Categoría: Dirección Estratégica

(01). Pepillo Grillo: un puesto emergente para el crecimiento empresarial.

Todo éxito tiene lugar fuera de la zona de confort.

Michael John Bobak
MUNDO DESCONOCIDO: Nacemos Genios y nos vuelven estúpidos.
Ciencia Infusa (01). Pepillo Grillo: un puesto emergente para el crecimiento empresarial.

Bibliografía:

Land G. & Jarman B. (1992). Pull Future: The Power of Vision and Purpose. The Futurist.July-August, 1992. Recuperado el 17 de Marzo de 2020 de: https://www.questia.com/read/1G1-12751233/future-pull-the-power-of-vision-and-purpose

Lieberman, Nina J. (1965). Alegría y pensamiento divergente: una investigación de su relación a nivel de jardín de infantes. El diario de la psicología genética, 107, 219-224.

Megias J. (5, Enero, 2012). ¿Por qué necesitas a un Pepillo Grillo en tu oficina?. Javiermegias.com. Recuperado el 16 de Marzo de 2020 de: https://javiermegias.com/blog/2012/01/descripcion-de-puesto-de-pepito-grillo-una-figura-clave/

Pinto, Susanne K. (1998). Los efectos del estado de ánimo positivo y negativo sobre rendimiento de pensamiento divergente. Creatividad Research Journal, Vol. 11, Nº 2,

T-veo (15). La Primera Cena: el desarrollo sostenible.

Cada vez que la Ciencia abre una puerta, Dios está detrás.

Albert Einstein

Toma FaRsa:

Recordando el día de Pi, por mi abuela María, que falleció un 14 de marzo; fecha en la que nació Albert Einstein.

Proyecto Alquimia INVESTIGACIÓN (1) :Objetivos General y Específicos.

El trabajo en equipo se convertirá en el método de investigación científica.

John Desmond Bernal (1901-1971)

1. Objetivos.

1.1. Objetivo General.

            El Objetivo General de esta investigación, entendiendo como tal su finalidad, podemos observarlo con mayor lucidez de responder a la siguiente pregunta: ¿para qué llevarla a cabo? En este sentido, encuentra su respuesta en: “Para hacer observable la capacidad de respuesta que, a problemas educativos de diversa índole, presenta la aplicación del método socrático en la Ciencia de Empresa”.

            Hipótesis General: El diseño de metodologías y/o herramientas de aplicación didáctica y/o administrativa-educativa desde la aplicación del método socrático en Ciencia de Empresa ofrece una  capacidad de respuesta a problemas de diversa índole de una manera  sagaz, óptima y equitativa, con lo que contribuye positivamente a la consecución de los objetivos políticos educativos previstos para nuestra Educación.

 1.2. Objetívos Específicos.

            Se considera conjuntamente la expresión de los Objetivos Específicos junto a sus hipótesis, dada su agrupación dimensional y las posibilidades que ofrece el proyecto de investigación. En este sentido, los Objetivos Específicos que permiten la consecución de la finalidad de esta propuesta, descansan en diversas variables que podemos organizar en las siguientes dimensiones:

Dimensión Política:

a) Satisfacer las orientaciones institucionales previstas para la consecución de los objetivos propuestos en Educación.

b) Educar al alumno en habilidades transversales acordes con las demandadas en el trabajador actual.

c) Retroalimentar a la Política Educativa y Social desde la sistematización y valoración del proceso educativo.

Dimensión Económica:

a) Valorar la acción educativa.

b) Controlar la acción educativa.

c) Reunificar criterios para la consecución de una toma de decisiones eficaz y eficiente.

d) Proveer datos estadísticos-matemáticos para la construcción de modelos económicos y matemáticos.

Dimensión Social:

a) Favorecer la Inclusión

b) Favorecer la construcción de lazos emocionales entre distintos agentes envueltos.

c) Proveer conocimiento sobre la vocación profesional.

Dimensión Metodológica:

a) Mejorar el Rendimiento Académico.

b) Promocionar una acción educativa focalizada en el alumno.

c) Ayudar al docente en su formación e instrucción educativa.

d) Motivar al docente y discente.

e ) Proveer estrategias educativas para incorporar la innovación y atender la diversidad.

Verónica García-Melero

Presentación del Proyecto

Índice

Breve reseña sobre la inspiración en fundamentos económicos del «Experimento Alquimia».

No tener ningún camino como camino, no tener ninguna limitación como limitación.

Bruce Lee (El tao del Jet Kune Do).

La eficiencia de Pareto u óptimo de Pareto es un concepto económico que nació en estudios sobre eficiencia económica y distribución de la renta. De esta manera, lo que pretende es una asignación de un bien a un conjunto de individuos de manera tal que dicha asignación comprenda una mejora de la situación de un individuo sin hacer que empeore la del otro (Wikipedia, Óptimo de Pareto, 2019).

            A tenor de este primer principio, buscar la eficiencia en el método, consideramos reflexionar sobre las metodologías y herramientas de que dispone el Sistema Educativo en pro de dilucidar aquellas que nos permitan desde la intervención educativa mejorar la atención y rendimiento académico de aquellos niños y niñas que padecen TDA/TDAH, de manera que no perjudique a los demás alumnos.

            Sin embargo, la consideración del Óptimo de Pareto plantea una incongruencia social, esto es, este óptimo comprende una noción mínima de eficiencia ya que no necesariamente da por resultado la distribución socialmente de los recursos, luego, plantea la inconsistencia con la equidad (Wikipedia, Óptimo de Pareto, 2019).

            En este sentido, para considerar la acción conjunta de óptimo eficiente y equidad en la dilucidación de la nueva metodología que proponemos, consideramos una acción global, totalizadora. Esto es, discernir aquellas metodologías que se presentan beneficiosas para el conjunto de alumnos, tanto aquellos que presentan necesidades especiales de atención, como aquellos otros que no. De esta manera el método conseguido asigna nuevos recursos en pro de beneficiar el alumnado en su conjunto, sin suponer un lastre en ninguno de los individuos del grupo.

            Luego, recapitulada la intención filosófica que conduce a la elección o invención de un método didáctico, a continuación se propone un cuestionamiento reiterado y reflexión propios de la estrategia espontánea (Mintzberg, 1973) para alcanzar el conocimiento de una propuesta para la intervención educativa que sea eficiente y equitativa.

Verónica García-Melero

Presentación del Proyecto

Índice

¿Qué competencias clave están orientadas en aquellos factores que posibilitan el entrenamiento del alumno en su “voluntad” por aprender?

Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.

Albert Einstein

Desde el discernimiento sobre la gnosis de la motivación, hemos podido apreciar su triangulación con el entusiasmo y la voluntad, ahora consideraríamos la siguiente pregunta, en tanto nos centramos en cómo conseguir que los alumnos se motiven, a la vez que consiguen habilidades y destrezas en que han de instruirse: ¿Qué competencias clave están orientadas en aquellos factores que posibilitan el entrenamiento del alumno en su “voluntad” por aprender?

En este sentido, la Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre, sobre las Competencias Clave, subraya la importancia y necesidad de incardinar en los currículos escolares metodologías de enseñanza-aprendizaje que posibiliten la consecución de los objetivos que persiguen cada una de las competencias en que se segrega la finalidad de la educación del alumno.

En concreto, son las competencias de aprender a aprender y sentido de la iniciativa y espíritu empresarial las que contienen estos factores que implica la voluntad. Por una parte, la competencia en aprender a aprender se caracteriza por “la habilidad para iniciar, organizar y persistir en el aprendizaje. Esto exige, en primer lugar, la capacidad para motivarse por aprender” (Euroinnova (Ed.), 2016, p.149), por otra parte, la competencia de sentido de la iniciativa y el espíritu emprendedor implica «las habilidades necesarias para convertir las ideas en actos, como la creatividad o las capacidades para asumir riesgos, planificar y gestionar proyectos […]con objeto de mejorar la educación actual, aumentando su calidad y estableciendo procesos de capacitación»· (Euroinnova (Ed.), 2016, p.201).

Hemos podido observar cómo, en gran medida, una de las grandes preocupaciones de la Comunidad Educativa gravita en torno a la manera de mejorar la acción educativa a través de la motivación y voluntad del estudiante, de modo que lo predisponga positivamente hacia su propio aprendizaje, aprenda significativamente  y, así,  logre la autonomía que le es inherente al propósito competencial que sirve de vector en la educación: hacer de los estudiantes ciudadanos competentes en saber hacer, ser, vivir y aprender (Delors et al., 1996).

Considerando el discernimiento epistemológico anterior, hemos podido apreciar cómo se triangulan motivación-entusiasmo-voluntad y como las competencias de aprender a aprender y sentido de la iniciativa y desarrollo del espíritu empresarial se interrelacionan con los factores que promueven el entrenamiento del estudiante en su voluntad. Luego, es apreciable que hemos alcanzado un objetivo hacia dónde apuntar.

Verónica García-Melero

Presentación del Proyecto

Índice

La importancia de la motivación: su triangulación con el entusiasmo y la voluntad.


Siembra un pensamiento y cosecharás un acto,
            siembra un acto y cosecharás un hábito,
            siembra un hábito y cosecharás un carácter,
            siembra un carácter y cosecharás un destino.
            Según siembras, así recoges

Aristóteles (384 – 322 a.C.)

Aquella primera pregunta que nos ha conducido a dilucidar el qué, para qué y cómo de esta Buena Práctica, ha sido: ¿por qué están desmotivados los alumnos y se quejan tanto los profesores sobre esta conducta?, ¿será algo mutuo, la desmotivación de uno revierte en el otro?, ¿qué pensamientos filosóficos hay al respecto?, ¿con qué se relaciona la motivación?, ¿qué ofrecen diversas investigaciones al respecto?

Actualmente son muy diversos los estudios que se centran en la motivación dentro de la acción educativa. En este sentido, ya sea enfocado el estudio en: la incidencia que sobre la conducta del estudiante tiene la aplicación de una metodología u otra  (Aldana, 2014; Adler, 1987; Cross, 1987; Raelin & Coghlan, 2006; Strauss y Fulwier- 1989/1990; Sutherland & Bonwell, 1996; Ueltschy, 2001; Umble & Umble 2004); o cómo para alcanzar la zona de desarrollo óptimo en nuestros procesos cognitivos se requiere de la socialización (Vigostky, 1987) o cómo la significancia del material propuesto exige de la motivación, de la predisposición positiva del aprendiz para lograr un aprendizaje significativo (Ausubel, 1976); o, adicionalmente, requiere bien de la relación interpersonal y emocional para alcanzar dicho aprendizaje significativo (Novak, 1983); o bien de  la conexión con la realidad (Gowin, 1981); el paradigma que une a todos estos diferentes estudios es su enfoque epistemológico. Esto es, la gnosis de la motivación.

En este sentido, ¿cuál es la verdad del conocimiento de la motivación?, ¿cómo se consigue?, ¿será la apreciación de la belleza y de la bondad de las cosas la que nos mueve hacia la consecución determinada de nuestras metas como así es definido el entusiasmo (Almirante, 1869)?

Para conseguir profundizar en la esencia de la motivación, en el porqué de ésta, hemos planteado el siguiente axioma:

«Lo bueno, si breve, dos veces bueno».

Refrán Popular

«Es incuestionable la atracción que todo ser humano siente hacia las cosas rápidas y fáciles de entender o conseguir, especialmente si aquello que se    pretende  nos   ha llevado en otras ocasiones una considerable inversión de nuestro tiempo y esfuerzo. Es muy gratificante ese momento en el que logramos comprender una explicación a la primera y somos guiados por nosotros mismos a dilucidar la solución de un problema con pasmosa celeridad. Posiblemente el entusiasmo recorra nuestro cuerpo y nos encienda de alegría».

Podemos apreciar que el entusiasmo viene ligado a la motivación, sin embargo, ambos conceptos son muy diferentes. Porque es el entusiasmo el que nos conduce a la motivación y, la motivación, la que nos logra entusiasmar. Ambos vienen a ser dos caras de la misma moneda y, en tanto uno conduce al otro, vienen a comportar un ouroboros de nuestra actitud positiva hacia nuestras metas y objetivos de aprendizaje. Para explicar tal afirmación, consideremos la siguiente argumentación:

De acuerdo al Diccionario militar, etimológico, histórico, tecnológico, «el entusiasmo, individual o colectivo, es la exaltación, la exaltación del espíritu humano que sale de su estado reflexivo y tranquilo, conmovido generalmente por un impulso desconocido hacia lo bueno, hacia lo bello» (Almirante, 1869, p.407). Tiene su razón de ser esta definición en su etimología, pues es una voz usada en la antigua Grecia, compuesta a su vez de tres: en, theou, asthma, que juntas son: “Soplo de Dios”, o lo que es traducido también como llevar un dios dentro (Almirante, 1869). Definición etimológica que igualmente comparten las Sagradas Escrituras con aliento  ̶  o soplo  ̶  de Dios, el cual fue insuflado al hombre y lo diferenció del resto de criaturas. Pues con él, somos hechos a imagen y semejanza de Dios (Biblia Reina Valera, 1960, Génesis 2:7).

Al entusiasmo por lo bueno, a esta chispa divina, a esta exaltación del espíritu, nos conmueve un impulso desconocido. Esta conmoción tiene su origen en el vocablo latino commotio, commotionis “sacudida”, derivado de commovere, que significa “poner en movimiento”. Etimología que comparte con la palabra mover (Spanish Oxford Living Dictionary, 2019, conmoción). Siendo esta misma palabra la que da significación a la motivación, esto es, causa del movimiento, del latín motivus o motus (Wikipedia, Motivación, 2019). Lo que en una aproximación de la psicología es definido como “la raíz dinámica del comportamiento”; es decir, “los factores o determinantes internos que incitan a una acción” (Pinillos, 1977, p.503).

Luego, podemos discernir que los factores internos  ̶ en una primera aproximación de la definición de motivación  ̶  que nos conducen a una acción, son los que, de mantenerse hasta el fin, nos contagian de entusiasmo. También podemos discernir que somos susceptibles de poner en movimiento nuestra conducta cuando hayamos factores o determinantes internos que nos incitan a esa acción. Como se puede apreciar, ambos conceptos se complementan, se interrelacionan y se originan mutuamente, no excluyéndose; viniendo a ser el entusiasmo un estado de ánimo, una exaltación, y la motivación, una conducta.

Alcanzado este punto, cabe cuestionarnos: ¿será la apreciación de la belleza y de la bondad de las cosas la que nos mueve hacia la consecución determinada de nuestras metas como así es definido el entusiasmo (Almirante, 1869)?

Siguiendo esta línea, ambas, belleza y bondad, no son sino dos de las virtudes cardinales que Tomás de Aquino definió para la consecución de la realización humana, su plenitud y perfección, alcanzar el bien de su especie, su felicidad, su bienestar (Robles y Robles (Ed.), 2007).  En este sentido, para Tomás de Aquino esta bondad es una de las tres propiedades inherentes del ser de las cosas que, junto a la verdad y unidad de las mismas, confieren la transcendencia del ente. Si bien todo ente es inteligible, es posible preguntarnos si esta estrecha relación entre entusiasmo y motivación confiere el carácter de unidad del movimiento de la voluntad a hacer algo y a la vez, la esencia de dicho movimiento o motivo es lo que nos conduce a manifestarlo en el acto, en la voluntad de llevarlo a cabo (Robles y Robles (Ed.), 2007).  

Luego, por extensión, nos entusiasma aquello que concebimos como virtuoso de lograr, lo que comporta, en su dimensión ontológica, la bondad de las cosas, esto es de acuerdo a Tomás de Aquino, lo que es apetecible por la voluntad (Robles y Robles (Ed.), 2007).

Albert Einstein, en su legado de frases célebres, nos dejó con respecto a la bondad de las cosas de Tomás de Aquino que: «hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad». De acuerdo a Sánchez (2014), la voluntad – del latín voluntas-atis, cuyo significado es querer- es algo que se puede aprender y desarrollar, algo que se puede entrenar como un músculo. Esta voluntad implica otros muchos factores, como son: a) nuestra capacitación para la toma de decisiones, b) nuestra predisposición hacia el descubrimiento de las cosas, c) nuestra determinación hacia la consecución de nuestros objetivos y metas y la capacidad de evaluación sobre los mismos que comporta y, d) la acción, como factor desencadenante de aquello que queremos. 

De acuerdo a Tomás de Aquino, «nuestros sentidos se deleitan por aquello que posee dimensiones perfectas», éste es el sustrato que subyace a su Teoría sobre la Divina Proporción y que nos ha permitido apreciar la interrelación existente entre motivación, entusiasmo y voluntad. En este sentido, sucumbimos al placer que nos provoca aquello que consideramos creado o dispuesto en su proporción justa. Luego, como hemos discernido más arriba, sucumbimos al placer que nos provoca aquello que entendemos bello y bondadoso, haciéndose apetecible a nuestra voluntad, de manera tal que: desencadenamos nuestra conducta hacia su consecución, nos predispone a la acción, a la toma de decisiones y al deseo por el descubrimiento de las cosas (Sánchez, (Robles y Robles (Ed.), 2007).

Verónica García-Melero

P.D.: Para ampliar la información con respecto a la voluntad, entusiasmo y motivación, así como su conexión con la disonancia cognitiva y el estado de flow, se aconseja la lectura del ensayo «La zorra y las uvas y el Estado de Flow».

Por igual, se aconseja la lectura sobre la reflexión epistemológica de Ubuntu y Otredad. Dos términos interrelacionados, que descansan en la empatía, son un pilar de la Inteligencia Emocional y, por supuesto, necesarios para construir una Escuela y Sociedad Inclusivas. Aquí dejo al enlace, ampliado con una perspectiva de Derecho Constitucional.
Éste otro fue el primero: Ubuntu y Otredad: un camino hacia la Educación Inclusiva.

Presentación del Proyecto

Índice

Breve reseña sobre el enfoque filosófico natural de la eficiencia y eficacia de este proyecto.

Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo.

Arquímedes (287 – 212 a.C.)

P x Bp  = R x Br

Arquímedes nos legó la «Ley de la Palanca», una ley que desde su expresión matemática relaciona las fuerzas de una palanca en equilibrio. En este sentido la «potencia por su brazo es igual a resistencia por el suyo» (Wikipedia, Ley de la Palanca, 2019).

Siendo P la potencia, R la resistencia, y Bp y Br las distancias medidas desde el fulcro hasta los puntos de aplicación de P y R respectivamente, llamadas brazo de potencia y brazo de resistencia.

En este sentido, como podemos apreciar, de estar en equilibrio nuestro Sistema Educativo, ambos: propósitos de la Ciencia y Política para nuestra Educación y aquellos otros que son llevados a la praxis desde la acción docente, alcanzarían unas dimensiones idénticas, avanzando en el mismo sentido, esto es, la potencia en innovación y la resistencia opuesta a la misma por el profesorado, serían tales que, alcanzarían un equilibro.

Sin embargo, como ya ha sido analizado desde la justificación y estado de la cuestión previos, la resistencia a la potencia en innovación es tal que nos encontramos en un total desequilibrio.

He aquí la expresión física de esta analogía y su relación con la propuesta que presentamos: ¿Qué sucedería si aplicamos una fuerza adicional en la potencia? En este sentido, si consideramos las leyes físicas de Newton, es una propiedad del vector que la longitud del mismo no importa en la dinámica de su movimiento, sino la fuerza que se le aplica (Newton, 1676?). Luego, de reforzar la acción Política Educativa con medidas coercitivas sobre la dinámica de la acción docente, sería muy probable que se reajustara su resistencia al cambio del Sistema.

Esta es la esencia de esta propuesta desde el rasero del discernimiento filosófico y estratégico en materia de Economía Política. Es posible que un pequeño cambio orientado en la verificación y control de lo que se hace en el aula nos permita equilibrar nuestro Sistema Educativo.  Así es que como prototipo para la observación de esta idea, surge el diseño de este método didáctico de acción conjunta con la verificación y control de la acción formativa invertida para su aplicación práctica desde el discernimiento del pensamiento socrático.

En este sentido: ¿es responsable el docente para con la inversión en su instrucción práctica?, ¿está comprometido el docente con los objetivos de la Educación? Estas medidas ayudan a renovar los recursos que se presentan improductivos en los sistemas productivos/económicos, sustituyendo aquellos que se presentan obsoletos por aquellos otros que ofrecen una ventaja técnica (de considerar estrictamente la obsolescencia técnica) (Diez, Galán y Martín, 1996).

Luego, esta pequeña medida puede ayudar extensiblemente a analizar tanto la vocación del profesorado, como la eficiencia y eficacia de diferentes metodologías y herramientas utilizadas en el proceso, lo que termina ayudando extensiblemente a la Dirección de Centro y, por ende, a la Política Educativa.

Verónica García-Melero

Presentación del Proyecto

Índice

La metafísica de la realidad de nuestro sistema educativo desde el enfoque de la Economía de Empresa: proposición de un modelo estadístico-matemático.

No existe ningún viento favorable para aquel que no sabe a que puerto se dirige.

Joseph A. Schumpeter

Resulta conveniente remover las aguas del río para, así, llegar al cauce del mismo. Es posible que removiendo su caudal logremos ver aquellas piedras del camino que entorpecen el avance eficiente y eficaz del barco, si de navegar sobre aguas se tratara.

Este silogismo, al menos de manera aproximada, podemos encontrarlo como eje vertebrador de la “Teoría de las Limitaciones (The Theory of Contraints, TOC) del físico israelí Eliyahu M. Goldratt. Desde ésta se explica la esencia de la filosofía “Just in Time” (i.e. JIT) de la cultura empresarial nipona, la cual sirve de hilo conductor a la metáfora del boy scout que inspira a dicha Teoría. En este sentido, no importa lo rápido que el resto del grupo de compañeros avance, el ritmo de avance del grupo lo marcará el boy scout más rezagado.

De esta manera, esta metáfora hace reflexionar acerca de: la identificación de restricciones en un sistema, cómo hacer para explotarlos, cómo subordinar una acción consecuente a la precedente (subordinación de una acción a la que le precede), cómo elevar la capacidad considerando las restricciones del sistema y, finalmente, de haber alguna restricción rota en los pasos precedentes dentro de un sistema, volver a ella con objeto de no permitir la inercia (ver Goldratt, 1984).

De acuerdo a esta argumentación, la identificación de restricciones encuentra su comprensión, por analogía, con la bajada del cauce del río, con abrir sus aguas. Esta es la esencia de la filosofía JIT, la cual detiene el avance del proceso ante un problema (piedra del camino) y propone una solución al mismo para ganar en eficacia, eficiencia y productividad. En contraposición a esta filosofía, la filosofía occidental añade más agua al cauce para ayudar a que continúe navegando el barco; sin embargo, no identifica el problema y tampoco propone una solución. En este aprendizaje deviene la esencia de la Teoría de las Limitaciones, la libertad de elección implica responsabilidad (ver Goldratt, 1984).

En este sentido, cabe preguntarse, desde el cuestionamiento socrático en su fase de preparación (Calvo, 1997; Castro, 2012): ¿las acciones de formación en el profesorado implican el sentido de responsabilidad y compromiso de éste para con la formación recibida?, ¿cómo podríamos valorarlo?, ¿se produciría un incremento en la eficacia y eficiencia de dichas acciones formativas si estas fueran auditadas internamente por el Centro?, ¿estas auditorías internas implicarían un mayor sentido de responsabilidad y compromiso con la instrucción recibida por parte del docente?, ¿verificar la consecución de un logro nos facilitaría una magnitud con la que hacer mediciones?, ¿el establecimiento de medidas disciplinarias en el profesorado por incumplimiento del compromiso de responsabilidad con la acción formativa recibida, desde la auditoría interna del Centro Educativo,  sería una manera con la que alcanzar la eficacia, eficiencia y productividad que se espera en la acción docente?, ¿facilitarían herramientas de programación y control orientadas a la auditoría valores con los que construir un modelo matemático para gestionar y controlar la eficacia, eficiencia y productividad de la acción docente?

De acuerdo a este discernimiento y en consideración al proceso lógico de observación e identificación de restricciones del sistema propuesto por Goldratt (1984), se considera la propuesta de:

  1. La instrucción al profesorado sobre una Buena Práctica Experimental con objeto de analizar la responsabilidad y compromiso del docente con la instrucción recibida.

Propuesta orientada a responder: ¿las acciones de formación en el profesorado implican el sentido de responsabilidad y compromiso de éste para con la formación recibida?, ¿cómo podríamos valorarlo?

  • La instrucción al profesorado sobre el uso de un Plan de Lección para la segregación de su actividad programática a nivel diario. Ésta servirá inicialmente como herramienta de programación diaria desde la que tomar conciencia de las metodologías empleadas de acuerdo a un “Plan de Acción Educativa por Objetivos” y, por otra parte, como herramienta para la verificación y control de una auditoría interna.

Propuesta orientada a responder: ¿el establecimiento de medidas disciplinarias en el profesorado por incumplimiento del compromiso de responsabilidad con la acción formativa recibida, desde la auditoría interna del Centro Educativo,  sería una manera con la que alcanzar la eficacia, eficiencia y productividad que se espera en la acción docente?, ¿facilitarían herramientas de programación y control orientadas a la auditoría valores con los que construir un modelo matemático para gestionar y controlar la eficacia, eficiencia y productividad de la acción docente?

  • La ejecución de una Auditoría Interna como medida de verificación y control de: la acción docente llevada en el aula, la satisfacción del alumnado, la sistematización y adecuación del proceso de enseñanza a las preferencias del alumnado, la eficacia y eficiencia de las acciones formativas del profesorado en consideración al sentido de responsabilidad y compromiso del docente con la instrucción recibida.

Propuesta orientada a responder: ¿se produciría un incremento en la eficacia y eficiencia de dichas acciones formativas si estas fueran auditadas internamente por el Centro?, ¿estas auditorías internas implicarían un mayor sentido de responsabilidad y compromiso con la instrucción recibida por parte del docente?, ¿verificar la consecución de un logro nos facilitaría una magnitud con la que hacer mediciones y programar un plan de acción?, ¿se arrojaría luz sobre la verdadera vocación profesional del docente?, ¿estarían los alumnos más satisfechos y motivados de considerar sus preferencias y orientaciones metodológicas?

Este modelo propuesto, en tanto se retroalimenta de la información de inspección y verificación de la auditoría, permite extensiblemente el control de aquellas acciones que propone gestionar, facilitando la graduación hacia su logro desde la programación de objetivos o metas. En este sentido, los resultados obtenidos permiten analizar el aprovechamiento de las metodologías (capacidades), los requerimientos de los alumnos y formación del profesorado para adecuarse a los mismos (recursos humanos) y de equipamientos para cumplir con las demandas tanto Institucionales como de los propios alumnos (ver Garza y González, 2004).

De esta manera, desde la información estadística conseguida, se podría orientar su información histórica hacia el diseño de una Programación por Objetivos, extensiblemente utilizada en la programación matemática de cadenas de suministro y producción en ingeniería industrial. Ésta viene a construirse como una valiosa herramienta que permite «satisfacer los requerimientos de demanda» (recomendaciones institucionales, utilidad para el alumno) y «cumple con los objetivos de la cadena de suministro» (satisfacer las preferencias del alumno, las propuestas pedagógicas del Centro y el ritmo de formación del profesorado), «proveyendo una valiosa herramienta para la toma de decisiones» (ver Garza y Gonzalez, 2004).

En relación a la argumentación anterior, podemos apreciar como el cuestionamiento reiterado  ̶  que de acuerdo a Minzberg (1973) es la esencia de la verdadera estrategia, la que nace de la espontaneidad  ̶ , orientando hacia los poblemas y pensamiento que propone la Teoría de las Limitaciones, permite dilucidar métodos y/o medidas con las que promover soluciones (Goldratt, 1984). En este sentido, y por analogía al discernimiento anterior, si no se consigue llegar a la raíz de los problemas que impiden la observancia activa de lo que se recomienda institucionalmente,  si no se consiguen sacar a flote los obstáculos que frenan el avance, es difícil promover soluciones que permitan que la Escuela se amolde al cambio que promueve el Sistema Educativo.

¿Qué necesidades enquistadas en el Sistema Educativo logra satisfacer?

Por otra parte, con ánimo de hacer visible el valor de esta propuesta, se considera relevante sacar a la luz el llamamiento de la Comunidad Científica al respecto del propósito de este proyecto de investigación. En este sentido, resulta paradójico que, siendo el Sistema Educativo español uno de los que mayor dotación a la formación del profesorado destina en la Unión Europea (i.e. UE), se halle tan alejado en productividad educativa, tomando como rasero para la misma, los resultados de las pruebas PISA y los rankings sobre calidad educativa, entre otros; algo que hace cuestionarnos la eficacia y eficiencia de tales acciones formativas. Luego, cabe preguntarse: « ¿qué es lo que sucede con la formación recibida?», « ¿se pone el conocimiento adquirido en práctica en nuestras aulas?» (Bolívar, 2019).

De acuerdo a esta premisa, cabe plantearse el discernimiento que, en relación a la Comunidad Educativa,  sacó a colación en presidente de Educatec en el 2º Congreso Internacional sobre el Uso de las Buenas Prácticas con TIC: “¿qué porcentaje de lo que se investiga y hace repercute en el sistema educativo español?” (Martínez, 2013). Como reflexiona Martínez (2013), a pesar de seguir investigando la Comunidad Científica, no se ha llevado a cabo un estudio que nos acerque la tangibilidad de los logros, de sus propuestas. Se requiere, en este sentido, de contrastar la verdadera puesta en marcha de las mismas, cómo avanza su ejecución dentro del contexto educativo.

Con relación a esta propuesta, en este mismo Congreso Cabero (2013) señala que la investigación actual ha de alejarse de responder a la orientación psicológica, como base teórica del aprendizaje, que en cada momento esté de moda (psicoanalismo, constructivismo, conductismo, etc.). En este sentido, ha de articularse dicha investigación sobre la flexibilidad y, así, conceptuarla desde un todo, de manera tal que permita adecuarla, imparcialmente, a lo que nos viene a ofrecer el paradigma a estudiar.  Reflexión muy acorde a un pensamiento de Lao-Tsé: «Elige el no camino, como camino».

En adición a estas proposiciones por la Comunidad Científica, Flecha (2013) nos acerca las Actuaciones Educativas de Éxito (i.e. AEE) que dilucida uno de los programas de investigación más reconocidos dentro de esta Comunidad, INCLUD-ED. En este sentido, estas AEE se presentan como propuestas educativas de probado carácter científico, las cuales han de procurar priorizarse en las metodologías a impartir en las aulas.

Luego, es en consideración a esta proposición de Flecha (2013) y al cuestionamiento propuesto por Bolívar (2019), Martínez (2013) y Cabero (2013), que tiene sentido la propuesta de investigación que se propone, la Buena Práctica que se dilucida en relación a las Actuaciones Educativas de Éxito, así como el modelo estadístico-matemático hacía el cual se quiere dirigir la propuesta.

Desde dicho modelo se considera una contribución conjunta: dotar de mayor consistencia y significación a la estadística obtenida desde la verificación y control y graduar el proceso de toma de decisiones de la acción educativa (Dirección de Centro y docente)  para facilitar la incorporación de la innovación en el aula y medir su eficacia y eficiencia.

Verónica García-Melero

Presentación del Proyecto

Índice

El Método Socrático. Síntesis.

El lujo es pobreza artificial.

Sócrates

La ostentación revela una necesidad banal por aparentar, lo que, incuestionablemente, la conduce a aflorar un vacío. Así, de acuerdo a este pensamiento de Sócrates, recogido en una de sus célebres expresiones – la que inaugura este texto – , se considera la importancia de ser sintéticos.

Si bien, en este otro sentido, el de la brevedad per se, cabría recuperar esa otra vieja frase popular: «lo bueno si breve, dos veces bueno»; que, por igual, utilizaremos más adelante para establecer un axioma; bien se hace necesario subrayar la importancia de esclarecer y comprender qué es el método socrático de una manera sencilla y «buena», como diría Lao-Tsé. Esto es, sin caer en el adorno, la ostentación y, por supuesto, la persuasión «del habla». Así, procedemos a acercar el método socrático, sucintamente, como sigue:

Cuestionarnos qué es el método socrático es una ardua labor que ha ocupado el pensamiento de la literatura y filosofía a lo largo de los años. Es así que, centenares de eruditos han intentado mediante sus indagaciones heurísticas hallar el conocimiento sobre este método; sin embargo, no han logrado averiguar qué es  lo que verdaderamente hacía Sócrates (Rossetti, 2011).

El conocimiento que se tiene sobre el método socrático proviene esencialmente de los testimonios de sus discípulos: Platón, Jenofonte, Aristipo y Antístenes; así como de menciones y aportaciones de otros filósofos posteriores, como lo fue Aristóteles, discípulo de Platón (Munn, 2000).

Con ánimo de ser sintéticos, como así abrimos esta cuestión, ofrecemos una aproximación de lo que se entiende por el método socrático. En este sentido, es un método dialéctico que consta de dos fases, una primera fase: deconstructiva, de preparación o negativa, a la que se denomina ironía y; otra segunda fase: constructiva, positiva, de indagación o elenchus, desde la que se guían respuestas desde el razonamiento inductivo hacia una definición o solución universal. Esta definición o solución universal, conducida desde la mayéutica, conlleva el traer a la luz nuestro discernimiento sobre las cosas, es decir,  “parir” nuestro pensamiento (ver Calvo, 1997; Castro, 2012; Rossetti, 2011).

Luego, podemos conjugar este método con la estrategia de empresa, en tanto ésta, de acuerdo a Mintzberg (1973), comprende la reflexión natural y cuestionamiento acerca de los problemas u oportunidades con que se encuentra la empresa en pro de ofrecer soluciones eficientes y eficaces a los mismos; viniendo a ser el pensamiento del verdadero estratega el que nace de la espontaneidad.

Verónica García-Melero

Presentación del Proyecto

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Introducción.


«Te advierto, quienquiera que fueres tú, que deseas sondear los arcanos de la naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿cómo pretendes encontrar otras excelencias? En ti se halla oculto el Tesoro de los Tesoros. Hombre, conócete a ti mismo y conocerás el universo y a los dioses».

Inscripción del «adyton» del Templo de Apolo, lugar del templo donde se hallaba la pitonisa conocedora del Oráculo de Delfos.

En la actual villa de Delfos, al pie del monte Parnaso, Grecia, se halla el Templo de Apolo; el cual alberga en su interior el santuario de Delfos, más conocido como Oráculo de Delfos (Wikipedia, Oráculo de Delfos, 2019). Era en este recinto donde se encontraba la pitonisa, sentada sobre un trípode de madera de laurel, cuyas tres patas simbolizaban el pasado, el presente y el futuro. Tres patas que, desde la simbología que representan, la sibila transmitía al consultante a través de una de sus enseñanzas: «Sin aceptar el pasado, sin conocer el presente, ningún futuro puede construirse» (Martínez y Prade, 2014).

Era la sibila, escogida por lo sacerdotes, la encargada de transmitir el mensaje de los dioses. En este sentido, era una pitonisa que recibía instrucción desde pequeña y cuya elección se basaba en las cualidades especiales que presentaba. Un hecho que la conducía a vivir rodeada de pureza física, psíquica y espiritual. Es así que sus capacidades, junto a su virtuosidad, la erigían como el ser más cercano a las deidades, capaz de interpretar el conocimiento que le era delegado por mandato divino a través del Oráculo. Con todo, en el consultante era necesaria la autoexploración, mirar hacia dentro, ya que solo quien puede entrar dentro de sí mismo puede comprender el mensaje que la sibila transmite. Esta es la esencia de una de las inscripciones del Templo de Apolo: «nosce te ipsum (conócete a ti mismo)» (Martínez y Prade, 2014).

Acercar el Oráculo de Delfos, su sibila y sus enseñanzas, así como las inscripciones del Templo, comportan una representación simbólica que puede fácilmente ser aproximada a nuestro panorama educativo. En este sentido, y con ánimo de discernir el conocimiento que transmite este símil que presentamos, es como nace la intención de este nuevo método didáctico y esta buena práctica para la investigación-acción,  el “Experimento Alquimia”, (i.e. EA).                         

Luego, es aflorando la intención de lo que se pretende como podemos apreciar las relaciones de semejanza que se presentan por analogía con la literatura expuesta. A tenor de esta premisa, en primer lugar vamos a hacer reflexionar a la Comunidad Educativa sobre su pasado, presente y futuro desde el prisma de las propuestas que, para la mejora de la calidad educativa, promueven tanto la Comunidad Científica, como el grueso de Recomendaciones y Directrices del Ente Político. En este sentido, se pretende hacer observable qué, de aquello que promueve la ciencia y política, cobra vida en las aulas; sirviendo, la investigación que se propone, de vehículo para identificar necesidades y/o deficiencias en los procesos educativos y de formación del profesorado. Lo que en palabras de la sibila sería: «Sin aceptar el pasado, sin conocer el presente, ningún futuro puede construirse» (Martínez y Prade, 2014).

Igual de importante se presenta la analogía con la enseñanza «nosce te ipsum» de la entrada al Templo de Apolo. Ésta es la esencia del pensamiento socrático, cuyo método descansa en las técnicas de la proposición de una idea ignorada o error y la mayéutica (Castro, 2012). Luego, desde esta esencia, la de la búsqueda al interior, vamos a bucear en las aguas en las que se hallan sumergidos los problemas de la Educación para, desde su transmutación en la doctrina de la Estrategia Empresarial, discernir un método didáctico óptimo y equitativo. En este sentido, consideramos la mayéutica como dinamizante del proceso de dilucidación de escenarios posibles y, dentro de estos, los que se presentan eficaces, eficientes y equitativos socialmente.

De esta manera, y en consonancia con el rol de la sibila, esto es, una figura visionaria que permite integrar la percepción de nuestro pasado y nuestro presente en pro de dilucidar maneras con las que acercar la visión futura a nuestro alcance, nace la necesidad de trasladar a la gestión educativa herramientas y/o metodologías propias de la Dirección Estratégica Empresarial, desde el prisma del pensamiento filosófico socrático, en concreto la Mayéutica. Esto es, el cuestionamiento reiterado de las cosas hasta “parir” el conocimiento de las mismas (Castro, 2012; García, 2006; Ross, 2003).

Esta idea madre es la quintaesencia de este trabajo, su éter, esto es, la sustancia que ocupa todo el experimento y, a su vez, lo dota de vida, de sentido, de luz. Una idea madre que, de extrapolarla con los siete principios del hermetismo, dada su propiedad totalizadora o unificadora, atiende al primer axioma, el del mentalismo (ver VV.AA. 1908). De acuerdo a esta premisa, cada una de las acciones de investigación e intervención que se proponen carecen de sentido de no concebirse como elementos de un conjunto totalizador.

En este sentido, si bien el éter, como quinto elemento en sí, es la quintaesencia de la Alquimia, bien merece destacarse que uno de los propósitos de la misma es expresar una ciencia en términos de otra, para, así, lograr vencer las vicisitudes, males u obstáculos que encuentra al amparo de su propia ciencia. Esta transformación de aspectos negativos en aspectos positivos, es lo que en términos de hermetismo se denomina “transmutación” (VV.AA., 1908). Como diría Hermes Trimegisto, el tres veces grande: «Mediante la Alquimia transmutaré lo negativo en positivo y de esa manera venceré».

Verónica García-Melero

Experimento Alquimia: Introducción.

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