante (Tébar, 2003). Estas peculiaridades hay que considerarlas de manera individualizada para adaptar el proceso de enseñanza a los requerimientos especiales de los alumnos en atención a la diversidad (LOMCE, 2013; LOE, 2006). En adición, Tébar (2003) señala la necesidad de una adecuación generalizada a las características que presenta el alumno de la actualidad.

Siguiendo esta línea, Prensky (2010), desde su informe “Nativos e Inmigrantes Digitales”, invita a la comunidad educativa a reflexionar acerca de una inevitable reforma del paradigma educativo. Desde su estudio nos acerca las características que describen a la nueva generación que ha nacido y crecido con la tecnología, los “nativos digitales”.

Estos “nativos digitales”, de acuerdo a sus experiencias y cultura, presentan estructuras cerebrales diferentes, lo que condiciona su aprendizaje y la manera en que aprenden – según afirma el doctor Bruce D. Berry de la Universidad de Medicina de Baylor (Prensky, 2010) -. Destacando, de entre las actitudes que presentan hacia el aprendizaje: (a) la necesidad de respuesta ágil e inmediata en la recepción de la información, (b) la atracción hacia múltiples tareas y procesos paralelos, (c) la predilección a los gráficos sobre el texto, (d) la inclinación por los accesos al azar, (e) la atracción hacia el trabajo en Red, (f) la necesidad de metodologías que les transmita conciencia sobre su propio progreso, en tanto les reporta satisfacción y recompense inmediatas, y (g) la atracción hacia metodologías lúdicas, en detrimento del rigor del trabajo tradicional.

Igualmente, el alumnado actual presenta rechazo e impaciencia hacia la instrucción cimentada en “pruebas de valoración”, la lógica del aprender “paso a paso” y las conferencias y largas clases expositivas. Todas estas características del alumnado estriban en la necesidad de revisar todos los temas con objeto de aplicar nuevos métodos en su proceso de enseñanza y aprendizaje (Prensky, 2010).

En tanto las metodologías de aprendizaje activo desplazan el foco al estudiante (Bowell y Einson, 1991), hacen a los discentes protagonistas del mismo, potenciando las interacción entre docente-discente (Bonwell y Einson, 1991; Chickering y Gamson, 2010) y adecuando la enseñanza a las peculiaridades del estudiante. Algo que revierte en un clima de alta carga emocional en clase y que, adicionalmente, facilita la retroalimentación del proceso educativo (Aldana, 2014; Bonwell y Einson, 1991).

Verónica García-Melero

Bibliografía Principal y Consultada:

Adler, M. (1982). The Paideia proposal: An education manifesto. New York: Macmillan.

Aldana, H. (8 julio, 2014). Taller «Estudiar aprovechando al máximo el potencial del cerebro«

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Ausubel, D., Novak, J., & Hanesian, H. (1983). Psicología educativa: un punto de vista cognoscitivo. México: Trillas

Ausubel, D. (2002). Adquisición y retención del conocimiento. Una perspectiva cognitiva. Barcelona: Paidós.

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Educación PHI: Introducción a su fundamentación teórica.

«Se amorfo, no te establezcas de ninguna forma. Sé como el agua. Si viertes agua en una copa, ésta se convierte en la copa. Si viertes agua en una tetera, ésta se convierte en una tetera. Sé agua, amigo mio»

Bruce Lee

Si nos preguntamos, ¿qué es la Educación PHI?, posiblemente encontremos la respuesta procurando definir el objetivo que persigue la misma.

De esta manera, la intención de la Educación Positiva Holística e Inclusiva (Educación PHI) es la de lograr la unicidad de la acción pedagógica. Ésta viene a ser un acción integrada, uniforme, sistematizada y conjunta de distintas pedagogías, la cual permite la Economía del Aprendizaje de acuerdo a los desafios de la Industria 4.0., desde la base teórica, la metodología y la práctica que la cohesionan y dotan de existencia como nuevo modelo pedagógico. Entendiendo por Economía del Aprendizaje: un servicio educativo rentabilizado, de alto valor añadido, en el que la formación del alumno y la especialización de los profesionales sirven de impulso para la eficiencia del proceso educativo y el crecimiento y mejora continua de la educación actual: positiva e inclusiva, así como de la economía en la que se desenvuelve.

De considerar un primer vector que nos guíe como justificación fundamental para esta propuesta, podemos atender al preámbulo de la LOMCE (2013) y, así, abstraer cuál es el verdadero propósito educativo que se promueve para alumnos, docentes y Centros:

«La actividad de los centros docentes recae, en última instancia, en el profesorado que en ellos trabaja. Conseguir que todos los jóvenes desarrollen al máximo sus capacidades, en un marco de calidad y equidad, convertir los logros generales en logros concretos, adaptar el currículo y la acción educativa a las circunstancias específicas en que los centros se desenvuelven, conseguir que los padres y las madres se impliquen en la educación de sus hijos, no es posible sin un profesorado comprometido con su tarea».

En este sentido, el profesor puede ser visto como un Atlas sobre el que recae el peso de la Educación. Si bien no carga en sus hombros a esa gran piedra que simboliza al mundo — como el personaje mítico —, bien carga alegóricamente al mundo desde la transcendencia que supone para la economía, y su desarrollo social y sostenible, la calidad de su educación vista desde el reflejo de la misma en la competencia de la ciudadania y, por extensión, del reflejo de éste en la competitividad de la nación.

Esta carga que soporta nuestro «maestro Atlas» puede ser vista como cinco grandes piedras: la políitica educativa y sus recomendaciones, la legislación educativa y sus currículos, los planes de Centro y su filosofía, la cesta de metodologías y, finalmente, el estilo de enseñanza, su quintaesencia para la educación.

Siguiendo esta línea, es fundamental subrayar cómo  la filosofía de centro puede condicionar el uso de unas metodologías u otras y, por extensión, el estilo de enseñanza del profesor. En cierta medida, filosofía, metodología y práctica son los tres pilares sobre los que descansa una pedagogía y, de manera generalizada, comprenden el enfoque desde el que arrojar más o menos luz sobre el aprendizaje cognitivo, emocional y espiritual del alumno.

Con relación a esta argumentación, se requiere de un modelo pedagógico que permita  mantener un equilibrio en la carga, de manera tal que el «maestro Atlas» no haya de estar haciendo malabares y, en ello, terminen cayéndosele las piedras. En este sentido: ¿cúal es el mejor? En realidad, no hay método peor o mejor, sino métodos que se adecuan mejor o peor a determinados estudiantes, a determinadas metodologías, a determinados conocimientos, para el desarrollo de unas u otras habilidades y dentro de unas circunstancias u otras.

Esta casualística es apreciable desde muy diversos prismas; en este sentido, si consideráramos algo tan simple como el desplazarse de manera autónoma, podríamos observar que para unos caminos nos vendría mejor un calzado que otro. De esta manera, para una carrera en una pista de atletismo, nos vendrán mejor unas zapatillas de running; para subir por la montaña, unas botas de trekking; para caminar por la nieve, unas botas adecuadas para la misma y el ski; y para chapotear en la lluvia, unas botas de agua. ¿Qué queremos defender desde esta reflexión? No es otra cosa sino la necesidad de adaptación y flexibilidad a cada circunstancia.

Siguiendo esta línea, entendiendo el método de enseñanza y aprendizaje como un camino, podríamos reflejar esta flexibilidad y capacidad de adaptación en el pensamiento filosófico que por antonomasia enmarca el taoismo: «Elige el no camino como camino» (Lao-Tsé).

Novice Monks Thailand ,Buddhist Temple,Novice Monk Depicting a Religious Faith in a Temple in Thailand.

Igualmente, podemos hacerlo palpable desde la importancia del elemento «agua» dentro de la filosofía oriental; ésta no solo explica el mundo y su creación, la vida, el devenir y el fluir de los ciclos, sino tambien explica cómo desde su suavidad se logra conquistar la dureza de la roca, en tanto la erosiona y vence; y como su maleabilidad y su estado físico la hace perfectamente adaptable al recipiente que la contiene, la hace perfectamente flexible. «Se amorfo, no te establezcas de ninguna forma. Sé como el agua. Si viertes agua en una copa, ésta se convierte en la copa. Si viertes agua en una tetera, ésta se convierte en una tetera. Sé agua, amigo mio» (Bruce Lee).

La transcendencia del pensamiento oriental, su filosofía y modus operandi en la instrucción práctica, han sido experiencias que, desde los ocho años, han venido a construir la conciencia que, de las cosas, tengo. En este sentido, y siendo sucinta a la enseñanza-aprendizaje, la instrucción práctica sobre la que descansa la filosofía y el arte marcial kung-fu Shaolín, se inicia con 18 estancias (posiciones) desde las que se configuran los diferentes estilos de lucha. El perfeccionamiento en las mismas requiere de la repetición (metodología tradicional), aunque son necesarias para la autopercepción del alumno en la destreza con respecto a cada una de ellas, confrontarlas en diferentes contextos (metodología social/constructivista). Es desde todo este aprendizaje y experiencia, soportada en la disciplina y autorregulación de la conducta (inteligencia emocional y espiritual), como se alcanza el conocimiento personal del estilo que mejor perfila las habilidades personales que cada alumno presenta. En este sentido, alcanzado este conocimiento, se procede a la elección libre del estilo en el que perfeccionarse (metodología romántica).

Como podemos apreciar, para alcanzar la maestría que profesa la propia etimología de la palabra kung-fu, se requiere de la instrucción práctica y su evaluación desde diversas metodologías de enseñanza-aprendizaje: todas son válidas, igual de importantes y necesarias. Es por esto que ha de elegirse el no camino como camino.

Alcanzado este punto nos cuestionamos ¿cómo hacer para integrar diversas metodologías y roles en profesor y alumno para así proporcionar un camino hacia el autoaprendizaje?, ¿cómo es ese camino hacia el autoaprendizaje?, ¿qué elementos se presentan críticos en ese camino?, ¿cúal es la metodología que permite trabajar con todas estas perspectivas pedagógicas?, ¿cómo podríamos evaluarlas desde diversos enfoques o métodos?, ¿cómo podríamos organizar todo el proceso educativo para que filosofía, metodología y práctica puedan concebirse como un todo?, ¿cúal es el horizonte hacia el que se ha de apuntar?, ¿qué podríamos hacer para sistematizar el proceso?, ¿podríamos tangibilizarlo desde la aplicación práctica de modelos matemáticos y económicos que nos ayuden a construir mapas de nuestro territorio?

La solución a todas estas preguntas y otras que devienen en el proceso de investigación, la encontramos en la aplicación de la Ciencia de Empresa, la Economía y la Teoría de la Unicidad o Ley de Akenatón.

En este sentido, la Ciencia de Empresa, desde la Dirección Estratégica, el Marketing Estratégico y la Economía de Empresa, nos porporciona herramientas con las que: estudiar el sistema educativo (mercado); aflorar los perfiles de estudiantes (clientes), así como de los docentes (proveedores); diseñar estrategias de enseñanza-aprendizaje (adecuar oferta y demanda) dentro de cada metodología (cesta de bienes) para adecuarlas a la intención del aprendizaje en habilidades, destrezas y valores (producto); seleccionar una mejor manera para acometer cada una de ellas (marketing estratégico) a la vez que procurar intensificar la puesta en práctica de las mismas (estrategia y planificación empresarial).

Sin embargo, toda esta proposición se presenta insuficiente de no considerar unos criterios económicos en los que apoyarla. En este sentido, se requiere de adecuar el proceso hacia la eficiencia, eficacia y productividad, lo que comprende la consideración del Óptimo paretiano en la persecución de la opción más eficaz y eficiente dentro de cada intención educativa. La búsqueda de la sinergia en la adecuación entre enseñanza-aprendizaje, para reconducirla en la economía de alcance , y desde aquí a la Economía de Aprendizaje.

En este proceso económico y de planificación, afloran la necesidad de sistematización, planificación y control, lo que arrojaría un modelo matemático-estadístico y otro matemático desde los que conseguir Curvas de Aprendizaje y de Experiencia. Estos modelos nos permiten medir el nivel de productividad, eficacia y eficiencia de la acción educativa; una gran labor que descansa en la metodología y práctica propias de la unicidad de la acción pedagógica que se pretende.

Por su parte, la necesidad de planificación de la acción educativa requiere de una metodología que se perciba de manera compacta, como un todo y, que a su vez, ayude en la formación del docente en la misma, proporcionando una estrategia de acción docente determinada que defina las necesidades/roles críticos en cada intervención educativa.

Esta integración de pedagogías y metodologías de manera organizada, compacta y uniforme nos la proporciona la coreografía desde el prisma de la dirección estratégica. En este sentido, no solo se sistematizan las distintas intervenciones educativas, sino que han de integrarse dentro de un plan global de acción, que comporte la acción conjunta de institución, docentes y discentes y, a su vez, sea retroalimentado para la reorientación y rediseño de objetivos. Luego, se hace necesaria la programación por objetivos y la adecuación de oferta y demanda para dotar de consistencia a un modelo matemático que sirva de meta o guia en la valoración de la acción educativa en aprendizaje y experiencia.

Sin embargo, todo este proceso no tendría sentido alguno si no se soportara sobre una solida base científica que lograra alcanzar el conocimiento de: cómo es ese camino hacia el aprendizaje autónomo, cómo es ese camino hacia la planificación de la acción educativa, cúales son sus elementos críticos, cómo se interrelacionan los mismos, cómo se alcanza el conocimiento de los mismos.

En este sentido, alcanzar el conocimiento de la interrelación de elementos que propicia la unicidad o sentido holístico del método pedagógico que se pretende, ha sido posible desde la aplicación de la Teoría de la Unicidad o Ley de Akenatón. Desde ella, se consiguen interrelacionar los elementos desde diferentes triagulaciones que, alcanzando su validación desde la reflexión teórica soportada en el conocimiento empírico que la respalda, nos conduce a posicionarla como una teoría educativa perfectamente alcanzable y desde la que alcanzar una Economía del Aprendizaje a través del método y práctica que la dotan de existencia.

No obstante lo anterior, desde el análisis epistemológico que nos brinda la Teoría de la Unicidad en pro de dilucidar el modus operandi de la metodología (coregrafía), en la respuesta al porqué, alcanzamos el conocimiento de las dimensiones filosófica, sociológica y antropológica desde la que eregir la base teórica que soporta la metodología.

En este sentido, la fundamentación filosófica, sociológica y antropológica de la propuesta educativa, que descansa sobre la dialéctica del pensamiento filosófico – método socrático – y la otredad y alteridad – Ricouer – , es la que posibilita el logro de la intención educativa a través de su metodología. Presentándose, en este sentido, como el eje vertebrador de la propuesta: obtener una unicidad en la acción pedagógica que posibilite una educación positiva, orientada al bienestar y socialización; así como inclusiva, que permita el reconocimiento de los demás y sirva de motor para la construcción de la tolerancia y empatía del alumno y, por ende, posibilite el desarrollo de su inteligencia emocional y espiritual. Lo que en su conjunto configura el gran valor añadido que se consigue con la pedagogía que se pretende.

Con todo, el estudio epistemológico hacia la gnosis del aprendizaje autónomo, nos ha devuelto una base teórica en el aprendizaje soportada por los postulados de Vigotsky, Maslow, J. Bruner, D. Ausubel, R. Sternberg; Piaget y Feuerstein, todos ellos pertenecientes a la pedagogía enmarcada dentro de la Escuela del Desarrollo Integral. Adicionalmente, también se han considerado las aportaciones de Gowin y Novak, orientadas en el aprendizaje significativo, así como la de Skinner, enmarcada dentro de la Tecnología Educativa; la de Ignacio de Loyola, enmarcada dentro de la Pedagogía Tradicional; la de Dewey, Decroly y Cousinet, enmarcadas dentro de la Escuela Nueva; y, finalmente, la de San Agustín, de marcado carácter dialógico, humanista, social y emocional – muy asmilada a la Escuela de Desarrollo Integral – aunque convergente en algunas de las proposiciones metodológicas y roles de la Escuela Nueva, igualmente.

Verónica García-Melero

Nota: en siguientes publicaciones se dilatará la presentación y comprensión de la propuesta pedagógica.

Educación Phi

El todo es mayor que la suma de sus partes.

Metafísica, Aristóteles.

Proponerse ordenar, ya es un paso; y ordenar lo que una se propone, es otro. Así es como nace esta idea.

La de hoy, espero que crezca en el tiempo, es la de dar comienzo a la organización de mis métodos, observaciones e ideas para la Educación. Estoy convencida de que una estructura organizada de publicaciones puede valer para ordenar ideologías y conceptos que, poco a poco, pueden brindar la oportunidad de conocerlos, comprenderlos y poder ponerlos en práctica.

Así, si bien se han ido publicando fragmentos de un proyecto de investigación que en breve se terminará de publicar y promocionar con una prueba piloto, también se han ido publicando otros artículos y ensayos relacionados con aquellas apreciaciones fundamentales que considero para el ejercicio de mi propio método.

¿Qué método sería éste? Simplemente, un método que logra aflorar la importancia de aquellas directrices y metodologías fundamentales que nos ayudan a reorientar la Educación hacia un nuevo concepto: una Cadena de Valor.

Traer a la luz aquellas metodologías que se presentan idoneas requieren de una profunda justificación teórica: tanto legislativa y de recomendaciones institucionales, como de avance científico, por igual. Pero, alcanzar el conocimiento de cómo dar con esta «tecla» ha requerido del ejercicio práctico de un nuevo enfoque ontológico y epistemológico, el cual descansa en la aplicación intrincada de interrelaciones de elementos dentro de un sistema. Conocimiento que se alcanza desde la aplicación de la Teoría de la Unicidad.

Progresivamente se iran añadiendo entradas para la justificación y apreciación de este nuevo paradigma que, desde la expresión práctica de su método, nos devuelve una Educación «Positiva, Holística e Inclusiva», a la cual, llamo Educación «PHI».

Otro día se profundizará en el porqué de este acrónimo – PHI-; por hoy, dejar esta pequeña entrada como introducción y soporte para organizar las siguientes, es ya un primer paso.

Con la ilusión de que inspire a muchas de aquellas personas que se acercan por negocioonline.net.

Un abrazo.

Verónica García-Melero

T-veo (17). La Primera Cena: hacía un nuevo paradigma económico.

Lo que las leyes no evitan, puede evitarlo la honradez.

Séneca (Corduba, 4 a. C.-Roma, 65 d. C.)
Café Alquimia: t-veo en el OKO.
Capítulo 17. La Primera Cena: hacia un nuevo paradigma económico.

Toma FaRsa

Curiosidades:

Curiosidad 1.

Una de las curiosidades del t-veo de hoy nos lo trae una de las frases motto de Café Alquimia. La misma que subraya el último escalón de ascenso a la barra: «Me quitas el sueño y hueles bien, debes ser café».

Esta frase, que es una traducción de: «You take my sleep away and smell good…you must be coffee», contiene un error gramatical en su traducción al español; y es la ausencia de la preposición «de». Esto es: «[…] debes de ser café».

Este error, junto a otros que se irán revelando – como algunos que encierran las «Tomas faRsas» –, nos transmite una gran enseñanza: no podemos hacer coincidir aquello que forma parte de una cultura o aquello que ha sido fruto de su historia – como ocurre en el entendimiento del lenguaje -; ya que cada sociedad posee unas características propias que son inherentes a su contextualización social e histórica, su propia historia, lenguaje y norma.

De esta manera, aquello que en un determinado territorio y momento del tiempo funcionó, nos puede acercar conocimiento con el que ayudarnos a reflexionar en nuestras decisione; saunque, no hemos de perder el norte y tener siempre en cuenta que: ni el contexto, ni la sociedad, ni el momento son idénticos. Igual sucede con el lenguaje, aquello que se concibe para con la expresividad de una lengua y atiende a sus propias normas; no comporta una idéntica expresividad y norma para con otra lengua foránea.

Por ser simple, ésto sería como el bañarse en un río: «Jamás te bañas dos veces en el mismo río».

Curiosidad 2.

Nuestra curiosidad 2 viene de la mano de la 1; podemos asegurar que la intención del t-veo de hoy, y para con lo que se propone transmitir, comporta la consideración previa de este «error» gramatical desde sus esbozos iniciales de diseño.

Considerar a Keynes justo debajo de la escalera que contiene un error en algo sublime – como es un motto de esta propuesta didáctica y divulgativa- conlleva el reflexionar sobre todas aquellas bondades que lleva aparejada la puesta en práctica de su paradigma económico dentro de diferentes contextos sociales, económicos e históricos.

No todo funciona siempre igual y de la misma manera. Ésto, tan axiomático, fue lo que condujo a Keynes a desafiar todo el pensamiento económico tradicional de su momento: gran parte de la comprensión de sentido común de las relaciones económicas era, lamentablemente, erróneo.

Adicionalmente, se contempla considerando una crisis que se veia venir: cuando los tipos de interés se invierten (como sucede de unos pocos años hasta ahora), vaticinan una crisis económica.

Sin embargo, a todos nos ha sorprendido la crisis del Coronavirus. Esta situación, totalmente imprevista, acentúa más aún aquello que se pretende transmitir: la necesidad de cambiar todo un paradigma económico, reinventar la economía.

Ésto requiere de hacernos nuevas preguntas con las que rediseñar o diseñar de nuevo indicadores, medidas, análisis y, por supuesto, sistemas con los que crecer en abundancia de bienestar y riqueza.

Decodificar el entramado del sistema bancario nos puede conducir, en este sentido, a aflorar aquellas vicisitudes que malogran el verdadero sentido – a grandes rasgos – de la política económica y de la economía política: crecer equitativa y justamente en prosperidad, bienestar y riqueza. En este sentido, ¿habrá corrupción, esto es, rebeldes que contravienen la norma, violan el derecho y corrompen el Sistema?

Hoy día, vivimos en una Sociedad del Conocimiento, donde la población está cada vez más informada y se cuestiona las intenciones y propaganda de: tanto instituciones y organismos nacionales e internacionales, como la propia clase política.

Hoy día, vivimos en una transformación sin precedentes: una tercera revolución industrial que se erige sobre una población cada vez más concienciada en la necesidad de preservar el medioambiente, su naturaleza, dejar espacio para la diversidad de culturas, pensamientos, creencias y, por supuesto, ser cada vez más tolerantes en sociedad.

Hoy día, nuestro acceso a la información nos conduce, cada vez más, al deseo del Bienestar Integral, aquel propósito de vida de cada persona: ser felices.

Así es que, nos cuestionamos si nuestra legislación y norma velan verdaderamente por aquello que promocionan, especialmente cuando se circunscribe a derechos humanos fundamentales como lo es, por ejemplo, la libertad de expresión y todo el aparato democrático que conlleva.

Silenciarnos sería hacer de nosotros marionetas y…no creo que vender tanta democracia e igualdad tenga por fin último opacarnos, arrinconarnos para que terminemos caminando cabizbajos y desvalidos. ¡Eso es algo inconcebible!

Hoy día, la población se mueve hacia el deseo de una sociedad y sistema más justo, democrático y digno; donde la honradez, en aquello que se promueve, sea palpable, no una mera estela en el viento.

Hoy día, estamos por pagar las cosas con el sonido del caer de la moneda, si lo que nos venden es aroma de fiasco, fraude o estafa.

Así es que, estamos en esa búsqueda de desarrollo personal y social, tanto en nuestro universo personal, como en el de toda la sociedad. Algo que, con pocas palabras, significa que no estamos dispuestos a aceptar «cosas» inaceptables.

Apreciar que en un momento de oscuridad «fascinante» se puede volver a reinventar la Economía, no es nada que se aprecie, ni remotamante, lejano; sino justo lo contrario: más vívido y posible que nunca jamás.

Nosotros, la humanidad al completo, somos nacidos para ser libres y crecer y desarrollarnos en nuestro potencial, contando con un aparato político que verdaderamente vele por la soberanía de los pueblos y no quede sometido a aquellos «controladores sociales» que son un número extraordinariamente ínfimo y diminuto en sentido de «tener humanidad».

Hoy día, sabemos diferenciar qué es un avance tecnológico de lo que no lo es. Que contar con tecnologías más rápidas y amplias para la comunicación y almacenamiento de datos no suponen ningún avance científico, ni logro alguno, si lo que hacen es acabar con nuestra salud y propociarnos enfermedades. Por el contrario: ES TODO UN ATRASO. ¿Tendrán que ser inocuas para nuestra salud y, a la vez, rápidas y masivas para el big data para considerarlas un avance? ¡Pues claro que sí!

Pero… ¿sumarán estas tecnologías tan malogradas en «crecimiento» del PIB? ¡Por supuesto que sí! Nos enferman y demandamos «la cura» del aparato «sanitario»; esto es: más demanda de servicios clínicos, médicos y tratamientos farmacológicos. Y, como vemos, ¿nos hemos, verdaderamente, desarrollado? ¡Pues claro que no!

Sin embargo, ¿podríamos verdaderamente avanzar en tecnología y demanda de servicios sanitarios y farmaceúticos? ¡Por supuesto que sí! Sólo es reinventar el concepto de demanda clínica y farmaceútica: ahora lo demandamos para estar cada vez más fuertes, sanos, felices y vivos. Terapias y productos para el BIENESTAR.

Solo en este sector se puede producir una enorme transformación si se vuelve a la farmacia tradicional, a su «alquimia»: aquella que elabora sus propias medicinas y ungüentos y también alcanza en gran profundidad la industria alimentaria más exquisita; desde su perspectiva industrial hasta la de la economía doméstica. Nuevas fórmulas naturales de extractos para nuestra cocina con las que mejorar nuestra salud – por ejemplo -.

Para ello, requerirían de una excelsa producción en materias primas y procesados, una transformación de la industria farmaceútica – tal y como la conocemos – hacia otra natural y ecológica que vela por la biodiversidad, la cohesión social y el medio ambiente; además de ofrecer paquetes de servicios de medicinas tradicionales naturales: aquellas orientadas en potenciar el Qi, reducir las dolencias con técnicas y terapias de quiromasaje, acupuntura, mindfulness, terapias de felicidad, ejercicios zen y de autoestima… Sistemas nuevos que se pueden establecer desde la cooperación o desde la concepción de Unidades Estratégicas de Negocio (UEN) donde convergen diferentes especialistas para acercar una visión más completa y de conjunto. Trabajar por equipos…otra apuesta que multiplica el trabajo.

En fin… solo es concebir el mundo desde el rasero de hacer el bien. ¿Se imagina, si tiene calvicie, que en una farmacia lo atiende también un profesional que pasa consulta en un ambiente más familiar y cercano y no tan inhóspito como lo es una consulta? Seguro que se siente mejor y, lo mismo, hasta se anima más gente y habla de su nuevo cabello con más «soltura» – por ejemplo -.

Una mujer decidida es capaz de atar un elefante con uno de sus cabellos.

Proverbio Oriental

La palabra AVANCE ES MEJORAR y EMPEORAR LA SALUD, fácil es de entender, es TODO UN ATRASO. Nadie, ni nada, puede saltar fuera de su propia sombra.

La humanidad ha alcanzado el punto álgido, el del conocimiento y deseo del desarrollo personal y social; tiempo es, consecuentemente, de un gran cambio.

¿Hace falta para el cambio alguna revuelta? Por supuesto que no, ¡SI DE NOSOTROS SALE TODA LA RIQUEZA QUE DA LA TIERRA!

Lo único que necesitamos es LA FUERZA DE LA UNIÓN y la unión descansa en ser personas con sentido de la moral y de la justicia, honradas, tolerantes y solidarias. ¡ES MUY FÁCIL! En vez de movernos en el miedo y en la discriminación y exclusión social; hemos de movernos en el respeto, la tolerancia y la fraternidad con las personas. ¡COOPERAR ES GRATIS Y SE GANA MUCHO MÁS!

Domingo de Soto procuró, para Newton, el conocimiento fundamental de la dinámica del movimiento. Es decir, no importa el tamaño del vector – no importa no estar arriba de la escalera -, importa la fuerza – la unión de las gentes – que se le aplique. Esto es, si Arquímedes dijo: «dadme un punto de apoyo y moveré el mundo»…entonces, ahora sabemos todos dónde ponernos para, con mucha fuerza, apoyar: ¡SEGURO MOVEMOS EL MUNDO!

¡FELIZ DÍA A TODAS LAS PERSONAS TRABAJADORAS DEL PLANETA!

Un beso

Verónica García-Melero

Zero brick in the wall: el poder del pensamiento crítico.

La educación es la llave para abrir la puerta de oro de la libertad.

George Washington Carver

Para comprender el alcance de esta entrada, la cual versa sobre: (a) el pensamiento crítico y su reflejo o no en la educación pública, (b) los intereses en promover este pensamiento y contraponerlos con nuestra realidad e hstoria, (c) observar aquellos valores que se transmiten en la Educación y (d) hacer observáble el distanciamiento en la Educación desde la estratificación social o «clasismo»; importante se hace valernos de una fértil herramienta para su ejercicio y desarrollo: la poesía.

Aunque, por igual, siendo un blog personal y habiendo sido la misma tan importante y crucial en mi vida, resulta entrañable y curioso acercar unas anécdotas familiares y un poema muy especial de mi infancia, como el que sigue:

A. Una anécdota de infancia.

VIII. EL REINO PERDIDO (en otras versiones clasificado como Poema I)

Las huestes de Don Rodrigo
desmayaban y huían
cuando en la octava batalla
sus enemigos vencían.

Rodrigo deja las tiendas
y del real se salía,
solo va el desventurado,
sin ninguna compañía;
el caballo de cansado
ya moverse no podía,
camina por donde quiere
sin que él le estorbe la vía.

El rey va tan desmayado
que sentido no tenía;
muerto va de sed y hambre,
de verle era gran mancilla;
iba tan tinto de sangre
que una brasa parecía.
Las armas lleva abolladas,
que eran de gran pedrería;
la espada lleva hecha sierra
de los golpes que tenía;
el almete de abollado
en la cabeza se hundía;
la cara llevaba hinchada
del trabajo que sufría.

Subiose encima de un cerro
el más alto que veía
desde allí mira sus banderas,
y estandartes que tenía,
cómo están todos pisados
que la tierra los cubría;
mira por los capitanes
que ninguno parescía.
Mira el campo tinto en sangre
la cual arroyos corría.

El triste de ver acuesto
que gran mancilla en si tenía,
llorando de los sus ojos
de esta manera decía:

"Ayer era Rey de España,
hoy no lo soy de una vía,
ayer tenía criados
y gente que me servía;
hoy no tengo ni una almena
que pueda decir que es mía.
¡Desdichada fue la hora,
desdichado fue aquel día
en que nací y heredé
tan grande señoría;
pues lo había de perder todo
junto y en día!
¡Oh, muerte! ¿por qué no vienes
y te llevas este alma mía?
Pues, este cuerpo mezquino
te lo agradecería".

Romancero Viejo (o Romancero Español o Romancero Viejo Español)
Delante de la barra del bar de mis abuelos Pepe y María.

Fui muy torpe en hablar, según me han dicho mis padres, pensaban que era «muarra», porque no lograba decir una palabra entendible para los tres años. Sin embargo, para esa edad, viendo a mi hermana mayor con sus tareas de párvulos, me fascinó eso de sentarme en una silla sobre otra para lograr alcanzar la mesa y, así, ponerme a hacer el copiado de todo aquello que veía. Me fascinó eso de aprender. Entretanto me enseñaba mi madre a leer, aprendía, a la vez, la grafía de las letras. En poco tiempo, terminé leyendo, escribiendo y hablando. ¡Todo un hito personal! Pero como para no terminar siendo un hito, mi padre al repasar nuestras tareas se irritaba con los atranques y al final «me cundió más que quemar broza».

Para ese momento, me fascinaba una cartilla, escribir, leer y todo aquello que advirtiera relacionado. Según mis padres, solía despertarme muy temprano – sobre las cinco de la mañana o antes – y, en mi emoción e inquietud, me iba al salón de mi casa. Encendía la luz y empezaba a abrir y cerrar cajones buscando el material – no era consciente de que ocasionaba molestias -; de esta manera, despertaba a mis padres.

Tengo el vago recuerdo de ver a mi madre aparecer de repente en el pasillo, claro que ella revive la escena y me vivifica el diálogo y el panorama: «¡Vero!, ¿qué estás haciendo?» – con la cara adormecida -, «¡venga, chiquilla, acuestaté ya, anda!» A lo que me negaba sin palabras, dando un paso atrás..y miraba con tanta ternura y encanto que terminaba mi madre diciéndome, algo asi como:, «bueno, pero no hagas más ruido, no abras más cajones,…¿no ves que nos vas a despertar a todos?».

De mayor, cuando se ha recordado esta anécdota tan usual en mis costumbres de infancia, me han hecho saber que al volver a su dormitorio, se reían de las cosas que tenía.

Por aquel entonces, para cuando tenía cuatro años, iba con mi madre al bar de mi abuelo Pepe. Ella se encargaba de ayudar en limpiar y dejarlo todo preparado en la cocina para el día siguiente. Unas tareas que hacía en las ausencias de mi abuela María y mi tía Paquita, quienes subían a pasar alguna pequeña temporada invernal en Asturias – región donde vive gran parte de mi familia paterna, hoy día- .

Entretanto acondionaba mi madre todo, me fue enseñando a mejorar mi lectura y a aprender a recitar poemas del Viejo Romancero. El primero de ellos fue «Fontefrida, Fontefrida»; sin embargo, terminó resultándome corto. Así que, nos aventuramos a aprender el Poema VIII, el de «El Reino Perdido». Al menos, así es como aparece clasificado en el libro de casa.

Desde ese entonces, he sentido siempre fascinación por la poesía y la literatura. En EGB, recuerdo que en séptimo curso apareció un nuevo proyecto educativo: «Poetas en el Aula», al que nos unió Doña Rosa Baena, nuestra profesora de lengua, tutora y directora del Centro – la mejor maestra que he tenido jamás: maravillosa y muy humana – . Eso de los certámenes, me encantó y, sacar a flote la capacidad expresiva del lenguaje lírico, me enamoró. Ponerme yo a escribir poemas es algo que he vivenciado en la música; también he sido cantante y no he podido evitar hacer mis propias letras y canciones; es algo que me encanta.

Hoy he querido recordar ese poema que me enseñó mi madre, el cual recitamos ocasionalmente. Supongo que hacerlo juntas nos ayuda en las pequeñas lagunas de versos que podamos tener; de hecho, al procurar escribirlo de memoria he olvidado algunos versos, los cuales he ido a buscar.

Revivir este poema, es revivir, además de mi infancia y recuerdos, la importancia de la poesía en nuestra Educación. Generalmente se le asocia a cierta debilidad y sensiblería que «para nada sirve»; cuando, precisamente, es la cuna, no solo de la más elevada destreza lingüistica y expresiva, sino de la interpretación de figuras y recursos estilísticos portadores de todo un intenso simbolismo que nos ayudan a agudizar el ingenio, ser sagaces y, consecuentemente, madurar nuestro pensamiento crítico.

De considerar la capacidad interpretativa que nos proporciona la literatura y, en especial, la poesía, un acierto sería acercar el análisis de un video y canción para la intención, en gran medida, de esta entrada: analizar la evolución de nuestro sistema educativo, su conexión con nuestro presente y aquellos valores que verdaderamente se promueven para el crecimiento y avance social y económico de nuestros días. ¿Se incluirá la poesía?

B. Una expresión práctica de las destrezas lingüísticas y literarias.

Siguiendo esta línea, volver la mirada a mi pasado reciente, puede proveerme una expresión práctica de aquello que vengo a afirmar. De esta manera:

Another brick in the wall” es una canción que va más allá de la crítica al sistema educativo de los años 50, los que correspondieron a su compositor: Roger Waters. Concretamente, su autor evoca el trauma de niñez que sufrió tras la muerte de su padre; momento que sintetiza como «un ladrillo en la pared». Su primer gran trauma.

Con cada una de sus experiencias traumáticas crea un muro, un muro que lo proteja. Posiblemente, en su propia visión de protección o burbuja que hace, utiliza un muro, como los muros de guerra donde murió su padre (Segunda Guerra Mundial).

Estos «ladrillos» (traumas) también representan a cada uno de los alumnos y los contextualiza en la escuela, donde reciben: oscuro sarcasmo – como menciona la letra de esta canción -, la pretensión del control moral y ético del sistema y una disciplina draconiana. Y donde conviven con profesores preocupados sólo en adoctrinar e insuflar más que obediencia. Caracterísitcas propias del paradigma tradicional, cuyo objetivo último es transmitir un conocimiento reglado, dentro de un sistema severo que no deja espacio para la creatividad, la autorrealización o la autonomía. Un sistema que opaca la motivación y el entusiasmo. Todo esto queda sintetizado en el minuto 1:48 de esta otra versión de la canción (…), donde escuchamos: «Repeat after me:..» (repite después de mí), después de haber ridiculizado al alumno por escribir poesía.

Vemos los niños desfilar como zombies a la trituradora: adoctrinados a los que se les castra la imaginación y la creatividad, y se les amolda a las directrices de un sistema controlador que, tomando la cadena de valor de Porter (1985) como referencia, nos hace productos – «commodities»– no diferenciados dentro de una cadena de producción.

Por eso: «¡Hey! ¡Profesores! ¡Dejad a los niños en paz!». Como viene a decir Perez, (1999), dejad que aprendan a vivir y a ser. No solo a conocer y hacer (Delors et al., 1996).

Y, ¿qué sucede con el muro? Lamentablemente, entre todos van configurando ese muro que no les deja ver más allá, el muro del conformismo. Un muro que los separa de la autorrealización. Que los separa del «puding«.

Esta hermeneútica no es sino la interpretación de la canción y video de Pink Floyd: «Another brick in the wall». Un trabajo realizado para la asignatura, del primer trimestre, «Sociedad y Familia» del Máster del Profesorado que cursé en el año académico 2017-2018. Un trabajo, como podemos apreciar, que se enfoca en el pensamiento crítico y la hermeneútica y bien nos puede valer para hacer una crítica objetiva, tanto a nuestro actual sistema, como a esta nueva normalidad que se nos presenta para la Educación.

¿Qué quiere dar solución este análisis crítico? ¿Qué es aquello que nos transmite Pink Floyd en su canción y vídeo?, ¿qué quieren decir su letra y cada una de sus secuencias?, ¿cuál es la transcendencia de su temática para la fecha en que fue compuesto y grabado este tema, así como para la actual? ¿Por qué habrá sido una canción tomada como bandera para promover una educación íntegral, equitativa y transcendental para la vida de las personas?, ¿por qué la educación, según Nelson Mandela, será la mejor de las armas para cambiar el mundo?

Volviendo al sentido del análisis propuesto para «Another Brick in the Wall», se hace observable la importancia de la literatura y su temática lírica. Los recursos estilísticos utilizados en el lenguaje poético se transmutan en apreciaciones simbólicas en las imágenes del vídeo y, desde el entendimiento que nos proporciona esa plasticidad literaria del poema, podemos alcanzar un conocimiento más profundo de aquello que se nos presenta ante los ojos. Éste sería el sentido crítico que nos proporciona la métrica y el análisis literario para transmutarlo en la simbología del propio vídeo.

Ridiculizar al alumno por escribir poesía, va más allá de ensordecer la sensibilidad de hacer sonar, con ritmo, las palabras; como podemos apreciar. Si la métrica, los recursos y la hermeneútica que lleva envuelta la poesía nos transmiten la enseñanza de ser un vehículo para ese «sentido crítico» que, en apariencia, espera de nosotros nuestro actual sistema educativo; ¿opacar esta sensibilidad y capacidad lingúística desde el desmerecimiento y humillación tendrá por fin último alejarnos de la agudeza, ingenio y sagacidad que le son inherentes?, ¿será esto cierto hoy día?, ¿estamos en un sistema educativo que se inclina, como en antaño, hacia la élite?, ¿interesará a la élite que la población goce de ese sentido crítico que contrapone la experiencia vivida con la normatividad y deseo de aquello que se promueve?, ¿contrastar nuestra realidad con la deseabilidad del sistema nos puede conducir a apreciar la relatividad de nuestra vida dentro de esa «ley general de aparente progreso«?

C. ¿Qué es el pensamiento crítico?

El sentido crítico, como vengo definiendo desde las habilidades que lo ponen de manifiesto (agudeza del ingenio, sagacidad, contraste de información e interpretación de datos y símbolos), consiste en aquel pensamiento que, desde el proceso que involucra, tiene como objetivo: analizar, entender y evaluar la manera en la que se organizan aquellos conocimienos que se pretenden interpretar y representar en el mundo; y, en particular, las opiniones o afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como verdaderas (ver Kahneman, Slovic y Tversky (Eds.), 1982).

Esta última definición contrapone, en adición, el método científico delimitado dentro del campo de las heurísticas con la heurística en psicología; esto es, el atajo mental. Para refrescar la mente se aconseja el artículo publicado al respecto: «Estereotipos (II): heurística como atajo mental desde la perspectiva de la psicología«.

Con todo, un mayor entendimiento nos lo proporciona el definir de manera generalizada el concepto de «Heurística». […]. En concreto, su definición atiende a los términos «hallar» y «descubrir».[…] La heurística […] se refiere a aquellas ciencias, artes o disciplinas del descubrimiento; encaminadas, por consiguiente, en la aplicación de un método científico. […] En este sentido por «heurística» se entiende aquellos procedimientos, estrategias, esquematizaciones, silogismos, leyes o conclusiones sobre el conocimiento que se pretende hallar o descubrir de cualquier cosa». (García-Melero, 2019)

D. ¿Ha sido el pensamiento crítico de la ciudadanía amenazado a lo largo de nuestra historia?

Alcanzado el entendimiento de lo que el pensamiento crítico es y habiéndonos cuestionado la importancia de la poesía – además de su ridiculización en el ejemplo propuesto – como instrumento para aflorar las destrezas de este pensamiento; bien se hace importante hacernos otras preguntas para abordar su contestación desde un pequeño marco teoríco que las enmarca y arroja luz.

En este sentido, ¿seguirá nuestro sistema silenciando, hoy día, a aquellas personas que promueven el sentido crítico de las cosas, afloran la disonancia entre la normatividad y deseabilidad del sistema y las realidades social, económica y ambiental? o, por el contrario, ¿serían personas a las que, dada su contribución ética y moral – además de económica y social – , se les concedería un trato digno, justo y rayano con lo especial?

El pensamiento contracorriente no es rebelde; por el contrario, sigue su curso de pensamiento en otro sentido, aunque acogiéndose a la propia norma, derecho y desabilidad del Sistema establecido para todos. Por estas fundamentales razones es a contracorriente, normativo y opuesto a la rebeldía. Ésto último, el pensamiento rebelde, sería la corrupción: se opone a la norma, viola el derecho, se aleja de la deseabilidad que promueve el Sistema y lo corrompe.

D.1. Jesús de Nazareth: el Salvador del mundo humillado en la Cruz.

Preguntar «si seguirá» nuestro sistema silenciando, degradando o humillando, a personas que presentan un desafío al sistema, aún acogiéndose a derecho y norma y haciéndolos prevalecer – algo totalmente opuesto a la rebeldía, en tanto es sucinto a derecho – , encuentra más de un grave y transcendental antecedente: Jesucristo y Sócrates, por ejemplo.

Hablar del paso de Jesucristo por la historia se considera axiomático. Él, a quien consideramos la encarnación del Verbo en figura humana – predicha desde remotas edades -, aparece cuando la humanidad había alcanzado tal punto de materialización que no podría ser salvada a menos que el Espíritu Divino lograra manifestarse en el mundo físico. De esta manera, esa «Luz» que no había terminado de tangibilizarse en la Tierra, consigue encarnarse en Jesús de Nazareth y convertirse, así, en el Eje de la Evolución Humana (Schure, 1990, p. 9).

Con Jesús de Nazareth alcanzamos una revolución interior, de valor incalculable; pues, logra cambiar la faz del mundo entero. Con Él surge una transformación de la mentalidad; una mentalidad que cabalga en una dialéctica entre: la sensibilidad y la inteligencia, la intuición y la razón. Importante se hace subrayar que, para aquel momento, prevalecía la videncia sobre la intuición y, la razón, estaba supeditada a un papel secundario: la Ciencia no era más que una hija de la Religión (Schure, 1990, p. 9).

Jesús de Nazareth es un antes y un después, su paso por la historia es tal que marca toda una «taxonomía» para la cronología de nuestros acontencimientos, de nuestra historia per se: antes de Cristo y después de Cristo.

Con Jesúcristo concebimos a la Sabiduría primordial como una continuación armoniosa de esta dialéctica a la que obedece esta transformación de mentalidad. Desde este momento, el dominio del mundo material se convertirá en el objetivo de la humanidad; la razón empieza a predominar sobre el sentimiento (Schure, 1990, p. 9).

Luego, cabe preguntarnos, si su presencia en la Tierra es la de enseñarnos esa transformación mental desde el equilibrio, la que nos conduce a nuestra «Luz», a nuestra «Verdad», ¿cómo es que el ejercicio del poder, del dominio y del sometimiento de las gentes han venido creciendo, predominando la razón y alejando a las clases sociales?, ¿existe algún conocimiento que va más allá de aquello que promueven, a grandes rasgos, nuestras actuales religiones y que, sin embargo, no nos han venido a educar en él?, ¿existe un conocimiento oculto y esotérico en las enseñanzas del cual nos han alejado desde el aborregamiento?, ¿no fue dado este conocimiento para todos?, ¿es posible que si nuestra civilización hubiera crecido armónicamente, equilibrando nuestra sensibilidad (inteligencia emocional) e inteligencia, nuestra intuición y razón; nuestra civilización actual fuese verdaderamente civilizada, humana y justa?, ¿sería nuestra civilización, hoy día, armoniosa, solidaria, empática, pacífica?, ¿hubiera progresado nuestra civilización, de considerar tal equilibrio, de otra manera?

Desde luego que el conocimiento que nos transmite Jesús de Nazareth – cada una de sus enseñanzas a lo largo de los Evangelios-, nos conduce al entendimiento de cómo autorregular nuestra conducta, cómo buscar ese equilibrio entre sensibilidad e inteligencia, intuición y razón; necesarios para conocer nuestra «Verdad», conocer que somos «Luz»; esto es, lo que en otras culturas y fes – cuestionado que también fueran conocidas por Jesucristo – se conoce como iluminación o despertar de la conciencia, entre otros (ver Schure, 1990; Tolle, 2001).

¿Podemos apreciar que fue silenciado? ¡Silenciado no!, podemos apreciar, de leer los Evangelios, que fue injustamente torturado, y le propiciaron la más humillante de las muertes a condenados en su tiempo: la crucificción.

D.2. Sócrates: el error, la mayeútica y el despertar de la conciencia.

El paso de Sócrates por la historia es tal que supone un cero absoluto en el eje de cartesianas de la filosofía occidental. Es la figura filosófica que marca un antes y un después en el pensamiento «griego«. Precisamente se debe a concebir el pensamiento filosófico desde el prisma de la moral; además de su método, el cuál es la esencia del pensamiento crítico y su método científico. Este método es una heurística que nos conduce a contraponer ideas – incluso las ignoradas o el error-, cuestionarlas reiteradamente y, así, alcanzar a dar a luz el conocimiento de las cosas (ver Segura (Ed.), 2017).

Preguntarnos si la poesía habrá sido importante en el pensamiento de Sócrates, posiblemente nos conduzca a una respuesta afirmativa. Pues, Sócrates era capaz de recitar al completo toda la obra en verso de Esopo, un gran fabulista de la Antigua Grecia, semilegendario, caracterizado por su agudeza, brillantez y sagacidad; habilidades con que impregnaba cada una de las reflexiones y enseñanzas que transmitía en sus fábulas (ver Segura (Ed.), 2017, Wikipedia 2020A). Una muy interesante, precursora de la disonancia cognitiva, la encontramos en la Zorra y las uvas. Una fábula que nos ha servido para ir más allá y conectarla con la experiencia cognitiva óptima: La zorra y las uvas y el estado de Flow.

La transcendencia de la sagacidaz, el ingenio y la agudeza que transmite el lenguaje lírico es fácilmente apreciable en las destrezas hermeneúticas y su conexión con la realidad. Son habilidades propias que conducen y, a su vez, son vehículo del cuestionamiento de las cosas. De esta forma, presentándose tan axiomático que cada uno de nosotros no puede saltar fuera de su propia sombra; fácil es comprender que somos una parte de aquello que encontramos en nuestro camino. Luego, ¿sería importante la instrucción previa recibida en Sócrates para el desarrollo de su método? Obviamente, sí.

Por su parte, la importancia de su método reside en la aplicación práctica que nos ofrece desde su pensamiento moral (ver Segura (Ed.), 2017). Como podemos apreciar, este alcance es análogo al de la intención de la obra de Esopo: fábulas para el sentido de la moral y de la justicia, fábulas para hacer pensar (Wikipedia, 2020A).

Siguiendo esta línea, en el ejercicio del método socrático pretendemos el conocimiento, no solo de cualquier cosa, sino fundamentalmente de uno mismo, junto al autodominio que lleva aparejado la autoexploración y el autoconocimiento, nos permiten restaurar la relación entre el ser humano (microcosmos en filosofía oriental) y la naturaleza (medio ambiente, espiritual – macrocosmos en filosofía oriental-). Luego, su método dialéctico y su mayeútica están encaminados en esta nueva cosmovisión: el razonamiento moral. Aquel razonamiento que, a través de su método, nos devuelve una ciencia que busca el interior del ser humano (ver Segura (Ed.), 2017).

La muerte de Sócrates

«nosce te ipsum» (conócete a tí mismo y conocerás el Universo y a los dioses – el despertar de la conciencia – ).

Inscripción del frontispicio del Templo de Apolo – Delfos -.

Pues bien, siendo un hombre de bien, que promocionaba el desarrollo de la virtud de la persona: su misericordia, bondad, belleza, fortaleza y sentidos de la justicia y de la moral; fue silenciado por el Sistema con una condena de muerte.

Sócrates murió envenenado con cicuta porque «corrompía» a la juventud con su pensamiento. Esto es, los conducía a tener pensamiento crítico, a ser reflexivos, a autoexplorarse, tener autodominio y ser personas con valores éticos y con sentidos de la justicia y de la moral. Pero ésto no interesaba a la élite, con lo que se lavaron las manos – como precursores de Pilatos -, subrayándose en que se oponía a la doctrina y creencias de culto a los dioses atenienses: Sócrates cuestionaba la verdad de su mito como conocimiento sobre el que eregir toda una Creación y promocionar una forma de vida ética y con sentidos de la justicia y de la moral (ver Segura (Ed.), 2017; Wikipedia, 2020).

veritas filia temporis

Aforismo latino

Dicen que la verdad es hija del tiempo. En este sentido, el tiempo nos ha devuelto, en la figura de Sócrates, un pensador prominente, totalmente contracorriente, que se acoge a la norma y la lleva más allá: al bienestar de las gentes desde el desarrollo y cultivo de su virtud, de su moral.

El tiempo nos ha sacado a flote una gran verdad: el Sistema económico y social del momento de Sócrates silenció la posibilidad de diseminar una manera con la que hacer, a la ciudadanía, personas con sentido crítico. Personas que observan las cosas, su expresión práctica y se cuestionan si verdaderamente son dadoras de la certeza que promueven o, por el contrario, la corrompen.

E.3. Sócrates en la Escuela.

No menos importante es acercar la visión educativa de este método. Desde las perspectivas de la psicología cognitiva y de la pedagogía, en el método socrático – idea ignorada o error y/o mayeútica – encontramos toda una metodología didáctica con la que hacer alcanzable, no solo ese pensamiento crítico que se promueve en nuestra actual legislación educativa, sino también: «ayudar a construir modelos mentales funcionales dotados de poder predictivo y explicativo que ayudan a la construcción de aprendizajes significativos; como metodología activa, involucra un proceso interpretativo que permite comprender la realidad, confiriéndole el carácter de  actividad constructiva. Igualmente, favorece la relación interpersonal entre maestro y discípulo, así como con el grupo, lo que permite una mayor socialización, además de conferir el efecto catalizador que procura la emoción en el aprendizaje. Sin olvidar que esta metodología metacognitiva ayuda a desarrollar la reflexión, el pensamiento deductivo e inductivo, la solución de problemas, el planteamiento de hipótesis, entre otros,  lo que deriva en una mayor actividad cerebral, que como ha sido probado, procura su mayor desarrollo y favorece la inteligencia». (García-Melero, 2020A).

E.3.1. La Mayeútica: la quintaesencia de la Universidad de Harvard.

De preguntarnos por su aplicación práctica en nuestra actual educación, en primer lugar cabe señalar la educación elitista; como lo es la Universidad de Harvard – la primera posicionada en el mundo en el ranking de Shanghái 2019 para la calidad y excelencia educativa -. (El País, (Ed.), 2019). En esta Universidad el método socrático ocupa un lugar preheminente, siendo la quintaesencia de su sistema pedagógico (ver Donham, 1922, citado por García-Melero, 2020A).

De considerar un apunte histórico sobre la aplicación del método científico desde el que aflorar la importancia del método socrático en esta Universidad, Donham (1922) bucea en las anécdotas e intenciones educativas de la Universidad de Harvard y nos acerca que «Christopher Langdell, desarrolló en 1870 el método de casos más antiguo conocido. De acuerdo a este mismo autor, por aquel año Langdell era el nuevo decano de la Harvard Law School (HLS) y procedió a abordar su clase desde el método socrático debatiendo un caso que sus alumnos posteriormente deberían producir y dar solución. Su éxito fue tal, que en 1920 la escuela de negocios, Harvard Business School (HBS) introdujo en la asignatura de marketing el método del caso en 1920. Posteriormente, se fueron sucediendo otras de sus escuelas» (García-Melero, 2020A)

En adición, Donham, en su trabajo, explica que el objetivo principal es que los estudiantes aprendan por sí mismos, a través de procesos de pensamiento independiente, desarrollando la capacidad de usar sus conocimientos y habilidades, construyendo nuevos significados desde aprendizajes anteriores. Ya que, según este autor, los conocimientos sin la capacidad de ponerlos en práctica no son útiles, además de que la habilidad no alentada continuamente por nuevos conocimientos convierte en rutina a cualquier actividad (García-Melero, 2020A) [Se recomienda la lectura del Fragmento de un Trabajo de Investigación «Sócrates en la Escuela»].

F. Posibilidades del Método Socrático.

Como podemos apreciar, el Método Socrático en su conjunto – así como aquella intención moral para la que lo trajo a luz Sócrates: la de conducirnos a nuestra realización, al despertar de nuestra conciencia – , es todo un método didáctico y también pedagógico que cumple, más que sobradamente, tanto las intenciones educativas de nuestra legislación, como las recomendaciones de instituciones y organizaciones internacionales para tal fin y para el progreso científico que promueven. Considerando como tales:

(a) la ruptura del distanciamiento entre profesor y alumno, (b) la promoción de la socialización en clase, (c) la focalización de la atención en el alumno, (d) la capacidad de procurar la emoción como catalizadora del aprendizaje, (e) la facilidad para trabajar la cooperación y el trabajo en pares, (f) la posibilidad que brinda para promover metodologías metacognitivas que, por igual, ayuden a: (g) desarrollar la reflexión, (h) el pensamiento deductivo e inductivo, (i) la solución de problemas, (j) el planteamiento de hipótesis, (k) la creatividad; esto es, aquello que comporta el desarrollo de nuestro pensamiento crítico desde la aplicación de (l) las heurísticas como mediadoras para potenciar las destrezas lógico-matemáticas transferidas desde el desarrollo de las destrezas lingüísticas; (m) la construcción de aprendizajes significativos (Chickering y Gamson, 1987; Dumont, Instance y Benavides, (OCDE Eds.) 2010; Libro Verde de la Comisión, 2003; LOMCE, 2013; Real Decreto 1105 Currículo básico de ESO y Bachillerato, 2014; Resolución del Parlamento Europeo y del Consejo, 2006).

F.1. El Pensamiento Crítico en la Ciudadanía: ¿nuestra Educación lo promueve o lo castra?

Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes.

Albert Einstein

Existe una diferencia formal y profunda entre los modelos pedagógicos que, en esencia, dilucida nuestra Comunidad Educativa para el progreso y mejora de nuestra educación, y aquellos otros modelos que, en existencia, prevalecen en el aula. En este sentido, existe una disonancia entre lo que las recomendaciones y orientaciones del grueso de nuestra actual legislación y Comunidad Científica proponen para la mejora de la calidad de nuestra educación y aquello que verdaderamente cobra vida en las aulas.

De considerar el reflejo de la calidad de la educación en la ciudadanía: el Informe de la UNESCO, visto como la fuerza de empuje de los propósitos educativos de la educación mundial, direcciona la intención educativa hacia la autonomía del aprendizaje, hacia el aprender a aprender, intensificando el sentido de la responsabilidad y de la solidaridad (Delors et al., 1996). Sin embargo, nuestro sistema educativo es parco en dar a luz una ciudadanía emprendedora y activa, en este sentido, Domínguez y Molina (2012) advierten de la necesidad de contar con una población crítica, informada y cualificada, que sea capaz de emprender proyectos y gestionarlos; lo que requiere de una implicación coherente de las autoridades educativas.

Por otra parte, en relación al perfil del trabajador que demanda el mercado laboral, Robins (1996) recuerda la necesidad de acercar los contenidos y competencias clave en que son instruidas las personas a la realidad empresarial. Como subraya este autor, y no pudiendo olvidar en última instancia que el aprendizaje adquirido en los centros ha de perfilar al futuro trabajador y/o emprendedor, el grado de competencias y habilidades del perfil del alumno se presenta muy alejado de lo que empresas y organizaciones demandan en sus trabajadores. 

Si la intención de nuestra Educación es la de formarnos para nuestro futuro mercado laboral, ¿cómo de bien lo está haciendo la Educación Española? Lamentablemente, contamos con la Educación más triste de la Comunidad Europea, «nos hayamos considerablemente alejados de las previsiones políticas educativas europeas, en tanto nuestro país se presenta como aquel con mayores tasas de abandono escolar, así como un nivel de formación superior medio en la población bastante suficiente, además de alejado del de aquellos países vecinos más desarrollados – en contraposición a la mitificación de la creencia popular de la sobrecualificación de la población española –» (García-Melero, 2019) [Se recomienda la lectura del Ensayo Científico el 4º Nivel de Concreción Curricular]

En este sentido – profundicemos un poco más – , cuatro años después de la apreciación de Robins, esto es, en el 2000: «el Consejo Europeo fijó en Lisboa la estrategia educativa europea: «Convertir Europa en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con más cohesión social» (Marina 2018).

Sin embargo, ¿qué es lo que ha sucedido? Descaradamente apreciamos una doble moral en el Sistema, si bien el Informe de la UNESCO direcciona las intenciones de políticas educativas hacia la autonomía del aprendizaje, hacia el aprender a aprender, intensificando el sentido de la responsabilidad y de la solidaridad (Delors et al., 1996); y, por otra prte, el compromiso Europeo se pronuncia con una economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con más cohesión social» (Marina, 2018) – algo a lo que ayudaría enormemente el Método Socrático como hemos podidio comprobar, quintaesencia de la educación de la élite -; definitivamente esa normatividad y deseabilidad es totalmente ignorada desde el propio ejercicio práctico de la legislación y organización del sistema educativo europeo.

Para que comprendan mejor la intención manifiesta del Sistema Educativo; si bien desde la LOMCE nos especifican ocho competencias como las que siguen: 1. Competencia en comunicación lingüística. 2. Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología. 3. Competencia digital. 4. Aprender a aprender. 5. Competencias sociales y cívicas. 6. Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor. 7. Conciencia y expresiones culturales – preciosas en apariencia -, también nos castran la manera en la que conseguirlas. En este sentido, «la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaria, preocupada por el influjo de las ‘fake news’ y de las redes sociales, ha pedido a educadores, padres y gobernantes que fomenten el pensamiento crítico de los jóvenes para ayudarles a tomar decisiones informadas«(Marina, 2018). Pero, ¿qué es lo que nos encontramos? Nos encontramos que «la única asignatura que tiene como objetivo específico desarrollar esa competencia, que es la Filosofía, ha sido eliminada de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, y reducida en el Bachillerato» (Marina, 2018).

Podemos apreciar con nitidez que la implicación coherente de las instituciones educativas con los propósitos educativos en los que ha de instruir al futuro trabajor y en los que ha de acomodar su acción, difiere de lo que se espera desde la normatividad y recomendación institucional, así como de lo que dilucida la ciencia.

De considerar un repaso al pensamiento crítico, aquello que nos ha traído hoy aquí; ya hemos podido apreciar la importancia y «transcendencia» del Método Socrático y de las enseñanzas de Jesús de Nazareth. No solo nos ayudan a desarrollar nuestra inteligencia emocional, autorregular nuestra conducta y, por supuesto, el pensamiento crítico; sino que, adicionalmente, el Método Socrático es la quintaesencia de la Universidad mejor posicionada internacionalmente y sobre la figura de Jesús de Nazareth se ha edificado todo un imperio de religiones «cristianas». ¿Habrá alguna intención manifiesta de «silenciar» la promoción del pensamiento crítico en nuestra ciudadanía?, ¿sería ésta la razón definitiva por la que «silenciaron» a Sócrates y a Jesús de Nazareth?

Hoy, 2018, tenemos a la vicepresidenta del Gobierno abogando por maneras con las que fomentar el pensamiento crítico, maneras con las que no «aborregarnos«, aunque simplemente sea para discernir qué es «fake» de lo que no lo es. De buscar más y más información, de irnos a 2010, por ejemplo, tenemos a Pedro Rascón, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), quien nos subraya rotundamente que «el cambio social de nuestra era aún no ha sido trasladado a la escuela» (Rius, 2010).

¿Hemos de seguir buscando más apuntes al respecto? Personalmente, no concibo nada más interesante para poner la guindilla a este artículo – tan emocional para mí – que ponerme en las palabras de Leonardo da Jandra. Un filósofo excepcional, al que espero leer mucho.

F.2. Leonardo da Jandra: la opinión de un gran filósofo sobre cómo nuestro Sistema castra el pensamiento crítico.

Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo, lo que hace falta es cambiarlo.

Leonardo Da Jandra, escritor y filósofo mejicano.

Hoy día, estoy convencida de que, en tanto se promueve la contribución personal de la ciudadanía en aquellos objetivos económicos y sociales para el desarrollo sostenible que se espera y, por otra parte, los Organimos e Instituciones Educativas – nacionales y supranacionales – insisten en la necesidad de contar con una población autónoma en su aprendizaje y con un elevado sentido crítico y de la responsabilidad; estas personas que afloran las vicisitudes del sistema, promoviendo cambios desde nuevas apreciaciones y/o fórmulas, han de contar con el propio respaldo y apoyo de las gentes y gobiernos. ¿Tendría sentido, entonces, promover una cosa para luego castigarla? No creo, ¿verdad?

Al menos, considero que es un gesto loable, inteligente y, por igual, participativo y solidario con la sociedad, eso de promover el sentido crítico constructivo. Porque, malhablar es algo carente de honra y madurez; mas, alinearte con la deseabilidad, principios y normas del sistema político, económico, social y educativo global para promover críticas constructivas – basadas en el método científico – desde las que sacar a flote vicisitudes y, a su vez, promover alternativas, es algo honroso.

En este sentido, importante se hace subrayar el pensamiento cosmocentrista que promueve el profesor y filósofo Leonardoda Jandra, quien viene a cuestionar aquella intención educativa de nuestro sistema actual.

En «Lecturas Sumergidas», Emma Rodriguez (2014) nos acerca un trabajo fascinante: «Leonardo da Jandra: “La ética, no la libertad, debe ser lo primero”». La riqueza de este trabajo es tal que, sobradamente, traspasa las expectativas de la intención primera que buscaba para aflorar el pensamiento de da Jandra. Así, a continuación se hace una selección de aquellas partes de su ensayo que traen a la luz aquellas vicisitudes que éste filósofo y escritor ha explorado y encontrado en nuestro actual Sistema – más allá de lo educativo – social, político, económico y ambiental.

De acuerdo a Rodríguez (2014) Leonardo da Jandra es un escritor y filósofo mexicano de esos «contracorriente», de esos que transmiten un mensaje con fuerza y se hace eco; muy a pesar de los «outsiders» y medios oficiales, quienes, generalmente, se muestran ajenos a aquel pensamiento que no es copia de lo que promueve «la tendencia». Este escritor y filósofo se aleja de «la tendencia», tanto, que hasta decide mudarse, junto a su mujer, lejos del mundanal ruído. Con todo, su obra: «Filosofía para desencantados», nos acerca una visión amplia de nuestro paradigma actual y la necesidad que surge de ir transmutándolo hacia nuevas formas.

Si en palabras de Kuhn (1972), la efectividad de la investigación bajo un paradigma se perpetua en tanto éste se retroalimenta, desde el ejercicio del método, en la experiencia que lo conduce a ir reciclándose con nuevos cambios; da Jandra nos va a acercar esa necesidad de cambio que descansa, fundamentalmente en el sentido de la ética en la ciudadanía.

En este sentido, ¿abremos de dar un salto «cuántico» per se? Esto es, ¿habremos de volver a plantearnos un paradigma más primitivo y cosmocentrista, de manera tal que nos permita aunar nuestra razón y lógica con nuestra intuición, emoción y sensibilidad humanas?, ¿habrá de prevalecer en nuestra sociedad un hemisferio sobre otro, o habrán de venir, otra vez, en su versión primigenia: unidos y de la mano?, ¿aquel equilibrio entre sensibilidad e inteligencia, entre intuición y razón que nos acerca Jesús de Nazareth para alcanzar nuestra «Luz», nuestra «Verdad», será el verdadero propósito, no solo para la realización del ser humano, sino para la realización de una vida focalizada en el aprendizaje y la evolución y en armonía con nuestra naturaleza ambiental?, ¿será la proposición de Jesús de Nazareth similar a aquella que, en Occidente, promovió Sócrates cuatro siglos antes?, ¿serán las proposiciones de Jesús de Nazareth y de Sócrates aquellas que promueven vetustas filosofías orientales, centradas en el respeto de la naturaleza y en el equilibrio del ser?, ¿será de extrañar que la vida contemplativa de los monjes de Shaolín sea un mundo aparte, en el «Universo» Tibet?

Actualmente, considerando la nueva situación que se nos presenta – ese nuevo cambio de vida que se vaticina- , bien puede valernos para apreciar cómo es que, aún hoy, nuestros sistema parece devolver más que ladrillos para un muro que nos separa de nuestra realización, que nos doblega en el conformismo infeliz.

De acuerdo a la información que nos revela Rodríguez (2014), «hoy, en la sociedad del consumo y de la tecnología, habitar en medio de la naturaleza salvaje, funciona como un estímulo para ir a la obra, para abrir las páginas de una entrega que nos atrapa con su carga de crítica a las sociedades actuales, una crítica que para nada se queda ahí, en el mero grito, en el descontento, sino que funciona como punto de partida para plantear el ideal de un mundo que “sin dejar de ser racional y pragmático sea al mismo tiempo moral y espiritual”.

Podemos apreciar como se funde esa intención que se promueve desde este artículo: la de la necesidad de trabajar nuestro pensamiento crítico y la de poner al alcance de la ciudadanía métodos filosóficos que nos ayuden a reflexionar y hacer críticas constructivas, amén de toda su contribución positiva en el buen desempeño de nuestras «competencias clave».

Siguiendo esta línea, el plantear el ideal de un mundo que «sin dejar de ser racional y pragmático sea al mismo tiempo moral y espiritual» es «un objetivo inconcebible sin la mediación de la filosofía, filosofía que debe volver a los espacios públicos y que debe atreverse, una y otra vez, a “poner el pensamiento cabeza abajo” (Rodríguez, 2014).

Sin embargo vivimos en un tiempo donde se empuja la filosofía de manera tal que ya es solo una asignatura amoldada en «comentarios de texto estructurados» para Bachillerato – también alejada del propio ejercicio del pensamiento y reflexión desde su ejecución práctica –

¿Por qué hasta para la asignatura de filosofía de Bachillerato se castra el pensamiento crítico y se conduce al alumno a organizar la vida y obra de un filósofo dentro de una estructura que no deja espacio más que para hacer coincidir aquella información que – dado lo que he podido trabajar con mis alumnos – viene ya orientada a cada epígrafe del comentario?, ¿no sería más reflexivo trabajar junto al comentario de texto la elaboración de ensayos?, ¿o contraponer en un ensayo pensamientos de diferentes filósofos? Desde luego que, de considerar aquellas habilidades y destrezas, así como preferencias, que la nueva generación de Zers presenta; la elaboración y redacción de historias y ensayos es la que más fascina entre ellos. De acuerdo al análisis de investigaciones llevadas a cabo por las instituciones y organizaciones que abajo se detallan en la imagen (sobradamente más de 10.000 observaciones a escala global), el 26% de la población mundial de esta nueva Generación Z siente especial atracción hacia esta metodología (García-Melero, 2019B). [Se aconseja la lectura Decodificando la Generación Z: Mapa de Habilidades].

De continuar un poco con este apunte de mi experiencia profesional, todos sabemos que ese epígrafe del comentario de texto destinado a contraponer las características del pensamiento no deja espacio, practicamente, para la creatividad, originalidad y el desarrollo del pensamiento crítico.

Adicionalmente, todavía me estoy preguntando cómo es que los profesores de filosofía – al menos de los centros de los alumnos con los que he trabajado – no le acercan comentarios de texto redactados por ellos mismos como guía. La verdad es que es la primera vez que hacen un trabajo académico de tal madurez; habiéndose castrado la asignatura de filosofía y limitarse al bachillerato, ¿no creen que la capacidad reflexiva y madurez de los alumnos la están castrando hasta para el propio comentario que les ofrecen?

Y si considero: «¿habláis en clase de las cosas?», «¿os piden que cuestionéis lo que os explican, qué lo conectéis con el mundo exterior?»...La respuesta es el silencio y que escuchan o leen los apuntes que, con respecto a cada filósofo, les provee el profesor. ¿Estamos también en filosofía con el grave problema de la clase magistral, desplazando el propio método filosófico por alguna razón? Porque, la verdad, a mi me fascina la filosofía, si fuera licenciada de esta «maravilla», para su asignatura, y siendo quien proveyera la instrucción práctica de esta disciplina, ¡lo flipaba sola haciendo pensar a mis niños! Que por poner a pensar, pongo a pensar y a reflexionar desde las matemáticas. Algo que me ha garantizado transformaciones en mis alumnos: de muy deficientes a matriculas de honor.

Ahora, recordando que es un blog personal y volviendo a da Jandra: «Por qué vivimos en tiempos tan anti filosóficos?»

De acuerdo a Rodríguez (2014), estamos atravesando unos tiempos en los que «se entra en decadencia y se potencia la oralidad y la genitalidad sobre la reflexión crítica. El tiempo actual es un tiempo generalmente anti filosófico porque se busca la gratificación por encima de todo. Y aquí he de citar a los señores que yo llamo neo-fenicios, quienes tienen en sus manos el poder económico, que es ante el que ahora está supeditado el poder político».

Siguiendo este argumento, como ya venimos señalando con respecto al pensamiento crítico y la filosofía: se promueve, pero a la vez se desplaza con «sutileza» o, lo que es peor, se reduce y limita la presencia de la filosofía tan sólo a bachillerato. En este sentido, Rodriguez (2014) se pone en palabras de da Jandra y nos dice así: «Estos señores hacen un énfasis muy específico en sacar a la filosofía y a la ética de la enseñanza, porque una juventud consciente, reflexiva, crítica, es muy difícil de domesticar. Está claro que la filosofía representa el mayor obstáculo para quienes manejan todo el aparato a nivel global y, por eso mismo, para mí representa toda una garantía contra la domesticación de la conciencia».

Alcanzado este punto, creo que ha sido más que suficiente para sacar a flote esa pretensión del Sistema con querer hacer de nosotros, los ciudadanos, meros ladrillos de un muro que nos separa del verdadero conocimiento de nuestro potencial y riqueza como humanos y como sociedad.

De considerar el pensamiento crítico per se, otro día trabajaremos las posibilidades tan grandes que brinda la enseñanza de Ciencias de Empresa y Economía para agudizar el ingenio, la creatividad, promover el desarrollo del espíritu de empresa y el sentido de la iniciativa, ser críticos y, de entre muchas otras cosas, promover el desarollo de habilidades orientadas en la solidaridad, el liderazgo, la cooperación, el trabajo en equipo…

Importante se hace hoy recordar que es una asignatura OBLIGATORIA en aquellos países que cuentan con mejores sistemas educativos, con mejores resultado es pruebas estandarizadas de control de calidad y excelencia educativa y, por supuesto, con las economías más desarrolladas del planeta ¿por qué será?

Ahora, volviendo a la trasliteración de los términos que nos proporciona la Cadena de Valor de Michael Porter (1987), si consideramos nuestro resultado como «futuros Trabajadores» que nos devuelve a la sociedad la Cadena de Valor de nuestro actual Sistema Educativo, podemos apreciar que: como estrategia entre agentes dentro de una cadena productiva que persigue la comunicación abierta y el beneficio mutuo, creando una ventaja competitiva; definitivamente, no encaja con el «producto» de nuestra educación actual. Razón por la cual considero que sí somos fruto de una mera cadena de producción, no de la de valor.

Por último, y volviendo a la ventaja competitiva de la cadena de valor, según Bueno (1996) se genera por medio de competencias distintivas o claves, las cuales generan una «rentabilidad relativa» sobre los»rivales».

¿Por qué no la buscamos de verdad?, porque establecidas ya están.

Finalmente, más que conclusión, ya que se ha ido trabajando la misma con respecto a la información que se suministra en cada epígrafe; considero importante volver a recordar las maravillas del cénit del método científico del pensamiento filosófico: el Método Socrático.

Como podemos apreciar, el Método Socrático en su conjunto – así como aquella intención moral para la que lo trajo a luz Sócrates: la de conducirnos a nuestra realización, al despertar de nuestra conciencia – , es todo un método didáctico y también pedagógico que cumple, más que sobradamente, tanto las intenciones educativas de nuestra legislación, como las recomendaciones de instituciones y organizaciones internacionales para tal fin y para el progreso científico que promueven. Considerando como tales:

(a) la ruptura del distanciamiento entre profesor y alumno, (b) la promoción de la socialización en clase, (c) la focalización de la atención en el alumno, (d) la capacidad de procurar la emoción como catalizadora del aprendizaje, (e) la facilidad para trabajar la cooperación y el trabajo en pares, (f) la posibilidad que brinda para promover metodologías metacognitivas que, por igual, ayuden a: (g) desarrollar la reflexión, (h) el pensamiento deductivo e inductivo, (i) la solución de problemas, (j) el planteamiento de hipótesis, (k) la creatividad; esto es, aquello que comporta el desarrollo de nuestro pensamiento crítico desde la aplicación de (l) las heurísticas como mediadoras para potenciar las destrezas lógico-matemáticas transferidas desde el desarrollo de las destrezas lingüísticas; (m) la construcción de aprendizajes significativos (Chickering y Gamson, 1987; Dumont, Instance y Benavides, (OCDE Eds.) 2010; Libro Verde de la Comisión, 2003; LOMCE, 2013; Real Decreto 1105 Currículo básico de ESO y Bachillerato, 2014; Resolución del Parlamento Europeo y del Consejo, 2006).

Recordad siempre las experiencias de Sócrates y Jesús de Nazareth. Sus miradas críticas fueron tan críticas, que le cerraron los ojos. Con todo, esto es signo de que aquello que se miraba era muy verdadero.

Preferible es ser silenciados por derribar un muro para la mejor visión y alcance de todos, que guardar nuestro propio silencio ante aquello que se presenta inaceptable. Por lo menos, personalmente, me gusta recordar, para nuestra singularidad y sentido altruista y solidario, las palabras de Ernesto Ché Guevara – no es que sea revolucionario, era contracorriente su pensamiento -: «Prefiero morir de pie antes que vivir arrodillado».

Necesaria no es ninguna revuelta, en ello no coincido con Ché; pues, más traspasa la pluma que cualquier arma, y la paz, más sabia es que cualquier revuelta. Como nos dijo Nelson Mandela: «La Educación es el arma más poderosa con la que cambiar el mundo».

Aquí os dejo mi mirada crítica y el mensaje de que no hay nada más grande que el amor. El amor está en dar, más que en recibir. El amor es, así, libre y nace, por tanto, en el verdadero altruismo; sin esperar nada a cambio. Porque si das amor de acuerdo a aquel que recibes, entonces no es amor, es la condescendencia de la correspondencia.

De esta manera, ¿es apasionado y puro el amor por promover tus ideales y pensamiento? Yo creo que sí, procuran una fuerza inefable.

Con mucho amor, a todas aquellas personas que encuentran inspiración en alguna de mis palabras.

Un beso

Verónica García-Melero

Fragmento del Romance de las Guerras de Francia y Aragón. Viejo Romancero.

 - "No maldigaís a mi madre, 
que a la guerra iré yo;
me daréis vuestras armas,
y vuestro caballo trotón".

- "Conocerante por tus manos,
más finas no son".

- "Yo le quitaré los guantes, padre,
para que las tueste el sol".

- "Conocerante por tus pechos,
que asoman bajo el jubón".

- "Yo los apretaré padre,
al par de mi corazón".

- "Conocerante por tus ojos,
¡cuán bellos son!"

- "Yo los revolveré padre,
como si fuera un traidor".

Siete años anduvo en guerra
y nadie la conoció,
tan solo el hijo del Rey,
que en sus ojos se prendó.

Hoy te quiero agradecer, mamá, la manera tan dulce y sabia con la que me enseñaste a leer, escribir y cantar poesía. Gracias por sembrar en mí la pasión y entusiasmo por el descubrimiento, por la hermeneútica de las cosas. Porque éstas traspasan el dictado, son como las miradas o las sonrisas.

Si los ojos son el espejo del alma, la sonrisa es su puerta.

Esta entrada es muy especial para mí, inspirada en mis padres; aunque de manera especial, en mi madre. Con amor, vuestra hija.

Bibliografía:

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Sócrates en la Escuela.

English Version: Socrates at School.

Sólo sé que no sé nada, y al saber que no sé nada, algo sé; porque sé que no sé nada.

Sócrates 470-399 a. C.

A) INTRODUCCIÓN: ¿Por qué aplicar la Mayeútica en nuestra Educación?

En la Biblioteca Clásica Loeb, encontramos, según la traducción de Tredennick (1968), que, originariamente, fue Sócrates (470-399 a.C.) el precursor de la mayéutica, técnica conocida como método socrático; aunque, es importante señalar que se alude al mismo también como mayéutica platónica, dado que Platón, a través de sus diálogos platónicos, transmitió esta manera de conocer y aprender socrática, utilizando, para ello, el personaje de Sócrates (el maestro) en sus debates.

De acuerdo a la traducción de Platón de Tredennick (1968), la mayéutica consiste en una relación entre maestro y discípulo basada en el diálogo, que tiene por objeto alcanzar la verdadera esencia de las cosas. Este diálogo, por su parte, puede establecerse desde una idea errática o ignorada, denominada ironía socrática.

A través del diálogo reiterado se llega al conocimiento de las cosas, ya sea rechazando la ironía propuesta, ya sea alcanzando el conocimiento de lo que se ignoraba. Si bien, esta técnica puede ser considerada en torno al diálogo y debate de alguna idea o concepto, aislada de la ironía. Luego, la mayéutica pretende dar a luz el conocimiento de las cosas desde el conocimiento que ya posee el discípulo.

De acuerdo a Sánchez et al. (2012), el método socrático es muy diferente a la “clase magistral”, constituye una metodología de aprendizaje activo, basada en la metacognición, que focaliza al alumno como protagonista de su propio aprendizaje, fomentando en el discente la creación de una actitud crítica.

Luego, se hace importante definir el término metacognición con objeto de comprender la asociación de este calificativo a la mayéutica. Flavell, en su obra,  lo define como el:

conocimiento o conciencia que uno tiene sobre sus propios procesos y productos cognitivos […] hace referencia, entre otras cosas, a la supervisión activa y la consecuente regulación y orquestación de estos procesos en relación con los objetivos o datos cognitivos sobre los cuales actúan” (Flavell, 1976, p. 232)

Una vez comprendido este concepto, y siguiendo esta línea, Shoenfeld (1992) remarca la importancia del uso de metodologías de enseñanza basadas en la metacognición para mejorar en los alumnos el aprendizaje de las matemáticas. Por su parte, Rigo (2011) defiende la implementación de técnicas metacognitivas en las aulas, subrayando a la mayéutica socrática como técnica de enseñanza-aprendizaje que propicia en el alumno un aprendizaje a partir del autoreconocimiento de su ignorancia en tres fases: momento de construcción, momento de de-construcción y momento de re-construcción. Igualmente, este autor señala que el uso de esta técnica reporta numerosos beneficios en el campo de la investigación y la matemática, lo que se hace necesaria la transferencia de la misma a otras esferas educativas, provocando, así, que las prácticas metacógnitivas que representan la quintaesencia de la mayéutica socrática, tengan una presencia incuestionable en las agendas educativas de distintos países.

No obstante, podemos apreciar que la mayéutica se presenta como una relación entre maestro y discípulo, que a través del diálogo, permite conectar con los conocimientos previos y que, a través de la  de-construcción y re-construcción, el alumno va a adquirir un aprendizaje, a la vez que va a tener conciencia sobre sus propios procesos y productos cognitivos. Son observables en esta técnica los elementos necesarios que han de coincidir para producir un aprendizaje significativo como ha sido abordado anteriormente considerando los postulados de Ausubel, Novak, Gowin y Vigotsky.

Con todo, podemos ampliar la conexión de la mayéutica con los procesos cognitivos de Piaget y la exploración y descubrimiento rememorativo de Bruner, ya que en su conjunto, comprenden, por ejemplo, la base metodológica del Programa de Inteligencia de Harvard.

B) LA MAYEÚTICA EN EL PROYECTO DE INTELIGENCIA DE HARVARD.

El Proyecto de Inteligencia de Harvard  (desde ahora PIH), desarrollado a finales de la década de los setenta, fue concebido, de acuerdo a Mejía et al. (1992), para mejorar las destrezas y habilidades de pensamiento en adolescentes de familias socialmente deprimidas. Para ello, mediante la intervención sistemática, se facilitó el incremento de las habilidades consideradas típicamente constitutivas de la inteligencia.

Así, los contenidos de estas intervenciones se enfocaron en las siguientes habilidades: clasificar patrones, razonar inductivamente, razonar deductivamente, desarrollar y usar modelos conceptuales, comprender y modificar la conducta adaptativa.

Las bases metodológicas de este programa se encuentran en la mayéutica, los procesos cognitivos de Piaget y la exploración y descubrimiento rememorativo de Bruner, siendo su objetivo: desarrollar habilidades cognitivas útiles en sí que faciliten la adquisición de otros conocimientos extensibles a situaciones y contextos de la vida personal, familiar y laboral.

Por otra parte, con respecto al informe que emana de la institución que llevó a cabo el proyecto, Harvard University (1983) revela que tanto los estudiantes experimentales como los de control presentaron una mejoría en las puntuaciones de los test a lo largo del año de experimento. Siendo, por otra parte, el progreso del grupo experimental, mayor que el del grupo control en la mayoría de los casos propuestos. Arrojando unas diferencias estadísticamente significativas, lo que hace del proyecto un programa prometedor.

El éxito de este programa ha encontrado cabida en la puesta en práctica del mismo en numerosos países a escala global. De entre uno de sus ensayos, Ramos (2014) estudió a través de su metodología como el PIH influye en el CI, así como las implicaciones en el desarrollo organizativo y profesional de los docentes. El estudio le ocupó cuatro años, concluyendo que:

“la incidencia del PIH en el CI es muy positiva, produciendo mejoras cognitivas en los alumnos, medidas a través del test de inteligencia “g” de Cattell. Con respecto a la organización y desarrollo profesional, influye positivamente en la autonomía de la actividad docente, el compromiso con su práctica pedagógica, así como la autocrítica necesaria para evaluarla constantemente, generando propuestas pedagógicas flexibles, mediante la autorreflexión. La comunicación de esta experiencia influye positivamente, tanto en la comunidad escolar, como en la comunidad local, estimulándoles a participar en proyectos educativos orientados a mejorar la calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje y de la educación” (Ramos, 2014, pp. 1-2)

Por otra parte, Ramos (2014) propone que el aprendizaje activo supone un mayor grado de implicación en el aprendizaje en cuanto conlleva  aparejado una continua búsqueda de respuestas y formulación de hipótesis. Considerando al aprendizaje activo como un proceso interpretativo que permite comprender la realidad, confiriéndole el carácter de  actividad constructiva.

C) LA MAYEÚTICA EN EL MÉTODO HARVARD PARA ESCUELAS DE NEGOCIOS.

Christopher Langdell, desarrolló en 1870 el método de casos más antiguo conocido. De acuerdo a Donham (1922), por aquel año Langdell era el nuevo decano de la Harvard Law School (HLS) y procedió a abordar su clase desde el método socrático debatiendo un caso que sus alumnos posteriormente deberían producir y dar solución. Su éxito fue tal, que en 1920 la escuela de negocios, Harvard Business School (HBS) introdujo en la asignatura de marketing el método del caso en 1920. Posteriormente, se fueron sucediendo otras de sus escuelas.

Donham (1922), en su trabajo, explica que el objetivo principal es que los estudiantes aprendan por sí mismos, a través de procesos de pensamiento independiente, desarrollando la capacidad de usar sus conocimientos y habilidades, construyendo nuevos significados desde aprendizajes anteriores. Ya que, según este autor, los conocimientos sin la capacidad de ponerlos en práctica no son útiles, además de que la habilidad no alentada continuamente por nuevos conocimientos convierte en rutina a cualquier actividad. Algo que, de acuerdo a Ausubel (1976) es definido como aprendizaje mecánico, el otro extremo de un continuo con respecto al aprendizaje significativo. Y es que, para este autor, Ausubel, el aprendizaje significativo ha de observarse no solo como un proceso, sino como un producto. En este sentido, la atribución de significados que se construye con la nueva información es el resultado de la interacción entre subdimisores claros, ya presentes en la estructura cognitiva y la nueva información.

Por otra parte, Donham (1922) subraya que para alentar la actividad, el profesor actúa de guía y catalizador, propiciando el diálogo y debate, permitiendo que los estudiantes descubran las ideas significativas por sí mismos, siempre dentro de un marco lógico. En este sentido, la teoría de los modelos mentales de Johnson-Laird viene a complementar la que postula Ausubel. De acuerdo a Johnson-Laird (1983), los modelos mentales son aquellas representaciones que dotan de poder predictivo y explicativo a los individuos, dado que se caracterizan por su funcionalidad. De no poseer estar cualidades los modelos mentales, es muy difícil que se atribuya significado al contenido. Razón por la cual, un aprendizaje será tanto más significativo cuanto mayor sea la capacidad de los individuos de generar modelos mentales relacionados con la materia objeto de estudio. Por lo que la información o contenido ofrecido ha de ser considerado sustancial de manera que favorezca la construcción de dichos modelos mentales, algo que requiere de la significatividad lógica.

En resumen, podemos concluir que la mayéutica, además de ayudar a construir modelos mentales funcionales dotados de poder predictivo y explicativo que ayudan a la construcción de aprendizajes significativos; como metodología activa, involucra un proceso interpretativo que permite comprender la realidad, confiriéndole el carácter de  actividad constructiva. Igualmente, favorece la relación interpersonal entre maestro y discípulo, así como con el grupo, lo que permite una mayor socialización, además de conferir el efecto catalizador que procura la emoción en el aprendizaje. Sin olvidar que esta metodología metacognitiva ayuda a desarrollar la reflexión, el pensamiento deductivo e inductivo, la solución de problemas, el planteamiento de hipótesis, entre otros,  lo que deriva en una mayor actividad cerebral, que como ha sido probado, procura su mayor desarrollo y favorece la inteligencia.

NOTA FINAL:

Este artículo es un fragmento del Marco Teórico de mi Trabajo Fin de Máster del Profesorado, finalizado en Junio de 2018 por la Universidad Isabel I. Su esencia es la mayeútica, con lo que, por igual, hace un guiño a Platón. En concreto, la introducción y reflexión primera es la frase del azucarillo de la foto de más abajo. Un azucarillo que guardé de un café en una de esas veces que subía a ver a mi padre al Hospital San Cecilio cuando le amputaron su segunda pierna (hospital en el que también yo nací). Él siempre me animó a ir más allá, a que desatara mi capacidad, a que me puliera. Y, en fin, también el hacer el camino es algo muy emocional. Mi padre se despidió sin poder caminar, y yo he caminado intentando ir más allá gracias a su inspiración y con la canción que me dedicó en mi 35 cumpleaños, 24 de marzo de 2013.

Recordándolo hoy, y sintiendo que siempre es mi inspiración para pensar, trabajar y llegar más allá, dejo este pequeño artículo sobre la mayeútica con el deseo de que también inspire a otras personas en la educación, especialemente a aquellos profesionales que apuestan por una Educación Inclusiva y Positiva de verdad.

Con amor, a mi padre.

Verónica García-Melero

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